lunes, 7 de abril de 2008

El dinero no se come.

...por Jaime Richart

Productos básicos, como harinas y cereales, pollo, huevos, pan y pasta han subido a lo largo de 12 meses, de un 10% al 17%. Con este motivo la Comisión Nacional de la Competencia abre un expe­diente a las industrias alimentarias de esos productos básicos, tras hallar indicios de prácticas ilegales para subir los precios.

Lo que sí suena a maniobra de distracción orquestada por vaya usted a saber quién, es la apertura del expediente para desen­trañar lo obvio. Pues para subir los precios de los productos básicos en estos tiempos cruciales no se necesitan "prácticas ilegales". La explicación es bien sencilla aunque lo que se propone esa Comisión sea contribuir, a su manera, a no generar más alarma social de la que hay.

Supongo que los avispados ciudadanos se percatarán del por qué, más allá de los análisis sesudos del economista, suben y suben los precios. Supongo que ya, por fin, se darán cuenta de que el cambio climático no es un mal ni pasajero ni acotado geo­gráficamente, y que tiene la suficiente potencia como para desequi­librar, primero a un sistema económico además por definición co­rrupto, y luego al planeta entero. Se darán cuenta de que el cambio climático es un mal global que avanza como la lava de un volcán a lo largo y ancho del globo. En países enteros de África llevan dos años sin lluvia; lo que moviliza la emigración de urgencia. En Es­paña nos venimos li­brando en el último momento de cada año hidrológico, pero todo pa­rece indicar que éste no va a ser así. Las desala­doras para las grandes ciudades nos esperan. Y menos mal que ahí está como solución extrema.

En todo caso los cereales dependen de la lluvia tanto como nues­tro organismo (nuestro cuerpo es agua en un 80%), depende del agua aunque no sea de lluvia. Los cereales son de secano, y no llo­viendo a su debido tiempo lo lógico es que las cosechas vayan de­creciendo hasta la depauperación. Y así, no hace falta ser experto para darse cuenta de que la carestía se irá acentuando en la medida que la oferta de los productos que dependen directamente de la llu­via, unos, y otros en derivación, como los piensos, disminuye. Los precios de muchos productos básicos, entre ellos la propia agua, se va a ir poco a poco disparando. Estad atentos al asunto porque los medios y los políticos están muy pendientes de no causar pavor.

Pero llegará un momento en que será preciso el racionamiento y más adelante la economía de guerra predominará en los países del primer mundo, si antes no se declara la guerra del mundo, que es lo más probable. Las situaciones límite -y al límite empezamos a encontrarnos- se resuelven siempre así.

En resumidas cuentas, España, aunque se viva como si aquí no pasa nada, está siendo ya la avanzadilla del cataclismo climático del sistema occidental. Y así será el primer país capitalista en descubrir con espanto que, "cuando se ha cortado el último árbol, pescado el último pez y desaparecido el último río, el dinero no se come".

2 comentarios:

ls3ao dijo...

interesante reflexión la que nos haces. y curioso titulo el que preside el articulo, mi blog, curiosamente se llama así. www.eldineronosecome.blogspot.com
si te apetece, entra y visitalo entero, con todas sus paginas. contiene documentales, radios independientes, prensa... y un largo etc. que merece ver para saber más del tema que por lo que veo nos gusta a los dos.
... y sobre el articulo en concreto, quizas tienes toda la razon en cuanto al desenlace del la mierda que nos impone el fondo monetario, el banco mundial, el libre comercio... aunque yo opino, que si blogs como el tuyo y como el mio, nos abren un poco los ojos, como para que lleguemos a ver que el dinero no se come, y que si tu cambias tu puñado de trigo, tus tomates o tus pepinos, por montañas de monedas, montañas de papeles tintados con caras de reyes, estaras arruinado, empobrecido y ambriento.
el rico actual, no es mas que un mendigo inutil que no tiene nada para comer si tu no se lo das.
no cambies productos por monedas, solo cambia un tomate por un pepino, una hora de tu trabajo por otra hora de tu trabajo, y no intentes acumular tomates con usura, porque el tomate se hecha a perder, igual que el dinero no vale nada, si tu no le das el valor.
otro link interesante www.nolotiro.com

Roig i Negre dijo...

Gracias por tu comentario "Is3ao". He visitado los blogs, y me han parecido muy interesantes.
Por lo que refiere al artículo, no lo firmo yo, lo firma Jaime Richart, de Kaosenlared. Sobre el por qué lo publiqué en el blog, simplemente porque ofrece una perspectiva interesante sobre la estrecha relación existente entre el cambio climático y los desfases de la economía capitalista de mercado, todo a pesar de que no comulgo con muchas opiniones del autor en otros artículos.
Estoy completamente de acuerdo contigo en lo positivo de superar ciertos anclajes económicos, como el uso del dinero, aunque personalmente no lo considero en sí como la causa efectiva de los principales males que nos acechan.
La recuperación de un sistema de trueque, donde el valor de cambio venga determinado por un criterio mucho más equitativo, como es el consistente en la cuantificación de las horas de trabajo invertidas en el proceso de producción, obviamente, lo considero un gran adelanto, no tanto en cuanto se abandona el uso del dinero, sino más bien en cuanto se establece un criterio de cambio más justo, que evita tanto la acumulación de la plusvalía en manos de la burguesía parásita, y en cuanto se pone freno al proceso de acumulación de capital.
Aunque yo daría un paso más, pues en este contexto todavia nos seguimos moviendo en el marco de una economía mercantil, eso sí, mucho más justa. Ese paso más no sería otro que el consistente en, como ya propuso Marx, pasar de la máxima regulativa "a cada cual según su trabajo", a la máxima regulativa "a cada cual según sus necesidades". Obviamente son muchas las cosas a cambiar para hacer efectivas las condiciones materiales que vuelvan posible este giro.
Vivimos en una sociedad tecnificada en la que tal vez por vez primera en la historia nos podemos plantear sino el fin, una minimización extrema del tiempo invertido en el trabajo, lo que permitiría una ociosidad mucho mayor, o en todo caso un trabajo mucho más libre, claro está desde unos criterios universalizables en su reparto. Pero todavía creo, estamos muy lejos de estos propósitos, y es más, parece que la situación económica estructural actual nos distancia por momentos, más si cabe, de estas propuestas.
Por lo que propones del intercambio justo, he leído que también tratas en tu blog el tema de los "bancos de tiempo", un proyecto sin duda a apoyar activamente y publicitar. Hace ya algún tiempo publiqué en el blog un audio al respecto:
http://roiginegre-audios.blogspot.com/2008/02/bancos-de-tiempo-una-propuesta-de.html
Para acabar, simplemente comentarte que también el blog cuenta con una sección de vídeos y otra de audios. En la sección de vídeos (http://roiginegre-videos.blogspot.com/), ya se han alcanzado los 150 documentales publicados, muchos de los cuales también se hayan publicados en tu blog (del resto ya he tomado nota). En la sección de audios (http://roiginegre-audios.blogspot.com/), exceptuando los apartados de Audios con Historia y Sones Literarios, el resto de entradas provienen principalmente de radios comunitarias y proyectos de comunicación alternativos, contando ya con más de 600 entradas.
Para acabar, te invito igualmente a que los visites, y espero impaciente tus opiniones y sugerencias, así como tu colaboración, si así lo deseas.
Muchas gracias por tu comentario, y nos leemos pronto...
Un cordial saludo.