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domingo, 26 de octubre de 2008

El relator especial de la ONU para temas de terrorismo pide a España que elimine la incomunicación a los detenidos.

El relator especial de la ONU para los Derechos Humanos y la Lucha Antiterrorista, Martin Scheinin, ha pedido la abolición del régimen de incomunicación previsto en la legislación española para los detenidos por terrorismo. Scheinin ha manifestado en su comparecencia anual ante la Asamblea General de la ONU que el uso continuado de ese régimen es uno de los "asuntos inquietantes" que encontró en su visita el pasado mayo a España. Al mismo tiempo, indicó que tiene "inquietudes sobre la investigación y las detenciones efectuadas en la fase de instrucción del caso del 11-M".

Aseguró que la abrogación del régimen de incomunicación "fortalecería la credibilidad, en general, de la lucha antiterrorista de las autoridades y, al mismo tiempo, proporcionaría una mayor seguridad a la hora de exonerar a los acusados falsamente de maltratar a los sospechosos de terrorismo".

En una posterior conferencia de prensa, situó el juicio a los responsables del atentado del 11M entre las "buenas prácticas" que identificó en su revisión de la actuación española en materia antiterrorista. Al mismo tiempo, indicó que tiene "inquietudes sobre la investigación y las detenciones efectuadas en la fase de instrucción del caso".

Aclaró que mantiene un diálogo con las autoridades españolas sobre estas "preocupaciones", pero declinó ser más específico sobre su naturaleza porque todavía no ha podido presentar oficialmente el informe de su visita debido a "problemas de traducción".

Por otra parte, el relator expresó su convicción de que el ganador de las próximas elecciones presidenciales de EE.UU. pondrá en marcha un plan para cerrar el centro de detención de Guantánamo.

Scheinin, que visitó el pasado diciembre la base militar estadounidense en Cuba, indicó que la mejor salida es que los sospechosos allí detenidos sean puestos en libertad o procesados en el sistema judicial norteamericano. "Los tribunales federales estadounidenses tienen competencia para procesar estos casos", señaló.

Destacó su preocupación por la tendencia de algunos países a desviar el procesamiento de los sospechosos de terrorismo fuera de los canales judiciales tradicionales en los que se cuenta con las garantías necesarias para celebrar "juicios justos".

"La ausencia de juicios justos es uno de los factores que llevan a que algunas personas acudan al terrorismo", indicó Scheinin. A su juicio, estas circunstancias no justifican la comisión de actos terroristas, pero causan sentimientos de "marginalidad" y "profunda injusticia" que alimentan el empleo de ese método de violencia.

"Los juicios justos deben formar parte de cualquier estrategia elaborada para evitar que alguien tome ese paso catastrófico", apuntó.

www.insurgente.org

Casi treinta millones de personas tienen que recibir cupones de alimentación en EEUU.

Al menos 29 millones de estadounidenses recibieron cupones de alimentación en julio de 2008, según las últimas cifras del ministerio de Agricultura. Este ministerio suele distribuir los tickets bajo la forma de tarjetas magnéticas de débito, a las personas de muy bajos ingresos que las solicitan. Este número de solicitantes es el más alto desde 2005 cuando, durante los tres meses que siguieron al paso del huracán Katrina, cuatro millones de personas adicionales habían pedido tickets para alimentarse, alcanzando el nivel histórico de 29,85 millones.

Las estadísticas del Ministerio de Agricultura no cuentan aún los pedidos de ayuda alimentaria realizados en septiembre, luego de la debacle de las instituciones y los mercados financieros que provocó desempleo, redujo las posibilidades de crédito y aceleró los embargos inmobiliarios.

James Ziliak, director del Centro de Estudios sobre la Pobreza de la Universidad de Kentucky, afirmó que "el programa de los tickets de alimentación es muy sensible a los cambios económicos. Su distribución seguirá en aumento durante cierto tiempo".

"Los cupones de alimentación son el pilar de la red de seguridad social en Estados Unidos", subraya el profesor sobre el programa institucionalizado en 1943 y que cuesta hoy unos 30.000 millones de dólares (USD) por año al Estado.

En el Congreso, los demócratas esperan que se apruebe, luego de las elecciones presidenciales del 4 de noviembre, una medida de apoyo por 150.000 millones de dólares.

"De manera comprensible, todos miran hoy la crisis económica y financiera y la manera en que afecta a las familias humildes", subraya Brendon Roberts, miembro de la organización The Working Poor Family Project. "Pero la realidad es que esas familias humildes estadounidenses sufren una crisis económica desde hace más de un año".

Según la organización, unos 42 millones de adultos y niños, o sea una familia de cada cuatro, tiene ingresos "apenas suficientes para satisfacer sus necesidades".

Sin embargo, el 72 por ciento de esas familias tiene trabajo, pero el sueldo de uno de cada cinco empleos (22 por ciento) es inferior al umbral de pobreza.

En total, según el Census Bureau (oficina de censo), más de 37 millones de estadounidenses viven por debajo del umbral de la pobreza, fijado en 21.000 dólares (USD) por año para una familia de cuatro personas, una cifra calculada en los años 60.

www.aporrea.org

Un juez ordena por primera vez liberar en EEUU a un grupo de detenidos de Guantánamo.

Un juez federal ordenó el pasado día 8 por primera vez la liberación en territorio estadounidense de un grupo de detenidos en la base naval de Guantánamo (Cuba).

El juez de la Corte Federal del Distrito de Colombia Ricardo Urbina determinó que no había pruebas de que ese grupo, compuesto por 17 musulmanes de la minoría china uigur, estuviera formado por "combatientes enemigos" o que supusieran un riesgo para Estados Unidos. El grupo de musulmanes chinos, que lleva casi siete años detenido en Guantánamo, esperaba su puesta en libertad desde el 2004.

El dictamen supone un revés para el Gobierno del presidente George W. Bush, que había argumentado que los jueces federales no tienen autoridad para ordenar liberaciones en EEUU de detenidos en Guantánamo.

Posibles torturas

El Pentágono ya no considera a los 17 uigures "combatientes enemigos" pero permanecían retenidos en la base naval estadounidense de Guantánamo porque EEUU ha sido incapaz de encontrar un país que los acoja.

El Gobierno chino pidió a EEUU el traspaso de la custodia de los chinos musulmanes, pero la administración Bush y organizaciones pro-derechos humanos temen que los musulmanes puedan ser torturados si son devueltos a su país de origen.

El magistrado señaló en su argumentación que la Constitución estadounidense prohíbe detenciones indefinidas sin causa ni cargos.

Detenidos desde 2001

El grupo de musulmanes chinos ha sido retenido en Guantánamo desde que fueron capturados en Pakistán y Afganistán en el 2001.

Los esfuerzos del Gobierno estadounidense por encontrar un país que acepte a esa minoría han sido infructuosos. En el 2006, Albania dio refugio a cinco uigures de Guantánamo pese a las protestas de China. Tras conocer la decisión del juez Urbina, la organización pro-derechos humanos Human Rights Watch (HRW) celebró la liberación de los 17 detenidos en Guantánamo.

"Una vez más una corte federal ha rechazado la teoría de la administración de Bush de que su decisión puede triunfar sobre la revisión judicial y los derechos constitucionales", afirmó Jennifer Daskal, la principal abogada en asuntos de lucha contra el terrorismo de HRW.

Casa Blanca no acepta sentencia judicial

La Casa Blanca expresó su "profunda preocupación y desacuerdo" con la orden de un tribunal de poner por primera vez en libertad en territorio de EEUU a un grupo de detenidos de Guantánamo.

En un comunicado, la portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino, afirmó que la decisión del juez de distrito Ricardo Urbina "es contraria a nuestras leyes, incluidos los reglamentos federales de inmigración aprobados por el Congreso".

El Departamento de Justicia pedirá una suspensión urgente del cumplimiento de la sentencia y presentará una apelación de inmediato, explicó Perino.

www.rebelion.org

sábado, 25 de octubre de 2008

Los frutos de la era Bush: réquiem por el sueño americano.

Artículo: Juan Luis Berterretche

Investigación: Tali Feld Gleiser

Después de 8 años del hombre de la sonrisa, el saxofón y los habanos pervertidos, EE.UU. elige en el 2000 –con la ayuda del fraude en Florida- a un incierto personaje con deslucidos y peligrosos antecedentes personales, empresariales y políticos e identificado con las grandes corporaciones y sus planes de expansión imperial. El 11 de septiembre del 2001 en atentados apocalípticos de dudosa procedencia las torres se desmoronan y el Guerra Business ve liberado el camino para imponer su lema de producción para la destrucción. En medio de una profusión de banderitas usamericanas en los estadios y con la mano derecha sobre el corazón para escuchar el himno, la gran mayoría de la población de Estados Unidos creyó aprobar una ilusoria campaña de expansión armada de la democracia liberal. En verdad dio su consentimiento para que el complejo industrial-militar se impusiera como motor de “desarrollo y “globalización”” y las industrias y servicios centrados en la destrucción y la muerte, como propulsores de la “economía de mercado.

El más pavoroso resultado hasta ahora es entre setecientas mil y un millón doscientos mil muertes en Irak y quizá más de un centenar de miles en Afganistán y millones de desplazados y refugiados de ambos países. Mientras, implacable, el reloj de arena nos indica la guadaña de la guerra cercenando la vida de un niño/niña iraquí cada cinco minutos. En el telón de fondo todavía no se apaga la lacerante imagen de una niña en Vietnam, corriendo desnuda con el cuerpo incendiado por el napalm.

Por lo desmedido del daño ocasionado, las bajas en el ejército de EE.UU. que entre suicidios y muertos en combate se estiman en 15 mil, -cuatro mil en combate y once mil autoeliminados- y unos veinte mil mutilados no son preocupantes para el Pentágono. En realidad las muertes son sólo cinco veces las que resultaron de la destrucción de las torres gemelas. Justifican con creces el millón de millones de dólares –como mínimo- que embolsó hasta ahora el Guerra Business. Cada soldado muerto produjo 67 millones de dólares para Guerra Sociedad Anónima. Nunca la sangre usamericana se ha cotizado tan bien en Wall Street. Más aún, considerando que entre ellos había una cantidad excesiva de negros, latinos e indios. Y si no se quisiera aceptar los suicidios como bajas de la guerra, entonces la sangre derramada de los soldados estadounidenses fue mucho más beneficiosa aún: cada soldado estadounidense muerto en combate en Irak dio al Guerra Business 250 millones de dólares en ventas. ¡No escatimen las botellas, descorchen más champaña accionistas de Wall Street, no sean mezquinos!

Hasta aquí, todo bien para el imperio. Pero, como Vietnam y otros conflictos enseñaron, las guerras tienen su indeseable “camino de vuelta a casa”. El primer síntoma lo reveló el pasaje del Katrina. El huracán hizo una biopsia pública de las dolencias que sobrelleva la sociedad estadounidense: el individualismo y la indiferencia, el racismo, la discriminación y el raquitismo del tejido social, ampliados por la desviación de los recursos hacia una lejana guerra. En la triste vidriera de Nueva Orleáns, la herida sigue abierta.

El segundo indicio alarmante fueron las fotos de soldados Wasp de EE.UU. de ambos sexos, sonriendo con picardía para la cámara mientras torturaban iraquíes. Sobre el tema, el notable colombiano Fernando Botero realizó una serie de telas, que cumplirán en el siglo XXI la función acusatoria del Guernica de Picasso en el siglo pasado.

