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domingo, 24 de agosto de 2008

Cómo la CIA puso uno de sus agentes en la presidencia de la República Francesa.

...por Thierry Meyssan

Cansados de los larguísimos reinados de los presidentes Francois Mitterrand y de Jacques Chirac, los franceses eligieron a Nicolas Sarkozy con la esperanza de la energía de este último lograra revitalizar al país. Esperaban acabar así con años de inmovilismo y de ideologías obsoletas. Lo que obtuvieron fue una ruptura con los principios fundamentales de la nación francesa y ahora se han quedado estupefactos ante este «hiperpresidente», que todos los días embiste contra un nuevo asunto, que succiona a la derecha y a la izquierda, que trastoca todos los puntos de referencia sembrando así la confusión total. omo niños que han hecho una gran travesura, los franceses están hoy demasiado ocupados buscando cómo disculparse como para tener tiempo de reconocer su propia ingenuidad y la envergadura de los daños. Y también se niega a hacer algo que tenían que haber hace mucho tiempo: admitir quién es realmente Nicolas Sarkozy.
Es verdad que estamos hablando de un hombre muy hábil. A la manera de un ilusionista, ha logrado desviar la atención del público hacia su vida privada, ofreciéndola como espectáculo y posando en las revistas de sociedad hasta hacer olvidar su trayectoria como político.

El objetivo de este artículo no es reprocharle a NIcolas Sarkozy sus relaciones familiares, sus amistades o sus relaciones profesionales. Lo que sí le reprochamos es haberle ocultado a los franceses los vínculos que lo atan, cuando sus compatriotas creían, erradamente, que estaban eligiendo a un hombre libre.

Para poder entender cómo fue que un hombre en el que todos ven hoy a un agente de Estados Unidos y de Israel logró convertirse en jefe del partido gaullista y después en presidente de la República Francesa, es necesario mirar hacia el pasado. Tenemos que abrir un amplio paréntesis para presentar a los protagonistas que hoy están concretando su revancha.

Secretos de familia

En las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial, los servicios de inteligencia de Estados Unidos recurren al padrino italo-estadounidense Lucky Luciano para garantizar la seguridad de los puertos estadounidenses y preparar el desembarco de los Aliados en Sicilia. El responsable de los contactos de Luciano con los servicios estadounidenses es Frank Wisner Sr. Más tarde, cuando el «padrino» es liberado y se exila en Italia, el encargado de mantener los contactos en su «embajador» corso, Etienne Leandri.

En 1958, Estados Unidos, preocupado ante la posibilidad de la victoria del FLN en Argelia, hecho que abriría la puerta a la influencia soviética en el norte de África, decide planificar un golpe de Estado militar en Francia. En la organización de esta operación participan de conjunto la Dirección de Planificación de la CIA -teóricamente bajo la dirección de Frank Wisner Sr.- y la OTAN. Pero Wisner ha sucumbido ya ante la demencia así que quien supervisa el golpe no es otro que su sucesor: Allan Dulles. Desde Argel, un grupo de generales franceses crean un Comité de Salvación Pública, que presiona al poder civil -en París- y lo obliga a otorgar plenos poderes al general De Gaulle, sin tener que recurrir a la fuerza.

Pero Charles De Gaulle no es el peón que los anglosajones esperaban poder manejar. Al principio, De Gaulle trata de resolver la contradicción colonial concediendo una amplia autonomía a los territorios de ultramar en el seno de la Unión Francesa. Pero, es ya demasiado tarde para salvar el imperio francés porque los pueblos han dejado de creer en las promesas de la metrópoli y exigen la independencia. Luego de dirigir exitosamente feroces campañas represivas contra los independentistas, De Gaulle acepta lo que ya resulta evidente. Haciendo gala de una sabiduría política poco común, se decide a conceder la independencia a todas las colonias.

Aquellos que lo habían conducido al poder interpretan este brusco viraje como una traición. La CIA y la OTAN apoyan entonces todo tipo de conspiraciones para eliminarlo, entre ellas un golpe de Estado que fracasa y unos 40 intentos de asesinato. Pero algunos de sus partidarios aprueban su evolución política y crean el SAC, una especie de milicia destinada a protegerlo, alrededor de Charles Pasqua.

Pasqua es simultáneamente truhán corso y ex combatiente de la Resistencia Francesa contra los nazis. Casado con la hija de un traficante canadiense que se hizo rico en la época de la Ley Seca, Pasqua dirige la firma Ricard que, luego de haber comercializado una bebida prohibida -el ajenjo- se hace de una reputación de respetabilidad vendiendo anís. Sin embargo, la firma sigue sirviendo de pantalla para todo tipo de tráficos relacionados con la familia italo-newyorkina de los Genovese -la familia del propio Lucky Luciano. No resulta entonces sorprendente que Pasqua recurra a Etienne Leandri (el «embajador» de Luciano) para reclutar a los esbirros que conformarán la milicia gaullista. Un tercer hombre desempeña también un papel protagónico en la formación del SAC: el ex guardaespaldas de De Gaulle, Achille Peretti -otro corso.

Bajo esa protección, De Gaulle traza con elegancia una política de independencia nacional. Confirma su permanencia en el bando atlántico a la vez que pone en tela de juicio el liderazgo anglosajón. Se opone a la entrada del Reino Unido en el Mercado Común (1961 y 1967); rechaza el despliegue de las tropas de la ONU en el Congo (1961); estimula a los Estados latinoamericanos a liberarse del imperialismo estadounidense (discurso de México, en 1964); expulsa a la OTAN de Francia y se retira del Comando Integrado de la alianza atlántica (1966); denuncia la guerra de Vietnam (discurso de Phnon Penh, en 1966); condena el expansionismo israelí durante la guerra de Seis Días (1967); se pronuncia a favor de la independencia de Québec (discurso de Montreal, en 1967); etc.

Simultáneamente, De Gaulle consolida el poderío de Francia al dotarla de un complejo militaro-industrial que incluye la fuerza de disuasión nuclear y garantizando su aprovisionamiento energético. A los incómodos corsos, los aleja de su entorno confiándoles misiones en el extranjero. Etienne Leandri se convierte así en el corredor del grupo Elf (conocido hoy como Total, tercer grupo petrolero en el mundo), mientras que Charles Pasqua se convierte en el hombre de confianza de los jefes de Estado del África francófona.

Consciente de que no puede desafiar a los anglosajones en todos terrenos a la vez, De Gaulle se alía con la familia Rothschild. Designa como primer ministro al apoderado del banco Rothschild, Georges Pompidou. Ambos forman un eficaz equipo. La audacia política de De Gaulle no pierde nunca de vista el realismo económico de Pompidou.

Al dimitir De Gaulle, en 1969, Georges Pompidou ocupa brevemente la presidencia antes de morir víctima de un cáncer. Los gaullistas históricos no admiten su liderazgo y se inquietan de su tendencia anglófila. Lo denuncian como traidor cuando Pompidou, con el apoyo del secretario general de la presidencia francesa Edouard Balladur, permite la entrada de «la pérfida Albión» en el Mercado Común Europeo.

La fabricación de Nicolas Sarkozy

Después de describir la escenografía, volvamos a nuestro personaje principal: Nicolas Sarkozy. Nacido en 1955, es hijo de un noble húngaro, Pal Sarkosy de Nagy-Bocsam, que llegó a Francia huyendo del Ejército Rojo, y de Andrée Mallah, judía proveniente en Tesalónica. Después de tener tres hijos (Guillaume, Nicolas y Francois), la pareja se divorcia. Pal Sarkosy de Nagy-Bocsa se casa de nuevo con Christine de Ganay, una aristócrata con la que tendrá dos hijos (Pierre-Olivier y Carolina). En vez de ser educado solamente por sus padres, Nicolas se verá sometido a los vaivenes de esta familia "reconstruida".

Su madre se convierte en secretaria de Achille Peretti. Después de participar como cofundador en la creación del SAC, el guardaespaldas de De Gaulle había hecho una brillante carrera política. Resultó electo diputado y alcalde de Neuilly-sur-Seine, el más rico suburbio de París, y más tarde, presidente de la Asamblea Nacional.

Sin embargo, en 1972 Achille Peretti enfrenta graves acusaciones. La revista Time revela en Estados Unidos la existencia de una organización criminal secreta, «la Unión Corsa» que controla gran parte del tráfico de estupefacientes entre Europa y Estados Unidos. Se trata de la celebre «french connexion» que Hollywood llevará posteriormente a la pantalla. Basándose en audiencias del Congreso y en sus propias investigaciones, la revista Time menciona el nombre de un jefe mafioso, Jean Ventura, arrestado en años anteriores en Canadá y que no es otra cosa que el delegado comercial de Charles Pasqua en la firma Ricard. Se mencionan los nombres de varias familias como dirigentes de la «Unión Corsa», entre ellas el de la familia Peretti. Achille desmiente, pero se ve obligado a renunciar a la presidencia de la Asamblea Nacional francesa y sobrevive incluso a un «suicidio».

En 1977, Pal Sarkosy de Nagy-Bocsa se separa de su segunda esposa, Christine de Ganay, quien establece entonces una relación con el segundo hombre más importante de la administración central del Departamento de Estado estadounidense. Christine de Ganay se casa con él y se instala en Estados Unidos. El mundo es tan pequeño, cosa harto conocida, que su marido resulta ser nada más y nada menos que Frank Wisner Jr., hijo del anterior Frank Wisner. Aunque no se sabe cuáles eran las funciones de Frank Wisner Jr. en el seno de la CIA, está claro que desempeña un papel importante. Nicolas, que se mantiene muy cerca de su madrastra, de su medio hermano y de su media hermana, comienza a volverse hacia Estados Unidos, donde participa en programas de formación que organiza el Departamento de Estado.

Durante este mismo período, Nicolas Sarkozy se une al partido gaullista. Allí se relaciona rápidamente con Charles Pasqua, quien no sólo es un líder a nivel nacional sino además el responsable de la sección departamental de Hauts-de-Seine.

En 1982, al terminar sus estudios de derecho y siendo ya miembro del colegio de abogados, Nicolas Sarkozy se casa con la hija de Achille Peretti. Charles Pasqua asiste a la boda como testigo del novio. El abogado Sarkozy defiende los intereses de los amigos corsos de sus mentores. Adquiere una propiedad en Córcega, en Vico, y estudia incluso la posibilidad de reemplazar la «y» de su apellido por una «i» para darle una consonancia corsa.

Al año siguiente, Nicolas Sarkozy resulta electo alcalde de Neuilly-sur-Seine, reemplazando a su tío político Achille Peretti, víctima de una crisis cardiaca.

Pero Nicolas no tarda en traicionar a su esposa y, a partir de 1984, sostiene una relación clandestina con Cecilia, esposa de Jacques Martin, el más conocido de los animadores de la televisión francesa de aquel entonces, a quien había conocido cuando los casó, en el ejercicio de sus funciones como alcalde de Neuilly. Esa doble vida durará 5 años antes de que los amantes abandonen a sus respectivos cónyuges para fundar una nueva familia.

En 1992, Nicolas funge como testigo en el casamiento de la hija de Jacques Chirac, Claude, con un editorialista del diario francés Le Figaro. Incapaz de contenerse, seduce a Claude y sostiene una breve relación con ella mientras que sigue viviendo oficialmente con Cecilia. El marido engañado se suicida mediante el uso de drogas. La ruptura entre la familia Chirac y Nicolas Sarkozy es brutal e irreversible.

En 1993, la izquierda francesa pierde las elecciones legislativas. El presidente Francois Mitterrand se niega a dimitir y comienza la cohabitación con un primer ministro de derecha. Jacques Chirac, que ambiciona la presidencia y planea entonces formar con Edouard Balladur un dúo comparable al de De Gaulle y Pompidou, se niega a asumir de nuevo el cargo de primer ministro y cede el paso a su «amigo de 30 años», Edouard Balladur. A pesar de su turbulento pasado, Charles Pasqua se convierte en ministro del Interior. Mientras conserva el control de la marihuana marroquí, aprovecha su cargo para legalizar sus otras actividades tomando el control de casinos, y de actividades como el juego y las carreras en el África francófona. También establece nexos en Arabia Saudita e Israel y se convierte en oficial honorario del Mossad. Nicolas Sarkozy, mientras tanto, es ministro del Presupuesto y vocero del gobierno.

