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domingo, 28 de septiembre de 2008

A 35 años de Salvador Allende: El lado oscuro del Chile de hoy.

...por Ernesto Carmona

¿Qué ha cambiado en Chile desde que fue derribado el gobierno democráticamente elegido de Salvador Allende? Han transcurrido 35 años, 17 de dictadura militar y 18 de “transición a la democracia” conducida por una coalición hegemonizada por los partidos Socialista, Demócrata Cristiano y Por la Democracia, seguidos de otros menores, como el partido Radical, llamada Concertación de Partidos por la Democracia.

La primera observación es que la “transición” lleva ya más tiempo que la dictadura. Pero las condiciones de vida del pueblo han empeorado dramáticamente desde la época de Allende. Y hay poca cabida para protestar. Hoy existe una perversa democracia formal que limita el acceso de los pobres a la política y excluye de cualquier participación a la minoría comunista y a otros grupos izquierdistas. Existe un sistema binominal de elecciones que fue creado precisamente para que dos grandes bloques –la derecha y la Concertación– se alternen perpetuamente en el poder, tal como ocurre con los demócratas y republicanos en EEUU.

El fin de la dictadura no fue sólo el resultado de la lucha del pueblo, que aportó generosamente su sangre, instigado por quienes hoy gobiernan al país, sino que prevaleció un acuerdo político impulsado por los mismos factores internacionales que provocaron la caída de Salvador Allende, es decir, EEUU, la CIA, la USAID, el Fondo Nacional para la Democracia (NED, su sigla en inglés) y las grandes corporaciones transnacionales, cuyos negocios de explotación de los recursos naturales mejoraron notoriamente en estos últimos 18 años, según todos los indicadores. Los sectores que producen mayores ganancias al capital local e internacional son la minería del cobre, que es 70% privada, y la industria de la celulosa que se extrae de los bosques del territorio indígena, entre muchos otros rubros.

Neo-derecha “progresista”

La dictadura sigue presente, pero con otra apariencia, en el exitoso modelo de “desarrollo democrático” que padece Chile, pero que se exporta como imagen envidiable para otros países. La carta magna de la dictadura, que data de 1980, ha sido legitimada por sucesivas reformas constitucionales “de parche” concertadas por el gobierno con la derecha parlamentaria. Cada vez que tienen la oportunidad, las organizacionales patronales de la derecha económica manifiestan su satisfacción por la marcha de sus negocios bajo la administración concertacionista, particularmente bajo el sexenio presidencial de Ricardo Lagos (2000-2006).

En estos 18 años de “transición a la democracia”, la Concertación se convirtió en una neo-derecha, con tintura socialista y social cristiana, como ocurrió antes con los partidos “progresistas” en Europa y en otras latitudes, donde la social democracia imitó a la democracia cristiana como nueva expresión partidaria renovada de la derecha tradicional. El socialismo de hoy no es el mismo de los tiempos de Allende. El partido del presidente inmolado que pretendió realizar reformas sociales involuciona por el mismo camino que siguieron antes sus colegas socialistas de España y Francia, los laboristas del Reino Unido, el partido “trabalhista” de Brasil y tantos otros. El Chile de hoy se puede transitar libremente pero por carreteras privadas. Santiago tiene una red de autopistas urbanas que cobran. La gente se ve triste porque está endeudada, aunque existe algo de trabajo, pero precario y “flexibilizado”. Los empleadores no tienen que complicarse con la seguridad social de sus trabajadores. La educación, la salud y la previsión social se han privatizado, convirtiéndose en negocios o “industrias”

Una nueva clase política de apariencia “democrática y progresista” se incrustó en la superestructura del poder del Estado para administrar la expoliación del pueblo chileno y de sus recursos naturales con mayor “eficiencia” que los militares y con pocos reclamos de los trabajadores, gracias al control de la Concertación sobre la Central Unica de Trabajadores (CUT). Esa clase política también ha puesto en marcha un proceso de corrupción a expensas de los fondos públicos sin precedentes en la historia política republicana del país.

Los rebeldes son jovenes

Los disidentes, incluidos cientos de miles de izquierdistas allendistas, no tienen cabida en esta democracia, porque el sistema electoral binominal les bloquea su acceso al Parlamento. Los jóvenes se niegan a inscribirse voluntariamente en los registros electorales. O sea, rehúsan adquirir el derecho al voto. Una vez inscritos tendrían la obligación de concurrir a votar a riesgo de severas sanciones. Si el derecho a voto no se ejerce, en Chile hay castigo. Y el gobierno pretende legislar una inscripción automática al cumplirse la mayoría de edad de 18 años, manteniendo la obligatoriedad del voto, en un esfuerzo desesperado por recuperar la representatividad perdida. Paradojalmente, quienes se oponen a esta medida totalitaria son los propios herederos políticos del pinochetismo que ahora juegan al populismo electoral al mejor estilo del Partido Popular español.

Cuando algunos sindicatos que no están bajo el control de la Concertación y ciertos sectores de la sociedad chilena manifiestan su descontento con el nuevo modelo político-económico que favorece a los ricos, son brutalmente reprimidos por el gobierno nominalmente “socialista”, en nombre del sagrado sistema legal heredado de la dictadura que garantiza la expoliación neoliberal. Los más afectados han sido los sindicatos de trabajadores subcontratados –o tercerizados con empleo precario y “flexible”–, los estudiantes y la etnia mapuche, cuyo territorio permanece ocupado militarmente por años, sin nada que envidiarle a Palestina. Y al igual que Israel, Chile hace caso omiso a las recomendaciones de los organismos de derechos humanos de Naciones Unidas. La región mapuche, con sus habitantes en extrema pobreza perpetua, es un territorio ocupado por Carabineros bajo permanente estado de sitio, mientras sus tierras son explotadas por las industrias madereras de los grupos económicos más ricos de Chile.

El gobierno de la socialista Michele Bachelet eligió el camino de la represión, hasta con 1.500 detenciones de jóvenes estudiantes en el mes de julio 2008. La policía militarizada de Carabineros ejerce una brutalidad sin restricciones, incluso en detenciones regulares ordenadas por algún tribunal. El fallecimiento del jefe policial en un accidente aéreo en Panamá, mientras andaba de compras con su familia y ciertos allegados, fue convertido en tragedia nacional por el gobierno y los medios de comunicación, con duelo oficial y un derroche propagandístico que elevó al difunto a la categoría de un santo.

El rol de los medios

Todo esto ocurre mientras existe una creciente criminalización de la protesta civil, que comenzó reduciendo a 14 años la responsabilidad penal de los jóvenes. Los estudiantes que protestan en las calles corren el riesgo de ser procesados como autores de crímenes, no de desórdenes públicos, como ya ocurre en países como El Salvador, que hizo suya la ley antiterrorista de EEUU, la Patriot Act. Sin embargo, cuando un estudiante de 15 años es detenido y apaleado por Carabineros en las calles de cualquier ciudad, debe permanecer detenido hasta que sus padres vayan a rescatarlo a la comisaría. Es decir, hay un doble estándar entre los derechos ciudadanos y la responsabilidad penal que siempre opera contra los jóvenes.

El debate parlamentario se realizada entre cuatro paredes, casi igual que en los tiempos de la dictadura, sólo que ahora la sala es más grande y hay más protagonistas de la clase política disfrutando de un salario que pagan “todos los chilenos”. Tampoco hay debate público democrático en la prensa, donde no hay acceso para todas las opiniones ni existe cabida para los críticos y disidentes. Los grandes medios de comunicación –cuya propiedad está súper concentrada– apoyan las medidas represivas y demás políticas del gobierno que son del agrado de los grupos económicos y de los poderes fácticos. Los medios practican un doble juego de apoyo y crítica, aunque las portadas más populares se dedican a temas banales. Dos empresarios controlan la prensa escrita del país, Agustín Edwards y Alvaro Saieh, a través de sus diarios insignia El Mercurio y La Tercera. La televisión exhibe el mismo signo ideológico, estigmatiza las protestas sociales, cultiva la banalidad y criminaliza peyorativamente a sus protagonistas a través de todos los canales. El candidato presidencial Sebastián Piñera, que es la versión local de Silvio Berlusconi, tiene su propio canal de televisión, mientras otro responde al Vaticano, un tercero pertenece al multimillonario Ricardo Claro, del Opus Dei, otros dos pertenecen al magnate mexicano Angel González y el canal del Estado es co-gobernador por los intereses comunes de un directorio acordado en cuotas entre la derecha y la Concertación.

Diputados “elegidos” a dedo

Resulta imposible describir in extenso en una simple crónica al Chile de hoy, a 35 años de la muerte de Salvador Allende. Hay múltiples brochazos para pintar esta situación. Por ejemplo, en estos días los chilenos se enteraron de la asunción de un nuevo diputado que jamás fue sometido al voto popular. Se trata del reemplazante socialista del fallecido Juan Bustos, presidente de la Cámara. La ley permitió que el sucesor fuera designado a dedo por el partido del difunto. El premio recayó en Marcelo Schilling, que se hizo célebre como organizador de “La Oficina”, una instancia de espionaje interno creada por Patricio Aylwin (2000-2004) que Ricardo Lagos convirtió en la Agencia Nacional de Inteligencia (ANI), para vigilar a los disidentes domésticos.

Los empresarios exportadores de productos primarios como uvas, manzanas y peras llevan años quejándose de la devaluación del dólar, que es un fenómeno mundial, no chileno. Con dinero proveniente de las ventas del 30% del cobre que el Estado sigue poseyendo (Allende nacionalizó el 100% de ese recurso), el Banco Central destinó 8 mil millones de dólares para comprar dólares durante todo 2008, haciendo subir artificialmente el precio de la divisa extranjera en el mercado interno a fin de beneficiar a los exportadores. Con esta medida se desató una inflación que eleva dramáticamente el costo de la vida y de la energía, que es básicamente importada como gas de Argentina. De paso, se violó una de las sagradas normas de la economía neoliberal, al manipular “la mano libre del mercado”, pero esto no le importa a los diarios como El Mercurio, que defienden a sangre y fuego el neoliberalismo. El ministro de Hacienda Andrés Velasco llegó a decir que las últimas cifras de aumento del desempleo son buenas porque indican que hay más gente buscando trabajo (sic).

…Y echaron a mi vecino…

Chile fue el país más golpeado por el retrógrado experimento neoliberal mundial que comenzó en los años 70. Precisamente para esa experimentación con un pueblo atado, encarcelado o asesinado, sin capacidad de reclamar, se estableció una dictadura militar. Hoy sus cifras macroeconómicas son buenas, se muestran como ejemplares para otros países, pero los números benefician exclusivamente a los que ya son ricos y al capital extranjero. Los grandes empresarios suelen decir por televisión que ahora sí el país va por “el camino correcto” del crecimiento. Pero crecimiento ¿para dónde? ¿Hacía qué?... Mientras yo escribía esta historia en esta mañana de lunes, vino la policía, un tribunal y la fuerza policial a desalojar y lanzar a la calle a mi vecino de clase media porque no ha pagado su departamento… Como diría Bertolt Brecht, ¿cuándo vendrán por mí?...

www.rebelion.org

domingo, 27 de julio de 2008

Involucran a Chile en intrigas de Estados Unidos contra Cuba.

