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domingo, 28 de septiembre de 2008

El nuevo capitalismo chino.

...por Josep Maria Antentas y Esther Vivas

Los recientes Juegos Olímpicos han sido una gran vitrina para el nuevo capitalismo chino en ascenso. La China actual es resultado de un largo proceso de restauración capitalista iniciado hace tres décadas. Las reformas empezaron en 1978, ampliaron y profundizaron su alcance progresivamente debilitando los mecanismos de la economía planificada y recibieron un empuje decisivo a partir de 1992.

En los años noventa tuvo lugar un proceso sin freno de privatización de las empresas estatales y de liberalización de los servicios públicos. Hoy en día, dos tercios de las y los asalariados chinos trabajan ya para capitales privados. Justo a comienzos del siglo XXI, la entrada de China en la Organización Mundial del Comercio en el año 2001 culminaba su proceso de reintegración en el capitalismo mundial.

Son pocos ya, afortunadamente, quienes desde la izquierda tienen ilusiones sobre el modelo Chino. Pero conviene dejarlo claro: treinta años de reformas han configurado un capitalismo salvaje sin paliativos. Y este es el horizonte hacia donde va el país, a pesar de la retórica sobre una “sociedad harmoniosa” del presidente Hu Jintao. La creciente evidencia de los desastres sociales y medioambientales causados por el actual modelo de acumulación ha provocado cambios en la retórica oficial y ajustes en las políticas para contener desequilibrios, pero no una modificación del rumbo general.

La restauración capitalista ha sido pilotada por el Partido Comunista Chino (PCCh) cuyo ideario y naturaleza se ha ido transformando. El nacionalismo se ha convertido en el principal elemento del discurso y la identidad del PCCh y es utilizado como un factor cohesionador y legitimador de su proyecto político. De ahí la importancia estratégica de los Juegos.

China está atravesada por grandes desequilibrios sociales y regionales. Las reformas han provocado concentración de la renta, polarización social y un aumento de las desigualdades. El coeficiente de Gini (que mide la desigualdad) ha pasado de un 0’30 en 1980 a un 0’48 y según el Banco Mundial existirían unos 300 millones de pobres en el país. El grueso de la actividad económica se concentra en las regiones costeras (receptoras del 85% de la inversión extranjera el año pasado) que contrastan con las empobrecidas regiones del interior. El actual modelo de desarrollo tiene también un alto coste medioambiental, en particular en lo que se refiere a la contaminación del aire de las grandes urbes y del agua.

La base social sobre la cual se sustenta el régimen chino es la nueva burguesía emergente, ligada al aparato del Estado y del Partido, y una significativa clase media urbana, que incluye también a los sectores más cualificados de los asalariados, y muchos de los funcionarios y miembros del aparato estatal.
La clase trabajadora ha experimentado profundas transformaciones. Las y los trabajadores del sector público, un 20% de la población activa, fueron duramente golpeados por la oleada de privatizaciones, que han eliminado el 40% de los empleos públicos. Esta fracción de la clase trabajadora ha visto erosionadas las garantías sociales del periodo maoísta. Simbólicamente ha sido degradada en su estatus social, pasando de ser considerada oficialmente por el régimen como la “clase dirigente” a ser noqueada por las reformas.

En paralelo, ha emergido una nueva fracción de la clase trabajadora formada por las y los emigrantes rurales a la ciudad y concentrada en las industrias orientadas a la exportación de la costa Este y del delta del río Perla, y también en sectores como la construcción y servicios mal pagados en las grandes ciudades. La emigración interna campo-ciudad está alimentada por una crisis del medio rural y el hundimiento del poder adquisitivo de los campesinos, situado en un tercio del urbano. Cifrada en unos 150 millones de personas, esta nueva clase trabajadora ocupa los escalafones más bajos del mercado laboral.

Sus condiciones de trabajo y de vida constituyen la cara más amarga del nuevo capitalismo chino. Salarios bajos, jornadas laborales interminables, insalubridad en el trabajo y violación de las leyes laborales por parte de muchas empresas y de sus subcontratistas forman parte de su realidad cotidiana. La federación sindical oficial, la única legal, carece de autonomía frente al Estado, está subordinada a los intereses empresariales y no es un instrumento real de defensa de las y los trabajadores.

En este contexto, no es de extrañar que las luchas sociales hayan aumentado desde finales de los noventa. Sin embargo, éstas son todavía muy fragmentadas y aisladas y debido a la férrea represión no dejan tras de sí casi ningún poso organizativo. No existen convergencias entre las movilizaciones de los trabajadores del sector estatal con las de la clase obrera inmigrante. Ni tampoco entre las numerosas protestas en el mundo rural y en las áreas urbanas.

Apoyar estas luchas emergentes en China contra el actual modelo de acumulación, debido a la importancia del país y a la posición que ocupa en la arquitectura del capitalismo global, es una tarea estratégica central para los movimientos opuestos a la globalización neoliberal. Sin que ello implique, obviamente, hacer el juego a los gobiernos occidentales cuando hipócritamente denuncian los abusos de los derechos humanos en China o la represión del pueblo tibetano. Del resultado de las luchas populares presentes y futuras en China dependerá en buena medida la forma que tome el mundo a venir.

www.publico.es

sábado, 27 de septiembre de 2008

A sangre fría.


...por Salvador López Arnal


(Septiembre 2008)


-Lapso de tiempo en que muere en el mundo un menor de 10 años por hambre: 5 segundos.

-Esperanza de vida en el Tíbet antes de 1949: 30 años.

-Propietarios de los diarios franceses Le Monde, Libération y Le Figaro: los grupos Lagardère y Dassault (empresas fabricantes de armas).

-Ciudadanos israelíes que han adquirido terrenos en la Luna: cerca de 10000.
Superficie lunar vendida: casi el 10%.
Empresa vendedora: Crazyshop.

-Violaciones de los derechos humanos que quedan impunes en Colombia: 95%.
Asesinatos y desapariciones en la Colombia de Uribe en apenas dos años: 10500.

-Casas vacías en EEUU (abril 2008): 18 millones.

-Población checa contraria a la instalación de misiles NMD de los EEUU: más del 70%.

-Soldados estadounidenses llegados de Iraq o Afganistán que sufren de fuerte depresión o estrés post-traumático: uno de cada cinco.
Mujeres soldado estadounidenses que denunciaron haber sido violadas por sus compañeros: 33%.
Sexualmente acosadas: 90%.

-Principal actividad de tiempo libre en Inglaterra: ir de compras.
Móviles que anualmente se tiran a la basura en el Reino Unido: más de 5 millones.
Consolas Nintendo Wii que se vendieron en las primeras 12 horas de salir a la venta: 50000.

www.elviejotopo.com

jueves, 10 de julio de 2008

A sangre fría.


...por Salvador López Arnal


(Julio-Agosto 2008)



-Presupuesto de defensa de EEUU para el año fiscal 2008: 623.000 millones de dólares.
Presupuesto nacional más cercano, según la CIA: China, 65.000 millones.

-Beneficios de Repsol-YPF en 2007: 3.188 millones de euros (beneficio record).

-Ganancias George Soros en 2007: 2.900 millones de dólares.

-Habitantes del planeta: 6.655 mil millones.
Desnutridos: 887 millones.
Con exceso de peso: 1.120 millones.

-Incremento del número de norteamericanos extremadamente pobres entre 2.000 y 2.005: 26%
Número de pobres en 2.007: 40 millones.
Personas sin seguro médico: 45 millones.

-Lapso de tiempo en el que se produce en el mundo una muerte de un menor de 10 años por hambre: 5 segundos.

-Emisión anual de CO2 por persona en China: 2,7 toneladas.
Emisión anual de CO2 por persona en EEUU: 20 toneladas.

-Sindicalistas asesinados en Colombia en los últimos veinte años: 2.700.
Sindicalistas asesinados desde que Uribe es presidente (2.002): 400.

-Artículo 36 de la "constitución" de los tibetanos en el exilio: "Todo el poder legislativo y la autoridad residen en la Asamblea tibetana. Las decisiones de ésta requieren la aprobación de su santidad el Dalai Lama para convertirse en leyes."
Artículo 19: "El poder ejecutivo de la administración tibetana corresponde a su santidad el Dalai Lama y debe ser ejercido por él, bien directamente o a través de los funcionarios que le están subordinados."

www.elviejotopo.com

lunes, 30 de junio de 2008

Cómo fabricar una crisis alimentaria global: las lecciones del Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y la Organización Mundial del Comercio.

...por Walden Bello, en FocusWeb

El aumento global en los precios de los alimentos no es sólo la consecuencia de utilizar productos agrícolas para convertirlos en agrocombustibles, si no de las políticas del “libre mercado” promovidas por las instituciones financieras internacionales. Ahora las organizaciones campesinas están liderando la oposición a la industria agrícola capitalista.

Cuando cientos de miles de personas se manifestaron en México el año pasado contra un incremento del 60% en el precio de las tortillas, muchos analistas culparon a los biocombustibles. A causa de los subsidios del gobierno estadounidense, los granjeros de ese país dedicaban más hectáreas al maíz para etanol que para alimento, lo cual disparó los precios. Esta desviación del uso del maíz fue sin duda una causa del aumento de los precios, aunque probablemente la especulación de intermediarios con la demanda de los biocombustibles tuvo una mayor influencia. Sin embargo, a muchos se les escapó una pregunta interesante: ¿cómo es que los mexicanos, que viven en la tierra donde se domesticó el maíz, han llegado a depender del grano estadounidense?

