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lunes, 20 de julio de 2009

El bien más preciado es la libertad.

18/07/2009

La respuesta popular al golpe fascista de 1936 fue la materialización a gran escala de la Acción Directa, que era, y es, uno de los principios básicos de la CNT.

Este mes se cumplen setenta y tres años de aquel 18 de julio de 1936 en el que lo más reaccionario del país, la auténtica España negra, se levantó en armas contra el pueblo trabajador. La derecha asilvestrada, en estrecha alianza con la jerarquía eclesiástica, utilizó la vía del golpe de Estado para retrotraer la situación socio-política a la época anterior a la proclamación de la República.

La CNT sabía perfectamente que se iba a producir el levantamiento (de hecho, hacía meses que había advertido de ello al gobierno republicano), y por lo tanto estaba preparada, en tensa espera, para responder a él con todos los medios a su alcance. Así, nada más conocerse que se había iniciado en el norte de Marruecos el movimiento militar-fascista-clerical (cosa que el gobierno negó en las primeras y decisivas horas) declaró la huelga general, y su militancia se preparó para el enfrentamiento directo con los enemigos de clase.

Madrid y Barcelona, las dos ciudades más grandes, eran -precisamente por ese motivo- los dos principales objetivos de los sublevados, y en ambas fracasaron, gracias a la enconada resistencia popular. Especialmente en Barcelona, la oposición a los militares traidores fue tan fuerte y tan bien coordinada que el fracaso del ejército fue estrepitoso. El pueblo trabajador barcelonés, sin distinción de sexos ni edades, se echó a la calle y se enfrentó, prácticamente sin armas, a los facciosos, venciéndolos tras una cruenta lucha. La gesta popular fue posible gracias al idealismo de aquellos hombres y mujeres imbuidos de los principios libertarios, lo que les llevaba al heroísmo y al desprecio de la propia vida, si era preciso. El mismo himno de la CNT (la vieja Varsoviana) dice que el bien más preciado es la libertad, y no la vida u otro valor, y aquellos militantes estaban dispuestos a arriesgar su vida en la lucha por conseguir la libertad para todos. Por cierto, que la victoria popular parece ser que se empezó a estudiar desde entonces en academias militares de todo el mundo, para que no volviera a darse el caso de que una chusma -como la calificaron aquellos militarotes- derrotara a tal institución.

La respuesta popular al golpe fascista, más enérgica cuanto mayor era la presencia de las organizaciones libertarias en las distintas regiones, fue la materialización a gran escala de la Acción Directa, que era, y es, uno de los principios básicos de la CNT. Y esa acción directa continuó, inmediatamente después de vencer al enemigo en todos los lugares en los que fue posible, manifestándose en la incautación y colectivización de las empresas, en muchos casos abandonadas por los empresarios, y a las que los trabajadores volvieron a poner en funcionamiento. Se ponía así en práctica el Concepto Confederal del Comunismo Libertario, aprobado en el Congreso Confederal de mayo del mismo año, para el que se tomó como base el folleto escrito por Isaac Puente. La industria, la agricultura y los servicios funcionaron mucho mejor, con un notable aumento de la productividad, porque los obreros eran conscientes de que, una vez eliminados los patronos, estaban trabajando para sí mismos; es decir, en beneficio de la sociedad en su conjunto y no en provecho de una minoría explotadora.

Mientras la CNT, la FAI, y las demás organizaciones del movimiento libertario, se habían puesto manos a la obra para extender y profundizar la obra constructiva de la revolución social, otros conspiraban contra las conquistas populares. Así, por ejemplo, los esbirros de Stalin se opusieron al pueblo, desarrollando una labor claramente contrarrevolucionaria, pues el mismo día 19 de julio de 1936 el PSUC (rama catalana del partido comunista) dejó bien claro que luchaba por la república democrática, y lo mismo manifestó Santiago Carrillo, mientras que el también comunista Jesús Hernández atacó duramente a la CNT por las incautaciones de empresas que había realizado.

Pero no se conformaron los comunistas estatistas con oponerse dialécticamente a la revolución social, sino que llegaron al asesinato de compañeros cenetistas y anarquistas que se opusieron a la militarización de las milicias (cuando esta se produjo) o se negaron a aceptar el carnet del partido comunista español. Además, cuando creyeron ser lo suficientemente fuertes, provocaron en Barcelona -en los primeros días de mayo de 1937-, como marionetas que eran de la URSS, una verdadera guerra civil dentro del campo antifascista, con la intención de destruir a la CNT o, al menos, debilitarla de una manera importante, sin tener ningún reparo en provocar cientos de muertos.

Esta es la verdad, y de ello hay constancia escrita y audiovisual. El pueblo obrero -con la CNT a la cabeza- no sólo se enfrentó a una parte del ejército español (ayudado por Alemania e Italia), sino también al totalitarismo soviético, que actuaba a través de los estalinistas españoles. Porque la CNT deseaba la verdadera revolución y luchaba por ella, costase lo que costase, y no defendía una república democrático-burguesa que había reprimido duramente a los trabajadores. Los compañeros que nos precedieron no araron en el mar, porque la CNT -hoy como ayer- está en contra de todo gobierno y de todo régimen político, puesto que está en contra del sistema capitalista. Somos una alternativa global al sistema, el embrión de una nueva sociedad, sin dirigentes y dirigidos, sin amos y esclavos, sin explotadores y explotados. Mientras tanto, vamos consiguiendo victorias parciales que mejoren las condiciones económicas y sociales de los trabajadores. Mordemos los tobillos del sistema y algún día nos lanzaremos a su yugular.

Artículo elaborado por el Secretariado Permanente del Comité Nacional para la editorial del periódico cnt.

www.lahaine.org

domingo, 19 de julio de 2009

Valentín González: 30 años después, dignidad y memoria.

"Mi nombre es Francisca González Ramírez, y tenía un hermano del cual supongo se acordará, su nombre era Valentín González Ramírez y murió con veinte años de un pelotazo de goma de la policía en el mercado de abastos de Valencia, el día 25 de junio del año 1979, en una huelga, legalizada, de trabajadores de la colla de dicho mercado".

Hace unos meses recibí una carta que empezaba así, con vocación de crónica periodística. Francisca me recordaba que durante un tiempo tuvo un hermano, y que demasiado pronto dejó de tenerlo. Y ahora quiere saber si nos acordamos de él porque la CGT planea elaborar un libro y montar una exposición para cuando el año que viene se cumplan tres décadas de aquella atrocidad.

La semana pasada gentes con buena memoria se juntaron en el punto exacto donde Valentín cayó con el corazón anegado en sangre, y un año más depositaron rosas rojas. Este sitio tan cambiado, en unos tiempos tan distintos. Un lugar sin placa conmemorativa junto al instituto de enseñanza que por supuesto (¡por supuesto!) no lleva su nombre.

Pues claro que nos acordamos de aquel buen mozo de manos grandes, encajonado inerte en el túmulo A de la morgue, ajeno ya a las preocupaciones salariales y a las ilusiones por la novia y el proyecto de coche. Y de aquella silueta suya trazada con tiza en el asfalto, con una cruz en el pecho, que solo la tormenta después del entierro alcanzaría borrar. Aún vemos las carretillas paradas, rindiendo honores en su verticalidad, y las flores que caían de los balcones de una ciudad paralizada mientras transcurría la impresionante comitiva fúnebre. Recordamos a su padre, también Valentín, también anarquista y trabajador en huelga, apaleado por un guardia y defendido por el joven un minuto antes de que el proyectil le fulminara. Aquel hombre al que tanto se habría parecido Valentín en caso de que le hubieran permitido alcanzar (ahora) su edad. Un cargador recio y roto que, abrazado a la hija, caminaría kilómetros tras el coche fúnebre.

Y tampoco olvidamos al joven y prometedor señor gobernador (ausente) que no solo no reconoció falta ni mandó investigar, sino que además se atrevió a decir que la policía (grises entonces, todo gris) había sido demasiado blanda.

No podemos, por tanto, recordar a aquel que disparó, ni al que ordenó intervenir de forma tan brutal en un conflicto legalizado y pacífico. Ni siquiera sabemos si algún documento en los archivos oficiales lleva el nombre de Valentín.

Algunas veces, en los últimos 29 años, he pensado en el policía que apretó el gatillo a quemarropa, en si habrá visto la luz democrática, en si habrá llegado a sumarse a una huelga…, en si de vez en cuando se despierta por las noches… En qué les habrá contado a los hijos sobre su misión durante aquellos tiempos confusos en que demasiados jóvenes, obreros y estudiantes que no habían nacido para héroes ni víctimas, se vieron obligados a hacer su vida a orillas de la muerte.

www.rojoynegro.info

Una muestra más de la fidelidad de policías y jueces a la legalidad de Franco.

...por Angel Rekalde

De nuevo las calles vascas se convierten en campo de batalla. Por esta vez, sólo de modo simbólico. Fue Fraga quien acuñó la frase prepotente de "la calle es mía". Y está visto que no hemos salido de aquella disputa. Por detrás vienen sus herederos e insisten en reclamar la propiedad que, a juzgar por el revuelo representa mucho interés en juego.

Según vemos, la ideología, el imaginario, a falta de otros soportes, se discute en las placas que ponen nombre, y reconocimiento y significado conmemorativo, al callejero que pone orden y recorrido a nuestros pasos.

Un juzgado español, por más que se titule de Bilbao, ha sentenciado que se retiren los nombres de Txiki y Otaegi de la plaza de Etxebarri. La juez argumenta en su condena que Txiki y Otaegi, fusilados por la dictadura franquista, eran "dos terroristas culpables de su pertenencia a banda terrorista" (sic; la redundancia es recurso de sentencia, de autoridad moral, diríamos, de contundencia). Según esto, el homenaje que les otorga esa plaza atenta contra el "derecho fundamental recogido en la Constitución, como es el del honor y dignidad de las víctimas". Como decía Walter Benjamín, "ni siquiera los muertos estarán a salvo del enemigo si éste vence. Y no ha dejado de vencer nunca".

El nombre de la plaza en litigio fue recurrido por la Delegación del Gobierno ante los tribunales. Una muestra más de la fidelidad de policías y jueces a la legalidad de Franco, y la defensa de aquellos crímenes, más allá del paso de los años, y de los regímenes, y de los cambios (si los ha habido). Que dos personas fusiladas por un Estado de terror, sin la menor defensa jurídica, sin garantías ni derechos, no sean consideradas víctimas por una juez, o por la Constitución que invoca, dice mucho de la catadura moral de este sistema judicial a que nos han condenado.

Tiene bemoles que se nos hable de víctimas y verdugos a cuenta de un episodio siniestro donde los haya, la consumación de unos asesinatos ante un paredón de fusilamiento, al alba, miles de buitres callados van extendiendo sus alas, maldito baile de muertos, toda Europa un clamor contra España y hasta el Vaticano retiró su apoyo incondicional a Franco, a manos de una pandilla de sicarios que nunca ha pagado por sus delitos, que los jueces jamás han procesado, ni investigado, como jamás revisaron los expedientes de desaparecidos y ajusticiados en las cunetas, o los Tribunales de Orden Público...

Otro dato inquietante de estas pendencias judiciales es comprobar cómo se construye sociedad -e imaginario colectivo- sobre soportes policiales: es el caso de los nombres de nuestras calles; pero también se ilegalizan partidos a partir de informes de la policía y la guardia civil (confesión de la fiscalía mayor del reino); se cierran periódicos (recordemos Egunkaria) sobre la resaca del comisario de turno; nuestra prensa, medios de comunicación y políticos de todo rumbo fundan sus declaraciones en filtraciones e información de rango policial, sin la menor cautela ni distancia ante las versiones de una policía que muestra estos instintos.