Las pruebas impactaron, porque demostraban que era un procedimiento común del ejército usamericano y porque obligaron a quienes las habían autorizado en secreto, a realizar una defensa pública de ellas. Aunque la denominen “métodos innovadores de interrogación” se propagó, entonces, que EE.UU. utiliza, promueve y defiende la tortura. Esto ubica a Estados Unidos en el tobogán de la perversión moral, y su pretensión de liderazgo y hegemonía mundial es un discurso que pierde todos sus atenuantes y sólo se sostiene con la intimidación y la violencia.

Esta sucesión de acontecimientos que protagonizó Estados Unidos en lo que va del milenio ha impactado sobre las poblaciones mundiales hegemonizadas por el Imperio.

Aún existe una reiterada falacia política difundida por los medios sobre las fuentes del excepcionalismo usamericano. Nos dicen que EE.UU. se distingue del resto del mundo por su genio, su moralidad, su productividad, su democracia liberal y otras virtudes similares. En realidad toda la prosperidad y el bienestar del pueblo usamericano se basaron y se basan, en un mecanismo de succión y pillaje de las riquezas del resto del planeta. Función que heredaron de Gran Bretaña, hoy socio menor.

¿Cuál es la base de sostén de la posición de Estados Unidos y su poder en el mundo? Hoy, los pilares gemelos del dólar y el Pentágono. El dólar como la moneda del mundo cuyo privilegiado monopolio le permite a los EE.UU. imprimirla de acuerdo a su voluntad; el Pentágono con sus capacidades militares incomparables. El dólar es un tigre de papel porque su emisión no corresponde con la riqueza material del país.

La fuerza y la movilidad del Pentágono es dependiente del dólar, y alternadamente lo apoya. Cuesta dólares mantener al Pentágono, sus bases en centenares de países alrededor del mundo, y el despliegue y actuación de sus fuerzas militares alrededor del globo. Los gastos militares son la causa principal del doble déficit americano, en el presupuesto federal y en la balanza comercial. Inversamente, la fuerza del pentágono sostiene la confianza global en el dólar.

Pero esta misma retroalimentación de la confianza entre el dólar y el Pentágono, se constituyen en sus torres gemelas amenazadas.

La incapacidad de Estados Unidos de imponer su política de estabilización imperial en Irak y el Medio Oriente está minando la confianza en su hegemonía. El crecimiento exponencial de los déficit presupuestario y comercial están socavando la confianza en el dólar.

La mayoría de los estadounidenses no se preocupa por estas pamplinas.

En estos años con la US-PATRIOT Act han pisoteado su Carta Magna, han perdido el hábeas corpus, sus derechos a la inviolabilidad del hogar, la privacidad de su correspondencia, de sus transacciones. Y por último con la Ley para la Prevención del Radicalismo Violento y el Terrorismo Autóctono de 2007 que termina con la libertad de pensamiento y expresión, han entrado sin barquinazos en una nueva patria de legislación policíaco-militar.

Mientras, las cadenas de TV los continúan intoxicando con el miedo al “terrorismo” y una variedad de trivialidades.

Pero no terminan aquí las malas noticias. La guerra es un vórtice insaciable de recursos materiales y humanos y la élite usamericana bajo la batuta del avispado Bush decidió aplicar el purgante del Consenso de Washington en el propio territorio.

Veamos algunos auspiciosos resultados de este proceso:

-Con un Producto Interno Bruto actual de 13.200 miles de millones de dólares (es decir 13,2 billones de U$S en español o 13,2 trillones en inglés) EE.UU. ha sido la locomotora que empuja el crecimiento económico del capitalismo globalizado. Hacia finales del 2006 la deuda total estadounidense (pública, empresarial y personal) llegaba a los 48 billones (trillones en inglés) de dólares: entre tres y cuatro veces el Producto Interno Bruto usamericano (360% mayor) y superior al Producto Bruto Mundial. Esto significa que la economía estadounidense funciona apoyada en tres cuartas partes de capital virtual. Esto, si aceptamos que la otra cuarta parte es de alguna forma necesaria para el funcionamiento del crédito en el capitalismo. Este crecimiento descomunal del capital ficticio, paga el sobreconsumo irresponsable de los estadounidenses y los gastos militaristas del estado. El crédito sin respaldo y la emisión incontrolada de la moneda mundial (dólar) son mecanismos perversos de creación de ese capital ilusorio. Las crisis financieras internacionales queman capital ficticio y obligan al conjunto del capital mundial a compartir la crisis económica estadounidense.

-35 millones de personas sufrieron de hambre en Estados Unidos en el 2006. Esto es el 12% de toda la población. En las áreas rurales este porcentaje sube al 15%. Y en algunas ciudades supera el 20%, sobre todo si los afrodescendientes son muy numerosos.

-Entre ellos, hay 12,6 millones de niños que han sentido los retorcijones del ayuno forzado, es decir uno de cada cinco o el 20% de los 70 millones que hay en el país. Casi la cuarta parte (23%) de los niños y niñas estadounidenses están en situación de pobreza relativa.

-Los menores constituyen el 25 % de la población, mientras son el 35 % de los pobres.

-En Nueva York, capital del american way of life, set privilegiado del sueño americano y zona céntrica de la “aldea global”, hay casi dos millones de hambrientos: el 17% de los pobladores de la megalópolis del “capitalismo avanzado”

-En la ciudad de Los Ángeles viven más de 100 mil personas en garajes, mientras un millón setecientos mil familias lo hacen en condiciones de hacinamiento en todo el estado de California.

-47 millones de estadounidenses carecen de seguros de salud. Ese índice se incrementó en 2 millones 200 mil entre 2005 y 2006, y continuará creciendo debido al recorte del gobierno a los programas sociales y la reducción o eliminación de seguros que las empresas ofrecían antes a sus trabajadores.

-El número de menores de edad (de 0 a 18 años) sin seguro médico aumentó en 700 mil entre 2005 y 2006 para alcanzar un total de 8.7 millones de niño(a)s.

-Una ley propuesta recientemente en el Congreso para beneficiar a millones de niño(a)s con el seguro médico, fue vetada en octubre/2007 por el presidente Bush, porque se costeaba con un impuesto a los cigarrillos y afectaba a las tabacaleras, financiadoras de sus campañas electorales.

-El 2006 fue el octavo año consecutivo en que Washington lideró el mercado mundial de armas de fuego. EE.UU. dominó los acuerdos de venta de armas a Medio Oriente, que volvió a ser el principal mercado comprador de armas. Calma amig@s, Rice nos asegura que son para garantizar la paz en la región.

-Estados Unidos es la sociedad más armada del mundo, hay 90 armas por cada 100 estadounidenses. Existen más de 200 millones de armas de fuego en manos de la población civil.

-Los ciudadanos estadounidenses siendo la vigésima parte de la población mundial poseen casi un tercio de los 875 millones de armas de fuego que hay en todo el mundo.

-Más de la mitad de las armas fabricadas cada año son compradas en Estados Unidos.

-En los últimos cinco años 148 mil personas en esa nación perecieron por disparos, 81 por día y uno cada 18 minutos. Cada año se reportan dos millones de robos, de ellos unos 500 mil con violencia, sin contabilizar un millón 100 mil sustracciones de automóviles.

-Casi 3 mil niños y adolescentes murieron a causa de armas de fuego en un año o sea, ocho al día en promedio o uno cada tres horas.

-Según estas estadísticas, la tasa de muerte por balas entre menores de 15 años era casi 12 veces más alta que en el total de los otros 25 países industrializados combinados.

-En los últimos 10 años hubo 30 tiroteos con varios muertos en centros de estudio del país.

-Por año hay 58 mil 200 secuestros de menores, 59 mil violaciones sexuales, equivalentes a 1.800 por jornada, 75 por hora.

-Estados Unidos tiene la mayor población penal del mundo: 2 millones 245 mil presos (junio/2006). Esto significa que en los Estados Unidos hay 766 presos por cada 100 mil habitantes En Japón en 2000 eran sólo 47 detenidos por cada 100 mil habitantes; en Noruega 56; en Francia 80; en Italia 94; en Alemania 97.

-En clara demostración de la ineficacia de la supuesta reeducación, 2 tercios de los reos liberados vuelven a prisión.

-De los 9 millones de detenidos por cualquier tipo de causa, liberados en 2002, más de 1 millón 300 mil eran portadores del virus de la hepatitis C, es decir el 29% del total de afectados en el país, 137 mil habían contraído el SIDA o sea entre el 13 y el 17 % del total de estadounidenses con esta enfermedad y 12 mil la tuberculosis, el 35% de todos los que la padecen en el país. El sistema penitenciario estadounidense es una incubadora de enfermedades infecciosas.

-En las prisiones se utilizan pistolas de electrochoque, pulverizadores de sustancias químicas irritantes, cinturones de electrochoque, sillas y postes de inmovilización por encadenamiento.

-Hay 160 institutos penales privados dispersos en treinta estados. Y hay 120 cárceles-fábrica. Son 20 mil los detenidos en prisiones de máxima seguridad.

-No se dispone de estadísticas oficiales, pero Amnistía Internacional cree que hay al menos 3.500 niños encarcelados en prisiones para adultos junto con la población reclusa general. Se han comprobado casos de que también son encadenados.

-Amnistía Internacional ha denunciado la sistemática detención de personas al pedir asilo en Estados Unidos. A los asilados se los trata como malhechores.

-Para Amnistía Internacional todo el sistema carcelario de EE.UU. “viola los estándares internacionales para el tratamiento de prisioneros"

-Un reciente estudio sobre la pena de muerte pesquisando 4.578 casos en un período de 23 años (1973-1995) encontró errores serios y reversibles en siete de cada diez sentencias revisadas por los tribunales. También descubrió que las condenas capitales eran revertidas en dos de cada tres apelaciones. La tasa total de errores judiciales quedó en 68%.

-Junto con Irán, Nigeria, Pakistán, Arabia Saudita y Yemen, Estados Unidos es uno de los pocos países en el mundo que ejecutan tanto a los deficientes mentales como a los jóvenes menores.

-Los condenados a muerte con enfermedades mentales son entre el 5 y el 10% de los que están en el corredor de la muerte. Alrededor de 3.400 personas. En los corredores de la muerte también hay 70 menores de edad.

-En la sociedad usamericana existe una estructura social en la que, en términos generales, clase y etnia se superponen de manera muy fuerte sin variar en sus 200 años de vida como nación.

-Dentro del índice de pobreza según grupos étnicos (1959-2001) hay un 22,7% de negros; un 21,4% de hispanos; 10,2% de asiáticos isleños; y un 9,9% de blancos y un 8,8% de blancos no Wasp. Es decir, tanto los negros como los hispanos tienen el doble de pobres que los blancos. La desocupación sigue las mismas reglas racistas.

-En América del Norte (lo que incluye Canadá) fueron asesinados 15 millones de indígenas desde que Cristóbal Colón puso pie en el continente en 1492, y el exterminio continúa hasta hoy.

-En la tasa de mortalidad infantil (TMI) EE.UU. ocupa el lugar 24 de los 25 países más “avanzados”, desplazado del último puesto por Hungría. Mientras en los cinco países con mortalidad infantil más baja la cifra es de alrededor de 3 muertes por 1000 nacidos, en EE.UU. la mortalidad infantil es más del doble (más de 7 muertes por 1000 nacidos). En Washington, DC., vecindario mayoritariamente negro, alcanza al 11,5 por mil nacidos, el doble de TMI que en Beijing.

-Según el relatorio Estado Mundial de la Infancia 2008 de UNICEF (publicado a mediados de enero de 2008) la TMI en EE.UU. alcanzó ya el 8 por 1000 nacimientos, lo que ubica al país en el mismo nivel que Emiratos Árabes Unidos, Eslovaquia, Lituania, Serbia y Tailandia. En este informe mundial, EE.UU. se ubica por debajo de 38 países que están en mejor situación respecto a la TMI.

