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domingo, 28 de septiembre de 2008

Georgia y los neoconservadores.

...por Noam Chomsky

Horrorizado por las atrocidades que cometieron las fuerzas invasoras estadunidenses en las Filipinas, y por el vuelo retórico acerca de las nobles intenciones que acompañan de manera rutinaria los crímenes de Estado, Mark Twain admitió que estaba incapacitado para blandir la formidable arma de la sátira.

El objeto de su frustración era el famoso general Frederick Funston. “Ninguna sátira sobre Funston puede llegar a la perfección”, lamentó Twain, “pues Funston ocupa esa cumbre por su cuenta... (él es) la sátira encarnada”. La conjetura de Twain pareció repetirse en recientes semanas, durante la guerra entre Rusia, Georgia y Osetia del Sur.

George Bush, Condoleezza Rice y otros dignatarios invocaron de manera solemne la santidad de Naciones Unidas, y advirtieron que Rusia podría ser excluida de las instituciones internacionales, al “adoptar acciones en Georgia que contradicen” los principios de la ONU.

La integridad territorial y la soberanía de todas las naciones debe ser acatada de manera rigurosa, señalaron. Cuando aludían a “todas las naciones” excluían al parecer aquellas que Estados Unidos elige atacar: Irak, Serbia, tal vez Irán, y una larga, familiar, lista de otras.

El socio menor se unió al coro. El secretario de Relaciones Exteriores de Gran Bretaña, David Miliband, acusó a Rusia de comprometerse en “formas de diplomacia propias del siglo XIX”, al invadir un Estado soberano, algo que Gran Bretaña nunca haría en la actualidad.

Tales actos, añadió Miliband, “no son la forma en que las relaciones internacionales deben concretarse en el siglo XXI”. De esa manera, sumó su voz a la de Bush, quien dijo que la invasión de un “Estado soberano vecino... es inaceptable en el siglo XXI”.

El juego entre la sátira y la vida real se hace “inclusive más iluminador”, escribió Serge Halimi en Le Monde Diplomatique, “cuando para defender las fronteras de su país, el encantador y pro estadunidense (Mijail) Saakashvili repatria parte de los 2 mil soldados que había enviado a invadir Irak”, uno de los más grandes contingentes despachados a la nación árabe, aparte de los dos estados guerreros.

Prominentes analistas se unieron al coro. Fareed Zakaria aplaudió la observación de Bush de que la actitud de Rusia es inaceptable en la actualidad, a diferencia del siglo XIX, “cuando la intervención de Rusia hubiera sido considerada un procedimiento normal para una gran potencia”. Por tanto, debemos desarrollar una estrategia para que Rusia “ingrese al mundo civilizado”, donde la intervención es impensable.

Siete de los miembros del Grupo de los Ocho, las principales potencias industriales del mundo, emitieron un comunicado “condenando la acción de nuestro miembro del G-8”, Rusia, pues aún no entiende el compromiso angloestadunidense de no intervención. La Unión Europea realizó una reunión de emergencia, algo bastante infrecuente, para condenar el crimen de Rusia. Fue la primera reunión de ese tipo desde la invasión de Irak, que por cierto no generó condena alguna de la UE.

Rusia pidió una sesión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU, pero no se llegó a consenso alguno pues, de acuerdo con los diplomáticos del consejo, Estados Unidos, Gran Bretaña y otros rechazaron una frase que pedía a ambas partes “renunciar al uso de la fuerza”.

Las reacciones recuerdan las observaciones de George Orwell sobre “la indiferencia ante la realidad que exhibe un nacionalista”, quien “lejos de desaprobar las atrocidades cometidas por su propio bando... tiene una notable capacidad para no escuchar nada acerca de ellas”.

La básica historia no está seriamente en disputa. Osetia del Sur y Abjasia (que tienen puertos en el mar Negro) fueron asignadas por José Stalin a su nativa Georgia. (Ahora, los dirigentes occidentales señalan con firmeza que las órdenes de Stalin deben ser respetadas).

Las provincias disfrutaron de cierta autonomía hasta el colapso de la Unión Soviética. En 1990, el ultranacionalista presidente de Georgia, Zviad Gamsakhurdia, abolió las regiones autónomas e invadió Osetia del Sur. La guerra que siguió dejó mil muertos y decenas de miles de refugiados.

Una pequeña fuerza rusa supervisó una tregua prolongada, difícil, que fue rota el 7 de agosto cuando el presidente georgiano Saakashvili ordenó a sus fuerzas invadir.

De acuerdo con “gran cantidad de testigos”, informó The New York Times, el ejército de Georgia comenzó a “bombardear sectores civiles de la ciudad de Tsjinvali, así como la base de las fuerzas de paz de Rusia, usando artillería pesada y cohetes”.

La predecible respuesta de Rusia fue desalojar a las fuerzas georgianas del sur de Osetia. Rusia procedió a continuación a conquistar partes de Georgia, y luego se retiró parcialmente a las cercanías de Osetia del Sur. Hubo muchas bajas y atrocidades. Tal como es normal, los inocentes sufrieron mucho.

Como telón de fondo de la tragedia en el Caúcaso hay dos asuntos cruciales. Uno es el control del gas natural y de los oleoductos desde Azerbaiyán hasta Occidente.

Georgia fue elegida por Bill Clinton para circunvalar a Rusia y a Irán, también fuertemente militarizada para ese propósito. Por lo tanto, Georgia representa “un valor estratégico muy grande para nosotros”, observa Zbigniew Brzezinski.

Es de notar que los analistas se están poniendo menos reticentes para explicar los reales motivos de Estados Unidos en la región, a medida que los pretextos de sombrías amenazas y de liberación se desvanecen y se hace más difícil eludir las demandas para que retire sus tropas de ocupación de Irak. Es por eso que los editores de The Washington Post criticaron a Barack Obama por considerar Afganistán “el frente central” para Estados Unidos. El periódico recordó que Irak “se halla en el centro geopolítico de Medio Oriente y contiene algunas de las reservas de petróleo más grandes del mundo”, y que la “importancia estratégica de Afganistán empalidece con relación a Irak”. Una bienvenida, aunque tardía, admisión de la realidad de la invasión estadunidense.

El segundo tema de división en el Cáucaso es la expansión de la Organización del Tratado del Atlántico Norte en dirección al este. Cuando la Unión Soviética se derrumbó, Mijail Gorbachov aceptó una concesión que resulta asombrosa a la luz de la historia reciente y de las realidades estratégicas: aceptó que una Alemania unida se uniera a una alianza militar hostil.

Gorbachov aceptó la concesión sobre la base de “garantías” de que la OTAN no ampliaría su jurisdicción hacia el este, “ni una sola pulgada” en las exactas palabras (del entonces secretario de Estado) Jim Baker, de acuerdo con Jack Matlock, embajador de Estados Unidos en Rusia en los cruciales años de 1987 a 1991.

Clinton rápidamente abjuró de ese compromiso, y también desechó los esfuerzos de Gorbachov para poner fin a la guerra fría mediante una cooperación entre los socios. Y la OTAN rechazó una propuesta rusa para una zona libre de armas nucleares entre el Ártico y el mar Negro, que podría haber “interferido con planes para ampliar la OTAN”, según Michael McGwire, un analista de estrategia y quien trabajó en la OTAN en tareas de planificación.

Las esperanzas de Gorbachov fueron abandonadas ante el triunfalismo estadunidense.

Los pasos de Clinton fueron rápidamente escalados por la agresiva postura y las acciones de Bush. Matlock escribe que Rusia podría haber tolerado la incorporación de ex satélites de Rusia en la OTAN si Estados Unidos “no hubiera bombardeado Serbia y hubiera continuado su expansión. Pero, en definitivas cuentas, misiles balísticos en Polonia y la intención de que Georgia y Ucrania se unieran a la OTAN, cruzaron las líneas rojas. Y la insistencia en reconocer la independencia de Kosovo fue el colmo. Putin ha aprendido que las concesiones a Estados Unidos no resultaban recíprocas, sino que eran utilizadas para promover el control de Estados Unidos sobre el mundo. Una vez que tuvo la fuerza de resistir, lo hizo”, en Georgia.

Se habla mucho sobre una “nueva guerra fría” instigada por la brutal conducta de Rusia en Georgia. Hay motivos para alarmarse por contingentes navales de Estados Unidos en el mar Negro –algo homólogo en el Golfo de México difícilmente sería tolerado– y por otras señales de confrontación. Las recientes visitas del vicepresidente Dick Cheney a Georgia y Ucrania son temerariamente provocadoras.

De todas maneras, parece muy difícil que exista una nueva guerra fría. Para evaluar la posibilidad, debemos tener en cuenta con claridad la vieja guerra fría. Más allá de la retórica, la guerra fría fue en la práctica un pacto tácito en el cual cada uno de los rivales tenía libertad para apelar a la violencia y a la subversión a fin de controlar sus dominios. Para Rusia, eran sus vecinos orientales. Para la superpotencia global, la mayor parte del mundo.