En fin, hablemos en plata, en cristiano. Sin zarandajas ni repollos jurídicos. Cuando la juez de marras habla de dignidad y reconocimiento, de derechos fundamentales, de víctimas y verdugos, tan sólo está adornando y justificando lo que de hecho es su oficio: el dictar quién es culpable y quién inocente. A quién condeno y a quién absuelvo. Y lo que dice esa sentencia es que Txiki y Otaegi eran culpables, y quienes los fusilaron, inocentes. Que el tribunal les condenó, y punto. Y les mató porque así eran los tiempos, y no vamos a entrar en ello. En resumen, que están bien muertos.

Decía Bertold Brecht que, al final, ni nombres ni ruido, "de esas calles quedará lo que pasó a su través: el viento". Es posible. Para entonces estaremos todos muertos. Entretanto, viendo estas infamias, nos queda el escalofrío.

www.euskaldunak.info

domingo, 26 de octubre de 2008

Un tribunal español acusa a Franco 33 años después de su muerte.

El dictador Francisco Franco ha sido señalado como responsable de 114.266 desapariciones por la Audiencia Nacional, heredera del Tribunal de Orden Público franquista. Ocurre, sin embargo, cuando han transcurrido ya 33 años desde la muerte de Franco y cuando tanto él como los otros 34 altos cargos a quienes señala el juez Baltasar Garzón habrían fallecido. Garzón cerrará la causa cuando lo certifique.

33 años después de la muerte de Francisco Franco y de la posterior reforma del régimen político en el Estado español, un tribunal de la Audiencia Nacional ha determinado que el llamado «Alzamiento» de 1936 «fue una decisión perfectamente planeada y dirigida a acabar con la forma de gobierno de España, atacando y ordenando la detención e incluso la eliminación física de personas que ostentaban responsabilidades en los altos organismos de la Nación, y ello, como medio o al menos como paso indispensable para desarrollar y ejecutar las decisiones previamente adoptadas sobre la detención, tortura, desaparición forzada y eliminación física de miles de personas por motivos políticos e ideológicos».

El auto lo firma el juez instructor de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, que, contra el criterio del fiscal, se ha declarado competente para evaluar desapariciones ocurridas entre 1936 y 1951. En cualquier caso, avanza al mismo tiempo que cerrará el sumario cuando se certifique que todos han fallecido.

Diez años después de Pinochet

La «investigación» se produce, por tanto, 72 años después del golpe de Estado franquista y una vez transcurridos 57 años desde las últimas desapariciones incluidas en el sumario. Todo ello ha sido promovido a instancia de asociaciones que reivindican la memoria histórica. Garzón, que es instructor de la Audiencia Nacional desde el año 1988, admite ahora que estos hechos «nunca han sido investigados» por la Justicia española, pese a que considera que encajan claramente en un delito de «detención ilegal sin dar razón de su paradero». En consecuencia, los sitúa como delitos de «crímenes contra la Humanidad» que nunca prescriben, según la doctrina aplicada a otros estados por el propio Garzón antes que ahora (hace hoy diez años provocó por ello la detención del chileno Augusto Pinochet). Pero la prescripción sí se habrá producido de facto si todos los culpables han muerto.

Por si cupiera alguna duda, Baltasar Garzón deja claro que en el auto que «con este procedimiento no se trata de hacer una revisión en sede judicial de la Guerra Civil española; ni ésa es la intención de los denunciantes ni puede serlo desde el punto de vista jurídico penal del instructor, ya que eso supondría la formación de una especie de causa general».

Falange se exculpa

Los indicios que llevan a la Audiencia Nacional a responsabilizar a Franco y sus correligionarios tampoco son nuevos. Así, en el auto se citan unas declaraciones del dictador español a un periodista de "Chicago Daily Tribune" el 27 de julio de 1936, en las que aseguraba que luchaba contra un bando que combatía «contra España» y que seguiría adelante «a cualquier precio». Al apuntarle el redactor que para ello tendría que «matar a media España», Franco replicó: «He dicho que al precio que sea».

Garzón pide también en el auto que el Ministerio del Interior identifique quiénes eran los máximos dirigentes de Falange Española y de las JONS entre 1936 y 1951. Esta formación, que sigue siendo plenamente legal en el Estado español, emitió una nota en la que niega que sea responsable de ningún crimen porque «nunca propugnó ningún tipo de violencia gratuita».

Autorizan «a la mayor urgencia» la apertura de 19 fosas, entre ellas el cementerio de Ezkaba

La decisión de la Audiencia Nacional no tendrá repercusiones penales, pero sí puede contribuir a facilitar las exhumaciones de restos de desaparecidos ya localizados. Así, Garzón autoriza «a la mayor urgencia» la apertura de 19 fosas, una de las cuales se encuentra en el antiguo cementerio del penal de Ezkaba, junto a Iruñea. Se trata de un depósito de cadáveres hallado hace unos pocos años y del que ya se han desenterrado algunos restos. Todo ello se ha hecho por iniciativa privada y altruista, sin participación institucional alguna, al igual que ha ocurrido con la recuperación de la historia de la fuga del fuerte de Ezkaba en mayo de 1938, una de las más masivas y dramáticas de la historia (hubo más de 200 muertos). Se desenterrarán también restos como los del poeta Federico García Lorca.

En Euskal Herria, la decisión fue saludada por organizaciones como la Asociación de Familiares de Fusilados y Desaparecidos de Navarra, en nombre de la cual Ioseba Eceolaza subrayó la importancia de que «llegue a los tribunales la responsabilidad del régimen franquista en los crímenes de lesa humanidad frente a la impunidad que ha habido hasta el momento».

Ahaztuak llamó la atención sobre la inclusión en el escrito de Garzón de elementos de todo tipo «que en sí no tienen nada de novedosos, más allá de que aparezcan por primera vez en un auto judicial». Destacó como positivo el paso dado, porque refrenda la categoría de «crímenes contra la Humanidad y genocidio que definen las decenas de miles de desapariciones y ejecuciones extrajudiciales del franquismo». Pero espera ahora que no se quede en una mera declaración mediática. «Si busca un nuevo fraude a las víctimas del franquismo, evidentemente nos tendrá enfrente».

www.gara.net

El poderío de las corporaciones transnacionales es tan grande que traspasa todas las fronteras.

El 4 de diciembre de 1972, el presidente chileno Salvador Allende pronunció un discurso ante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). A continuación se recoge un extracto de su intervención, concretamente la parte referida al poder de las empresas transnacionales:

«Ante la Tercera UNCTAD tuve la oportunidad de referirme al fenómeno de las corporaciones transnacionales y destaqué el vertiginoso crecimiento de su poder económico, influencia política y acción corruptora. De ahí la alarma con que la opinión mundial debe reaccionar ante semejante realidad.

El poderío de estas corporaciones es tan grande, que traspasa todas las fronteras. Sólo las inversiones en el extranjero de las compañías estadounidenses, que alcanzan hoy a 32 mil millones de dólares, crecieron entre 1950 y 1970 a un ritmo de 10% al año, mientras las exportaciones de este país aumentaron sólo a un 5%. Sus utilidades son fabulosas y representan un enorme drenaje de recursos para los países en desarrollo. Sólo en un año, estas empresas retiraron utilidades del Tercer Mundo que significaron transferencias netas en favor de ellas de 1723 millones de dólares: 1 013 millones de América Latina, 280 de África, 366 del Lejano Oriente y 64 del Medio Oriente.

Su influencia y su ámbito de acción están trastocando las prácticas tradicionales del comercio entre los Estados de transferencia tecnológica, de transmisión de recursos entre las naciones y las relaciones laborales. Estamos ante un verdadero conflicto frontal entre las grandes corporaciones transnacionales y los Estados. Estos aparecen interferidos en sus decisiones fundamentales -políticas, económicas y militares- por organizaciones globales que no dependen de ningún estado y que en la suma de sus actividades no responden ni están fiscalizadas por ningún Parlamento, por ninguna institución representativa del interés colectivo.

En una palabra, es toda la estructura política del mundo la que está siendo socavada. "Los mercaderes no tienen patria. El lugar donde actúan no constituye un vínculo. Sólo les interesa la ganancia." Esta frase no es mía, es de Jefferson.

Pero, las grandes empresas transnacionales no sólo atentan contra los intereses genuinos de los países en desarrollo, sino que su acción avasalladora e incontrolada se da también en los países industrializados, donde se asientan. Ello ha sido denunciado en los últimos tiempos en Europa y Estados Unidos, lo que ha originado una investigación en el propio Senado norteamericano. Ante este peligro, los pueblos desarrollados no están más seguros que los subdesarrollados. Es un fenómeno que ya ha provocado la creciente movilización de los trabajadores organizados, incluyendo a las grandes entidades sindicales que existen en el mundo. Una vez más, la actuación solidaria internacional de los trabajadores deberá enfrentar a un adversario común: el imperialismo.»

Discurso completo



www.omal.info

sábado, 25 de octubre de 2008

El Tribunal Europeu de Drets Humans rebutja la revisió d'una sentència de 1941 que va dictar l'execució de dos antifeixistes.

València, 2 d'octubre de 2.008

El Tribunal Europeu de Drets Humans ha rebutjat la revisió de la sentència dictada en 1941 per un consell de guerra sumaríssim que va condemnar mort i va executar Agueda Campos Barrachina i Amando Muñiz Verdayes.

La revisió havia estat interposada per Vicente Muñiz Campos, fill d'Águeda i d'Amant, després d’haver passat per la Sala Militar del Tribunal Suprem i pel Tribunal Constitucional. Segons pareix argumenten que els fets de la demanda no afecten el fill del matrimoni afusellat, sinó únicament els seus pares. El Tribunal, inclús contradiu a la Llei de Justícia Militar espanyola mateix, que sí que reconeix el dret a demanar la revisió de tal sentència condemnatòria. Ara Vicente, no pot presentar cap al·legació i el Tribunal ni tan sols està obligat a contestar-li.

Vicente Muñiz havia interposat anteriorment el Recurs d'Empara en el Tribunal Constitucional, que l’ havia denegat argumentant que s’“havien esgotat tant el termini per a interposar el recurs com els efectes de la sentència ja que aquesta es va executar el 1.941”.

I això a pesar de reconéixer que la sentència, que va ser dictada pel Consell de Guerra Permanent de València el 19 de febrer de 1941, “tant per la condemna que imposa com pel procediment en què va ser dictada, és clarament incompatible amb les garanties que consagra la Constitució” i que no efectua l'enjudiciament de la sentència per no tenir la Constitució eficàcia retroactiva.

Ja abans la Sala Militar del Tribunal Suprem havia rebutjat la revisió i anul·lació de la sentència al·legant que se subjectava a una “rigorosa exigència tecnicojurídica”, i afirmava que la Constitució “no pot alterar els fets que com a provats es van recollir en infinitat d'òrgans jurisdiccionals en aplicació d'un dret que estava en vigor quan es van produir amb subjecció al procediment que en aquell moment l'ordenament jurídic tenia establert”.