Chile sería uno de los países latinoamericanos más adecuados para desarrollar futuras acciones contra Cuba del gobierno de George Bush. Un reciente cónclave de la Agencia Internacional de Desarrollo de EEUU (USAID, su sigla en inglés), aumentó en Washington los fondos asignados para nuevas agresiones contra Cuba de 13 a 45 millones de dólares de los contribuyentes estadounidenses. Esta vez la torta debe repartirse guardando ciertas apariencias debido a la “apropiación indebida” de 65,4 millones de dólares de estos fondos detectada en la última década por la Oficina General de Auditoría (General Accountability Office, GAO).

Según un informe del periodista canadiense Jean-Guy Allard (1), el nombre de Chile y de otros países suramericanos surgió entre los posibles escenarios futuros de preparación de atentados contra Cuba en una propuesta del jefe de la USAID para América Latina, un tal José 'Pepe' Cárdenas, ex dirigente de la Fundación Nacional Cubano Americano (FNCA) de Miami. Los demás países de la región mencionados fueron Perú, Argentina, Colombia y Costa Rica.

Divagando sobre cómo gastar esos 45 millones de dólares, “Pepe” Cárdenas puso de relieve “la necesidad de identificar a ONGs de terceros países capaces de canalizar los recursos de la USAID para la subversión”, de acuerdo al reporte de Allard. ¿Cuáles serían esos “recursos”?: 'panfletos de propaganda, celulares y equipos de comunicación modernos', así como 'entrenamiento de cubanos residentes en terceros países'. Es decir, el gobierno de EEUU se propone infiltrar el flujo turístico hacia Cuba con sujetos entrenados para un peligroso contrabando terrorista que puede incluir artefactos explosivos.

“Pepe” Cárdenas es la cabeza de un grupo de funcionarios federales 'especialistas' en desestabilizar Cuba. Lo secunda Elaine Grigsby, directora del llamado Programa Cuba; Amadjan Abani, de la Oficina de Asistencia y Adquisiciones de la USAID; Anthony Christino III, del Buró de Industria y Seguridad del Departamento de Comercio; Clara Davis de la OFAC (la agencia del Departamento de Estado que monitorea y sanciona los intercambios comerciales con Cuba).

Allard informó que al cónclave USAID de mayo en Washington, asistieron varias entidades “ilusionadas en participar en el festín de los 45 millones', entre otras 'la seudo ONG checa People in Need; Global Partners; IBMC; Loyola University; Center for Democracy in the Americas; Jackson State University; Mississippi Consortium for International Development; International Resources Group; Panamerican Development Foundation; Partners of America; Alliance for Family; el Consejo de Comercio de… Hungría y la ya multimillonaria TV Martí'.

¿Qué es la USAID?

La USAID tiene la fachada de una “agencia para el desarrollo internacional” desde los tiempos de su fundación al alero de la “Alianza para el Progreso” de John Kennedy (1961-1963), pero sólo es un brazo financiero más de la subversión que alienta la política exterior estadounidense. La palabra “aid” de su sigla en inglés también significa “ayuda”, coincidencia que facilitó la venta de la imagen de una “Agencia Internacional de Desarrollo” que en los años 60 ofrecía “ayuda” a los gobiernos interesados en el “desarrollo”. US-AID puede también leerse como “EEUU Ayuda”. Y en efecto, la USAID ha prestado siempre una valiosa ayuda a las dictaduras, entre otros rubros para mejorar la eficacia de las técnicas de tortura de las policías mediante asesores policíaco-militares encubiertos por una fachada de “especialistas en desarrollo”, como el tristemente célebre Dan Mitrioni, quien dictó sus “cátedras” en Uruguay y Brasil a fines de la década de los ‘60 y comienzos de los ’70, para terminar sus días ajusticiado en Montevideo.

Como la corrupción ha calado tan hondo en las actividades de la USAID en todo el mundo, la reunión de Washington fue muy vigilada por la GAO, la contraloría estadounidense, interesada en fabricar una imagen de cierta decencia en la distribución del dinero de los contribuyentes para que no se dilapide sin la formalidad de por lo menos una licitación. El desfachatado dispendio de la USAID no está sujeto a límites ni a control y anteriormente la GAO demostró cómo sus jefes hicieron desaparecer 65,4 millones de dólares entre sus amistades de Miami y Washington. El propio 'Pepe' Cárdenas, que comenzó su 'carrera anticastrista' en la FNCA en 1986, ha visto coronado sus esfuerzos con una vida opulenta gracias a su carrera como 'profesional' del anticastrismo.

Las irregularidades en el destino de las platas llevaron al Congreso a congelar los 45 millones asignados al programa Cuba de la USAID, pero terminó inclinándose ante las promesas de la Casa Blanca y desbloqueó la mayor parte de los fondos. The Miami Herald reveló el martes 22 de julio cómo el representante Howard Berman, demócrata por California, 'ordenó la congelación de los fondos el mes pasado, en parte como respuesta a un desfalco de $500,000 en el Center for a Free Cuba, de Frank Calzón, en Washington, que salió a la luz anteriormente este año'. Sin embargo, las promesas de que se investigarán los fraudes, más las presiones de la Casa Blanca y de la propia USAID, condujeron a Berman a desbloquear los fondos. El representante dijo que el Departamento de Estado le aseguró que entendía 'la gravedad de los problemas' y que trabajaba para corregirlos, pero lo convenció que se debía liberar el dinero 'excepto que los fondos no serán entregados a los participantes de programas que están bajo investigación'.

“No me ayude compadre”

La corrupción de la USAID abarca todos los continentes. Los “aliados” de EEUU que gobiernan Afganistán, por ejemplo, tiemblan cada vez que la agencia les impone el financiamiento de algún puente o una autopista para “reconstruir” el país devastado previamente por …los bombardeos del mismo EEUU. La agencia fija los costos de la edificación y dispone qué empresa constructora de EEUU tomará el negocio que después los afganos tendrán que pagar -y casualmente suele elegirse a alguna subsidiaria de Halliburton, la compañía del vicepresidente Dean Cheney. Pero lo que más irrita a los dirigentes de Afganistán es que los puentes y autopistas resultan tan malos que al poco tiempo se caen o se rompen.

El gran fraude y la desenfrenada corrupción de la USAID en la “reconstrucción de Afganistán” parece ciencia ficción, pero está documentada, entre otras fuentes por las periodistas Ann Jones, de Tomdispatch.com, Fariba Nawa, de CorpWatch, y el Proyecto Censurado 2008 (2). Un informe publicado en junio de 2005 por la organización no lucrativa Action Aid indica que mucho dinero aportado por los contribuyentes de EEUU para la reconstrucción de Afganistán realmente terminó en los bolsillos de las corporaciones estadounidenses más ricas.

Y Chile, ¿qué?

En el cónclave USAID del 14 de mayo “Pepe” Cárdenas anunció que EEUU se propone utilizar a Chile en nuevos capítulos de la guerra sucia contra Cuba, probablemente para compartir el fracaso de sus políticas de subversión con los sectores chilenos más reaccionarios. El propósito de la USAID es involucrar a Chile en actividades clandestinas. 'Pepe' Cárdenas reconoció que 'resulta difícil' introducir materiales en Cuba y, por tanto, sugirió que el trabajo debía hacerse 'de forma clandestina'.

Elaine Grigsby realzó el carácter secreto de las tareas, asegurando que ante una eventual desclasificación de documentos solicitada al amparo de la Ley de Libertad de Información (FOIA, en inglés), la USAID 'sólo emitiría un resumen general' y se 'mantendría el secreto' de los detalles de los programas de cada ONG, pues se trata de 'materiales secretos'.

Cárdenas no llegó a precisar el nivel de colaboración con que evidentemente ya cuenta la inteligencia estadounidense entre funcionarios de los gobiernos de los países que mencionó, incluido Chile. Pero dijo que ya se había recomendado 'la ejecución de este tipo de programas' a 'instituciones experimentadas', cómo la National Endowment for Democracy (NED), el National Democratic Institute for International Affairs (NDI), del partido Demócrata; el International Republican Institute (IRI), del partido Republicano; la Florida International University, Freedom House, donde trabaja el agente CIA Jaime Suchlicki, el Center for a Free Cuba, de Frank 'Paquito' Calzón, y otras entidades, entre ellas algunas con antiguos vínculos y 'proyectos' en Chile.

Por ejemplo Freddom House es una organización 'independiente' que vela por 'las libertades y los derechos humanos'. Su preocupación es dónde 'avanza o retrocede la democracia'. Siempre está 'denunciando' que 'las libertades políticas y civiles se deterioraron' en países como Nicaragua y Venezuela, 'por restricciones impuestas por los gobiernos de esos países', tal como dice su reporte sobre el año 2007 difundido el 16 de enero 2008. Desde luego, Cuba aparece como el país 'no libre' en América Latina, al lado de Irán e Irak, mientras nueve figuran como 'parcialmente libres', y los demás son considerados 'libres'. Pero detectó 'una mejora significativa' en el Haití hambreado desde que fue ocupado por EEUU y Francia hace cinco años. Y sus favoritos son Chile, Costa Rica y Uruguay, los mejor ubicados en su ranking anual sobre libertades políticas y civiles entre 193 países. Por supuesto, no hay ningún 'estudio' sobre el deterioro de las libertades civiles de los ciudadanos estadounidenses bajo la tiranía encubierta de George Bush.

Sintonizada con los objetivos estratégicos del gobierno de EEUU, la Freddom House tiene programas 'de apoyo a los derechos humanos' en Cuba y Venezuela. En Chile ha colaborado con fondos para proyectos periodísticos, al igual que la Fundación Ford y la NED o Fondo Nacional para la Democracia. Estas agencias financiaron algunos de los periódicos y revistas que combatieron a la dictadura de Augusto Pinochet, instalada por el propio EEUU, pero eso ocurrió una vez que Washington cambió de opinión y decidió que la 'libertad de mercado' debería ser sinónimo de 'libertad en democracia'. Durante la 'transición a la democracia' en Chile, una etapa que teóricamente todavía continúa, estas organizaciones han seguido soltando algún dinerillo para proyectos por 'la libertad de información'.

Colaboración Chile-EEUU

La colaboración de “inteligencia” entre Chile y EEUU marcha por canales muy discretos, con gran secretismo. Por ejemplo, en estos días de julio 2008 la Agencia Federal de Emergencia estadounidense dictó en Santiago un curso de una semana sobre “Planificación y Manejo de Desastres”, textualmente “con el apoyo del Grupo Militar de los Estados Unidos en Chile”, según la invitación “reservada” o confidencial del ministro de Defensa Nacional, don José Goñi Carrasco, a las instituciones y personalidades seleccionadas como probables recipientes de las sabias enseñanzas estadounidenses.