-Mientras en la mayoría de los países europeos más del 70% de los jóvenes desayunan diariamente. En EE.UU. más de la mitad de los jóvenes no desayunan todos los días y entre el 70 y 80% de los jóvenes no comen frutas todos los días.

-Entre 1991 y 2005 la tasa de escolarización primaria en EE.UU. cayó un 5%. De 97% a 92%. Recordemos que en ese período hubo 8 años de gobierno del hombre de la sonrisa, los habanos y el saxofón. En tasa de escolarización primaria EE.UU., con el mayor PIB mundial, está en el lugar 35 junto con República Checa y Eslovaquia que en esos años pasaron por la profunda crisis de restauración capitalista.

-Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) EE.UU. con el mayor PBI del planeta está en el lugar 37 del mundo por la calidad de su atención sanitaria. No participa del listado de los 25 países más “avanzados”. Esta detrás de Costa Rica, pero algo mejor que Eslovenia.

-Estados Unidos figura en el puesto número 41 en un nuevo análisis (2007) sobre mortalidad materna en 171 países, elaborado por expertos en salud pública de la ONU.

-Las mujeres en EE.UU. corren entre tres y cuatro veces más riesgo de muerte en el parto que en los 10 primeros países industrializados del mundo. Y entre las mujeres estadounidenses, las mujeres negras son cuatro veces más vulnerables que las blancas.

-Los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de EE.UU. afirman que la obesidad que tiene una continua tendencia a crecer, alcanza una tasa actual en la población del país del 32%. Casi un tercio de la población.

-Una investigación del gobierno estadounidense hecha pública en junio del 2005, conducida por especialistas de las más importantes universidades e instituciones psiquiátricas de los Estados Unidos, llegó a la conclusión que la mitad de la población del país está aquejada de algún tipo de perturbación mental.

-Un alto porcentaje de las víctimas de dichas sintomatologías son jóvenes: de la mitad de los estadounidenses aquejados de perturbaciones mentales, el 50% ha comenzado a manifestar los síntomas con 14 años y el 25% con 24 años”.

-Estados Unidos es el mayor contaminador del planeta: es responsable por el 30% de la contaminación mundial. Pero esto si sólo tomamos en cuenta la contaminación emitida en su territorio. No se contabiliza cuánto contaminan las transnacionales estadounidenses en los otros continentes.

-EE.UU. es el mayor saboteador de los compromisos del Protocolo de Kyoto y el único que no ratificó el acuerdo.

-En Bali, en diciembre de 2007, cuando en la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático los países discutían las medidas para evitar un cataclismo planetario por el calentamiento global, la representante de EE.UU., la subsecretaria de Estado para la Democracia y los Asuntos Globales, Paula Dobriansky, al frente de la delegación estadounidense tuvo el privilegio de ser la más reiteradamente abucheada por sus intentos de sabotear la reunión.

-EE.UU. viola sistemáticamente las disposiciones de la Convención de Ginebra con relación al trato que se debe otorgar a los prisioneros de guerra. Quien dice esto no es ningún dictador de los países del “eje del mal”, es el ex-presidente de EE.UU. Jimmy Carter.

-EE.UU. no cumple los siguientes artículos del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de la ONU, vigente desde el 23 de marzo de 1976:

Artículo 1: Derecho de libre determinación de los pueblos, violado en Afganistán, en Irak y en los 50 países donde intervino para cambiar gobiernos en el siglo XX y XXI. Artículo 6 y Protocolo segundo: Derecho a la vida y limitaciones a la pena de muerte. No lo cumple ni en el país ni en el exterior. Artículo 7: Prohibición de la tortura y penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes(fotografías, testimonios y el propio ex presidente Carter lo comprueban). Artículos 9 y 10: Derecho a la libertad y la seguridad. Garantías para detenidos y presos. Artículos 12, 13 y 14: Libertad de circulación. Garantías en la expulsión de extranjeros. Garantías judiciales. Con la Ley US-PATRIOT y leyes complementarias viola el artículo 15 que garantiza la irretroactividad de las normas. Artículo 18 y 19: Libertad de pensamiento, conciencia y religión y Libertad de expresión. Artículo 20: Prohibición de la propaganda a favor de la guerra. Y los artículos 21 a 27 que incluyen derechos políticos, de las minorías y contra la discriminación. Se necesitarían varios tomos para enumerar todas las violaciones que EE.UU. ha acumulado contra este Pacto.

-En febrero de 2004, EE.UU. anunció que abandonó cualquier idea de unirse al Tratado de Prohibición de Minas Terrestres, conocido también como la Convención de Ottawa aprobado a principios de los 90. “Estados Unidos no se unirá a la Convención de Ottawa porque sus condiciones nos habrían exigido que abandonáramos una capacidad militar necesitada”, anunció la Oficina de Política Militar del Departamento de Estado, “Estados Unidos continuará desarrollando minas anti-personal y minas terrestres antitanque”.

-La Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas fue adoptada por la Asamblea General de la ONU el 13 septiembre del 2007, con 143 votos a favor, once abstenciones y cuatro votos en contra: Estados Unidos, Nueva Zelanda, Canadá y Australia.

-El 14 de noviembre del 2007 se aprobó en la Asamblea General de la ONU una Moratoria Internacional en la aplicación de la Pena de Muerte. Estados Unidos lideró la oposición a esta moratoria junto con los 25 países que realizaron ejecuciones en el 2006 y votó contra ella. El 91% de estas penas capitales se aplicaron en China, Irán, Irak, Pakistán, Sudán y EE.UU. Estados Unidos es el único que ejecuta en dos países al mismo tiempo. Los cadalsos de Irak le pertenecen.

-EE.UU. y Somalia son los dos únicos países en el mundo que no han adherido a la Convención sobre los Derechos del Niño de Naciones Unidas. La razón: la Convención prohíbe la ejecución de menores.

Este es el grandioso imperio que hegemoniza el mundo. Es el modelo que se supone debemos copiar para llegar a ser tan regios como ellos. A pesar de estos anuncios innegables de declinación, los dirigentes de los países del planeta que imitan las conductas de los mediocres líderes estadounidenses, brotan como hongos en todos los continentes. Y esperan que sus pueblos acepten las recetas de “bienestar” democrático, cultural, sanitario y material que han convertido a EE.UU. en un imperio infame, defensor de las peores causas y en decadencia.

Los indicios de caducidad son avanzados. Walter Benjamín afirmó que “El saber de la caducidad, el saber de la discontinuidad histórica, es el saber de la revolución, y de la transición hacia otros órdenes...” Es ese saber de los pueblos saqueados, humillados y postergados el que hoy empieza con ímpetu a abrirse camino. La hegemonía –nos recuerda Gramsci- depende en gran parte de la aceptación, el apoyo o beneplácito de los dominados. Y son muchos los indicios que nos dicen que el consentimiento hacia EE.UU. se resiente y en muchos sitios se transforma en rebeldía.

Estamos en una nueva época histórica, que se fue conformando en las últimas tres décadas. El modelo estadounidense se ha convertido en un cancerbero que sólo tiene para ofrecernos el infierno de la perversión moral, el hambre junto al consumo irresponsable, la destrucción de la naturaleza, el pillaje y el exterminio. Pero esta nueva época cargada de violencia y de injusticia también genera aquellos que eligen el camino de la crítica más implacable sobre lo actual, en las palabras y en lo hechos. Aquellos que se juegan entusiastas por iniciar la transición hacia otros órdenes.

www.eutsi.org

Los ombligos de McCain y Obama.

...por Carlos Taibo

Al igual que cuatro años atrás, el debate que los dos principales candidatos a la presidencia de Estados Unidos, John McCain y Barack Obama, han mantenido en relación con la política exterior del país ha resultado más bien decepcionante. A la hora de apuntalar esta conclusión, no pienso tanto en el contenido formal de la confrontación —que ha aportado datos no exentos de interés sobre las dos figuras políticas contendientes— como en el sentido material de las apuestas formalizadas por uno y otro.

Empezaré dando cuenta de una carencia que a mi entender dice mucho sobre lo que se dirime en la carrera presidencial norteamericana: tal y como sucedió con Bush y Kerry en 2004, a ninguno de los dos candidatos hoy en liza parece preocupar en absoluto el que a los ojos de muchos sigue siendo el principal problema que nos atenaza. Me refiero, cómo no, a una pobreza lacerante que se manifiesta a través de un dato mil veces repetido: entre 40.000 y 50.000 seres humanos mueren cada día de resultas del hambre o de enfermedades por éste provocadas. La conclusión parece servida: cuando los candidatos republicano y demócrata se reúnen para debatir sobre la política exterior de Estados Unidos lo único que les interesa es el futuro de la principal potencia planetaria. No hay hueco alguno en sus discursos para las necesidades y percepciones de los demás, y en particular para las de los desheredados del planeta, de siempre arrinconados. Importa mucho subrayar que en este ámbito, y por desgracia, Obama no parece demasiado diferente de McCain.

Pese a lo que muchos auguran, tampoco son ostentosamente visibles las diferencias entre los dos candidatos en lo que hace a los principales contenciosos que la política norteamericana tiene abiertos en los Orientes próximo y medio. La estrategia de Obama en relación con Iraq se asienta, sí, en un compromiso de retirada de soldados que ha experimentado, sin embargo, un progresivo suavizamiento de la mano de sucesivos postergamientos en lo que respecta a la fecha prevista para aquélla; esta circunstancia acerca sospechosamente la oferta de Obama a la de McCain. Por si ello poco fuera, y para estupor de quienes estimamos que las dos guerras que nos ocupan están cortadas por un mismo patrón, el candidato demócrata repite incansable que hay que fortalecer la presencia militar norteamericana en Afganistán. Así las cosas, cada vez parece más estéril la pregunta relativa a lo que realmente Obama quiere hacer: más relevante se antoja determinar qué es lo que los poderes fácticos en Estados Unidos están dispuestos a tolerar que haga.

El único terreno en el que el candidato demócrata mantiene en pie un proyecto de orgullosa ruptura con respecto a las reglas del juego que determina una política de Estado hondamente asentada es el que nace de su propuesta de mantener conversaciones directas con los responsables políticos de países —así, Irán, Cuba o Venezuela— demonizados desde mucho tiempo atrás. Los escépticos aducirán, eso sí, que ya tendrá tiempo Obama de dar marcha atrás, también, en este ámbito. En lo que se refiere a McCain, en suma, si hay un rasgo llamativo de sus intervenciones en el debate televisivo —un rasgo que, por su proximidad con las posiciones del presidente Bush, parece llamado a mover el carro de Obama— es la crudeza de sus simplistas reflexiones sobre Rusia, muy a tono con un discurso neconservador firmemente decidido a sacar pecho en la tesitura en la que nos encontramos y no menos firme e interesadamente entregado a la tarea de reflotar viejos enemigos.

A todos los desafueros reseñados se agrega, en fin, uno más: lo que en principio estaba previsto que fuese un debate sobre la política exterior de Estados Unidos al cabo se convirtió, con toda evidencia, en una disputa sobre algunos de los problemas internos más acuciantes de cuantos acosan al país, y singularmente, claro, la crisis financiera que éste arrastra. El recordatorio de que Obama defiende una nueva política fiscal que recorte los impuestos a quienes tengan ingresos anuales inferiores a 250.000 dólares —¡40.000.000 de pesetas!— obliga a cancelar, una vez más, cualquier suerte de entusiasmo en torno a la presunta condición innovadora y socializante del candidato demócrata. Las cosas como fueren, los estudiosos que llevan decenios subrayando cómo los políticos y los ciudadanos norteamericanos poco más hacen que mirarse al ombligo están, una vez más, de enhorabuena.

www.rojoynegro.info

domingo, 28 de septiembre de 2008

Ruanda: ocultando la verdad sobre el genocidio.