Una alternativa sensata es la visión de Gorbachov rechazada por Clinton y socavada por Bush. Un consejo sensato fue ofrecido hace poco por el ex ministro de Relaciones Exteriores de Israel e historiador Shlomo Ben Ami. En un artículo escrito en la prensa libanesa, Ben Ami dijo que “Rusia debe buscar una genuina asociación estratégica con Estados Unidos, y Estados Unidos debe entender que, cuando Rusia es excluida y despreciada, puede arruinar las cosas a escala global. Ignorada y humillada por Estados Unidos desde que concluyó la guerra fría, Rusia necesita incorporarse a un nuevo orden global que respete sus intereses como una potencia que resurge, no con una estrategia antioccidental de confrontación”.

www.voltairenet.org

sábado, 27 de septiembre de 2008

El corredor eurasiático: La geopolítica de los oleo y gasoductos y la Nueva Guerra Fría.

La actual crisis en el Cáucaso está íntimamente relacionada con el control estratégico sobre los oleo y gasoductos y los corredores de transporte.

Existe evidencia de que el ataque georgiano contra Osetia del Sur del 7 de agosto fue cuidadosamente planificado. Se realizaron consultas a alto nivel con responsables de EE.UU. y de la OTAN en los meses anteriores a los ataques.

Los ataques contra Osetia del Sur fueron realizados una semana después de la terminación de amplios simulacros de combate entre EE.UU. y Georgia (15 al 31 de julio de 2008). También fueron precedidos por reuniones en la cumbre realizadas bajo los auspicios de GUAM, una alianza militar regional patrocinada por EE.UU. y la OTAN.

Línea de tiempo de la guerra en Georgia

1-2 de julio de 2008 reunión en la cumbre de GUAM en Batumi, Georgia.

1 de julio – “Cumbre EE.UU.-GUAM” al margen de la reunión de GUAM.

5 al 12 de julio, – Ministerio de Defensa ruso realiza simulacros de combate en la región del Norte del Cáucaso con el código “Frontera Cáucaso 2008”.

9 de julio de 2008 – China y Kazajstán anuncian el comienzo de la construcción del gasoducto Kazajstán-China (KCP)

15 al 31 de julio – EE.UU. y Georgia realizan simulacros de combate con el código “Reacción Inmediata”. Mil soldados de EE.UU. participan en la maniobra militar.

7 de agosto – Fuerzas terrestres y la Fuerza Aérea de Georgia atacan Osetia del Sur.

8 de agosto – Fuerzas rusas intervienen en Osetia del Sur.

14 de agosto de 2008 – Firma del Acuerdo EE.UU.-Polonia sobre el estacionamiento de “Misiles interceptores de EE.UU.” en territorio polaco.

Introducción: La reunión en la cumbre de GUAM

A principios de julio de 2008, se realizó una cumbre regional en la ciudad georgiana de Batumi bajo los auspicios de GUAM.

GUAM es un acuerdo militar entre Georgia, Ucrania, Azerbaiyán y Moldavia, establecido en 1997. Desde 2006, después de la retirada de Uzbekistán, GUAM cambió de nombre a: Organización por la Democracia y el Desarrollo Económico – GUAM.

GUAM tiene poco que ver con “Democracia y Desarrollo Económico.” Es un apéndice de facto de la OTAN. Ha sido utilizada por EE.UU. y la Alianza Atlántica para extender su zona de influencia al corazón de la antigua Unión Soviética.

La principal arremetida de GUAM como alianza militar es “proteger” los corredores energéticos y de transporte, por cuenta de los gigantes petroleros anglo-estadounidenses. Los países de la GUAM también reciben ayuda militar y entrenamiento de EE.UU. y la OTAN.

La militarización de esos corredores es una característica central de la planificación de EE.UU. y la OTAN. La membresía de Georgia y de Ucrania en la OTAN forma parte de la agenda de control de los corredores energéticos y de transporte de la cuenca del Mar Caspio a Europa Occidental.

El 1 y 2 de julio de 2008, reuniones en la cumbre de la GUAM en Batumi, bajo la presidencia del presidente Saakashvili, se concentraron en el tema central de los corredores de oleo y gasoductos y de transporte. El tema de la cumbre fue “GUAM – Integración del Este de Europa”, desde un punto de vista económico y estratégico-militar, esencialmente a fin de aislar a Rusia.

Asistieron los presidentes de Azerbaiyán, Georgia y Ucrania (respectivamente Ilham Aliyev, Mikheil Saakashvili y Viktor Yushchenko) junto con los presidentes de Polonia, Lech Kaczynski, y Lituania, Valdas Adamkus. El jefe de Estado de Moldavia se negó rotundamente a asistir a esta cumbre.


Mapa Nº 1 – Georgia

Debilitar a Rusia

La agenda de la cumbre de la GUAM se concentró en debilitar la influencia de Moscú en el Cáucaso y en Europa Oriental. El presidente polaco participó en la reunión.

Instalaciones de EE.UU. y de la OTAN en Europa Oriental, incluyendo el Escudo de Defensa de Misiles están directamente relacionadas con la evolución de la situación geopolítica en el Cáucaso. Apenas una semana después del bombardeo de Osetia del Sur por fuerzas georgianas, EE.UU. y Polonia firmaron un acuerdo (14 de agosto) que permite a la Fuerza Aérea de EE.UU. el despliegue de “misiles interceptores” de EE.UU. en suelo polaco:

“... Como han señalado estrategas militares, los misiles de EE.UU. en Polonia plantean una total amenaza existencial para la existencia futura de la nación rusa. El gobierno ruso ha advertido repetidamente al respecto desde que los planes de EE.UU. fueron revelados a principios de 2007. Ahora, a pesar de repetidos intentos diplomáticos de llegar a un acuerdo con Washington, el gobierno de Bush, después de una humillante derrota de EE.UU. en Georgia, ha presionado al gobierno de Polonia para que finalmente firme el pacto. Las consecuencias podrían ser inimaginables para Europa y el planeta.” (William Engdahl, Missile Defense: Washington and Poland just moved the World closer to War, Global Research, 15 de agosto de 2008)

La cumbre EE.UU.-GUAM

En la mencionada cumbre, que apenas fue mencionada por los medios, el Vice-Secretario Adjunto de Estado de EE.UU., David Merkel, se reunió tras puertas cerradas con delegaciones de la GUAM y no pertenecientes a ella. Se realizaron varias reuniones bilaterales incluyendo una reunión Polonia-GUAM (durante la cual es muy probable que haya sido considerado el tema del escudo de misiles de EE.UU. en territorio polaco). También tuvieron lugar reuniones privadas el 1 y 2 de julio en la residencia del presidente georgiano.

Simulacros de combate EE.UU.-Georgia

Apenas dos semanas después de la Cumbre de la GUAM del 1 y 2 de julio de 2008, simulacros de combate de EE.UU. y Georgia fueron realizados en la base militar de Vaziani, en las afueras de Tbilisi.

Mil soldados estadounidenses y seiscientos georgianos comenzaron un ejercicio de entrenamiento militar en la Operación “Reacción Inmediata.” Los soldados de EE.UU. contaron con la participación de la Fuerza Aérea, los Marines y la Guardia Nacional de EE.UU. Aunque se había previsto un escenario de la guerra de Iraq, los ejercicios militares fueron un ensayo general para una próxima operación militar. Los simulacros de combate fueron completados el 31 de julio, una semana antes del comienzo de los ataques georgianos del 7 de agosto contra Osetia del Sur.

Soldados de Ucrania y Azerbaiyán, que son miembros de GUAM, también participaron en la Operación “Reacción Inmediata.” Inesperadamente, Armenia que es aliada de Rusia y un inquebrantable oponente de Azerbaiyán, participó en estos simulacros, que también sirvieron para crear un entorno, “entrenar y trabajar en conjunto,” entre fuerzas azeríes y armenias (dirigido en última instancia contra Rusia).

El brigadier general William B. Garrett, comandante de la Fuerza de Tareas Sur-europea de los militares de EE.UU., fue responsable de la coordinación de los simulacros de combate entre EE.UU. y Georgia.

Simulacros de combate rusos en el Norte del Cáucaso.

Rusia inició el 5 de julio ejercicios militares en gran escala que involucraron a unos 8.000 militares, unas 700 unidades blindadas y más de 30 aviones (en las repúblicas del Norte del Cáucaso de la Federación Rusa. (Georgian Times, 28 de julio de 2008)

Los simulacros de combate rusos fueron realizados explícitamente como reacción ante el desarrollo de la situación de la seguridad en Abjazia y Osetia del Sur. El ejercicio, llamado “Frontera del Cáucaso 2008”, involucró a unidades del 58 Ejército y del 4º Ejército de la Fuerza Aérea, estacionado en el Distrito Militar del Norte del Cáucaso.

Un portavoz del Ministerio de Defensa de Rusia reconoció que los ejercicios militares realizados en el Distrito Federal del Sur fueron realizados como reacción ante “una escalada de la tensión en las zonas en conflicto Georgia-Abjazia y Georgia-Osetia del Sur... [y] que el Distrito Militar del Norte del Cáucaso de Rusia estaba listo para suministrar ayuda a los mantenedores de la paz rusos en Abjazia y Osetia del Sur si fuera necesario.” (Georgian Times, 28 de julio de 2008, RIA-Novosti, 5 de julio de 2008)

Esas unidades del Distrito Militar del Norte del Cáucaso (Ejército y Fuerza Aérea) fueron posteriormente utilizadas para encabezar el contraataque ruso dirigido contra fuerzas georgianas en Osetia del Sur el 8 de agosto.