En Washington, Frank Wisner Jr. se convierte en sucesor de Paul Wolfowitz como responsable de la planificación política en el Departamento de Defensa. Nadie se fija en los lazos que lo unen al vocero del gobierno francés.

Reaparece entonces en el seno del partido gaullista la tensión que ya se había vivido 30 años antes entre los gaullistas históricos y la derecha financiera que representa Balladur. La novedad es que Charles Pasqua, y junto a él el joven Nicolas Sarkozy, traicionan a Jacques Chirac para acercarse de la corriente de Rothschild. Todo degenera. El conflicto alcanzará su apogeo en 1995, cuando Edouard Balladur se presenta como candidato a la presidencia de la República contra su ex amigo Jacques Chirac, y resulta derrotado. Lo más importante es que, siguiendo las instrucciones de Londres y Washington, el gobierno de Balladur abre las negociaciones para la entrada de los Estados de Europa Central y Oriental, ya liberados de la tutela soviética, en la Unión Europea y la OTAN.

Reina la discordia en el seno del partido gaullista, donde los amigos de ayer están ahora dispuestos a matarse entre sí. Para financiar su propia campaña electoral, Edouard Balladur trata de apoderarse de las reservas secretas del partido gaullista, que se esconde bajo la doble contabilidad de la empresa petrolera Elf. A penas muerto el viejo Etienne Leandri, los jueces ordenan un registro en la empresa y sus dirigentes son encarcelados. Pero Balladur, Pasqua y Sarkozy nunca lograrán recuperar el botín.

La caída en desgracia

A lo largo de su primer mandato Jacques Chirac mantiene a distancia a Nicolas Sarkozy. Este último se mantiene en silencio durante este período de caída en desgracia. Muy discretamente, sigue cultivando sus relaciones con los círculos financieros.

En 1996, al cabo de un largo proceso de divorcio, Nicolas Sarkozy se casa con Cecilia. Los testigos de la boda son los millonarios Martin Bouygues y Bernard Arnaud (el hombre más rico de Francia).

Último acto

Mucho antes de la crisis iraquí, Frank Wisner Jr. y sus colegas de la CIA planifican ya la destrucción de la corriente gaullista y el ascenso de Nicolas Sarkozy. La operación se desarrolla en tres tiempos: Primeramente, eliminación de la dirección del partido gaullista y toma del control de su aparato. Después, eliminación del principal rival de derecha e investidura del partido gaullista a la elección presidencial. Y finalmente, eliminación de todo contendiente serio de izquierda, para garantizar la elección de Nicolas Sarkozy a la presidencia de la República Francesa.

Durante varios años, los medios de difusión se mantienen pendientes de las revelaciones póstumas de un promotor inmobiliario. Antes de morir de una grave enfermedad, este hombre, por razones que nunca se han aclarado, grabó una confesión en vídeo. Por alguna razón aún más oscura, el «video» fue a parar a manos de un jerarca del Partido Socialista, Dominique Strauss-Kahn, quien lo envía directamente a la prensa.

Las confesiones de este individuo no dan lugar a ninguna sanción judicial, pero abren la caja de Pandora. La principal víctima de los sucesivos escándalos será el primer ministro Alain Juppé. Para proteger a Chirac, Juppé asume él solo la responsabilidad por todas las infracciones penales. Al ser marginado Juppé, queda libre el camino para que Nicolas Sarkozy logre ponerse a la cabeza del partido gaullista.

Sarkozy explota entonces su posición para obligar a Jacques Chirac a reintegrarlo al gobierno, a pesar del odio recíproco. Se convierte, en definitiva, en ministro del Interior. ¡Grave error! Desde ese cargo, Sarkozy controla a los prefectos y utiliza a la policía política para penetrar las principales instituciones administrativas.

También se ocupa de los asuntos referentes a Córcega. El prefecto Claude Erignac ha sido asesinado. Aunque nadie reclama la autoría del crimen, inmediatamente se interpreta este como un desafío de los independistas hacia la República. Al cabo de una larga persecución, la policía logra arrestar a un sospechoso fugitivo, Yvan Colonna, hijo de un diputado socialista. Pasando por alto el principio de presunción de inocencia, Nicolas Sarkozy anuncia el arresto acusando al sospechoso de ser el asesino. La oportunidad la pintan calva y sólo faltan dos días para la realización del referendo que el ministro del Interior organiza en Córcega para modificar el estatus de la isla. A pesar de todo, los electores rechazan el proyecto de Sarkozy que, según algunos, favorece los intereses de los mafiosos.

Aunque Yvan Colonna fue posteriormente encontrado culpable, lo cierto es que él siempre ha proclamado su inocencia y que no se encontraron pruebas materiales en su contra. Extrañamente, el hombre se refugió en el silencio, prefiriendo ser condenado antes que revelar lo que sabe. Revelamos aquí que el prefecto Erignac no fue víctima de los nacionalistas sino que fue abatido por un asesino a sueldo, Igor Pecatte, que fue llevado inmediatamente a Angola, donde el grupo Elf lo contrató como miembro de su cuerpo de seguridad. El móvil del crimen tenía que ver precisamente con las anteriores funciones del propio Erignac, responsable de las redes africanas de Charles Pasqua en el ministerio de la Cooperación. En cuanto a Yvan Colonna, se trata de un amigo personal de Nicolas Sarkozy desde hace décadas y sus hijos mantenían relaciones.

Estalla entonces un nuevo escándalo. Comienzan a circular listados falsos que acusan a varias personalidades de tener cuentas bancarias en Luxemburgo, en el banco Clearstream. Entre los acusados se encuentra Nicolas Sarkozy. Este presenta una denuncia y da por sentado que su rival de derecha en la elección presidencial, el entonces primer ministro Dominique de Villepin es el organizador de la maniobra. Y no esconde su intención de llevarlo a prisión.

En realidad, los falsos listados fueron puestos en circulación por miembros de la Fundación franco-americana, que tiene como presidente a John Negroponte y como administrador a Frank Wisner Jr. Lo que los jueces no saben, y que nosotros revelamos aquí, es que los listados fueron fabricados en Londres por un oficina común de la CIA y del MI6, Hakluyt & Co., administrada también por Frank Wisner Jr. Villepin se defiende de las acusaciones que se le atribuyen, pero se ve sometido a una investigación y a un arresto domiciliario y, de hecho, es puesto temporalmente al margen de la vida política. Vía libre para Sarkozy, por el lado de la derecha.

Queda entonces neutralizar las candidaturas de oposición. Las cuotas de adhesión al Partido Socialista se reducen a un nivel simbólico, para atraer nuevos militantes. De pronto, miles de jóvenes se enrolan en esa organización. Por lo menos 10 000 de estos nuevos militantes son en realidad miembros del Partido Trotskista «lambertista» (en referencia al nombre de su fundador, Pierre Lambert). Históricamente esta pequeña organización de extrema izquierda se ha puesto al servicio de la CIA contra los comunistas estalinianos durante la época de la guerra fría (Se trata del equivalente del SD/USA de Max Shatchman, que formó a los neoconservadores en Estados Unidos). No es la primera vez que los «lambertistas» se infiltran en el Partido Socialista. Anteriormente, ya habían introducido en esa organización dos célebres agentes de la CIA: Lionel Jospin (que se convirtió en primer ministro) y Jean-Christophe Cambadelis, el principal consejero de Dominique Strauss-Kahn.

Se organizan elecciones primarias en el seno del Partido Socialista con vista a la designación de su candidato a la elección presidencial. Dos personalidades participan en la competencia: Laurent Fabius y Segolene Royal. Pero sólo el primero representa un peligro para Sarkozy. Dominique Strauss-Kahn se suma entonces a la competencia con la misión de eliminar a Fabius en el último momento. Y lo logrará gracias a los votos de los «lambertistas» infiltrados, que no votarán por él sino por Royal.

La operación se hace posible porque Strauss-Kahn se encuentra desde hace tiempo en la nómina de Estados Unidos. Los franceses ignoran que imparte clases en la universidad estadounidense de Stanford, donde fue contratado nada más y nada menos que por Condoleezza Rice.

Inmediatamente después de su llegada a la presidencia, Nicolas Sarkozy y Condoleezza Rice concretarán su agradecimiento a Strauss-Kahn haciendo posible su elección para asumir la dirección del Fondo Monetario Internacional.

Primeros días en el Palacio del Elíseo

En la noche de la segunda vuelta de la elección presidencial, cuando los institutos de sondeos anuncian su probable victoria, Nicolas Sarkozy pronuncia un breve discurso dirigido a la nación desde su cuartel general de campaña. Luego, contrariamente a todo lo acostumbrado, en vez unirse a la celebración con los militantes de su partido, se va al Fouquet´s. Este célebre restaurante de los Campos Elíseos, antiguo centro de reunión de la «Unión Corsa» y hoy perteneciente al propietario de casinos Dominique Desseigne, fue puesto enteramente a la disposición del presidente electo para que este recibiera a sus amigos y principales donantes [de fondos] a su campaña. Llegan allí un centenar de invitados, entre ellos los hombres más ricos de Francia se codean con los dueños de casinos.

Después, el presidente se otorga a sí mismo unos días de merecido descanso. Un jet privado Falcon-900 lo lleva a Malta donde descansa en el Paloma, el yate de 65 metros de eslora de su amigo Vincent Bolloré, millonario formado en el banco Rothschild.

Finalmente, tiene lugar la investidura de Nicolas Sarkozy como presidente de la República Francesa. Lo primero que hace no es firmar un decreto de amnistía sino autorizar los casinos de sus amigos Desseigne y Partouche a aumentar la cantidad de tragamonedas.

Sarkozy conforma su equipo de trabajo y su gobierno. No resulta sorprendente encontrar en ellos a un sospechoso propietario de casinos (el ministro de Juventud y Deportes) y al cabildero de los casinos del amigo Desseigne (que se convierte en vocero del partido «gaullista»).

Nicolas Sarkozy se apoya principalmente en cuatro personas:
-Claude Guéant, secretario general de la Presidencia de la República. Es socio-gerente del banco Rothschild.
-Jean-David Lévitte, consejero diplomático. Hijo del ex-director de la Agencia Judía. Fue embajador de Francia ante la ONU, hasta que Jacques Chirac lo sacó de ese puesto por considerarlo demasiado cercano a George Bush.
-Alain Bauer, el hombre que se mueve en la sombra. Su nombre no aparece en los anuarios. Es el encargado de los servicios de inteligencia. Ex miembro del Grand Orient de France (la principal logia masónica francesa) y ex número 2 de la National Security Agency estadounidense en Europa.
Frank Wisner Jr., nombrado entretanto como enviado especial del presidente Bush para la independencia de Kosovo, insiste para que Bernard Kouchner sea nombrado ministro de Relaciones Exteriores con una doble misión prioritaria: la independencia de Kosovo y la liquidación de la política de Francia en el mundo árabe.

Kouchner comenzó su carrera participando en la creación de una ONG humanitaria. Gracias al financiamiento de la National Endowment for Democraty participó en las operaciones de Zbigniew Brzezinski en Afganistán, junto a Osama Ben Laden y los hermanos Karzai, contra los soviéticos. En los años 1990 aparece junto a Alija Izetbegovic, en Bosnia Herzegovina. Fue Alto Representante de la ONU en Kosovo de 1999 a 2001.

Bajo el control del hermano menor del presidente Hamid Karzai, Afganistán se ha convertido en el primer productor mundial de adormidera [también llamada amapola]. El látex blanco que se obtiene de esta planta es procesado en Afganistán para convertirlo en heroína que la fuerza aérea estadounidense transporta posteriormente a Camp Bondsteed (en Kosovo). Allí los hombres de Hacim Thaci se encargan de la distribución, principalmente en Europa y eventualmente en Estados Unidos. Los fondos que se obtienen se destinan al financiamiento de las operaciones ilegales de la CIA.