09/09/08

...por Barrie Collins

Lejos de ser radicales, los ataques a Francia por su papel en la guerra de 1994 están diseñados para lavar la cara de la intervención de Occidente en un sentido más amplio.

La pasada semana, el gobierno ruandés publicó los hallazgos de su comisión de investigación sobre el papel jugado por Francia en el genocidio ruandés de 1994. El estudio determinó que diplomáticos, lideres militares y políticos franceses – incluyendo el entonces presidente Fracois Miterrand – fueron cómplices del genocidio.

Teniendo en cuenta que el actual liderazgo ruandés ha vilipendiado a Francia desde que intentó hacerse con el poder en Ruanda en octubre de 1990, lo que finalmente consiguió en julio de 1994, no es sorprendente que ahora suba el tono de sus críticas en contra de su sempiterno enemigo. El nuevo hombre fuerte de Ruanda, el presidente Paul Kagame, tiene la suerte de tener el apoyo de Estados Unidos, Gran Bretaña y Bélgica, y unos medios de comunicación entregados en estos países, con los que se puede contar para que le den el máximo impacto al papel de Francia en el genocidio.

Pero la verdad es que el principal error de Francia es haberse encontrado en el lado equivocado de la parábola moral que ha sido impuesta por los observadores occidentales sobre la trágica historia reciente de Ruanda. Una guerra que se complicó por la considerable intervención internacional se ha reducido a un cuento moral sobre el bien contra el mal, en el cual Francia ha sido etiquetada como parte de la “parte malvada”. Tal simplificación contribuye a ocultar aún más la verdad sobre lo que pasó en Ruanda en 1994, y lava la cara de la intervención de Occidente en un sentido más amplio.

Según la parábola moral de Ruanda, los buenos fueron el Frente Patriótico Ruandés (RPF), que invadió Ruanda en 1990 porque no tenía otra forma de proteger la minoría perseguida de la etnia Tutsi dentro de Ruanda y de hacer que el gobierno liderado por los Hutus aceptara el derecho de retorno de los Tutsis ruandeses que vivían en el extranjero como refugiados. Los malos eran el gobierno y las fuerzas armadas ruandesas. Cuando la comunidad internacional había ayudado a los ruandeses a alcanzar un acuerdo negociado, los peores elementos entre los malos diseñaron un plan para asegurar la dominación Hutu de forma permanente, planeando, y después llevando a cabo, un genocidio en contra de los ruandeses Tutsis.

Cuando los buenos – el RPF – consiguieron finalmente vencerlos, su misión malvada se había completado en su mayor parte. Cientos de miles de ruandeses de la etnia Tutsi habían muerto. Se había perpetrado un genocidio, y el mundo occidental había simplemente mirado sin hacer nada. Estados Unidos rehusó etiquetar la guerra que había tenido lugar como genocidio para resistir el clamor a favor de la intervención internacional para salvar vidas. Francia fue la única fuerza en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que respondió enviando operativos franceses dentro de la Operación Turquesa. Pero el motivo real de Francia no fue salvar vidas, sino reforzar a sus antiguos aliados: los malos. Los franceses los ayudaron a escapar de Ruanda de manera que no tuvieran que responder por sus crímenes.

Un análisis moral como este es convincente porque proporciona un camino claro a través de un laberinto de factores complicados. Para los periodistas, este indicador moral del genocidio ruandés lleva a dar cumplida cuenta de la valentía de los héroes y la inmoralidad de los villanos. Para los gobiernos, proporciona el elemento crucial de legitimidad que es el fundamento esencial del derecho de gobernar. El régimen ruandés bajo Paul Kagame depende de esta versión de los hechos para su apoyo y supervivencia. Y lo mismo le ocurre a sus principales avalistas, Estados Unidos y Gran Bretaña.

Las fuerzas que liberaron Ruanda del genocidio, el RPF – cuyos líderes rigen actualmente Ruanda – han explotado esta versión de los hechos para recordarles a los gobiernos occidentales que fallaron a la hora de cumplir el principio de “Nunca Jamás” que fue la fuerza directriz detrás de la Convención sobre Genocidio de las Naciones Unidas en 1948. Mientras ellos combatían a los genocidas en 1994, el mundo occidental se dedicó solo a mirar. Es decir, excepto Francia. Pero como partidaria del antiguo régimen – anterior al del RPF, los motivos de Francia para la intervención fueron altamente cuestionables.

Esta es probablemente la historia más ampliamente difundida de Ruanda, pero esta versión de los hechos es profundamente errónea. Aunque Estados Unidos pueda haberse sentido avergonzada por esta versión de los hechos, dando una imagen no precisamente heroica durante los meses de mayor tormento de Ruanda, es mucho más fácil vivir con esta vergüenza que afrontar los hechos de cómo sí intervino en esta región de África a comienzos de los 90 y desde que Kagame llegó al poder.

El debate del “accidente de aviación”

De hecho, los tres poderes occidentales más influyentes en ese tiempo en Ruanda – Estados Unidos, Francia y Bélgica – todos intervinieron de tal modo que crearon las condiciones que hicieron la matanza masiva inevitable. En contra de la versión de los hechos que prevalece, después de su despliegue de tropas inicial para defender a los lideres ruandeses contra el RPF en la guerra de octubre en 1990, por medio de la Operation Noroît, Francia reconoció que Estados Unidos y Uganda estaban detrás del RPF y no tuvo ningún deseo de convertirse, de forma aislada, en el único defensor del gobierno ruandés. Por lo tanto condicionó cada vez más su apoyo militar al compromiso del gobierno a acometer serias negociaciones con el RPF. Según un informante del Ministerio Francés para la Cooperación, la decisión de Francia de desentenderse era ya evidente en 1990: “No queríamos quedarnos solos…había grandes poderes detrás del RPF. Uganda podía enviar de 30.000 a 40.000 soldados.” (1)

La última salva del gobierno de Kagame en contra de Francia, en la forma del informe de su comisión señalando a Francia por su apoyo al genocidio, es de hecho parte de una búsqueda cada vez más desesperada de legitimidad política. El punto más débil de la parábola moral ruandesa es la cuestión de qué causó el resurgimiento de la guerra en 1994 y la subsiguiente degeneración en matanza masiva. El inicio de la etapa más sangrienta de la guerra es mucho más complicado de lo que a los contadores de fábulas morales – que culpan a la determinación del malvado gobierno de asegurar la dominación Hutu - les gustaría hacernos creer.

Fue un acto de terrorismo internacional lo que desencadenó el retorno de la guerra. A principios de abril de 1994, un aeroplano con el presidente Hutu Juvénal Habyarimana a bordo, fue abatido por un ataque con un misil que había sido planeado durante varios meses. Los defensores del RPF han intentado con fuerza culpar del ataque a conspiradores Hutu de la línea dura, pero no han aportado nada de consistencia que apoye su afirmación. Al contrario, hay cada vez más pruebas de que el RPF fue el responsable del ataque con misiles – y son estas pruebas las que han puesto al actual gobierno del RPF, liderado por Paul Kagame, en una situación difícil. Es la actitud defensiva del gobierno en este tema lo que está detrás del actual vapuleo de Francia.

El propio investigador de las Naciones Unidas, Michael Hourigan, fue el primero en encontrarse con pruebas convincentes de la responsabilidad del RPF en el asesinato del Presidente Habyarimana y los otros desafortunados ocupantes de su avión. Sin embargo, parece que por presión de Washington, las Naciones Unidas aceptaron cerrar su investigación sobre el ataque. Otro investigador de las Naciones Unidas, Robert Gersony, encontró pruebas de atrocidades cometidas por el RPF y fue también silenciado; las Naciones Unidas incluso afirmaron que este informe “no existió”.

Estas verdades incómodas amenazaban con enturbiar las claras aguas de la certeza moral que la parábola ruandesa proporciona. El régimen ruandés ha vivido detrás del escudo de los poderes internacionales que han trabajado duro para mantener el asunto del avión derribado fuera de la agenda. Durante sus 13 años de andadura, la Corte Internacional Criminal para Ruanda (ICTR), cuyo mandato es establecer la verdad de lo que pasó en 1994, ha sentenciado que el asunto del asesinato del Presidente Habyarimana (al que elige referirse simplemente como “accidente” de aviación) no está dentro de su jurisdicción. Cuando uno de los fiscales jefe del ICTR, Carla Del Ponte, expresó su deseo de desenterrar la investigación de la alegaciones en contra del RPF, afirmando que “si es el RPF el que derribó el avión, la historia del genocidio debe ser re-escrita” (2), fue abruptamente relevada de su cargo y enviada a La Haya.

El sucesor de Del Ponte, el gambiano Hassan Bubacar Jallow, subsecuentemente confirmó que el derribo del aparato “no es un caso que caiga dentro de nuestra jurisdicción” (3). Es irónico que el primer fiscal jefe del ICTR, Richard Goldstone, ha expresado su punto de vista de que el ataque al avión sí cae dentro del mandato de la corte y debería ser investigado. “Está claramente relacionado con el genocidio, bajo cualquier punto de vista fue el detonante que inició el genocidio y hubiera sido muy, muy importante desde el punto de vista de la justicia, desde el punto de vista de las victimas, esclarecerlo. “ (4)

Sin embargo, el ayudante del fiscal del ICTR, Bernard Muna, fue lo suficientemente arrogante acerca del asunto para decirle al consejero legal del ICTR, Kingsley Moghalu, que “después de todo, había un estado de guerra, y Habyarimana podría ser considerado un blanco legítimo” (5). Esta es una afirmación extraordinaria para una figura tan importante. El ataque con misiles fue, entre otras cosas, una violación deliberada del Artículo 1 del Acuerdo de Arusha del 4 de agosto de 1993, que afirma: “La guerra entre el Gobierno de Ruanda y el Frente Patriótico Rwandés ha terminado.”

Boutros Boutros-Ghali, el secretario general de las Naciones Unidas en el momento de la tragedia de Ruanda, enfatiza también el encubrimiento de la investigación sobre el derribo del avión: “Es un escándalo muy misterioso. Se han hecho cuatro informes sobre Ruanda: el Informe del Parlamento Francés, el Informe del Senado Belga, el Informe de Kofi Annan de las Naciones Unidas, y el Informe de la Organización de la Unidad Africana. Los cuatro no dicen absolutamente nada del derribo del avión del presidente ruandés. Esto muestra el poder de los servicios de inteligencia que pueden forzar a la gente a guardar silencio.” (6)

Basándose en las pruebas recibidas por el investigador de las Naciones Unidas Michael Hourigan, el juez francés Jean-Louis Bruguière llevó a cabo su propia investigación en nombre de la familia del piloto francés que murió en el ataque, junto con los presidentes tanto de Ruanda como de Burundi e importantes figuras del gobierno y del ejército. El informe de Bruguière es profundo y detallado. Ha entrevistado a uno de los disidentes del RPF que declararon ante el juez: Aloys Ruyenzi. Antiguo miembro de la guardia de Kagame, Ruyenzi afirma categóricamente que estaba en la habitación cuando Kagame dio la orden de derribar el avión del presidente, y nombra a todos aquellos que estuvieron presentes. La reunión tuvo lugar entre las 14:00 y las 15:00 horas del 31 de marzo de 1994 (7). El gobierno de Kagame reaccionó en su forma acostumbrada ante estas revelaciones sobre el derribo del avión: lanzó una campaña de desprestigio del informante ruandés de Bruguière, y condenó a Bruguière por ser, bueno, francés.
Complicidad occidental: ¿y que pasa con Estados Unidos?