Geopolítica de los oleo y gasoductos

Un tema central en el tablero de GUAM y OTAN en la cumbre de julio de la GUAM en Batumi, fue la ruta del oleoducto Odessa-Brody-Plotsk (OBP), (vea mapas), que lleva petróleo centroasiático vía Odessa al Norte de Europa, evitando territorio ruso. También se prevé una extensión del OBP al puerto polaco de Gdansk en el Mar Báltico.

Hay que señalar que el OBP también se conecta con el Oleoducto de la Amistad de Rusia, por un acuerdo con dicho país.

El objetivo de Washington es en última instancia un debilitamiento y desestabilización de la red de oleoductos de Rusia – incluyendo el Oleoducto de la Amistad y el Sistema de Oleoductos del Báltico (BPS) – y sus varias conexiones por corredores hacia el mercado de energía europeo occidental.

Hay que señalar que Rusia ha establecido, como parte de la red del Oleoducto de la Amistad, un corredor de oleoductos que pasa por Belarus, evitando Ucrania. (Vea mapas)

El Sistema de Oleoductos del Báltico (BPS), operado también por la rusa Transneft, une Samara con la terminal de buques tanque petroleros en Primorsk en el Golfo de Finlandia. (vea mapa) Lleva petróleo ruso de la región de Siberia Occidental de Rusia a mercados del norte y del oeste de Europa.

Otro sistema estratégico de oleoductos, es el Consorcio de Oleoductos del Caspio (CPC). El CPC es una sociedad conjunta entre Rusia y Kazajstán, con participación de accionistas de una serie de compañías petroleras de Oriente Próximo.

El Sistema de Oleoductos del Báltico (BPS) está conectado al oleoducto Atyrau-Samara (AS) que es un una sociedad conjunta entre Transneft de Rusia y el operador nacional de oleoductos de Kazajstán, KazTransOil. El oleoducto AS por su parte se conecta con el Caspian Petroleum Consortium (CPC), de Rusia y Kazajstán que bombea petróleo crudo de Tengiz desde Atyrau (Kazajstán Occidental) a la terminal de buques tanque rusa de CPC cerca de Novorossiysk en el Mar Negro.

El 10 de julio de 2008, apenas una semana después de la Cumbre de la GUAM, Transneft y KazTransOil anunciaron que estaban en conversaciones para expandir la capacidad del oleoducto Atyrau-Samara de 16 a 26 millones de toneladas de petróleo por año. (RBC Daily, 10 de julio de 2008).

El corredor de transporte de GUAM

Los gobiernos de la GUAM representados en la Cumbre de Batumi de la GUAM también aprobaron el ulterior desarrollo del Corredor de Transporte de la GUAM (GTC), que complementa el controvertido oleoducto Baku Tblisi Ceyan (BTC). Este último conecta la cuenca del Mar Caspio con el Mediterráneo Oriental, vía Georgia y Turquía, evitando totalmente territorio ruso. El oleoducto BTC es controlado por un consorcio petrolero dirigido por British Petroleum.

Tanto el corredor GTC como el BTC cuentan con protección militar de la GUAM y la OTAN.

El corredor GTC conectaría la capital azerí de Bakú en el mar Caspio con los puertos georgianos de Poti/Batumi en el Mar Negro, que entonces se conectaría con Odessa, puerto ucraniano del Mar Negro. (Y desde Odessa, mediante rutas marítimas y terrestres con el oeste y el norte de Europa).


Mapa Nº 2 – Rutas de oleoductos estratégicos. BTC. Oleoducto de la Amistad, Sistema de Oleoductos del Báltico (BPS), CPC, AS


Mapa Nº 3 – Sistema de oleoductos de la Amistad rusos

El oleoducto Bakú Tbilisi Ceyan (BTC)

El oleoducto BTC dominado por British Petroleum e inaugurado en 2006 en plena guerra del Líbano, ha cambiado dramáticamente la geopolítica del Mediterráneo Oriental, que ahora está vinculado, mediante un corredor energético, con la cuenca del Mar Caspio:

“[El oleoducto BTC] cambia considerable la condición de los países de la región y cementa una nueva alianza pro-occidental. Después de llevar el oleoducto al Mediterráneo, Washington ha establecido en la práctica un nuevo bloque con Azerbaiyán, Georgia, Turquía e Israel,” (Komerzant, Moscú, 14 de julio de 2006)


Mapa Nº 5 – El oleoducto Bakú-Tbilisi-Ceyhan (BTC)

La geopolítica de los oleoductos y el papel de Israel

Israel forma parte ahora del eje militar anglo-estadounidense, que sirve los intereses de los gigantes occidentales del petróleo en Oriente Próximo y Asia Central. No es de sorprender que Israel tenga acuerdos de cooperación militar con Georgia y Azerbaiyán.

Aunque los informes oficiales señalan que el oleoducto BTC “canalizará petróleo a mercados occidentales,” lo que se reconoce pocas veces es que parte del petróleo del mar Caspio será canalizado directamente hacia Israel. Al respecto, un proyecto de oleoducto submarino israelí-turco ha sido estudiado que vincularía Ceyan con el puerto israelí de Ashkelón y de ahí, por el principal sistema de oleoductos de Israel, al Mar Rojo.

El objetivo de Israel no es solo adquirir petróleo del mar Caspio para su propio consumo sino también jugar un rol esencial en la reexportación de petróleo del mar Caspio de vuelta a los mercados asiáticos a través del puerto de Eilat en el Mar Rojo. Las implicaciones estratégicas de esta redireccionamiento de petróleo del mar Caspio son de largo alcance.

La idea es vincular el oleoducto BTC con el oleoducto Trans-Israel Eilat-Ashkelón, también conocido como Tipline de Israel, de Ceyan al puerto israelí de Ashkelón. (Para más detalles, vea - Michel Chossudovsky, La guerra del Líbano y la batalla por el Petróleo, Grupo MORENO - http://www.rodolfowalsh.org/spip.php?article2195 )


Mapa Nº 6 – Oleoducto trans-Israel Eilat-Ashkelón

La estrategia de la Ruta de la Seda de EE.UU.: el Sistema de Seguridad Trans-Eurasiático.

La Estrategia de la Ruta de la Seda (SRS) constituye una piedra de base esencial de la política exterior de EE.UU. en la era posterior a la Guerra Fría.

La SRS fue formulada en una ley presentada al Congreso de EE.UU. en 1999. Requería la creación de un corredor energético y de transporte que uniera a Europa Occidental con Asia Central y en última instancia con Lejano Oriente.

La SRS es definida como un “sistema de seguridad trans-eurasiático”. La SRS demanda la “militarización del corredor eurasiático” como parte integral del “Gran Juego”. El objetivo declarado, tal como lo formula la Ley de Estrategia de la Ruta de la Seda, propuesta en marzo de 1999, es desarrollar el imperio de negocios de EE.UU. a lo largo de un extenso corredor geográfico.

Aunque la legislación de la SRS de 1999 (HR 3196) fue adoptada por la Cámara de Representantes, nunca llegó a convertirse en ley. A pesar de este revés legislativo, la Estrategia de la Ruta de la Seda se convirtió, bajo el gobierno de Bush, en la base de facto del intervencionismo de EE.UU. y la OTAN, especialmente para integrar a las antiguas repúblicas soviéticas del Sur del Cáucaso y de Asia Central en la esfera de influencia de EE.UU.

La implementación exitosa de la SRS exigió la “militarización” concomitante de todo el corredor eurasiático desde el Mediterráneo Oriental a la frontera occidental de China llegando hasta Afganistán, como medio de asegurar el control sobre amplias reservas de petróleo y gas, así como para “proteger” rutas de oleo y gasoductos y corredores comerciales. La invasión de Afganistán en octubre de 2001 sirvió para apoyar los objetivos estratégicos de EE.UU. en Asia Central, incluyendo el control de corredores de oleo y gasoductos. Afganistán limita con la frontera occidental de China. También es un istmo estratégico que une la amplia riqueza de la cuenca del Mar Caspio con el Mar Arábigo.

El proceso de militarización bajo la SRS es dirigido en gran parte contra China, Rusia e Irán. La SRS, exigía:

“El desarrollo de fuertes lazos políticos, económicos y de seguridad entre país el Sur del Cáucaso y Asia Central con Occidente [que] promuevan la estabilidad en esta región, que es vulnerable a presiones políticas y económicas desde el sur, norte, y este. [Queriendo decir Rusia al norte, Iraq, Irán y Oriente Próximo al sur y China al este] [106 Congreso, Ley de Estrategia de la Ruta de la Seda de 1999)

La adopción de una agenda política neoliberal aconsejada por el FMI y el Banco Mundial es parte integral de la SRS, que busca la promoción de “economías de mercado abierto... [que] suministren incentivos positivos para la inversión privada internacional, el aumento del comercio, y otras formas de interacciones comerciales”. (Ibíd.).

Mapa Nº 7 - Gasoducto Kazajstán-China (KCP)

El acceso estratégico al petróleo y al gas del sur del Cáucaso y de Asia Central es un rasgo central de la Estrategia de la Ruta de la Seda:

“La región del sur del Cáucaso y de Asia Central podría producir petróleo y gas en cantidades suficientes como para reducir la dependencia de EE.UU. de energía de la volátil región del Golfo Pérsico.” (Ibíd.)