La erosión de la agricultura mexicana

No puede entenderse la crisis alimentaria mexicana sin considerar que en los años anteriores a la crisis de la tortilla, la patria del maíz fue convertida en una economía importadora de ese grano por las políticas de “libre mercado” promovidas por el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) y Washington. El proceso comenzó con la crisis de la deuda de principios de la década de los 80s. México, uno de los dos mayores deudores del mundo en vías de desarrollo, fue obligado a suplicar dinero al Banco y al FMI para pagar el servicio de su deuda con los bancos comerciales internacionales. El precio de un rescate fue lo que un miembro del consejo ejecutivo del BM describió como “intervencionismo sin precedente”, diseñado para eliminar aranceles, reglamentaciones estatales e instituciones gubernamentales de apoyo, que la doctrina neoliberal identificaba como barreras a la eficiencia económica.

El pago de intereses se elevó del 19 por ciento del gasto federal total en 1982 al 57 por ciento en 1988, en tanto el gasto de capital se derrumbó del 19.3 al 4.4 por ciento. La reducción del gasto gubernamental se tradujo en el desmantelamiento del crédito estatal, de los insumos agrícolas subsidiados por el gobierno, los apoyos al precio, los consejos estatales de comercialización y los servicios de extensión.

Este golpe a la agricultura campesina fue seguido por uno aún mayor en 1994, cuando entró en vigor el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Aunque dicho tratado consideraba una prórroga de 15 años a la protección de productos agrícolas, entre ellos el maíz, pronto comenzó a fluir maíz estadounidense altamente subsidiado, lo cual redujo los precios a la mitad y hundió al sector maicero en una crisis crónica. En gran medida a causa de ese acuerdo, México se ha consolidado como importador neto de alimentos.

Con el cierre de la entidad gubernamental comercializadora de maíz, la distribución de importaciones maiceras de Estados Unidos y del grano nacional ha sido monopolizada por unas cuantas empresas trasnacionales, como Cargill. Eso les ha dado un tremendo poder para especular con las tendencias del mercado, de modo que pueden manipular y magnificar los movimientos de demanda de biocombustibles tantas veces como quieran. Al mismo tiempo, el control monopólico del comercio interior ha asegurado que un aumento en los precios internacionales del maíz no se traduzca en pagar precios significativamente más altos a los pequeños productores.

Cada vez resulta más difícil a los productores mexicanos de maíz eludir el destino de muchos otros pequeños productores en sectores como arroz, carne de res, pollo y cerdo, quienes se han venido abajo por las ventajas concedidas por el TLCAN a los productos subsidiados estadounidenses. Según un informe del Fondo Carnegie de 2003, las importaciones agrícolas de EEUU han dejado sin trabajo a 1.3 millones de campesinos, muchos de los cuales han emigrado al país del norte.

Las perspectivas no son buenas, pues el gobierno mexicano continúa en manos de neoliberales que desmantelan sistemáticamente el sistema de apoyo al campesinado, un legado clave de la Revolución Mejicana. Como dice el director ejecutivo de Food First, Eric Holt- Jiménez, “Llevará tiempo y esfuerzo para recuperar la capacidad de los pequeños agricultores y no parece que haya ningún deseo político para esto- sin olvidar el hecho que NAFTA debe ser renegociada”.

Creación de la crisis del arroz en Filipinas

Que la crisis global de alimentos se origina en la reestructuración de la agricultura por el libre mercado resulta más claro en el caso del arroz. A diferencia del maíz, menos del 10 por ciento de la producción mundial de arroz se comercializa. Además, en el arroz no ha habido desviación del consumo hacia los biocombustibles. Sin embargo, sólo en este año los precios se han triplicado, de 380 dólares por tonelada en enero a más de mil dólares en abril. Sin duda, la inflación deriva en parte de la especulación de los cárteles mayoristas en una época de existencias escasas. Sin embargo, el mayor misterio es por qué varios países consumidores de arroz que eran autosuficientes se han vuelto severamente dependientes de las importaciones.

Filipinas ofrece un triste ejemplo de cómo la reestructuración económica neoliberal transforma un país de ser exportador neto a importador neto de alimentos. Ahora es el mayor importador mundial de arroz. El esfuerzo de Manila por asegurarse provisiones a cualquier precio se ha convertido en primera página en los medios de comunicación, y las fotos de soldados que protegen la distribución del cereal en las comunidades pobres se han vuelto emblemáticas de la crisis global.

Los trazos generales de la historia de Filipinas son similares a los de México. El dictador Ferdinand Marcos fue culpable de muchos crímenes y malos manejos, entre ellos no llevar adelante la reforma agraria, pero no se le puede acusar de privar al sector agrícola de fondos gubernamentales. Para paliar el descontento de los campesinos, el régimen les otorgó fertilizantes y semillas subsidiadas, impulsó mecanismos de crédito y construyó infraestructura rural. Durante los 14 años de su dictadura, sólo en uno, 1973, se tuvo que importar arroz debido al extenso daño causado por los tifones. Cuando Marcos huyó del país, en 1986, había 900 mil toneladas métricas de arroz en los almacenes del gobierno.

Paradójicamente, durante los siguientes años de gobierno democrático se redujo la capacidad de inversión gubernamental. El BM y el FMI, actuando a favor de acreedores internacionales, presionaron al gobierno de Corazón Aquino para que diera prioridad al pago de la deuda externa, que ascendía a 26 mil millones de dólares. Aquino accedió, aunque los economistas de su país le advirtieron que sería “inútil buscar un programa de recuperación que sea consistente con el pago de la deuda fijada por nuestros acreedores”.

Entre 1986 y 1993, entre el 8 y el 10 por ciento del PIB salió de Filipinas cada año en pagos del servicio de la deuda. Los pagos de intereses en proporción al gasto gubernamental se elevaron del 7 por ciento en 1980 al 28 por ciento en 1994; los gastos de capital cayeron del 26 al 16 por ciento. En poco tiempo, el servicio de la deuda se volvió la prioridad del presupuesto nacional.

El gasto en agricultura cayó a menos de la mitad. El BM y sus acólitos locales no se preocupaban, porque un propósito del apretamiento del cinturón era dejar que el sector privado invirtiera en el campo. Pero la capacidad agrícola se erosionó con rapidez, los sistemas de riego se estancaron, y hacia finales de la década de los 90s sólo el 19 por ciento de la red de carreteras del país estaba pavimentada, contra el 82% en Tailandia y el 75% en Malasia. Las cosechas eran pobres en general; el rendimiento promedio de arroz era de 2.8 toneladas por hectárea, muy por debajo de las de China, Vietnam y Tailandia, donde los gobiernos promovían activamente la producción rural. La reforma agraria languideció en la era posterior a Marcos, despojada de fondos para servicios de apoyo, que habían sido la clave para las exitosas reformas de Taiwán y Corea del Sur.

Como en México, los campesinos filipinos padecieron la retirada a gran escala del Estado como proveedor de apoyo. Y el recorte en programas agrícolas fue seguido por la liberalización comercial; la entrada de Filipinas en la Organización Mundial de Comercio (OMC) tuvo igual efecto que la firma del TLCAN para México. La entrada en la OMC requería eliminar cuotas en las importaciones agrícolas excepto el arroz, y permitir que cierta cantidad de cada producto ingresara con bajos aranceles. Si bien se permitió al país mantener una cuota en importaciones de arroz, tuvo que admitir el equivalente entre el 1 y el 4 por ciento del consumo doméstico en los 10 años siguientes. De hecho, a causa del debilitamiento de la producción derivada de la falta de apoyo oficial, el gobierno importó mucho más que eso para compensar una posible escasez. Esas importaciones, que se elevaron de 263 mil toneladas en 1995 y a 2.1 millones en 1998, hundieron el precio del cereal, lo cual desalentó a los productores y mantuvo la producción a una tasa muy inferior a la de los dos principales proveedores del país, Tailandia y Vietnam.

Las consecuencias del ingreso de Filipinas en la OMC barrieron con el resto de la agricultura como un tifón. Ante la invasión de importaciones baratas de maíz, los campesinos redujeron la tierra dedicada a ese cultivo de 3.1 millones de hectáreas en 1993 a 2.5 millones en 2000. La importación masiva de partes de pollo casi acabó con esa industria, mientras que el aumento de importaciones desestabilizó las de aves de corral, cerdo y vegetales.

Los economistas del gobierno prometieron que las pérdidas en maíz y otros cultivos tradicionales serían más que compensadas por la nueva industria exportadora de cultivos “de alto valor agregado” como flores, espárragos y brócoli. Poco de eso se materializó. El empleo agrícola cayó de 11.2 millones en 1994 a 10.8 millones en 2001.

El doble golpe del ajuste impuesto por el FMI y la liberalización comercial impuesta por la OMC hizo que una economía agrícola en buena medida autosuficiente se volviera dependiente de las importaciones y marginó constantemente a los agricultores. Fue un proceso cuyo dolor fue descrito por un negociador del gobierno filipino durante una sesión de la OMC en Ginebra: “Nuestros pequeños productores agrícolas son masacrados por la brutal injusticia del entorno del comercio internacional”.

La gran transformación

La experiencia de México y Filipinas se reprodujo en un país tras otro, sujetos a los manejos del FMI y la OMC. Un estudio de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en 14 países descubrió que los niveles de importaciones agrícolas en 1995-98 excedieron los de 1990-94. No era sorprendente, puesto que uno de los principales objetivos del acuerdo agrícola de la OMC era abrir mercados en países en vías de desarrollo para que absorbieran la producción excedente del norte.

