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sábado, 25 de octubre de 2008

El rey dispondrá de 8,9 millones de euros en 2009, un 2,7% más que en este ejercicio.

La Casa del Rey dispondrá el próximo año de 8,90 millones de euros, lo que supone un incremento del 2,7 % respecto al ejercicio actual, según el proyecto de Presupuestos Generales del Estado presentado hoy en el Congreso por el vicepresidente económico, Pedro Solbes.
En las cuentas públicas del 2008 la Jefatura del Estado tenía 8,66 millones de euros, un 4,5% por encima de lo fijado en el año 2007.
Así, la partida destinada a la Casa del Rey se incrementa el 2,7 %.
La Constitución establece que el Rey recibe de los presupuestos generales del Estado "una cantidad global para el sostenimiento de su familia y de su casa, y distribuye libremente la misma".

barcelona.indymedia.org

Del rey abajo, todos

...por Javier Ortiz

La suma no va a arruinar al erario, pero tampoco puede decirse que sea el chocolate del loro, por más que no convenga extenderse hablando de loros y de chocolate con referencia a la Casa del Rey.

No se trata tanto del huevo como del fuero, según la vieja expresión toledana. La cantidad, considerados los gastos generales del Estado, es pequeña. Lo irritante es que los correveidiles del monarca hayan negociado que se conceda a su patrón un aumento presupuestario del 2,7% (cerca de 9 millones de euros) cuando la crisis económica hace estragos en el mundo entero y el Estado del que él es jefe está racaneando en casi todo, limitando las inversiones hasta en Educación y Cultura.

La mayor parte de los principales gobernantes españoles se han autoimpuesto a título simbólico la congelación de sus propios ingresos. Pero él no, porque reina, pero no gobierna. Se ve que la Casa del Rey, en la que nadie para de trabajar denodadamente (a modo de ejemplo: las infantas, que es que se parten el espinazo por el bien de España, paralizaron hace unos días el puerto de Alicante para amadrinar la botadura de un par de naves de vela patrocinadas por una conocida marca cervecera), necesita más y más dinero. Para cubrir gastos, se supone: es bien sabido que los miembros de la regia familia pagan religiosamente de su bolsillo todo lo que consumen allí por donde pasan.

Ya digo que, en el fondo, lo de menos es el 2,7% de las narices, que ni siquiera le es imprescindible al patrón de la Zarzuela, porque en caso de apuro siempre podría acudir en demanda de auxilio a cualquiera de sus amigos kuwaitíes o sauditas, cuya generosidad de sangre azul está sobradamente acreditada. Lo que resulta más ofensivo, por la insensibilidad que revela (y por lo mucho que demuestra que, como la vieja estirpe de los reyes de León, nuestra monarquía está en Babia), es que el jefe del Estado no haya entendido que, estando las cosas como están, un gesto de austeridad, así fuera sólo de cara a la galería, le habría venido que ni pintiparado.

La voracidad con la que se aferra a su 2,7% de aumento presupuestario produce vergüenza ajena. Eso sí: muy, muy ajena.

www.javierortiz.net

domingo, 24 de agosto de 2008

El coronel del Ejército español Amadeo Martínez Inglés acusa formalmente al rey Juan Carlos I ante el presidente del Congreso de los Diputados.

AL EXCMO SR. PRESIDENTE DEL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS DE LAS CORTES ESPAÑOLAS

Don Amadeo Martínez Inglés, coronel del Ejército, escritor e historiador militar, se dirige a VE y a la Cámara que preside con arreglo a lo que dispone el artículo 77.1 de la Constitución española manifestándole lo siguiente:

Con fecha 23 de septiembre de 2005, y con arreglo a cuanto dispone el artículo 77.1 de la Constitución española, remití al presidente de esa Cámara en la legislatura anterior, señor Marín, un exhaustivo Informe (40 páginas) sobre los hechos acaecidos en España en la tarde/noche del 23 de febrero de 1981 (popularmente conocidos como la “intentona involucionista del 23-F”) en el que, después de una larga investigación de más de veinte años, presentaba toda una serie de indicios racionales que apuntaban a que el rey Juan Carlos I fue el máximo responsable de su planificación, coordinación, preparación y ejecución. En consecuencia le solicitaba la creación de una Comisión de Investigación, conforme a lo que establece el artículo 76.1 de la Carta Magna, que, a pesar del tiempo transcurrido y con los máximos poderes, estudiara, investigara y analizara tan deleznable episodio de la reciente historia de España y depurara las responsabilidades (políticas e históricas, preferentemente) en las que pudo incurrir el monarca español.

En enero de 2006, cuatro meses después del envío del Informe sobre el 23-F al presidente del Congreso de los Diputados y visto que éste no parecía dispuesto a acusar recibo del mismo y, mucho menos, a estudiarlo o debatirlo en la Cámara que presidía (aunque me consta que dio traslado del escrito a los diferentes grupos parlamentarios) decidí enviar el prolijo documento al presidente del Senado, señor Rojo, al del Gobierno de la nación, señor Rodríguez Zapatero, y a cada uno de los presidentes de las más altas instituciones del Estado: Consejo General del Poder Judicial, Tribunal Supremo, Tribunal Constitucional, Consejo de Estado…etc, etc. Ninguna de las autoridades a las que iba dirigido el, al parecer, “políticamente incorrecto” escrito (a excepción del presidente del Senado, quien acusó recibo a través de la Comisión de Peticiones de la Cámara) contestó al mismo.

Al no obtener ninguna respuesta, tanto del presidente Marín como de los presidentes de las más altas instituciones del Estado, año y medio después, con fecha 23 de febrero de 2007, presenté en el Congreso de los Diputados el mismo Informe solicitando de nuevo la creación de una Comisión que investigara el supuesto golpe de Estado del 23-F; visto, además, lo ocurrido en esa Cámara el día 23 de febrero del año anterior, fecha en que se cumplía el vigésimo quinto aniversario de tan desgraciado evento, al rechazar de plano algunos grupos parlamentarios la nota institucional que pretendía difundir el presidente y que, como venía siendo costumbre en los últimos años, señalaba al rey Juan Carlos como supremo y único “salvador de la democracia y las libertades del pueblo español” puestas en peligro por el golpista Tejero.

Como consecuencia de todo lo anterior y consciente de que el Congreso de los Diputados, con su señor presidente al frente, y el resto de autoridades a las que había dirigido el documento nunca se iban a molestar en acusar recibo del mismo (si sus señorías no quieren debatir tan espinoso asunto que lo haga la opinión pública, primero nacional y después internacional), he decidido publicar todas mis investigaciones sobre el rey Juan Carlos en forma de libro (“Juan Carlos I, el último Borbón”. Styria. Febrero 2008), un extenso trabajo sobre la vida del monarca español en el que analizo, después de muchos años de estudio y dedicación, no sólo el ya comentado asunto del 23-F sino algunas de las numerosas y graves irregularidades políticas, militares, familiares, económicas… que ha protagonizado, primero en su juventud y después a lo largo de sus treinta y dos años de reinado. Muchas de estas irregularidades son, obviamente, presuntos y graves delitos que no deben quedar escondidos, de ninguna de las maneras, bajo la alfombra de la historia. Como los que relaciono a continuación:

1º.- Un intento de golpe de Estado, ya que a estas alturas está fuera de toda duda que, en el otoño de 1980, dio el visto bueno a sus militares cortesanos (los generales Armada y Milans) para que planificaran, organizaran, coordinaran y ejecutaran una ilegal e inconstitucional maniobra político-militar-institucional (el ya comentado 23-F), de acuerdo con determinadas fuerzas políticas del arco parlamentario, con el fin de cambiar el Gobierno legítimo de la nación española y frenar con ello un golpe militar de la extrema derecha castrense. Maniobra que después sería abandonada por él mismo y sus compinches políticos ante la estrafalaria entrada del teniente coronel Tejero en el Congreso de los Diputados, poniendo así en serio peligro de guerra civil a este país.

2º.- La puesta en actividad, en 1983, de los batallones de la muerte o grupos de terroristas de Estado denominados GAL (Grupos Antiterroristas de Liberación) para hacer desaparecer (matar o secuestrar) miembros de ETA, saltándose a la torera todas las normas y leyes del Estado de derecho y usando las mismas tácticas y técnicas de los separatistas vascos. Grupos de asesinos a sueldo del Estado español que, con el conocimiento y la autorización del Jefe del Estado y comandante supremo de las FAS españolas, el rey Juan Carlos, serían organizados y dirigidos por los servicios secretos militares (CESID) nutriéndose de funcionarios militares y civiles españoles y mercenarios extranjeros.

3º.- Enriquecerse de una forma exagerada e ilegal hasta convertir a su familia en una de las más grandes fortunas de Europa y el mundo, recibiendo sospechosas donaciones y créditos personales desde el exterior y realizando substanciosos negocios aprovechándose de su omnímodo poder institucional y su inviolabilidad ante la ley. Lo que ha propiciado que en treinta años su fortuna se haya elevado, según prestigiosas publicaciones extranjeras (en España el mutismo en todo lo referente a la familia real es absoluto), a la importantísima suma de 1.790 millones de euros (300.000 millones de pesetas). Cifra ésta nunca desmentida por La Zarzuela.

4º.- Ejercer la corrupción continuada y generalizada, al recibir y aceptar como rey y jefe del Estado regalos y donaciones multimillonarias de empresarios y particulares (yates, coches, petrodólares para apoyar la reconquista de Kuwait…)

5º.- Desviar fondos reservados del Estado para pagar sus aventuras galantes y los chantajes de alguna de sus numerosas amantes, como el que tuvo que hacer frente a partir del año 1994 tras su larga relación amorosa de 15 años de duración con una bella vedette del espectáculo español. Que nos ha costado a los contribuyentes españoles más de 500 millones de pesetas, pagados con los fondos reservados del CESID, Presidencia del Gobierno y Ministerio del Interior.

6.- Un presunto asesinato (el simple homicidio ya fue aceptado en su día por él mismo y su familia) cometido en sus años mozos, ya que el 29 de marzo de 1956, con 18 años de edad y siendo un distinguido cadete de la Academia General Militar de Zaragoza, con seis meses de instrucción militar intensiva en su haber y otros seis de instrucción premilitar (experto por lo tanto en el uso y manejo de toda clase de armas portátiles del Ejército español) mató, estando sólo con él y en muy extrañas circunstancias que nunca han sido aclaradas, de un tiro en la cabeza procedente de su propia arma a su hermano Alfonso, de 14 años, el preferido de su padre, don Juan de Borbón. Quien, según muchos políticos del entorno de éste, iba a ser elegido por el conde de Barcelona para sucederle en sus derechos dinásticos a la corona de España ante el proceder de Juan Carlos que ya en esas fechas manifestaba una irregular y perruna obediencia a Franco con vistas a acceder al trono saltándose a su propio padre.

En relación con este turbio asunto (que ha permanecido cincuenta años en el más absoluto de los secretos), el citado trabajo de investigación desmonta una tras otra todas las hipótesis tejidas en su día por la propia familia de Juan Carlos y el dictador Franco para hacer creer a los españoles que todo fue un desgraciado accidente. Supuesto accidente que nunca fue investigado ni por la justicia portuguesa ni por la española, civil o militar, siendo el homicida en aquellas fechas un profesional de las Fuerzas Armadas españolas.

De todos estos presuntos delitos cometidos por el rey Juan Carlos I, que recoge el ya repetidas veces comentado trabajo de investigación, se presentan abundantes indicios de culpabilidad. De la mayoría de los cuales, por otra parte, han tenido constancia en los últimos años las elites mejor informadas de este país (políticos, periodistas, líderes sociales…) pero sin atreverse a denunciarlos y, mucho menos, a perseguirlos. El historiador militar que formula el presente escrito ha decidido ahora darles publicidad en forma de libro para conocimiento de todos los españoles. Libro que, por otra parte, pasados ya dos meses desde su publicación, no ha sido desmentido en ninguno de sus extremos ni por la propia Casa Real española ni por autoridad alguna. Hasta el momento también, tanto el Congreso como los demás poderes del Estado han “callado y otorgado”.