La SRS también se propone impedir que las antiguas repúblicas soviéticas desarrollen sus propios vínculos de cooperación económica, política y militar así como que establezcan amplios vínculos con China, Rusia e Irán. (Vea Michel Chossudovsky: America's "War on Terrorism", Global Research, Montreal, 2005).

Al respecto, la formación de la GUAM, que fue lanzada en 1997, tenía el propósito de integrar las antiguas repúblicas soviéticas en acuerdos de cooperación militar con EE.UU. y la OTAN, que impedirían que reestablecieran sus lazos con la Federación Rusa.

Bajo la Ley SRS de 1999, el término “países del sur del Cáucaso y de Asia Central” significa Armenia, Azerbaiyán, Georgia, Kazajstán, Kirghizistán, Tajikistan, Turkmenistán, y Uzbekistán. (106 Congreso, Ley de Estrategia de la Ruta de la Seda de 1999).

A este respecto la estrategia de EE.UU. no ha logrado su objetivo declarado: Mientras Ucrania, Azerbaiyán y Georgia se han convertido de facto en protectorados de EE.UU., Kirghizistán, Kazajstán, Tajikistán, Armenia y Belarus están, desde un punto de vista geopolítico, alineadas con Moscú.

Esta amplia red eurasiática de corredores de transporte y energía ha sido definida por Washington como parte de una esfera de influencia estadounidense:

En la región del Caspio-Mar Negro, la Unión Europea y EE.UU. se han concentrado en establecer una cadena logística fiable para conectar Asia Central con la Unión Europea a través del Cáucaso central y Turquía/Ucrania. Las rutas forman el eje de los proyectos INOGATE (un sistema integrado de comunicación a lo largo de las rutas que llevan recursos de hidrocarburos a Europa) y TRACECA (el corredor multicanal Europa-Cáucaso-Asia).

Las rutas TRACECA de transportes y comunicación surgieron de la idea de la Gran Ruta de la Seda (el tradicional canal de comunicación eurasiático de la antigüedad). Incluía los puertos georgianos y turcos del Mar Negro (Poti, Batumi, y Ceyan), ferrocarriles de Georgia y Azerbaiyán, el oleoducto Bakú-Tbilisi-Ceyan, líneas de ferry que conectan Turkmenistán y Kazajstán con Azerbaiyán a través del Mar/lago Caspio (Turkmenbashi-Bakú; Aktau-Bakú), ferrocarriles y carreteras actualmente en construcción en Turkmenistán, Uzbekistán, Kirghizistán, Kazajstán, y China, así como terminales chinas en el Pacífico como partes estratégica y sistemáticamente importantes del mega-corredor.” (Vea “GUAM and the Trans-Caspian Gas Transportation Corridor: Is it about Politics or Economics?”)

El gasoducto Kazajstán-China (KCP)

Apenas unos pocos días después de la Cumbre de la GUAM en Batumi, China y Kazajstán anunciaron (9 de julio de 2008) el comienzo del trabajo de construcción de un gasoducto de 1.300 kilómetros. La ceremonia inaugural fue realizada cerca de la capital de Kazajstán, Almaty.

Se espera que el oleoducto, que será construido en varias etapas, comience a bombear gas en 2010. ((Vea silkroadintelligencer.com, 9 de julio de 2008)

“La nueva ruta de tránsito forma parte de un proyecto más amplio de construir dos gasoductos que conecten a China con las vastas reservas de gas natural de Asia Central. Las tuberías cubrirán más de 7.000 kilómetros desde Turkmenistán, a través de Uzbekistán y Kazajstán, y entrarán a la región Xinjiang en el noroeste de China. Uzbekistán inició este mes la construcción de su parte mientras que Turkmenistán comenzó su segmento el año pasado.” (Ibíd.)

La Corporación Nacional del Petróleo de China (CNPC) que es el principal operador del consorcio, “ha firmado acuerdos con firmas estatales del petróleo y del gas de Turkmenistán, Uzbekistán y Kazajstán dándoles participaciones de un 50% en sus partes respectivas del gasoducto.”

El proyecto de gasoducto KPC invade intereses estratégicos de EE.UU. en Eurasia. Afecta la lógica de la Estrategia de la Ruta de la Seda de EE.UU. El KPC forma parte de una estrategia competidora de transporte y energía eurasiática, dominada en gran parte por Rusia, Irán y China.

Estrategia eurasiática competidora protegida por la alianza militar SCO-CSTO

Los corredores competidores basados en Eurasia están protegidos (contra la intromisión de EE.UU. y la OTAN) por dos alianzas militares regionales: La Organización de Cooperación de Shangai (SCO), y la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (CSTO).

La SCO es una alianza militar entre Rusia y China y varias repúblicas de Asia Central, ex repúblicas soviéticas, incluidas Kazajstán, Kirghizistán, Tajikistán y Uzbekistán. Irán tiene estatus de observador en la SCO.

La Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (CSTO), que juega un papel geopolítico crucial en relación con los corredores de transporte y energía, opera en estrecha relación con la SCO. La CSTO reagrupa a los siguientes Estados miembro: Armenia, Belarus, Kazajstán, Kirghizistán, Rusia, Tajikistán y Uzbekistán.

Es importante que, desde 2006, países miembro de la SCO y de la CSTO hayan realizado maniobras de combate conjuntas y que colaboren activamente con Irán.

En octubre de 2007, la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (CSTO) y la Organización de Cooperación de Shangai (SCO) firmaron un Memorando de Acuerdo, fijando los fundamentos para la cooperación militar entre ambas organizaciones. Este acuerdo SCO-CSTO, que es apenas mencionado por los medios de información occidentales, involucra la creación de una alianza militar hecha y derecha entre China, Rusia y los Estados miembros de SCO/CSTO. Vale la pena señalar que la SCTO y la SCO realizaron ejercicios militares conjuntos en 2006, que coincidieron con los realizados por Irán. (Para más detalles vea Michel Chossudovsky: “Rusia y sus aliados centroasiáticos realizan simulacros de combate en respuesta a las amenazas usamericanas”)

Aunque siguen siendo distintas desde un punto de vista organizativo, en la práctica, estas dos alianzas militares regionales (SCO y CSTO) constituyen un solo bloque militar, que enfrenta el expansionismo de EE.UU y la OTAN en Asia Central y el Cáucaso.

Vuelta al principio

Los corredores eurasiáticos de transporte y energía protegidos por EE.UU. y la OTAN, están destinados a conectar Asia Central con el Lejano Oriente, como lo define la Estrategia de la Ruta de la Seda. Actualmente, los corredores en dirección hacia el este, que vinculan Asia Central con China están protegidos desde el punto de vista militar por SCO-CSTO.

En términos de la agenda militar y estratégica global de EE.UU., los corredores eurasiáticos contemplados bajo la SRS afectarían inevitablemente la soberanía territorial china. Los corredores de oleo y gasoductos y de transporte propuestos por EE.UU./OTAN/GUAM tienen el propósito de conectar, en alguna fecha futura, con los corredores de transporte y energía propuestos en el hemisferio occidental, incluyendo los concebidos bajo la Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de América del Norte (ASPAN).

La Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de América del Norte (ASPAN) es para Norteamérica lo que la Estrategia de la Ruta de la Seda (SRS) es para el Cáucaso y Asia Central. Son elucubraciones estratégicas regionales del imperio de los negocios de EE.UU. Son las piedras de base del Nuevo Orden Mundial.

ASPAN es el resultado de un proceso similar de planificación estratégica, militarización e integración económica de libre mercado, basados en gran parte en el control de recursos estratégicos, incluyendo la energía y el agua, así como la “protección” de corredores de energía y transporte (rutas terrestres y marítimas) de Alaska y el Ártico de Canadá a Centroamérica y la cuenca del Caribe.

Nota del autor: Este artículo se ha concentrado selectivamente en corredores de oleo y gasoductos cruciales para analizar amplios temas geopolíticos y estratégicos.

Un examen de la red general de corredores de oleo y gasoductos eurasiáticos requeriría una presentación mucho más detallada y exhaustiva.

www.rebelion.org

Perlas informativas del mes de agosto.

...por Pascual Serrano

INTERNACIONAL

Avergonzados
El 19 de julio, y con motivo de una visita del Papa a Australia, escuchamos en RNE Radio 5 Todo Noticias unas declaraciones suyas donde hace referencia a "la vergüenza que todos tenemos que sentir por los abusos sexuales a menores por parte de religiosos en este país". ¿Todos? Quienes deben avergonzarse serán ellos y la institución a la que pertenecen, la Iglesia.

Agresión sexual
Es impresionante hasta donde puede llega la publicidad. Ahora se ha puesto de moda insertar vínculos comerciales dentro del texto de las noticias de Internet. De manera que podemos encontrar en Periodista Digital el 7 de agosto una noticia sobre una agresión sexual que incluye la palabra "semidesnuda" y, sin ningún escrúpulo, se vincula a una web porno. Por cierto, la noticia tiene como titular "Los cuatro menores magrebíes golpearon al novio en el pene y abusaron de la novia" y la incluyeron en la sección "Emigrantes". ¿Si el agresor hubiera sido empresario la hubieran colocado en la sección de Empresas? ¿Los casos de curas pederastas irán en la sección de Religión?