Los apóstoles del libre mercado y los defensores del dumping parecieran estar en extremos opuestos del espectro, pero las políticas que propugnan producen el mismo resultado: una agricultura capitalista industrial globalizada. Los países en desarrollo se integran en un sistema en el que la producción de carne y grano para exportación está dominada por grandes granjas industrializadas como las manejadas por la trasnacional tailandesa CP, en las que la tecnología es mejorada continuamente por avances en ingeniería genética de firmas como Monsanto. Y la eliminación de barreras tarifarias y no tarifarias facilita un supermercado agrícola global de consumidores de elite y clase media, atendidos por corporaciones comercializadoras de granos como Cargill y Archer Daniels Midland, y minoristas trasnacionales de alimentos como la británica Tesco y la francesa Carrefour.

No se trata sólo de la erosión de la autosuficiencia alimentaria nacional o de la seguridad alimentaria, sino de lo que la africanista Deborah Bryce-son, de Oxford, llama la “descampesinación”, es decir, la supresión de un modo de producción para hacer del campo un sitio más apropiado para la acumulación intensiva de capital. Esta transformación es traumática para cientos de millones de personas, pues la producción campesina no es sólo una actividad económica: es un modo de vida milenario, una cultura, lo cual es una razón de que en India los campesinos desplazados o marginados hayan recurrido al suicidio. Se calcula que unos 15 mil campesinos indios han acabado con su vida. El derrumbe de precios por la liberalización comercial y la pérdida de control sobre las semillas ante las empresas de biotecnología son parte de un problema integral, señala Vandana Shiva, activista por la justicia global: “En la globalización, el campesino o campesina pierde su identidad social, cultural y económica de productor. Ahora un campesino es ‘consumidor’ de semillas y químicos caros que venden las poderosas corporaciones trasnacionales por medio de poderosos latifundistas y prestamistas locales”.

Agricultura africana: desde la complacencia al desafío

La descampesinación se encuentra en un estado avanzado en Latinoamérica y en Asia. Si el BM se sale con la suya, África seguirá el mismo camino. Cómo Bryceson y sus colegas afirman correctamente en un artículo reciente, The World Development Report 2008, con amplia información sobre la agricultura en África, es prácticamente un plan para la transformación de la agricultura continental en una agricultura a gran escala comercial. Pero como en muchos otros lugares, la gente esta pasando de un resentimiento a un completo desafío.

En el tiempo de la descolonización en los 60s, África era un exportador neto de alimentos. Hoy el continente importa el 25% de su comida; casi todos los países son importadores netos. El hambre y la falta de alimentos están al orden del día, con emergencias de alimentos durante los tres últimos años en el Cuerno de África, el Sahel, el sur y el África Central.

La agricultura en África está en una profunda crisis, las causas van desde las guerras a los gobiernos, la falta de tecnología agrícola y el aumento del sida. Como en México y Filipinas una gran parte de la explicación es el abandono de los controles de los gobiernos y los mecanismos de ayudas que bajo el ajuste estructural impuesto por el FMI y el BM como el precio a pagar para la asistencia en pagar la deuda externa.

Los ajustes estructurales trajeron un decline en la inversión, aumentaron el desempleo, reducción del gasto social, reducción del consumo y baja producción. El aumento de los precios de los fertilizantes y al mismo tiempo la reducción de los sistemas de créditos agrícolas lo único que hizo fue reducir el uso de fertilizantes, el tamaño de las cosechas y la reducción de la inversión. La realidad rehusó confrontarse a las expectativas doctrinales de que el estado allanaría el camino para que el mercado dinamizara la agricultura.

En lugar de ello, el sector privado que vio que la reducción en el gasto del estado crearía más riesgos, no cubrieron el desfase. País tras país, la salida del estado “lleno” en lugar de “vaciar” la inversión privada. Donde el sector privado sustituyó al público, según un informe de OXFAM “A menudo lo han hecho en unos términos muy desfavorables para los granjeros pobres, dejando a estos con más inseguridad alimentaria, y a los gobiernos a depender de unas ayudas internacionales poco predecibles.” El sector económico, normalmente a favor del sector privado, estuvo de acuerdo, admitiendo que “muchas de las empresas privadas que vinieron a reemplazar a los investigadores estatales resultaron ser monopolistas en busca de dinero.”

El apoyo que recibieron los gobiernos fue canalizado por el Banco Mundial para la exportación de los productos agrícolas para generar divisa extranjera, la que necesitan los estados para pagar su deuda. Pero como en la hambruna en Etiopia en los años 80, este llevo a que la mejor tierra agrícola se dedicase a la exportación forzando a mover las cosechas para la alimentación a tierras menos favorables, lo que aumento la inseguridad alimentaria, además las indicaciones del BM a varias economías para que se centraran en el mismo tipo de productos para la exportación a menudo llevo a una sobreproducción, lo que hizo que los precios bajasen en los mercados internacionales. Por ejemplo el éxito de Ghana en la expansión del cultivo de cacao llevo a una bajada del precio del 48% entre 1986 y 1989. En 2002-03 la caída en el precio del café contribuyó a otra emergencia de alimentos en Etiopia.

Como en México y Filipinas, los ajustes estructurales en África no fueron sólo sobre la falta de inversión sino de la des-inversión de los gobiernos. Hubo otra diferencia importante, en África el FMI y el BM administraron a pequeña escala, tomando decisiones sobre la velocidad en que los subsidios se terminaban, cuantos funcionarios debían ser despedidos e incluso en el caso de Malawi, que cantidad de reservas de grano se venderían y a quien debían ser vendidas. O sea que los procónsules residentes del BM y del FMI llegaron hasta las entrañas de cómo el estado manejaba la economía agrícola para quedarse con todo.

Mezclando el impacto negativo del ajuste con las injustas practicas de comercio de EEUU y de UE. La liberación permitió que la carne de vacuno subvencionada de la UE llevase a muchos ganaderos del Oeste y el Sur de África a la ruina. Con los subsidios legitimados por la OMC, el algodón procedente de EEUU inundó los mercados con unos precios de entre el 20 y el 55% del coste de producción, por lo que llevaron a la bancarrota a los productores africanos.

Según OXFAM el número de subsaharianos viviendo con menos de 1 dólar diario casi se dobló entre 1981 y 2001 alcanzando los 313 millones, un 46% de la población. El papel que jugó el ajuste estructural es innegable. Como admitió el principal economista del BM para África, “No pensamos que el coste humano de esos programas seria tan grande, y que las ganancias económicas tardasen tanto en llegar”.

Malawi es un ejemplo representativo de la tragedia africana propagada por el FMI y el BM. En 1999 el gobierno de Malawi inició un programa para dar a cada pequeño negocio familiar un paquete con fertilizantes y semillas gratuitamente. El resultado: excedente nacional de maíz. Lo que vino después es una historia que debe ser encumbrada como un estudio clásico de uno de los grandes errores de la economía neoliberal.

EL BM y otros donantes de ayuda forzaron la disminución y eventualmente el abandono del programa, diciendo que el subsidio distorsionaba los mercados. Sin los paquetes gratuitos, la producción cayó. Al mismo tiempo el FMI insistió al gobierno a que vendiera una gran parte de sus reservas de grano para permitir que la agencia de la reserva de alimentos pagase la deuda. El gobierno cumplió. Cuando la crisis alimentaria se convirtió en hambruna en 2001-02, las reservas eran prácticamente inexistentes. Unas 1.500 personas murieron. El FMI no se arrepintió, de hecho, suspendió los pagos de un programa de ajuste aludiendo que “el sector paraestatal continuaría siendo un riesgo para la exitosa implementación del presupuesto de 2002/03. Las intervenciones del gobierno en la agricultura y otros mercados alimentarios están socavando otras inversiones más productivas”.

Pero otra crisis alimentaria aún peor se gestó en 2005, el gobierno había tenido bastante con la estupidez del FMI y del BM. Un nuevo presidente reintrodujo el subsidio para los fertilizantes, permitiendo que 2 millones de familias lo comprasen a un tercio del precio de mercado y las semillas también con descuentos. El resultado: aumento espectacular de las cosechas durante dos años, un excedente de 1 millón de toneladas de maíz y el país se transformó en un exportador de maíz a todo el cono sur de África.

El desafío de Malawi al BM podría haber sido un acto de resistencia heroica pero inútil hace una década. El medioambiente hoy es diferente, desde que los ajustes estructurales han sido desacreditados en toda África. Incluso algunos gobiernos donantes y ONGs que lo apoyaban se han distanciado del Banco. Puede que la motivación es prevenir su perdida de influencia en el Continente por asociarse con unas políticas fracasadas y con unas instituciones impopulares cuando la ayuda de China está emergiendo como una alternativa a los programas de ayudas del BM, FMI y los gobiernos occidentales.

Soberanía Alimentaria: ¿el paradigma de una alternativa?

No es solamente el desafío de gobiernos como el de Malawi y la disidencia de sus aliados lo que esta socavando al FMI y al BM. Organizaciones campesinas de todo el mundo, cada vez más militantes en resistir la globalización de la agricultura industrial. De hecho, es por la presión de grupos de agricultores que los gobiernos del Sur han rechazado conceder mayor acceso a sus mercados agrícolas y demandando el fin de los subsidios agrícolas en los EEUU y en la UE, lo que llevo a la Ronda de Doha de la OMC al fracaso.