Provoca cierta ironía que el nombre del curso aluda a la “planificación” de desastres. Inevitablemente, la mente vuela hacia Afganistán e Irak, países donde los estadounidenses “planificaron” sus últimos más notables desastres humanitarios. Irak todavía es víctima, incluso en este preciso instante, de la “planificación” de las matanzas cotidianas de civiles que llevan a cabo silenciosamente hasta cinco mil patrullas diarias de militares estadounidenses que cada día allanan un promedio de 30 hogares iraquíes con la misión de interrogar, arrestar o matar a sospechosos, con una tasa de mortandad estimada en más de 300 personas en cada jornada. Se trata de otro holocausto, un genocidio que rivaliza con las grandes matanzas del siglo pasado, como el millón de muertos de Rwanda en 1994, y se acerca a los 1,7 millones que murieron a manos del Khmer Rouge, en la Camboya de los años 70. Todo esto ocurre hoy sin que nadie se entere porque es ocultado por los medios de comunicación y, por lo tanto, no provoca ninguna conmoción en el “mundo civilizado”.

También es curiosa la expresión “manejo” [“de desastres”], porque después de su “manejo” del huracán Katrina, en Nueva Orleáns, 2005, ¿qué de bueno nos podrían enseñar la Federal Emergency Agency y el Grupo Militar de los Estados Unidos en Chile? Curioso, tanto como la fallida operación chileno-estadounidense de secuestro en Iquique de un ciudadano musulmán presuntamente involucrado en terrorismo (3). ¿Qué tareas cumple en Chile ese Grupo Militar de Estados Unidos”? ¿Por qué el ministerio de Defensa aparece tan involucrado con la parafernalia militar estadounidense? Y ¿por qué tanto secreto para un simple seminario de “Planificación y Manejo de Desastres”?

Nuevas amenazas para América Latina

La fatídica Escuela de las Américas resucitó discretamente con otro nombre en El Salvador y Perú. Existen voces de alerta sobre la amenaza a la paz, la estabilidad y la democracia en América Latina que trae consigo el resurgimiento del viejo militarismo estadounidense. Según informes de los periodistas estadounidenses Wes Enzinna, de NACLA Report on the Americas, y Benjamin Dangl, de AlterNet, más un reporte de la Comunidad en Solidaridad con el Pueblo de El Salvador, la ayuda militar de EEUU a la región hacia 2005 había aumentado 34 veces respecto a las cantidades de 2000.

En un visible cambio de su estrategia militar, EEUU ahora descentralizó los entrenamientos secretos de militares y policías latinoamericanos, que incluyen torturas y técnicas de ejecución, sacándolos de la notoria Escuela de las Américas, en Fort Benning, Georgia. El presupuesto federal de EEUU 2008 incluye $16,5 millones para financiar una Academia Internacional de Aplicación del Derecho (ILEA, sigla en inglés de International Law Enforcement Academy) en El Salvador, con operaciones satélite basadas en Perú. Cada uno de estos centros está dotado de inmunidad ante eventuales acusaciones de crímenes contra la humanidad y entrenará en 'técnicas de contra-terrorismo' a un promedio anual de 1.500 oficiales de policía, jueces, fiscales y otros funcionarios de la aplicación de ley de América Latina.

Ya existen ILEAs en Budapest, Hungría; Bangkok, Tailandia; Gaborone, Botswana; y Roswell, New México. Según sus mentores, la escuela de El Salvador fue diseñada para hacer de América Latina 'la caja fuerte de la inversión extranjera' mediante la 'provisión de seguridad regional, estabilidad económica y combate al crimen'. La mayoría de los instructores provienen de agencias de EEUU, por ejemplo de la DEA (Drug Enforcement Agency), del organismo de inmigración y aduana (Immigration and Customs Enforcement, ICE) y del FBI, que ha tenido una notoria y gran presencia en El Salvador desde que abrió allí su propia oficina en 2005. La mayoría de los gastos de la escuela se pagarán con dólares de los contribuyentes de EEUU.

Los salvadoreños consideran a la ILEA como una nueva Escuela de las Américas (School of the Americas, SOA) para policías y militares. Las suspicacias son exacerbadas por similares políticas de secreto. Al igual que en la SOA, la lista de los alumnos y graduados de la ILEA es un secreto clasificado, como asimismo el contenido de los cursos. Este secretismo preocupa a muchos observadores que recuerdan cómo las atrocidades de la SOA salieron a la luz pública en septiembre de 1996 con los descubrimientos de la reportera Dana Priest, del Washington Post. Además de los manuales de entrenamiento en tortura de la Escuela de las América, se conoció una lista secreta de graduados desclasificada por los esfuerzos del sacerdote Roy Bourgeois, fundador de la entidad de vigilancia SOA Watch (Observadores de la Escuela de las Américas). Muchos ex alumnos de la SOA fueron reconocidos como líderes de escuadrones de la muerte y de los grupos más notorios de contrainsurgencia. El ejército y la policía chilenos están infectados de ex alumnos de la SOA.

La conducta de la policía salvadoreña -compuesta en un 25 por ciento de graduados de esta academia- ha demostrado un regreso alarmante a lo peor desde que fue inaugurada la ILEA. A principios de mayo de 2007, la entidad de protección de derechos humanos Tutela Legal del Arzobispado de San Salvador emitió un informe implicando a la Policía Nacional Civil salvadoreña (PNC) en ocho asesinatos del tipo escuadrones de la muerte sólo en 2006. Entre tanto, la Oficina de Defensa de los Derechos Humanos de Salvador también publicó informes que conectaban a la PNC con escuadrillas de la muerte más los casos repetidos de corrupción y mala conducta.

Los Carabineros de Chile alcanzaron una tasa de 1.500 detenciones en 30 días durante sus frecuentes actos represivos contra estudiantes, profesores y trabajadores, de acuerdo a la última edición de la revista Punto Final. La pregunta es si los llamados 'pacos' chilenos ¿ya están tomando clases en la ILEA?

Notas:

1) Ver http://www.wikio.es/article/59126536

2) Ver la versión en castellano en Argenpress, http://www.argenpress.info/nota.asp?num=047658&Parte=%2013).

3) Ver http://www.zonaimpacto.cl/215/preguntas-sobre-una-frustrada-operacion-de-la-cia-en-chile.html

www.argenpress.info

lunes, 30 de junio de 2008

Allende y la vía chilena hacia el socialismo.

... por Mario Amorós, autor de Compañero Presidente

El 26 de junio se conmemoró el centenario del nacimiento de Salvador Allende, cofundador del Partido Socialista de Chile (1933), diputado (1937-1939), ministro de Salubridad del presidente Pedro Aguirre Cerda (1939-1941), senador (1945-1970), candidato presidencial de la izquierda entre 1952 y 1970 y presidente de la República durante mil días que marcaron a toda una generación de militantes de izquierda en el mundo.

Después de su victoria en las elecciones presidenciales del 4 de septiembre como candidato de la Unidad Popular (una coalición encabezada por comunistas y socialistas que agrupaba también a cristianos, radicales y socialdemócratas), el 3 de noviembre Allende fue investido presidente, tras el fracaso de las maniobras del imperialismo, la derecha y un sector del Partido Demócrata Cristiano (PDC). De inmediato, Allende impulsó la aplicación del programa de la Unidad Popular (UP), por lo que su Gobierno procedió a la construcción del Área Social, embrión de la futura economía socialista, es decir, a la nacionalización de la banca y de las industrias más relevantes (textil, salitre, siderurgia, cemento, carbón…).

Unidad Popular:

El Gobierno de la UP, con una profunda reforma agraria, erradicó el latifundio y liberó a los campesinos de una postración casi feudal para elevarles a la condición de ciudadanos. Pero la conquista más significativa de aquellos mil días fue la histórica nacionalización de la gran minería del cobre el 11 de julio de 1971, por ser el sector más importante de la economía. Su decisión de restar de las indemnizaciones que se abonarían a las multinacionales estadounidenses unas elevadas cantidades en concepto de “beneficios excesivos” agudizó el bloqueo económico de Washington, cuya inquina por aquella experiencia socialista sobrepasaba el ámbito de los intereses económicos y se justificaba fundamentalmente por razones políticas.

Desde comienzos de 1972, se apreció una crisis en la UP producto del disenso en torno a la estrategia ante las contradicciones, desafíos y oposición generados por la construcción del socialismo. Si inicialmente la polémica confrontó al Partido Comunista y al Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR, no integrado en la UP), en el Cónclave de Lo Curro, en junio de 1972, se expresaron con claridad las dos visiones del proceso revolucionario, que se articulaban en torno a Allende y el Partido Comunista, por una parte, y al Partido Socialista, por otra, y prevaleció aquélla.

Sin embargo, el paro orquestado por los gremios patronales y los sectores medios y profesionales en octubre de 1972 diluyó durante varias semanas aquellas diferencias en una gigantesca movilización popular de apoyo al Gobierno que impidió el colapso del país. Como solución última, el presidente integró en su gabinete ministerial a tres altos oficiales de las Fuerzas Armadas, entre ellos el comandante en jefe del Ejército, el general constitucionalista Carlos Prats. La relevante participación de los militares en el Ejecutivo, inédita desde el convulso periodo de 1925- 1932, evidenciaba el grado de división del país, polarizado en torno a la disyuntiva capitalismo-socialismo.

Golpe de Estado:

En marzo de 1973, en medio de una grave crisis económica causada en gran parte por la estrategia de la oposición, Allende se convirtió en el presidente que mayor apoyo popular obtuvo en las dos últimas décadas después de dos años y medio de mandato, y el 43,4% logrado por la UP impidió a la oposición destituirle por los cauces constitucionales, pero también mostró a ésta que su único recurso antes de las elecciones previstas para 1976 era el golpe de Estado. El 9 de septiembre, horas después de que Allende le explicara su intención de convocar un plebiscito como solución para el grave conflicto que dividía al país, el general Augusto Pinochet decidió unirse a la conspiración golpista. Dos días más tarde, cada uno eligió su lugar en la historia : Pinochet encabezó un golpe de Estado que aniquiló una democracia sin parangón entonces en América Latina y se convirtió en el jefe de la junta militar que impuso una dictadura que durante 17 años exhibió un absoluto desprecio por la dignidad humana. Allende fue leal a la promesa que hizo al pueblo en reiteradas ocasiones y no entregó al fascismo el poder que le había concedido. Su último discurso por Radio Magallanes es una de las piezas oratorias imprescindibles para la memoria democrática de la humanidad : “Trabajadores de mi patria : tengo fe en Chile y su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo en que la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que mucho más temprano que tarde de nuevo abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor”

La Justicia chilena decide reabrir el caso del asesinato del cantante y compañero Victor Jara.