És a dir, que el Tribunal Suprem no va tenir cap problema per a donar legalitat a totes les execucions de demòcrates dictades pels tribunals creats pel colp militar contra el govern legítim de la República, i a admetre com a “òrgans jurisdiccionals” els Consells de Guerra, com si foren producte d'un ordenament jurídic dotat de legitimitat i legalitat democràtica, i al no haver estat anul·lats tampoc aquests judicis per la Llei de la Memòria recentment aprovada, ens trobem, a pesar dels més de 70 anys transcorreguts, que a les víctimes dels processos militars franquistes se'ls nega la tutela judicial dels seus drets, tant per la jurisdicció espanyola com per l'europea .

La lluita de Vicente Muñiz Campos per la rehabilitació moral i jurídica dels seus pares i per la nul·litat del judici que els va condemnar mort i els va executar, ve de lluny. Durant anys va anar d'organisme en organisme, d'autoritat en autoritat recopilant dades sobre el judici i l'afusellament dels seus pares, Amando Muñiz i Águeda Campos, de 30 i 29 anys.

Prompte va saber que havien estat condemnats a mort per l'assassinat de tres dones en un judici ple d'irregularitats, en situació total d'indefensió, sense testimonis dels fets, sense els cadàvers de les suposades assassinades, sense els seus noms, sense ni tan sols una prova, sense saber-se ni quan ni on s'havien realitzat els suposats assassinats i sense respectar-se ni de bon tros el principi de presumpció d'innocència, de manera que serví de poc que ells ho negaren una vegada i una altra. La prova estimada pel Consell de Guerra com concloent, va ser la declaració d'un falangista que havia “sentit” en una ocasió que Águeda va dir que havia matat tres dones.

La realitat, clar està, va ser una altra. Van ser condemnats a mort i assassinats per ser republicans, per ser del POUM i de la CNT, per donar suport a la legalitat vigent, és a dir, el govern legítim de la República constituït després d'unes eleccions lliures i democràtiques. Van ser víctimes de l'extermini polític del franquisme i van ser afusellats el 5 d'abril de 1.941 a Paterna (València).

Per a la democràcia espanyola, i ara per a l'europea, és una vergonya mantenir la validesa formal de les condemnes imposades pel terror de la dictadura franquista i postergar una vegada i una altra el qüestionament de les seues mesures repressives. Esta situació només admet que l'Estat assumisca el deure institucional d'adoptar les mesures jurídiques necessàries per a declarar d'ofici la nul·litat dels processos mitjançant els quals es va consagrar la repressió del franquisme. Es repararà algun dia l'immens dany causat als qui van patir el terror del franquisme?

www.antifeixistes.org

El Guernica de Picasso en tres dimensiones.

El ataque al pueblo de Guernica, capital cultural vasca, empezó a las cuatro y media de la tarde del 26 de abril de 1937.
Durante los juicios de Nuremberg, el que fuera mariscal de la Luftwaffe, Hermann Goering, declaró: "La guerra civil española dio una oportunidad de poner a prueba a mi joven fuerza aérea".
El Gobierno de la República encargó a Picasso un mural para la Exposición Universal de 1937: el bombardeo fue su inspiración.



Audio relacionado en Roig i Negre: El Guernica de Picasso

domingo, 12 de octubre de 2008

12 de octubre: nada que festejar.

...por Eduardo Galeano ("Ayer: Cinco siglos de prohibición del arcoiris en el cielo americano" en Ser como ellos y otros artículos, 1992)

El Descubrimiento: el 12 de octubre de 1492, América descubrió el capitalismo. Cristóbal Colón, financiado por los reyes de España y los banqueros de Génova, trajo la novedad a las islas del mar Caribe.
En su diario del Descubrimiento, el almirante escribió 139 veces la palabra oro y 51 veces la palabra Dios o Nuestro Señor. Él no podía cansar los ojos de ver tanta lindeza en aquellas playas, y el 27 de noviembre profetizó: "Tendrá toda la cristiandad negocio en ellas". Y en eso no se equivocó.

Al cabo de cinco siglos de negocio de toda la cristiandad, ha sido aniquilada una tercera parte de las selvas americanas, está yerma mucha tierra que fue fértil y más de la mitad de la población come salteado. Los indios, víctimas del más gigantesco despojo de la historia universal, siguen sufriendo la usurpación de los últimos restos de sus tierras, y siguen condenados a la negación de su identidad diferente.

Se les sigue prohibiendo vivir a su modo y manera, se les sigue negando el derecho de ser. Al principio, el saqueo y el otrocidio fueron ejecutados en nombre del Dios de los cielos. Ahora se cumplen en nombre del dios del Progreso.

Sin embargo, en esa identidad prohibida y despreciada fulguran todavía algunas claves de otra América posible. América, ciega de racismo, no las ve.

El 12 de octubre de 1492, Cristóbal Colón escribió en su diario que él quería llevarse algunos indios a España para que aprendan a hablar ("que deprendan fablar"). Cinco siglos después, el 12 de octubre de 1989, en una corte de justicia de los Estados Unidos, un indio mixteco fue considerado retardado mental ("mentally retarded") porque no hablaba correctamente la lengua castellana.

Ladislao Pastrana, mexicano de Oaxaca, bracero ilegal en los campos de California, iba a ser encerrado de por vida en un asilo público. Pastrana no se entendía con la intérprete española y el psicólogo diagnosticó un claro déficit intelectual. Finalmente, los antropólogos aclararon la situación: Pastrana se expresaba perfectamente en su lengua, la lengua mixteca, que hablan los indios herederos de una alta cultura que tiene más de dos mil años de antigüedad.

El Paraguay habla guaraní. Un caso único en la historia universal: la lengua de los indios, lengua de los vencidos, es el idioma nacional unánime. Y sin embargo, la mayoría de los paraguayos opina, según las encuestas, que quienes no entienden español son como animales.

De cada dos peruanos, uno es indio, y la Constitución de Perú dice que el quechua es un idioma tan oficial como el español. La Constitución lo dice, pero la realidad no lo oye. El Perú trata a los indios como África del Sur trata a los negros. El español es el único idioma que se enseña en las escuelas y el único que entienden los jueces y los policías y los funcionarios. (El español no es el único idioma de la televisión, porque la televisión también habla inglés.) Hace cinco años, los funcionarios del Registro Civil de las Personas, en la ciudad de Buenos Aires, se negaron a inscribir el nacimiento de un niño. Los padres, indígenas de la provincia de Jujuy, querían que su hijo se llamara Qori Wamancha, un nombre de su lengua. El Registro argentino no lo aceptó por ser nombre extranjero.

Los indios de las Américas viven exiliados en su propia tierra. El lenguaje no es una señal de identidad, sino una marca de maldición. No los distingue: los delata. Cuando un indio renuncia a su lengua, empieza a civilizarse. ¿Empieza a civilizarse o empieza a suicidarse?

Cuando yo era niño, en las escuelas del Uruguay nos enseñaban que el país se había salvado del problema indígena gracias a los generales que en el siglo pasado exterminaron a los últimos charrúas.

El problema indígena: los primeros americanos, los verdaderos descubridores de América, son un problema. Y para que el problema deje de ser un problema, es preciso que los indios dejen de ser indios. Borrarlos del mapa o borrarles el alma, aniquilarlos o asimilarlos: el genocidio o el otrocidio.

En diciembre de 1976, el ministro del Interior del Brasil anunció, triunfal, que el problema indígena quedará completamente resuelto al final del siglo veinte: todos los indios estarán, para entonces, debidamente integrados a la sociedad brasileña, y ya no serán indios.

El ministro explicó que el organismo oficialmente destinado a su protección (FUNAI, Fundacao Nacional do Indio) se encargará de civilizarlos, o sea: se encargará de desaparecerlos. Las balas, la dinamita, las ofrendas de comida envenenada, la contaminación de los ríos, la devastación de los bosques y la difusión de virus y bacterias desconocidos por los indios, han acompañado la invasión de la Amazonia por las empresas ansiosas de minerales y madera y todo lo demás.

Pero la larga y feroz embestida no ha bastado. La domesticación de los indios sobrevivientes, que los rescata de la barbarie, es también un arma imprescindible para despejar de obstáculos el camino de la conquista.

Matar al indio y salvar al hombre, aconsejaba el piadoso coronel norteamericano Henry Pratt. Y muchos años después, el novelista peruano Mario Vargas Llosa explica que no hay más remedio que modernizar a los indios, aunque haya que sacrificar sus culturas, para salvarlos del hambre y la miseria.

La salvación condena a los indios a trabajar de sol a sol en minas y plantaciones, a cambio de jornales que no alcanzan para comprar una lata de comida para perros. Salvar a los indios también consiste en romper sus refugios comunitarios y arrojarlos a las canteras de mano de obra barata en la violenta intemperie de las ciudades, donde cambian de lengua y de nombre y de vestido y terminan siendo mendigos y borrachos y putas de burdel.

O salvar a los indios consiste en ponerles uniforme y mandarlos, fusil al hombro, a matar a otros indios o a morir defendiendo al sistema que los niega. Al fin y al cabo, los indios son buena carne de cañón: de los 25 mil indios norteamericanos enviados a la segunda guerra mundial, murieron 10 mil.

El 16 de diciembre de 1492, Colón lo había anunciado en su diario: "los indios sirven para les mandar y les hacer trabajar, sembrar y hacer todo lo que fuere menester y que hagan villas y se enseñen a andar vestidos y a nuestras costumbres". Secuestro de los brazos, robo del alma: para nombrar esta operación, en toda América se usa, desde los tiempos coloniales, el verbo reducir. El indio salvado es el indio reducido. Se reduce hasta desaparecer: vaciado de sí, es un no-indio, y es nadie.

El shamán de los indios chamacocos, de Paraguay, canta a las estrellas, a las arañas y a la loca Totila, que deambula por los bosques y llora. Y canta lo que le cuenta el martín pescador:

No sufras hambre, no sufras sed. Súbete a mis alas y comeremos peces del río y beberemos el viento.

Y canta lo que le cuenta la neblina:

Vengo a cortar la helada, para que tu pueblo no sufra frío.

Y canta lo que le cuentan los caballos del cielo:

Ensíllanos y vamos en busca de la lluvia.

Pero los misioneros de una secta evangélica han obligado al chamán a dejar sus plumas y sus sonajas y sus cánticos, por ser cosas del Diablo; y él ya no puede curar las mordeduras de víboras, ni traer la lluvia en tiempos de sequía, ni volar sobre la tierra para cantar lo que ve. En una entrevista con Ticio Escobar, el shamán dice: "Dejo de cantar y me enfermo. Mis sueños no saben adónde ir y me atormentan. Estoy viejo, estoy lastimado. Al final, ¿de qué me sirve renegar de lo mío?"

El shamán lo dice en 1986. En 1614, el arzobispo de Lima había mandado quemar todas las quenas y demas instrumentos de música de los indios, y había prohibido todas sus danzas y cantos y ceremonias para que el demonio no pueda continuar ejerciendo sus engaños. Y en 1625, el oidor de la Real Audiencia de Guatemala había prohibido las danzas y cantos y ceremonias de los indios, bajo pena de cien azotes, porque en ellas tienen pacto con los demonios.

Para despojar a los indios de su libertad y de sus bienes, se despoja a los indios de sus símbolos de identidad. Se les prohíbe cantar y danzar y soñar a sus dioses, aunque ellos habían sido por sus dioses cantados y danzados y soñados en el lejano día de la Creación. Desde los frailes y funcionarios del reino colonial, hasta los misioneros de las sectas norteamericanas que hoy proliferan en América Latina, se crucifica a los indios en nombre de Cristo: para salvarlos del infierno, hay que evangelizar a los paganos idólatras. Se usa al Dios de los cristianos como coartada para el saqueo.