Los grupos de agricultores han creado redes internacionales; uno de los movimientos más dinámicos es Vía Campesina. Ellos no solo buscan “echar a la OMC de la agricultura”, oponerse al paradigma de una agricultura industrial capitalista; también proponen una soberanía alimentaria alternativa. Esto significa en primer lugar el derecho de los países a determinar su producción y su consumo de alimentos y la liberación de la agricultura de los regimenes de comercio global como la OMC. También significa la consolidación de la agricultura a pequeña escala con la protección del mercado interior de los productos importados baratos; precios remunerativos para agricultores y pescadores: abolición de todos los subsidios directos e indirectos a la exportación; y el fin de los subsidios domésticos que promuevan un tipo de agricultura insostenible. Vía Campesina también pide el final de los derechos de propiedad intelectual relacionados con el comercio (TRIPs) que permite a las corporaciones patentar las semillas; se oponen a la agro-tecnología basada en la ingeniería genética; y demanda una reforma del campo. Como contraste a un monocultivo integrado global, ofrecen la visión de una economía tradicional agrícola compuesta de diversas economías nacionales agrícolas comerciando entre ellas pero centradas principalmente en la producción domestica.

Una vez fueron considerados como una reliquia de la era pre-industrial, los campesinos están liderando la oposición a una agricultura industrial capitalista que los relegó a la papelera de la historia. Se han convertido en lo que Karl Marx describía como una “clase en si misma” con conciencia política contradiciendo sus predicciones sobre su fin. Con la crisis de alimentos global, se están posicionando en el primer plano y tienen aliados y gente que los apoya. Los campesinos rehúsan ir dócilmente a esa buena noche y combaten la descampesinación, los acontecimientos en el siglo XXI están mostrando que la panacea de una agricultura industrial capitalista es una pesadilla. Con las crisis medioambientales multiplicándose, las disfunciones sociales de la vida urbana-industrial apilándose y la agricultura industrializada creando una mayor inseguridad alimentaria, el movimiento de los agricultores cada vez está ganando relevancia no solo en los agricultores sino en todos los que se encuentran amenazados por las consecuencias catastróficas de la visión global del capital de una organización de la producción, la comunidad y la vida en si misma.

Este artículo aparece publicado en la edición de 2 junio 2008 de The Nation (Nueva York)

Walden Bello, miembro del Transnational Institute, es presidente de Freedom from Debt Coalition, profesor de sociología en la Universidad de Filipinas en Diliman y analista senior en Focus on the Global South.

www.globalizate.org

lunes, 26 de mayo de 2008

Ciclón en Birmania, terremoto en China.

...por Naomi Klein

Cuando llegaron las noticias sobre el catastrófico terremoto en Sichuan, me acordé de Zheng Sun Man, un activísimo ejecutivo de seguridad con el que coincidí en un reciente viaje a China. Zheng dirige la Aebell Electrical Technology, una empresa radicada en Guangzhou que fabrica cámaras de vigilancia y sistemas de megafonía para venderlos al gobierno.

Zheng, un licenciado de 28 años con adicción a los mensajes por telefonía móvil, estaba decidido a convencerme de que sus cámaras y sus megáfonos no se usaban contra los activistas a favor de la democracia ni contra los organizadores de los trabajadores en las fábricas. Sirven para la gestión de los desastres naturales, me explicó Zheng, ejemplificando con las tormentas de nieve antes del Año Nuevo Lunar. Durante esa crisis, el gobierno “consiguió servirse de la información procedente de las cámaras instaladas en las vías de los ferrocarriles para transmitir el modo de enfrentarse a la situación y para organizar la evacuación. Vimos cómo el gobierno central pudo dirigir desde el norte las situaciones de emergencia en el sur.”

Evidentemente, las cámaras de vigilancia tienen también otros usos, como ayudar a imprimir pósters con los rostros de los activistas tibetanos “más buscados”. Pero no le falta cierta razón a Zheng: nada amedrenta más a un régimen represivo que un desastre natural. Los Estados autoritarios gobiernan con el miedo y por la vía de proyectar un aura de control total. Cuando, de repente, ofrecen la impresión de andar cortos de personal, de estar ausentes o de carecer de organización, sus súbditos pueden cobrar peligrosamente coraje. Hay que tener eso en mente cuando se observa el esfuerzo de dos de los más represivos regímenes del planeta –China y Birmania— para responder a sendos desastres devastadores: el terremoto de Sichuan y el ciclón Nargis. En ambos casos, los desastres han revelado una grave debilidad política de esos regímenes, y las dos crisis tienen potencial para brotes incendiarios de furia política harto difíciles de controlar.

Cuando China construye y levanta edificios, los residentes tienden a callar respecto de lo que todo el mundo sabe: que los desarrollistas acostumbran a saltarse los códigos de seguridad y que los funcionarios locales aceptan sobornos para silenciarlo. Pero cuando China se derrumba –incluidas al menos ocho escuelas—, la verdad tiene una vía de escape. “Mirad todos esos edificios. Tenían la misma altura, pero ¿por qué cayó el segundo?”, preguntaba en Juyuan un familiar desolado. Una madre en Dujiangyan declaró al Guardian: “Los funcionarios chinos son demasiado corruptos y malvados... Tienen dinero para prostitutas y amantes, pero no para nuestros hijos”.

Que los estadios olímpicos hayan sido construidos a prueba de terremotos, es pobre consuelo. Cuando estuve en China, no era fácil encontrar a quien criticara la torrentada del gasto olímpico. Ahora, una muchedumbre de mensajes en los principales portales electrónicos hablan de “derroche” y llaman “inhumana” la continuación de los relevos de la antorcha olímpica.

Pero nada de eso puede compararse con la rabia despertada por los sucesos de Birmania, en donde los supervivientes del ciclón han apaleado al menos a un funcionario local, indignados con su incapacidad para distribuir el socorro. El gobierno militar birmano ha emitido docenas de comunicados atribuyéndose el mérito de suministros procedentes de países extranjeros. Y según ha terminado por verse, ha hecho más incluso que arrogarse méritos: en algunos casos, se ha apropiado de las ayudas. Según un informe del diario Asia Times, el régimen habría distraído cargamentos con alimentos para distribuirlos entre sus 400.000 soldados. El motivo que subyace a ese comportamiento revela la amenaza que el desastre representa para la existencia misma del régimen. Se diría que los generales están “obsesionados con un miedo casi patológico a la división en sus propias filas... si no se da a los soldados prioridad en la distribución de la ayuda y no consiguen alimentos por sí mismos, crece la probabilidad de motines”. Mark Farmaner, director de la campaña de ayuda a Birmania en el Reino Unido, confirma que antes del ciclón los militares estaban ya lidiando con una ola de deserciones.

Este robo de alimentos, de escala relativamente pequeña, sirve para fortalecer a la junta militar de cara a un golpe de mucha mayor envergadura: el que tiene lugar a través del referéndum constitucional, en cuya celebración a cualquier precio no han dejado de insistir contra viento y marea los generales. Tentados por unos precios altos, los generales birmanos han exprimido la abundancia natural del país, despojándolo de piedras preciosas, maderas nobles, arroz y aceites. Mas, por beneficioso que ello resulte, el general Than Shwe sabe que no podrá resistir indefinidamente las exigencias de democracia.

Copiando una página del libro de instrucciones del dictador chileno Augusto Pinochet, los generales han confeccionado una Constitución que permite elecciones, pero garantizando que ningún gobierno futuro tendrá jamás poder para perseguirles por sus crímenes u obligarles al reintegro de su mal adquirida riqueza. Como bien dice Farmaner, tras las elecciones, los dirigentes de la junta militar trocarán las botas por los trajes”. Y, ahora el ciclón viene a ofrecerles una última –y enorme— posibilidad de negocio: bloquear la llegada de la ayuda al fertilísimo delta de Irrawaddy monta tanto como condenar a muerte a centenares de miles de campesinos arroceros (el grueso de ellos, miembros de la etnia Karen). Según Farmaner, “esas tierras pueden acabar en manos de hombres de negocios compinchazos con los generales” (emulando el despojo de tierras en los frentes de playa que tuvo lugar en Sri Lanka y en Tailandia tras el Tsunami asiático). Eso no es incompetencia; ni siquiera demencia. Es limpieza étnica al estilo laissez-faire.

Si la junta militar birmana logra evitar el amotinamiento y consigue esos objetivos, será en buena medida gracias a China, que viene bloqueando con gran diligencia todos los intentos de la ONU para intervenir humanitariamente. Dentro de China, en donde el gobierno central se esfuerza denodadamente por mostrarse compasivo, las noticias de esa complicidad resultarían explosivas. ¿Las recibirán los ciudadanos chinos? Es muy posible, desde luego. Hasta ahora, Beijing ha mostrado una tremenda determinación a la hora de censurar y controlar toda forma de comunicación. Pero, después del terremoto, el conocido “Muro de Fuego” encargado de censurar Internet está fallando de mala manera. Los blogs proliferan salvajemente, y hasta los reporteros de los medios de comunicación estatales se avilantan a informar de las noticias.

Esta es acaso la mayor amenaza que los desastres naturales representan para los regímenes represivos. Para los dominadores chinos, nada ha resultado más crucial en punto a mantener su poder que la capacidad para controlar lo que las gentes ven y escuchan. Si pierden esa capacidad, ni cámaras de vigilancia ni megáfonos les servirán de gran cosa.

The Nation, 15 mayo 2008

www.sinpermiso.info

lunes, 5 de mayo de 2008

Perlas informativas del mes de abril 2008.

...por Pascual Serrano

INTERNACIONAL

Permitir reelección de Uribe
Así termina una crónica de El País del 24 de marzo sobre una reforma constitucional en Colombia que permita la reelección del presidente Alvaro Uribe, algo similar a lo que proponía Chávez. Comparemos el trato informativo: “Una campaña de recogida de firmas para modificar la Constitución y permitir que Uribe pueda optar a un tercer mandato va viento en popa”. Ver noticia

Miami protesta contra la liberación de presos en Cuba
En un teletipo de Efe del 25 de marzo descubro que el grupo anticastrista Consejo por la Libertad de Cuba, con motivo de la visita a Cuba del secretario de Estado del Vaticano Tarcisio Bertone, está difundiendo unas postales en protesta por la iniciativa de canjear a cinco cubanos presos por el gobierno estadounidense a cambio de la libertad de cubanos anticastristas condenados en Cuba por colaborar con una potencia enemiga. Parece que en Miami les disgusta que Cuba los libere y dejen de tener inspiración para sus campañas contra la isla.