En vista de ello, constituidas ya las nuevas Cortes Generales salidas de la voluntad popular expresada el 9 de marzo pasado y comenzado con ello una nueva legislatura, me dirijo a VE como presidente del Congreso de los Diputados para, en virtud de lo que contempla el ya citado artículo 77.1 de la Carta Magna española, exigir la creación de la ya repetidas veces solicitada Comisión parlamentaria que proceda de inmediato a estudiar e investigar las ya muy claras responsabilidades del monarca español en los hechos comentados con anterioridad y que resumo de nuevo:

1º.- La llamada durante años “intentona involucionista del 23-F” y que en realidad no fue tal sino una chapucera maniobra borbónica de altos vuelos, al margen de la Constitución y de las leyes, para cambiar el Gobierno legítimo de la nación en provecho de la Corona.

2º.- La creación y organización de los autoproclamados Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL), compuestos por determinados estamentos de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y del Ejército (de los que el monarca español tuvo conocimiento antes de que empezaran a actuar a través de documentos reservados del CESID) y que cometieron, con métodos expeditivos criminales, por lo menos veintiocho asesinatos de Estado y un secuestro.

3º.- El sorprendente y rápido enriquecimiento de su familia (en treinta años ha pasado de la indigencia más absoluta a disponer de una de las mayores fortunas de Europa, según informaciones de toda solvencia que no han sido desmentidas por La Zarzuela).

4º.- La aceptación continuada de regalos y donaciones por parte de particulares (yates, coches…) que lógicamente harían los interesados persiguiendo algo a cambio.

5º.- Los pagos con fondos reservados de Presidencia del Gobierno y de los ministerios de Defensa e Interior para enfrentar el chantaje de determinada vedette del espectáculo español, que disponía de comprometedores vídeos sexuales con el rey Juan Carlos.

6º.- La desgraciada muerte del infante D. Alfonso de Borbón en “Villa Giralda” (residencia de los condes de Barcelona en Estoril) el 29 de marzo de 1956 y que al hilo de los análisis incluidos en el trabajo de referencia dejan bastante claro que el supuesto accidente pudo ser en realidad un fratricidio premeditado. Mis estudios como militar y como experto en armas dejan muy pocas dudas al respecto. Como tal hecho nunca fue investigado por la justicia (ni portuguesa ni española) exijo, como historiador y ciudadano español, que se abra un proceso clarificador sobre el mismo, exhumando si es preciso los restos del infante que reposan en el Monasterio de El Escorial e interesando del ministerio de Defensa la documentación que pueda obrar sobre aquel homicidio en los archivos de la Academia General Militar de Zaragoza, con el fin de que expertos judiciales y técnicos en balística y teoría del tiro puedan hacer sus evaluaciones y aclarar definitivamente el misterio que encierra aquél luctuoso suceso de la historia de España. Y dejando abierto el camino para que los jueces establezcan las responsabilidades penales a las que todavía debiera enfrentarse Juan Carlos de Borbón, ya que en aquella época no estaba cubierto constitucionalmente por ningún manto de inviolabilidad o irresponsabilidad y sólo era un profesional del Ejército español (cadete de la Academia General Militar de Zaragoza), sujeto por lo tanto a las leyes penales castrenses.

Responsabilidades que podrían ser de carácter penal pero, con toda seguridad, históricas y políticas pues si se demostrara la culpabilidad del actual rey de España, habría que reescribir con toda urgencia la historia de este país.

Hasta aquí, señor presidente del Congreso de los Diputados, los presuntos delitos cometidos por el actual rey de España, tanto en su ya largo reinado como en sus años juveniles de caballero cadete en la Academia General Militar. Que este modesto historiador militar y coronel del Ejército no está dispuesto a que queden ocultos entre las bambalinas de la historia y sin su correspondiente condena, sea esta penal, moral o histórica. Por ello le reitero una vez más la solicitud de que todos estos hechos sean estudiados, investigados y analizados en profundidad, y cuanto antes, por una Comisión parlamentaria (auxiliada por los correspondientes expertos), ya que sin duda debe ser ese foro parlamentario, como suprema expresión de la soberanía popular, el que promueva inicialmente las acciones pertinentes, de tipo judicial o político, que permitan aclarar tan graves e importantes cuestiones. Que afectan al país en general y, sobre todo, a su historia pues no deja de ser un auténtico sarcasmo y una burla al pueblo español que ya figure en los libros de historia de este país como máximo salvador de la democracia y de las libertades de sus ciudadanos aquél que fue el primero en ponerlas en peligro autorizando el golpe de Estado del que, según la angelical teoría oficial, nos salvó a todos.

Ante esta Comisión debería comparecer el propio rey Juan Carlos (ya se pidió su presencia ante el Tribunal Militar de Campamento en el año 1982 para que contestara a las acusaciones de golpismo vertidas en su contra por algunos acusados y testigos en el golpe del 23-F) pues una cosa es que su persona sea, a día de hoy, constitucionalmente inviolable y no sujeta a responsabilidad y otra muy distinta el que no pueda y deba comparecer ante los legítimos representantes del pueblo para dar a conocer su versión sobre unos hechos gravísimos de la reciente historia de España en los que él ejerció el papel de protagonista absoluto.

Y por último, señor presidente del Congreso de los Diputados, si tanto esa Cámara como los demás poderes del Estado optan, una vez más, por tomarse mis denuncias contra el rey Juan Carlos I a título de inventario, es decir, como si estuvieran formuladas contra el históricamente preclaro e insigne Alfonso X el Sabio en lugar de a menor gloria del, a todas luces, menos docto y ejemplar personaje que en estos momentos ocupa la Jefatura del Estado español a título de rey por deseo testicular del dictador Franco, este historiador militar (que le recuerdo, por si lo ha olvidado, fue encarcelado y separado abruptamente de su carrera por un ministro de Defensa de su partido, en 1990, por reivindicar, con conocimiento de causa, un Ejército profesional para España; aspiración que consiguió en 1996) se verá obligado moralmente a pedir amparo internacional en la instancia judicial o mediática que estime oportuna y conveniente, incluido si fuera preciso el Tribunal Penal Internacional. Porque no deja de ser un contrasentido y un esperpento jurídico que la Audiencia Nacional española, a través de su “juez estrella” Baltasar Garzón, se dedique a perseguir jefes de Estado extranjeros, presuntos genocidas, terroristas y responsables de crímenes de lesa humanidad, y no haya llamado siquiera a declarar al máximo responsable de los asesinatos de los GAL (crímenes de Estado que no prescriben ni deben contemplar en su enjuiciamiento inviolabilidad alguna): el rey Juan Carlos I. Quien recibió precisa y abundante información reservada del CESID en su momento (la famosa Acta Fundacional y otros documentos) sobre la preparación y pronta puesta en ejecución de la llamada “guerra sucia” contra ETA. Y no hizo nada por evitarla.

Y espero, señor presidente, que no tome estas mis últimas palabras como una amenaza (jamás me permitiría semejante libertad contra el máximo representante del pueblo soberano y tercera autoridad del Estado) sino como una respetuosa advertencia de un ciudadano español que ha dedicado toda su vida a la defensa de este país, que sólo ha recibido a cambio represiones y sinsabores y que, desde luego, como le enseñaron hace ya muchos años en una Academia Militar, no va a cejar en la lucha por sus ideales y convicciones.

España no puede tener ni un minuto más en la Jefatura del Estado a un hombre de pésima catadura moral, homicida confeso (que no ha pagado todavía por su delito), presunto asesino y también, en grado de presunción por el momento, golpista, malversador de fondos públicos y terrorista de Estado.

Le adjunto, señor presidente del Congreso, copia del Informe remitido en septiembre de 2005 y febrero de 2007 a su predecesor en el cargo.

Firmo el presente escrito en Alcalá de Henares a 4 de abril de 2008

www.insurgente.org

sábado, 26 de julio de 2008

Fahrenheit 490-491.

...por Rafael Cid

Zapatero no sólo goza de la confianza del rey, que le considera un gran tipo, sino que además él mismo actúa como un válido: cada vez que está ante una encrucijada llama a un consejo de sabios. Lo hizo para confeccionar el programa electoral del 9-M que le permitió mentir descaradamente sobre la gravedad de la desaceleración económica. Y ahora vuelve a las andadas para tomar medidas ante la situación de crisis declarada. Pero en esta ocasión, como ya no hay nada que tapar para no espantar a los votantes, se muestra en todo su esplendor y reúne en cónclave a los economistas jefes de la gran banca y las finanzas. O sea, comparte mesa y mantel con los responsables de la crisis, sus trujamanes, esos exquisitos pirómanos ahora convertidos en providenciales bomberos por expreso deseo de ZP. Todo cuadra. Si durante el feudalismo los reyes se hacían aconsejar por los hombres de negocios que les mantenían, ahora lo suyo es que sean las grandes fortunas que financian a los partidos políticos y los yates del rey quienes se pronuncien sobre el brusco ajuste que tendrá que sufragar el sufrido contribuyente.

Cuando sienta cátedra la fórmula de impunidad legal para los máximos representantes del Estado, como acaba de suceder en la Italia de Berlusconi, se comprende mejor que nuestro modelo político de monarquía parlamentaria vitalicia haya sido considerado digno de imitación. Su gran activo es un rey que reina pero que en teoría no gobierna, aunque ostente la jefatura de las Fuerzas Armadas, y que ha sido alabado como el “motor del cambio”. Pero al cumplirse los 30 años del referéndum constitucional que legitimó la dinastía restaurada por Franco, o le cambian el aceite a ese motor o acaba con la poca ética cívica que nos queda. El país, democráticamente hablando, es un puro disparate. Se empezó con Juan Carlos I designando a dedo senadores reales. Luego la Casa Real nombró condes y marqueses a ex presidentes de gobierno, como Suárez y Calvo Sotelo. Más tarde sus homólogos, seguramente por aquello de la “mano invisible” que regula el equilibrio del merado, devolvieron el favor recibido concediendo a su vez honores a Grandes de Estaña, como hizo Manuel Chaves al designar hija predilecta de Andalucía a la duquesa de Alba. Y ahora, no contentos con el tobogán de sandeces cosechado, mandan a la cárcel a varios jóvenes republicanos por prácticas “falleras” (prendieron fuego a una foto de los reyes) con la corona. Parecer claro que el código de una sola familia tiene cautiva a la democracia de todos.

Aunque apenas ha tenido eco en los medios, la condena a 15 meses de cárcel a varios ciudadanos por quemar unas fotos de los reyes es uno de los hechos más graves ocurridos desde la transición. El fuego amigo de la corona, una institución inviolable y no sujeta a responsabilidad (art.56, 3 de la Constitución) y además blindada por ley (arts. 490, 3 y 491 del Código Penal), ha convertido todo acto de disidencia política a la monarquía en una especie de “regicidio de papel”. La ejecución de estos artículos, la graduación Fahrenheit a que se quema el papel de la corona, supone una quiebra de los valores democráticos y potencialmente rebaja a todos los españoles a la condición de simples súbditos. Lo que viene a demostrar, como dice el profesor Elías Díaz, que un Estado con Derecho no siempre es un Estado de Derecho.

Hay un señor muy gracioso, que fue ministro de Defensa cuando los aviones Gulag de la CIA se paseaban por el espacio aéreo español con sus fardos humanos y repostaban en nuestros aeropuertos, que en ejercicio como presidente del Congreso, no sé sabe si como causa o efecto del plácet anterior, dijo durante la solemne inauguración de la cámara aquello de “no ha nacido un español ni se espera que valga más que otro”. Y lanzó la ocurrencia para mejorar el protocolo al uso, el bonapartista que tanto gusta de hablar con titulares, sin prever que estaba profiriendo otra frase casposa para la historia. Como aquella de “mientes, Marcelino y tú lo sabes”, de Nicolás Redondo (UGT) a Marcelino Camacho (CCOO), la de “puedo prometer y prometo”, pronunciada por el ex vicesecretario general del Movimiento Nacional franquista, duque de Suarez, en el papel de primer presidente de la democracia otorgada, o la más rimada del soso ex premier Calvo Sotelo, marqués de la Ría de Robadeo, al calificar de problema “distinto y distante” el caso de la guerra de la Malvinas. Tan histórica como histérica porque no sólo era una flagrante cursilería de nuestro primer estadista bolo, sino que, además, estaba citando la soga en casa del ahorcado. Como fino jurista que se le supone (qué otra cosa puede justificar su ascenso al tercer puesto en el ranking del Estado), José Bono debería saber que la Constitución del 78 consagra la impunidad, gratis total, de la corona y que fue su propio partido, durante el Gobierno felipista del 95, quien reformó el Código Penal para tipificar como delito determinados supuestos sobre la familia real, en línea ascendente y descendente. Y si el amigo de El Pocero no lo sabía debería haberlo preguntado a sus invitados en aquella apertura de legislatura: los reyes, el príncipe y las infantas.