La Justicia chilena decidió reabrir la investigación por la muerte del popular cantautor Víctor Jara, torturado y asesinado durante los primeros días que sucedieron al golpe de estado de Augusto Pinochet en Chile. El juez Eduardo Fuentes, a cargo del caso, resolvió considerar unas cuarenta nuevas piezas de evidencia presentadas por el abogado de la familia Jara. Joan Turner, esposa del cantante, celebró la decisión judicial. En una entrevista a la agencia EFE, afirmó que "el asesinato de Víctor es un símbolo mundial de las violaciones a los derechos humanos. Esclarecer lo que pasó sería un triunfo, una demostración de que no puede haber impunidad para los crímenes contra la humanidad".

BBC

La decisión de este martes revierte la medida tomada por el mismo magistrado el pasado 15 de mayo, cuando había decidido cerrar definitivamente el caso.

Hasta el momento hay un sólo inculpado por el crimen de Jara, el coronel retirado Mario Manríquez Bravo, quien estaba a cargo del batallón del Ejército que custodiaba el Estadio Nacional de Chile donde fue trasladado el 15 de septiembre de 1973.

Víctor Jara cantó hasta que lo mataron, según el testimonio de otros detenidos. La familia sostiene que hay otros militares involucrados en la muerte del cantante.

El abogado de los Jara, Nelson Caucoto, afirmó que esta "es la única resolución que estábamos esperando, de que el ministro (juez) de forma inteligente entendiera que hay un largo camino que transitar para establecer los hechos que dieron lugar al homicidio de Víctor Jara".

También agregó que "lo mataron simplemente por dedicar sus canciones, su arte, su danza y el folclor al mundo popular, y fue tomado casi como un trofeo por los militares".

El cuerpo de Víctor Jara presentaba 34 heridas de bala y fracturas múltiples cuando fue retirado de la morgue.

El pasado 11 de septiembre de 2003, el Estadio Nacional de Chile fue rebautizado con su nombre, como símbolo de reivindicación de la cultura chilena.

www.insurgente.org

lunes, 21 de abril de 2008

Los países ricos se apropian de las semillas tradicionales y de las plantas medicinales.

...por Ernesto Carmona

Lo que calla la prensa.

La ausencia de un debate público abierto sobre los Tratados de Libre Comercio (TLCs) en los medios de información de América Latina pone de relieve la impotencia de los periodistas ante su responsabilidad de informar verazmente a los ciudadanos sobre los verdaderos alcances de estos acuerdos con Estados Unidos y la Unión europea (UE).

Los grandes medios de comunicación latinoamericanos, periódicos, cadenas de televisión y de radioemisoras son cómplices en la tarea imperial de engañar a la opinión pública y ocultar los verdaderos propósitos que encubre los TLCs. Los medios de información alternativos e independientes y el periodismo comunitario rasguñan este grueso cristal de la mentira, con el apoyo de muchas organizaciones sociales, partidos políticos progresistas, la Federación Latinoamericana de Periodistas, y los medios informativos de las redes horizontales, más el esfuerzo de organismos como la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) y la Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires (UTPBA), entre otros.

Los periodistas no son los dueños de los grandes medios, cuyos propietarios están agrupados en la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), que es una entidad empresarial estadounidense de apariencia interamericana y en una decena de mega corporaciones que manejan la información hemisférica desde una vasta red de grandes corporaciones cuya cabeza más visible en la región es la cadena de noticias CNN, del consorcio Warner-Times-AOL.

Grandes omisiones

Mucha gente observa como razonables los resguardos de la «propiedad intelectual» que reclaman los TLC en favor de las corporaciones transnacionales, pero nadie explica que no se trata sólo de los razonables derechos de autor de artistas y escritores, sino de una oscura trampa para incrementar las ganancias de las corporaciones de la industria farmacéutica e incluso aquellas que controlan la industria alimentaria. Por ejemplo, los derechos de «propiedad intelectual» sobre las semillas autóctonas cedidos a las transnacionales en las cláusulas de «letra chica» de los TLCs amenazan directamente la seguridad alimentaria de los países signatarios.

La propaganda del capitalismo global presenta a los tratados como una esperanza de progreso para los países subdesarrollados que resultan «agraciados» con esta pretendida merced que les otorgan las naciones desarrolladas, Estados Unidos y la Unión Europea (UE), mientras los grandes medios informativos de todo el mundo ocultan los dañinos «efectos colaterales» del tipo «fuego amigo» encubierto por los tratados.

Los TLCs permiten a EEUU obtener por la «vía pacífica» los objetivos económicos que suele buscar con o­nerosas invasiones y guerras interminables. El periodismo tiene la responsabilidad de explicar al grueso público que los llamados «derechos de propiedad intelectual» no se refieren a la protección de los derechos de autor de los artistas, escritores y creadores en general, ni a sus libros, discos y otros productos culturales, cuya propiedad más bien pertenece a las grandes corporaciones editoriales y musicales internacionales, sino que están orientados a proteger los intereses de las transnacionales que explotan negocios que van desde la producción de fármacos a la utilización de las semillas que garantizan la seguridad alimentaria de los pueblos.

La «letra chica»

La obsesión por abrir mercados aparentemente «seguros» a los productos primarios y recursos naturales carentes de valor agregado y por tanto, generadores de muy escaso empleo, sino al revés, obnubilan a la mayoría de los legisladores que sólo tienen en mente los intereses de los grandes grupos económicos locales que suelen coincidir con el apetito insaciable de las grandes corporaciones transnacionales.

Estos compromisos en letra chica pocas veces son leídos por los legisladores, incluso en países llamados «cultos», como Chile, México, Costa Rica, y otros que han suscrito estos tratados. En rigor, en los tiempos que vivimos no hace falta mucha propaganda para vender productos primarios y recursos naturales que los países ricos están forzados a comprar simplemente porque no los tienen.

Engañosa «propiedad intelectual»

Pero en lugar de aprovechar la coyuntura para mejorar la pésima distribución del ingreso en las naciones subdesarrolladas y obtener recursos para erradicar la pobreza, los gobiernos y parlamentos que rubrican estos tratados se comprometen a dictar leyes y a modificar su propia legislación interna para reconocer esos pretendidos derechos de «propiedad intelectual» tal como aparecen en el ordenamiento jurídico de EEUU y de la Unión Europea, por añadidura redactados en el lenguaje enrevesado de los abogados al servicio de las corporaciones. Se trata de unos textos crípticos para el ciudadano común que jamás son objeto de debate ni explicados por la prensa latinoamericana y probablemente inaccesibles para el entendimiento de los miembros habitualmente poco ilustrados de las clases políticas criollas.

No fue casual que una de las primeras «leyes» dictadas por el primer gobernador estadounidense de Irak, Paul Bremer III, designado por George Bush como jefe supremo inmediatamente después de la invasión en 2003, estableció la Orden 81, disponiendo que los «derechos de propiedad» intelectual de las semillas autóctonas sólo pueden ser reconocidos a sus «legítimos dueños», o sea, a las compañías multinacionales que reclamaron y patentaron su «propiedad intelectual», como Monsanto, Carhill o Syngenta, extendiendo esos derechos exclusivos a todos los productos nacidos de esas semillas. Con el fenómeno natural de la llamada «polinización cruzada», el nuevo sistema obliga a los agricultores iraquíes a comprar sus semillas en lugar de utilizar las de sus propios cultivos o las que ofrece el mercado local.

Rapiña imperial

La agricultura del trigo apareció hace más de 19 mil años en la Mesopotamia, es decir en Iraq, pero ahora las variedades nativas comenzaron a reemplazarse por semillas foráneas genéticamente modificadas, destruyendo la diversidad biológica y haciendo vulnerable a la agricultura iraquí a enfermedades hasta ahora desconocidas que obligan a adquirir fertilizantes, desinfectantes y pesticidas fabricados por esas mismas corporaciones que se apropiaron de las semillas por la vía de «los derechos de propiedad intelectual», en una rapiña inmoral, abusiva, con una frescura sin límites.

En cinco años de ocupación los agricultores iraqueses están perdiendo sus tierras y el país fue despojado de su capacidad de auto-alimentarse, generando pobreza y dependencia. Jeremy Smith, del Ecologist, escribió que «la gente cuyos antepasados dominaron por primera vez la domesticación del trigo tendrán que pagar ahora por el privilegio de cultivarlo para otros. Y con eso el patrimonio agrícola más antiguo del mundo se convierte en sólo un eslabón más en la vasta cadena de suministros estadounidense».

La revista Grain, citada por el periodistas progresista estadounidense Greg Palast, que se refugió en la BBC de Londres huyendo de la tiranía de George Bush, argumenta que la «libertad y la soberanía de Irak seguirán siendo cuestionables para largo, mientras los iraquíes no tengan control sobre lo que siembren, cultiven, cosechen y coman».

Palast dice conmovedoramente: «el paraíso de mercado libre en Irak no es libre».

Más pobres en EEUU

La prensa oculta que los tratados también empobrecen a la clase obrera de EEUU, debido a que las grandes corporaciones buscan mayor rentabilidad en la mano de obra mal pagada de los países subdesarrollados signatarios de TLCs. En realidad, se oculta que está ocurriendo un nuevo reparto del mundo en favor del gran capital de las naciones ricas. El Proyecto Censurado de la Universidad Sonoma State de California, que desde hace más de 30 años investiga las noticias más censuradas y ocultas por el periodismo corporativo estadounidense, a su vez «el padre» de la gran prensa latinoamericana, concluyó este año que el tema de los TLCs fue una de las 25 noticias más censuradas del año precisamente por la ausencia de debate público en los medios de EEUU.

Bajo el título Destructivos tratados de libre comercio esclavizan a países pobres, la periodista Laura Rusu, del Oxfam Report, y Sanjay Suri, de InterPress Service, IPS, entregaron un valioso informe periodístico esclarecedor que entre otras afirmaciones dice que:

«recién aparece a la luz el doble estándar en las cláusulas sobre derechos de propiedad intelectual que contienen la mayoría de los acuerdos comerciales, pues los nuevos acuerdos limitan el acceso de los países en vías de desarrollo a la tecnología patentada y a las medicinas –mientras tampoco pueden proteger el conocimiento tradicional– con un creciente perjuicio para la salud pública. Se espera que el TLC EEUU/Colombia reduzca el acceso a las medicinas en 40%, en tanto el TLC EEUU/Perú dejará de 700.000 a unos 900.000 peruanos pobres sin acceso a medicinas comprables».

Sin embargo, la nueva generación de TLCs lleva mucho más lejos esta tradicional imposición de políticas que devienen en reglas dañinas y obligatorias sobre propiedad intelectual, servicios e inversiones, con consecuencias mucho más profundas para el desarrollo y de gran impacto entre los pobres. Los TLCs con EEUU y la UE también imponen «derechos de semillas» que impiden a los granjeros locales ejercer su capacidad ancestral de utilizar sus propias semillas.