Castro en Rusia
En la página de inicio del correo Yahoo! El 10 de agosto aparece una lista con los titulares más importantes del día. Entre ellos hay uno que dice: "Rusia extiende bombardeos y envía barcos a Georgia”. Se trata de una noticia de la agencia AP sobre la crisis de Osetia. Lo curioso es la foto que utilizan para ilustrarla, Raúl Castro, que ni él ni Cuba aparecen mencionados en nada a lo largo de la noticia.

Las armas que compra Cuba
El Nuevo Herald publica el 10 de agosto una noticia titulada, en referencia a Cuba, “La isla entre los países que más armas compran a España”, firmada por Efe y por Javier Galeano, de Ap. Comienza el texto: “ Brasil, Cuba y Venezuela figuran entre los países compradores de armas y tecnología a España, que en el 2007 vendió por un importe de 932’9 millones de euros, un 10’4 por ciento más que en el 2006 y más del doble que en el 2005”. Ahí comprobamos que los principales compradores son países de la UE con una compra total de 337’7 millones de euros (36’2 por ciento del total) y los de la OTAN, con el 64’3 por ciento del negocio de armamento español. Fuera de la OTAN y de la UE, destacan Malasia, Brasil con 79.9 millones de euros y Venezuela con 4’2 millones. ¿Recuerdan la presencia de Cuba en el titular como país que más armas compraba? No aparece en el texto del cable de la agencia. Y Venezuela que se señalaba como comprador al inicio, su adquisición fue de 4’2 millones de un total de 932’9.

Aparenta lo que yo digo
Algunos medios tienen su propia verdad independiente de las razones que expongan los líderes políticos. El ABC del 12 de agosto informa sobre Hugo Chávez y el resultado del referéndum en Bolivia. Afirma: “Sorprendió su ausencia en el programa dominical «Aló Presidente», aparentemente por problemas intestinales. Sin embargo, el ministro de Comunicación e Información Andrés Izarra afirmó que Chávez prefirió dedicar el espacio televisivo a la jornada electoral de Bolivia para no perderse ningún detalle”. Aunque el gobierno de Venezuela dé una explicación, para el diario español “aparentemente” es la que ellos dicen.

Detenciones
La BBC se hace eco el 12 de agosto de las denuncias de la opositora Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional y de su informe semestral sobre la situación en Cuba, la cual califica de "muy desfavorable". Lo curioso es que aunque reconocen la disminución de los presos que consideran políticos, denuncian que habrían aumentado el número de "detenciones arbitrarias" de corta duración, subió a 640 en lo que va de año, un número alto si se le compara con las 325 ocurridas durante todo el 2007. Probablemente, Cuba sea el único país del mundo que sabemos cuantas personas fueran detenidas durante breves horas por semestre. Detención que siempre es arbitraria porque nunca está bajo la supervisión del juez.

El techo metáfora
En la publicación europea Cafébabel informan el 13 de agosto que se ha hundido el techo del Parlamento Europeo en Estrasburgo. Se trata de una estructura reciente (1999), la razón parece estar en un defecto de fabricación y la noticia apenas se ha difundido ni ha interesado. O sea, todo como la propia Unión Europea. Por supuesto, no pilló a los eurodiputados debajo, el Parlamento está vacío 307 días del año.

No invaden, sólo yo
Leo en el boletín informativo diario de la televisión Democracy Now del 14 de agosto estas declaraciones del candidato estadounidense John McCain: “Quiero dialogar con los rusos, quiero que se retiren del territorio georgiano lo más rápido posible. Y me interesa mantener buenas relaciones con Rusia, pero en el siglo XXI, las naciones no invaden otras naciones”. Las naciones diferentes a Estados Unidos, olvidó precisar.

Prohibido Harry Potter
Resulta que en el país que nos presentan como la democracia más avanzada de Oriente Medio, Israel, Harry Potter y Pinocho están prohibidos. Así lo leímos en Público el día 14. La razón es que esos libros en su versión árabe está impresa en lo que llaman “países enemigos”. La que se hubiera montado si se le llega a ocurrir a Irán prohibirlo en hebreo.

El pelotazo solar
La bienintencionada reivindicación de apostar por las energías alternativas le ha venido bien a algunos. Por Público el 15 de agosto y el blog de su director, Ignacio Escolar, pudimos saber que el precio del kWh fotovoltaico vertido a la red es, por ley, un 575% del normal. “La solar se come una tercera parte de todas las ayudas para energías renovables, pero sólo genera el 1,4% de toda la electricidad verde. Comparada con otras alternativas renovables su rentabilidad (para el estado) es ruinosa. Cada megavatio hora de energía solar fotovoltaica sale por 430 euros de media. El megavatio hora de eólica cuesta 84 euros”. Dado que las subvenciones que permiten ese pago son limitadas se ha establecido su disminución a partir del 29 de septiembre, algo que no afectará a quienes han puesto en marcha huertos solares antes de esa fecha. En conclusión, que la demanda de energía renovable la han convertido en otro pelotazo para algunos listos.

Independencia periodística
En un seminario sobre Periodismo de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, el presidente de la Federación Internacional de Periodistas (FIP), Jim Boumelha, y el presidente de la Federación de Asociaciones de la Prensa de España (FAPE), Fernando González Urbaneja, discreparon sobre la independencia de los periodistas. Así lo pudimos leer en Público el día 18. Mientras que Boumelha afirmaba que el periodista es en la actualidad "menos independiente" y que existe "cierta autocensura para poder sobrevivir". Urbaneja lo niega y pone como ejemplo que “los medios estadounidenses reaccionaron ocho años tarde a la posición gubernamental sobre la guerra de Vietnam, y que en el caso de Irak sólo han tardado un año y medio”. Año y medio para desmarcarse de la posición del gobierno, gran ejemplo de independencia periodística.

Servían de talismán
Dicen en el informativo de Antena 3 del día 18 que la ciclista Leire Olaberria contó, sin saberlo, con una ayuda especial para lograr su medalla de bronce en ciclismo en Pekín. Se trató de “la visita de la reina Sofía, que fue todo un talismán”. Ahora resulta que esa era la función de la monarquía, traer suerte en los Juegos Olímpicos, y muchos pensando que no servía para nada.

Le expulsó Chávez
El diario Público difunde el 18 una entrevista al pintor venezolano Carlos Acosta, que tiene que vivir en el albergue municipal de San Isidro, en Madrid. Afirma que le “expulsaron de Venezuela” por sus “enfrentamientos con el presidente Chávez”. Lo curioso es que, según se dice en la entrevista, reside en España desde hace 26 años, diecisiete antes de que Chávez fuera presidente.

Diez franceses muertos
Titulares el día 20 de agosto. En El País: Los talibanes matan a 10 soldados franceses. El Mundo: La muerte de diez soldados franceses en Afganistán alerta del avance talibán. ABC: Diez soldados franceses mueren en combates en Afganistán, Público: Los talibanes matan a diez soldados franceses en Kabul. De los treinta afganos muertos sólo se acordaron al final del texto de la noticia.

Fernando Alonso
Por el informativo de TVE1 del día 23 sabemos que el corredor de automóviles Fernando Alonso ha denunciado a la bodega de vino de la localidad conquense Casas de Fernando Alonso por el uso de su nombre en la denominación de sus vinos. Pero ese pueblo se llama así desde finales del siglo XV, no querrá que se cambie el nombre porque él tiene los derechos de copyright.

Una cosa o la contraria
Un ejemplo del periodismo en Venezuela sobre las declaraciones de un ministro el 27 de agosto. Titular del canal de televisión estatal Venezolana de Televisión: Elías Jaua: “Leyes habilitantes sí fueron consultadas y satisfacen necesidades del pueblo venezolano” . Titular del canal privado Globovisión: “Jaua: leyes no fueron consultadas, fueron hechas a partir de las necesidades del pueblo venezolano”. ¿Qué es lo que dijo el ministro? Lo siguiente, que cada uno valore qué medio mintió:

“No es que no fueron consultadas, es que fueron hechas a partir de las necesidades del pueblo venezolano”, enfatizó el ministro del Poder Popular para la Agricultura y Tierras, Elías Jaua Milano, en el Encuentro Nacional de Campesinos y Pescadores en apoyo a las Leyes Agrarias. “La democracia nuestra y estas leyes son el resultado de miles de reuniones, protestas, manifestaciones, asambleas, de quejas y de propuestas que hemos recibido en nuestro andar por el país”, señaló el titular de Agricultura y Tierras, durante el Encuentro Nacional de Campesinos y Pescadores en apoyo a Leyes Agrarias.

El ministro además señaló que las leyes fueron sometidas a las consultas de los asesores jurídicos y abogados de los ministerios y otras instituciones del Estado, a diferencia de lo que ocurría en Gobiernos anteriores, cuando las legislaciones eran realizadas, en su totalidad, por los grandes bufetes privados del país.

Datos de los pasajeros
Leo en Público el 30 de agosto, con motivo del accidente de Spanair, que la ministra “anunció que el Gobierno propondrá a la UE agilizar el trámite para que las autoridades accedan a la lista del pasaje”. Según el gobierno, las aerolíneas no pueden entregar con rapidez los nombres y apellidos de las personas que viajan por culpa de la Ley de Protección de Datos. Pues no entiendo nada porque en octubre de 2006 ya se informó que la UE y EEUU habían llegado a un acuerdo para compartir esos datos y que hasta entonces las aerolíneas europeas se los facilitaban al Departamento de Seguridad de EE.UU. Es decir, que el gobierno español no sabe qué personas viajan, pero el estadounidense sí.