Pero esto que, a simple vista, parece una melonada sin mayor enjundia, visualiza en realidad el encefalograma plano de la democracia vigente. Como los malos bufones en las cortes medievales, al hijo del secretario del Movimiento de Segorbe no se le ocurrió sólo decir una boutade para ganar puntos ante los jefes sino que encima, en plena sede de la soberanía nacional (¿o popular?), se permitió la afrenta de insinuar que son unos “malnacidos” los numerosos jóvenes catalanistas que ejercen su rebeldía refutando a la monarquía en sus símbolos a cara descubierta. O sea, a riesgo de que se la partan echando mano del gran garrote que facilita el Código Penal de la Democracia (también llamado de Belloch por el ministro de Justicia impulsor, con la ayuda de su entonces secretaria de Estado, Teresa Fernández de la Vega). La prueba es que a fecha de hoy, junio de 2008, dos independentistas catalanes han sido ya condenados a 15 meses de cárcel por quemar varias efigies de los reyes cuando éstos visitaban Gerona, con el irresistible razonamiento jurídico en sentencia de que “para manifestar el rechazo a la monarquía no es necesario menospreciar y vilipendiar a los Reyes (con mayúscula en el auto) quemando su fotografía, tras haberla colocado deliberadamente boca abajo”. Un argumento que, bien visto, debe haber inspirado también la Ley de Memoria Histórica en lo referente al respeto de los símbolos de la dictadura acogidos al sagrado del patrimonio artístico de la Iglesia y, tiro porque me toca, el último hallazgo laicista de Rodríguez Zapatero al aclarar que la retirada de biblias y crucifijos en actos oficiales no afectará a los que se celebren en la Zarzuela, sede de la jefatura del Estado, o sea, en la toma de posesión de los miembros del Gobierno, los representantes del pueblo español ( en lugar de que sean los religiosos quieren proclamen su lealtad a la Constitución) .

Es decir, que cuando se cumplen 30 años de la Constitución democrática, la corona goza de una impunidad perfectamente punitiva: sus caretos son tan protegidos jurídicamente como el de Mahoma por el Islam integrista (¿osará alguien con esas bendiciones escribir la versión borbónica de Versos Satánicos?) y un ciudadano puede dar democráticamente con sus huesos en la cárcel por prender una cerilla sobre una foto coronada -persona jurídica deificada- sin que nadie toque un pelo a la persona física representada, inventando la figura del “regicidio” de papel. Mientras, el dignatario, su majestad en el argot de esa corte “republicana” tan alabada por ese Ku Klux Klan de monárquicos empedernidos, puede estar disfrutando del nuevo Bribón que, como el Azor de su “padrino” Franco, le fue regalado al módico precio de 3.000 millones de pesetas por suscripción impopular de un grupo de empresarios.

Pero de bien nacidos es ser agradecidos. Y quizá como demostración del poder moderador y arbitrista (que no arbitrario) que le confiere la constitución (art. 56)), al tiempo que se cuentan los daños colaterales ocasionadas por su real fuero, la Casa Real premia a “los otros catalanes” otorgándoles máximas dignidades. Acaba de suceder con Javier Godó, el propietario de La Vanguardia, nombrado “grande de España” por la gracia de Juan Carlos I. El único problema es que con tantas ínfulas gastadas en el editor, cuando haya que reconocer los servicios prestados por un hombre de tan probados principios como José Bono, que abroncó a los viejos republicanos por pasearse por el Congreso son su “ilegal” bandera, ya sólo se le podrá recompensar haciéndole Almirante de la Mar Océana.

(Fahrenheit 490-491 son los números de los artículos del Código Penal vigente que protegen jurídicamente la inviolabilidad y la irresponsabilidad de la corona, pero ya también es una parábola sobre temperatura inquisitorial que condena a cuantos cuestionan su papel de curso legal en una España que se pretende democrática).

lunes, 5 de mayo de 2008

10 razones por las que 10 Kg. de mierda son mejores que un rey a la hora de ocupar la Jefatura del Estado de un país que pretenda ser democrático.

...por Jaume d´Urgell

NOTA PREVIA: Señor fiscal medieval contemporáneo, no le quepa la menor duda: siguiendo la redacción del Código Penal que sus colegas políticos mantienen en vigor, esta sátira nace con la inequívoca intención de "dañar el prestigio de la Corona". Le ruego, disculpe si me río al escribirlo, como sin duda lo hará cualquier ciudadano libre y dotado de un mínimo sentido del humor. ¿Pretendo con ello destruir el sistema, romper el país y ofender el orgullo patrio que anida en los corazones de todos los súbditos de bien? Pues no, nada más lejos de la realidad. El objeto de esta sátira no es otro que el de denunciar el carácter injusto de lo que es objetivamente injusto, y por qué no, tentarle a usted, a que me ayude a poner en evidencia las contradicciones de nuestra curiosa sociedad. Usted me entenderá, señor fiscal… cuan triste debe ser estudiar Derecho tantos años, para terminar impartiendo Justicia en nombre de un soldado franquista disfrazado de rey.


PRIMERA: Legitimidad de origen

Pocas substancias son más universales, indiscriminadas y hasta cierto punto "democráticas" que un buen montón de estiércol: no importa si es humano, reciente o semisólido, el hecho es que diez quilos de mierda siempre serán mejores que un gobernante dinástico al frente de la jefatura del Estado. Es preferible un buen mojón de buey, a un vago malgastador, vitalicio, irrevocable, hereditario, impune, militar y amigo de dictadores. En otras palabras: es mil veces mejor lo que sale del culo, que algo que procede directamente de un golpe de Estado.


SEGUNDA: Utilidad residual

10 Kg. de mierda, utilizados como combustible orgánico, resultan una excelente fuente de energía. Si optamos por utilizarlos a modo de abono natural, obtendremos un terreno fértil, barato y ecológico. En cambio, allí donde pasa un monarca solo crece un enorme, innecesario e inconfesable gasto público… la cumbre de la malversación sin fondo ni vergüenza.


TERCERA. Protocolo

En los actos públicos de alto nivel —de esos, en los que se utilizan caballos para decorar—, cabe siempre la posibilidad de que alguno de los equinos "suelte la pesa" en pleno desfile… en fin, son cosas que pasan, nadie se va a alterar porque un viejo percherón se cague a destiempo. En cambio, es muy probable que si sentamos en la mesa al típico dictador militar de avanzada edad, termine por ocasionar algún incidente diplomático con los representantes electos de países democráticos. Este riesgo se incrementa cuando se trata de autócratas cuyo sentido del ridículo les conduce a ostentar cargos con nombres rimbombantes, como "Archiduque", "Rey" o "Emperador"… más propios de la alta Edad Media que de la era de los bloggers, el iPod, Linux o el Peer-to-peer. Causa desconcierto que un fenómeno como la Web 2.0 pueda ser coetáneo de princesas besadoras de sapos, brujas con escobas voladoras y monarcas con corona y todo.


CUARTA. Permanencia

En general, ninguna mierda dura más de una legislatura, circunstancia que no se puede aplicar al soldado que usurpa la jefatura del Estado sin concurrir a elecciones.


QUINTA. Replicación

10 Kg. de mierda rara vez se reproducen… cosa que sí ocurre en el caso de los gobernantes antidemocráticos… en parte por la costumbre de no pagar sus propias facturas y en parte, por el desconocimiento o rechazo al uso de métodos anticonceptivos. Se diría que acuden a centros de planificación familiar especializados en granjas de conejos.


SEXTA. Prestigio

Si lo pensamos, la buena o mala fama la mierda es cosa de usos y costumbres. Existen tribus de nómadas mongoles que viven en tiendas construidas a base de boñigas de vacuno, y por asombroso que pueda parecer, en esas culturas no es malo habitar rodeados de mierda. En cambio, a nivel universal, pocas cosas están peor vistas que la discriminación, la arbitrariedad, el despotismo, lo que está fuera de lugar, lo caro e inútil, la complicidad con la traición, el nepotismo, lo antidemocrático, etc. Objeto extraño: la Corona, cuyo prestigio inmediato contrasta con la ignominia de su verdadero significado y razón de ser.


SÉPTIMA. Estabilidad

A lo largo de la historia, ningún país se ha visto amenazado por 10 Kg. de mierda. La administración pública siempre ha sabido encontrarles alguna utilidad. En caso extremo, se abandona la pila en cualquier lugar y a otra cosa, mariposa. En cambio, ¿cuántas naciones han caído por la estupidez de sus monarcas? ¿Cuántos millones de seres humanos han perdido la vida, víctimas de la codicia genocida de cuatro psicópatas coronados? Pongamos el ilustrativo caso de Europa en los últimos diez siglos: ¿Bajo qué símbolo ha muerto más gente, el de la esvástica nazi o la corona? No cabe duda: 10 Kg. de mierda no suponen una amenaza para ningún país, en cambio, un rey sí.


OCTAVA. Libertad

¿Te imaginas que 10 Kg. de mierda te impidieran expresarte con entera libertad? Pues bien, 10 Kg. de mierda no, pero un monarca sí. ¿La prueba? En unos días, en la Audiencia Nacional… sí, sí, en pleno siglo XXI.


NOVENA. Austeridad

Mantener a 10Kg. de mierda —criogenizados, por ejemplo— saldría mucho más barato que costear los vicios de todo un equipo de fichas de ajedrez integrado por vagos de lujo, funcionarios de libre designación, prescindibles, improductivos, corruptos legales y traficantes de influencias, información, miedo y ambiciones.


DÉCIMA. Sinceridad

Mientras los políticos piensen únicamente en ellos mismos y los demás debamos convivir en mitad de tanta injusticia social, resultaría más sincero tener por jefe de Estado a 10 Kg. de mierda. Así, cada vez que viéramos una moneda de Euro, un sello de correos o pusiéramos los pies en una sala de vistas, recordaríamos que algo huele mal en el Estado; recordaríamos a los miles de trabajadores ahogados en el Estrecho o fusilados en nuestra vaya; nos acordaríamos de los trabajadores asesinados por avaros que ahorran en medidas de seguridad; recordaríamos al ministro de defensa que hizo desfilar a un terrorista junto a su víctima; recordaríamos que desde el golpe de hace 70 años no nos está permitido elegir a nuestro jefe de Estado; recordaríamos que dentro de poco no habrá pensiones, ni escuelas u hospitales públicos… recordaríamos la brutal paradoja entre la flexibilización del mercado laboral el endurecimiento del mercado hipotecario; recordaríamos nuestro lugar en la caseta del perro guardián de los Estados Unidos… recordaríamos todas las cosas justas que nos quedan por conquistar… 10Kg. de mierda resultarían mucho más descriptivos que un ignominioso cura rico, extranjero y armado.

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Desafiando a los medios: "El Borbón es un crápula un corrupto y un deleznable"

La Fiscalía de Cádiz ha abierto un expediente al alcalde de Puerto Real, José Antonio Barroso, de IU, después de que llamara "crápula" y "corrupto" al Rey Don Juan Carlos I y a su padre en el aniversario de la República, el pasado 14 de abril, según informa un diario local gaditano. El expediente se encuentra en "fase de estudio" para ver si Barroso ha incurrido en algún delito tras sus declaraciones, ha señalado la fiscal jefa de la Audiencia, Ángeles Ayuso.

El pasado 14 de abril, durante el aniversario 77 de la II República, el regidor afirmó entre otras cosas que "el Borbón es hijo de un crápula. El Borbón de condición deleznable, el presente, no es menos deleznable de lo que su padre fue. Afecto al golpe de estado, despreciado por el tirano, al que reiteradamente le solicitó su incorporación al ejército faccioso. El Borbón es hijo de una persona de condición licenciosa, deplorable, deleznable. No menos licenciosa que la de su esposa".

Posteriormente, el edil señaló que "si los medios fueran capaces de reproducir esto, yo me someto a la exigencia jurídica del sistema para demostrarlo o no. El Rey señores, porque su procedencia lo es, es corrupto". Y fue más allá para pedir "echar" a Don Juan Carlos, "al Borbón, aunque no lo colguemos con los intestinos de los obispos, lo tendremos que echar".