Así se hace aún más vulnerable el sustento de los cultivadores de la tierra más pobres del mundo, mientras continúan subiendo los márgenes de beneficio de los negocios agrícolas más grandes del planeta. Los TLCs de EEUU ahora están comenzando a patentar las plantas, algo que no sólo limitará los derechos de los granjeros a intercambiar o vender semillas, sino también les prohíbe guardar y reutilizar semillas que han cultivado por generaciones.

Bajo los TLCs con EEUU, incluyendo los de Perú, Colombia y República Dominicana-Centro América (DR-CAFTA, sigla en inglés), los gobiernos de los países subdesarrollados no podrán rechazar el uso de patentes porque ninguna empresa podría indicar el origen de una planta o demostrar con pruebas el consentimiento para su uso en una comunidad local.

Como resultado, las comunidades podrían verse obligadas a pagar por las variedades de planta patentadas basadas en recursos genéticos de su propio suelo. Esta misma amenaza se cierne sobre el uso de las plantas medicinales autóctonas, de cuyos derechos de «propiedad intelectual» también quiere apropiarse la gran industria farmacéutica transnacional.

www.voltairenet.org

Prohíben la píldora de emergencia en Chile.

El Tribunal Constitucional chileno ha prohibido, con la oposición del Gobierno, la distribución gratuita de la píldora de emergencia en el sistema público de salud.

Las mujeres chilenas han perdido en este mes de abril derechos fundamentales de salud sexual y reproductiva. El sistema estatal de salud pública de este país no podrá dispensar la píldora anticonceptiva de emergencia o ‘del día después’, según ha resuelto el Tribunal Constitucional (TC). El fallo, cuya redacción definitiva se publica el 22 de abril, desautoriza así la aplicación de una de las disposiciones más polémicas de las Normas Nacionales de Regulación de la Fertilidad, dictadas en septiembre de 2006 por el Gobierno de Chile: la que ordenaba a los consultorios públicos de salud entregar de forma gratuita anticonceptivos tradicionales y de emergencia a todas las mujeres que los solicitaran, incluidas las adolescentes a partir de los 14 años sin necesidad de autorización de sus padres. Esta normativa pretendía frenar el número de hijos no deseados e interrupciones del embarazo, unas 150.000 al año, según algunos especialistas, en un país donde el aborto está prohibido totalmente por ley.

Y aún podía haber sido peor. Otros de los requerimientos realizados al TC por un grupo de parlamentarios de la oposición ultraconservadora de la Alianza por Chile han sido rechazados, como declarar inconstitucionales los dispositivos intrauterinos (DIU) y las normas sobre confidencialidad en la orientación a menores de edad acerca del uso de métodos anticonceptivos.

La presidenta del Gobierno chileno, Michelle Bachelet, afirmó, en declaraciones al diario El Mercurio: “La decisión del TC supone una profunda herida a la construcción de una sociedad más justa, más equitativa, dado que la resolución afecta fundamentalmente a las mujeres más pobres del país”. A falta de conocer la redacción definitiva del fallo, parece que la píldora podrá seguir comprándose en farmacias, de modo que no podrán acceder a ella las mujeres con menos recursos. No obstante, el abogado Jorge Reyes, patrocinador del requerimiento aceptado por el TC, está convencido, según las afirmaciones recogidas por varios medios chilenos, de que el fármaco será eliminado por completo del país. Por su parte, la ministra de Salud, María Soledad Barría, ha señalado que en esta resolución “hay un error profundo desde el punto de vista científico, pero, además, un gran peligro desde el punto de vista sanitario”. Las juventudes socialistas han comenzado una campaña en internet con fotos de los parlamentarios de derechas responsables de la decisión del TC, junto al eslogan: “Su madre no tomó la píldora. Previene los embarazos no deseados” (www.fotolog. com/jsoficial ).

www.diagonalperiodico.net

lunes, 14 de abril de 2008

Alguna vez, en el pasado, existió un país llamado Chile.

...por Arturo Alejandro Muñoz

Hoy, lo que una vez se llamó Chile se convirtió en territorio de nadie…o mejor dicho, en tierra fértil para agiotistas, estafadores y predadores transnacionales que han hecho de este lugar el ‘galpón de la avaricia y el arrase’. Es aquí donde esos tiburones insaciables encuentran las legislaciones perfectas para engordar a destajo.

¿En qué otro país de Sudamérica el kilo de pan cuesta dos dólares (mil pesos)? Sólo en Chile.

Y también sólo en Chile la mega empresa española “Telefónica” cobra veintitrés dólares por el cargo fijo de los servicios domiciliarios (o servicio teléfono fijo), ya que en otros países latinoamericanos donde esa empresa también está presente, el mentado cargo no supera –en promedio- los diez dólares.

En Chile, y sólo en Chile, las empresas concesionarias de autopistas instalaron –entre la Región de Valparaíso y la del Maule- plazas de peaje cada 100 kilómetros, pues en el resto de las naciones sudamericanas ellas se encuentran mucho más distanciadas.

En realidad, podríamos llenar varias páginas con ejemplos como los citados, en los que encontraremos a las mismas transnacionales que aprietan en forma inmisericorde el bolsillo de los chilenos, pero suavizan la mano y las ansias avaras en otros países hermanos donde también tienen intereses económicos y presencia comercial.

Agreguemos a lo anterior un nuevo y conocido dato. En nuestra larga y angosta faja de tierra, la brecha económica entre ricos (el 05% de la población) y pobres (el resto) se ubica entre las tres más profundas de todo el continente americano. Significa entonces, así de simple, que los salarios son misérrimos. Pese a ello, las corporaciones transnacionales incrementan la expoliación a grados tales que muchos turistas brasileños, argentinos, uruguayos, peruanos, etc., afirman que el nuestro es el país “más caro de Sudamérica”.

Y los economistas extranjeros ratifican esas impresiones con cifras, datos y números indesmentibles.

¿Por qué ocurre todo esto? La única explicación atendible es que nuestros gobiernos, desde la dictadura de Pinochet a la fecha, consciente y voluntariamente (e interesadamente, agregaría alguien), crearon (Pinochet) y perfeccionaron (la Concertación) un sistema foráneo en exclusivo beneficio de los capitalistas y, por supuesto, en abierto desmedro de la población a la que esas administraciones dicen servir.

Hoy, lo que una vez se llamó Chile se convirtió en territorio de nadie…o mejor dicho, en tierra fértil para agiotistas, estafadores y predadores transnacionales que han hecho de este lugar el ‘galpón de la avaricia y el arrase’. Es aquí donde esos tiburones insaciables encuentran las legislaciones perfectas para engordar a destajo.

Nuestro país se perdió como tal hace ya alguna décadas. No hay más Chile. Alguna vez fuimos una nación soberana, pobre pero orgullosa, con identidad propia, con Historia por construir. ¿Qué somos actualmente?

“Chile ha dejado de existir”

Ese titular, destacado en un panfleto escrito por alumnos de una universidad privada regional me provocó –al comienzo de la lectura- abierta molestia, pero a poco de recorrer sus primeras líneas se fue instalando en mi ánimo la incómoda aceptación de lo que en ellas se afirmaba.

Pretendidamente gracioso, el panfleto terminó siendo brutalmente asertivo y nada de cómico, pues señalaba que “Chile ha dejado de existir como nación soberana; el territorio donde antiguamente se asentaba un país, hoy está ocupado exclusivamente por un conjunto de empresas transnacionales ubicadas en las faldas occidentales de la Cordillera de los Andes, con hermosa vista al océano que conduce comercialmente a las rutas de Oriente Milenario”.

Chile, con sus 742 mil kms. cuadrados, es apenas el 0,5% de la superficie terrestre del planeta y en nuestro país se encuentra entre el 40% y el 50% de los recursos de cobre económicamente explotables. Parece ser una locura. Pero es cierto.

La Confederación de Trabajadores del Cobre (CTC) pidió a la Presidenta Michelle Bachelet, en julio del año 2007, a través de una carta abierta, que llevase adelante un proceso de “renacionalización” del cobre, para revertir el proceso “anticonstitucional” que significó que actualmente Codelco maneje sólo el 30% del metal rojo que se produce en el país.

Dirigiéndose a la mandataria, la carta dice: “Como usted sabe, Codelco con la nacionalización del cobre controlaba el 100% de la producción y de las exportaciones de cobre de la Gran Minería. Ahora Codelco representa sólo el 30%. El 70% del cobre chileno es controlado por las empresas privadas, particularmente por las grandes empresas extranjeras. La desnacionalización del cobre, es anticonstitucional, ya que la Constitución del Estado señala en forma categórica que el Estado tiene el dominio absoluto, exclusivo, inalienable e imprescriptible de todas las minas”.

Lo del tributo de las inversiones extranjeras es, por decir lo menos, un abuso y una burla enorme. El país ya está enterado que las empresas extranjeras no pagan impuestos por explotar los yacimientos. Esto quedó claro ante la estupefacción de todos en el informe de la Comisión sobre Tributación Minera del Senado de 2003 (presidida por el ex senador Jorge Lavandero), donde se demostró que ninguna de las compañías internacionales tributó, excepto Minera Escondida y Mantos Blancos que sólo pagaron un par de veces. Y lo confirma el Servicio de Impuestos Internos, quien afirmó que entre 1995 y 2002 no recibió un solo centavo de las mineras extranjeras.

No solo el cobre


El ingeniero mexicano no deja de sorprenderse por la facilidad con que la clase política chilena maneja a la ciudadanía a su amplio antojo e interés, transformándola en ‘uso privado’ de sus intereses asociados a las inversiones de grandes empresas.

El ejemplo más destacado en lo anterior se encuentra en las concesiones de autopistas y carreteras, las que pasaron graciosamente a manos extranjeras, pese a que algunas de esas autopistas ya estaban construidas y en uso diario desde muchos años atrás…como es el caso de Avenida Kennedy o el de Ochagavía (hoy, Autopista Central). Lo mismo sucede con la Ruta Cinco Norte y Ruta Cinco Sur. ¿Alguien, en su sano juicio, podrá imaginar a la Quinta Avenida de Nueva York en manos de un empresario extranjero que cobre peaje por transitar allí?

¿Qué nación en este planeta ha aceptado que sus aguas, cursos fluviales, cascadas, tranques, represas, glaciares y lagos pasen a manos foráneas? Sólo Chile, donde los intereses privados se asocian para controlar el líquido elemento junto a la distribución de energía eléctrica. Es tanto el poder que adquieren con esa cofradía permitida y amparada por nuestros gobiernos, que bien pueden ‘inventar’ una sequía en pleno verano a objeto de justificar no sólo el alza desmedida en las tarifas de los servicios sino, también, la mala calidad de los mismos.