Karzai y el propio Thaci son desde hace mucho amigos personales de Bernard Kouchner, que seguramente nada sabe de las actividades criminales de estos a pesar de los informes internacionales a los que estas han dado lugar.

Para completar su gobierno, Nicolas Sarkozy nombra a Christine Lagarde como ministro de Economía y Finanzas. Esta hizo toda su carrera en Estados Unidos, donde dirigió el prestigioso gabinete de juristas Baker & McKenzie. En el seno del Center for International & Strategic Studies de Dick Cheney, Christine Lagarde fue copresidente -junto con Zbigniew Brzezinski- de un grupo de trabajo que supervisó las privatizaciones en Polonia. También organizó, trabajando para Lockheed Martin, un intenso cabildeo contra el fabricante francés de aviones Dassault.

Nueva escapada durante el verano. Nicolas, Cecilia, la amiga de ambos y sus hijos se van de vacaciones a Estados Unidos, en Wolfenboro, cerca de la propiedad del presidente Bush. Esta vez el que paga la cuenta es Robert F. Agostinelli, un banquero de negocios de Nueva York, sionista y neoconservador de pura cepa que se expresa en Commentary, la revista del American Jewish Committee.

El éxito de Nicolas beneficia a su medio hermano Pierre-Olivier. Bajo el nombre americanizado de «Oliver», Frank Carlucci (quien fuera el número 2 de la CIA, luego de ser reclutado por Frank Wisner Sr.) lo nombra director de un nuevo fondo de inversiones del Carlyle Group (la sociedad que gestiona simultáneamente las carteras de acciones de la familia Bush y de la familia Ben Laden). Convertido el quinto negociante a nivel mundial, administra actualmente las principales cuentas de los fondos soberanos de Kuwait y Singapur.

La tasa de popularidad del presidente Sarkozy está en caída libre en los sondeos. Uno de sus consejeros de relaciones públicas, Jacques Seguela (que también es consultante en comunicación política de la NED para diferentes operaciones de la CIA en Europa Oriental), aconseja desviar la atención del público con nuevas «people stories».

El anuncio de su divorcio de Cecilia aparece entonces en [el diario francés] Libération, el diario de su amigo Edouard de Rotshchild, para tapar las consignas de los manifestantes en un día de huelga general.

Peor aún, su comunicador organiza un encuentro con la artista y ex modelo Carla Bruni. Días después, se oficializa su relación con el presidente y la propaganda mediática tapa de nuevo las críticas políticas. Semanas más tarde se produce el tercer matrimonio de Nicolas. Esta vez escoge como testigos a Matilde Agostinelli (la esposa de Robert) y a Nicolas Bazire, ex director del gabinete de Edouard Balladur, convertido en socio-gerente del banco Rothschild.

¿Cuándo abrirán los ojos los franceses para ver lo que tienen que hacer?

www.voltairenet.org

Detienen al agente de la CIA y terrorista Nelson Bardesio.

El pasado miércoles 23 de julio fue detenido en la localidad de Ituzaingó, Buenos Aires, el ex policía, agente de la CIA norteamericana e integrante del Escuadrón de la Muerte en Uruguay a principios de los años 70, Nelson Bardesio. Es la primera vez que se detiene a un integrante de ese grupo terrorista, responsable de varios asesinatos, torturas, desapariciones y atentados, y se espera ahora la decisión de la justicia argentina ante el pedido de extradición realizado desde Uruguay por la investigación de desaparición del joven Héctor Castagnetto a principios de 1972.

El caso Bardesio es también emblemático ya que se trata de un agente de la CIA norteamericana, lo que involucra a esa agencia en las prácticas terroristas paraestatales en Latinoamérica. Al ser detenido, el ex policía uruguayo presentó documentos que lo identifican como ciudadano norteamericano. Su captura se impulsó tras ser ubicado en Buenos aires por un equipo periodístico del semanario Brecha, integrado por los periodistas Samuel Blixen, Walter Pernas y Fabián Kovacic.

Bardesio saltó a la notoriedad en marzo de 1972 al ser capturado por un comando del Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros (MLNT). Entonces, en un testimonio grabado y después entregado a varios miembros del parlamento uruguayo, confesó su participación en el Escuadrón de la Muerte, su participación en el asesinato del estudiante Castagnetto, y los nombres de varios miembros de esa organización criminal.

Posteriormente el agente policial fue liberado por los Tupamaros, detenido por el ejército y después la policía –donde modificó su versión de los hechos- y sacado del país en noviembre de ese año por la CIA norteamericana. Desde entonces estaba ”perdido” aunque algunas veces se lo llegó a ubicar en Texas, Estados Unidos, y México.

Bardesio era fotógrafo policial y se encargaba de tomar imágenes en el aeropuerto internacional de Carrasco de todos los viajeros sospechosos de ser de izquierda y entregar esas fotografías y los datos de las personas, a la oficina de la CIA en Montevideo. Trabajó además como chofer del jefe de la estación de la CIA en Uruguay, William Cantrell. El escuadrón funcionó con la complicidad de las autoridades políticas uruguayas según quedó de manifiesto por lo actuado después de la liberación de Bardesio por parte de los tupamaros. Documentos desclasificados del Departamento de Estado de Estados Unidos revelan también estas relaciones.

En una nota del entonces embajador norteamericano en Montevideo, Charles Adair a sus jefes, relata una charla con el ministro del Interior, Danilo Sena, del gobierno de Jorge Pacheco Areco. "Dijo que Uruguay en esos momentos estaba en guerra contra el terrorismo y que en esa lucha era necesario recurrir a todo tipo de acciones.El gobierno uruguayo tenía que demostrar que el MLN no era todopoderoso y eran necesarios muchos y diferentes tipos de acción para probarlo".

Otro documento norteamericano de 1972 relata una conversación de funcionarios de la embajada norteamericana con el entonces ex candidato a la presidencia para las elecciones de noviembre de 1971, Jorge Batlle. Batlle se lamentaba de haber perdido las elecciones y con ello la posibilidad de concretar un plan para solucionar la violencia,"por lo que sólo quedaba combatir a la subversión con sus propios métodos". Años después, cuando se conoció este documento, Batlle negó que su comentario avalara la constitución de un escuadrón de la muerte.

Los testimonios del ex agente policial Nelson Mario Benítez a legisladores en 1972, y de Nelson Bardesio a los tupamaros que coinciden casi completamente- sostienen que el Escuadrón se organizó desde el Ministerio del Interior y contó con la colaboración de las policías y aparatos de inteligencia de Argentina, Brasil y Paraguay (Plan Cóndor). Por otra parte hay evidencia por documentos desclasificados, del hecho de que varios integrantes policiales del Escuadrón eran a su vez agentes de la CIA, y que Estados Unidos aportaba finanzas al grupo terrorista.

El Escuadrón

El Escuadrón de la Muerte, según el relato de Bardesio a los Tupamaros, se constituyó como una asociación criminal a instancias del paraguayo Ángel Pedro Crosas Cuevas, quien viajó a Montevideo a mediados de 1971, invitado por el entonces subsecretario del Interior, Armando Acosta y Lara. “A mediados de 1971, se me apersonó el ayudante militar del Ministerio, coronel Walter Machado, acompañado de dos personas a las cuales me presentó. Una de ellas era Ángel Pedro Crosas, de nacionalidad paraguayo y a quien llamaban ‘Doctor’”, cuenta Bardesio. “Machado me manifestó —agrega el testimonio— que, por orden de Acosta y Lara, Crosas Cuevas iba a realizar algunos ‘operativos especiales’ y por lo tanto debía prestarle toda la colaboración que solicitara.

“La otra persona era un joven de barba a quien llamaban ‘José’, al que posteriormente reconocí como Miguel Sofía, el cual según un comentario suscitado en el Ministerio, integra la JUP (Juventud Uruguaya de Pie). Crosas lo nombró varias veces como su principal colaborador”, agrega. “Algunos días después se realizó una reunión en la Oficina de Estadísticas y Contralor de Información (...), que funciona bajo la dirección del inspector retirado Jorge Grau Saint-Laurent, en la que participaron, además de éste, el oficial inspector Pedro Fleitas, Crosas Cuevas y yo.” “Se planteó la necesidad de enfrentar al MLN. Crosas Cuevas se mostró partidario de llevar adelante lo que llamó una ‘acción psicológica violenta’. Yo discrepé con él, pues pensaba que nos sería más beneficioso desarrollar un servicio de información, a lo que aquél contestó que eran sueños irrealizables”. “En otra oportunidad Crosas Cuevas me pidió la llave del estudio fotográfico ‘Sichel’, que yo arrendaba, para realizar allí una reunión compartimentada. Concurrieron, además de Crosas Cuevas, el jefe del D 5, comisario Campos Hermida, el jefe del D 6, comisario Machi, un funcionario de confianza de éste, llamado Washington Grignoli, y Miguel Sofía (...) Allí se concretó la formación del Escuadrón de la Muerte”, afirma Bardesio.

Bardesio se desdice y desaparece

Nelson Bardesio fue liberado por los tupamaros el 15 de mayo de 1972, más de tres meses después de ser capturado. Una vez en libertad, y temeroso de que sus colegas quisieran asesinarlo por sus revelaciones, intentó ponerse en contacto con algunos legisladores. Finalmente la madre de Bardesio llamó a la casa del diputado Héctor Gutiérrez Ruíz para explicar que su hijo había sido liberado y quería encontrarse con el legislador. Así se acordó una cita en la puerta del Colegio Sagrado Corazón en las calles Soriano y Médanos. Gutiérrez Ruíz convocó a la reunión al ministro de Educación y Cultura, Julio María Sanguinetti, y a los senadores Wilson Ferreira Aldunate y Carlos Julio Pereyra.

Según relatos de los presentes, mientras Bardesio aguardaba en una habitación del colegio, Gutiérrez Ruíz, Sanguinetti y Ferreira Aldunate discutían que hacer con el policía. Gutiérrez Ruíz y Juan Raúl Ferreira, hijo de Ferreira Aldunate, que estudiaba en el colegio y se sumó a la reunión, deciden conversar con Bardesio.

Éste, en tanto, envió una nota a Sanguinetti y Ferreira Aldunate diciendo que ahora está más tranquilo y que tenía miedo de que los policías lo encontraran antes. Poco después llegan al colegio los senadores Carlos Julio Pereyra y Eduardo Paz Aguirre. Entre todos deciden entregarlo a las Fuerzas Armadas ya que desde su desaparición estaba requerido.

Bardesio había solicitado que los senadores lo trasladaran a una embajada extranjera para solicitar asilo político. Los legisladores se negaron, ya que hubieran dado una pésima imagen solicitando asilo político para proteger a un ciudadano de su propio gobierno. Finalmente convencen a Bardesio de que lo más conveniente es su entrega al ejército y para ello convocado el comandante en jefe del Ejército, general Alfredo Gravina y el ministro de Defensa, general Enrique Magnani.

Poco a poco el colegio se llena de figuras políticas y autoridades civiles y militares. El ministro de Defensa habla con Bardesio y le promete que no será entregado a la policía sino que pasará a estar detenido en una unidad militar hasta que se resuelva su caso. Bardesio acepta pero adelanta que tiene miedo que pueda pasarle una vez liberado. Sin embargo, la promesa de Magnani no se cumple. Apenas unos días después Bardesio es entregado a la policía. Las Fuerzas Armadas explicaron que Bardesio fue entregado a sus”mandos naturales”.

El 7 de junio, 22 días después de su liberación, el ministro del Interior, Alejandro Rovira, comunicó al parlamento que Bardesio se había retractado de todo lo dicho a los Tupamaros, y justificó sus confesiones a la”tortura psicológica” a la que fue sometido. Así, la mayoría parlamentaria de la derecha -del oficialista Partido Colorado y sectores del opositor Partido Nacional- decidió que las denuncias de Bardesio sobre el Escuadrón de la Muerte eran un invento de la guerrilla y abandonaron toda investigación.

Después poco se supo de Bardesio. Se considera que en noviembre de 1972 abandonó el país, seguramente protegido por la oficina de la CIA en Montevideo. Algunas investigaciones lo ubican primero en Canadá, después en México y más tarde en Texas, Estados Unidos, donde contrae matrimonio.