Es que no se dejan entrevistar
Para una vez que entrevistan a un político proChávez en el medio digital Periodista Digital, comienzan así el 4 de abril: “No es común conversar con políticos partidarios del presidente venezolano Hugo Chávez, porque a la menor pregunta que no guste te pueden parar la entrevista. Es más: no acceden a entrevistas, y menos si el medio de comunicación no les es afín”. Es todo lo contrario, no es común que los medios accedan a entrevistar a políticos que sean afines a Chávez, ellos nunca han puesto ninguna objeción. ¿Para qué si no, convocan ruedas de prensa? Ver noticia

El sueño de Luther King
El 4 de abril en RNE Radio 5 Todo Noticias, afirma la locutora que en el 40 Aniversario de la muerte de Martín Luther King "a todos nos viene a la cabeza" la candidatura de Barak Obama "como la realización de uno de sus sueños". No sé de donde se ha sacado que el sueño de Luther King era que Obama fuera presidente.

Fuera de nuestro control
Un breve de El País del 5 de abril, bajo el título “BBVA y el riesgo venezolano”, recoge que el “BBVA acaba de advertir sobre la situación venezolana en el capítulo de riesgos del informe anual presentado ante la Comisión del Mercado de Valores de Estados Unidos, la SEC, por sus siglas en inglés”. Según la noticia, el BBVA afirma que “cambios regulatorios que están fuera de nuestro control podrían tener un efecto importante sobre nuestro negocio y operaciones, especialmente en Venezuela”. La pregunta es, ¿por qué los cambios y las regulaciones de un país deberían estar bajo el control de una multinacional bancaria? Quizás la normalidad democrática de Venezuela se haya convertido en una excepcionalidad para el mundo.

Enriquecerse gracias a la presidencia
En EEUU no hace falta que los presidentes sean corruptos y se lleven dinero del erario público durante su mandato. Por lo que leo en Público el 5 de abril, el matrimonio Clinton ingresó tras su abandono de la Casa Blanca 75 millones de euros por actividades (libros biográficos, conferencias, discursos, etc… ) relacionadas con el cargo que habían ejercido. No hay que robarlo durante la presidencia como sucede en los países del Tercer Mundo, existen fórmulas legales para conseguirlo después.

Bonanza pero desaciertos
Dice un reportaje del 7 de abril sobre Bolivia en el diario El País: “A poco más de dos años de su llegada al poder, el estilo sindical en la gestión de Gobierno ha derivado en huelgas, ayunos, cierres de carreteras y una creciente ola de críticas por los desaciertos en la política social y económica, a pesar de su bonanza”. O sea que, a pesar de la bonanza de las cifras económicas, la política de Evo es de desacierto porque lo dice el periodista. Ver noticia

Dos euros al día
Una noticia del diario boliviano El Deber, de Santa Cruz de la Sierra, del 7 de abril recoge las declaraciones de un dirigente latifundista que afirma que él no explota a los indígenas porque les paga 25 bolivianos al día por ocho horas de trabajo. Pero eso son aproximadamente dos euros, imaginemos cuanto pagan cuando les explotan.

Iraq sin interferencias
El País del 11 de abril recoge unas declaraciones de Bush donde afirma que “Un Irak libre no tolerará las interferencias de militantes iraníes”. Lo curioso es que eso lo afirmaba mientras informaba que suspendía el repliegue de sus tropas, es decir, interferencias de militantes iraníes no, pero de militares estadounidenses sí. Ver noticia

Reforma constitucional en Camerún
¿Alguien se enteró de que en Camerún se presentó el primer fin de semana de abril una reforma constitucional que, mediante acuerdo parlamentario sin necesidad de referéndum, eliminaba los límites de mandatos para un mismo presidente? Se pudo leer apenas el 11 de abril en el periódico 20 minutos: "Biyá podrá ser reelegido en 2011. El Parlamento de Camerún aprobó ayer una reforma constitucional que permitirá al presidente Paul Biyá presentarse a una nueva reelección en el 2011, según fuentes legislativas". Es decir, como la reforma constitucional de Venezuela, con la diferencia de que en el país sudamericano se debía votar por todos los ciudadanos y además en Camerún murieron medio centenar de manifestantes que protestaban contra el gobierno. Los medios españoles crucificaron a Hugo Chávez y apenas citaron al camerunés Paul Biyá.

Igualdad en Italia
A través de una noticia de El País del 11 de abril sabemos que la UE está a punto de sancionar a Italia “por no aplicar criterios de igualdad en sus políticas laborales y sociales”. Una de las desigualdades que ha denunciado la ministra en funciones Enma Bonino es que las mujeres se jubilan a los 60 años y los hombres a los 65. De forma que la igualdad que conseguirán las mujeres será la de tener que trabajar cinco años más para poder cobrar la jubilación. Ver noticia

El asesor de Hillary
Gracias a una jugosa columna de opinión de Martha Zein en Público el 11 de abril conocemos algunos detalles del que hasta entonces era el asesor de campaña de Hillary Clinton, Mark Penn, consejero delegado de Burson-Marsteller Worldwide. Resulta que su empresa tiene el siguiente currículum: Ha asesorado a corporaciones como Monsanto especializada en transgénicos; a Union Carbide, responsable de la fuga de gas en Bhopal (India) donde murieron entre seis y ocho mil personas; al Exxon Valdez, el petrolero que derramó 37.000 toneladas de crudo en Alaska; a la tabacalera Philip Morris frente a las demandas de los ex fumadores enfermos de cáncer; al gobierno de Nigeria tras la represión de Biafra en los años 60 o a la junta militar argentina para lavar su imagen durante los mundiales de fútbol de 1978.

Verdades periodísticas
Escucho un informativo del canal venezolano Globovisión el 13 de abril. Aparece una mujer en el estudio diciendo que la crisis que atraviesan los hospitales del país provoca que no funcionen las morgues, y “el olor de putrefacción es asfixiante en el hospital”. Y para confirmar la veracidad de esa afirmación, el presentador propone que “si alguien tiene pruebas para refutarlo y demostrar que eso es mentira que llame al programa”. De esta forma toda afirmación que alguien no pueda desmentir mediante pruebas presentadas a través de una llamada telefónica se convierte en verdad.

Cuatro mentiras en tres líneas
En un teletipo de la agencia DPA publicado en El Mundo el 14 de abril podemos leer este párrafo con motivo de la conmemoración en Venezuela de la vuelta al poder de Hugo Chávez tras un golpe de estado en abril de 2002: "La concentración llegó hasta un puente a dos cuadras del palacio de gobierno de Miraflores, desde donde el 11 de abril de 2002 pistoleros partidarios del gobierno dispararon contra una marcha de la oposición que intentó llegar a la sede del poder Ejecutivo, lo que dejó 19 muertos y más de 100 heridos”. La verdad es que no salió ni un solo disparo del palacio de Miraflores, los disparos a los que se refieren fueron en Puente Llaguno. No se trataba de ningún tipo de “pistoleros partidarios del gobierno” ni disparaban contra ninguna manifestación, lo hacían para defenderse de francotiradores, así quedó establecido en el juicio. Esos tiros no provocaron ni un solo herido, los muertos fueron en otro lugar y por disparos de francotiradores. La mayoría de las víctimas eran chavistas. Ver noticia

Reunirse con la oposición
Mediante la edición del 15 de abril de ABC sabemos que la presidenta de la Comunidad de Madrid ha visitado Abu Dhabi, uno de los siete emiratos que componen los Emiratos Arabes Unidos. Esperanza Aguirre encabezaba una delegación de empresarios que tenía como objetivo establecer futuros “acuerdos de cooperación”. Ese emirato está gobernado con carácter hereditario por el jeque Khalifa bin Zayed Al Nahayan, quien además es el presidente actual de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) y que gracias al petróleo de su país cuenta con una fortuna personal de 19.000 millones de dólares. En los Emiratos Árabes Unidos no existen instituciones elegidas democráticamente ni partidos políticos. La libre asociación es restringida y los derechos de los trabajadores son bastante limitados. Las huelgas están prohibidas y muchos trabajadores son prisioneros virtuales, después de haber pagado grandes sumas a agentes de empleo para obtener los trabajos y los visados. La trata de blancas y el uso de niños extranjeros esclavizados como jinetes de camellos es frecuente. A pesar de todo ello, ningún medio de comunicación ni partido político se planteó si la presidenta debía recibir a la oposición o denunciar la situación de los derechos humanos como insisten siempre que un alto cargo visita Cuba

Más muertos que en Iraq
Un vídeo difundido por Periodista Digital recoge las declaraciones de un estudiante opositor venezolano en un debate en la madrileña Casa de América el 15 de abril. Dice que en el último año “hubo catorce mil muertos por violencia en Venezuela, más que en la guerra de Iraq”. Según la revista The Lancet, en septiembre de 2007 los muertos en Iraq eran 700.000, según The Observer eran 1,2 millones y según la ONU 150.000. A ellos hay que sumar los cuatro mil soldados estadounidenses muertos, otros trescientos militares de otros países que integran la coalición de ocupantes y más mil mercenarios. Es decir, bastantes más de catorce mil. Si el estudiante venezolano maneja el mismo margen de error en los muertos venezolanos, nos hacemos una idea de la verdad que nos trajo de su país. Ver noticia

Sexo no, cortar la cabeza sí
Una encuesta de la que informan en el diario Público el 15 de abril sirve para conocer un poco más a los estadounidenses. Según revela, un 37 % de los encuestados “consideraron las escenas de sexo más ofensivas que ver imágenes en la que una persona le corta la cabeza a otra (26 %)”.