ESPAÑA

Reporteros sin Fronteras
Los de Reporteros sin Fronteras (RSF) son unos fenómenos de la diplomacia. Como se recordará los jueces españoles dictaron sentencia condenatoria contra el periodista Jiménez Losantos por un delito contra el honor del ex director de ABC José Antonio Zarzalejos. La sección de París de RSF criticó la sentencia contra Jiménez Losantos y la de España expresó su solidaridad con Zarzalejos.

Encuesta
Según una encuesta de Sigma Dos para El Mundo, de la cual informan el 16 de agosto, el 75,7% de los entrevistados cree que los medios españoles “se han mostrado al servicio de los intereses económicos de sus dueños en los grandes acontecimientos de la democracia”. O sea, que no van desencaminados. Por cierto, ese detalle lo dejan para el final de la noticia.

www.pascualserrano.net

domingo, 24 de agosto de 2008

Guerra en el Cáucaso.

09/08/08

Guerra abierta entre Rusia y Georgia

Una vez más el militarismo capitalista asoma su sangriento rostro. Otra guerra en Europa. Si la rivalidad entre las multinacionales de Francia y EEUU para hacerse con el control de las materias primas en la región africana de los Grandes Lagos originó una sangrienta masacre hace años en esa zona, ahora el patrón se vuelve a repetir. Osetia del Sur es zona de paso obligatorio para los oleoductos que exportan el petróleo caucásico. Nuevamente dos potencias se disputan el control de esta área. Por un lado Rusia, azuzando el independentismo surosetio y llenando la región separatista de “fuerzas de paz”, como las denomina Putin, y por el otro lado EEUU, estrecho aliado de Georgia. Ojalá este nuevo conflicto sirva para que las adormecidas sociedades occidentales se den cuenta de que los ejércitos, por muchos fuegos que apaguen últimamente, existen para la guerra, y la guerra existe a su vez para que alguien se llene los bolsillos.

Carros de combate de Georgia entran en la región separatista de Osetia del Sur

El general Marat Kulejmátov, comandante de la fuerzas de paz rusas destacadas en Osetia del Sur, afirmó hoy que fuerzas blindadas georgianas han entrado en Tsjinvali, la capital de la región separatista.

EFE

"Hay carros de combate georgianos en Tsjinvali. Hay combates encarnizados por toda la ciudad", dijo el militar ruso en conversación telefónica con Efe.

El alcalde de Tiflis, Guergui Ugulava, afirmó que las tropas georgianas controlan ya el "70 por ciento de Tsjinvali y las aldeas aledañas".

"Abriremos un corredor para que todos puedan salir de Tsjinvali.

A aquellos que empuñan las armas les proponemos deponerlas y les garantizamos su seguridad", dijo Ugulava a la cadena de televisión Rustavi-2.

Según el alcalde, para la evacuación de la ciudad las fuerzas georgianas impondrán un alto el fuego unilateral entre las 15.00 y las 18.00 horas (11.00 y 14.00 GMT, respectivamente).

Datos relevantes de Osetia del Sur

Osetia del Sur, escenario hoy de cruentos combates entre tropas osetas y georgianas, es un territorio en el Cáucaso Sur que oficialmente forma parte de Georgia y limita al norte con Osetia del Norte, república integrada en la Federación de Rusia.

La región, cuya capital es Tsjinvali, tiene una extensión de 3.900 kilómetros cuadrados y una población de 82.000 habitantes, de los que 58.000 son osetas y 22.000 georgianos.

El líder suroseta es desde el 6 de diciembre de 2001 Eduard Kokoiti.

El toponímico de Osetia del Sur (o Alta Osetia) aparece por primera vez en la literatura militar rusa del siglo XIX y se refería entonces a las zonas montañosas de las regiones históricas georgianas de Racha, Imereti y, sobre todo, Shida Kartli, con gran presencia de población de origen oseta que emigró del Cáucaso Norte.

En 1922, Joseph Stalin convierte a Osetia del Sur en Región Autónoma de la República Socialista Soviética de Georgia y le añade la llanura adyacente, con la ciudad de Tsjinvali, habitada principalmente por georgianos.

El 10 de noviembre de 1989 el Congreso de Diputados Populares de la región proclama su conversión en República Autónoma (dentro de Georgia), decisión que el Parlamento de Georgia declara anticonstitucional.

El 20 de septiembre de 1990 los diputados locales proclaman la soberanía y la creación de la República de Osetia del Sur. En respuesta, el 10 de diciembre del mismo año el Parlamento de Georgia declara abolida la autonomía de Osetia del Sur.

Al día siguiente, estallan los enfrentamientos y se producen las primeras tres víctimas mortales, tras lo cual Georgia impone el estado de excepción en la zona.

A comienzos de enero de 1991 destacamentos de la Guardia Nacional intentan entrar en Tsjinvali y se enfrentan a la defensa de las milicias osetas, lo que da inicio a una guerra que en dos años causó unos 2.000 muertos y el éxodo de 4.000 personas.

Los separatistas proclaman su propósito de unirse a Osetia del Norte y, por tanto, a Rusia

El 19 de enero de 1992, la mayoría de los habitantes de Osetia del Sur votó a favor de su incorporación a Rusia, tras lo cual empezaron a recibir ayuda desde el Norte, de donde llegaron combatientes, además de otras regiones de Rusia.

En 1992 las fuerzas georgianas, reforzadas con carros de combate y artillería de las tropas de la desaparecida URSS, cercan y bombardean la ciudad y logran entrar en sus arrabales.

Las hostilidades cesan tras la firma en Dagomis (balneario en la costa rusa del mar Negro) de un acuerdo entre Rusia y Georgia, por el cual a partir del 14 de julio de 1992 en la zona se desplegarían fuerzas de paz.

La presencia de estas fuerzas no impidió que el régimen separatista formara unas Fuerzas Armadas equiparables a las de Georgia.

Parte del territorio de lo que fue la región autónoma de Osetia del Sur (entre el 30 y 40 por ciento), habitado por georgianos, sigue bajo control de las autoridades de Georgia y el resto, dirigido por las autoridades independentistas, aboga por la unión a la Federación de Rusia.

El 10 de noviembre de 1996, en la parte osetia, se celebraron elecciones presidenciales, pese a las protestas de Tiflis.

El triunfo fue para el ex presidente del Legislativo Liudwig Chibirov (65 por ciento de los votos), seguido de su principal rival, el jefe del Ejecutivo Viacheslav Gabarayev (25 por ciento de los votos).

Las autoridades surosetas convocaron un referéndum de independencia el 12 de noviembre de 2006

El 99 por ciento de la población local votó a favor de la independencia, aunque Tiflis no reconoció la validez de la consulta popular.

Dos semanas después de que Kosovo declarara su independencia, el Parlamento de Osetia del Sur pidió a la ONU, la Unión Europea (UE), la postsoviética Comunidad de Estados Independientes y Rusia que reconocieran su independencia.

A principios de agosto, la región es escenario de intensos combates entre tropas surosetas y georgianas, que dejan seis muertos y un número indeterminado de heridos.

Eduard Kokoiti fue elegido presidente de la autoproclamada república, nunca reconocida por la comunidad internacional, el 6 de diciembre de 2001 con el 53 por ciento de los votos.

El líder suroseta fue reelegido en noviembre de 2006, consulta que coincidió con el referéndum de independencia, con más del 96 por ciento de los votos a favor.

Georgia abre un corredor para evacuar civiles

Georgia anunció hoy la apertura de un corredor para permitir a mujeres y niños abandonar la capital de la región secesionista de Osetia del Sur, Tsjinvali, que está asediada por las fuerzas georgianas.

REUTERS/EP

Georgia se está "preparando para abrir un corredor para mujeres, niños y todos los ciudadanos pacíficos que quieran abandonar Tsjinvali", señaló el alcalde de Tiblisi, Gigi Ugulava, citado por la televisión georgiana.

El comandante de las fuerzas de paz rusas desplegadas en Osetia del Sur, Marat Kulakhmetov, había informado previamente de que las tropas georgianas han irrumpido en el centro de Tsjinvali. "Los combates se están realizando en el centro de la ciudad", confirmó el comandante desde la capital de Osetia a Reuters. Horas antes, el presidente georgiano, Mijail Saakashvili, había asegurado que sus soldados habían tomado el control de la "mayor parte" de Tsjinvali.

Entretanto, el anuncio de la apertura de un corredor por parte de Georgia coincide con el llamamiento del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) a todas las partes a que abran un "corredor humanitario" que permita la evacuación de los heridos en combate.

"Pedimos la apertura de un corredor humanitario que permita a las ambulancias evacuar a las personas heridas y a las civiles ser evacuados de la zona de conflicto", señaló la portavoz del CICR, Anna Nelson, desde Ginebra.

"Pedimos a todas las partes que respeten el derecho internacional humanitario y no ataquen a civiles y garanticen que las instalaciones médicas y el transporte médico puede tratar a los heridos si fuera necesario", añadió.