Barroso también se quejó de que no se pueda "imputar" al Rey. Y puso un ejemplo: Si el Rey, dijo atropella a una joven y esta muere, el monarca "quedaría impune como resultado, por ejemplo, de un hecho que tiene que ver posiblemente con su acostumbrada vinculación etílica".

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El alcalde de Puerto Real (Cádiz), José Antonio Barroso (IU), se ratificó hoy en las declaraciones realizadas contra el Rey durante la celebración de un acto del Ateneo Republicano del Campo de Gibraltar en Los Barrios el pasado 16 de abril, aseguró que asumirá lo que la Fiscalía --que ha iniciado diligencias de oficio por si hubiera un delito contra la Corona-- decida al respecto y deseó que el proceso que se ha iniciado sea "la primera piedra del advenimiento de la III República".

Barroso afirmó que, para saber lo que dijo "sólo hay que leer el 'Interviú' o el libro de Jesús Cacho" 'El negocio de la libertad' e incidió en que "es lo que se ha venido diciendo con insistencia en todo este tiempo".

"Que me investiguen"

"Si la Fiscalía ha decidido abrir una investigación, me parece perfecto, y de ahí derivará lo que tenga que derivar, y si me tienen que juzgar que me juzguen", subrayó el primer edil, que, en este sentido, dijo que si finalmente se acreditan las injurias al Jefe del Estado, "y la Ley parece que habla de la posibilidad de encarcelamiento, pues nada, que me metan en la cárcel".

El edil puertorrealeño manifestó que "la Monarquía borbónica es de naturaleza corrupta, felona, traidora y licenciosa en su comportamiento", pero "eso lo digo yo y lo dicen todos los historiadores" y se preguntó "si también van a meter en la cárcel a todos los historiadores". "El problema es --argumentó-- que el gran público no lo sabe o no quiere saberlo, con ese manto de silencio que hay" y se mostró "convencido" de que "el Rey no hace honor a su condición de Jefe de Estado porque no tiene una conducta que se corresponda con esa alta dignidad".

En cuanto a la exigencia del PP de Puerto Real de que realice "una rectificación", señaló que no acudió al acto del Ateneo Republicano como alcalde y añadió que "digo lo que me da la gana" porque el PP "no luchó por la democracia como yo luché, y luché precisamente para decir lo que me da la gana" y añadió que "si Franco no me puso el bozal, no me lo va a poner el PP". Asimismo, reflexionó que "la Fiscalía todavía no me ha acusado y el PP ya me acusa" y deseó que el proceso que se ha iniciado a raíz de sus declaraciones "se convierta en la primera piedra del advenimiento de la III República".

Las declaraciones

Según publicaron el 17 de abril algunos periódicos provinciales, durante el acto organizado por el Ateneo Republicano, Barroso manifestó: "El Borbón es hijo de un crápula. El Borbón de condición deleznable, el presente, no es menos deleznable de lo que su padre fue. Afectó al golpe de estado, despreciado por el tirano, al que reiteradamente le solicitó su incorporación al ejército faccioso. El Borbón es hijo de una persona de condición licenciosa, deplorable, deleznable. No menos licenciosa que la de su esposa.

El Rey señores, porque su procedencia lo es, es corrupto". Asimismo, afirmó: "En el año 1982, el Rey solicitó a través de la Casa Real, una ayuda para abortar el proceso de expropiación de Rumasa. Solicitó seis millones de dólares de la época, de los que le fueron entregados tres para abortar el proceso. Si el Rey tiene huevos que lo niegue, porque yo sé quien le dió el dinero y cómo se lo dió. Y si los medios fueran capaces de reproducir esto, yo me someto a la exigencia jurídica del sistema para demostrarlo o no".

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lunes, 7 de abril de 2008

Embarguen cotxes i salaris a cinc imputats per cremar fotos del rei i la defensa creu que la mesura s'estendrà a la resta.

Nou capítol judicial en el procés per la crema de fotografies del rei a la plaça del Vi de Girona. Després que s'anul·lés el judici contra Jaume Roura i Enric Stern perquè el jutge no els va deixar parlar en català, ara l'Audiència Nacional ha girat la vista cap als setze imputats per haver cremat instantànies del monarca a cara descoberta en una concentració de suport a la plaça del Vi de Girona.

L'Audiència els ha embargat cotxes i sous i justifica que la decisió és per cobrir la fiança de 5.000 euros que se'ls va posar el dia que els van imputar

L'Audiència Nacional ha embargat els salaris i els cotxes a cinc dels setze imputats per cremar fotografies del rei a la plaça del Vi de Girona. Els fets van tenir lloc el 22 de setembre de l'any passat, quan durant una manifestació es van cremar, a cara descoberta, una cinquantena de fotografies del monarca en solidaritat amb els primers encausats pel cas.

Mesura "desproporcionada"

L'advocat de la defensa, Benet Salellas, que considera la situació "desproporcionada", ha presentat un recurs contra la mesura i creu que l'Audiència Nacional l'estendrà als altres o­nze acusats conforme els vagi investigant.

A cinc d'ells, l'Audiència els ha embargat cotxes i sous i justifica que la decisió és per cobrir la fiança de 5.000 euros que se'ls va posar el dia que van ser imputats. En concret, el tribunal embarga el cotxe a tres joves i el salari als altres dos. Es tracta d'una veïna de Banyoles, de dos veïns de Girona i de dos més de Bordils.

A la pràctica, això suposa que els qui tenen el cotxe embargat el poden conduir, però no el poden vendre. En relació als salaris, els joves que els tenen embargats rebran una quantitat que els garanteixi la subsistència, però no més. L'advocat de la defensa, Benet Salellas, ressalta que la quantitat per la qual se'ls embarga és 2.000 euros més elevada que la multa sol·licitada pel fiscal.

Estendre la mesura

La defensa creu ara que l'Audiència Nacional estendrà la mesura de l'embargament als o­nze joves restants implicats en el procés. "Aquests són els cinc primers a qui s'ha investigat, però creiem que a mesura que s'avanci, els altres nois també seran embargats", precisa Benet Salellas.

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lunes, 31 de marzo de 2008

Comisiones multimillonarias al vender el Rey la casa de su padre.

· Familiares de Don Juan Carlos cobraron 1,5 millones por vender en 2,7 millones la casa de Don Juan.

· Los compradores, de CPV, están en prisión, condenados por una estafa a 1.200 madrileños.

· La Casa Real dice que es un tema privado.

Dos familiares del Rey, Bruno Alejandro Gómez Acebo y Marcos Gómez Acebo, hijo y sobrino, respectivamente, de la infanta Pilar de Borbón, intermediaron en la venta de Villa Giralda, la finca que fue residencia en Madrid de Don Juan de Borbón, padre del monarca, a cambio de una comisión de 1,5 millones de euros (248,4 millones de pesetas).

El precio de venta fue de 2,7 millones de euros (450 millones de pesetas), por lo que la comisión representó un inusual 55,5% sobre el total.

La transacción se formalizó el 21 de febrero de 2002 con la entrega de tres cheques al portador de 901.518,16 euros cada uno tanto al Rey como a sus dos hermanas, Pilar y Margarita.

El comprador fue Comercializadora Peninsular de Viviendas (CPV), empresa implicada en una espectacular estafa inmobiliaria que afectó a más de 1.200 personas. En total, comisiones incluidas, CPV desembolsó 4,2 millones.

Los honorarios cobrados por los Gómez Acebo se instrumentaron en cuatro pagos, según documentación de CPV a la que ha tenido acceso 20minutos.es.

Bruno Alejandro Gómez Acebo y Borbón, sobrino del Rey, recibió personalmente 200.000 euros y la empresa de la que es administrador único, Gómez-Acebo Consultores Inmobiliarios S.L., otros 636.472 euros.

Marcos Gómez Acebo ingresó 250.000 euros y su sociedad, Gómez Acebo Internacional Group, S.L., 407.485.

Bruno Alejandro es administrador y socio de Labiernag 2000, la sociedad de inversión colectiva (sicav) desde la que Pilar de Borbón, hermana del Rey, canaliza sus inversiones.

Las sicav son las entidades favoritas de las grandes fortunas para colocar su patrimonio y disminuir notablemente su factura fiscal.

Preside una promotora inmobiliaria radicada en Melilla -Inmomelilla Obras y Promociones, S.A.- y es administrador único de Easy Flat, empresa domiciliada en Madrid y dedicada a estudios de mercado.

Marcos Gómez Acebo es presidente de Sociedad Anónima de Comunicación y Publicidad (Saco) y consejero delegado de Lietama Comunicación Integral y Xelios Biometrics, una firma dedicada a la informática, según indica su objeto social.

Es también administrador de una promotora inmobiliaria, Compañía Urbanizadora del Coto, y de una firma de transporte de mercancías, Urbanhop.

Para la compra de la propiedad, un chalet de 871 metros cuadrados construido en una parcela de 4.230 metros, CPV obtuvo un crédito de Ibercaja, entonces presidida por Manuel Pizarro, hoy diputado electo del PP.

Fue la última adquisición de la sociedad. A la firma de la escritura CPV estuvo representada por los hermanos Francisco Javier y Miguel Ángel García Sánchez, actualmente en prisión.

Las partes implicadas no se quieren pronunciar

20 minutos trató ayer de recabar de manera infructuosa la versión de Bruno Alejandro Gómez Acebo, mientras que Marcos Gómez Acebo rehusó efectuar comentario alguno.

Por su parte, un portavoz de la Casa Real manifestó que se trataba de un tema privado de la Familia Real, de los que nunca realiza comentarios.

CPV, una estafa de 25,7 millones

La Justicia ha cifrado en 25,17 millones de euros el quebranto económico que los administradores de CPV causaron a los más de 1.200 afectados por la estafa.

Los perjudicados pagaron entre 300.000 y 500.000 pesetas de señal y otro millón como entrada por pisos en el norte de Madrid que nunca se construyeron.

Ocho años después de que se presentara la primera denuncia, la Audiencia de Madrid condenaba el pasado 14 de enero de 2008 a Francisco García Moreno, Francisco Javier y Miguel Ángel García Sánchez, Miguel Ángel Morillo, Adelina Erles y Alfredo Vázquez a penas de entre siete y dos años por varios delitos de estafa.

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El rey de Franco que desplazó a su padre.

El dictador Francisco Franco es uno de esos pocos personajes a los que Juan Carlos de Borbón se refería “como su segundo padre”. No es para menos. Bajo su tutela se hizo rey y jefe de Estado, desplazando del trono a su propio padre, don Juan de Borbón.

El pacto de silencio de la “nueva sociedad española” no quiere recordar nada que perturbe la sagrada imagen del rey. Hasta la Página Oficial de la Casa de Su Majestad el Rey (http://www.casareal.es/) miente y pretende borrar la historia.

Allí se lee: “Su Majestad el Rey Don Juan Carlos (...) Por expreso deseo de su padre, su formación fundamental se desarrolló en España”. ¿A qué viene esa aclaratoria? Muy simple, es conocido que Franco asumió la educación del príncipe como un asunto de Estado, y fue él quien decidió que estudiara en España bajo su tutela y orientación, desde que cumplió los 10 años de edad.

Más adelante, la Web Real señala que fue “Designado sucesor a la Jefatura del Estado en 1969”. Así de sencillo. Para nada dice quién lo designó. ¡Que desagradecidos!, al no mencionar a “su segundo padre”. Tampoco menciona que ante esta designación su padre, don Juan de Borbón, lo confrontó y le recordó que él era el heredero del trono y que se reservaba el derecho de revocar, en lo formal, cualquier decisión de Franco.
Para entender el fenómeno de la monarquía de Juan Carlos de Borbón es necesario indagar en la historia del franquismo. ¿Por qué, cuándo y cómo Franco decide sustituir a don Juan de Borbón del trono y promover a su hijo Juan Carlos? Vale la pena recurrir nuevamente al historiador e hispanista Paul Preston, y ver los hechos desde su libro Franco “Caudillo de España” (Editorial Grijalbo Mondadori, 1998).

El 31 de marzo de 1947 llegó a casa de los Borbón el ministro Carrero Blanco, mano derecha de Francisco Franco y redactor de la Ley de Sucesión, que se aprobaría ese mismo día, para informarle a don Juan de Borbón que con esta Ley sería Franco quien nombraría al monarca del reino “cuando lo considere conveniente”. Además, le comunicó a don Juan -heredero del trono- que podría “ser Rey de España, pero de la España del Movimiento Nacional, católica, anticomunista y antiliberal…”.