El arzobispo Desmond Tutu se refiere al África, pero también vale para América:
"Vinieron. Ellos tenían la Biblia y nosotros teníamos la tierra. Y nos dijeron: "Cierren los ojos y recen". Y cuando abrimos los ojos, ellos tenían la tierra y nosotros teníamos la Biblia".

Los doctores del Estado moderno, en cambio, prefieren la coartada de la ilustración: para salvarlos de las tinieblas, hay que civilizar a los bárbaros ignorantes. Antes y ahora, el racismo convierte al despojo colonial en un acto de justicia. El colonizado es un sub-hombre, capaz de superstición pero incapaz de religión, capaz de folclore pero incapaz de cultura: el sub-hombre merece trato subhumano, y su escaso valor corresponde al bajo precio de los frutos de su trabajo. El racismo legitima la rapiña colonial y neocolonial, todo a lo largo de los siglos y de los diversos niveles de sus humillaciones sucesivas.

América Latina trata a sus indios como las grandes potencias tratan a América Latina.

Gabriel René-Moreno fue el más prestigioso historiador boliviano del siglo pasado. Una de las universidades de Bolivia lleva su nombre en nuestros días. Este prócer de la cultura nacional creía que los indios son asnos, que generan mulos cuando se cruzan con la raza blanca. Él había pesado el cerebro indígena y el cerebro mestizo, que según su balanza pesaban entre cinco, siete y diez onzas menos que el cerebro de raza blanca, y por tanto los consideraba celularmente incapaces de concebir la libertad republicana.

El peruano Ricardo Palma, contemporáneo y colega de Gabriel René-Moreno, escribió que los indios son una raza abyecta y degenerada. Y el argentino Domingo Faustino Sarmiento elogiaba así la larga lucha de los indios araucanos por su libertad: Son más indómitos, lo que quiere decir: animales más reacios, menos aptos para la Civilización y la asimilación europea.

El más feroz racismo de la historia latinoamericana se encuentra en las palabras de los intelectuales más célebres y celebrados de fines del siglo diecinueve y en los actos de los políticos liberales que fundaron el Estado moderno. A veces, ellos eran indios de origen, como Porfirio Díaz, autor de la modernización capitalista de México, que prohibió a los indios caminar por las calles principales y sentarse en las plazas públicas si no cambiaban los calzones de algodón por el pantalón europeo y los huaraches por zapatos.

Eran los tiempos de la articulación al mercado mundial regido por el Imperio Británico, y el desprecio científico por los indios otorgaba impunidad al robo de sus tierras y de sus brazos.

El mercado exigía café, pongamos el caso, y el café exigía más tierras y más brazos. Entonces, pongamos por caso, el presidente liberal de Guatemala, Justo Rufino Barrios, hombre de progreso, restablecía el trabajo forzado de la época colonial y regalaba a sus amigos tierras de indios y peones indios en cantidad.

El racismo se expresa con más ciega ferocidad en países como Guatemala, donde los indios siguen siendo porfiada mayoría a pesar de las frecuentes oleadas exterminadoras.

En nuestros días, no hay mano de obra peor pagada: los indios mayas reciben 65 centavos de dólar por cortar un quintal de café o de algodón o una tonelada de caña. Los indios no pueden ni plantar maíz sin permiso militar y no pueden moverse sin permiso de trabajo. El ejército organiza el reclutamiento masivo de brazos para las siembras y cosechas de exportación. En las plantaciones, se usan pesticidas cincuenta veces más tóxicos que el máximo tolerable; la leche de las madres es la más contaminada del mundo occidental. Rigoberta Menchú: su hermano menor, Felipe, y su mejor amiga, María, murieron en la infancia, por causa de los pesticidas rociados desde las avionetas. Felipe murió trabajando en el café. María, en el algodón. A machete y bala, el ejército acabó después con todo el resto de la familia de Rigoberta y con todos los demás miembros de su comunidad. Ella sobrevivió para contarlo.

Con alegre impunidad, se reconoce oficialmente que han sido borradas del mapa 440 aldeas indígenas entre 1981 y 1983, a lo largo de una campaña de aniquilación más extensa, que asesinó o desapareció a muchos miles de hombres y de mujeres. La limpieza de la sierra, plan de tierra arrasada, cobró también las vidas de una incontable cantidad de niños. Los militares guatemaltecos tienen la certeza de que el vivio de la rebelión se transmite por los genes.

Una raza inferior, condenada al vicio y a la holgazanería, incapaz de orden y progreso, ¿merece mejor suerte? La violencia institucional, el terrorismo de Estado, se ocupa de despejar las dudas. Los conquistadores ya no usan caparazones de hierro, sino que visten uniformes de la guerra de Vietnam. Y no tienen piel blanca: son mestizos avergonzados de su sangre o indios enrolados a la fuerza y obligados a cometer crímenes que los suicidan. Guatemala desprecia a los indios, Guatemala se autodesprecia.

Esta raza inferior había descubierto la cifra cero, mil años antes de que los matemáticos europeos supieran que existía. Y habían conocido la edad del universo, con asombrosa precisión, mil años antes que los astrónomos de nuestro tiempo.

Los mayas siguen siendo viajeros del tiempo: ¿Qué es un hombre en el camino? Tiempo.

Ellos ignoraban que el tiempo es dinero, como nos reveló Henry Ford. El tiempo, fundador del espacio, les parece sagrado, como sagrados son su hija, la tierra, y su hijo, el ser humano: como la tierra, como la gente, el tiempo no se puede comprar ni vender. La Civilización sigue haciendo lo posible por sacarlos del error.

¿Civilización? La historia cambia según la voz que la cuenta. En América, en Europa o en cualquier otra parte. Lo que para los romanos fue la invasión de los bárbaros, para los alemanes fue la emigración al sur.

No es la voz de los indios la que ha contado, hasta ahora, la historia de América. En las vísperas de la conquista española, un profeta maya, que fue boca de los dioses, había anunciado: "Al terminar la codicia, se desatará la cara, se desatarán las manos, se desatarán los pies del mundo". Y cuando se desate la boca, ¿qué dirá? ¿Qué dirá la otra voz, la jamás escuchada? Desde el punto de vista de los vencedores, que hasta ahora ha sido el punto de vista único, las costumbres de los indios han confirmado siempre su posesión demoníaca o su inferioridad biológica. Así fue desde los primeros tiempos de la vida colonial:

¿Se suicidan los indios de las islas del mar Caribe, por negarse al trabajo esclavo? Porque son holgazanes.

¿Andan desnudos, como si todo el cuerpo fuera cara? Porque los salvajes no tienen vergüenza.

¿Ignoran el derecho de propiedad, y comparten todo, y carecen de afán de riqueza? Porque son más parientes del mono que del hombre.

¿Se bañan con sospechosa frecuencia? Porque se parecen a los herejes de la secta de Mahoma, que bien arden en los fuegos de la Inquisición.

¿Jamás golpean a los niños, y los dejan andar libres? Porque son incapaces de castigo ni doctrina.

¿Creen en los sueños, y obedecen a sus voces? Por influencia de Satán o por pura estupidez.

¿Comen cuando tienen hambre, y no cuando es hora de comer? Porque son incapaces de dominar sus instintos.

¿Aman cuando sienten deseo? Porque el demonio los induce a repetir el pecado original.

¿Es libre la homosexualidad? ¿La virginidad no tiene importancia alguna? Porque viven en la antesala del infierno.

En 1523, el cacique Nicaragua preguntó a los conquistadores:
"Y al rey de ustedes, ¿quién lo eligió?"

El cacique había sido elegido por los ancianos de las comunidades. ¿Había sido el rey de Castilla elegido por los ancianos de sus comunidades? La América precolombina era vasta y diversa, y contenía modos de democracia que Europa no supo ver, y que el mundo ignora todavía. Reducir la realidad indígena americana al despotismo de los emperadores incas, o a las prácticas sanguinarias de la dinastía azteca, equivale a reducir la realidad de la Europa renacentista a la tiranía de sus monarcas o a las siniestras ceremonias de la Inquisición.

En la tradición guaraní, por ejemplo, los caciques se eligen en asambleas de hombres y mujeres -y las asambleas los destituyen si no cumplen el mandato colectivo. En la tradición iroquesa, hombres y mujeres gobiernan en pie de igualdad. Los jefes son hombres; pero son las mujeres quienes los ponen y deponen y ellas tienen poder de decisión, desde el Consejo de Matronas, sobre muchos asuntos fundamentales de la confederación entera. Allá por el año 1600, cuando los hombres iroqueses se lanzaron a guerrear por su cuenta, las mujeres hicieron huelga de amores. Y al poco tiempo los hombres, obligados a dormir solos, se sometieron al gobierno compartido.

En 1919, el jefe militar de Panamá en las islas de San Blas, anunció su triunfo:
"Las indias kunas ya no vestirán molas, sino vestidos civilizados".

Y anunció que las indias nunca se pintarían la nariz sino las mejillas, como debe ser, y que nunca más llevarían aros en la nariz, sino en las orejas. Como debe ser.

Setenta años después de aquel canto de gallo, las indias kunas de nuestros días siguen luciendo sus aros de oro en la nariz pintada, y siguen vistiendo sus molas, hechas de muchas telas de colores que se cruzan con siempre asombrosa capacidad de imaginación y de belleza: visten sus molas en la vida y con ella se hunden en la tierra, cuando llega la muerte.

En 1989, en vísperas de la invasión norteamericana, el general Manuel Noriega aseguró que Panamá era un país respetuosos de los derechos humanos:
"No somos una tribu -aseguró el general".

Las técnicas arcaicas, en manos de las comunidades, habían hecho fértiles los desiertos en la cordillera de los Andes. Las tecnologías modernas, en manos del latifundio privado de exportación, están convirtiendo en desiertos las tierras fértiles en los Andes y en todas partes.

Resultaría absurdo retroceder cinco siglos en las técnicas de producción; pero no menos absurdo es ignorar las catástrofes de un sistema que exprime a los hombres y arrasa los bosques y viola la tierra y envenena los ríos para arrancar la mayor ganancia en el plazo menor. ¿No es absurdo sacrificar a la naturaleza y a la gente en los altares del mercado internacional? En ese absurdo vivimos; y lo aceptamos como si fuera nuestro único destino posible.

Las llamadas culturas primitivas resultan todavía peligrosas porque no han perdido el sentido común. Sentido común es también, por extensión natural, sentido comunitario. Si pertenece a todos el aire, ¿por qué ha de tener dueño la tierra? Si desde la tierra venimos, y hacia la tierra vamos, ¿acaso no nos mata cualquier crimen que contra la tierra se comete? La tierra es cuna y sepultura, madre y compañera. Se le ofrece el primer trago y el primer bocado; se le da descanso, se la protege de la erosión.

El sistema desprecia lo que ignora, porque ignora lo que teme conocer. El racismo es también una máscara del miedo.

¿Qué sabemos de las culturas indígenas? Lo que nos han contado las películas del Fas West. Y de las culturas africanas, ¿qué sabemos? Lo que nos ha contado el profesor Tarzán, que nunca estuvo.

Dice un poeta del interior de Bahía: "Primero me robaron del África. Después robaron el África de mi".

La memoria de América ha sido mutilada por el racismo. Seguimos actuando como si fuéramos hijos de Europa, y de nadie más.