Es más que la simple legitimidad del gobierno ruandés lo que está en juego con esta última versión de la parábola moral sobre Ruanda. El RPF no habría sostenido su guerra sin apoyo diplomático de Washington. Estados Unidos intervino para legitimar la guerra del RPF, incluso cuando las justificaciones para la misma se habían demostrado en ese tiempo que carecían de base. La primera invasión en 1990 fue diseñada, no para forzar a un gobierno ruandés reacio a permitir el retorno de los refugiados, sino para desbaratar las medidas que ya se habían tomado para acomodar a los refugiados que volvían.

Más que llevada a cabo por desertores del ejercito ugandés (los lideres del RPF ocuparon altos puestos de estado en Uganda), la invasión de Ruanda en 1990 fue una maniobra conjunta del RPF y Uganda. El presidente de Uganda Yoweri Museveni tenía un gran interés en tener un aliado en el poder al sur de sus fronteras. Lo que es más importante, quería deshacerse de su “problema” de refugiados ruandeses. El tema de la ocupación de tierras por parte de ruandeses, y sospechas sobre la influencia que los ruandeses en altos puestos oficiales disfrutaban en el gobierno de Uganda, había producida la primera crisis política de Museveni desde que tomo el poder en 1986.

Detrás de Uganda estaba su más cercano aliado y patrocinador, Washington. Hubo intervención de Estados Unidos, en la persona del secretario de estado para asuntos africanos Herman Cohen, el cual eligió no condenar la invasión del RPF ni el apoyo de la misma por parte de Uganda, sino más bien apoyar la recuperación militar del RPF tras su inicial derrota. Cohen coaccionó al presidente Habyarimana no solo para que negociara un alto al fuego con el RPF, sino para que entrara en negociaciones con él de forma que aceptara que el RFP jugara un papel en un nuevo gobierno.

En julio de 1992, Ruanda ya no tenía un régimen de partido único sino un gobierno de coalición y una nueva constitución democrática. La constitución garantizaba libertad de organización política y prohibía discriminación por causa alguna, étnica o de otro tipo.

Por supuesto, hace falta algo más que una constitución para traer la democracia, pero era un inicio prometedor y presentaba otra oportunidad para Estados Unidos de decirle a su aliado ugandés Museveni que retirara su apoyo al RPF o se enfrentara al final del privilegiado estatus de “Nuevo Líder Africano” que le había otorgado. No había nada que impidiera que el RPF hiciera campaña en busca de apoyos dentro de Ruanda junto con los otros partidos de oposición. Nada excepto el hecho de que la mayoría de la población ruandesa aborrecía y temía al RPF. Y a pesar de todo, Washington aceptó alegremente que el RPF intensificara su guerra. En febrero de 1993, el RPF violó el “proceso se paz” de Arusha con su ofensiva más dura hasta la fecha. Es posible que, si no hubiera habido fuerzas francesas alrededor de la capital Kigali, el RPF podría haber tenido éxito en la toma de poder en ese momento. La ofensiva produjo miles de muertos y el desplazamiento de casi un millón de personas, viviendo en condiciones miserables en campamentos provisionales. Esta ofensiva hizo más que ningún otro hecho para generar odio por el RPF y, trágicamente, por la población local Tutsi que se asumió estaba de acuerdo con el, en su inmensa mayoría, Tutsi RPF.
Como los grupos de defensa de los derechos humanos ayudaron al RPF

El RPF había violado el proceso de negociaciones con otra ronda de muerte y destrucción. Sin embargo, gracias al esfuerzo coordinado de grupos de defensa de los derechos humanos, el RPF volvió a la mesa de negociaciones si pedir ninguna disculpa por su propia conducta y lleno de indignación moral por el comportamiento malvado del gobierno ruandés. Un informe sobre derechos humanos se hizo público en 1993 en un momento sospechosamente conveniente acusando al gobierno ruandés de importantes violaciones de derechos humanos. Algunos de sus autores incluso lo acusaron de genocidio. El gobierno había sido responsable de atrocidades contra civiles en respuesta ala invasión inicial del RPF, y las había admitido. El gobierno hizo objeciones al sesgo intencionado del informe: los investigadores habían hecho solo un esfuerzo simbólico para investigar las alegaciones de atrocidades cometidas por el RPF, dedicando solo unas pocas horas a entrevistar a la gente, y en presencia de los soldados del RPF.

Gracias en gran medida al impacto de este informe, el RPF pudo tomar una posición de alta moralidad y usar las negociaciones como un vehículo para traducir sus ganancias militares en ganancias políticas. La intransigencia del RPF y su estrategia militar fue facilitada de forma apreciable por la cruzada sobre derechos humanos que se lanzó en contra del gobierno de coalición liderado por Habyarimana.

Pero Francia, también, jugó un papel vital en empujar al gobierno ruandés a alcanzar un acuerdo político con el RPF. Según la escritora francesa Agnes Callamard, no fue solo la presión por parte de Estados Unidos la que se aplicó a Habyarimana para firmar los Acuerdos de Arusha en 1993 – “es dudoso que Habyarimana hubiera firmado los acuerdos de paz, que le daban importantes concesiones al RPF, sin la presión y las garantías del Eliseo a través de los emisarios personales de François Mitterand, y posiblemente de representantes de la Misión Militar de Cooperación, específicamente el general Huchon y el coronel Cussac – el agregado militar francés y jefe de la Misión de Asistencia en Ruanda del ejército francés, y su asistente, el teniente coronel Maurin.” (8)

Tras prácticamente asegurar un golpe de estado en las negociaciones de 1993 – el RPF había ganado el 50 por cierto del mando del previsto ejército unificado y suficientes puestos en el gobierno de transición propuesto para bloquear cualquier cosa que fuera en contra de sus intereses – el RPF había emergido como el partido más fuerte. El principal problema al que se enfrentaba ahora eran las elecciones previstas donde su impopularidad quedaría en evidencia. Las elecciones locales en la zona desmilitarizada que fue creada al principio de la ofensiva de febrero de 1993 apuntaba en esa dirección – el RPF fue derrotado de forma masiva por el antiguo partido dirigente.

Enfrentado con la perspectiva de que el electorado ruandés lo convirtiera en un pequeño partido, y con el claro apoyo de Estados Unidos y Bélgica, parecía que los intereses del RPF solo podrían verse beneficados con una vuelta al campo de batalla. Con la prometida partida de las fuerzas francesas de Kigali en diciembre de 1993, la ruta militar a la capital era clara. Lo que necesitaba el RPF era una justificación para reanudar la guerra.
La Guerra de Ruanda estalla de nuevo

El asesinato del presidente Habyarimana mediante el derribo de su avión por un ataque con un misil puso en marcha una ronda de asesinatos de figuras políticas de la oposición por elementos de la guardia presidencial de Habyarimana de un lado, y asesinatos de miembros del anterior partido gobernante por parte del RPF del otro. Las masacres de civiles Tutsis por milicias Hutus siguieron pronto en Kigali, y después se extendieron por todo el país. Pero, contrariamente a lo que sostiene la historia convencional, las fuerzas del RPF habían iniciado su marcha mucho antes de que ocurrieran las masacres.

Peter Erlinder, el jefe del consejo de defensa para el ICTR, afirmó categóricamente en una carta al primer ministro canadiense en 2006 que la ofensiva final del RPF fue ordenada por Kagame minutos después de enterarse del éxito del ataque con misil, “mucho antes de que hubiera ocurrido ningún asesinato de civiles en represalia en ningún lugar de Ruanda” (9)

Tres años de miedo creciente, inseguridad y privación material (la mayor parte de Ruanda se encontraba en ese momento en las garras de una hambruna) llegaron a su cenit. Los ministros sobrevivientes del gobierno ruandés nombrado de forma apresurada (pero constitucionalmente) escaparon de la capital. El ejército perdió un enfrentamiento tras otro con el RPF. En estas condiciones anárquicas, la población Tutsi indefensa se llevó la peor parte del odio asesino generado por una guerra polarizada étnicamente.

El RPF ganó la guerra y tomó el poder en julio de 1994. África fue entonces testigo del éxodo masivo más grande de su historia. Aproximadamente dos millones de ruandeses huyeron y se marcharon al antiguo Zaire y a Tanzania. Estados Unidos, Gran Bretaña y Bélgica en particular se apresuraron a reconocer el nuevo régimen en Kigali.

Un número incluso mayor moriría posteriormente. La invasión por parte del régimen ruandés de varios campos de refugiados y la repatriación forzosa de los mismos, la masacre de gente desplazada internamente en Kibeho en abril de 1995, y dos invasiones de lo que se convertiría en la República Democrática del Congo por el gobernante RPF – todo esto ha elevado la cifra de muertos civiles al nivel más alto para conflicto alguno desde la Segunda Guerra Mundial. El número de ministros que abandonan el nuevo gobierno y después mueren en extrañas circunstancias sigue en aumento. La rendición de cuentas por parte del régimen ruandés por estas violaciones es suspendida por sus patrocinadores en Washington, Londres y Bruselas. Cualquiera que sea la alegación sobre estos asuntos, autoridades de estas capitales responderán que esta fue la fuerza que liberó a Ruanda del genocidio, y un apoyo continuado de occidente es necesario para asegurar que los genocidaires nunca vuelvan al poder.

La verdad tras la parábola moral

Pero los hechos son tercos. Las acusaciones de Bruguière no desaparecerán. El asunto del asesinato de dos jefes de estado es el tendón de Aquiles del gobierno ruandés. Si se prueba la responsabilidad del RPF en el derribo del avión como un movimiento planeado para hacer estallar de nuevo la guerra en Ruanda, ¿qué se puede decir de la protección diplomática dada al RPF por parte de Estados Unidos y otros poderes occidentales? ¿Cómo puede el líder de la “guerra contra el terror” – Estados Unidos – explicar su negación de los hechos sobre el asesinato de dos jefes de estado? ¿Qué podemos hacer con el mandato del Tribunal Criminal Internacional para Ruanda para promover la reconciliación mediante el establecimiento de la verdad y la eliminación de la cultura de la impunidad?

En la revista The Times Linda Melvern escribió sobre “una gran habitación en la embajada francesa en Kigali llena hasta el techo con documentos destruidos. Esta fue probablemente la pista de papel que podría haber revelado la profundidad de la implicación entre el Palacio del Elíseo y la facción Hutu responsable de la masacre de cientos de miles de Tutsis y opositores Hutus” (10). Aferrarse a la parábola moral de Ruanda y sancionar la invectiva de Kigali en contra de Francia puede funcionar por el momento. Pero los hechos – sobre el inicio de la guerra, las acciones del RPF, y el papel de la intervención occidental en un sentido más amplio en empujar a Ruanda al borde del precipicio – son tercos…

(1) ‘French Policy in Rwanda’, incluido en The Path of a Genocide: The Rwanda Crisis from Uganda to Zaïre, H Adelman y A Suhurke, Nordiska Afrikainstitutet, 1999, p. 178, nota 19

(2) Entrevista con Carla Del Ponte, Aktuelt, 17 de Abril 2000. Citado en Le drama rwandais : Les aveaux accablants des chefs de la Mission des Nations Unies pour l’Assistance au Rwanda, E Karemera, Ediciones Sources du Nil, 2006

(3) Bush and Other War Criminals Meet in Rwanda: The Great “Rwanda Genocide” Coverup, P Erlinder, Global Research, 20 de Febrero de 2008

(4) April 6th 1994 Attack Fits ICTR Mandate – Goldstone, Agencia de Noticias Hirondelle, accedido el 12 Deciembre de 2006

(5) Rwanda’s Genocide: The Politics of International Justice, K Moghalu, Palgrave Macmillan, 2005 p.52

(6) Second Thoughts on the Hotel Rwanda, Philpot, R, Race and History, 26 de Febrero de 2005

(7) ‘Major General Paul Kagame behind the shooting down of late Habyarimana’s plane: an eye witness testimony, comunicado de prensa de Aloys Ruyenzi, 18 de Enero de 2005 (Ruyenzi ratificó su afirmación a este autor en una entrevista en Paris)

(8) ‘French Policy in Rwanda’, incluido en The Path of a Genocide: The Rwanda Crisis from Uganda to Zaïre, H Adelman y A Suhurke, Nordiska Afrikainstitutet, 1999, p.163

(9) Open letter to Prime Minister Harper: Regarding state visit of current President of Rwanda, P Erlinder, 6 de Abril de 2006 (Copia suministrada a este autor por Erlinder. Énfasis en el original)

(10) The murky truth about France and genocide, L Melvern, The Times, 8 de Agosto de 2008

Enlace a artículo original en inglés:

www.globalresearch.ca

Los socialistas de Wall Street.