Después de ese día -relata Paul Preston en su libro de 1.043 páginas- don Juan de Borbón y sus consejeros se inclinaron a “reforzar sus lazos con la oposición antifranquista de izquierda. El 7 de abril de 1947, don Juan hizo público el Manifiesto de Estoril, en el que denunciaba la ilegalidad de la Ley de Sucesión que se proponía alterar la naturaleza de la monarquía sin consultar ni con el heredero del trono ni con el pueblo. Franco, Artajo y Carrero estuvieron de acuerdo en que don Juan se había eliminado a sí mismo, a partir de ese momento, como sucesor adecuado del Caudillo (...); desataron una furiosa campaña de prensa contra don Juan en la que se le juzgaba como instrumento de la masonería y el comunismo internacional”.

Desde el 18 de julio de 1947, como resultado de la Ley de Sucesión, Franco actuaría como el monarca del recientemente proclamado reino de España, considerando que el trono estaba vacante.

EDUCADO POR EXPRESO DESEO DE FRANCO

El futuro de Juan Carlos I se selló el 25 de agosto de 1948, cuando Franco concertó una entrevista con don Juan de Borbón, en su yate, el Azor, en el golfo de Vizcaya. Allí Franco le “manifestó un inmenso interés en que el hijo de diez años del pretendiente [don Juan, quien nunca fue rey], Juan Carlos, completara su educación en España (…) En el fondo, sin embargo, don Juan estaba convencido de que no habría restauración contra la voluntad de Franco”, y accedió bajo la promesa de “que el periódico monárquico ABC podría informar libremente y que se levantarían las restricciones de las actividades monárquicas…”.

Desde ese día, el franquismo sabría que Juan Carlos de Borbón, “por la Gracia Divina de Dios y del Caudillo”, sería rey de España; por encima de su propio padre y de quien se interpusiera. Así, Juan Carlos, nacido y residenciado en Roma, llegó a España el 9 de noviembre de 1948 y fue recibido por Franco en su residencia de El Pardo, donde le dijo que su educación estaría a cargo de un grupo de profesores de firme lealtad al franquismo.

En 1954 el general Franco continuaba orientando personalmente la senda de la educación del joven Juan Carlos de Borbón, después de culminada la secundaria. A pesar de que don Juan le había escrito al “Caudillo”, el 16 de julio de 1954, que ya era hora que su hijo comenzara estudios en la Universidad de Lovaina (Bélgica), Franco orientó su ingreso en la Academia Militar de Zaragoza y después en la Universidad Complutense de Madrid, y unas “pasantías en el arte de gobernar” al lado del dictador español.

En carta a don Juan de Borbón, escribió Franco el 2 de diciembre de 1954: “estimo indispensable que la formación del Príncipe discurra no sobre una parcela física de nuestro territorio, sino dentro de los principios que el Movimiento Nacional [falangista] inspira…”.

En 1956, Franco designa al general Carlos Martínez Campos como tutor del joven Juan Carlos, luego del trágico disparo a su hermano menor Alfonso. A tal punto llegaba la influencia de Franco en la vida del futuro rey de España, que con su aprobación Doña Sofía de Grecia se convirtió en esposa de Juan Carlos de Borbón, en 1962.

CONTRA SU PADRE, SUCESOR DE FRANCO

El 12 de julio de 1969, Franco le comunica a Juan Carlos que sería su sucesor y lo proclamaría rey de España. A la vez le pidió que no informara nada a su padre, hasta que se concretara su decisión en las Cortes Españoles. Don Juan de Borbón se molestó mucho al enterarse de ello, y denunció a “una monarquía que estaba irrevocablemente ligada a la dictadura”. Es decir, su hijo y Franco.

Para tranquilidad de Juan Carlos de Borbón, “en febrero de 1971, el general Vernon A. Walters, segundo jefe de la CIA, visitó Madrid en nombre del presidente Nixon; [le preguntó] al Caudillo qué ocurriría en España tras su muerte. Franco le respondió a Walters que la sucesión de Juan Carlos tendría lugar sin ningún disturbio…”; continúa narrando Paul Preston en su libro Franco “Caudillo de España” , al reseñar las memorias de Walters.

Las huelgas obreras y estudiantiles, la corrupción de los funcionarios, la represión policial y el asesinato de dirigentes de izquierda era lo común en aquellos días. Para el régimen español la convulsión social no era más que una conspiración de masones y comunistas contra el ‘Generalísimo’ y el derecho a la sucesión tranquila de Juan Carlos I.

El 19 de julio de 1974, el dictador de España, gravemente enfermo, firmó la aplicación del artículo 11 de la Ley Orgánica del Estado para que Juan Carlos asumiera como Jefe de Estado y rey, luego de su muerte. Tal como lo había previsto Franco desde 1948, todo se consumó el 22 de noviembre de 1975. Dos días después de su muerte seguía mandando.

Franco tuvo hasta el poder de instaurar el salto en la línea de sucesión y designar rey a Juan Carlos. Según la tradición monárquica española la sucesión debía recaer en su padre, don Juan de Borbón, tercer hijo y heredero del rey Alfonso XIII. “Dicho salto fue aceptado por el príncipe Juan Carlos, creando un conflicto interno en la Casa Real de Borbón”.

De tal magnitud fue la confrontación que el padre de Juan Carlos dejó de hablarle y le retiró la Cruz de la Victoria, símbolo del Principado de Asturias y del heredero de la Corona española. Y no fue sino hasta el 14 de mayo de 1977 que don Juan de Borbón renunció oficialmente a sus derechos sucesorios y a la jefatura de la Casa Real en beneficio de su hijo Juan Carlos, una vez que hubo constatado la imposibilidad de acceder al trono.

A partir de ese momento, “Su Majestad Don Juan Carlos I de Borbón y Borbón, Rey de España”, también heredaría los títulos de Rey de Castilla, de León, de Aragón, de las Dos Sicilias, de Jerusalén, de Navarra, de Granada, de Toledo, de Valencia, de Galicia, de Cerdeña, de Córdoba, de Córcega, de Murcia, de Jaén, de los Algarves, de Algeciras, de Gibraltar, de las Islas Canarias, de las Indias Orientales y Occidentales, de las Islas y Tierra Firme del Mar Océano. Además de Archiduque de Austria.

Así de absurda es la monarquía que, doscientos años después de la Independencia de América, todavía ostenta el título de rey de “las Indias Occidentales”. Por si acaso.

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jueves, 10 de enero de 2008

De cómo el rey Juan Carlos participó en el Golpe del 11-A en Venezuela.

...por José Sant Roz

Al rey Juan Carlos aparentemente nunca se le ve en los grandes saraos que conllevan invasiones, masacres, monstruosas aniquilaciones, prisiones y torturas. Pero él también es monarca de estos reinos de las tinieblas. Está enterado de cuantos movimientos protagoniza Washington en todo el Medio Oriente, y su aporte no es nada despreciable.

¿Acaso, el 22 de febrero de 2003, un mes antes de que Estados Unidos invadiera Irak, no fue José Maria Aznar y el propio rey (porque sin éste no se toma ninguna decisión de tal trascendencia en España), quien le pidió a Bush que lo ayudara ante la abrumadora oposición de los españoles a la guerra. Se habían producido enormes manifestaciones en toda España contra el apoyo de Aznar a la política belicista de Bush. Con la entera anuencia del rey, los dos líderes se encontraron en el rancho tejano de Bush, y Aznar le dijo al Presidente de Estados Unidos:

Necesitamos que nos ayudéis con nuestra opinión pública. Lo que estamos haciendo es un cambio muy profundo para España y para los españoles. Estamos cambiando la política que el país ha seguido en los últimos doscientos años.

Es decir, el rey buscaba entrar en una carrera imperialista: recolonizando económicamente a sus viejas posesiones de las Indias junto con las grandes empresas españolas, todas igualmente dependientes del imperio norteamericano.

Aquel viejo sueño de la España imperial tenía por fuerza que volver con la ultra-derecha en el poder, aunque esta vez tuviera que hacerse unido al enemigo sempiterno, los Estados Unidos.

Cuando Bush le aclaró a Aznar que estaba haciendo lo que podía, pero que quería terminar con el presidente de Irak, Saddam Hussein, con o sin el apoyo del Consejo de Seguridad de la ONU, José María tembló. “Es mucho mejor –le imploró- que se busque una decisión del organismo mundial”. “Nada –le cortó Bush- para mediados de marzo próximo estaré en Irak.” El rey consoló a José María y le apoyó en todo. Había que tomar en cuenta que España ya estaba madura para emprender un camino de gloria al lado de la mayor potencia del planeta y que para eso, en definitiva, estaban los medios de comunicación.

En España, su llamada democracia está fuertemente mediatizada por la presencia del rey: hoy nos encontramos con que Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero son idénticos en sus políticas, sus mentiras, sus acuerdos fuertemente dependientes de la derecha europea y de Estados Unidos. Gracias a su rey. Con cuánta euforia y locura celebran hoy todos los poderosos medios de comunicación españoles la designación del presidente Sarkozy. Al mismo tiempo, centenares son las encuestas que corren por estos medios tratando de colocar a la figura del rey como la más respetada y querida de España. Todo, por lo que éste le dijo a Chávez: “¿Por qué no te callas?” Es decir, el rey Juan Carlos figurando por sus gritos en la clausura de la XVII Cumbre Iberoamericana en Chile.

Al finalizar el 2007, todos los poderosos medios hispanos concuerdan en que el peor gobernante del planeta es el Presidente Hugo Chávez. Lo catalogan como el Enemigo Número Uno de la Humanidad. Y ese Enemigo Número Uno ha conseguido una unidad histórica en América Latina que no se conocía desde los tiempos de la guerra de independencia. Enemigo Número Uno de la Humanidad quien es el más querido por los pueblos del continente americano. Idolatrado por los pueblos de Argentina, Bolivia, Ecuador, Haiti, Nicaragua, Brasil, Uruguay, Paraguay… en todas estas regiones el tema que también se aborda es ese grito del rey “¿por qué no te callas?”

Todos saben que cuando Chávez llamaba fascista a Aznar también el rey recibía su parte. Porque cuando Aznar apoyó el golpe de Estado contra Chávez, lo estaba haciendo con todas las empresas del Borbón, con el grupo PRISA a la cabeza, junto con el diario “El Mundo” del Pedro J. Ramírez, y el imperio de la derecha aliada al fascismo europeo y norteamericano.

Los godos herederos de la vieja oligarquía española creen que los pueblos latinoamericanos se podrían identificar con ese grito del rey. A la postre, ese grito se irá convirtiendo en la mayor ofensa contra nuestros pueblos. Nada en común tenemos en América Latina con un rey cuyo placer es matar osos, vivir del cuento, pasear en yates, codearse con los que exprimen a los pobres, aparecer diariamente en las revistas del corazón y mantenerse estrechamente unido a los crímenes que protagoniza Bush y su camarilla en el mundo. Nos parece muy bien que se siga promocionando ese grito en España, que bien gilipollas tendría que ser un latinoamericano genuino para identificarse con él. Más aún lo debemos recordar todos los días, ese “¿por qué no te callas?” que se lo debió decir el rey a su Aznar cuando éste apoyó el golpe de Estado contra Chávez el 11-A de 2002.

Pero los planes contra Venezuela se remontan a junio de 2001, cuando Bush, el rey Juan Carlos, José María Aznar, Colín Power, Condoleeza Rice, Josep Piqué (ministro de relaciones exteriores de Aznar), reunidos en la Finca toledana de Quintos de Mora, decidieron entre otras estrategias globales, salir de Chávez. Allí se dispuso el papel que asumiría el gobierno español, a quien le correspondería suministrarle apoyo a los grupos oposicionistas militares, al empresariado, movimientos sindicales corruptos y a la Iglesia, todos capitaneados por el padre jesuita Luis Ugalde, el líder Carlos Ortega y el magnate Pedro Carmona Estanga. Desde este momento la embajada de España en Venezuela junto con la embajada norteamericana coordinarían las estrategias, la ayuda financiera y los sabotajes para echar abajo a un gobierno que pretendía salirse de la hegemonía del poder transnacional.