A fines del siglo pasado, un médico inglés, John Down, identificó el síndrome que hoy lleva su nombre. Él creyó que la alteración de los cromosomas implicaba un regreso a las razas inferiores, que generaba mongolian idiots, negroid idiots y aztec idiots.

Simultáneamente, un médico italiano, Cesare Lombrosos, atribuyó al criminal nato los rasgos físicos de los negros y de los indios.

Por entonces, cobró base científica la sospecha de que los indios y los negros son proclives, por naturaleza, al crimen y a la debilidad mental. Los indios y los negros, tradicionales instrumentos de trabajo, vienen siendo también desde entonces, objetos de ciencia.

En la misma época de Lombroso y Down, un médico brasileño, Raimundo Nina Rodrigues, se puso a estudiar el problema negro. Nina Rodrigues, que era mulato, llegó a la conclusión de que la mezcla de sangres perpetúa los caracteres de las razas inferiores, y que por tanto la raza negra en el Brasil ha de constituir siempre uno de los factores de nuestra inferioridad como pueblo. Este médico psiquiatra fue el primer investigador de la cultura brasileña de origen africano. La estudió como caso clínico: las religiones negras, como patología; los trances, como manifestaciones de histeria.

Poco después, un médico argentino, el socialista José Ingenieros, escribió que los negros, oprobiosa escoria de la raza humana, están más próximos de los monos antropoides que de los blancos civilizados. Y para demostrar su irremediable inferioridad, Ingenieros comprobaba: Los negros no tienen ideas religiosas.

En realidad, las ideas religiosas habían atravesado la mar, junto a los esclavos, en los navíos negreros. Una prueba de obstinación de la dignidad humana: a las costas americanas solamente llegaron los dioses del amor y de la guerra. En cambio, los dioses de la fecundidad, que hubieran multiplicado las cosechas y los esclavos del amo, se cayeron al agua.

Los dioses peleones y enamorados que completaron la travesía, tuvieron que disfrazarse de santos blancos, para sobrevivir y ayudar a sobrevivir a los millones de hombres y mujeres violentamente arrancados del África y vendidos como cosas. Ogum, dios del hierro, se hizo pasar por san Jorge o san Antonio o san Miguel, Shangó, con todos sus truenos y sus fuegos, se convirtió en santa Bárbara. Obatalá fue Jesucristo y Oshún, la divinidad de las aguas dulces, fue la Virgen de la Candelaria…

Dioses prohibidos. En las colonias españolas y portuguesas y en todas ls demás: en las islas inglesas del Caribe, después de la abolición de la esclavitud se siguió prohibiendo tocar tambores o sonar vientos al modo africano, y se siguió penando con cárcel la simple tenencia de una imagen de cualquier dios africano. Dioses prohibidos, porque peligrosamente exaltan las pasiones humanas, y en ellas encarnan. Friedrich Nietzsche dijo una vez:
"Yo sólo podría creer en un dios que sepa danzar".

Como José Ingenieros, Nietzsche no conocía a los dioses africanos. Si los hubiera conocido, quizá hubiera creído en ellos. Y quizá hubiera cambiado algunas de sus ideas. José Ingenieros, quién sabe.

La piel oscura delata incorregibles defectos de fábrica. Así, la tremenda desigualdad social, que es también racial, encuentra su coartada en las taras hereditarias.Lo había observado Humboldt hace doscientos años, y en toda América sigue siendo así: la pirámide de las clases sociales es oscura en la base y clara en la cúspide. En el Brasil, por ejemplo, la democracia racial consiste en que los más blancos están arriba y los más negros abajo. James Baldwin, sobre los negros en Estados Unidos:
"Cuando dejamos Mississipi y vinimos al Norte, no encontramos la libertad.
Encontramos los peores lugares en el mercado de trabajo; y en ellos estamos todavía".

Un indio del Norte argentino, Asunción Ontíveros Yulquila, evoca hoy el trauma que marcó su infancia:
"Las personas buenas y lindas eran las que se parecían a Jesús y a la Virgen.
Pero mi padre y mi madre no se parecían para nada a las imágenes de Jesús y la Virgen María que yo veía en la iglesia de Abra Pampa".

La cara propia es un error de la naturaleza. La cultura propia, una prueba de ignorancia o una culpa que expiar. Civilizar es corregir.

El fatalismo biológico, estigma de las razas inferiores congénitmente condenadas a la indolencia y a la violencia y a la miseria, no sólo nos impide ver las causas reales de nuestra desventura histórica. Además, el racismo nos impide conocer, o reconocer, ciertos valores fundamentales que las culturas despreciadas han podido milagrosamente perpetuar y que en ellas encarnan todavía, mal que bien, a pesar de los siglos de persecución, humillación y degradación. Esos valores fundamentales no son objetos de museo. Son factores de historia, imprescindibles para nuestra imprescindible invención de una América sin mandones ni mandados. Esos valores acusan al sistema que los niega.

Hace algún tiempo, el sacerdote español Ignacio Ellacuría me dijo que le resultaba absurdo eso del Descubrimiento de América. El opresor es incapaz de descubrir, me dijo:
"Es el oprimido el que descubre al opresor".

Él creía que el opresor ni siquiera puede descubrirse a sí mismo. La verdadera realidad del opresor sólo se puede ver desde el oprimido.

Ignacio Ellacuría fue acribillado a balazos, por creer en esa imperdonable capacidad de revelación y por compartir los riesgos de la fe en su poder de profecía.

¿Lo asesinaron los militares de El Salvador, o lo asesinó un sistema que no puede tolerar la mirada que lo delata?

www.patriagrande.net/uruguay/eduardo.galeano

domingo, 28 de septiembre de 2008

Al final, una historia aséptica.

...por Octavio Alberola

No sé si Garzón tiene de verdad la intención de llevar adelante la investigación sobre el paradero de miles de desaparecidos y fusilados por los franquistas, pero mucho me temo que detrás del enorme ruido mediático “generado” por el juez "estrella" de la Audiencia Nacional haya la intención de seguir imponiendo la historia aséptica propiciada por la Transición.

De las intenciones de Garzón podremos hablar cuando se pronuncie sobre si es o no competente para seguir la instrucción de la denuncia presentada por diversas asociaciones de memoria; pero de las intenciones de la mayoría de los que se han pronunciado ya, sobre la oportunidad y los límites del Auto del Juez, sí que podemos hablar. Y, por todo lo que hemos leído y escuchado podemos concluir que la intención de la mayoría es coincidente con la expresada por el Jefe del Ejecutivo ante los "socialistas" madrileños. Para Zapatero, miles de españoles "tienen derecho a identificar y saber dónde están sus familiares muertos". Es decir: los miles de españoles que hasta ahora no han podido hacerlo, por la cobardía moral y política de los que pactaron una Transición de borrón y cuenta nueva, deben tener ahora el derecho de saber eso. Pero, eso y nada más.

Todo parece indicar pues que el Gobierno y el PSOE se proponen aprovechar la denuncia presentada el 14 de diciembre de 2006 y el 18 de julio de 2007 ante la Audiencia Nacional, por las Asociaciones de Memoria Histórica integradas hoy en la Plataforma de Víctimas de Desapariciones Forzadas (PVDF), para aparentar solidarizarse con su reclamo y utilizarlo para dar el cerrojazo final, intentado ya con la "Ley de Memoria Histórica", al proceso de recuperación de esa memoria.

Por eso se sigue con la equiparación de las víctimas y se pone todo el énfasis en el “derecho a identificar y saber dónde están sus familiares muertos”. Además, claro está de seguir manteniendo en el imaginario colectivo la idea de que aquellos trágicos y terribles acontecimientos sólo fueron una “guerra civil” (sin que en ella se enfrentaran concepciones de la sociedad diametralmente opuestas) y que en los dos bandos se cometieron horrores. De ahí que desde las instancias mediáticas se oriente la actual polémica sobre los “echos” para enterrar definitivamente el por qué de esos hechos; pues es a ese por qué al que temen todos, ya que su conocimiento pondría al descubierto la falacia de la España reconciliada en la Democracia.

Desgraciadamente, a consolidar esta orientación concurren también historiadores prestigiosos cuya trayectoria profesional parecía preservarlos de toda dependencia al Poder imperante.

No es de extrañar pues que el periódico EL PAÍS, abanderado esta vez de “cerrar las heridas para siempre”, no haya publicado la carta que sigue:

¿Una historia aséptica?

Tras afirmar que el cine no debe ser “sólo un instrumento de denuncia” sino que debe aportar también “una voluntad de conocimiento, que convierta al pasado en lección de tolerancia para los jóvenes”, el historiador Julián Casanova termina su artículo Guerra y dictadura en el cine español (El País, 8-9-08) afirmando que es “el momento de dejar de lado el impulso reivindicativo, la memoria testimonial de los vencidos, para adentrarse en visiones más críticas y plurales de los horrores que la guerra y la dictadura generaron”.

Cuando el juez Garzón agudiza la tensión entre diferentes memorias, no deja de ser sorprendente esta recomendación de una historia aséptica.

Efectivamente, “no hay historia sin reconstrucción fidedigna de los hechos”; pero la historia no es sólo eso, también es el “conocimiento” de las causas que los provocaron.

Sí, “visiones más críticas y plurales”; pero conocimiento también del por qué de “los horrores cometidos durante la guerra y la dictadura” y del por qué de las dos.

Casanova sabe que no fue un enfrentamiento irracional sino ideológico. Unos, para preservar privilegios e imponer un régimen fascista. Otros, para poner fin a esos privilegios y algunos más para defender la democracia parlamentaria que los vencedores desterraron de España durante más de 40 años. Y eso se debe saber, agrade o no a las personas que, “aunque agradecidas a Franco y a su dictadura”, se han “acomodado a la Democracia” y han “ajustado su memoria a los nuevos tiempos”.

Sí, señor Julián Casanova, la historia no debe ser parcial, reivindicativa; pero tampoco aséptica.

www.memorialibertaria.org

A 35 años de Salvador Allende: El lado oscuro del Chile de hoy.

...por Ernesto Carmona

¿Qué ha cambiado en Chile desde que fue derribado el gobierno democráticamente elegido de Salvador Allende? Han transcurrido 35 años, 17 de dictadura militar y 18 de “transición a la democracia” conducida por una coalición hegemonizada por los partidos Socialista, Demócrata Cristiano y Por la Democracia, seguidos de otros menores, como el partido Radical, llamada Concertación de Partidos por la Democracia.

La primera observación es que la “transición” lleva ya más tiempo que la dictadura. Pero las condiciones de vida del pueblo han empeorado dramáticamente desde la época de Allende. Y hay poca cabida para protestar. Hoy existe una perversa democracia formal que limita el acceso de los pobres a la política y excluye de cualquier participación a la minoría comunista y a otros grupos izquierdistas. Existe un sistema binominal de elecciones que fue creado precisamente para que dos grandes bloques –la derecha y la Concertación– se alternen perpetuamente en el poder, tal como ocurre con los demócratas y republicanos en EEUU.

El fin de la dictadura no fue sólo el resultado de la lucha del pueblo, que aportó generosamente su sangre, instigado por quienes hoy gobiernan al país, sino que prevaleció un acuerdo político impulsado por los mismos factores internacionales que provocaron la caída de Salvador Allende, es decir, EEUU, la CIA, la USAID, el Fondo Nacional para la Democracia (NED, su sigla en inglés) y las grandes corporaciones transnacionales, cuyos negocios de explotación de los recursos naturales mejoraron notoriamente en estos últimos 18 años, según todos los indicadores. Los sectores que producen mayores ganancias al capital local e internacional son la minería del cobre, que es 70% privada, y la industria de la celulosa que se extrae de los bosques del territorio indígena, entre muchos otros rubros.