En el año 2004 aparece en las páginas telefónicas amarillas de Texas con domicilio en las oficinas de la Compañía Cantrell, el mismo nombre que el jefe de la CIA en Montevideo del que era chofer, William Cantrell. Dos años más tarde ingresa con su nombre legal a Argentina donde establece residencia, y donde fue encontrado por un equipo de periodistas del semanario Brecha.

La denuncia

En junio de 2005, con el patrocinio de SER-PAJ, Ana Castagnetto presentó una denuncia por desaparición forzada de su hermano Héctor. La causa quedó en principio en manos del juez penal de 11o turno, Roberto Timbal que entendió que debía parar al juzgado que en 1987 había recibido la denuncia del diputado frenteamplista Nelson Rovira, por las desapariciones de Héctor Castagnetto y Abel Ayala, y los homicidios de Antonio Ramos Filippini e Ibero Gutiérrez. En ese entonces, el gobierno del presidente Julio María Sanguinetti había determinado que esos casos estaban amparados en la llamada ley de caducidad.

La ley establece impunidad para los crímenes cometidos desde 1973, y en la denuncia estaba la desaparición de Abel Ayala (junio de 1971) y el homicidio de Ramos Filippini (setiembre de 1971). En 2005 la denuncia pasó por otros dos juzgados hasta quedar a cargo de la jueza Graciela Eustacchio y el fiscal Ricardo Perciballe. Así la justicia uruguaya solicitó información a Interpol, y a mediados del año pasado, la policía argentina comunicó el ingreso al país y la residencia en Ituzaingó del ex policía. Pese a ello la captura preventiva nunca se activó hasta que los periodistas comenzaron a indagar.

Ahora comienza el trámite de la extradición de Bardesio a Uruguay. Uno de las dificultades puede ser que la justicia argentina considere el caso como homicidio y por lo tanto caduco ante el tiempo transcurrido. También puede pesar negativamente la ciudadanía norteamericana del involucrado, aunque para Uruguay sigue siendo ciudadano por su lugar de nacimiento.

barcelona.indymedia.org

lunes, 30 de junio de 2008

Caso Swift : la UE al servicio de EEUU.

En 2006, el New York Times reveló que la CIA había instalado un programa de vigilancia de las transacciones financieras internacionales. El diario sacó a la luz que desde los atentados del 11- S, la sociedad belga Swift ha estado transmitiendo al Departamento del Tesoro de EE UU decenas de millones de datos confidenciales concernientes a operaciones de sus clientes.

La sociedad estadounidense de derecho belga Swift gestiona los intercambios internacionales de unas 8.000 instituciones financieras situadas en 208 países. Garantiza la transferencia de datos relativos a los pagos o a los títulos, incluidas las transacciones internacionales en divisas. Sin embargo, no hace circular el dinero. El conjunto de los datos se almacenan en dos servidores, uno situado en Europa y otro en EE UU. Los mensajes entre los bancos que se intercambian en la red Swift contienen datos de carácter personal y que están protegidos por los derechos belga y europeo.

Pero esta sociedad también está sometida al derecho estadounidense debido a que su segundo servidor está localizado en territorio de EE UU. Así, la sociedad ha elegido violar el derecho europeo para someterse a la exigencias estadounidenses. A pesar de que se han constatado múltiples violaciones de los derechos belga y comunitario, las autoridades belgas siempre se han negado a perseguir a esta sociedad. Recordemos que el sistema Echelon y el programa de vigilancia NSA permite a EE UU apoderarse de informaciones electrónicas, entre ellas los datos Swift, en tiempo real. Su lectura es tanto más fácil cuanto que los sistemas de codificación (DES, 3DES y AES) de los datos relativos a las transacciones mundiales entre bancos son todos ellos estándares estadounidenses que tienen patente en EE UU. Por consiguiente, hace que se le entreguen unos datos que ya posee o que puede obtener fácilmente.

Nunca se ha previsto dejar de transferir los datos a las aduanas estadounidenses. Además, tampoco se ha dejado de hacer después de que el caso saliera a la luz. Con el fin de adecuarse formalmente a la directiva europea de protección de datos, Swift se adhirió en julio de 2007 a los principios del Save Harbor, que ‘garantiza’ que los datos almacenados en un servidor estadounidense estén protegidos por normas análogas a las que están en vigor en la UE. Esta adhesión procede por medio de una autocertificación de la sociedad adherente que se supone ofrece garantías sobre las posibilidades de apelación ante autoridades independientes.

Pero la calidad de independencia de estas autoridades está muy poco definida. La Safe Harbor deja desvalida a la persona concernida. Ella es quien debe verificar la situación de conformidad del organismo estadounidense que trata los datos. También debe encontrar a la autoridad independiente de control apta para estudiar su caso y apelar a ella. Si a pesar de estas trabas una persona o una empresa tiene la posibilidad de poder constatar un incumplimiento de la normativa y tiene capacidad para iniciar un procedimiento judicial, el Gobierno estadounidense puede invocar la noción de “secreto de Estado” para impedir todo procedimiento judicial.

Por lo que se refiere a la parte del ‘acuerdo’ de junio de 2007 que autoriza a EE UU a apropiarse de los datos personales, ésta concluye en un compromiso unilateral estadounidense. No se trata de un acuerdo bilateral, como desearía el Parlamento Europeo, sino de un texto cuyo contenido no necesita el consentimiento de las dos partes para poder ser modificado : el Gobierno de EE UU tiene la posibilidad de modificar sus compromisos sin necesidad de consultar a la otra parte. En este texto, el Departamento del Tesoro estadounidense da unas garantías puramente formales en relación a la utilización de los datos. Se compromete a utilizarlos exclusivamente para luchar contra el terrorismo. Pero la definición de terrorismo es tan amplia que se puede aplicar a cualquier persona u organización perseguida por el Gobierno estadounidense.

Como garantía del respeto de la confidencialidad de las informaciones, la parte estadounidense insiste en la existencia de varios niveles independientes de control. El texto menciona “otras administraciones oficiales independientes”, así como un “gabinete de auditoría independiente”.

El hecho de que una administración sea considerada independiente de otra administración del mismo Estado dice mucho de la formalidad de dicha autonomía. La misma observación se puede hacer en lo que concierne a la auditoría independiente. Así, cuando salió a la luz el caso Swift en junio de 2006, el Gobierno de EE UU ya había declarado que no había habido ningún abuso en la utilización de los datos, dado que el acceso a ellos estaba controlado por una sociedad privada ‘externa’, el grupo Booz Allen, una de las principales sociedades que trabajan para el Gobierno estadounidense. En este país, la interpenetración entre público y privado es orgánica.

Este ‘acuerdo’ revela la existencia de una estructura política imperial en la que el ejecutivo de EEUU ocupa el lugar de quien da las órdenes y las instituciones europeas tienen la función de legitimarlas. No se trata de dos potencia soberanas, no existe más que una parte, el Gobierno estadounidense, que reafirma su derecho a disponer de los datos personales de los europeos. Procede unilateralmente, concediendo ‘garantías’ formales que puede modificar o suprimir unilateralmente. De este modo, el Ejecutivo estadounidense ejerce directamente su soberanía sobre las poblaciones europeas.

Las transferencias de datos continúan

Se había previsto que desde junio de 2007 los datos Swift intereuropeos ya no se transfirieran a EE UU, sino a un segundo servidor europeo. A finales de marzo de 2008, unos representantes de la sociedad Swift dejaron entender que el servidor estaría situado en la región de Zurich y estaría operativo a finales de 2009. En consecuencia, se deberá adaptar el ‘acuerdo’, que es evolutivo y está elaborado para responder permanentemente a las nuevas exigencias estadounidenses. De manera similar y en relación a los datos de los pasajeros de las compañías aéreas, las aduanas estadounidenses tienen acceso directo a las terminales de las compañías situadas en suelo europeo. Tanto si se hace por medio de este sistema como si se hace por medio de unas órdenes determinadas (lo que es más probable), las autoridades estadounidenses seguirán haciendo que se les entreguen los datos financieros europeos.

diagonalperiodico.net

lunes, 14 de abril de 2008

Cuba, la CIA y sus estimados económicos.

... por Manuel David Orrio

Definitivamente, Cuba es un país extraño. Una rara nación que ha vivido más de 40 años bajo medidas económicas unilaterales de los Estados Unidos de América, cuyos perjuicios para la economía cubana se estiman por economistas criollos en ya superiores a los 86 100 millones de dólares en total y 4 000 en el pasado año.

Poco importa que en Naciones Unidas sea de rutina condenar a esa política; que Juan Pablo II la haya calificado como "éticamente inaceptable", y al parecer menos importa si aquí y acullá se ofrecen evaluaciones sobre el desempeño económico cubano, donde apenas se toma en cuenta el terco hecho, o simplemente se le remite al cesto de la basura.

Ejemplo paradigmático es el informe presentado el pasado 20 de julio al presidente Bush por la denominada Comisión para Asistir a una Cuba Libre, donde con pasmosa serenidad se afirma:

"El potencial económico del pueblo cubano ha sido ahogado por demasiado tiempo, rehén de un sistema económico fracasado que sostiene al régimen, pero que no hace nada para llevar la prosperidad al pueblo cubano… Un Gobierno Cubano de Transición va a encarar situaciones críticas que van desde estabilizar las condiciones macroeconómicas a crear una estructura microeconómica que permita el crecimiento de los negocios privados… Solamente el 62% de los cubanos tiene un acceso razonable a agua desinfectada".

Los párrafos anteriores pertenecen al artículo Cuba, su economía y la CIA (1), escrito por quien suscribe y publicado en octubre del 2006 por distintos periódicos digitales de Cuba y el extranjero.

Más o menos año y medio después son actuales las razones que dieron lugar al ejercicio. Por un lado, la Administración Bush y sus acólitos persisten en su irracional política hacia Cuba, en tanto insisten en mostrar a la economía criolla como un desastre incapaz de garantizar a los cubanos un desarrollo sostenible.

Por el otro, la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos de América (CIA) parece no menos terca en desmentir al presidente Bush, respecto a sus valoraciones sobre Cuba. Tanto entonces, como ahora, el principal servicio de inteligencia de ese país avala a grito pelado el general buen estado de salud de la economía cubana, más allá de un desempeño contradictorio y desequilibrado, al decir de muchos economistas criollos leales al proyecto sociopolítico vigente en la Isla.

La CIA, particularmente la CIA, probada autora intelectual y material de terrorismo de Estado contra Cuba, denuncia por sí misma hasta cuánto la tierra de José Martí es objeto de manipulaciones mediáticas, incluída la curiosidad de ver cómo sus estimados económicos acerca de la Isla, lejos de ratificar cuanto Bush dice, a quien sí avalan es al gobierno cubano, numeritos de más o de menos.

La celebérrima “Compañía”, servicio de inteligencia que no cree “ni en la paz de los sepulcros”, estima que el Producto Interno Bruto (PIB) de Cuba creció en el 2007 un 7 % respecto al año anterior, para así aventajar a la Unión Europea en su conjunto, a Canadá, Francia y a los propios Estados Unidos, el cual exhibió un magro 2,2 %.

La deuda externa cubana, objeto de váyase a saber cuántos debates, fue estimada por la CIA en 16 mil 790 millones de dólares, para representar un 33 % del PIB. Curiosamente, nadie parece haber observado que el frío y calculador servicio estadounidense estimó que la deuda externa norteamericana representa el 88 % del PIB creado por ese país en el 2007. Pero nada, Cuba se desbarranca, más o menos afirma Bush.

Paradojas, curiosas paradojas. Apunta la CIA que el crecimiento de la producción industrial cubana fue del 8 %, para así devenir la vigésima novena nación de mayor incremento entre 182 reportadas. Estados Unidos, el “próspero” Estados Unidos de W. Bush, alcanzó un “respetable” 0,5 %.