...por Amy Goodman

La crisis financiera en la que se encuentra sumido Estados Unidos produjo que algunos de los bancos y compañías aseguradoras más importantes suplicaran al gobierno que realice un enorme desembolso de dinero para sacarlos de la crisis. Las industrias banquera, financiera, de inversiones y aseguradora, durante mucho tiempo acérrimos enemigos de los impuestos, ahora necesitan dinero de los contribuyentes de la clase trabajadora para mantenerse a flote. Los contribuyentes deberían estar al mando, entonces. En lugar de ello, los ricos, los reguladores y aquellos a los que los reguladores no han sido capaces de regular toman decisiones a puertas cerradas, decisiones que pesarán sobre la población durante décadas.

El martes, la Reserva Federal y el Departamento del Tesoro de Estados Unidos acordaron una costosa operación de rescate financiero de 85.000 millones de dólares para salvar a la gigante de los seguros AIG. Este acontecimiento ocurre justo después de la repentina bancarrota de Lehman Brothers, el banco de inversión de 158 años de antigüedad; la angustiosa venta de Merrill Lynch a Bank of America; el rescate financiero de Fannie Mae y Freddie Mac; la quiebra del banco minorista IndyMac; y la compra de Bear Stearns por parte de JPMorgan Chase, que cuenta con garantía del gobierno federal. Con 103.000 empleados y más de 1 billón de dólares de activo, AIG fue considerado “demasiado grande para dejarlo quebrar”. Según los reguladores, una quiebra sin control podría provocar una inestabilidad financiera global. Los contribuyentes estadounidenses ahora son dueños de casi el 80% de AIG, así que la venta controlada de AIG permitirá a esos contribuyentes recuperar su dinero, en teoría.

No es tan sencillo.

La crisis financiera posiblemente se profundizará. Más bancos e instituciones financieras podrían quebrar. Millones de personas compraron sus viviendas con las turbias hipotecas de alto riesgo y ya han perdido sus casas o las perderán pronto. Las financieras incluyeron estas hipotecas en complejos “bonos hipotecarios” y otros planes de inversión derivados. Los inversores se lanzaron a comprar salvajemente estos derivados con más y más dinero prestado.

Nomi Prins ha estado al frente del grupo de analistas europeos de Bear Stearns, y también trabajó para Lehman Brothers. “AIG no operaba solamente como una empresa de seguros,” me dijo. “Funcionaba como un banco de inversiones especulativas, de inversiones de alto riesgo, igual que Bear Stearns, igual que Lehman Brothers, así como también funcionará Bank of America/Merrill Lynch. Así que tenemos una situación en la que el gobierno de Estados Unidos asume el riesgo de unos instrumentos financieros que apenas comienza a entender.”

Nomi continuó: “Se trata de tomar deuda en exceso y pedir dinero prestado para ir por más riesgo y volver a pedir más dinero, una y otra vez, de 25 a 30 veces el monto de capital propio. … Tenían que necesariamente darle respaldo a los préstamos que estaban tomando … No había transparencia para la Reserva Federal, para la Comisión de Valores, para el Departamento del Tesoro o para cualquiera que se hubiera tomado la molestia de analizar la catástrofe que se estaba gestando, de modo que cuando alguna de las piezas cayera, ya fueran las hipotecas de alto riesgo o las garantías para créditos complejos, todo estaría bajo una montaña gigantesca de préstamos entrelazados de manera incestuosa, y eso es lo que está derrumbando a todo el sistema bancario.”

Como estos apostadores de alto vuelo están perdiendo todo el dinero de sus bancos, le toca al contribuyente acudir en su rescate. Michael Hudson, profesor de economía de la Universidad de Missouri, Kansas City y asesor en temas económicos del representante Dennis Kucinich, opina que un uso más sensato del dinero sería “salvar a estos 4 millones de propietarios del incumplimiento del pago de sus hipotecas y de ser expulsados de sus hogares. A como están las cosas ahora, los van a expulsar de las casas. Esas casas van a quedar vacías. Las ciudades van a perder impuestos a la propiedad y van a verse obligadas a recortar los gastos locales y reducir la infraestructura local. Se está sacrificando la economía en pos de pagarle a los apostadores.”

Prins siguió explicando: “Estamos nacionalizando la peor parte del sistema bancario … Estamos asumiendo riesgos que no podemos comprender. Así que es incluso más riesgoso.” Le pedí a Prins, a la luz de todas estas nacionalizaciones, que hablara sobre la posibilidad de nacionalizar el sistema de salud bajo la modalidad de un sistema de salud de pagador único. Me respondió: “Verdaderamente se podría destinar parte del dinero a este tema, adelantándose a un posible problema futuro, y ayudar a que la gente tenga asistencia médica.”

La debacle del sistema financiero es un asunto de ambos partidos. Ambos candidatos presidenciales, John McCain y Barack Obama, han recibido millones de dólares de estas mismas empresas que están quebrando y que se aprovechan de la asistencia gubernamental que resulta en beneficencia corporativa. En 1999, el presidente Clinton y su Secretario del tesoro, Robert Rubin (ahora asesor en temas económicos de Obama), fueron los principales promotores de la derogación de la Ley Glass-Steagall, ley que fue aprobada en 1929 tras el comienzo de la Gran Depresión para ponerle freno a la especulación que condujo a semejante calamidad. En el Congreso, la derogación fue impulsada por el ex senador republicano Phil Gramm, uno de los ex principales asesores de McCain. Los políticos dependen demasiado de Wall Street como para poder hacer algo. La gente que los vota, y cuyos impuestos están siendo transferidos a estas financieras quebradas, deben mostrar su indignación y exigir que sus líderes pongan realmente “al país en primer lugar” y le den por fin lugar al “cambio.”

Denis Moynihan ha colaborado en esta columna.

www.rebelion.org

La ideología del libre mercado está lejos de su fin.

...por Naomi Klein

Sea cual sea el significado de los eventos de esta semana, nadie debiera creer las afirmaciones exageradas de que la crisis del mercado representa la muerte de la ideología del “libre mercado.” La ideología del libre mercado ha servido siempre los intereses del capital, y su presencia sube y baja según su utilidad para esos intereses.

Durante los tiempos de la bonanza, es rentable predicar el laissez faire, porque un gobierno ausente permite que se inflen las burbujas especulativas. Cuando esas burbujas revientan, la ideología se convierte en un obstáculo, y se adormece mientras el gran gobierno parte al rescate. Pero tranquilizaos: la ideología volverá con toda su fuerza cuando los salvatajes hayan terminado. Las masivas deudas que el público está acumulando para rescatar a los especuladores pasarán entonces a formar parte de una crisis presupuestaria global que será la justificación para profundos recortes en programas sociales, y para un nuevo ímpetu para privatizar lo que queda del sector público. También nos dirán que nuestras esperanzas de un futuro verde son, lamentablemente, demasiado costosas.

Lo que no sabemos es como reaccionará el público. Hay que considerar que en Norteamérica todo el que tiene menos de 40 años creció mientras se le decía que el gobierno no puede intervenir para mejorar nuestras vidas, que el gobierno es el problema no la solución, que el laissez faire es la única opción. Ahora, repentinamente, vemos a un gobierno extremadamente activista, intensamente intervencionista, aparentemente dispuesto a hacer cualquier cosa que sea necesaria para salvar de ellos mismos a los inversionistas.

Este espectáculo provoca necesariamente la pregunta: ¿si el Estado puede intervenir para salvar a corporaciones que tomaron riesgos imprudentes en los mercados de la vivienda, por qué no puede intervenir para impedir que millones de estadounidenses sufran inminentes ejecuciones hipotecarias? De la misma manera, si 85.000 millones de dólares pueden ser puestos a disposición instantáneamente para comprar al gigante de los seguros AIG ¿por qué la atención sanitaria de pagador único – que protegería a los estadounidenses de las prácticas depredadores de las compañías de seguro de salud – parece ser un sueño tan inalcanzable? Y si cada vez más corporaciones necesitan fondos públicos para permanecer a flote ¿por qué no pueden los contribuyentes exigir a cambio cosas como topes a la paga de ejecutivos, y una garantía contra más pérdidas de puestos de trabajo?

Ahora, cuando quedó claro que los gobiernos pueden ciertamente actuar en tiempos de crisis, les será mucho más difícil pretender impotencia en el futuro. Otro cambio potencial tiene que ver con las esperanzas del mercado en cuanto a futuras privatizaciones. Durante años, los bancos globales de inversión han estado cabildeando a los políticos a favor de dos nuevos mercados: uno que provendría de la privatización de las pensiones públicas y otro resultante de una nueva ola de carreteras, puentes y sistemas de agua privatizados o parcialmente privatizados. Esos dos sueños acaban de hacerse mucho más difíciles de vender: los estadounidenses no están de humor para confiar una mayor parte de sus activos individuales y colectivos a los imprudentes tahúres de Wall Street, especialmente porque parece más que probable que los contribuyentes tendrán que pagar para recuperar sus propios activos cuando reviente la próxima burbuja.

Ahora, con el descarrilamiento de las conversaciones en la Organización Mundial de Comercio, esta crisis también podría ser un catalizador para un enfoque radicalmente alternativo a la regulación de los mercados y sistemas financieros mundiales. Ya estamos viendo un movimiento hacia la “soberanía alimentaria” en el mundo en desarrollo, en lugar de dejar el acceso a los alimentos a la merced de los caprichos de los negociantes de materias primas. El momento puede haber llegado finalmente para ideas como impuestos al comercio, que retrasaría la inversión especulativa, así como para otros controles del capital global.

Y ahora, cuando nacionalización ya no es una palabrota, las compañías de petróleo y gas debieran tener cuidado: alguien tendrá que pagar por el giro hacia un futuro más verde, y tiene mucho sentido que el grueso de los fondos provengan del sector altamente rentable que tiene la mayor responsabilidad por nuestra crisis climática. Ciertamente tiene más sentido que crear otra peligrosa burbuja en el comercio de carbono.

Pero la crisis que estamos presenciando pide cambios más profundos. El motivo por el que se permitió que proliferaran esos préstamos chatarra no fue sólo porque los reguladores no comprendieron el riesgo. Es porque tenemos un sistema económico que mide nuestra salud colectiva exclusivamente sobre la base del aumento del PIB. Mientras los préstamos chatarra alimentaban el crecimiento económico, nuestros gobiernos los apoyaron activamente. De modo que lo que hay que cuestionar realmente debido a la crisis es el compromiso indiscutido con el crecimiento a todo precio. Esta crisis debiera llevarnos a un camino radicalmente diferente en la forma en la que nuestras sociedades miden la salud y el progreso.