Neo-derecha “progresista”

La dictadura sigue presente, pero con otra apariencia, en el exitoso modelo de “desarrollo democrático” que padece Chile, pero que se exporta como imagen envidiable para otros países. La carta magna de la dictadura, que data de 1980, ha sido legitimada por sucesivas reformas constitucionales “de parche” concertadas por el gobierno con la derecha parlamentaria. Cada vez que tienen la oportunidad, las organizacionales patronales de la derecha económica manifiestan su satisfacción por la marcha de sus negocios bajo la administración concertacionista, particularmente bajo el sexenio presidencial de Ricardo Lagos (2000-2006).

En estos 18 años de “transición a la democracia”, la Concertación se convirtió en una neo-derecha, con tintura socialista y social cristiana, como ocurrió antes con los partidos “progresistas” en Europa y en otras latitudes, donde la social democracia imitó a la democracia cristiana como nueva expresión partidaria renovada de la derecha tradicional. El socialismo de hoy no es el mismo de los tiempos de Allende. El partido del presidente inmolado que pretendió realizar reformas sociales involuciona por el mismo camino que siguieron antes sus colegas socialistas de España y Francia, los laboristas del Reino Unido, el partido “trabalhista” de Brasil y tantos otros. El Chile de hoy se puede transitar libremente pero por carreteras privadas. Santiago tiene una red de autopistas urbanas que cobran. La gente se ve triste porque está endeudada, aunque existe algo de trabajo, pero precario y “flexibilizado”. Los empleadores no tienen que complicarse con la seguridad social de sus trabajadores. La educación, la salud y la previsión social se han privatizado, convirtiéndose en negocios o “industrias”

Una nueva clase política de apariencia “democrática y progresista” se incrustó en la superestructura del poder del Estado para administrar la expoliación del pueblo chileno y de sus recursos naturales con mayor “eficiencia” que los militares y con pocos reclamos de los trabajadores, gracias al control de la Concertación sobre la Central Unica de Trabajadores (CUT). Esa clase política también ha puesto en marcha un proceso de corrupción a expensas de los fondos públicos sin precedentes en la historia política republicana del país.

Los rebeldes son jovenes

Los disidentes, incluidos cientos de miles de izquierdistas allendistas, no tienen cabida en esta democracia, porque el sistema electoral binominal les bloquea su acceso al Parlamento. Los jóvenes se niegan a inscribirse voluntariamente en los registros electorales. O sea, rehúsan adquirir el derecho al voto. Una vez inscritos tendrían la obligación de concurrir a votar a riesgo de severas sanciones. Si el derecho a voto no se ejerce, en Chile hay castigo. Y el gobierno pretende legislar una inscripción automática al cumplirse la mayoría de edad de 18 años, manteniendo la obligatoriedad del voto, en un esfuerzo desesperado por recuperar la representatividad perdida. Paradojalmente, quienes se oponen a esta medida totalitaria son los propios herederos políticos del pinochetismo que ahora juegan al populismo electoral al mejor estilo del Partido Popular español.

Cuando algunos sindicatos que no están bajo el control de la Concertación y ciertos sectores de la sociedad chilena manifiestan su descontento con el nuevo modelo político-económico que favorece a los ricos, son brutalmente reprimidos por el gobierno nominalmente “socialista”, en nombre del sagrado sistema legal heredado de la dictadura que garantiza la expoliación neoliberal. Los más afectados han sido los sindicatos de trabajadores subcontratados –o tercerizados con empleo precario y “flexible”–, los estudiantes y la etnia mapuche, cuyo territorio permanece ocupado militarmente por años, sin nada que envidiarle a Palestina. Y al igual que Israel, Chile hace caso omiso a las recomendaciones de los organismos de derechos humanos de Naciones Unidas. La región mapuche, con sus habitantes en extrema pobreza perpetua, es un territorio ocupado por Carabineros bajo permanente estado de sitio, mientras sus tierras son explotadas por las industrias madereras de los grupos económicos más ricos de Chile.

El gobierno de la socialista Michele Bachelet eligió el camino de la represión, hasta con 1.500 detenciones de jóvenes estudiantes en el mes de julio 2008. La policía militarizada de Carabineros ejerce una brutalidad sin restricciones, incluso en detenciones regulares ordenadas por algún tribunal. El fallecimiento del jefe policial en un accidente aéreo en Panamá, mientras andaba de compras con su familia y ciertos allegados, fue convertido en tragedia nacional por el gobierno y los medios de comunicación, con duelo oficial y un derroche propagandístico que elevó al difunto a la categoría de un santo.

El rol de los medios

Todo esto ocurre mientras existe una creciente criminalización de la protesta civil, que comenzó reduciendo a 14 años la responsabilidad penal de los jóvenes. Los estudiantes que protestan en las calles corren el riesgo de ser procesados como autores de crímenes, no de desórdenes públicos, como ya ocurre en países como El Salvador, que hizo suya la ley antiterrorista de EEUU, la Patriot Act. Sin embargo, cuando un estudiante de 15 años es detenido y apaleado por Carabineros en las calles de cualquier ciudad, debe permanecer detenido hasta que sus padres vayan a rescatarlo a la comisaría. Es decir, hay un doble estándar entre los derechos ciudadanos y la responsabilidad penal que siempre opera contra los jóvenes.

El debate parlamentario se realizada entre cuatro paredes, casi igual que en los tiempos de la dictadura, sólo que ahora la sala es más grande y hay más protagonistas de la clase política disfrutando de un salario que pagan “todos los chilenos”. Tampoco hay debate público democrático en la prensa, donde no hay acceso para todas las opiniones ni existe cabida para los críticos y disidentes. Los grandes medios de comunicación –cuya propiedad está súper concentrada– apoyan las medidas represivas y demás políticas del gobierno que son del agrado de los grupos económicos y de los poderes fácticos. Los medios practican un doble juego de apoyo y crítica, aunque las portadas más populares se dedican a temas banales. Dos empresarios controlan la prensa escrita del país, Agustín Edwards y Alvaro Saieh, a través de sus diarios insignia El Mercurio y La Tercera. La televisión exhibe el mismo signo ideológico, estigmatiza las protestas sociales, cultiva la banalidad y criminaliza peyorativamente a sus protagonistas a través de todos los canales. El candidato presidencial Sebastián Piñera, que es la versión local de Silvio Berlusconi, tiene su propio canal de televisión, mientras otro responde al Vaticano, un tercero pertenece al multimillonario Ricardo Claro, del Opus Dei, otros dos pertenecen al magnate mexicano Angel González y el canal del Estado es co-gobernador por los intereses comunes de un directorio acordado en cuotas entre la derecha y la Concertación.

Diputados “elegidos” a dedo

Resulta imposible describir in extenso en una simple crónica al Chile de hoy, a 35 años de la muerte de Salvador Allende. Hay múltiples brochazos para pintar esta situación. Por ejemplo, en estos días los chilenos se enteraron de la asunción de un nuevo diputado que jamás fue sometido al voto popular. Se trata del reemplazante socialista del fallecido Juan Bustos, presidente de la Cámara. La ley permitió que el sucesor fuera designado a dedo por el partido del difunto. El premio recayó en Marcelo Schilling, que se hizo célebre como organizador de “La Oficina”, una instancia de espionaje interno creada por Patricio Aylwin (2000-2004) que Ricardo Lagos convirtió en la Agencia Nacional de Inteligencia (ANI), para vigilar a los disidentes domésticos.

Los empresarios exportadores de productos primarios como uvas, manzanas y peras llevan años quejándose de la devaluación del dólar, que es un fenómeno mundial, no chileno. Con dinero proveniente de las ventas del 30% del cobre que el Estado sigue poseyendo (Allende nacionalizó el 100% de ese recurso), el Banco Central destinó 8 mil millones de dólares para comprar dólares durante todo 2008, haciendo subir artificialmente el precio de la divisa extranjera en el mercado interno a fin de beneficiar a los exportadores. Con esta medida se desató una inflación que eleva dramáticamente el costo de la vida y de la energía, que es básicamente importada como gas de Argentina. De paso, se violó una de las sagradas normas de la economía neoliberal, al manipular “la mano libre del mercado”, pero esto no le importa a los diarios como El Mercurio, que defienden a sangre y fuego el neoliberalismo. El ministro de Hacienda Andrés Velasco llegó a decir que las últimas cifras de aumento del desempleo son buenas porque indican que hay más gente buscando trabajo (sic).

…Y echaron a mi vecino…

Chile fue el país más golpeado por el retrógrado experimento neoliberal mundial que comenzó en los años 70. Precisamente para esa experimentación con un pueblo atado, encarcelado o asesinado, sin capacidad de reclamar, se estableció una dictadura militar. Hoy sus cifras macroeconómicas son buenas, se muestran como ejemplares para otros países, pero los números benefician exclusivamente a los que ya son ricos y al capital extranjero. Los grandes empresarios suelen decir por televisión que ahora sí el país va por “el camino correcto” del crecimiento. Pero crecimiento ¿para dónde? ¿Hacía qué?... Mientras yo escribía esta historia en esta mañana de lunes, vino la policía, un tribunal y la fuerza policial a desalojar y lanzar a la calle a mi vecino de clase media porque no ha pagado su departamento… Como diría Bertolt Brecht, ¿cuándo vendrán por mí?...

www.rebelion.org

Marxisme i feminisme: Les amistats perilloses (entre moviment obrer i feminisme).

...per Sylviane Dahan

L’any 1979, Heidi Hartmann, à l’època una coneguda feminista marxista americana, va publicar un article amb el títol eloqüent de “L’infeliç matrimoni entre marxisme i feminisme”. Uns anys desprès, Josette Trat va publicar un altre article amb un títol igualment significatiu: “Les cites mancades del feminisme i el moviment obrer”. Efectivament: la història de les relacions entre el feminisme i el moviment obrer ha estat més aviat tèrbola i tempestuosa, una mena de relació passional.

Pel que fa al segle XX, cal assenyalar d’entrada una gran responsabilitat de la burocràcia stalinista en aquest encontre sovint fallit. En la seva obra, “La Revolució Traïda”, Trotski dedica tot un capítol al triomf de Termidor en el si de la família. No és pas una casualitat si la contrarevolució burocràtica ha tingut com un dels eixos fonamentals del seu avenç la negació progressiva dels drets de les dones i de les llibertats sexuals conquerides uns anys abans. Una breu cronologia permet de mesurar l’abast de la regressió que l’ascens de la casta burocràtica va representar per al conjunt de la societat soviètica. L’any 1933, es torna a instaurar el delicte d’homosexualitat. L’any 1936, s’aboleix el dret d’avortar durant el primer embaràs. L’any 1941, s’introdueix una taxa sobre el celibat i s’augmenten les despeses del divorci. Finalment, el 1944, l’avortament legal queda totalment abolit.