Una encuesta fantasma
El 16 de abril, El País titula así un teletipo de Efe: “Un 60% de los venezolanos rechaza las políticas de Chávez”. Cuando lo leemos descubrimos que se trata de dos encuestas. La primera ofrece ese dato, la otra afirma que el presidente “tiene un respaldo electoral de alrededor del 35%, frente al 17% de la oposición”. No sabemos el otro 48 por ciento que no respalda a gobierno ni a oposición qué dice. Observamos también en la noticia que “en ninguna de las dos encuestas se especifica la fecha del sondeo, ni el número de entrevistas realizadas, ni el margen de error”. Es decir, que quizás sea una encuesta de hace diez años efectuada mediante dos entrevistas. Pero resolvió un buen titular contra Chávez, qué más se le puede pedir. Ver noticia

¿Quién mató al periodista?
El diario El Clarín de Buenos Aires informaba el 17 de abril sobre la muerte de un periodista de Reuters en la Franja de Gaza. Titula “El camarógrafo que filmó los segundos anteriores a su muerte en la Franja de Gaza”, y se las arreglan para que, durante una entradilla y cinco párrafos, no decir nunca que murió por un ataque de los israelíes. Ver noticia

Dos manifestaciones
El 21 de abril fue noticia en todos los medios el desalojo de una protesta protagonizada por diez mujeres cubanas de la plaza de la Revolución, un desalojo por mujeres policía desarmadas. En cambio no se informó de la protesta esos mismo días de 100.000 hondureños que paralizaban su país exigiendo medidas a las difíciles condiciones en las que viven, entre las que destacan la no privatización de servicios públicos, el control por parte del estado de los alimentos, etc… Allí la policía reprimió con gases lacrimógenos y balas de goma, que dejaron como saldo a muchas personas golpeadas, heridas y hasta detenidos.

Uribe y las FARC
Por lo que leo en un breve de Público de 25 abril, el gobierno colombiano enviará una nota de protesta al de Ecuador por las declaraciones de Rafael Correa en las que afirmaba que si la guerrilla de las FARC renunciaba al secuestro y a los atentados se mostraría favorable a reconocer su estatus político. Parece que a Uribe le molesta tener a las FARC como grupo político que renuncie al secuestro y a la violencia.

Héroes o terroristas
El 25 de abril en el informativo de Tele5 informan del testimonio de un “terrorista” que va a morir por Alá, inmediatamente después anuncian una exposición sobre el bicentenario del 2 de mayo donde se homenajean a “quienes daban la cara por España cuando la invasión francesa”. Parece que quienes dan la cara contra la invasión de Iraq o Afganistán son terroristas, pero quienes lo hicieron contra la invasión francesa son héroes.

ESPAÑA

El rey como cualquier otra persona
A través del diario Público del 9 de abril conocemos que el fiscal de la Audiencia Nacional ha recurrido la decisión del juez de archivar la querella contra los humoristas que publicaron un fotomontaje sobre el rey y el oso Mitrofan. El fiscal argumenta en su discrepancia con el juez la necesidad de salvaguardar la figura del rey “como cualquier otra persona, político o no, del insulto, de la injuria”. Si hubiera que tratarlo como a cualquier otro ciudadano no debería estar argumentando nada el fiscal del Estado contra la Audiencia Nacional sino su abogado después de haber presentado una denuncia en su juzgado de distrito.

Reacciones sobre los JJOO de China
El diario Público recoge el 11 de abril algunas reacciones a la pregunta “¿Debe ir el rey a inaugurar los JJOO?”. Reconozco que he sentido vergüenza leyendo algunas. Mario Armero, ex presidente de General de General Electric Iberia: “Sí. Los JJOO estimulan el comercio, que siempre ayuda a democratizar un país”. O sea que la democracia se consigue comprando y vendiendo cosas. Gustavo de Aristegui, diputado PP: “No apoyamos el boicot, pero es razonable no ir. Hay que planteárselo”. Es decir, sí pero no, o no pero sí. Pasqual Maragall, ex alcalde de Barcelona: “Debería ir. El Dalai Lama es amigo mío y ha dicho que no hay que hacer boicot”. No hay como preguntarle a los amigos para hacer la política adecuada.

La indecisión no existe
La solidez de los argumentos de nuestros políticos impresiona a cualquiera. Preguntado el portavoz de la Asamblea de Madrid por diario Público en su edición del 11 de abril, sobre la indefinición de Esperanza Aguirre para revelar si se iba a postular a la presidencia de su partido, responde: “No tomar una decisión no es ser indecisa; es tomar la decisión de no tomar la decisión”. Moraleja: hay que borrar la palabra indecisión del diccionario porque hasta cuando no se toma una decisión se está tomando.

Pérdida de confianza
En el telediario de Antena 3 de 22 de abril de 2008, se comenta la resolución judicial de un caso de despido improcedente de una trabajadora doméstica por estar embarazada. La sentencia fue favorable a la empleada, el juez ha declaró nulo el despido y condena a la familia contratante a readmitirla en su antiguo puesto y a pagar los salarios no cobrados durante el proceso y las costas del juicio. Para cerrar la noticia recogen el comentario de un “experto” en el tema, que opinaba que la sentencia es absurda, pues obliga a la familia a volver a confiar a la antigua empleada el cuidado de sus hijos, bienes, y hacienda, sin tener en cuenta que como consecuencia del proceso judicial ha habido una pérdida de confianza de la familia hacia la trabajadora. En realidad, según la sentencia, ha sido al contrario, la empleada nunca incumplió su compromiso con la familia, si alguien ha perdido la confianza han sido los contratantes, quienes con su indigna –e ilegal- decisión de despedirla por estar embarazada, han mostrado que no se merecen la confianza ni de la empleada ni de la ley.

Subcontratar
Tras la difusión de vídeos del Metro de Madrid donde se muestran a los vigilantes agrediendo a inmigrantes, la presidenta de Madrid, Esperanza Aguirre, según leo en Público el 25 de abril, “confió” en que Prosegur despedirá a los agresores y recalcó que “no son empleados del Metro”. Para eso parece que quieren las privatizaciones, para desentenderse de cualquier responsabilidad con los subcontratados. Así privatizando militares con mercenarios, o jueces, o médicos, ya no tiene que responder el estado sobre los crímenes de sus guerras, ni sobre las sentencias injustas, ni sobre los errores médicos, ya se encargarán las empresas contratadas de tomar medidas contra sus empleados.

Los 400 euros
Leo en Público el 25 de abril que 1’7 millones de contribuyentes, el diez por ciento, no se aplicaran íntegramente el descuento de los 400 euros fiscales porque no llegaba a esa cantidad lo que debían pagar a Hacienda. También que el coste de la medida es de 5.698 millones de euros anuales que dejará de ingresar el estado. Hagamos cuentas. Ese dinero hubiera supuesto 335 euros por contribuyente. De forma que debido a esa medida los 1’7 millones de contribuyentes más pobres ya no tendrán 335 euros per capita en recursos estatales porque se los han quedado los 15’3 millones de contribuyentes más ricos que ahora tienen 400 euros más en su bolsillo. Es el socialismo de Zapatero.

www.pascualserrano.net

lunes, 7 de abril de 2008

Provocación en Tíbet.

...por Higinio Polo

La excelente campaña propagandística que desde hace años ha hecho del Dalai Lama, un hombre bondadoso, pacífico, amante de la democracia y de la libertad del Tíbet, ha conseguido confundir a muchas conciencias. En realidad, Tenzin Gyatso, como se llama el Dalai Lama, es el último jefe espiritual de una secta lamaísta que, tras la revolución comunista de 1949 en China, vio cómo llegaba el fin de sus privilegios.

El Tíbet anterior a 1949 era un territorio donde la mayoría de sus habitantes eran siervos; muchos, esclavos, que podían ser incluso vendidos, y donde la propiedad y la riqueza estaban concentradas en manos de una nobleza feudal y de los monjes de los monasterios. Los cambios políticos que llegaron con la revolución cambiaron por completo el escenario y, ya en 1956, el Dalai Lama y su corte encabezaron una rebelión contra el Gobierno revolucionario chino, armados y ayudados financieramente por la CIA norteamericana, insurrección que fue derrotada por el Ejército Popular en 1959. Las víctimas, en ambos bandos, fueron unas diez mil, no más de un millón como desvergonzadamente mantiene el Dalai Lama.

Nunca hubo una “invasión china” del Tíbet, como repite el fantasmagórico “Gobierno en el exilio” del Dalai Lama, entre otras cosas, porque el altiplano tibetano era territorio chino desde siglos antes de que existieran todos los actuales países europeos. El Dalai Lama encabezaba un régimen tan bondadoso que tenía estipuladas penas para delitos que consistían incluso en arrancar los ojos a los condenados, cortarles los pies o las manos, y otros castigos semejantes. Aquel régimen se sostuvo por el aislamiento del Tíbet, por la decadencia de la China imperial y por la acción de potencias imperiales como Gran Bretaña, que llegó a ocupar Lhasa. Desde su derrota en 1959, el Dalai Lama se estableció en el norte de la India, “descubrió” la bondad de la democracia, y pasó a ser un peón estratégico en manos de Washington, que le ha financiado y ayudado diplomáticamente en el último medio siglo. Durante los años ‘60, EE UU organizó y entrenó en técnicas guerrilleras y de sabotaje, incluso en territorio norteamericano, a grupos de tibetanos: hasta inicios de los años ‘60, esos grupos, los khampas, que llegaron a tener enrolados a casi diez mil hombres, lanzaron regularmente ataques armados en el interior de China desde las bases que tenían en Nepal: al mismo tiempo, operaciones secretas de la aviación norteamericana abastecían de armas y explosivos a esos grupos.