El organismo internacional expresó su preocupación por la escalada de violencia y llamó a todas las partes a distinguir entre civiles y los que están participando directamente en las hostilidades. "Se trata de una situación en la que las ambulancias no pueden moverse. Los hospitales están al parecer desbordados y las intervenciones quirúrgicas se están realizando en los pasillos", denunció Nelson.

"La gente se está escondiendo en sus sótanos sin electricidad, ni comunicaciones ni acceso a los servicios básicos", remachó.

Tsjinvali está bajo ´pleno control´ del Ejército georgiano

Las tropas georgianas han tomado Tsjinvali, capital de la región separatista de Osetia del Sur, anunció hoy el ministro de Reintegración de Georgia, Temur Yakobashvili.

EFE

"Con absoluta responsabilidad puedo declarar que controlamos Tsjinvali plenamente", aseguró el ministro a la prensa.

Añadió que "las baterías de misiles y los pilotos georgianos derribaron cuatro aviones rusos", que sobrevolaban territorio georgiano.

Por su parte, el general Marat Kulajmétov, comandante de la fuerzas de paz rusas destacadas en Osetia del Sur, dijo en conversación telefónica con Efe que Tsjinvali ha quedado "prácticamente destruida", debido a los bombardeos georgianos.

El secretario del Consejo de Seguridad Nacional de Georgia, Alexandr Lomaya, dio de plazo a los separatistas de Osetia del Sur hasta las 18.00 hora local (14.00 GMT) para cesar el fuego y deponer las armas.

Mientras, el Ministerio de Defensa de Rusia envió refuerzos a Osetia del Sur para apoyar a las tropas de paz de su país y defender a los ciudadanos rusos que viven en la región, casi la totalidad de los osetas.

Testigos en la frontera dijeron a la agencia RIA-Nóvosti que la columna que cruzó el túnel de Rog, que une la república rusa de Osetia de Norte con Osetia del Sur, la integran más de un centenar de carros de combate, blindados y piezas de artillería autopropulsadas.

Rusia niega que haya guerra y Georgia pide ayuda internacional

La reunión extraordinaria de la OSCE, celebrada de urgencia esta tarde en Viena, reflejó las posiciones contrarias de Moscú, que asegura que no está en guerra con Georgia, como así denuncia Tiflis, que a su vez ha pedido ayuda a la comunidad internacional.

EFE

Esto es lo que se desprende de las declaraciones a la prensa por parte de algunos delegados que participaron en la sesión a puerta cerrada del Consejo Permanente de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE).

La reunión concluyó unas dos horas después de iniciarse, pero los portavoces de la organización habían advertido ya antes de su inicio de que no se preveía rueda de prensa ni comunicado oficial sobre su resultado.

Al salir del encuentro, el jefe de la misión permanente de Rusia ante la OSCE, Vladimir Voronkov, aseguró: "Esto no es ningún conflicto entre Rusia y Georgia, es algo que rechazo categóricamente".

Afirmó que Moscú mantiene su propósito de enviar sólo 500 soldados rusos a la región georgiana de Osetia del Sur, como parte de las tropas internacionales de paz que se encuentran estacionadas allí desde 1992.

Según Voronkov, Rusia no ha enviado más tropas ni tanques a la zona en conflicto.

Pero el representante georgiano, Victor Dolidze, acusó a Rusia de apoyar militarmente a los separatistas de la conflictiva región y dijo que espera que la comunidad internacional presione sobre Moscú para conseguir el fin de la "intervención".

"Georgia se encuentra en una situación de defensa propia", señaló Dolidze, y negó que su ejército haya desplegado una ofensiva militar en la secesionista provincia de Osetia del Sur: "no es una acción militar, es una operación anti-criminal, para proteger a nuestros civiles pacíficos, tanto georgianos como osetios", insistió.

Según fuentes diplomáticas citadas por la agencia austríaca APA, en la sesión a puerta cerrada el delegado georgiano denunció que el territorio de su país estaba siendo bombardeado desde la madrugada de este viernes.

"¿Si esto no es guerra, qué es?", planteó al plenario Dolidze, según las fuentes.

Pero Voronkov replicó que "la historia es diferente" y acusó a Tiflis de haber destruido por completo ocho aldeas en la región.

Según el texto de su discurso, que trascendió oficiosamente a la prensa, el delegado ruso acusó a Tiflis de desarrollar una "estrategia de tierra quemada" en la zona y advirtió que Moscú no abandonará a su suerte a los ciudadanos de Osetia del Sur ni a las fuerzas de paz estacionadas en la región.

Además, responsabilizó también a la política de Washington, al resaltar que el Kremlin ve "un factor internacional" en la escalada del conflicto desatada hoy.

"La situación es el resultado de una política de apaciguamiento de determinados Estados que abastecen a Georgia con armas (...), entre ellos, también los Estados Unidos", afirmó Voronkov.

Por su parte, EEUU, de acuerdo al discurso de la misión permanente de ese país ante la OSCE filtrado a la prensa, destacó su apoyo a la "soberanía e integridad territorial de Georgia".

"Estamos muy preocupados sobre los informes que relatan que un gran número de tropas y tanques rusos están pasando el túnel de Roki, en violación de la soberanía e integridad de Georgia", señaló la representación estadounidense.

La OSCE es una organización de 56 países, incluidos Georgia y Rusia, que en principio adopta decisiones por consenso.

www.nodo50.org/tortuga

10/08/08

Tensiones entre EE.UU. y Rusia hacen erupción en el Cáucaso

Tensiones que han estado escalando hace tiempo entre Rusia y la antigua república soviética de Georgia hicieron erupción en una guerra hecha y derecha este viernes, causando la muerte de cientos si no miles de civiles y convirtiendo a miles más en refugiados, obligados a huir para salvar sus vidas.

El foco inmediato de los combates es el intento de Georgia de controlar por la fuerza militar el enclave de Osetia del Sur, que ha existido como una entidad independiente de facto durante los últimos 16 años, y la intervención armada de Rusia para rechazar dicho asalto.

Tras esta confrontación militar, sin embargo, hay conflictos más amplios. Alimenta la sangrienta confrontación en Osetia del Sur el impulso del imperialismo de EE.UU. por establecer su hegemonía sobre los vastos recursos energéticos de Asia Central y del Cáucaso mediante la imposición del poder militar estadounidense en la región. La elite gobernante rusa, por su parte, trata de reafirmar su dominio sobre una región que fue gobernada por Moscú durante dos siglos antes de la disolución de la Unión Soviética en 1991.

Esta amarga rivalidad entre Washington y Moscú – las dos mayores potencias nucleares del mundo – presta a los combates en el Cáucaso un carácter particularmente explosivo y peligroso. Las tensiones entre los dos países han sido exacerbadas en el último tiempo por el impulso del gobierno de Bush por incorporar a Georgia en la OTAN, una iniciativa que Moscú considera como parte del intento de establecer un cerco militar alrededor de Rusia.

El régimen respaldado por EE.UU. del presidente Mikheil Saakashvili envió masivas unidades militares a Osetia del Sur el jueves por la mañana, después de afirmar que fuerzas militares de Osetia del Sur habían bombardeado aldeas georgianas, violando supuestamente un cese al fuego unilateral declarado por Tbilisi.

Aunque el régimen georgiano afirmó inicialmente que estaba realizando una “reacción conmensurable,” quedó en claro rápidamente que había lanzado una ofensiva militar total orientada a conquistar la región. Utilizando artillería, tanques, lanzacohetes montados en camiones y aviones de guerra, los militares georgianos cercaron la capital surosetia de Tsjinvali.

Según informes, gran parte de la ciudad se encontraba en llamas el viernes. El edificio del parlamento regional fue totalmente quemado, la universidad estaba en fuego y el principal hospital de la ciudad había sido puesto fuera de funciones por el bombardeo. La Cruz Roja Internacional informó que las ambulancias no podían llegar a los heridos.

“Como resultado de muchas horas de cañoneo por cañones pesados, la ciudad ha sido prácticamente destruida,” dijo al servicio noticioso ruso Interfax, Marat Kulakhmetov comandante de los soldados de mantenimiento de la paz rusos en el territorio.

Eduard Kokoity, el líder surosetio, estimó tarde el viernes que más de 1.400 civiles habían sido muertos en el ataque militar georgiano.

“Vi cuerpos yaciendo en las calles, alrededor de edificios arruinados, en coches,” dijo a Associated Press Lyudmila Ostayeva, de 50 años, antes de huir de la ciudad con su familia a una aldea cercana a la frontera rusa. “Es imposible contarlos ahora. No queda casi ningún edificio que no haya sido dañado.”

El ministro de exteriores ruso, Sergei Lavrov, acusó a Georgia de utilizar masiva violencia con el objetivo de obligar a la población osetia a huir. “Estamos recibiendo informes de que se está realizando una política de limpieza étnica en aldeas de Osetia del Sur, la cantidad de refugiados se acrecienta, el pánico aumenta, la gente trata de salvar sus vidas,” dijo Lavrov.