Arreu del món, aquesta deriva va tenir unes conseqüències molt greus en el conjunt dels partits comunistes, formats en la disciplina de la tercera internacional. Els exemples són nombrosos. A partir dels anys trenta, el PC francès assumeix posicions declaradament antiavortistes i de defensa de la família. El 1949, quan apareix el llibre “El segon sexe”, de Simone de Beauvoir, el PCF reacciona declarant que es tracta d’un escàndol i, Jean Kanapa, un dels intel·lectuals més destacats del partit, titlla l’obra “d’immundícia”. La nova esquerra dels anys seixanta i setanta va mostrar un tarannà més obert; però no van mancar les friccions, sobre tot a partir del moment en què una nova onada feminista s’afirma, i les dones comencen a prendre la paraula en primera persona (i ja no es conformen a ser les invisibles fades que fan anar multicopistes i màquines d’escriure, tasques militants a les quals la devoció i l’esperit de sacrifici que hom suposava característics de les dones semblaven predisposar-les i, al capdavall, relegar-les efectivament). A Itàlia, el desembre de 1975, un grup de militants del que fou en aquells anys una de les més fortes organitzacions de l’extrema esquerra europea, Lotta Continua, va agredir una manifestació separatista de dones cridant: “I ara, i ara! Sols la fica qui treballa!”. Uns mesos més tard, el conflicte entre les dones i els dirigents de Lotta Continua va accelerar la dissolució de l’organització. Un altre exemple, aquest cop vingut de l’altra banda de l’oceà: Stokeley Carmichael, un dels líders dels Black Panters, en el decurs d’una entrevista, a la pregunta “Quina és la posició que adopten les dones en la vostra organització?”, respon: “Es posen de quatre potes”. Naturalment, es tractava d’una broma... però d’un pèssim gust.

En general, l’acusació que es llençava contra el moviment feminista era que amenaçava la unitat de la classe obrera. De fet, el feminisme separatista sorgeix en gran mesura com una reacció davant d’aquesta actitud de refús per part de les organitzacions del moviment obrer. Tanmateix, la història de les relacions entre feminisme i moviment obrer no es redueix només a aquests esdeveniments.

El feminisme sorgeix en connexió amb la revolució burgesa. Però, gairebé des del principi, es troba davant d’un naixent moviment obrer. De fet, els moments d’ascens del moviment obrer creen en gran mesura les condicions per a una presa de paraula per part de les dones. Cal recordar que els primers socialistes, com ara Fourier, ja es van interessar per la qüestió de l’opressió que patien les dones. Fites històriques com l’aixecament de la Comuna de París, no només han vist irrompre les dones a les primeres fileres de la lluita revolucionària, sinó que han donat figures de la talla de Louise Michel, en molts terrenys avançada sobre el pensament progressista i emancipador de la seva època. La poderosa socialdemocràcia alemanya, a través de dirigents com August Bebel i Clara Zetkin, va anar introduint la reivindicació feminista en la tradició de l’esquerra europea. Però, sens dubte, la revolució russa ha constituït el moment del major alliberament de les dones, i no només puntualment. El Codi de la Família adoptat per la jove República soviètica des de l’any 1918 ja reconeixia el divorci, les parelles de fet, i posava fi a la secular autoritat de l’home al capdavant de la família. Tot seguit, l’any 1920, vindrien la legalització de l’avortament, la instauració de la igualtat salarial i moltes altres conquestes...

Marxisme i feminisme

Aquest breu recordatori mostra prou clarament que les relacions entre moviment obrer i feminisme no representen pas una qüestió resolta, sinó més aviat un vincle que necessita encara ser construït. I això és vàlid també pel que fa a les relacions teòriques entre marxisme i feminisme. Sobre tot a partir dels anys 70, s’ha anat elaborant una nova categoria, el gènere, que permet posar de relleu el caràcter social, històric i simbòlic de les relacions jeràrquiques i de poder establertes entre els sexes. Mentre el sexe es pot referir a una diferència de caràcter biològic (la diferència entre els òrgans reproductius), el gènere representa una construcció alhora simbòlica, social, cultural i també política. El gènere, d’una altra banda, es modifica històricament. Per tant, la qüestió que es planteja és la següent: com aplegar o combinar classe i gènere?

Engels va dur a terme la primera temptativa orgànica d’analitzar, emprant les categories marxistes, la problemàtica de l’opressió de les dones. (“L’origen de la família, la propietat privada i l’Estat”). El seu mèrit principal és haver reconegut l’especificitat de l’opressió de les dones, així com la centralitat del paper de la família en la perpetuació d’aquesta opressió. Els límits de la reflexió d’Engels rauen, però, en la identificació que estableix entre l’opressió de les dones i la seva exclusió de l’esfera de la producció, i en l’associació - massa mecànica - que fa d’aquesta opressió amb el sorgiment de la societat dividida en classes i amb la propietat privada dels mitjans de producció. Més tard, en el decurs del segle passat, hem conegut una profunda distorsió de les posicions d’Engels per part dels teòrics de “socialisme realment existent”. Així doncs, l’alliberament de la dona seria el resultat automàtic de l’abolició de la propietat privada, de la plena ocupació femenina i de la supressió de la família (Engels parlava de l’extinció de la institució familiar, i no pas de la seva supressió burocràtica!). La història del segle XX ha demostrat prou a bastament que la superació del capitalisme constitueix una condició necessària, però no suficient per a l’alliberament de les dones.

Alexandra Kol·lontai va realitzar, per la seva banda, una de les primeres temptatives marxistes d’abordar la qüestió de l’opressió femenina, no pas des d’un punt de vista economicista, sinó tenint en compte la complexitat de la problemàtica de les relacions d’opressió i de poder en els vincles personals entre els sexes. En un sentit completament oposat, la categoria de classe ha estat aplicada a les relacions entre sexes per part d’alguns corrents feministes moderns. Així, per a una coneguda autora com Christine Delphy, homes i dones constitueixen dues classes en conflicte, atès que hi ha una relació d’explotació entre ambdós sexes; car, els homes s’apropien el treball de les dones.

Gènere i classe

No es tracta de superposar i confondre les dues categories, gènere i classe, sinó més aviat de comprendre com podem relacionar-les per tal de fornir un instrument de major abast per a la comprensió de la realitat, un estri polític i d’organització d’una classe que no pot ser entesa com si fos una realitat monolítica, mancada d’articulacions internes. Com emprar doncs la noció de gènere (conjuntament amb la categoria de classe) per entendre el capitalisme, la globalització, les relacions de poder? Per elaborar programes polítics i de lluita que apleguin necessitats i respostes a opressions diverses?

A tall d’exemple, podríem dir que la categoria de gènere esdevé fonamental per entendre tot el procés de la moderna globalització capitalista. En el marc d’aquest procés, hem assistit a una profunda transformació de la classe obrera, amb un creixement exponencial de la força de treball femenina – principalment en la indústria manufacturera i en el sector dels serveis. Podem constatar igualment la creació de noves correlacions internes en el si de la força de treball, segons els sectors de producció i de distribució: la presència massiva de dones en tal o qual ram constitueix un indicatiu per comprendre la ubicació d’aquests sectors en l’organització mundial de la producció. Pel que fa al funcionament de les jerarquies, és prou sabut que el capitalisme estableix diferents categories en el si de la força de treball. Però, com es reprodueixen? Qui ocupa els diferents nivells de la jerarquia i per què? Aquí, la referència de classe no ens ajuda gaire. Ens cal recórrer a la noció de gènere, als conceptes d’opressió racial, religiosa o nacional. I, finalment, podem reconèixer en el gènere un instrument fonamental per a la comprensió de la manera en què el capitalisme es reprodueix en el pla ideològic.

Prenem el cas de la família. Sota el règim capitalista, s’hi manifesten dues tendències contradictòries. D’una banda, com ja ho assenyalava el Manifest Comunista, el capitalisme tendeix a trencar els vincles socials preexistents; però, al mateix temps, i d’una altra banda, es conjumina amb les estructures i opressions precedents, i acaba posant-les al seu servei. Així, podríem dir que el capitalisme ha començat topant, després ha fet les paus i, finalment, s’ha entrellaçat amb el patriarcat. Consagrant la família moderna com a institució, el capitalisme ha utilitzat com a palanca l’estructura patriarcal precedent, l’ha modificada i, en última instància, l’ha feta seva. En la societat capitalista, la família compleix dues funcions primordials: la reproducció de la força de treball (establint una neta separació entre l’esfera de la reproducció i l’àmbit de la producció), i la reproducció ideològica del capitalisme. (Des d’aquest punt de vista, resulta molt interessant l’anàlisi del filòsof eslovè Slavoj Zizek sobre el mite de la felicitat familiar, profusament desenvolupat per la indústria cinematogràfica de Hollywood).

Què passa aleshores sota la globalització? Doncs que les dones es troben plenament immerses en el mercat laboral... i això podria comportar una crisi de l’ordre social del qual són garants les estructures patriarcals. El desballestament neoliberal de l’estat del benestar condemna les dones a fer-se càrrec del treball de cura (dels infants, dels malalts, de la gent gran...) i alhora del treball productiu. Tot plegat té com a conseqüència que, si bé les dones podrien esdevenir més independents gràcies a l’accés al món laboral, romanen presoneres de les relacions patriarcals – unes relacions que serveixen políticament al capitalisme - a través de l’enfortiment de la família.

Conclusió

El feminisme d’aquests últims anys ha posat l’accent sobre tot un seguit d’aspectes, com ara la deconstrucció del gènere, emprant la psicoanàlisi, o els estudis culturals. Es tracta sens dubte de contribucions significatives, que completen algunes mancances de l’enfocament marxista. El problema de fons, però, subsisteix: és possible un alliberament de les dones que no passi per un alliberament del capitalisme? Sovint, els límits d’aquestes teories consisteixen a infravalorar o bé ignorar aquesta pregunta. El socialisme és necessari per a l’alliberament de l’opressió de gènere. En primer lloc, perquè cal abatre el capitalisme si volem crear les condicions de l’emancipació del jou patriarcal. Però, igualment perquè és indispensable ultrapassar la divisió entre l’esfera de la producció i la de la reproducció, així com democratitzar radicalment el conjunt de la societat i de les relacions de producció.

Aquest text ha estat confeccionat a partir de la ponència presentada per la nostra companya Cinzia Arruzza, membre de Sinistra Critica, en la sessió de formació de la jornada consagrada al feminisme, en el decurs del 25è campament de joves de la IV Internacional.

M’han semblat interessants l’enfocament i la reflexió que hi fa la Cinzia al voltant d’un problema que tenim damunt la taula: com existir políticament en tant que dones i en tant que marxistes en el si de l’esquerra, nosaltres que aspirem a ser lliures de tota opressió. Sabem prou bé el sofriment que ha suposat – i suposa encara - per a nombroses dones el fet de sentir-se incompreses, assetjades o excloses dels àmbits d’elaboració i decisió de les organitzacions polítiques, sindicals o moviments en què militen per part de companys – però també de companyes. Els trets misògins, sectaris i masclistes – i a voltes la més pura estupidesa humana – tampoc han estat aliens a la vida de diferents corrents de l’extrema esquerra europea... als quals, sobre tot després de 1968, no poques dones s’aproparen per canviar aquest món, i on sovint han estat acusades de fomentar la divisió del moviment... justament quan es revoltaven contra l’especificitat de l’opressió femenina.

Com cridava el jovent del camp: “Sense les dones, no hi ha Revolució!”.

Això vol dir ser lleials al moviment feminista, acceptant la seva pluralitat, i alhora ser fidels a la nostra classe, que també és plural. Hem de lluitar doncs per un moviment internacionalista i feminista fort. Ens toca fer pedagogia i convèncer tothom que la lluita per l’emancipació de les dones segueix estant a l’ordre del dia. La història mostra que sempre hem lluitat amb els nostres companys per acabar amb el capitalisme; però també que amb això no n’hi ha hagut prou. La revolució necessita l’eliminació de TOTES les opressions...