Es exactamente lo que sucede en la educación, ámbito en manos de insaciables comerciantes que “educan vendiendo” títulos y certificados. El 80% de las actuales universidades está en poder de intereses privados, y a pesar de ese guarismo indesmentible y preocupante el Estado chileno se esmera en profundizar la dependencia. Lo que sucedió en Rancagua –a través de las ‘gestiones’ efectuadas por algunos diputados- constituye la mejor prueba de lo dicho, ya que en esa ciudad la clase política desechó la posibilidad de disponer de una casa de estudios superiores perteneciente al fisco e, increíble pero cierto, optó por un feble proyecto privado que culminó alzando una de las más débiles y desprestigiadas universidades existentes en el país.

Aún más, el “caso Rocha” (Universidad Santo Tomás) permite señalar, sin lugar a equívoco, el grado de descomposición que caracteriza hoy a muchos de esos planteles, en los que se han insertado propietarios cuyas personalidades deslindan con la insania, y sus objetivos se entrelazan con la usura y el fraude. Pero ahí está la prensa oficial tratando de minimizar los delitos de aquellos dueños de la férula que hoy expolian a plena conciencia este territorio. El diario “El Mercurio” ha hecho ingentes esfuerzos por conseguir internalizar en la conciencia de la gente la deshuesada teoría de que el señor Rocha es un enfermo, un celópata, y que no debe ser castigado severamente ya que padece de una enfermedad incurable…pero es un ‘buen empresario’, lo que para el ‘decano’ de la prensa constituye un atenuante magnífico.

Es así que con las aguas, la electricidad, el transporte, la educación, los puertos, los bordes costeros, los ríos, los glaciares, la energía eléctrica, la previsión social, la educación, la salud, los aeropuertos, la telefonía, la computación, los bosques, la minería, la prensa, la banca, las autopistas, las calles, los ingresos a las ciudades, etc., etc., en manos privadas (y mayoritariamente foráneas), Chile ha dejado de existir como nación soberana.

Sólo falta que cambien nuestro pabellón patrio por una enorme y colorida tarjeta de crédito…y nuestra Canción Nacional por un ‘jingle’ comercial.

www.kaosenlared.net

lunes, 25 de febrero de 2008

Auge y caída de los ácratas chilenos, 1912-1927.

La Matanza de la Escuela Santa María de Iquique produjo un reflujo del movimiento obrero: las huelgas disminuyeron - producto de la brutal represión burguesa – y se acrecentó el temor de los movimientos sociales. En 1912, la economía chilena, dependiente del salitre, comienza a mostrar signos de recesión e inflación, que se radicalizarán a comienzos de la Primera Guerra Mundial, (1914), gobernaban Chile, durante ese período, el senil Ramón Barros Luco – que había ocupado todos los cargos posibles en la República y que era como un bufón que endulzó con anécdotas el derrumbe por venir – y Juan Luis Sanfuentes, un especulador, maquinero, que hacía y deshacía gabinetes y, sobre todo, que instalaba a sus camaradas en los mejores cargos fiscales – algo no muy distinto a la Democracia Cristiana de hoy-.

Como toda bonanza llega a su fin – tal cual como ocurre hoy – el salitre perdió valor y fue reemplazado por el nitrato artificial, cerrándose muchas Oficinas en el Norte Grande con la consecuente cesantía y emigración de los obreros cesantes a las grandes ciudades. En Santiago y Valparaíso se organizaron ollas “comunistas”, dirigidas por los ácratas que servían para paliar, en parte, el hambre del pueblo.

En 1912 se multiplicaron las huelgas: los panaderos, los tranviarios, el transporte público, los portuarios, y otros. El peso chileno perdía valor frente a la libra esterlina y los sueldos no alcanzaban para vivir, provocando, la emigración hacia Argentina, especialmente. Una serie de atentados, en su mayoría provocados por la misma policía, provocaron pánico en Santiago- el convento de los Carmelitas Descalzos y de la Casa de María sufrieron el efecto de las bombas, que eran achacadas a los libertarios-.

El 13 de julio de 1912, Efraín Plaza Olmedo, un joven muy sensible y de familia acomodada, reaccionó indignado cuando supo la noticia de la muerte de trabajadores, en la montaña, camino al Teniente por un alud; desesperado, se dirigió a la calle Huérfanos con Ahumada y disparó contra dos transeúntes, con resultado de muerte; el primero era un aristócrata y, el segundo, un humilde empleado de tienda. En ese tiempo, el poder judicial estaba completamente corrompido: los jueces eran nombrados a dedo por Juan Luis Sanfuentes y, en su mayoría, eran venales militantes del Partido Liberal Democrático; el magistrado de turno se ensañó con Plaza Olmedo, condenándolo a cuarenta años de prisión, quien al lograr la libertad, después de muchos años, se suicidó o fue asesinado por la policía.

Antonio Ramón y Ramón tenía un medio hermano que murió en la Matanza de Santa María de Iquique y no podía dormir con el recuerdo de su hermano vilmente asesinado. Arrendó una casa cerca del Parque Cousiño para esperar a Silva Renard, el responsable de la matanza en Iquique. El 14 de diciembre de 1914 apuñaló a Sirva Renard, pero no logró matarlo, sino herirlo en un ojo – desde ahí Silva Renard portó un parche de pirata. El juez y la Corte condenaron a Ramón y Ramón a varios años de prisión acusándolo, falsamente, de un homicidio frustrado.

Carlos Aldunate, parlamentario conservador, leyó en un Diario inglés noticias sobre atentados terroristas en Europa, perpetrados por la IWW (Internacional de Trabajadores del Mundo); espantado, propuso al Parlamento una Ley de residencia, por la cual se permitía expulsar del país a los extranjeros, en base a un procedimiento administrativo. Juan Luis Sanfuentes aplicó esta ley sin tasa ni medida: todos los ácratas se consideraban agitadores peligrosos. Julio Rebosio, hijo de italiano y de madre nacida en Tacna, tenía una gran capacidad intelectual y oratoria; publicó La verba roja, periódico anarquista, muy difundido en la época. Como la policía no tenía motivos para acusarlo, se aprovechó de que era un remiso del Servicio Militar para tomarlo preso, sin embargo, esta acción era inútil, pues en abril de 1918 se había dictado una amnistía general como conmemoración de la Batalla de Maipú; Rebosio, sin acusación alguna, fue torturado y escarnecido y, como consecuencia de estos tormentos, adquirió una voz cavernosa y una depresión aguda.

La Ley de residencia fue aplicada a muchos extranjeros pacíficos y que poco tenían que ver con los libertarios. Manuel Peña tenía una librería en Iquique y, como era un hombre generoso y confiado, prestaba libros revolucionarios a la bohemia intelectual del Puerto; fue condenado a la expulsión y tuvo que vender muy barata su librería y vivir en la miseria, en España; Casimiro Barrios cometió el error de decir que apoyaba a Arturo Alessandri, lo que le valió la expulsión del país.

Nuevos actores amplían el movimiento popular

En 1912, los anarquistas penetran sindicatos importantes como los de estucadores, albañiles, zapateros, panaderos, tranviarios, y otros. A raíz de esta activación, se suceden las huelgas con distintos resultados.

Las viviendas populares y los conventillos eran insalubres, caldo de cultivo para las distintas pestes que asolaban Santiago. La mortalidad en Chile era mayor que en la India; cuenta el escritor González Vera que muy pocos de sus amigos sobrevivían más allá de los 30 años. En 1914, en Valparaíso, se llevó a cabo el famoso mitin de los arrendatarios de viviendas populares y, en sus peticiones, destacaban una rebaja del 50% en los cánones de arrendamiento y el fin de los lanzamientos por incumplimiento en los pagos.

Los anarquistas comenzaron a organizarse a nivel nacional: formaron la Federación Obrera Regional de Chile, la IWW y integraron la FOM (Federación Obrera de Magallanes). En 1907, se creó la FECH (Federación de Estudiantes de Chile), donde sus integrantes constituían una mezcla de anarquistas, anticlericales, positivistas y simplemente independientes; sus líderes principales eran los hermanos Gandulfo, Carlos Vicuña Fuentes, el profesor Loyola, y otros. La biblioteca de la Federación contaba con los mejores libros de la época. En 1920, Alessandri era el candidato a la presidencia, que representaba al populismo y el rechazo a la “canalla dorada”, (la oligarquía). Juan Luis Sanfuentes y su ministro Ladislao Errázuriz inventaron una guerra contra Perú y Bolivia: era el pretexto para alejar de Santiago a los militares proclives a Alessandri, además de enriquecer a los poseedores de acciones bolivianas.

Los oligarcas formaron brigadas blancas patrioteras que obligaban a los jóvenes a besar la bandera; los miembros de la Federación de Estudiantes llamaban a la bandera, “la lavandera”, y su prédica en el Diario Claridad, órgano de la Federación era, fundamentalmente, pacifista, latinoamericanista, anticlerical y, sobretodo, de denuncia frente a la corrupción de la clase política. Jóvenes de la aristocracia dorada asaltaron el cómodo local de la Federación de Estudiantes, destruyendo su mobiliario y otros enseres del recinto. Le correspondió el caso de la investigación al juez José Astorquiza quien, en vez de acusar a los asaltantes, las emprendió contra las víctimas, ordenando la prisión de los líderes de la Federación de Estudiantes.

El poeta José Domingo Gómez Rojas fue tomado preso en uno de los tantos allanamientos a la IWW; el juez Artorquiza lo mantuvo durante varios días incomunicado, hasta provocar su locura. Gómez Rojas murió más tarde en el manicomio, dejando como herencia su poema Miserere. El caso conmovió a la opinión pública y el corrupto juez Astorquiza recibía, diariamente, llamados telefónicos y cartas de pésame con el poema del poeta. El destino del juez fue la soledad por el abandono de su familia, pero siguió, con sus mismos vicios, en el poder judicial.

En el anarquismo no existe nunca una sola posición: hay individualistas, sindicalistas, anarco-comunistas, y otros; muchos de sus integrantes se encuentran siempre entre la filosofía de Nietzsche, el naturismo, la teosofía, las ciencias ocultas, el espiritismo, el anticlericalismo del liberalismo rojo, posteriormente, socialistas y demócratas. Muchos de ellos participaron, por ejemplo, en las manifestaciones contra Monseñor Sibilia, delegado del Vaticano en 1903, o de las encendidas prédicas del pope Julio Elizalde.

Puerto Natales fue la primera comuna obrera chilena, en 1919 y, en 1920, los patrioteros se vengaron al incendiar el local de la FOM.