Cuba, país objeto de fuertes sanciones económicas unilaterales por parte de sucesivas administraciones de la nación del Potomac, tuvo según la CIA una inflación del 3,6 %, en tanto Estados Unidos solamente 2,7. Pero países favorecidos por las políticas económicas norteamericanas, o al menos sin grandes antagonismos respecto a las mismas, registraron índices más preocupantes.Por ejemplo, Rusia 11,9; China, 4,7; Polonia, 4,1 y México 3,8.

La “Compañía”, que cuando quiere no se deja pasar gato por liebre, apunta que la tasa de desempleo cubana fue de 1,9 %, en tanto la norteamericana de 4,6, para así calificarse a la tierra de José Martí como el décimotercer país con menos desocupación en el mundo. Mas no importa, seguro que no importa para Bush, aferrado a unos trece según los cuales el régimen económico “castrista” es un fracaso que ahoga al pueblo de Cuba.

No es este periodista dado a la apología del desempeño económico criollo, en país donde según estudios no oficiales la familia debe emplear alrededor del 50 % de su presupuesto para costear los alimentos que necesita. Pero, sin desdoro de análisis como ése, deviene acto de honradez señalar una vez más la palmaria contradicción entre las apreciaciones de la CIA sobre dicho desempeño, y las tendenciosas, por no decir mentirosas, afirmaciones de Bush y sus acólitos sobre las realidades de la economía de Cuba.

Por ello, vale una vez más apuntar: definitivamente, Cuba es un país extraño.

Fuentes:

1.- Manuel David Orrio. Cuba, su economía y la CIA. Mención en el género de Artículo del Concurso Nacional de Periodismo 26 de Julio, correspondiente al 2007

http://cubahora.co.cu/index.php?tpl=principal/ver-noticias/ver-not_ptda.tpl.html&newsid_obj_id=1015257

2.-CIA, The World Factbook – Cuba, actualización al 20 de marzo del 2008.

https://www.cia.gov/library/publications/the-world-factbook/geos/cu.html

www.kaosenlared.net

Bush congela la retirada de las tropas de ocupación en Iraq.

El presidente estadounidense, George W. Bush, anunció hoy la suspensión temporal del retiro de los soldados ocupantes de Iraq, y redujo a 12 meses la estancia de las tropas en ese país árabe. Las declaraciones del presidente se caracterizaron por resaltar supuestos progresos en el panorama militar, político, económico y diplomático del país árabe. “Vamos por buen camino”, aseguró Bush, quien calificó de estratégico para Estados Unidos el éxito en la contienda. Entretanto la televisora ABC publicó la lista de altos funcionarios que aprobaron el uso de la tortura. A todos les corresponde una mención especial en la “Historia mundial de la infamia”. Además de Cheney, sancionaron la medida la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, y su antecesor, Colin Powell, el ex jefe del Pentágono Donald Rumsfeld y el otrora director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) George Tenet.

En una intervención en el Cross Hall de la Casa Blanca, el mandatario respaldó la propuesta del máximo jefe del Pentágono en suelo iraquí, general David Petraeus, quien compareció esta semana ante el Congreso, junto al embajador norteamericano en Bagdad, Ryan Crocker.

Petraeus calificó de frágil y reversible la situación bélica en la nación del Golfo Pérsico, y por tanto recomendó congelar durante 45 días el retorno de las unidades, plazo que comenzaría en agosto, luego de la evacuación de casi 30 mil refuerzos enviados en 2007 hacia el teatro de operaciones.

Respecto al tiempo de permanencia en la guerra, el gobernante indicó una reducción de tres meses, decisión interpretada por los expertos como una respuesta a los sistemáticos reclamos de los mandos castrenses, a partir del agotamiento y el estrés existentes en los efectivos.

Pedí al secretario de Defensa, Robert Gates, dejar la estadía en 12 meses, para aligerar el peso de los militares y sus familias, señaló Bush.

El discurso del mandatario tiene lugar en medio de crecientes voces de rechazo al conflicto iraquí, expresadas por sectores políticos y la opinión pública nacional.

Congresistas demócratas insisten en el regreso de las tropas y muestran preocupación por posibles vulnerabilidades surgidas en Estados Unidos debido a los enormes recursos destinados a la guerra, criterios manifestados en las audiencias de Petraeus y Crocker ante el Capitolio.

Por su parte, más del 60 por ciento de los norteamericanos se oponen a la guerra, según recientes encuestas de diversos medios de prensa.

Estados Unidos mantiene cerca de 160 mil militares en Iraq, donde admitió la pérdida de cuatro mil 23 uniformados y heridas a unos 30 mil.

Gobierno de EE.UU. aprobó torturas contra prisioneros

Funcionarios de alto rango del gobierno de Estados Unidos, entre ellos el vicepresidente Richard Cheney, aprobaron personalmente aplicar torturas a prisioneros para obtener información, reveló la televisora ABC.

Según la cadena de noticias, los miembros de la administración republicana dieron luz verde, en una fecha que no precisa, a la utilización de técnicas como el submarino (ahogamiento simulado).

Los funcionarios todos eran miembros del Comité Principal del Consejo de Seguridad Nacional, agregó.

Además de Cheney, sancionaron la medida la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, y su antecesor, Colin Powell, el ex jefe del Pentágono Donald Rumsfeld y el otrora director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) George Tenet.

Esa fue la primera vez que dirigentes estadounidenses de tan alto rango autorizan de forma explícita el programa de interrogación de la CIA, subrayó ABC.

De acuerdo con la cadena de noticias, el ex Fiscal General John Ashcroft fue el único que mostró dudas al respeto, al preguntar el porque de llevar el tema a la reunión.

Recientemente el secretario de Justicia, Michael Mukasey, rechazó iniciar una investigación por el uso por parte de la CIA del “submarino”.

En febrero último el director de la Agencia, Michael Hayden, reconoció que miembros de ese organismo emplearon ese método hace casi cinco años durante interrogatorios a Khalid Sheikh Mohammed y Abu Zubaydah y Abd Al-Rahim al-Nashiri, presuntos miembros de Al Qaeda.

No obstante, Hayden admitió que la legalidad de esa práctica es incierta en el marco del actual sistema legislativo norteamericano.

En diciembre de 2007 la Cámara de Representantes aprobó un proyecto de ley que condena esa práctica y llamaba al gobierno a no utilizarla.

Según una reciente encuesta de CNN, el 69 por ciento de los entrevistados opinó que esa acción es una tortura, mientras 29 por ciento la apoyó.

www.prensa-latina.cu

lunes, 31 de marzo de 2008

Otra campaña de la CIA contra Cuba.

En los últimos meses la Agencia Central de Inteligencia, bajo la orientación de la oficina del Director Nacional de Inteligencia, ha iniciado una operación encaminada a erosionar la imagen de la diplomacia cubana. Este plan, organizado por Thimoty Langford, el Administrador de la Misión Cuba y Venezuela en la cúpula de la Comunidad de Inteligencia de Estados Unidos, tiene como objetivo tratar de recuperar el prestigio de las agencias de la Comunidad.

En los primeros días del mes de marzo, preocupado por este asunto, Donald Kerr, alto funcionario de la oficina del Director Nacional de Inteligencia, expresó durante una cena patrocinada por la Alianza de Inteligencia y Seguridad Nacional… "en la Comunidad de Inteligencia no estamos ganando los corazones y las mentes (de los estadounidenses). Ni siquiera lo estamos intentando. Y eso es lo que más me preocupa"

También Michael Hayden, Director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), mostró preocupación sobre la pérdida de prestigio de la agencia cuando en días pasados acusó a la prensa de arrastrar "todo lo que hace la CIA a la esquina más sombría y tenebrosa del cuarto".

En su afán por ganar prestigio y mostrarle al contribuyente estadounidense que los miles de millones de dólares que se gastan anualmente por las agencias de los servicios especiales norteamericanos están bien empleados, se han iniciado acciones que ayuden a crear cierta confianza en las mismas.

Estas acciones, que forman parte del Plan de Operaciones Encubiertas contra Cuba, se han organizado utilizando información desactualizada ofrecida por traidorzuelos a la que se le agrega una buena parte de invención para hacerla más importante y creíble. Para difundir estas se utilizan "canales de propaganda sucia" que están más que reconocidos como colaboradores de la CIA, como Chris Simmons y Wilfredo Cancio Isla, para nombrar los que recientemente se han prestado a colaborar en este sentido. Regularmente el libelo utilizado para esta operación encubierta es el Miami Herald y también el Nuevo Herald.

Pudiéramos señalar que la campaña salió a la luz pública el 28 de diciembre del 2007 con un articulo de Chris Simmons publicado en el Miami Herald titulado "Espía de la vieja guardia al frente de la Sección de Intereses" (Old Guard spy heads Interests Section) en el cual se "denuncia" la supuesta vinculación con el servicio de inteligencia cubano del Embajador Jorge Bolaños, actual Jefe de la Sección de Intereses de Cuba en Washington.

El Embajador Bolaños tiene una extensa hoja de servicios diplomáticos, acreditado ante un buen número de países, ha representado a Cuba en múltiples actividades internacionales, además de haber ocupado el cargo de Vice Ministro Primero del Ministerio de Relaciones Exteriores. Los elementos que se exponen para tratar de probar la vinculación de Bolaños con la seguridad cubana no pasan de ser suposiciones y elementos circunstanciales que se tratan de concatenar con poco éxito, sin que exista nada objetivo o probatorio de su pertenencia a la Inteligencia Cubana o cualquier otro servicio especial cubano.

Como antecedente a esta campaña, o quizás una de las primeras acciones de la misma, pudiéramos citar el artículo que el propio Chris Simmons escribió para el Miami Herald el primero de noviembre del 2007. Este articulo lo titulo "Peligrosa relación entre Cuba e Irán (Dangerous Cuba-Irán kinship) en el que se trataba de revelar vínculos de cooperación entre los servicios de inteligencia de ambos países.

En el mencionado artículo se señala que estos vínculos y relaciones de otro tipo están siendo dirigidos desde el año 2006 por el compañero Ricardo Cabrisas Ruiz, al que se acusa de ser un oficial de carrera del servicio de inteligencia cubano. El compañero Cabrisas, conocido internacionalmente, por más de 20 años fungió como Ministro de Comercio Exterior y posteriormente, hasta la actualidad, como Ministro dentro del gobierno de Cuba. Sus funciones y responsabilidades requieren una total entrega a los cargos que ha ocupado, lo que quita todo fundamento a las acusaciones de Simmons.

El otro artículo de la serie, también de Chris Simmons e igualmente publicado en el Miami Herald se titula "Cuando los espías se convierten en diplomáticos" ( When spies become diplomats). Este fue publicado el 11 de marzo del 2008. Aquí el campo se amplia hacia otros compañeros diplomáticos, en este caso la acusación se inicia contra Felix Wilson y José Imperatori, ambos funcionarios cubanos que estuvieron acreditados ante la Sección de Intereses de Cuba en Washington.

En cuanto a Wilson, este es ampliamente conocido entre diplomáticos de distintos países, principalmente de África, en los que ha estado acreditado varias veces durante su carrera diplomática, que en estos momentos culmina como Embajador de Cuba.

La acusación contra Imperatori pudiera entenderse como una critica dirigida contra el FBI. Estando acreditado en Washington, Imperatori fue acusado de espionaje, por lo que fue detenido por el FBI a pesar de tener inmunidad diplomática. Ante la injusta acusación y la violación por parte de Estados Unidos de la Convención de Ginebra, el compañero Imperatori renunció a su inmunidad diplomática y exigió a las autoridades norteamericanas que lo sometieran a juicio donde debían probar los cargos de espionaje que se formularon en su contra. Pudiendo haber juzgado a un espía, si este lo fuera, el gobierno norteamericano envió a Imperatori hacia Canadá, desde donde viajó a la Habana.

Aquí se probó fehacientemente que no existía prueba alguna que sustentara la acusación realizada. ¿Por qué ahora Chris Simmons lo menciona en su artículo sensacionalista?. Al parecer los que le dieron la orden de publicar esto no le explicaron totalmente las circunstancias de la detención de Imperatori, lo que daña su credibilidad como periodista y lo ratifica como "canal de propaganda sucia" al que ahora se le puede añadir "de baja profesionalidad".