En esa oportunidad Bush recorrió en un helicóptero de la Fuerza Aérea estadounidense los 160 kilómetros que separan a esta finca de Madrid, donde fue recibido por los reyes de España. Refiere la nota de prensa de EFE, que “la cordialidad presidió la recepción, que el rey Juan Carlos abrió con un abrazo a Bush y con un distendido saludo a la consejera estadounidense de Seguridad Nacional, Condoleezza Rice, en alusión a los estudios de español de todo el equipo del presidente de EEUU. “Bush y Aznar trataron asuntos bilaterales, como la negociación para un nuevo Convenio de Defensa, y multilaterales de interés común, con especial detalle en América latina.” Ojo: “con especial detalle en América latina”

Añade la nota que en los últimos meses, la finca de Quintos de Mora había sido visitada por el primer ministro británico, Tony Blair, el presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi, el primer ministro francés, Lionel Jospin, y el ex primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.

El “¿por qué no te callas?”, pues, tiene antecedentes históricos muy fuertes, ligados a guerras, genocidios, golpes de Estado, que ahora han zarandeado al rey que aún no consigue ajustarse su corona, luego de que rodó por los suelos en Chile, y en la que los medios españoles hacen esfuerzos inauditos por conseguir apretársela en su testa. La escritora argentina Adriana Vera se pregunta en una misiva por qué el rey no le pidió que se callara la boca al Presidente Salvadoreño Francisco Flores cuando en la cumbre de Panamá trató de ofender al presidente Fidel Castro.

Por qué no hizo callar a Aznar cuando junto al terrorista Bush atacó, invadió y masacró al pueblo de Iraq y utilizó el atentado del 11 de marzo, como campaña electoral culpando a la ETA. Por qué su silencio ante las cárceles secretas y las torturas de la CIA y las atrocidades en la Base Naval de Guantánamo. Por qué enmudece ante la petición de Chávez cada vez que solicita se extradite a Venezuela a los terroristas Posada Carriles y a Orlando Bosh quienes hicieron explotar un avión civil en pleno vuelo y en estos momentos se pasean cómodamente por las calles de Miami.

Por qué no mandó a silenciar a la injusticia yanqui cuando dio penas inimaginables a los Cinco Héroes Cubanos, por luchar contra el terrorismo. Añade la escritora Vera al rey: “Usted no se sintió ofendido cuando el argentino Carlos Menem le dijo a su Reina Sofia de que el príncipe heredero era un buen candidato para su hija Zulemita mientras le vendía el petróleo y las empresas argentinas a las trasnacionales españolas…. Me pregunto como intelectual argentina y le exijo una explicación pública (al rey) y las correspondiente disculpas al presidente venezolano Hugo Chavez Frías que justamente NO es quien debe callar porque es un defensor de los desposeídos y usted sí debe silenciar sus exabruptos ya que aparentó como un ebrio enojado ante Presidentes de varias naciones.

Antes de despedirme con el debido respeto hacia el pueblo de España, déjeme decirle que tengo una respuesta para dar. Con la mafia de Miami, las trasnacionales, los monopolios, la globalización del hambre de los pueblos, Bush, Aznar, Blair, etc. Usted es y representa la misma cosa, sean elegidos por quien los elija.”

www.voltairenet.org

lunes, 7 de enero de 2008

El Rey, Botín y otros cuentos navideños.



...por Jon Juanma Illescas Martínez

Hay veces en la vida que crees que es imposible volver a sorprenderte por cosas que ya has visto o crees saber. Pero ocurre una y otra vez, te quedas boquiabierto. Y en parte, no nos engañemos, es maravilloso. Lo es, porque significa que con toda la que nos cae constantemente, con todo lo que los medios capitalistas de desinformación masiva intentan martillearnos, se podría pensar que ya nos da igual ocho que ochenta. Que nos es indiferente ver a fulanito de tal tener relaciones sexuales en directo o a un piloto de motos precipitarse ardiendo por una montaña mientras suenan de fondo ritmos rock y el presentador dice: ¡Eeeeeeeespectacularrrr! Pero afortunadamente, uno redescubre en sí mismo la sana cualidad humana de indignarse por diferentes y justos motivos. Valga mi artículo como homenaje a esta necesaria dimensión del homo sapiens.

El motivo de mi enojo fue la visualización de un spot de 53 segundos, que es lo que dura el marketing (o contramarketing según se mire), que le hace el ciudadano español Emilio Botín al español sin responsabilidad penal Su Majestad el Rey Don Juan Carlos I de España en la cadena pública Televisión Española con motivo del 70 cumpleaños del Monarca. Cadena controlada, por cierto,por el otrora Partido Socialista Obrero Español. Analizaré de manera sintética,racional y no exenta de humor, lo que en el spot se ve y se oye:

El vídeo empieza sonando con un enternecedor piano que me recuerda las películas infantiles tipo Mary Poppins con imágenes matizadas del Rey sonriendo bonachón y cercano. A todo esto, aparece Botín con su esbelta figura y su pose de galán de Hollywood (me remito al final de mi párrafo anterior),hablando en tono popular, permitiéndose así un acercamiento al pueblo que semánticamente persigue dos cosas: la primera, que el ciudadano español de a pie, el trabajador,sienta la difícil identificación con un hombre que gana 100.000 veces más que él y que le habla desde un rascacielos presumiblemente de su propiedad . El segundo objetivo, que piense que si bien él que ya tiene una edad (de 40 a 60) ya no llegará al rascacielos, quizás algún día su hijo/a sí. Porque como el ilustre ciudadano banquero Botín, también sabe pronunciar el participio de las perífrasis verbales de modo popular (“estoy encantao”).

Formalmente, el lenguaje audiovisual utilizado es muy sencillo. La cámara se acerca lentamente al rostro del bello y carismático Botín (mientras no deja de sonar la enternecedora canción), el cual con su incuestionable carisma y sex-apple nos seduce constantemente en su oda a nuestro querido Monarca (ni George Clooney lo hubiera hecho mejor, bravo por los asesores del spot). Pero no nos dejemos conquistar por la irresistible pose de nuestro galán triunfador y vayamos a ver qué dice este capitalista (perdón, quería decir empresario valiente y emprendedor). Escuchemos las razones que arguye para ensalzar la figura de nuestro insigne y queridísimo Jefe Supremo del Estado y las Fuerzas Armadas:

“[...] La Corona, además, ha sido una pieza clave en el proceso de internalización del país, las empresas españolas hemos alcanzado una presencia en el exterior impensable hace unos años.”

Admirado Botín, ¿es usted una empresa?, pensaba que era una persona, en cuestión un capitalista, digo... un hombre de negocios hecho así mismo. Usted no es una empresa, usted tiene una empresa, y no una, sino varias. Así que de la misma manera que yo no soy un artículo ni un coche ni una burra. ¿Usted sí cree que puede serlas cosas que tiene o el lugar donde “trabaja”?, ¿entonces si “trabajase” en una pollería usted sería la pollería, o peor aún, sería el pollo o la gallina?

Por otra parte querido Emilio, si me permites que te tutee,¿Qué quiere decir con una “presencia exterior impensable hace unos años”? ¿Te refieres al imperialismo de las empresas españolas en Latinoamérica?, por supuesto que no, que mal pensado soy. ¿Cómo ni imaginar que mi amado Rey podría estar ayudando a Repsol-YPF, a Telefónica, al Grupo Santander,etc, en sus negocios a costa de hacerles la vida más y más difícil a millones de latinoamericanos ofreciendo pésimos servicios, precios prohibitivos y trabajos basura?

“[...] Esta expansión no hubiera sido posible sin el papel impulsor e integrador que ha jugado la figura del Rey”

¿Acaso él, mi Rey,va a ayudar a entes abstractos, a personas jurídicas? Noooooo. El es el Rey de todos los españoles (personas físicas) y jamás “trabajaría” por nada ni nadie más.

“[...]Majestad, mi más sincera felicitación (con cara de compungido).”

¿Cómo no queridos lectores? Todos los españoles debemos felicitarnos de que los negocios, al señorito Botín, le vayan de perlas gracias a la intermediación del Rey. ¿Desea algo más el señor para que la fiesta sea perfecta, quizás una caja de Ferrero Rocher?

En definitiva, el cielo es azul, la nieve es blanca, los reyes lo son por la gracia de Dios o de Franco,la educación y la sanidad pública se van hundiendo a favor de las privatizaciones, la pobreza aumenta en España (hasta un 20% de la población según datos del INE) y los empresarios se lucran con la desgracia de los inmigrantes mientras azuzan la xenofobia entre la clase trabajadora por el reparto de las migajas. Pero la verdad que, después de escuchar a Emilio, sí que estoy convencido de una cosa: la Monarquía es necesaria para todos los españoles. Para unos, más que para otros.

www.kaosenlared.net

-Articulo relacionado: "Los trapicheos de Juan Carlos de Borbón"

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www.canarias-semanal.com

-Acerca de su inmunidad y privilegios: Constitución Borbónico-Franquista (especial atención al Título II - De la Corona)

-Acerca de su vida: "Un rey golpe a golpe. Biografía no autorizada de Juan Carlos de Borbón"

martes, 1 de enero de 2008

El mensaje de Navidad del Rey: ¿Qué hay de lo mío?

...por Agustín Morán*

Desde hace más de 30 años, Juan Carlos de Borbón irrumpe en nuestra casa el 24 de diciembre con una alocución televisiva que, año tras año, repite el mismo catálogo de tópicos y buenas intenciones. Su lenguaje plano y ambiguo es idéntico al de la clase política y evoca el estilo de su antecesor. Este año, desde un escenario de “España va bien”, nos ha vuelto a informar de ciertos problemas, pero sin identificar sus causas, ha guardado un estrepitoso silencio sobre las cuestiones que agobian a millones de personas en el Estado Español y ha propuesto, como bálsamo milagroso, sus tres soluciones favoritas: la defensa de la unidad de España, la adhesión inquebrantable e ilimitada a la Constitución de 1978 y el consenso de la clase política en los temas de Estado. Dicho de otra manera: la continuidad de la Constitución neofranquista de la que él es máximo representante y un nuevo “Movimiento Nacional” que garantice el pensamiento bipartidista único de la monarquía parlamentaria, eliminando cualquier disidencia.

Hablar de progreso -innegable para la cuenta de resultados de bancos y multinacionales- obviando la precariedad generalizada, la pérdida de derechos sociales, laborales y sindicales, la privatización y mercantilización de la salud y la educación, la degradación cultural y moral y la incontinencia de nuestros niños y adolescentes, es un acto de cinismo.

Invocar la seguridad y la justicia sin denunciar la amenaza hipotecaria sobre millones de familias españolas, las enfermedades alimentarias y la mortalidad que la explotación, los abusos patronales y la pasividad de la administración causan en l@s trabajador@s, es un insulto a la inteligencia.

Llamar a la lucha contra el terrorismo sin proponer la ruptura de relaciones con Estados terroristas culpables de invasiones, genocidios, golpes de estado, bloqueos, sabotajes, asesinatos selectivos y limpieza étnica, a menudo al margen y en contra de la legalidad internacional, es un escarnio para los millones de víctimas de estas prácticas, consentidas o compartidas por la políitica exterior de los sucesivos gobiernos de España.

Hablar de democracia desde el sometimiento del poder judicial a la lucha partidista, las torturas en las comisarías denunciadas, un año más, por Amnistía Internacional y el recorte sistemático de derechos y libertades fundamentales y de garantías jurídicas y procesales, es una burla. Exigir el fin de ETA, abusivamente identificada con un amplio movimiento popular con expresiones políticas, sindicales, culturales, electorales, ecologistas, de solidaridad internacional, etc., todas ellas unificadas por la aspiración común de autodeterminarse del estado español que el propio rey representa, es propiciar la cadena interminable y trágica de violencias a la que asistimos desde hace cuarenta años.

Recordar el dolor de las familias de los cuatro mil muertos anuales por accidentes de tráfico sin enjuiciar el hecho de que el 10% de nuestra economía depende de cinco multinacionales del automóvil, no devolverá la vida a los muertos, la integridad física a los lisiados, ni impedirá que continúe el holocausto de las carreteras.

El progreso, la paz y la democracia exigen justicia, dialogo y respeto a la voluntad popular y a los derechos humanos, pero nada de eso está, cabalmente, en el discurso del Rey. La vaciedad del mensaje del Jefe del Estado y la potencia de los altavoces que lo difunden, nos indican que el mensaje es él mismo y su empresa familiar, la monarquía. A su vez, esta empresa-institución constituye la clave de un régimen cuya legitimidad, nacida del franquismo, arrastra un innegable pecado original. Este pecado antidemocrático cimenta la unidad de sus principales aparatos políticos, económicos, sindicales y de caridad internacional. Sin embargo, la pretensión de neutralidad del Rey en un escenario de feroz lucha por el poder, que no duda en utilizar incluso “los temas de estado”, introduce una contradicción cada vez más visible entre Juan Carlos y cada uno de los dos grandes partidos que le sostienen.