Nada de esto, sin embargo, sucederá sin una inmensa presión pública sobre los políticos en este período crucial. Y no se trata de un cabildeo cortés sino de una vuelta a las calles y al tipo de acción directa que produjo el Nuevo Trato en los años treinta. Sin eso, habrá cambios superficiales y un retorno, lo más rápido posible, a los negocios como si tal cosa.

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El rechazo de Cuba a la ayuda de EEUU tras los huracanes, versión Falsimedia.

Los titulares de prensa venden el mensaje de que Cuba ha rechazado la ayuda de EEUU, sin explicar sus condiciones, que serían inaceptables para cualquier país.
Este breve reporte trata de volverlas explícitas...


Una investigación de ORB estima en un millón los muertos desde la invasión de Iraq.

...por Peter Phillips

Estados Unidos es el responsable directo de más de un millón de muertes de ciudadanos iraquíes en cinco años y medio de invasión. Una investigación de la encuestadora británica Opinion Research Business (ORB) reportó en enero 2008 que "los resultados del estudio confirman nuestra estimación anterior acerca de más de 1.000.000 de ciudadanos iraquíes muertos como resultado del conflicto que comenzó en 2003... Ahora estimamos que el peaje de la muerte entre marzo de 2003 y agosto de 2007 alcanzó probablemente al orden de 1.033.000 víctimas. Si se considera el margen de error asociado a los datos resultantes de una investigación de esta naturaleza, entonces el rango estimado oscila entre 946.000 y 1.120.000 muertes".

El informe de ORB llega en los talones de dos estudios realizados antes por la Universidad Johns Hopkins, y publicados por el diario médico británico The Lancet, que confirman las cifras de continuas muertes masivas en Iraq. Un estudio del Dr. Les Roberts estableció que entre el 1º de enero de 2002 y el 18 de marzo de 2003 en Iraq murieron sobre 100.000 civiles. Un segundo estudio publicado por The Lancet en octubre de 2006 documentó más de 650.000 muertes de civiles producidas en Iraq desde el comienzo de la invasión de EEUU. El estudio de 2006 confirmó que el bombardeo aéreo de EEUU sobre la población civil causó sobre una tercera parte de estas muertes y que más de la mitad de tales muertes son atribuibles directamente a las fuerzas de EEUU.

Un nuevo estimado de 1,2 millones de muertes, fechado en julio de 2008, incluye niños, padres, abuelos, bisabuelos, taxistas, clérigos, maestros, obreros industriales, policías, poetas, personal de la salud, proveedores de alimentación diaria, operarios de la construcción, niñeras, músicos, panaderos, trabajadores gastronómicos y muchos más. Toda una variedad de gente común y corriente que ha tenido que morir porque EEUU decidió invadir su país. Todas estas muertes exceden la tasa normal de mortalidad civil durante el gobierno anterior.

La magnitud de estas muertes es innegable. La continuación de la presencia de las fuerzas de ocupación de EEUU garantiza una tasa de mortandad masiva que excede en 10.000 personas por mes la estadística normal, con mitad de esa cifra muriendo a manos de las fuerzas de EEUU, una carnicería concentrada y de gran envergadura como para compararla con las matanzas masivas más atroces acaecidas en la historia del mundo. Este hecho no ha pasado inadvertido.

Recientemente, el representante demócrata de Ohio Dennis Kucinich introdujo una acusación de un solo artículo reclamando la destitución, o “impeachment”, de George W. Bush por mentir al Congreso y al pueblo estadounidense sobre las razones para invadir Iraq. El 15 de julio, la cámara baja reexpidió la resolución al Comité Judicial con 238 votos. Que Bush mintió sobre las armas de destrucción total y la amenaza de Iraq a EEUU, hoy está más allá de toda duda. La ex fiscal federal Elizabeth De La Vega documentó a fondo tales mentiras en su libro “EEE vs Bush”, y numeroso otros investigadores han verificado las afirmaciones falsas de Bush.

El pueblo estadounidense enfrenta un serio dilema moral. En nuestro nombre se cometen asesinatos y crímenes de guerra. Hemos permitido que continúe la guerra/ocupación en Iraq y los dos principales candidatos presidenciales nos ofrecen escasas opciones de un cese inmediato de las matanzas masivas. McCain aceptaría sin dudarlo las muertes de otro millón de civiles iraquíes para “sacar la cara por América”, y el plazo de dieciocho meses de Obama para el retiro probablemente daría lugar a otras 250.000 muertes de civiles más.

Nos debemos a nosotros mismos, y a nuestros niños, un futuro sin la vergüenza del asesinato masivo en nuestra conciencia colectiva. La única resolución de este dilema es el retiro inmediato de todas las tropas de EEUU en Iraq y el procesamiento y encarcelamiento de los responsables. Cualquier cosa menor crea un "pecado original" permanente por el que sufriremos por siempre.

* Peter Phillips es profesor de sociología en la Universidad Sonoma State y director del Proyecto Censurado, un grupo de investigación de medios. Es co autor, con Dennnis Loo, del libro Impeach the President: The Case Against Bush and Cheney (Acusación al Presidente: el caso contra de Bush y Cheney).

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Las armas del futuro que desarrolla la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de la Defensa (DARPA).

Cuando, en octubre de 1957, la URSS lanzó el primer satélite de la tierra hecho por el hombre, el Sputnik, del tamaño de un balón de baloncesto, pilló por sorpresa a EE.UU. y provocó ataques histéricos del gobierno. No sólo los soviéticos habían hecho estallar una bomba atómica años antes de lo que habían predicho los estadounidenses, sino que ahora llevaban la delantera en la “carrera del espacio.” Como reacción, el Departamento de Defensa aprobó el financiamiento de un nuevo proyecto satelital de EE.UU. dirigido por el ex oficial nazi de la SS, Wernher von Braun, y creó en 1958, la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de la Defensa (DARPA) para asegurar que EE.UU. mantuviera para siempre en el futuro “la delantera en la aplicación de tecnología de punta para capacidades militares y a fin de impedir sorpresas tecnológicas de sus adversarios.”

Casi medio siglo después, lo que queda de la URSS es un grupo colapsado de Estados medio fracasados, mientras EE.UU. queda solo como la única híperpotencia del mundo. Sin embargo, DARPA, agencia hecha para un mundo en carrera armamentista, parece estar recién calentándose para la carrera. Puede ser que no quede ningún país que le quite la delantera, ya que el competidor militar más cercano es China que según los informes tuvo 65.000 millones de dólares en gastos militares en 2002 (comparados con los 466.000 millones de dólares de EE.UU., según GlobalSecurity.org) y que, recién en 2003, colocó su primer "Taikonaut" en el espacio exterior. La DARPA sigue impávida, desarrollando sistemas de armas de alta tecnología para 2025-2050 y después – algunas corrientes y molientes como bombarderos hipersónicos, otras más exóticas.

En un artículo de agosto de 2003, el periodista de Los Angeles Times, Charles Piller, señaló que DARPA ha propuesto algunas de las ideas “más estúpidas que hayan salido jamás del gobierno” – incluyendo un “elefante mecánico” que nunca llegó a las selvas de Vietnam ya la investigación telepática que nunca llegó a dar a EE.UU. la capacidad de involucrarse en espionaje parasicológico. Un ex director de DARPA, Charles Herzfeld, señaló en 1975: “Cuando fracasamos, lo hacemos en grande.” Poco ha cambiado. Según el actual jefe de DARPA, entre un 85 y un 90% de sus proyectos no llegan a cumplir con todos sus objetivos. A pesar de ello, señala Piller, DARPA “ha sido responsable de algunas de las invenciones más revolucionarias del mundo” – “Internet, el sistema de posicionamiento global, la tecnología stealth [furtiva] y el ratón de los ordenadores.”

La espectacular tasa de fracasos de DARPA y sus notables éxitos provienen de sus emprendimientos de alto riesgo. Durante años DARPA ha financiado investigación de vanguardia, extremadamente inconvencional, a veces fuera de las normas comúnmente aceptadas, en todos los campos de la ciencia y la tecnología. Posiblemente sea el sitio más creativo en el vasto gobierno de EE.UU. para un científico que quiera llevar al límite su mente en direcciones aventuradas y percibir buen pago por hacerlo. Si alguien tiene una idea descabellada, DARPA es el sitio apropiado para probarla. El patólogo de la Universidad Harvard, Donald Ingber, dijo en un artículo en Los Angeles Times en 2001, “DARPA ha financiado cosas que mucha gente consideró ridículas, y algunas que la gente pensó que eran imposibles. Marca hitos.” Cabe sólo una advertencia – de una u otra manera casi cada proyecto, por extravagante que sea, debe terminar invariablemente, directa o indirectamente, en la inhabilitación o muerte de futuros enemigos de EE.UU.

A menudo los proyectos son de los más letales jamás concebidos. Durante años, la investigación de DARPA ha llevado a una plétora de productos diseñados para mutilar y matar, entre ellos el rifle M.-16, aviones Predator sin tripulación y equipados con misiles Hellfire, cazas y bombarderos stealth (furtivos), sistemas de misiles tierra-tierra de artillería, misiles crucero Tomahawk, mejoras de bombarderos B-52, misiles Titan, misiles guiados portátiles Javelin “dispara y olvida,” y proyectiles guiados Copperhead disparados por cañones, para sólo nombrar algunos.

Pocos se hacen la pregunta: ¿por qué la creatividad ilimitada existe, irrestricta y fomentada, sólo en el contexto de tecnologías letales? Mientras EE.UU. continúa su demencial impulso hacia una carrera armamentista post-guerra fría, una competencia solitaria, desaparece la justificación por los temores de un desfase en los misiles o por la amenaza de un enemigo extranjero tecnológicamente avanzado; tampoco puede ser un temor generalizado de quedarse atrás respecto al resto del mundo. Basta con mirar el estado de la educación en EE.UU. – en 2002 EE.UU. ocupó el lugar 18 en la lista de la UNICEF de adolescentes en 24 países industrializados que caen por debajo de los parámetros académicos internacionales. A pesar del lamentable resultado, nadie se apresura por establecer una Agencia de Investigación Avanzada de la Educación.

Según el Libro de Datos del Mundo publicado todos los años por la CIA, “EE.UU. es el mayor emisor mundial de dióxido de carbono por la quema de combustibles fósiles,” sin embargo el “Centro Nacional de Innovación Medioambiental” de la Agencia de Protección del Medioambiente [EPA] está lejos de ser una entidad parecida a la DARPA. Distribuyó sólo 737.500 dólares en siete estipendios de innovación estatal en 2003. DARPA, al contrario, gastó unos 3.000 millones de dólares en unos 200 proyectos que iban de armas espaciales a vehículos aéreos sin tripulación. Pero que el gobierno no gaste dinero en proyectos de científicos ansiosos de encarar problemas medioambientales no significa que la investigación ecológica no sea de interés. Al contrario, DARPA ha tomado la iniciativa y financia un riguroso programa de investigación orientado a encontrar modos novedosos de utilizar el mundo natural como armamento.