En el propio articulo, este "canal de propaganda sucia" menciona al Embajador de Cuba ante el Reino Unido, Rene Mujica Cantelar. Si hacemos un ligero analisis de la información que el propio Simmons plantea sobre el compañero Mujica, podemos establecer que desde 1977 el mismo ha estado acreditado en diferentes países durante su carrera diplomática, que desde 1996 fue promovido a Embajador y que además ocupó distintos cargos en el Ministerio de Relaciones Exteriores. Resumiendo, 31 años de carrera diplomática y 12 de Embajador.

En el artículo se plantea que durante sus años de diplomático "ha trabajado por mejorar las relaciones entre Cuba y los países europeos, aunque con el temor que Estados Unidos interfiera en dicha mejoría, en especial algunos países pro norteamericanos que pudieran adoptar una posición de línea dura hacia Cuba"….."Desde que fue nombrado en Londres, Mujica ha tratado de lograr el fortalecimiento de las relaciones bilaterales entre Cuba y el Reino Unido. Es un fuerte crítico de las medidas tomadas por la administración Bush en contra de Cuba".

Es interesante que en ninguno de los casos señalados se exponga información que vincule, directa o indirectamente a los compañeros con alguna operación de inteligencia o acción propia de los servicios especiales cubanos. Ninguno de los traidorzuelos que menciona Simmons, o la CIA que es quien los dirige, es capaz de ofrecer información de esta índole. Cuando se habla de nuestros Embajadores y de las actividades que realizan,se mencionan las propias de un diplomático que representa a su país y que trata de fortalecer las relaciones entre el mismo y el país donde ha sido designado.

La ultima acción relacionada con este tipo de actividad, contenida en el Plan de Operaciones Especiales contra Cuba, le fue asignada a Wilfredo Cancio Isla y publicada en el Nuevo Herald el 12 de marzo del 2008. Este articulo se titula "Ex agente dice que Pablo Escobar viajó a Cuba". Esta acción complementa los intereses de dos agencias de la Comunidad de Inteligencia de Estados Unidos, la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y la Administración para la Penalización de la Droga (DEA).

La introducción del articulo periodístico está plagada de información falsa, pues se plantea que el narcotraficante colombiano Pablo Escobar estuvo en Cuba, lo cual no es cierto y se especifica que eso lo dice un ex oficial de inteligencia, cuando la fuente principal del artículo, Daniel Abierno y Govin, perteneció a la Policía Nacional Revolucionaria, no a la Inteligencia cubana.

En el propio articulo se pone en duda lo asegurado por Abierno, citando a una fuente autorizada para hablar de los viajes de Escobar, su lugarteniente John Jairo Velázquez, alias "Popelle", el que dijo que" hasta donde el sabía, Escobar nunca había ido a Cuba."

Las declaraciones de Abierto, que aparece en el artículo con tres cargos distintos dentro del Ministerio del Interior, Oficial de Inteligencia, Primer Teniente del Ministerio del Interior y miembro de la Seguridad del Estado como verificador de solicitudes al MININT, no solamente van dirigidas a tratar de involucrar a Cuba en el tráfico de drogas, sino además a denunciar a su hermano Bienvenido y a su sobrino Luis Felipe a quienes califica de Oficiales de la Inteligencia cubana, sin dar elemento alguno que permita asegurar esto. Al parecer, como no tenía a nadie a quien denunciar, se dedicó a hacerlo con la familia.


Como parte de sus declaraciones, el "agudo oficial" denunció a dos personas que según él son agentes de la Seguridad del Estado cubana infiltradas en Estados Unidos, las cuales ha podido descubrir a pesar del poco tiempo que lleva en la Florida. Según se establece en el artículo, Abierno planteó que "la CIA no parece interesada ya en estas cosas, porque considera que puede crear un problema político entre ambos países", es decir, que ¡la CIA no quiere provocar problemas políticos entre Cuba y Estados Unidos! (Una crítica para el FBI y otra para la CIA)

Seguramente en las próximas semanas seguirán apareciendo acciones de esta índole, no creo que la CIA deje de hacerlas a pesar de la ineficacia de las mismas. En definitiva, algo tienen que hacer. Todavía les queda una buena parte del presupuesto de la operación sin gastar y muchos diplomáticos cubanos que pueden "denunciar".

Boletín Por Cuba, Año 6 Número 26

www.cubasocialista.cu

lunes, 10 de marzo de 2008

La CIA recluta paramilitares con experiencia y dispuestas a viajar.

Mientras los presidentes latinoamericanos se reunían el viernes 7 de marzo, en una histórica cita donde triunfó un capítulo de la agenda de la paz, en los Estados Unidos se desarrollaba otra película.

Por una parte Bush instaba a agredir a Cuba en un solemne discurso desde la Casablanca y por otro lado la Agencia Central de Inteligencia hacía público un aviso ofertando trabajo a "Paramilitares para trabajo en el exterior".

Queda claro a quien le interesa la guerra y a quien la paz

EEUU PIERDE EL CONTROL
A las reuniones del GRUPO DE RIO no van los Estados Unidos. El Grupo de Río es una organización que sólo reúne a los paises del Sur y que nace en 1986. Pero de todas maneras los hilos de esas reuniones siempre fueron manejados de una un otra manera desde el norte. Históricamente, la casi totalidad de los gobiernos latinoamericanos eran presionados por muchas vías, principalmente la económica, para que en los encuentros regionales se aprobasen temas del interés estadounidense. Presidentes latinoamericanos manejados a control remoto, comprados o presionados por los halcones de la Casablanca, hicieron de esos escenarios internacionales un traspatio de la política de Washington.

Pero la reunión del Grupo de Río el viernes 7 de marzo, en República Dominicana fue otra cosa. La correlación de fuerzas ha cambiado y mucho. Aquella América Latina plagada de presidentes que decían "Yes" a todo lo que viniese del Norte, ya no es la misma. Chávez, Evo, Correa, Cristina, Daniel, lideraron el encuentro e incluso otros presidentes que jamás podrán calificarse como "antimperialistas", participaron de una soberana reunión, donde se hablaron temas de fondo abiertamente, sin tapujos, con perspectiva latinoamericana, metiendo el dedo en la llaga y donde las protocolares formalidades se fueron al carajo, con insultos, arrecheras y apretones de manos incluidas. Es quizás la reunión de mandatarios latinoamericanos más soberana que haya ocurrido en la historia. Principalmente porque no estaban los gringos, y las presiones de Washington para que se impusiera la agenda de la guerra fueron un fracaso.

Se podrá decir lo que sea de los resultados de esa reunión. Claro que ocurrirán nuevas traiciones, dobles discursos, maniobras de las oligarquías, nuevas arremetidas de la derecha y de sus intereses, y que como siempre la batalla decisiva será protagonizada por nuestros pueblos en las calles. Pero no celebrar hoy el triunfo de esa batalla diplomática sería estar ciego. Fue una gran derrota para el Imperio: A varias corporaciones estadounidenses se le caerán un gran negocio de ventas de armas. La aprobación del TLC con Uribe por parte del Congreso de los EEUU sufre otro golpe. Las contradicciones entre los sectores dominantes de Colombia se agudiza y los debilita. Existe un precedente de unidad internacional para responder a futuros ataques del Norte o de Gobiernos títeres en la región contra países como Cuba, Bolivia o Venezuela. Crece la presión internacional sobre Uribe para un acuerdo de Paz en Colombia. El tema de las consecuencias sociales y políticas del Plan Colombia se volvió a poner sobre la mesa. El liderazgo antimperialista se refuerza en la región. Y se desenmascara al imperio, basta con ver la reacción de la Casablanca.

BUSH Y LA AGRESION A CUBA
A la 1 pm, la misma hora en que los presidentes de América Latina estaban reunidos en Santo Domingo para hablar de soberanía y paz, Bush tomaba los micrófonos en la Casablanca para hablar de intervención y guerra. "VIVA CUBA LIBRE" fueron sus palabras en el frenético cierre del discurso donde lanzó algunas frases de colección como:

"los Estados Unidos son los mayores proveedores de ayuda humanitaria para Cuba en el mundo entero" (Será que "ayuda humanitaria" es el envío de mercenarios)

"Un nuevo dia va a llegar para Cuba y nosotros (los eeuu) sabremos cuando llegará" (No dudamos que sus planes de intervención directa tienen fecha)

"los Estados Unidos seguirán lanzando una brillante y reveladora luz sobre los abusos de Cuba" (La luz brillante debe referirse al destello de sus bombas. Bush, poeta de la guerra.)

"No vamos a apuntalar la falsa promesa de la llamada estabilidad de Cuba" (Es eso estamos claros, Bush no apoya ninguna otra estabilidad que no sea la de los dividendos de las grandes corporaciones a costa de lo que sea)

"Lamentablemente, la lista de países que apoyan la libertad del pueblo cubano es demasiado corta" (Por lo menos el tipo reconoce que su concepto de "libertad" no lo entiende casi nadie)

"se sumaron a la condena al régimen cubano...un pequeño grupo de valientes naciones: la República Checa, Estonia, Hungría, Letonia, Lituania, Polonia, Eslovaquia y Eslovenia" (Segurísimo que ellos entienden clarito la problemática de la región, pero ¿ya les dijiste donde queda Cuba?)

Estas y otras perlas, son lanzadas por BUSH hablando de un país latinoamericano, a la misma hora en que los presidentes de la región están reunidos tratando el tema de la integración, la soberanía, la justicia y la paz en latinoamérica. No es locura. Es la estrategia de la desesperación traducida en intervención. Si no hay guerra con Colombia Bush tiene que lanzar al mercado otro producto: La agresión a Cuba. Y hacia allí apunta su discurso. Calentar el ánimo. Tratar de poner el tema de Cuba en la mesa y preparar los ingredientes para cocinar su menú: armas, guerra, hegemonía y control de nuevos mercados. En la macabra cocina imperial, la Agencia Central de Inteligencia corre a preparar el caldo.

CIA BUSCA PARAMILITARES. DISPOSICION INMEDIATA DE VIAJE, ABSTENERSE NOVATOS
Este titulo da risa, pero es muy grave porque es verdad. Revise el portal de la CIA (desde un ciber-cafe preferiblemente). Allí la agencia de espionaje mas vergataria del mundo publica una especie de avisos clasificados en busca de personal. Parece que se quedaron cortos de agentes y mercenarios, y algo esta fallando en sus técnicas de captación y manejo de fuentes, porque tienen que recurrir a pegar avisos en universidades, antros de Miami, prensa escrita, radios y televisión y paginas web. De bola, si el que hace carrera en la CIA acaba siendo descubierto, denunciado y hasta su mujer lo delata, no digo yo que los pichones de agente estén faltos de motivación, por una parte. Y por otro lado la agenda de guerra total, mundial, preventiva, profiláctica y antiséptica de Bush requiere mercenarios por montones. Mas de los que la CIA por técnicas clásicas de captación encubierta puede conseguir.

Pero no es cualquier tipo de trabajo el que ofrece públicamente la CIA. Busca ni mas ni menos PARAMILITARES. Esto es un reconocimiento OFICIAL del Gobierno Estadounidense del uso del PARAMILITARISMO en operaciones fuera de su territorio. Una evidencia que merece ser llevada a Cortes Internacionales. No es un papel que salió de una supuesta computadora rescatada en un bombardeo como la de Uribe, es un ANUNCIO OFICIAL DE LA CIA. Veamos que dice el aviso, textualmente:

"Oferta de Trabajo
Cargo: Paramilitar / Oficial de conocimientos especializados
Calendario de trabajo: Tiempo Completo


El Servicio Clandestino de los EE.UU. está en busca de ciudadanos candidatos
a llenar posiciones de oficiales paramilitares en operaciones especializadas.
Para servir tanto en nuestra Sede en Washington DC como en el extranjero.
Los candidatos que califiquen deben saber que trabajarán en
operaciones de inteligencia de EE.UU. y en actividades políticas
en el extranjero bajo peligrosos entornos. " (TEXTUAL!!!!)