Desde la exigencia de legitimidad a las altas instituciones del Estado y desde la defensa de la ley justa, la democracia y la paz, venimos obligados a recordar que la majestad del rey no proviene de él mismo sino del poder popular que se la otorga. En el caso de Juan Carlos de Borbón, nunca ha sido acreditado de forma explícita tal otorgamiento. A pesar de sus esfuerzos, los políticos del régimen no consiguen borrar el rastro de su falta de legitimidad democrática. Cabe por lo tanto decir al monarca que Franco nos legó: usted forma parte del problema y no de la solución. Si nadie le ha elegido y le sostienen los enemigos tradicionales del pueblo español, ¿por qué, al menos, no se calla?”

*Agustín Morán es politólogo y director del Centro de Asesoria y Estudios Sociales (CAES)

www.insurgente.org

miércoles, 26 de diciembre de 2007

¡Aló Rey!

Como cada año, una vez más, el colega, cómplice y sucesor del dictador Francisco Franco, dispuso de un privilegiado espacio gratuito de propaganda electoral, algo insólito para un político que paradójicamente es ajeno a las elecciones, porque sencillamente, "la democracia no va con él". Harto de leer y escuchar el mismo mensaje y los mismos análisis, he aquí una interpretación crítica con la tradicional ingerencia navideña de este reducto del franquismo.

DIJO EL REY: Como cada año, quiero en esta Nochebuena dirigir mis mejores deseos a todos los españoles y compartir unas reflexiones generales en torno a algunos asuntos que a todos nos afectan.

QUISO DECIR: Como cada año, una vez más, voy a aprovecharme de una de las fechas más destacadas del calendario católico, apostólico y romano, para meter baza política y abusar de estos espacios electorales gratuitos en favor de alguien a quien ni siquiera podéis votar.

DIJO EL REY: Deseo empezar mis palabras dedicando todo mi afecto y apoyo a los que más sufren o más lo necesitan. También mi gratitud hacia quienes, en estas horas, velan por nuestra seguridad, salud y bienestar.

QUISO DECIR: Deseo empezar mis palabras con un golpe bajo: haré como si me importara vuestro dolor, pese a que desde mi nuevo yate vuestras ridículas hipotecas me la sudan. Asimismo, un saludo para los asesinos de Roquetas, los apaleadores la Puerta del Sol y a los torturadores de Les Corts.

DIJO EL REY: Estos días nos llevan a pensar con mayor sosiego en el país que juntos formamos, en los progresos que hemos alcanzado y en los problemas que aún no hemos resuelto. Pensar en España, es pensar en los objetivos, valores y principios que, como gran familia, nos hemos fijado, para hacer un país cada día mejor.

QUISO DECIR: Voy a abusar de esta falsa efeméride religiosa para propagar mi propia visión política, a ver si todavía cuela. Os diré que en España somos una gran familia, aunque por supuesto, Lola, la indigente madrileña de 41 años, que falleció de frío anteayer por la noche en la calle Rafael de Riego, en realidad, no es parienta mía. Eso de "la familia" son cosas que se dicen. Un embuste formal, cosas del protocolo.

DIJO EL REY: Han transcurrido ya tres décadas desde los primeros comicios democráticos en la Transición. Hemos demostrado ser un país capaz de superar retos, de arrinconar el desánimo y de acometer, con energía e ilusión, una modernización única en nuestra Historia.

QUISO DECIR: Celebrad los 30 años de mi régimen, como en su día celebramos los 30 del régimen anterior. Repetid las mismas mentiras que os obligábamos a cantar en 1969. Fijaos bien, soy lo mismo: un militar, vitalicio, hereditario y no electo. Si lo pensáis bien, deberíais llamarme Francisco Franco II, en lugar de Juan Carlos I.

DIJO EL REY: La España que representa nuestra Constitución está concebida para integrarnos a todos. Se alegra con los avances que cosechamos, y se duele con los contratiempos o catástrofes que nos afectan en cualquiera de nuestros pueblos, ciudades, provincias, o Comunidades Autónomas.

QUISO DECIR: Esta cárcel para Ideas, Seres y Pueblos es intocable.

DIJO EL REY: Frente a las dificultades de cada momento, frente a cuanto nos quede por resolver o perfeccionar, debemos tener la seguridad de que juntos lograremos las soluciones precisas, si ponemos la voluntad y los medios para ello.

QUISO DECIR: Esto lo leí en una galleta de la suerte, china. En cualquier caso, no os lo creáis demasiado, porque debéis tener siempre presente que vuestra voluntad termina justo donde empieza nuestra maquinaria de represión: vuestras exigencias terminan con un porrazo de antidisturbios en toda la boca; vuestros gritos se acaban con un simple montaje jurídico-policial; vuestros sueños concluyen con una legislación electoral amañada; vuestras esperanzas se acaban con unos representantes comprados (es decir, vendidos)… en última instancia, vuestra ilusión no es más que un accidente de tráfico.

DIJO EL REY: Es mucho lo que de forma solidaria hemos conseguido y más lo que aún podemos lograr.

QUISO DECIR: Cierto, sin el esfuerzo solidario de todos, sería imposible reunir los más de ocho millones de euros que me voy a llevar en 2008, por la única razón de haber sido el mejor amigo del genocida del Ferrol.

DIJO EL REY: Esa capacidad de superación, ese dinamismo, es lo que distingue a la España de hoy. La España cuyo patrimonio común y diversidad aseguran nuestra Constitución.

QUISO DECIR: Vuestra "capacidad de superación" me va de cine, porque no se puede ni comparar a la verdadera capacidad de superación, sentido de la unidad y osadía intelectual de la que hicieron gala vuestros abuelos en 1931.

DIJO EL REY: Unidad y diversidad se vertebran en nuestra democracia como conceptos que nos definen y que, debidamente integrados en el marco constitucional que nos hemos dado, nos han permitido y nos permiten progresar como gran Nación.

QUISO DECIR: "Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional".

DIJO EL REY: Los Estados que con mayor eficacia atienden a la voluntad de sus ciudadanos, se basan en la solidez y estabilidad de sus modelos democráticos e instituciones, así como en su amplia cohesión interna en torno a las grandes cuestiones.

QUISO DECIR: Curiosamente, la mayoría de esos Estados no están encabezados por un soldado designado arbitrariamente por uno de los tres máximos genocidas del Siglo XX, pero en fin, Spain is different.

DIJO EL REY: Me parece de especial importancia reclamar de nuevo a nuestros partidos políticos mayores esfuerzos, para alcanzar el necesario consenso en los grandes temas de Estado. Creo también necesario solicitar el debido apoyo para nuestras instituciones y poderes en aras de su más eficaz funcionamiento. Todo ello, conforme a las reglas y principios de nuestra Constitución.

QUISO DECIR: No me jodáis el chollo, porque al menos en casa nos va muy bien: dos meses de vacaciones, para descansar de tanto no hacer nada. Yate nuevo. Esquí gratis. Caza de especies prohibidas. Irresponsabilidad penal para mí. Disfraces gratis de profesional de asesinar. Se viaja mucho, se conoce gente famosa, mi hijo regala premios pagados por otros. Y además, ya lo veis: incluso salgo por la tele, sin tener ni idea de cuanto vale un spot comercial de 20 segundos.

DIJO EL REY: Sirvamos con mayor ahínco el afán de los españoles de construir una España cada vez más justa, integradora y solidaria, de todos y para todos.

QUISO DECIR: Si oís decir no-se-qué sobre "separación de poderes", gritad conmigo: "¡España! ¡España! ¡España!".

DIJO EL REY: Esa es la grandeza de la política, entendida como servicio al conjunto de los ciudadanos. Esa es la grandeza de quienes son elegidos para ejercerla y saben practicarla con amplitud de miras.

QUISO DECIR: Me he apostado uno de los Rolls con Sarkozy, a que no me atrevía a dignificar a aquellos políticos que, a diferencia de mi, los ciudadanos pueden elegir periódicamente en las urnas.

DIJO EL REY: La lucha contra el terrorismo reclama, sin duda, unidad. Sus crímenes, amenazas y extorsiones siguen presentes. Suponen un inaceptable ataque a nuestros derechos y libertades.

QUISO DECIR: Debemos luchar contra el terrorismo, el terrorismo es malo, nadie debería ser capaz de levantarse en armas contra sus semejantes con el terrible objetivo de imponer una determinada idea política. Por supuesto, me refiero al País Vasco y no a Afganistán, ni al individuo que me cedió este maravilloso puesto de trabajo. DIJO EL REY: El año 2007, que arrancó con la rabia, indignación y sufrimiento, dejados por el brutal atentado en Barajas, termina con el profundo dolor y firme repulsa ante el vil asesinato de dos jóvenes guardias civiles.

QUISO DECIR: Mirad cómo agito el señuelo, mirad: ¡Alehop! ¡Tres partidos políticos menos! ¡Zas! ¡Otros ocho cazabombarderos "humanitarios" enviados a Kosovo! Atención, más difícil todavía, prestad atención a ETA… la mano es más rápida que la vista: ¡Hop! ¡Dos puntos más en la hipoteca! ¡Viva España! ¡Mueran ETA y Euskadi!

DIJO EL REY: Necesitamos cuanto antes una cultura de unidad que haga efectivo el compromiso de todos los demócratas para acabar definitivamente con el terrorismo.

QUISO DECIR: Cómo añoro aquellos tiempos en los que existía la asignatura de "Formación del espíritu nacional". Sobretodo los de la primera etapa, cuando Paco todavía se llevaba bien con los carlistas: "Por Dios, por España y el Rey, murieron nuestros padres…". ¡Ah! ¡Que tiempos! "Cultura de unidad"… ¡Impagable! Si eres republicano, anarquista o comunista, eres proetarra; si cuestionas la transición, eres proetarra; si eres nacionalista de algo distinto a España, eres proetarra; si escuchas cierta música, eres proetarra; si lees ciertos medios, eres proetarra; etc… eres proetarra.

DIJO EL REY: Siempre he afirmado que es un objetivo urgente e imperativo para el Estado, un deseo de los ciudadanos, una obligación de todas las fuerzas democráticas, y un deber frente a las víctimas y sus familias, a quienes nos debemos y recordamos con el mayor afecto en estas fechas.

QUISO DECIR: Pero no hagáis demasiado caso de lo que "siempre he afirmado", porque recordad, también he afirmado cosas como: "Juro lealtad a las leyes fundamentales del reino y guardar lealtad a los principios que informan el Movimiento Nacional".

DIJO EL REY: Pongamos los medios para ello, contando con la abnegada y eficaz labor de nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, así como con la firme acción de la Justicia, apoyando a nuestras instituciones en defensa del imperio de la Ley, del recurso a todos los instrumentos del Estado de Derecho y de la cooperación internacional.

QUISO DECIR: Una vez más, mil gracias a todas las personas que día a día, a cambio de dinero, ponen sus armas al servicio de que la Justicia no consiga sobreponerse al imperio de esta mierda de leyes injustas que todos os veis obligados a cumplir, empezando por la constitución monárquica, que mantiene a un soldado por encima de vuestros cargos electos y que consagra la más ignominiosa fusión de poderes, el confesionalismo oficial de facto y la práctica imposibilidad de su reforma.

DIJO EL REY: Esa debe ser la respuesta a la barbarie terrorista de una sociedad democrática y avanzada como la española.

QUISO DECIR: Nosotros podemos dispersar a los presos por toda la geografía del Estado, diga lo que diga el Derecho Humanitario Internacional, pero vosotros no podéis ni reuniros sin temor a que nuestros empleados armados os secuestren legalmente bajo la acusación de "pensar cosas prohibidas".

DIJO EL REY: Por otro lado, en un país con una envidiable trayectoria de crecimiento, las fluctuaciones económicas deben llevar a las distintas Administraciones a redoblar esfuerzos para atender las carencias de muchas personas. Pienso, en particular, en las que afectan a los más jóvenes y mayores, así como a los colectivos más vulnerables.