A partir de 1927, el anarquismo como tal se encuentra desorganizado y, muchos de sus líderes han engrosado las filas del comunismo o del ibañismo.

www.piensachile.com

lunes, 18 de febrero de 2008

Chile: Infórmate (SubVerso)

Infórmate es un vídeo musical, un llamamiento a la voluntad de información, y al conocimiento resultante, que haga desenmascarar, en este caso, las mentiras del Gobierno Bachelet. Es además, en sí mismo, un vídeo informativo de la realidad chilena, oculta o manipulada por los medios de des-información de masas.

lunes, 11 de febrero de 2008

Organizaciones sociales chilenas y españolas denuncian los proyectos destructivos de Endesa en Patagonia.

Ecologistas en Acción denuncia los planes de Endesa de contruir un sistema de impactantes presas en la Patagonia Chilena. Estos planes fueron implementados por Endesa durante el mandato de Manuel Pizarro, ahora candidato por el PP.

Ecologistas en Acción muestra su desconfianza ante la candidatura de Manuel Pizarro a ser el próximo ministro de economía. Una de las razones de esta desconfianza es su actuación insostenible al frente de Endesa, como lo demuestran los planes en los ríos chilenos Baker y Pascua.

Endesa Chile y de Colbún pretenden construir cuatro megacentrales en los dos ríos más caudalosos de Chile, el Baker y el Pascua de 2.500 megavatios.

La energía se evacuará mediante un tendido de alta tensión de más de 2200 kilómetros para el consumo eléctrico en Santiago de Chile y la zona minera para la exportación. En Chile sólo un 15% de la energía que se consume es para el abastecimiento doméstico, y más de un 60% es industrial, principalmente minera. El tendido atravesará ocho regiones (incluyendo 12 áreas protegidas), arrasando la franja de servidumbre cerca de 30.000 hectáreas con sus 5000 torres.

Organizaciones y ciudadan@s de la zona han alzado su voz y se han movilizado frente a esta amenaza. Durante estos día una delegación visita Madrid y Barcelna invitada por Greenpeace. La delegación se reunirá, entre otros colectivos, con la campaña ¿Quién debe a quién?, de la que forma parte Ecologistas en Acción, y que está realizando una campaña de denuncia de las actividades de Endesa en América Latina. Además también habrá un acto público hoy en el Ateneo de Madrid a las 20:00.

Endesa siempre ha estado cuestionada en Chile, su proyecto más polémico fue la presa de Ralco, en el Bío Bío, cuyo embalse inundó de 3.500 hectáreas de territorio Mapuche-Peuhenche, y que se construyó con todo tipo de irregularidades. En su momento Ecologistas en Acción ya se opuso a este proyecto en apoyo de la fortísima respuesta que se generó en Chile al mismo.

Las cuatro centrales inundarán una superficie total de 5910 hectáreas de bosque nativo de Aysen. El impacto sobre la biodiversidad será de una enorme dimensión. Baste destacar que se destruirían los humedales del Baker, lugar de reproducción de avutardas, caiquenes y flamencos; se inundaría el hábitat natural del gato colocolo, el huillin, el chingue patagónico, el peludo, el zorro culpeo, el carpintero patagónico, y el huemul; y que el río Pascua es el único que no ha sufrido transformaciones, y mantiene un bosque prístino intacto.

La plataforma local contra este proyecto opina que, además, el impacto social será brutal, ya que la mano de obra foránea superará en más del doble la población local, rompiendo sus estructuras sociales.

Ecologistas en Acción considera que estos megaproyectos suponen un atentado contra la calidad de reserva de vida de la zona, cuyos territorios se está gestionando que sean reconocidos como Patrimonio de la Humanidad y Reserva de la Biosferam y, por lo tanto, exige la renuncia de Endesa a los mismos y muestra su preocupación ante la candidatura de Manuel Pizarro.

www.ecologistasenaccion.org

Organizaciones de la sociedad civil chilenas y españolas han manifestado hoy en Madrid su oposición a los proyectos de la empresa eléctrica española Endesa de construir cinco grandes presas en la Patagonia chilena. Estas organizaciones han presentado un manifiesto abierto a todos los colectivos que quieran unirse a esta campaña contra la construcción de cinco centrales hidroeléctricas en los ríos patagónicos Baker y Pascua, que inundarían miles de hectáreas de tierras vírgenes.
Han estado presentes en la rueda de prensa en Madrid representantes de diversas organizaciones chilenas y españolas: Rodrigo Herrera (director de Greenpeace en Chile), Juan Pablo Orrego (director de Ecosistemas), Peter Hartamnn (director de Codeff Aysén), Aquilino Olivares (agricultor ganadero afectado por el proyecto) y Juan López de Uralde (director de Greenpeace en España).

“Nos encontramos ante una agresión mayúscula a la Patagonia que no debemos permitir. Los ecosistemas patagónicos deben mantenerse en su actual estado de conservación y preservación, por constituir un auténtico Patrimonio de la Humanidad. Patagonia es, entre otras cosas, la segunda reserva de agua dulce del planeta. Chile tienen un potencial enorme de energía solar, eólica, geotérmica y marina, sin explotar. Nuestra apuesta es por un modelo basado en esas fuentes de energías y en la eficiencia energética” -ha declarado Rodrigo Herrera, director de Greenpeace Chile.

El proyecto lo lidera la empresa HidroAysén constituida por la española Endesa (51%) y la empresa chilena Colbún del grupo Matte(49%).

Entre los firmantes del manifiesto se encuentran las grandes organizaciones ecologistas españolas – Greenpeace, Amigos de la tierra, WWF/Adena, SEO/Birdlife, Ecologistas en Acción -, el Observatorio de Responsabilidad Corporativa o las organizaciones chilenas agrupadas en el Consejo de Defensa de la Patagonia y en la Coalición Cuidadana por Aysén Reserva de Vida .

“Este manifiesto es un llamado urgente a las autoridades españolas y chilenas a no permitir la destrucción ambiental y cultural de una parte importante de la Región de Aysén, corazón de la Patagonia Chilena, que causaría la construcción de cinco mega centrales hidroeléctricas de embalse. Las empresas Endesa y Colbún pretenden inundar más de 5.910 hectáreas para generar un negocio en beneficio principalmente del centro industrial y minero transnacional de Chile. El proyecto contempla la construcción de una línea de transmisión eléctrica de más de 2.200 kilómetros de largo, con 5.000 torres de 60 a 70 m. de altura y una franja talada de 70 m. de ancho, que atravesaría 8 regiones de Chile y afectaría cientos de comunidades y 12 áreas silvestres protegidas; más de 15.000 hectáreas serían directamente intervenidas y millones de hectáreas de paisaje degradado. Llevar a cabo estos proyectos, considerando los numerosos otros proyectos de presas que se están proyectando para este territorio único, sería el comienzo de la destrucción planificada de la Patagonia, contradiciendo totalmente el interés de la población patagónica que promueve el desarrollo de la región como Aysén Reserva de Vida”.

Por otro lado las organizaciones sociales presentes hoy en Madrid han demandado a Endesa que retiren el proyecto, y apuesten por un modelo energético sostenible.

“Estamos seguros de que un proyecto así no hubiera podido llevarse a cabo en España por el alto valor ecológico del lugar dónde se pretende ubicar. Por ello debemos exigir a la empresa Endesa que aplique en Chile los mismos estándares ambientales que se aplican en España” -ha declarado el director de Greenpeace España, Juan López de Uralde.

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sábado, 26 de enero de 2008

El pueblo mapuche, de pie.

Una larga huelga de hambre de cinco presos políticos mapuche, rodeada de importante solidaridad, parece estar mostrando la profundización de la larga lucha de un pueblo por la recuperación de sus tierras y el control de sus territorios.

Según el historiador Víctor Toledo Llancaqueo, el actual movimiento mapuche que emerge en los años 80, en la etapa final de la dictadura de Augusto Pinochet, “ha protagonizado por lo menos tres grandes ciclos de movilizaciones por sus derechos”.

El primero se registró bajo la dictadura con el objetivo de defender las tierras comunitarias. Luego, al comienzo de la transición democrática, en 1989, se realizó el acuerdo de Nueva Imperial por el cual la Concertación se comprometió a impulsar una nueva ley indígena a cambio de que los mapuche renunciaran a la movilización. Muchos temían, señala Toledo, que se repitiera el proceso de tomas de tierras masivas que se dio de 1970 a 1973 durante el gobierno de Salvador Allende.

En respuesta a la cooptación que supuso ese acuerdo, nace en 1990 el Consejo de Todas las Tierras que exige autonomía y participación política y realiza tomas simbólicas de tierras. En 1992, el gobierno detiene a 70 comuneros y los acusa de “delincuentes”, y la justicia procesa a 144 mapuche por “usurpación” y “asociación ilícita”. El proceso estuvo plagado de vicios y fue considero una aberración jurídica.

Hacia 1997 se abre un nuevo ciclo a través del estallido de múltiples conflictos que afectan a las grandes empresas forestales y de energía. El Estado, aliado incondicional de las empresas, ve desbordada su política indígena, ya que las dos organizaciones estatales de asistencia (la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena y el Fondo de Tierras y Aguas Indígenas) colapsan al no poder responder a las demandas de las comunidades. Sin política y sin querer conceder derechos, el gobierno endurece la represión.

El caso Ralco (1997), megaproyecto energético en tierras mapuche en el Alto Bío Bío, supuso un parteaguas, ya que el gobierno violó la legislación para echarlo a andar. “El murallón de Ralco levantó una frontera política entre los mapuche y el Estado”, asegura Toledo. Ese mismo año, el caso Lumaco, 2 millones de hectáreas de plantaciones forestales artificiales y una planta de celulosa, se convirtió en “un enclave que ha transformado la geografía y el poder en el sur del país, alterando el medio ambiente y empobreciendo a las regiones”.

Forzado a la movilización ante la inexistencia de vías legales para el pueblo mapuche, el movimiento se fortalece y despliega iniciativas culturales, artísticas y de medios de comunicación propios. Surgen nuevas organizaciones territoriales como la Coordinadora Arauco Malleco y la Asociación Nankucheo de Lumaco. Fruto de la movilización se recuperan tierras, a tal punto que los fondos estatales de compras de tierras para las comunidades pasan de 5 millones de dólares en 1995 a más de 30 millones en 2001, bajo el gobierno de Ricardo Lagos.

Nuevamente la respuesta a esta nueva oleada de movilizaciones fue la criminalización de la protesta. Se abrieron procesos ante la Justicia Militar durante 2000 y 2001, hasta que a fines de este año se comienza a aplicar la Ley 18314 o Ley Antiterrorista, en el contexto del clima generado por los atentados del 11/9 en Estados Unidos. Se combina represión con labores de inteligencia y cooptación de la intelectualidad indígena.

Entre noviembre de 2001 y octubre de 2003 son procesados 209 mapuche sólo en la región de la Araucanía, mientras cientos son detenidos en manifestaciones, golpeados y maltratados. Según Toledo, se trata de una verdadera guerra sucia.