Y para completar agregan un perfil para optar a ser contratado como paramilitar de la Agencia. Textualmente:

"Requisitos mínimos para oficiales de operaciones paramilitares:
Experiencia en combate con armas
(tierra, aire, o mar). Haber realizado viajes al extranjero.
El dominio de lenguas extranjeras es de gran valor.
(...). Se preferirá experiencia en operaciones militares de guerra psicológica,
operaciones de información, comunicaciones, negocios, y contrainteligencia.
La edad máxima es de 35 años, pero puede variar de acuerdo a los casos."
"Generalmente es un requisito no haber ingerido drogas
ilegales durante los últimos 12 meses" (TEXTUAL!!!!)

Si reclutar abiertamente PARAMILITARES PARA OPERACIONES EN EL EXTRANJERO, no es Terrorismo e Injerencia, que venga Dios y lo diga.

Por eso cuando algunos salen con sus risitas de incredulidad cada vez que Chávez, o Evo, o Correa, o Cuba denuncian el Terrorismo del Imperio en escenarios internacionales, nada mejor que pegarles por la jeta estos anuncios. A confesión de parte, relevo de pruebas.

En lo que pudimos investigar la CIA reconoce oficialmente que hace correr vínculos a este tipo de "anuncios" buscando personal en al menos 153 publicaciones impresas de los EEUU, 65 paginas web, 27 medios masivos incluyendo cadenas de radio, televisión, cines y circuitos de tv en aeropuertos. Además la propia CIA reconoce oficialmente que al menos 26 Organizaciones (entre ellas gremios, fundaciones "privadas" y publicas, y ONGs) les sirven de centro de captación.

¿Y que otro perfil busca la CIA? Jóvenes latinos de ambos sexos. Conéctese por ejemplo (mejor desde un ciber-cafe) a la página www.migente.com. Encontrará una divertida y : "dinámica comunidad online para latinos donde reflejar nuestras culturas y perspectivas. La Fuerza de los latinos". En inglés por supuesto. Junto a anuncios de rumbas, música y seductoras fotos de chamas simpáticas suelen mantener como noticia principal una posible guerra como: "CHAVEZ AL BORDE DE LA GUERRA CON COLOMBIA (7 de marzo)". Uno se pregunta, que carajo tiene que ver esa noticia, con las divertidas fotos de las jóvenes que aparecen en esa publicación, o con los hip-hoperos o con las rumbas? Pero busque un poco más en "ofertas de trabajo" (find a job) y se topará con los anuncios y links que lo llevan directamente a las ofertas de trabajo en la CIA como paramilitar o agente de operaciones psicológicas. La época de la dificultosa captación de agentes a través de múltiples abordajes, seguimientos y secretos contactos, parece ser desplazada por un masivo fichaje online, que apunta a las comunidades latinas más empobrecidas en los EEUU, en un momento en que el Gobierno Estadounidense necesita sangre nueva para sus negocios de la guerra. Sangre latina, porque eso es lo que busca cuando dirige sus anuncios a comunidades online para latinos. Pero ¿porqué la CIA busca masivamente latinos para operaciones paramilitares y guerra psicológica? ¿Acaso está participando en alguna guerra abiertamente en América Latina? La que tenía en agenda para mediados de Marzo en Colombia, se le cayó. Entonces ¿tiene una preparada?. Llegamos al llegadero.

Si el aislamiento de BUSH sigue así, cualquier día veremos publicado en la sección de clasificados de un periódico un anuncio que diga: "Emperador con experiencia busca guerra con urgencia".

lunes, 3 de marzo de 2008

Terrorismo internacional: la lista de los más buscados.

...por Noam Chomsky

El 13 de febrero pasado fue asesinado en Damasco Imad Moughniyeh, un veterano dirigente de Hezbollah. “El mundo es un lugar mejor sin este hombre”, dijo el portavoz del Departamento de Estado Sean McComarck, y agregó que “de uno u otro modo, se ha hecho justicia.” Y Mike McConnell, el Director de la Inteligencia Nacional, agregó que Moughniyeh “había sido el terrorista responsable del mayor número de muertes de norteamericanos e israelíes después de Osama bin Laden”. Israel también dio rienda suelta a su alegría: “uno de los hombres más buscados por EEUU e Israel” habría sido ajusticiado, según informó el London Financial Times. Bajo el título de “Un militante buscado en todo el mundo”, se publicó un informe, según el cual Moughniyeh era el que seguía a Osama bin Laden en la lista de los más buscados después del 9/11 y, por tanto, se trataba del segundo entre los “militantes más buscados en el mundo”.

La terminología es suficientemente precisa, de acuerdo con las reglas del discurso anglo-americano, que entiende por “mundo” la clase política de Washington y Londres (y todos quienes estén de acuerdo con ellos en determinados asuntos). Así, por ejemplo, es frecuente leer que “el mundo” todo apoyó a George Bush cuando ordenó el bombardeo de Afganistán. Y esto puede ser cierto para “el mundo”, pero difícilmente para el mundo, como tuvo buena ocasión de revelar la agencia internacional de sondeos Gallup luego de que se anunciara el bombardeo. El apoyo mundial fue mínimo. El porcentaje de aceptación en una América Latina con amplia experiencia en las conductas de EEUU osciló entre el 2% de México y el 16% de Panamá, e incluso ese minúsculo apoyo estaba condicionado a la previa identificación de los sospechosos (según el FBI, seguían sin identificar ocho meses después), y a que los blancos civiles estuvieran a salvo, cosa que no ocurrió. El mundo mostraba una aplastante preferencia por la vía dipolomático-judicial, pero “el mundo” la descartó de plano.

Tras el rastro del terror

En el presente caso, si “el mundo” fuera todo el mundo, podríamos encontrar otros candidatos dignos de honra como archienemigos más odiados. Y es instructivo preguntarnos por qué.

El Financial Times informó que la mayoría de los cargos en contra de Moughniyeh no estaban probados, pero “una de las pocas veces en las que es posible afirmar con certeza su participación [es en el] secuestro del avión de la compañía TWA en 1985, cuando fue asesinado un buzo de la armada norteamericana”. Esta fue una de las dos atrocidades terroristas que, según una encuesta entre directores de periódicos, hizo que el terrorismo en Oriente Medio se convirtiera en la noticia más importante de 1985; la otra fue el secuestro del buque de línea Archille Lauro, en el que resultó brutalmente asesinado Leon Klinghoffer, un inválido norteamericano. Esto refleja el juicio del “mundo.” Es posible que el mundo viera las cosas de otra manera.

El secuestro del Achille Lauro fue la represalia por el bombardeo de Túnez, ordenado una semana antes por el primer ministro israelí Simón Peres. Su fuerza aérea asesinó a setenta y cinco tunecinos y palestinos con bombas inteligentes que los destrozaron en mil pedazos, entre otras atrocidades vívidamente narradas por el destacado periodista israelí Amnon Kapeliouk. Washington cooperó, puesto que omitió advertir a su aliado tunecino que las bombas iban de camino, y es imposible que la Sexta Flota y la inteligencia norteamericana no estuvieran al tanto del inminente ataque. George Schultz, el entonces Secretario de Estado, comunicó al Ministro israelí de Asuntos Exteriores, Yitzhak Shamir, que en Washington “había despertado una enorme simpatía la acción israelí”, y la calificó –con aplauso general— como una “respuesta legítima” a los “ataques terroristas”. Unos pocos días después, el Consejo de Seguridad de la ONU denunció unánimemente (con la abstención de EEUU) los bombardeos como un “acto de agresión armada” . Huelga decir que “agresión” es un crimen mucho más grave que el de terrorismo internacional. Pero, concediendo el beneficio de la duda a los EEUU y a Israel, dejemos que sobre los responsables recaiga sólo el cargo menos grave.

Pocos días antes, Peres fue a Washington a consultar al principal terrorista internacional del momento, a Ronald Reagan, quien denunció “el terrible azote del terrorismo”, de nuevo con el aplauso general del “mundo”.

Los “ataques terroristas” que Shultz y Peres pretextaron para bombardear Túnez fueron los asesinatos de tres israelíes en Larnaca, Chipre. Los asesinos, como admitió Israel, no tenían nada que ver con Túnez, si bien podrían habrían tenido conexiones con Siria. Sin embargo, Túnez era un blanco más a propósito. Estaba inerme, a diferencia de Damasco. Y además, ofrecía un placer adicional: allí podían ser asesinados más palestinos exiliados.

Por su parte, los asesinatos de Larnaca fueron considerados una represalia de sus perpetradores: una respuesta a los sistemáticos secuestros israelíes en aguas internacionales, que resultaron en los asesinatos de muchas personas y en el secuestro y consiguiente encarcelamiento de muchas más, retenidas sin cargos por largos períodos en cárceles israelíes. La más famosa de éstas fue la prisión/cámara-de-tortura 1391. Hay mucha información al respecto en la prensa israelí y extranjera. Esos crímenes sistemáticos , por supuesto, son conocidos por las redacciones de los periódicos de EEUU, y de vez en vez, se mencionan de pasada.

El asesinato de Klinghoffer's se vivió con una verdadera sensación de horror, y es celebérrimo. Se convirtió en tema de una ópera aclamada y en guión de una película hecha para la televisión. Pero también causaron horror los asombrosos comentarios de condena al salvajismo de los palestinos: “bestias bicéfalas”( según el Primer Ministro Menachen Begin), “cucarachas drogotas correteando en una botella” (según el Jefe del Equipo Raful Eitan), “como saltamones, comparados con nosotros”, seres cuyas cabezas deberían ser “convertidas en picadillo golpeándolas contra el canto rodado y las paredes” (dijo el Primer Ministro Yitzhak Shamir). O simplemente, llamados araboushim, el equivalente de nuestro “judío” o de nuestro “negro”.

Así, luego de una exhibición particularmente depravada de terror militar y de una intencionada humillación en la ciudad de Halhul, en la Ribera occidental, en diciembre de 1982 (¡disgustó hasta a los halcones israelíes!), el conocido analista militar y político Yoram Peri escribió consternado: “hoy, uno de los objetivos de nuestro ejército [es] demoler los derechos de personas inocentes simplemente porque son araboushim que viven en territorios que Dios nos ha prometido a nosotros”, tarea, ésta, cada días más perentoria, y que se lleva a cabo con creciente brutalidad desde que los araboushim comenzaron a “levantar cabeza” un par de años atrás.

No es difícil averiguar si los sentimientos expresados con motivo del asesinato de Klinghoffer fueron sinceros. Basta investigar la reacción ante los crímenes israelíes respaldados por los EEUU. Pensemos, por ejemplo, en el asesinato de dos inválidos palestinos en abril del 2002, Kemal Zughayer y Jamal Rashid, a manos de las fuerzas israelíes incursionadas en el campo de refugiados de Jenin, en la Ribera Occidental. Los periodistas británicos encontraron el cuerpo aplastado de Zughayer y los restos de su silla de ruedas, junto a lo que quedaba de una bandera blanca que sostenía en el momento de ser asesinado, cuando trataba de huir de los tanques israelíes que se lanzaron sobre él partiendo su rostro en dos pedazos y seccionándole brazos y piernas. Jamal Rashid terminó aplastado en su silla de ruedas cuando una de los enormes palas excavadoras suministradas por EEUU destruyó su casa en Jenin, con toda la familia dentro. La diferente reacción, o por mejor decir, la falta absoluta de reacción, es la rutina, y resulta tan fácil de explicar, que no precisa de mayores comentarios.

Coche Bomba

Sencillamente, el bombardeo de Túnez en 1985 fue un crimen terrorista infinitamente más grave que el secuestro del Achille Lauro, o que el crimen del mismo años en que la participación de Moughniyeh`s “podía ser establecida con certeza”. Pero incluso el bombardeo tunecino tiene competidores para el premio en el concurso de las mayores atrocidades terroristas en el Oriente Medio del año cumbre que fue 1985.

Uno de los aspirantes fue el coche bomba colocado en Beirut a la salida de una Mezquita y programado para que explotara cuando los devotos se retiraban de su plegaria del viernes. La bomba mató a 80 personas e hirió a 256. La mayoría de los muertos eran niñas y mujeres que salían de la Mezquita, aunque la ferocidad de la onda expansiva “carbonizó a bebés en sus cunas”, “mató a una novia que estaba comprando su ajuar”, e “hizo volar por los aires a tres niños que regresaban a casa desde la Mezquita”. También devastó la calle principal del suburbio densamente poblado de Beirut oeste, como informó hace tres años Nora Boustany en el Washington Post.