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Las guerras por los recursos del Congo.

...por Andrew G. Marshall

Este artículo examina la guerra y el genocidio actuales en la República Democrática del Congo, que empezó a mediados de la década de 1.990, poniendo especial énfasis en el papel de las operaciones encubiertas de Occidente y de sus multinacionales, así como en el subsiguiente saqueo de sus recursos naturales.

Guerra en el Congo

Hace cerca de 125 años, durante el inicio de la “pelea por África” por parte de Europa, los gobiernos competían entre ellos por apoderarse del continente y por saquear sus recursos naturales. El rey de Bélgica en aquel tiempo, Leopoldo II, buscaba hacerse con el control del Congo, al tiempo que “aumentaba la demanda de caucho de manera dramática,”y el “Congo contenía árboles de caucho en estado salvaje que podrían ser cosechados de manera inmediata para hacer frente a la espiral creciente de la demanda por el producto.”[1] Esto se consiguió forzando a los hombres africanos a trabajar “tomando a sus familias como rehenes hasta que una cierta cantidad de caucho era cosechada,”y ellos podían “cortar las manos de los africanos que no llegaran a cosechar su cuota o que se resistieran a las exigencias europeas de más caucho.”Todo esto tuvo como consecuencia “la muerte de al menos diez millones de personas, como resultado de la combinación de asesinatos: muertes por hambre, de cansancio, enfermedad y una tasa de nacimientos que cayó en picado.”[2]

La guerra civil del Congo: 1.996 - 1.998

En 1.996, dos años después de los asesinatos masivos en Ruanda, un nuevo conflicto surgió, que continúa hoy, y que ha provocado, en los últimos 12 años, un millón de muertos. El Congo, anteriormente conocido como Zaire, fue invadido en 1.996 por las tropas ruandesas bajo las órdenes del presidente Paul Kagame. Él argumentó “que los hutus al otro lado de la frontera constituían un peligro para la seguridad de Ruanda.”[3] El ejército de Kagame “masacró a miles de civiles hutus que se habían refugiado en el Congo cuando dicho presidente llegó al poder en Ruanda. Burundi, que también tenía un gobierno tutsi, y Uganda enviaron tropas en 1.997 para ayudar al grupo rebelde congoleño de Laurent Kabila, que estaba intentando derrocar al dictador de Zaire, Mobutu Sese Seko.”[4]

Instalando una nueva marioneta

Fue en 1.997 cuando Mobutu fue derrocado, lo que llevo a Kabila, un aliado incondicional de EEUU, a ser el nuevo líder de mano de hierro. En 1.998 expulsó a las tropas ugandesas y ruandesas del Congo; de todos modos, Ruanda “invadió de nuevo el país, argumentando que necesitaba perseguir a los hutus que amenazaban su seguridad,” y Uganda, también, invadió el país con la excusa de combatir a los grupos rebeldes ugandeses que operaban desde sus bases en el Congo.[5] Uganda y Ruanda se hicieron con el control del área oriental del Congo a lo largo de las fronteras entre sus países, mientras que Kabila buscaba el apoyo de otras naciones africanas con el fin de hacerse con el control de todo su territorio.

Occidente y la guerra

Financiando a los dos bandos

Fue en este momento cuando los EEUU comenzaron a financiar a ambos bandos en el conflicto, dando dinero tanto al ejército congoleño del presidente Kabila, como a su rival, el Partido Congoleño por la Democracia (RPF). El conflicto así incrementado, desestabilizó el país y lo hizo más susceptible a la influencia y el control extranjeros. La implicación militar occidental encubierta Las fuerzas especiales estadounidenses, que habían entrenado al ejército de Kagame tenían, desde 1.994, la tarea de entrenar al “Ejército Patriótico Rwandés (RPA)” de Kagame en tácticas como “la contrainsurgencia, los combates, guerra sicológica, así como instrucciones sobre como luchar en el Zaire.”[7] Se ha descubierto que, “en Agosto, antes de ordenar la invasión de 1.996, Kagame visitó El Pentágono para obtener la aprobación de EEUU,”y que, “las tropas ruandesas y ugandeses (que habían sido entrenadas en Fort Bragg en EEUU) participaron en las invasiones de 1.996 y 1.997 para derrocar a Mobutu.”[8] Se ha informado, incluso, que “soldados de EEUU (probablemente Fuerzas Especiales) fueron vistas en compañía de tropas ruandesas en el Congo el 23 y 24 de Julio de 1.998 - aproximadamente una semana antes de la segunda invasión ‘oficial’ del Congo por parte de Ruanda”[9] King Leopold, Inc.

Durante el saqueo del Congo por parte del rey Leopoldo, los “agentes del caucho”, actuando de parte tanto del imperio belga como de los intereses de las empresas del caucho, estuvieron implicados en los asesinatos masivos, la tortura y el abuso de los africanos.[10] Actualmente esos agentes siguen existiendo. “El contratista privado militar [Kellog]Brown & Root (KBR), filial de Halliburton, según se informa, ha construido una base militar en la frontera entre el Congo y Ruanda, donde el ejército ruandés es entrenado. Asimismo, The Bechtel Corporation proporciona mapas vía satélite y fotos de reconocimiento a Kabila de tal modo que pueda “monitorizar los movimientos de las tropas de Mobutu.”

Bechtel es un contratista muy discreto con individuos como el Secretario de Estado de la Administración Reagan, George Schultz, en sus consejo directivo, y como asesor legal, cuenta con el antiguo Secretario de Defensa, Caspar Weinberger.[11] Debe ser tenido en cuenta que, en esos tiempos, Dick Cheney era director ejecutivo de Halliburton, que era propietaria de KBR. Más adelante, fue confirmado por un investigador sobre las violaciones de los derechos humanos independiente que “el Pentágono estaba directamente involucrado, durante los años 1.996 a 1.998, con las compañías Military Professional Resources Incorporated y Kellog, Brown & Root (Halliburton)."

Saqueando los recursos

Beneficiándose del genocidio

El Congo es extremadamente rico en recursos naturales. Ruanda, Uganda y Occidente, todos ellos han luchado por hacerse con las riquezas del país, en parte por medio de campañas de desestabilización.

El presidente de Uganda, Salim Saleh (hermano de Yoweri Museveni), flotó tres líneas aéreas “con destino al ejército ugandés, con el fin de transportar tropas y suministros al Congo. Con la cooperación de oficiales del ejército de Uganda, grupos rebeldes congoleños, y empresas privadas, Saleh se aseguró de que los aviones volvieran a Uganda cargados de oro, maderas de uso comercial y café.”Al mismo tiempo, a pesar de que Ruanda no tiene minas de diamantes, “sus exportaciones de diamantes se incrementaron de 166 quilates en 1.996 a 30.500 en 2.000.”[13]

Seduciendo a las multinacionales

El líder rebelde congoleño Kabila, antes de convertirse en presidente, “envió a un representante a Toronto a principios de 1.997 para hablar con las compañías mineras sobre ‘oportunidades de inversión’,”y, “en Mayo de 1.997, American Mineral Fields (AMF) cerró una cuerdo por mil millones de dólares con Kabila justo antes de que sus tropas tomaran Goma.”Las negociaciones fueron emprendidas por “ministros de finanzas entrenados por EEUU,” que dio “a AMF la exclusiva de los derechos de exploración en busca de zinc, cobre y cobalto en todo su territorio. Mike McMurrough, amigo del presidente Clinton, era el presidente de AMF.”[14] Otra gran compañía minera occidental interesante es Barrick Gold Corporation, una compañía minera canadiense, cuyo consejo directivo incluye individuos como el antiguo presidente Brian Mulroney, Vernon Jordan (antiguo consejero del presidente Clinton), y tiene entre sus consejeros a George Herbert Walker Bush.[15] Otras grandes corporaciones beneficiadas son las canadienses Heritage Oil & Gas, que “llegó junto a los militares ugandeses y ruandeses cuando éstos invadieron el Congo en 1.998”, y Citibank NY que dio un préstamo de cinco millones de dólares al “brazo económico del RCD-Goma (la milicia congoleña aliada con Ruanda),”y, “mientras Ruanda y Uganda continuaban enriqueciéndose con el saqueo, recibían elogios por parte del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial por haber incrementado su producto interior bruto.”[16]

El Congo posee también extensas reservas de petróleo, y la primera refinería en el país recibe el suministro de crudo de “Shell, Mobil, Petrofina y Texaco,”y, “las recientes extracciones mar adentro cerca de dicha refinería involucran a Total, Pan Ocean Energy (Gran Bretaña) y Haddax Petroleum (Canadá).”[17]

El genocidio en el Congo

Keith Harmon Snow, un investigador sobre los derechos humanos independiente, y corresponsal de guerra para Survivors Rights Internacional, Genocide Watch y la ONU, informó recientemente que, en Octubre de 1.996, había al menos un millón y medio de refugiados de Ruanda y Burundi en el este de Zaire (Congo). La invasión a mayor escala empezó formalmente cuando las fuerzas del RPA y de la Ugandan Patriotic Defense (UPD) bombardearon los campos de refugiados, asesinando a cientos de miles de personas “en un claro caso de genocidio.”[18]

El mismo informe también tomaba nota de que el censo de las muertes en el Congo había alcanzado cotas que igualaban en número al genocidio cometido por el rey Leopoldo de Bélgica alrededor de cien años antes, con “más de diez millones de muertos en el Congo desde 1.996, y algunos millones más en Uganda y Ruanda.”El informe concluye que estas muertes son “producto de las administraciones Bush, Clinton y Bush.”[19]

Conclusiones

En Abril de 2.001, la congresista Cynthia McKinney, llevó a cabo una audiencia sobre la intervención occidental en el saqueo de África, en él ella establecía que “en el corazón del sufrimiento de África está Occidente, y, particularmente, el deseo de EEUU de tener acceso a los diamantes, petróleo, gas natural y otros valiosos recursos africanos... Occidente, y particularmente EEUU, han puesto en marcha una política de opresión, desestabilización y templanza, no por principios morales, sino por un deseo desatado de enriquecerse a costa de las fabulosas riquezas de África.”[20] Podría parecer que el rey Leopoldo II ha vuelto o es posible que no llegara a irse.

Notas

[1] Robert O’Brien and Marc Williams, Global Political Economy: Evolution and Dynamics. Palgrave MacMillan: New York, 2007: page 94

[2] Ibid, page 95

[3] Steven Hiatt, ed., A Game As Old As Empire: The Secret World of Economic Hit Men and the Web of Global Corruption. Berrett-Koehler Publishers, Inc: 2007, page 94

[4-5] Ibid

[6] Ibid, page 98

[7-9] Ibid, page 99

[10] Robert O’Brien and Marc Williams, Global Political Economy: Evolution and Dynamics. Palgrave MacMillan: New York, 2007: pages 94-95

[11] Steven Hiatt, Op cit, page 99

[12] Keith Harmon Snow, The War that did not make the Headlines: Over Five Million Dead in Congo? Global Research: January 31, 2008: http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=7957

[13] Steven Hiatt, Op cit, page 95

[14] Ibid, page 99

[15] Ibid, pages 99-100

[16] Ibid, page 100

[17-19] Keith Harmon Snow, Op cit.

[20] John Perkins, The Secret History of the American Empire. Penguin Group: New York, 2007: page 257-258

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