En noviembre de 2004 los mapuche ganan una batalla jurídica en un terreno en que no cosechaban más que derrotas. Uno pilar de la criminalización de la protesta se desmorona ante la estrategia de los defensores que demuestran que “terrorismo” no son daños a bienes, sino “desprecio de la vida humana o poner en peligro el orden constitucional”. Los incendios y lanzamientos de artefactos, medios que utilizan las comunidades, no pueden ser considerados terrorismo. Los acusados son absueltos.

Con el gobierno de Michelle Bachelet (1996) las cosas no cambiaron. La represión se mantiene intacta, aunque ya no se aplica la Ley Antiterrorista. “El movimiento mapuche logró sortear los embates de la criminalización, con movilización social y una activa apelación al sistema internacional de derechos humanos, abriendo oportunidades para un cambio de marco de la política indígena y profundización de la democracia”, sostiene Toledo.

Iván Llanquileo, lonko de la comunidad Juana Millahual, quien estuvo preso dos meses y fue puesto en libertad el 9 de noviembre, sostiene que a partir de las luchas de 1997 “se pasa a otra etapa, que consiste en entrar a un fundo, trabajar, defenderlo y ejercer control territorial”. A través de la acción directa, su comunidad ha conseguido recuperar cientos de hectáreas de las 10 mil usurpadas por los colonos y traspasadas luego a las forestales.

En esta nueva etapa ya no se ocupan las tierras de forma simbólica como a comienzos de los 90, sino de forma permanente y para producir su vida cotidiana. Ya no piden tierras, sino territorio. Esto los lleva a un enfrentamiento frontal e inevitable con las multinacionales de la minería, la energía y el papel. Aseguran que no tienen otra opción y se definen como “un pueblo que se resiste a desaparecer”. La Coordinadora Arauco Malleco, que se declara “anticapitalista, antimperialista y libertaria” asegura que está “en una coyuntura histórica de extinción o continuidad cultural, social y territorial, es decir, entre la vida o la muerte de nuestro mundo mapuche”

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sábado, 19 de enero de 2008

Chile lleva treinta años bajo ataque económico terrorista.

...por Arturo Alejandro Muñoz

Las políticas económicas neoliberales han hecho un exitoso trabajo subliminal en algunos sectores de la población chilena. El consumismo es cosa seria y, para aumentar el problema, los grados de burda imitación que muestra el país en relación al modo de vida norteamericano son representativos de la carencia de identidad que hoy nos distingue.

A muy pocos chilenos les interesa empaparse culturalmente del desarrollo humano que tuvo esta franja de tierra desde la época prehispánica hasta pocos años atrás. Quien desconoce el pasado, no entiende el presente y tendrá graves dificultades para construir el futuro.

No hay real conciencia de nuestra característica oceánica que desde los comienzos de nuestra propia Historia dejó a disposición y libre albedrío la utilización de un extenso mar que nos permitía comunicarnos con quien deseásemos, pero el interesado discurso patronal y ultramontano -que durante dos siglos le ha servido a los dueños de la nación para dominarla sin contrapeso-, supo imponer la idea de que constituíamos una olvidada república, aislada de las grandes corrientes migratorias, lo cual terminó por instaurar en el alma nacional una mentalidad isleña conservadora y doble estándar, que hasta este momento –pese a los avances tecnológicos y al fenómeno de la globalización- continúa siendo una impronta grabada a fuego en el subconsciente de muchos.

Queremos ser demócratas modernos, y no lo queremos. Nos movemos entre un nacionalismo ramplón y una búsqueda de grandeza al estilo europeo occidental que encuentra cada vez gruesos obstáculos para replicarla en nuestra nación. En este trámite, hemos experimentado fracasos y decepciones. Aislamiento, autarquía, desarrollismo, integraciones hemisféricas impuestas a punta de promesas y fracasadas en los hechos ciertos (como la Alianza para el Progreso, el Mercado Andino, etc.), y también débiles intentos por asumir tendencias ideológicas y/o sociales que no encontraron respuestas efectivas. Hasta que en el detestable gobierno de las bayonetas, a sangre y fuego, impuso sus estructuras el poder del dinero…poder único e imbatible que supera cualquier intento por volver a ser humanos, solidarios y racionales, independientes y soberanos.

Pareciera ser que el neoliberalismo económico llegó para quedarse. Lo aceptamos calladamente durante veinte años, pero ya hemos comenzado a expresarle quejas, diatribas y propuestas de cambios, pues ha sido incapaz de satisfacer las necesidades verdaderas de la ciudadanía. Quizá, sabemos muy bien qué es lo que no deseamos, pero nos resulta difícil acordar mayoritariamente lo que sí queremos. En materia económica simula existir una adormecida opinión mayoritaria o un seudo consenso básico que procura transformar –aún débilmente- el panorama actual, pero en lo político el tema se nos enreda a grados de rompimiento, pues las diferencias insalvables se sitúan en la pésima distribución de la riqueza y en las casi inexistentes formas de participación ciudadana para administrar el país.

Tal vez hemos olvidado (o lo desconocíamos) que el sistema capitalista no puede existir sin corrupción, mano de obra cesante, delincuencia permanente, clasismo, racismo y brecha económica significativa. No entender ello, es pedirle peras al olmo. ¿Dónde está entonces el discutible éxito de ese sistema en un país a medio hacer como el nuestro? En la macroeconomía, por cierto… y en una ínfima igualdad de oportunidades que permite a muchos desavisados creer a pie juntillas que viven una moderna y civilizada democracia plena rumbo al desarrollo total.

El único capitalismo que conocemos los chilenos es aquel del endeudamiento personal que encarcela nuestros bajos ingresos en la penitenciaría de las megatiendas, supermercados y financieras, mientras los patrones principales –que tienen a sus mayordomos administrando el Congreso Nacional- incrementan exponencialmente sus ganancias, amparados, e incluso defendidos, por una casta política que abrió de par en par las puertas de la nación a prestamistas, avaros legales, estafadores con patente y expoliadores sin fronteras.

Esa casta politiquera ha estructurado la presente institucionalidad para garantizar a los agiotistas financieros y comerciales la máxima impunidad y, de ese modo, esquilmar a la gente de trabajo hasta la médula misma del dolor. Esa institucionalidad perfecciona día a día su objetivo principal dictando leyes que menoscaban, empobrecen e insultan al empleado, al funcionario, al obrero, al profesional, al jubilado, a la vez que perfecciona el andamiaje legal para otorgarle a los dueños del capital nuevas formas de enriquecimiento dulce.

Es así que sólo en Chile –y nada más que en Chile- los Bancos y Financieras no pagan impuesto alguno por las ganancias. En Chile –y sólo en Chile- hay una tozuda negativa oficial por eliminar o rebajar sustancialmente el impuesto específico a los combustibles. Y en Chile –sólo en Chile- se paga doble por utilizar carreteras, ya que el mentado impuesto específico fue creado para “el mantenimiento de autopistas y carreteras”, pero estas fueron entregadas a empresas concesionarias extranjeras, las que cobran peaje por ese tránsito…y los gobiernos concertacionistas, asociados a los empresarios, determinaron mantener un impuesto por la misma acción.

Basta recordar que nuestro país posee hoy la tercera peor distribución del ingreso en América. La llamada ‘brecha económica’ señala –según datos oficiales- que el porcentaje más rico del país obtiene ingresos 32 veces mayores que el recibido por el porcentaje más pobre. No obstante, otros datos –entregados por organizaciones independientes- señalan una distancia superior a las 87 veces. Como simple ejemplo, el actual salario mínimo alcanza los $147.500, mientras que el sueldo promedio de un gerente supera la cifra de $22.000.000 mensuales.

La participación de los salarios y pensiones en el Ingreso Nacional, que en 1972 era del 63%, a comienzos del gobierno de Ricardo Lagos era del 46%, a fines del gobierno Lagos bajó al 39%, el 2006 al 37%, este año 2008 bajará nuevamente al 35%. Basta ver las cifras de la Cuentas Nacionales 2003-2006 del Banco Central en Internet para comprobarlo.

Seamos realistas, en Chile resultará en extremo difícil lograr darle cierto aire ‘social’ al actual escenario económico, donde dominan y predominan legislaciones ampliamente favorables para los inversionistas, ya que tanto en lo impositivo como en lo laboral, desde hace treinta años, las reglas del juego no sólo han girado en favor exclusivo del empresariado sino, además, lograron decantar las posturas progresistas que muchos políticos mostraban como principal componente de sus programas parlamentarios.

Como simple botón de muestra, podemos asegurar que el año 2007 un puñado de empresas privadas trasnacionales del Cobre -que de paso sacan gratis y sin procesar miles de millones de dólares en oro, plata y molibdeno-, se llevó de Chile US$30.000 millones de dólares, como ganancias líquidas, y pagarán apenas US$4.000 millones en impuestos, pero recién en abril del 2008. Las 10 principales empresas privadas y trasnacionales, que en 1999 significaban el 20% del PIB chileno, este año significarán el 45% del PIB. Esa es la real situación del neoliberalismo salvaje que opera en Chile, y por la misma razón se asegura que el Cobre (nacionalizado el año 1971 durante el gobierno de Salvador Allende con la aprobación unánime del Congreso), hoy ha sido ‘desnacionalizado’ absolutamente.

El propósito de esa sociedad de intereses –constituida en una especie de ‘dictadura perfecta’- no es otro sino lograr que la gente, el pueblo, hipoteque sus vidas y las de sus familiares en beneficio de quienes poseen la máquina predadora del dinero y del poder político.

Si la decisión mayoritaria de los chilenos es mantener el actual sistema económico-social, aun con ciertos mejoramientos, se hace necesario concluir que esta democracia nuestra, lamentablemente feble y en pañales mientras permanezcan los actuales representantes políticos en las altas instancias legislativas, carece de capacidad para realizar un saneamiento profundo –un aseo quirúrgico- que borre de una plumada tanta corrupción, tanto familisterio político y tanta desvergonzada usura oficial y ‘legal’.

El camino a seguir no es corto. Sin embargo, el país puede comenzar a transitarlo en las próximas elecciones edilicias y parlamentarias, con la firme convicción de que aquellos diputados y senadores que se han caracterizado por su apoyo irrestricto al capital financiero y comercial, no deberían contar con el voto o sufragio necesario para continuar depredando al pueblo desde sus cómodos, y bien pagados, cargos en el Congreso Nacional.

Chile lleva ya treinta años bajo ataque económico terrorista, y una parte de la ciudadanía no quiere enterarse. Son tres décadas de explotación, despojo, usura, agiotismo. Treinta años en los que la brecha económica aumenta dramáticamente, pero hay ingenuas y desinformadas personas que aplauden los tres decenios de imposición de un sistema que no ha satisfecho –ni satisfará nunca- las necesidades verdaderas, concretas y rutinarias de la gente. Por eso es posible asegurar que Chile lleva treinta años bajo un feroz ataque económico terrorista, amparado -e incluso aplaudido- por nuestra actual clase política.

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