Como lo evidencia su proyecto del elefante mecánico en los días de Vietnam y un subsidio reciente para investigadores que desarrollan un can robotizado para el Ejército, llamado “Gran Perro,” podría decirse que DARPA tiene una especie de fetiche animal, reflejado posiblemente en diversos proyectos cuyos propios nombres evocan el mundo de un salvaje reino animal. Entre ellos:
WolfPack [manada de lobos], un grupo de sensores terrestres miniaturizados, desatendidos, que supuestamente funcionan en conjunto en la detección, identificación y bloqueo de comunicaciones enemigas; Piranha [piraña], un proyecto para “capacitar a los submarinos para que enfrenten objetivos que realicen maniobras elusivas en tierra o en el mar”; y Hummingbird Warrior [Colibrí guerrero], programa para producir un vehículo sin tripulación (UAV) de despegue y aterrizaje verticales, como un helicóptero.

La agencia también incluye la imaginería del entorno natural en su proyecto “Vehículos aéreos orgánicos en árboles,” que suena sinceramente “verde,” aunque en realidad se trata de un minúsculo UAV que buscará enemigos volando por los bosques, sobre montes y en las ciudades.

Las alusiones al mundo natural, sin embargo, son las menos presentes. Aunque los militares son versados en el empleo de todo tipo de criaturas para hacer su trabajo, desde perros guardianes del Ejército a delfines de la Armada utilizados para ubicar minas submarinas, DARPA tiene un vehemente interés en diversificarse y no concentrarse sólo en mamíferos. Una manera de hacerlo es a través de su programa de “Bio-Revolución” que busca “utilizar los conocimientos y el poder de la biología para hacer que los combatientes de EE.UU. y su equipamiento... sean más efectivos.”

Willard y sus amigos salvajes

Abejas asesinas

Después de todos esos años de advertencias sobre siniestras abejas asesinas africanas que iban inexorablemente en camino hacia EE.UU., DARPA decidió alistar abejas en el servicio militar. En 2002, se lanzaron proyectos para examinar el desempeño de abejas obreras entrenadas para detectar explosivos y ubicar otros “olores interesantes.” Desde entonces, DARPA ha estado creando bases de datos de insectos mientras aumentaba los esfuerzos por “comprender el modo de utilizar insectos endémicos como recolectores de información medioambiental.” DARPA dice que ya ha sometido a ensayos “este sistema de insectos endémicos en demostraciones operacionales clave, aquí y en el extranjero.” ¿Cuánto tardará antes de que comiencen a pensar en convertir también a insectos en armas? En lugar de la simple, anticuada, variedad corriente de misiles Stinger [aguijón], podría haber un enjambre de misiles-aguijones.

Pilotos o moscas

En la Universidad de Florida, investigadores patrocinados por DARPA trabajan en “ojos” biológicamente inspirados, modelados según los de las moscas. “Creemos que podemos utilizar este concepto para hacer que las armas inteligentes sean más inteligentes,” dice el profesor de ciencia e ingeniería de materiales, Paul Holloway, investigador jefe del proyecto. ¡Seguro que un nuevo equipo de ojos sería útil, ya que la cosecha actual de armas inteligentes, no podría ser mucho más estúpida! A pesar de las declaraciones del vicealmirante de la Armada de EE.UU., Timothy Keating, quien en vísperas de la invasión de Iraq, alardeó de un “plan que... reduce a un mínimo absoluto, si no elimina, víctimas no-combatientes,” nada resultó ser más alejado de la realidad. Aunque un 68% de la munición utilizada en la Operación Libertad Iraquí fue guiada por precisión, en comparación sólo un 6,5% en la Guerra del Golfo de 1991, la ratio de muertes civiles a militares resultó ser esta vez más del doble, según Carl Conetta del think-tank Proyecto sobre Defensas Alternativas basado en Massachusetts. ¿Son ojos de mosca la respuesta? Tal vez... por lo menos hasta que algún Estado proscrito desarrolle un escudo contra misiles de papel pegamoscas.

La pequeña tienda de los horrores

En julio de 2003, DARPA realizó un taller para “ayudar a investigadores en diversas disciplinas a auto-organizarse en equipos capaces de desarrollar sistemas de operación inspirados en plantas que en última instancia tengan aplicación en estructuras adaptables o cambiantes.” ¿Qué nos espera entonces? ¿Vehículos combatientes inspirados en atrapamoscas para Venus gigante? ¿Una brigada de guerreros de Cosas del Pantano?

Pulpos en el camuflaje celestial

Según el plan estratégico de la agencia de 2003, “investigadores apoyados por DARPA están estudiando como los gecos suben por los muros y como se oculta un pulpo, para encontrar nuevos enfoques conceptos la locomoción y para un camuflaje altamente adaptable. La idea es dejar que la naturaleza sirva de guía hacia mejor diseño.” ¡Imaginaos al buceador del futuro, chorreando tinta, cubierto de ventosas!

Ratas robóticas a control remoto

En 2002, investigadores de DARPA demostraron que podían utilizar control remoto para controlar los movimientos de una rata con electrodos implantados en su cerebro, utilizando un laptop. En 2003 y 2004, investigadores del programa “Robovida” de DARPA concentraron su atención en el “desempeño de ratas, pájaros e insectos en la realización de misiones de interés para el Departamento de Defensa, como ser la exploración de cavernas o la colocación clandestina de sensores.” La militarización del mundo animal, sin embargo, conlleva sus propios riesgos. Tomemos el Proyecto Rayos X de la Segunda Guerra Mundial en el que murciélagos con explosivos incendiarios atados a sus cuerpos se volvieron contra sus amos militares e incendiaron un aeropuerto del Ejército de EE.UU. ¡Imaginad lo que podría hacer un ejército de ratas del Ejército! ¿Hay quién se acuerde de Willard?

Los simios más salvajes

Cuando Capitán América lanza su poderoso escudo...

Tal vez los más aterradores de los proyectos científicos militarizados de DARPA son los que tienen que ver con el enaltecimiento militar del más violento de los simios – el hombre. En su plan estratégico de 2003, DARPA pregonó el componente “Desempeño Humano Realzado” de su programa de “Bio-Revolución cuyo objetivo es impedir que los seres humanos se “conviertan en el eslabón más débil en las fuerzas armadas de EE.UU.” No vaya a ser que ratas, abejas y árboles se conviertan en los guerreros predominantes, “Desempeño Humano Realzado” “explotará las ciencias biológicas para hacer que el guerrero individual sea más fuerte, más alerta, más resistente, y más capaz de ser curado.” Sí, lo que ahora cautiva a los investigadores de DARPA cautivó otrora a los lectores de historietas – el sueño de crear un Capitán América de la vida real, ese debilucho-convertido-en-superpatriota-demoledor-del-Eje gracias a un “suero de súper-soldado.”

Sólo di “No” al sueño, y “Sí” al combate sin fin. Los militares de EE.UU. siempre han dopado a sus combatientes con drogas estimulantes. En Vietnam, los enfermeros calmaban la sed de drogas estimulantes de los soldados entregando anfetaminas gratuitas del gobierno. En 2002, pilotos estadounidenses bajo la influencia de “go-pills” [píldoras de acción] de la Fuerza Aérea (que la portavoz de la Fuerza Aérea, teniente Jennifer Ferrau llama una “herramienta de gestión de la fatiga”) mataron a cuatro soldados canadienses e hirieron a otros ocho, cuando lanzaron una bomba guiada por láser contra un ejercicio de entrenamiento militar canadiense en Afganistán.

Actualmente, el Programa de Desempeño Continuo Asistido (CAP) de DARPA apunta a crear un soldado activo durante 24 horas seguidas “investigando maneras de prevenir la fatiga y capacitar a los soldados para que permanezcan despiertos, alertas, y efectivos hasta durante siete días continuos sin sufrir ningún efecto mental o físico nocivo y sin utilizar ninguno de los estimulantes de la actual generación.” Este es su cerebro con DARPA... ¿alguna pregunta?

Los investigadores de DARPA también trabajan en el proyecto "interfaz cerebro-máquina" (“neuromics”), diseñado como una interfaz mente/máquina, permitiendo que artefactos mecánicos sean controlados mediante el poder del pensamiento. Hasta ahora, los investigadores han enseñado a un mono que mueva un ratón de ordenador y un brazo telerobótico simplemente pensando al respecto. Con series de hasta 96 electrodos implantados en sus cerebros, los animales son capaces de alcanzar alimentos con un brazo robótico. Los investigadores incluso transmitieron las señales por Internet, permitiendo el control remoto de un brazo robótico a 1.000 kilómetros de distancia. Esperan desarrollar en el futuro una “interfaz no invasiva” para uso humano. Dice DARPA: “Las implicaciones para la defensa a largo plazo del hallazgo de modos para convertir pensamientos en actos, si pueden ser desarrollados, son enormes: imaginad a combatientes de EE.UU. que sólo necesiten utilizar el poder de sus pensamientos para hacer cosas a gran distancia.” Durante años, los militares de EE.UU. han estado utilizando su capacidad de alcanzar lejos y matar a alguien. ¿Cuál es el mantra del futuro? Tal vez, si se piensa en ello, morirán.

Ciencias de la vida (y de la muerte)

Leonard J. Buckley, jefe del programa de química de materiales en la Oficina de Ciencias de la Defensa de DARPA, ha dicho, hablando de investigación óptica inspirada por los insectos: “La inspiración de la naturaleza... permitirá más cualidades similares a la vida en el sistema.” Y, dice la portavoz de DARPA, Jan Walker: “Estamos interesados en investigar organismos biológicos porque se han desarrollado durante muchos, muchos años, para ser particularmente aptos para sobrevivir en el entorno... y esperamos aprender de algunas de esas estrategias que ha desarrollado la Madre Naturaleza.”

¡Pobre Madre Naturaleza! ¿Qué esperanza le queda si se enfrenta a un presupuesto de defensa de más de 400.000 millones de dólares? ¿Qué puede hacer si el ímpetu más poderoso que lleve a científicos de mente amplia a considerarla reside en el ansia de convertir a su progenie en armas? Bajo DARPA, las ciencias biológicas se han convertido en un área fértil para promover la ciencia de la muerte y la destrucción en un esfuerzo, en boca de la Oficina de Ciencias de la Defensa de DARPA, por superar las “fragilidades de la vida” para lograr “un súper desempeño fisiológico.” ¡Qué nietzscheanismo maravilloso!

Tal es el estado de la innovación patrocinada por el gobierno de EE.UU. Si alguien es investigador en campos cruciales y quiere el tiempo, los medios, y la libertad para ser creativo, su trabajo debe beneficiar al Pentágono en su carrera por asegurar que el próximo Sadam pueda ser, en las palabras del general de división Raymond Odierno, “cazado como una rata” por el capitán Ben Willard, de la patrulla de ratas del Ejército. Aparte de encontrar nuevas maneras de evadir el derecho internacional (por ejemplo de eludir violaciones del espacio aéreo nacional con armas lanzadas desde el espacio), que EE.UU. ya logra bastante bien con la actual tecnología, o por el mantra del alpinista de hacerlo “porque está ahí,” es difícil imaginar el motivo por el cual el gobierno sigue atrapado en una carrera armamentista al estilo de la Guerra Fría en un mundo con una sola híperpotencia. La única explicación disponible reside en la voluntad impulsora del complejo militar-industrial en continua expansión, nombrado por primera vez por el presidente Eisenhower en 1961. Ciertamente ayudaría a explicar el motivo por el cual no tenemos DARPAs educacionales o ecológicas. Para los investigadores de hoy en día, DARPA es, tanto intelectual como financieramente, un chollo fabuloso y atractivo, la única agencia que invierte verdadero dinero y recompensa el pensamiento creativo e inconformista. La libertad de soñar o crear, el mandato de DARPA, es seductora y excepcional y, como tal, tan peligrosa que tenemos que preguntarnos si la creación de guerras no es ahora el producto más avanzado de EE.UU.

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