El objetivo era el clérigo Shiita Sheikh Mohammad Hussein Fadlallah, quien logró escapar con vida. El atentando fue perpetrado por la CIA de Reagan y sus aliados saudíes, con ayuda británica, y autorizado concretamente por el Director de la CIA William Casey, según el relato del periodista del Washington Post Bob Woodward en su libro El Velo: las guerras secretas de la CIA 1981-1987. Se conoce muy poco más que los meros hechos, gracias a la escrupulosa aceptación de la doctrina, según la cual no hay que investigar nuestros propios crímenes (a menos que resulten demasiado conocidos como para negarlos y la investigación se limite al círculo de una pocas “manzanas podridas” subalternas que, se calla por sabido, actúan “incontroladamente”).

“Aldeanos terroristas”

El tercer candidato al premio al terrorismo en el Oriente Medio de 1985 fueron las operaciones “Iron Fist” [Puño de Hierro] del Primer Ministro Peres en los territorios del sudeste libanés ocupados en ese momento por Israel, violando las órdenes del Consejo de Seguridad de la ONU. El objetivo, según los altos mandos israelíes, eran los llamados “terroristas aldeanos”. En este caso, los crímenes de Peres se despeñaron por los nuevos derrotaderos de la “brutalidad calculada” y el “asesinato arbitrario”, según palabras de un diplomático occidental entendido en estos temas, afirmaciones luego corroboradas por las filmaciones en directo de los hechos. Pero como no le interesaban al “mundo”, no fueron investigados. Como de costumbre. Sería legítimo preguntar si esos crímenes caen bajo la categoría de terrorismo internacional o bajo la categoría, harto más grave, de crimen de agresión. Pero concedámosles, de nuevo, el beneficio de la duda a Israel y a sus secuaces de Washington, y conformémonos con el cargo menos grave de terrorismo.

Esas son algunas de las ideas que pueden pasar por la cabeza de las personas de cualquier parte del mundo –que no del “mundo”—, cuando piensan en aquella “ocasión”, “una de las pocas” en las que Imad Moughniyeh estuvo claramente implicado en un crimen terrorista.

Los EEUU lo acusan, asimismo, de haber sido responsable de los ataques demoledores a la marina de los EEUU y a las barracones de paracaidistas franceses en Líbano en 1983, ataques perpetrados con un camión bomba y dos suicidas, que resultaron en la muerte de 241 marines y 58 paracaidistas. Y también de un ataque anterior a la Embajada de los EEUU en Beirut, que mató a sesenta y tres personas, y fue particularmente grave, porque en ese momento había una reunión en la que participaban funcionarios de la CIA.

Sin embargo, el Financial Times atribuyó el ataque a los barracones a la Jihad islámica. y no a Hezbollah. Fawz Gerges, uno de los académicos destacados en el estudio de los movimientos Jihad y del Líbano, escribió que un “grupo desconocido denominado Jihad islámica” se atribuyó la responsabilidad. Una voz que hablaba en árabe clásico instó a todos los norteamericanos a dejar el Líbano, o enfrentarse a la muerte. Se ha dicho que Moughniyeh era en ese momento la cabeza de la Jihad islámica, pero, hasta donde alcanza mi conocimiento, hay escasas pruebas.

No hay sondeos de la opinión mundial al respecto, pero es harto probable que se debe de llamar “ataque terrorista” al ataque a una base militar radicada en un país extranjero, especialmente porque las fuerzas de los EEUU y de Francia estaban desarrollando vigorosos bombardeos navales y aéreos en el Líbano poco después de que los EEUU prestaran un apoyo decisivo a la invasión israelí del Líbano en 1982, que acabó con la vida de cerca de 20.000 personas y devastó el sur, dejando gran parte de Beirut en ruinas. Finalmente, el Presidente Reagan suspendió los ataques cuando la protesta internacional tras las masacres de Sabra-Shtila subió a tal punto de tono, que ya no pudo ser ignorada.

Por lo común, en EEUU la invasión israelí del Líbano se describe como una reacción a los ataques terroristas al norte de Israel desde bases libanesas por parte de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), con lo que parece comprensible nuestra crucial contribución a esos crímenes de guerra mayores. En el mundo real, la frontera libanesa estuvo quieta durante un año, a pesar de repetidos ataques israelíes, muchos de ellos sangrientos, tendentes provocar alguna respuesta de la OLP que sirviera de pretexto para una invasión ya decidida y planeada. Los comentaristas y líderes israelíes no confesaron su verdadero propósito en ese momento: salvaguardar el poder israelí en la zona ocupada de la Ribera occidental. No carece de interés el que el único error grave del libro de Jimmy Carter (Palestina: Paz o Apartheid) sea la reiteración de este brebaje propagandístico, según el cual los ataques de la OLP desde el Líbano fueron la causa de la invasión por parte de Israel. Sobre el libro han llovido copiosos ataques, y se han hecho esfuerzos desesperados por encontrar alguna frase que pudiera ser mal interpretada, pero se ignoró este error flagrante, el único. Y con razón, porque se cumple así con el criterio de respetar las falsificaciones doctrinales útiles.

Matar sin querer

Otro de los cargos contra Moughniyeh: fue convertirlo en el “cerebro” de la bomba en la Embajada de Israel en Buenos Aires que, el 17 de marzo de 1992, mató a veintinueve personas. Fue una respuesta –como dijo el Financial Times— al asesinato por parte de Israel, del antiguo jefe de Hezbollah Abbas Al-Mussawi en el curso de un ataque aéreo al sur del Líbano”. Sobre el asesinato no se precisan mayores pruebas, porque Israel se atribuyó con orgullo el mérito. Pero el mundo podría tener cierto interés en el resto de la historia. Al-Mussawi fue asesinado con un helicóptero suministrado por EEUU en una zona muy al norte de la “zona de seguridad” ilegalmente fijada por Israel en el sur del Líbano. Iba camino de Sidón desde Jibshit, luego de disertar en un acto en memoria de otro imán asesinado por las fuerzas israelíes. El ataque del helicóptero también acabó con su esposa y su hijo de cinco años. Tras el ataque, Israel se sirvió de otros helicópteros también suministrados por EEUU para atacar un camión que transportaba a los supervivientes del primer ataque a un hospital.

Después del asesinato de la familia, Hezbollah “cambió las reglas del juego”, informó el Primer Ministro Rabin ante el Parlamento israelí. Nunca antes se habían lanzado misiles contra Israel. Hasta aquel momento, las reglas del juego eran que Israel podía lanzar ataques mortíferos dondequiera y a su arbitrio, Hezbollah tenía que limitarse responder dentro del territorio libanés ocupado por Israel.

Tras el asesinato de su líder (y de su familia), Hezbollah comenzó a responder a los crímenes de Israel en el Líbano atacando el norte de Israel. Esto último es, por supuesto, terror intolerable, de modo que Rabin lanzó una invasión que expulsó de sus hogares a 500.000 personas y mató a más de 100. Los despiadados ataques israelíes llegaron hasta el norte del Líbano.

En el Sur, el 80 % de la ciudad de Tiro huyó, y Nabatiye quedó reducida a una “ciudad fantasma”. Según un portavoz del ejército israelí, Jibshit fue destruída en un 70 por ciento, a lo que agregó que el objetivo era “destruir la ciudad por completo, dada su importancia para la población shiita del sur del Líbano”. El objetivo era “borrar las ciudades de la faz de la tierra y sembrar destrucción en su entorno”, según describió la operación un veterano oficial del comando norte israelí.

Es posible que Jibshit haya sido un objetivo apreciable porque fue la tierra de Sheik Abdul Karim Obeid, secuestrado y llevado a Israel varios años antes. La patria de Obeid “recibió el impacto directo de un misil”, informó el periodista británico Robert Fisk, “aunque lo más probable es que los israelíes estuvieran disparando a su mujer y sus tres hijos”. Mark Nicholson escribió en el Financial Times que quienes no escaparon se escondieron aterrorizados, “porque era posible que cualquier movimiento dentro o fuera de sus casas atrajera la atención de la artillería israelí, la cual……..estaba disparando sus proyectiles repetida y demoledoramente sobre objetivos seleccionados”. Por momentos, los proyectiles de la artillería impactaban en algunas aldeas a un ritmo de más de diez disparos por minuto.

Todos estos hechos contaron con el firme aval del Presidente Bill Clinton, que entendió la necesidad de instruir con severidad a los araboushim sobre “las reglas del juego”. Y Rabin apareció como el otro gran héroe, como el hombre de la paz, muy diferente a las “bestias bicéfalas”, “a los saltamontes” y a las “cucarachas drogadas”. Esta es simplemente una pequeña muestra de los hechos que podrían tener interés para el mundo, una vez conectados con la supuesta responsabilidad de Moughniyeh en el acto de venganza terrorista en Buenos Aires.

Otro de los cargos es que Moughniyeh ayudó a preparar las defensas de Hezbollah contra la invasión israelí del Líbano en 2006, un crimen terrorista intolerable, conforme a los criterios del “mundo”, convencido de que nada debe atravesarse en el camino del justo terror y de la agresión practicados por los EEUU y sus clientes.

Los apologistas más vulgares de los crímenes de EEUU e Israel explican con solemnidad digna de mejor causa que mientras los Árabes tienen el propósito de matar personas, los EEUU e Israel –siendo, como son, sociedades democráticas— no tienen la menor intención de hacerlo. Sus muertos son simplemente accidentales, y por eso sus asesinatos no pueden compararse, en punto a depravación moral, con los de sus adversarios. Esta fue, por ejemplo, la posición del Tribunal Supremo de Israel cuando recientemente autorizó un severo correctivo colectivo al pueblo de Gaza, privándole de electricidad (y de agua, de eliminación de residuos y aguas albañales y de otros elementos básicos de la vida civilizada).

Una línea de defensa, ésta, recurrente a la hora de enfrentarse a otros viejos pecadillos de Washington. Por ejemplo, la destrucción de la Planta farmacéutica al-Shifa en Sudán en 1998. Aparentemente, el ataque se cobró diez mil vidas, pero no hubo intención de matarlas; de ahí que no fuera un crimen resultante de una orden con expresa intención de matar. Así nos aleccionan estos moralistas sistemáticamente empeñados en apagar toda réplica efectiva a esos vulgares intentos de autojustificación. Digámoslo una vez más: se pueden distinguir tres categorías de crímenes: asesinato intencional, muerte accidental y asesinato premeditado pero sin una intención específica. Las atrocidades de EEUU e Israel son un caso típico de la tercera categoría. Así, cuando Israel destruyó el suministro de energía en Gaza o puso trabas para viajar hacia la Ribera oriental, no tuvo la intención específica de asesinar a personas que morirían por la contaminación del agua, o en ambulancias que no podían llegar a los hospitales. Y cuando Bill Clinton ordenó el bombardeo de la planta al-Shifa, era obvio que eso podía terminar en una catástrofe humana. El Observatorio de Derechos Humanos se lo comunicó inmediatamente, facilitándole todo tipo de detalles, pero ni Clinton ni sus asesores quisieron matar a personas concretas entre aquellos que inevitablemente morirían cuando la mitad de las instalaciones de la planta farmacéutica fueran destruidas en un país africano pobre que no podría reconstruirla.

Ocurre, más bien, que ellos y sus apologistas miran a los africanos sintiendo lo que nosotros sentiríamos al aplastar una hormiga cuando caminamos por la calle. Somos conscientes de que es posible que pase (si nos molestamos en pensarlo), pero no queremos matarlas, porque no son dignas ni de esa consideración. No es necesario decir que ataques similares perpetrados por araboushim en áreas habitadas por seres humanos serían considerados de manera harto diferente.

Si por un momento fuéramos capaces de adoptar la perspectiva del mundo, podríamos preguntarnos quiénes son los criminales “más buscados en el mundo entero”.

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