La derrota de la insurrección de 1959, unida al nacionalismo y al irredentismo político de raíces religiosas de los monjes, ha sido utilizada en distintas ocasiones para organizar campañas de acoso y de descrédito de China; la última, a mediados de marzo de 2008. Contrariamente a las informaciones tendenciosas de la prensa conservadora internacional, las protestas y la ‘revuelta’ en Tíbet no fueron pacíficas, y empezaron en los monasterios tibetanos de Drepung, Ganden y Sera: toda la provocación estaba perfectamente organizada. Los participantes en la revuelta sumieron a Lhasa en el caos, incendiaron la compañía eléctrica, dejando sin luz a la ciudad y organizaron un verdadero pogromo racista contra chinos han y comerciantes de la minoría musulmana que causó las víctimas ¡de las que después la prensa internacional ha hecho responsable al Gobierno chino! Hay testimonios del linchamiento hasta la muerte de dos ciudadanos chinos han por parte de monjes y jóvenes tibetanos, y sabemos que cinco chicas perecieron abrasadas a consecuencia de uno de los incendios provocados por los monjes y grupos de tibetanos seguidores del Dalai Lama.

Contrariamente a las informaciones que nos han llegado, la Policía china fue incapaz de controlar el feroz estallido de violencia, hasta el punto de que más de 200 policías resultaron heridos, junto a 400 civiles. Más de 400 comercios fueron también saqueados e incendiados, y lo mismo ocurrió con siete escuelas y seis hospitales, así como con decenas de vehículos. La mayoría de la población tibetana no protagonizó esa siniestra explosión de aversión contra chinos han y musulmanes: fue obra de los seguidores del Dalai Lama. Las víctimas perecieron en esa orgía de odio y destrucción y no por la acción represiva de la Policía china.

El momento estaba perfectamente calculado: la proximidad de los Juegos Olímpicos amplifica el efecto del nuevo foco de tensión para Pekín, y, además, la calculada política norteamericana de presión a China (el único país que puede ser un rival para Washington) va a utilizar otras cartas para acosar a China. Pekín sabe que el progresivo fortalecimiento chino tiene puntos débiles que, sin duda, van a ser utilizados por EE UU: Tíbet y el Dalai Lama, pero también los grupos islamistas de la región china de Xinjiang, que reciben oscuros apoyos; así como la posible creación de una crisis en Taiwan, e incluso la reactivación de la crisis nuclear en la península coreana, todos en la periferia de la República Popular china. Porque los hechos de Lhasa no han sido una “revuelta” de un pueblo oprimido, sino una provocación fríamente calculada, de la que el Dalai Lama y Washington conocen todos los detalles.

www.diagonalperiodico.net

Lucha y resistencia de las mujeres tibetanas.

Alexandra David-Neel fatigó a lo largo de su vida numerosos territorios físicos, vocacionales y espirituales. Fue cantante de ópera, periodista, escritora, anarquista y orientalista. Pero ante todo, destacó como incansable viajera, precursora en el descubrimiento de zonas poco conocidas del mundo.

Disfrazada para ocultar su condición de occidental, arribó en 1924 a Lhasa, capital del Tíbet y ciudad vedada en aquellos tiempos para los extranjeros. De aquel periplo destacó en su obra la admiración que experimentó por el fuerte carácter de las mujeres autóctonas.

Le llamó la atención que se aventuraban solas a través de la estepa helada, entre animales salvajes y bandidos; que sacaran adelante a sus familias a pesar de la escasez de recursos; y, en no pocas ocasiones, que practicaran la poliandria, ya que había un número mucho mayor de hombres.

Según escribió en sus diarios: “Pocas europeas y americanas habrían tenido el valor de vivir en semejantes condiciones”.

Represión

La brutal represión que China articula en el Tíbet desde hace más de medio siglo, no ha logrado atenuar la tenacidad de estas mujeres. Por el contrario, ellas son la base fundamental de la resistencia frente al opresor, la argamasa que mantiene cohesionada a una sociedad que sufre la ocupación de un enemigo que se muestra capaz de aplicar los métodos más abominables para perpetuarse en el poder.

Como consecuencia, decenas de mujeres tibetanas se encuentran en los centros de detención clandestinos de la policía y en los campos de trabajo conocidos como laogais, que suman unos 200 y que, por su parentezco con los gulag soviéticos, merecerían un Aleksandr Solzhenitsyn que los sacase a la luz, que descubriera al mundo de las atrocidades que en ellos se cometen.

En primera persona

Adhe Taponstang pasó 21 años en prisión sin que mediase juicio ni condena que justificasen su detención. A lo largo del tiempo que estuvo recluida apenas tuvo posibilidad de ver a sus hijos, Chime Wangyal, que tenía tres años cuando fue arrestada, y Chimi Cando, que acaba de cumplir un año.

“En la prisión, las mujeres jóvenes y atractivas éramos llamadas por el guardia Trang Tsong, que nos ordenaba limpiar su despacho y lavar su ropa”, afirma Adhe Tapostang con evidente amargura. “Después nos ponía en fila y nos violaba”.

Desde la India, país al que huyó tras salir de la cárcel, denuncia también las constantes palizas y torturas que sufría, así como la humillación de la sesiones de “autocrítica” y “reeducación” que le imponían los militares chinos.

Otro testimonio desgarrador es el de Kalsang Palmo, una monja budista que fue arrestada en 1988 por distribuir panfletos a favor de la libertad en Bhakor, uno de los mayores mercados de Lhasa, la capital del Tíbet.

“Me sentí profundamente avergonzada porque nunca me había desnudado frente a un hombre”, afirma. “Me ordenaron que me recostara boca abajo y me golpearon. Otro policía me introdujo un palo en la vagina e inmediatamente me lo metió en la boca. También me dieron descargas eléctricas en el ano”.

Una constante

Casos de vejaciones, de larguísimas condenas, que se repiten una y otra vez, como el de la monja Phuntsog Nyidron, documentado por Human Rights Watch, que entró en prisión a los 22 años y recién fue puesta en libertad 15 años más tarde.

Según el Tibetan Centre for Human Rights and Democracy hay más de 700 tibetanas encarceladas (datos previos a los últimos actos de represión del gobierno chino). La mayoría son monjas, pues la fe que profesan les da valor para levantar la voz frente a la represión china.

Cantan, oran, reparten folletos en la vía públíca. La suya es una resistencia no violenta. Cuando recuperan la libertad padecen esterilizaciones forzadas y se les aleja irremediablemente de los monasterios.

No pocas de ellas huyen hacia Nepal y la India. Avanzan a pie, a través de la nieve, de las cumbres heladas, durante semanas para dar testimonio al mundo de los crímenes contra la humanidad que a diario se perpetran en el Tíbet.

www.20minutos.es

Ejemplos de manipulación informativa sobre el Tíbet.

...por Carlos Martínez

La reciente revuelta en el Tíbet ha ocupado centenares de horas en los medios audiovisuales de todo el mundo. Casi la totalidad de las informaciones parecen escritas por un único y mediocre guionista. Lejos de profundizar en las informaciones, el mensaje ha sido completamente maniqueo: las víctimas, los "buenos", son los tibetanos y los chinos son los “malos”. La página http://www.anti-cnn.com/ -regentada según dice Noticias.dot por voluntarios individuales, que se declaran no vinculados a ninguna organización ni al gobierno chino, sino en contra de los prejuicios occidentales- nos presenta un catálogo de imágenes y vídeos que han sido manipulados en la prensa occidental. Las imágenes que muestran los diferentes medios son de revueltas de monjes budistas en Nepal y en la India. Pero las procedentes del Tíbet también han sido objeto de manipulación. Veamos algunos ejemplos:



A la izquierda tenemos la portada del diario alemán Bild en internet. En ella aparece un monje herido y se apela al boicot contra los Juegos Olímpicos en China. A la derecha se encuentra la fotografía original, en la que se aprecia claramente que se trata de una fotografía tomada en el Nepal como puede leerse en el escudo de la Policía. En la siguiente portada del mismo medio se lapela de nuevo al boicot con imágenes tomadas igualmente en Nepal: los militares tienen el mismo uniforme que en las fotografías anteriores:




La siguiente captura de portada pertenece al poderoso medio CNN. La fotografía que aparece en portada ha sido cuidadosamente recortada para que no aparezcan manifestantes apedreando a unos camiones, seguramente civiles, pues no parecen blindados ni escoltados por tropas armadas:



Otro medio poderoso y con un aura de credibilidad como es el Washington Post también manipuló las noticias sobre el Tibet. En la siguiente captura de pantalla comprobamos cómo de nuevo se ilustra la noticia con una imagen tomada en Katmandú, la capital de Nepal, mientras que el pie de foto sitúa la imagen en Lhasa, capital del Tíbet.