QUISO DECIR: El Estado debe poner todos sus medios en atender las necesidades básicas de las personas con graves problemas económicos, por ejemplo, los miembros de la Familia Real, cuya subsistencia sería impensable de no ser por el simbólico subsidio estatal de ocho millones de euros anuales (en caja "A").

DIJO EL REY: No me refiero sólo a la lucha contra la pobreza y la exclusión, sino a continuar profundizando en las medidas frente al desempleo, la carestía de la vivienda, los salarios más bajos, las desigualdades, o las diversas necesidades sociales y asistenciales.

QUISO DECIR: Hay que ver, qué desgraciados sois. Brindad conmigo: ¡Viva el Rey!

DIJO EL REY: Asegurar y ampliar nuestro bienestar, pasa también por poner el empeño y los medios precisos para seguir elevando la calidad de nuestra educación.

QUISO DECIR: Una buena forma de asegurar y ampliar vuestro bienestar, sería privatizar los pocos servicios públicos, sanidad e infraestructuras que todavía son de titularidad estatal. Así de paso unos cuantos amigos que ahora se forran, se forrarían más, los ricos de España adelantarían unos cuantos puestos en la lista de Forbes y quien no pueda costearse esos servicios… ¡Ah! ¡Esos se jodieron! (Aznar dixit). Y en cuanto a la educación, la solución es fácil, haced como en mi casa: en primer lugar, maestros e institutrices particulares; luego un bonito instituto elitista en Canadá; más tarde un paso por la academia militar; y finalmente unos postgrados en Georgetown, a 200.000 euros por curso.

DIJO EL REY: Una educación que debe responder a las legítimas aspiraciones de promoción personal y perseguir un armónico desarrollo colectivo, como sociedad moderna y cohesionada.

QUISO DECIR: Dime cuánto cobra tu padre y te diré qué educación (y qué futuro) mereces.

DIJO EL REY: En el ámbito formativo, debemos impulsar la debida observancia de las reglas sobre contenidos televisivos e infancia acordadas para la protección de los menores.

QUISO DECIR: Es verdad, hay que ver la cantidad de mierda que echan por la tele. Ya no respetan ni las fiestas de guardar (sic.).

DIJO EL REY: También deseo reclamar una mayor toma de conciencia por parte de todos frente a los devastadores efectos de la droga, así como en dos campos objeto de importantes medidas legislativas y campañas de sensibilización.

QUISO DECIR: La droga es mala, imaginad –pongamos por caso–, que un yerno os sale politoxicómano farlo-pastillero… ¡Terrible! ¡Incluso podría llegar a afectar a su relación matrimonial con vuestra hija!

DIJO EL REY: Me refiero, en primer lugar, a la violencia y malos tratos que afectan dramáticamente a tantas mujeres. Nos duelen e indignan profundamente, y nos denigran como sociedad.

QUISO DECIR: La violencia jamás debería tener lugar en el seno de una familia. ¡No permitáis que vuestros hijos jueguen con armas de fuego! ¡Nunca se sabe!

DIJO EL REY: Por otro lado, quiero subrayar el enorme dolor de miles de familias que tanto padecen como consecuencia de las muertes y graves lesiones provocadas por accidentes de tráfico. Todos debemos contribuir a evitarlos.

QUISO DECIR: Me la suda, pero el pesado del asesor no para de darme la vara con las estadísticas, y me ha dicho que si se me pudiera elegir, pronunciar este parrafito supondría tres escaños más.

DIJO EL REY: Un mejor futuro pasa asimismo por ejercer las responsabilidades y aprovechar las oportunidades para un desarrollo sostenible, respetuoso con el medio ambiente, con nuestros paisajes y riquezas naturales.

QUISO DECIR: Debéis ser más cuidadosos con la naturaleza. Pensad, por ejemplo, en el hecho trágico que supone la desaparición de ciertas especies animales. Prestad atención: ¡Extinción significa para siempre! Como fijo Kennedy: no penséis qué hacen los osos del Cáucaso por vuestra extinción, pensad más bien qué hacéis vosotros por la extinción de los osos del Cáucaso.

DIJO EL REY: No es un asunto que se limite a una legislatura. Requiere el acuerdo de todas las fuerzas políticas y el empuje de la sociedad en su conjunto.

QUISO DECIR: Es algo parecido a mi vida de placer y lujos, no es algo que se limite a una legislatura. ¡Ah! Esas palabras de mi queridísimo amigo, el caudillo: "Entre tú y yo, una corona es para siempre".

DIJO EL REY: La celebración en 2008 de la Exposición Internacional en Zaragoza dedicada al agua, debe permitirnos mostrar un creciente compromiso en materia medioambiental.

QUISO DECIR: Otro asunto que me la suda. Mientras el Ejército me sea más fiel a mí que al Pueblo, si en España queda un vaso de agua, ese vaso será para mí. ¡Que os jodan!

DIJO EL REY: Apliquemos nuestros mejores esfuerzos a promover y apoyar los intereses de España en el mundo, con la fortaleza y credibilidad de una acción exterior ampliamente consensuada. Nuestra seguridad y nuestro progreso dependen cada vez más de ello.

QUISO DECIR: Diplomacia, saber hacer, comprensión, tiento, paciencia, empatía, solidaridad, internacionalismo, mano izquierda, cooperación, respeto… ¿Por qué no te callas?

DIJO EL REY: De ahí, que desee expresar mi reconocimiento y gratitud a cuantos sirven a España en el exterior. En particular, por las sacrificadas misiones que desarrollan los miembros de las Fuerzas Armadas y Cuerpos de Seguridad, haciendo efectiva nuestra entrega a la paz. Mi emocionado recuerdo, a los soldados que este año perdieron la vida en cumplimiento del deber y a sus familias.

QUISO DECIR: Ya sé que lo he dicho tres veces antes, pero me gustaría mandar un cordial saludo a todas las personas que cobran a cambio de llevar armas con las que imponer mis intereses particulares, que son los de España. Por cojones.

DIJO EL REY: En el plano internacional, quiero reiterar nuestro compromiso con la integración europea, pieza esencial de nuestra propia modernización, cuando se acaba de firmar en Lisboa un nuevo Tratado para afrontar mejor el futuro de Europa.

QUISO DECIR: No sé si sabréis que eso que los europeos rechazaron en las urnas, os lo hemos endiñado el otro día, de espaldas a vosotros, aquí al lado, muy cerca de Estoril.

DIJO EL REY: Este es un momento asimismo para reafirmar nuestros sentimientos de hermandad con todos los países y pueblos iberoamericanos. Para subrayarles de corazón, nuestra cercanía, nuestra admiración y respeto hacia sus respectivas y sólidas identidades y, sobre todo, nuestra apuesta solidaria con su futuro. Nada de lo que afecta a América nos es ajeno.

QUISO DECIR: España quiere mostrar su amor y respeto hacia ese gran continente al que llegamos movidos únicamente por la ilusión de "evangelizar" a tantos millones de almas, de la misma forma que hoy en día son los Estados Unidos de América quienes se hallan inmersos en la tarea de "democratizar" Oriente Próximo.

DIJO EL REY: Tampoco podemos dejar de resaltar la intensidad de los vínculos que nos unen a nuestros vecinos del Mediterráneo, nuestra amistad y plena cooperación con sus legítimas ambiciones de mayor desarrollo y bienestar.

QUISO DECIR: Si queréis conocer la intensidad de nuestros vínculos con los vecinos del Mediterráneo, os invito a visitar cualquier Centro de Internamiento para Extranjeros, descubriréis cómo es un campo de concentración en nuestros días. Haced la prueba: invocad el Habeas Corpus, ilusos, invocad… pedid asistencia letrada, reclamad atención médica o presentad una solicitud de Asilo Político.

DIJO EL REY: Una Cooperación al Desarrollo que España despliega en múltiples países y latitudes, como expresión de solidaridad hacia la dignidad, derechos y necesidades de tantos seres humanos.

QUISO DECIR: Derechos Humanos como los que hoy disfrutan los saharauis, ex españoles que entregué a Hassan II para celebrar mi coronación como Rey de España.

DIJO EL REY: Nuestros vínculos con muchos países se han estrechado y ampliado con el gran número de inmigrantes venidos a España en un afán de mejora personal y familiar, que también contribuyen a nuestra prosperidad y que mucho valoramos.

QUISO DECIR: Sin ir más lejos, aquí mi señora y yo mismo, nacimos la hostia de lejos, y mira que bien nos va. Nada que ver con el "Sueño americano", aquí lo que funciona es el "Sueño ibérico". En nuestro país, que es el vuestro, todos somos bienvenidos, aunque todos los miembros de tu familia hayan sido expatriados por delitos contra el bien común, tranquilo: aquí te tratarán como a un rey.

DIJO EL REY: Además de agradecer las numerosas muestras de afecto personal e institucional hacia la Corona, esta noche quiero reafirmar mi profundo y permanente compromiso de servicio y de entrega a España y a todos los españoles.

QUISO DECIR: Muchas gracias a los miembros del club de fans, a pesar de que tras la eclosión de la Sociedad del Conocimiento cada vez sea menos numeroso. El número de creyentes en la Corona está sufriendo una debacle como no se veía en años, pero tranquilos, yo soy así y así seguiré.

DIJO EL REY: La España de nuestros días es, en suma, un proyecto integrador y solidario. El de un gran país europeo del que podemos sentirnos orgullosos por su cultura, dimensión económica, calidad de vida, sensibilidad social y proyección exterior. Un país con un variado patrimonio histórico, artístico y lingüístico, una avanzada articulación territorial y un probado dinamismo.

QUISO DECIR: Mientras la clase media coma y pueda pagar su vida hipotecada, todo seguirá más o menos igual: seguiremos haciendo todo lo que esté en nuestra mano para que el Pueblo jamás se una, para que pensar siga estando prohibido y en resumen, para que a la palabra "democracia" le ocurra lo mismo que a "popular", "libertad" o "socialismo".

DIJO EL REY: El año que viene celebraremos el Trigésimo Aniversario de nuestra Constitución. Tres décadas de progreso que deben avalar nuestra plena confianza en el porvenir de España. Plena confianza en nuestra capacidad para seguir edificando un país moderno, unido y diverso, justo y solidario, con mayor bienestar para todos.

QUISO DECIR: El rollito este de "El Breve" ha durado treinta años, sin contar los dos años de absolutismo de facto, después de que el genocida reventara. Je, je, je… ni él mismo caudillo se lo creería. Pues eso: ahora que ya le tengo el puntillo y con el valor de la experiencia, de aquí no me mueve ni el tato.

DIJO EL REY: Trabajemos con entrega y generosidad, sin egoísmos. Pensando en lo que cada uno con su esfuerzo puede aportar al servicio de toda la sociedad. Conscientes del valor de la unidad para seguir progresando.

QUISO DECIR: Lo más importante es trabajar sin egoísmo, aunque mi foto salga en los sellos, en las monedas de un euro, y paradójicamente presida las salas en las que se pretende impartir Justicia.

DIJO EL REY: Atendamos con prontitud y eficacia las necesidades de nuestros conciudadanos, promoviendo nuestros derechos y libertades, desde la igualdad, la no discriminación y el respeto mutuo que conducen a la solidaridad.

QUISO DECIR: Sobretodo igualdad, mucha igualdad y nada de discriminación. Pensad en mí, sin ir más lejos.

DIJO EL REY: El bien de España y de los españoles debe ser nuestro mayor anhelo, el compromiso colectivo que día a día hemos de reafirmar.

QUISO DECIR: Los españoles sois incapaces de conseguir vuestro bien, por eso es tan importante la existencia de un rey (militar, por supuesto), que sirva para moderar y arbitrar a vuestros máximos representantes electos.

DIJO EL REY: En estas Fiestas Navideñas, la Reina, los Príncipes de Asturias y las Infantas se unen a mí para expresar nuestro mayor afecto y mejores deseos a todos los españoles, en especial a quienes se encuentran lejos de nuestra Patria, así como a los muchos extranjeros residentes en España. ¡Que 2008 sea de corazón un año lleno de bienestar y felicidad para todos! Buenas noches.

QUISO DECIR: Me olvidé del رَمَضَان y también de חנוכה, pero no me olvido de la Navidad. Nos, máximo representante de unas instituciones que se presuponen aconfesionales, aprovecho esta festividad religiosa para barrer pa'casa y desearos cordialmente que nada cambie, que a los míos nos va de puta madre.

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