Por supuesto la ultra-conservadora Fox no podía ser menos. En la siguiente noticia se acusa a policías chinos de detener a manifestantes tibetanos. Cualquiera puede comprobar que los policías son indios ¡Sólo hay que ver su aspecto físico!:




La prestigiosa BBC también manipuló en su página web. En la siguiente captura, la noticia se ilustra con una fotografía de una ambulancia y enfermeros. Sin embargo, el pie de foto es el siguiente: “Esta es una muestra de la gran presencia militar en Lhasa”:




Radio France Internacionale se sumó a la ola de desinformación, mientras que titula la noticia “Pekín aumenta la presión”, a su lado inserta una fotografía de la ya familiar policía nepalí:





En España, el diario "Púbico" nos volvió a dar un disgusto a sus lectores publicando la siguiente noticia con el pie de foto "Imágen de televisión en la que se ve a un joven retenido por dos soldados chinos" ¿Alguien ve dos soldados chinos en la siguiente imágen? El sujeto a la derecha de la foto parece llevar un micrófono en la mano y un maletin, el de la izquierda es un civil con toda seguridad y más que "retener" parece que están ayudando al joven del centro:


La ultraderechista web Libertad Digital ilustra su noticia sobre la revuelta en el Tíbet con la siguiente fotografía donde aparece la policía nepalí:


La página también repasa ejemplos de manipulación televisiva, durante una entrevista con el Embajador chino en Canadá, la Televisión canadiense CTV inserta un vídeo donde aparece la policía nepalí para demostrar que el embajador miente:




Las televisiones alemanas N24 y RTL también emitieron en su informativos vídeos tomados en Nepal engañando a sus espectadores. Los policías visten el uniforme de la policía nepalí:











Estos y otros más son los ejemplos que nos muestra el sitio http://www.anti-cnn.com/, los cuales sólo suponen una ínfima parte de la adulteración informativa en el caso del Tibet. China no es un ejemplo precisamente de país socialista pero toda esta campaña orquestada contra ese Estado y los Juegos Olimpicos no se debe a la preocupación por los derechos humanos de los tibetanos. De otro modo, esos mismos medios habrían llamado también al boicot contra los recientes JJOO celebrados en EE.UU., cuyo gobierno mantiene el gulag de Guantánamo y la pena de muerte para menores y enfermos mentales. Lo que ha ocurrido en el Tibet tiene más que ver con el rechazo al capitalismo -personalizado en empresas y comerciantes chinos, algo que ha ocurrido incluso en España- que con el derecho a la autodeterminación, un lujo que no pueden permitirse los tibetanos, so pena de volver al feudalismo teocrático.

www.rebelion.org

(Nota Roig i Negre: El derecho de autodeterminación (del individuo, pues fuera de este ámbito el término carece de sentido), consideramos, es inalieneable, y no conduciría al feudalismo teocrático, pues más bien ello supondría por el contrario la heterodeterminación. Lo que con seguridad conduciría al feudalismo teocrático sería la cesión del poder político por parte del pueblo tibetano a los líderes budistas, lo que no es sino el plan que viene mascando Occidente desde hace ya algún tiempo, y del que la información aportada por el presente artículo no es sino el reflejo)

lunes, 31 de marzo de 2008

Taiwan y Tíbet, una de cal y otra de arena para la China Olímpica.

Las protestas organizadas en Tíbet -y que han contado con un gran eco mediático en Occidente- y las recientes elecciones presidenciales en Taiwán, con la derrota de las fuerzas independentistas, marcan las líneas de la actualidad del gigante chino en vísperas de los Juegos Olímpicos.

...por Txente REKONDO / Gabinete Vasco de Análisis Internacional (GAIN)

Junto a las expectativas creadas para China por el triunfo del Kuomintang en la isla taiwanesa, el autor disecciona la compleja situación en Tíbet, un pueblo atrapado por el centralismo chino, el intervencionismo occidental y la visión teocrática de sus actuales dirigentes.

Los tres «enemigos» a combatir por parte de la Organización de Cooperación de Shangai (SCO), los tres «ismos», serían «el fundamentalismo religioso, el separatismo y el terrorismo», y esa filosofía está muy presente en la política que desarrolla Beijing junto a otros países vecinos. En esta ocasión son las «dos tes» las que parecen asomarse con fuerza al escenario chino aunque por diferentes motivos, Tíbet y Taiwán.

En Taiwán, la victoria de Ma Ying, candidato del Kuomitang (KMT), ha supuesto una excelente noticia para Beijing, ya que ha supuesto al mismo tiempo la derrota del Partido Progresivo Democrático (DPP) y el final de la era de Chen Shui-bian.

Buena parte de la población de Taiwán se mostraba cansada de los ocho años de mandato del DPP y sobre todo entre las generaciones más jóvenes no se ve con buenos ojos la política de distinción étnica que ha hecho el DPP, diferenciando entre los benshengren (nativos taiwaneses) y los waishengren (inmigrantes). La corrupción, la caída de la economía de la isla y el aumento del desempleo y de la inflación también han actuado en contra del DPP.

Durante toda la campaña los temas centrales han girado en torno a la identidad y la seguridad nacional y la recuperación económica. Sin olvidar la relación directa que todo ello guarda con la relación con la República Popular China. Sobre la mesa estaban dos propuestas, la del DPP que remarcaba la existencia de «dos naciones separadas que deben mantener relaciones entre estados» y la del Kuomitang, que aboga por un mayor acercamiento hacia Beijing como salida más plausible para la isla.

En el ámbito económico, que influye mucho en la balanza final, las relaciones con Beijing se presentan claves. Así, el nuevo presidente defiende la apertura inmediata de vuelos aéreos entre Taiwán y el continente chino, abrir el mercado taiwanés al capital chino y las fronteras a una mano de obra más barata, y sobre todo atraer el enorme potencial turístico de los chinos del continente.

Evidentemente la victoria de Ma ha sido recibida con esperanza en Beijing, sobre todo por su tono más conciliador, y curiosamente el candidato del Kuomitang también era el favorito de Washington. Los dirigentes de la República Popular China son conscientes de que el efecto dominó de la declaración de independencia de Kosovo puede influenciar el debate actual, pero también saben de buenas fuentes que el Gobierno del Kuomitang no tiene ninguna intención de declarar una independencia de iure.

Los próximos meses, el nuevo Gobierno taiwanes deberá hacer frente a importantes retos, como «el problema de la etnicidad y el debate sobre la identidad nacional, la corrupción que también puede afectar a sus propias filas y cimentar un sistema judicial independiente». El KMT se ha hecho con la presidencia, con las tres cuartas partes de los escaños en el Parlamento y con dos tercios de los ayuntamientos y administraciones urbanas. Todo ello le confiere un importante control.

Por su parte, las protestas de los últimos días en Tíbet también están ocupando buena parte de las noticias de la mayoría de medios occidentales. Los incidentes, que comenzaron en Lhasa, capital de la Región Autónoma del Tíbet, se han extendido a otras comunidades tibetanas en las provincias vecinas de Sichuan, Qinghai y Gansu. Paralelamente, el Dalai Lama se ha negado a realizar un llamamiento a la calma.

Lo que más llama la atención es el doble rasero de la llamada comunidad internacional y, sobre todo, la probable planificación interesada de la misma junto al apoyo de actores extranjeros. Así, el silencio que se tiene sobre la realidad del pueblo uighur contrasta con la campaña mediática que se desarrolla en torno al régimen religioso presidido por el Dalai Lama.

El dirigente tibetano insiste en que reclama una «verdadera autonomía» para Tíbet, y no la independencia, mientras que Beijing declara una predisposición condicionada para mantener conversaciones. Pero parece que el propio Dalai Lama y su círculo de colaboradores quieren aprovechar la cercanía de los Juegos Olímpicos para internacionalizar su situación.

Y en este contexto es donde algunos no dudan en apreciar la mano interesada de la CIA, que desde hace tiempo mantiene lazos de colaboración muy estrechos con el entorno del Dalai Lama y con el Movimiento por un Tíbet Libre. Son de sobra conocidos los intereses desestabilizadores de Washington en China, utilizando para ello las justas demandas del pueblo tibetano.

Los alzamientos de 1959, el entrenamiento de grupos armados tibetanos en EEUU en los sesenta, la colaboración de los gobiernos de EEUU e India con agentes tibetanos, la revuelta de 1987... son antecedentes claros que apuntan en esa dirección. Las manifestaciones que comenzaron el 14 de marzo se pueden englobar en esa teoría.

En la actualidad, desde algunos ámbitos de la Casa Blanca se observa el auge chino como un evidente peligro para sus intereses no sólo en Asia, sino en África o Latinoamérica. De ahí que se haya visto una oportunidad en estos momentos para relanzar las demandas tibetanas y poner en peligro uno de los mayores retos que va a afrontar Beijing en los próximos meses, los Juegos Olímpicos.

La presencia de cualificados cuadros chinos, con experiencias en reprimir las demandas separatistas del pueblo uighur, y de tropas de élite del Ejército chino indican la determinación de Beijing de acabar con las protestas de forma rápida y a cualquier precio. Por otro lado, el Gobierno chino intentará evitar que este tipo de protestas obstaculicen el paso de la antorcha olímpica por Tíbet en junio y, sobre todo, que generen un nuevo movimiento internacional que apoye el boicot a los Juegos.

Una vez más, el pueblo tibetano se encuentra atrapado en una lucha donde se imponen los intereses de terceros, con EEUU buscando desestabilizar a China, y ésta intentando mantener su «unidad» a cualquier precio, y con un actor local, como es el Dalai Lama, que intenta perpetuar ese régimen religioso-feudal que cada vez cuenta con más detractores en su propio pueblo. La interferencia de esos protagonistas no debería ser impedimento para que el pueblo tibetano pueda ejercitar libremente su derecho de autodeterminación, sin injerencias ni condiciones y, al mismo tiempo, sea capaz de desarrollar un nuevo sistema que rompa con los privilegios y desigualdades que supone el sistema clerical de los monjes budistas.

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