Según Moscú, entre los muertos hay diez soldados de mantenimiento de la paz rusos, mientras otros treinta fueron heridos en el bombardeo de sus barracones por las fuerzas georgianas. Los soldados fueron desplegados en el área como parte de un acuerdo al que se llegó entre Moscú, Tbilisi y Osetia del Sur para terminar los combates que estallaron después de la disolución de la Unión Soviética y el intento subsiguiente de los pueblos de Osetia del Sur y de Abjazia de separarse de Georgia. Los habitantes en ambas regiones temían que el recién independizado régimen georgiano aboliría su estatus autónomo.

Desde entonces, sin embargo, Tbilisi ha acusado a las tropas rusas de respaldar a las fuerzas surosetias.

Rusia consideró que las muertes de sus soldados y las víctimas civiles justificaban el envío de una columna de tanques y de infantería a Osetia del Sur, donde se han involucrado en feroces combates con unidades georgianas por el control de Tsjinvali.

“De acuerdo con la constitución y la ley federal, yo, como presidente de Rusia, estoy obligado a proteger las vidas y la dignidad de ciudadanos rusos dondequiera se encuentren,” dijo el presidente ruso Dmitry Medvedev a una reunión de su consejo de seguridad en el Kremlin. “No permitiremos que la muerte de nuestros compatriotas quede sin castigo.”

Mientras tanto, autoridades georgianas acusaron a aviones rusos de atacar las bases militares del país, aeropuertos y el principal puerto del Mar Negro, Poti, tarde el viernes y temprano el sábado, matando a algunos civiles. Se informa que bombas cayeron sobre la capital, Tbilisi, y en el área del oleoducto Bakú-Tbilisi-Ceyhan.

“Todo el día de ayer, han estado bombardeando Georgia desde numerosos aviones, atacando específicamente a la población civil, y tenemos numerosos heridos y muertos entre la población civil en todo el país,” declaró Saakashvili a la red noticiosa estadounidense, CNN.

Saakashvili anunció que había llamado a las filas a las reservas del país, mientras fuentes en Georgia dijeron que se espera que anuncie la imposición de la ley marcial.

Parecería que no se escogió por casualidad el momento de la incursión georgiana, en un día en el que la atención del mundo estaba concentrada en la apertura de los Juegos Olímpicos en Beijing, donde están presentes tanto el primer ministro ruso Vladimir Putin como el presidente de EE.UU. George Bush.

Saakashvili, sin embargo, sugirió que fue Rusia la que había elegido la fecha, calificándola de un “momento brillante para atacar a un pequeño país” y acusando que la rápida reacción de los militares rusos evidenciaba los preparativos de Moscú para una intervención.

El presidente georgiano declaró que su país “mira con esperanza” hacia EE.UU. La confrontación armada con Rusia, afirmó, “ya no tiene que ver con Georgia. Tiene que ver con EE.UU., sus valores... EE.UU. defiende a las naciones amantes de la libertad y las apoya. Es lo que representa EE.UU.”

Bajo el gobierno de Bush, EE.UU. ha tratado de forjar vínculos estrechos con Georgia, particularmente desde que la “Revolución Rosa” respaldada por EE.UU. allanó el camino para el ascenso al poder de Saakashvili.

El principal interés del imperialismo de EE.UU. en Georgia es para que sirva de cabecera de puente en la Cuenca del Caspio rica en petróleo y gas y como ruta estratégica de tránsito para canalizar suministros de energía de la región, circunvalando Rusia.

Para consolidar sus lazos con el régimen georgiano, Washington ha suministrado cientos de millones de dólares en ayuda militar, mientras enviaba grandes cantidad de militares de EE.UU. para entrenar a las crecientes fuerzas armadas del país.

Las tropas georgianas, mientras tanto, representan el tercer contingente por su tamaño que participa en la ocupación estadounidense de Iraq, ascendiendo a unos 2.000 soldados. Tbilisi indicó el viernes que buscaría ayuda de EE.UU. para llevar de vuelta a por lo menos 1.000 de esos soldados para que participen en los combates en Osetia del Sur.

Lavrov, ministro de exteriores ruso, aludió al apoyo militar de EE.UU. para Georgia, declarando: “Ahora vemos que Georgia ha encontrado un uso para esas armas y para las fuerzas especiales que fueron entrenadas con la ayuda a instructores internacionales.” Agregó: “Pienso que nuestros colegas europeos y estadounidenses... debieran comprender lo que está sucediendo. Y espero sinceramente que llegarán a las conclusiones correctas.”

El mes pasado, la Secretaria de Estado de EE.UU., Condoleezza Rice realizó una provocadora visita a Tbilisi, denunciando a Rusia y reiterando el respaldo de EE.UU. para la membresía en la OTAN de Georgia. Los aliados de Washington en la OTAN en Europa Occidental, sin embargo, han recibido la propuesta con frialdad, viéndola como una provocación innecesaria contra Rusia, de la que dependen para suministros de energía.

No se sabe si durante su visita Rice dio una luz verde explícita para la intervención en Osetia del Sur, o si el régimen georgiano sintió que la demostración de apoyo de EE.UU. le daba la seguridad del apoyo de Washington para una acción militar semejante.

Después del ataque del viernes, Washington no llegó a suministrar un apoyo explícito a la acción georgiana, pero ha dejado en claro que respalda la posición de su Estado cliente en el Cáucaso.

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas no apoyó una resolución respaldada por Rusia para terminar con los combates debido a la oposición de Washington a una cláusula que llama a todas las partes a “renunciar al uso de la fuerza.” La implicación evidente es que EE.UU. respalda el derecho de Georgia a realizar una acción militar.

La Secretaria de Estado Rice, publicó una declaración en la que condena efectivamente a Rusia, mientras suministra una justificación tácita para la intervención de Georgia. “Llamamos a Rusia a cesar los ataques contra Georgia con aviones y misiles, a respetar la integridad territorial de Georgia, y a retirar sus fuerzas de combate terrestre de suelo georgiano,” dijo. “Subrayamos el apoyo de la comunidad internacional para la soberanía y la integridad territorial de Georgia dentro de sus fronteras internacionalmente reconocidas.”

El estallido de la guerra en el Cáucaso es el producto final de la política cada vez más agresiva del imperialismo de EE.UU. después de la disolución de la URSS hace casi 17 años. Washington ha manipulado sistemáticamente conflictos nacionales en la región para impulsar su propio objetivo de hegemonía militar y económica. Esto comenzó con las sangrientas guerras en la antigua Yugoslavia.

Todos los argumentos utilizados por Washington para justificar su apoyo a Bosnia y Kosovo y su ataque militar contra Serbia durante las guerras de los Balcanes de los años noventa podrían ser empleados con la misma efectividad para condenar la intervención de Georgia y defender a Osetia del Sur, así como la intervención de Rusia a su favor.

En este caso, sin embargo, Washington a elevado la “integridad territorial” de Georgia a un principio supremo en el conflicto, justificando efectivamente la intervención militar de Georgia y un ataque contra la población rusa de la provincia que Moscú ha estigmatizado como “limpieza étnica.”

La contradicción evidente entre estas dos políticas solo subraya el hecho de que la supuesta aversión del imperialismo de EE.UU. a la limpieza étnica y a la supresión de enclaves étnicos depende enteramente de quién la hace y de si sirve o no los intereses estratégicos de EE.UU.

Existe un vínculo directo entre esta última guerra y las libradas por EE.UU. en los Balcanes. En febrero, EE.UU. y Occidente reconocieron la “independencia” de Kosovo, sobre la base de su secesión unilateral de Serbia, en violación directa de varias resoluciones de Naciones Unidas. El objetivo al respaldar esa secesión – como en su apoyo para la represión de entidades secesionistas similares en Georgia – fue impulsar los planes militares de EE.UU. para cercar a Rusia y asegurar rutas de acceso a la Cuenca del Caspio.

En los prolegómenos para la declaración unilateral de independencia de Kosovo, Moscú había advertido repetidamente que establecería un precedente para acciones similares por parte de otros territorios en la antigua URSS – Abjazia y Osetia del Sur, en particular. Como corolario, el régimen ruso aumentó su apoyo para ambos territorios.

Ahora, el estallido de la guerra en Osetia del Sur plantea la amenaza de una conflagración regional que puede llevar a las dos mayores potencias con armas nucleares del mundo, EE.UU. y Rusia, a una confrontación militar directa, con los inmensos peligros que un conflicto semejante posa para la humanidad.

www.rebelion.org

10/08/08

Osetia del sur, un nudo en mitad del Cáucaso

Osetia del Sur ha sobrevivido los últimos dieciséis años gracias a la ayuda de Rusia. Pero también a la de una compleja red de carreteras y puestos de control que mantenía a ambas comunidades, georgianos y osetos, aislados entre sí. Mientras se cierne la sombra de una guerra total entre Rusia y Georgia, el hasta ahora «statu quo» de Osetia del Sur parece haber llegado a su fin.

Nos vamos todos al norte, a Vladikavkaz», decía en conversación telefónica Zarina S. ayer. A varias otras llamadas contestó un robot, la versión rusófona de «el número al que usted llama está fuera de cobertura en este momento». A pesar de lo impersonal, no es una mala respuesta ya que el sujeto en cuestión podría encontrarse en algún lugar montañoso cerca de Roki, el paso de montaña a 3.000 metros de altura que conecta a las dos Osetias, o en uno de los refugios bajo tierra en los que se esconden los que todavía no han podido huir de TskhinvalI. Las llamadas más preocupantes son aquellas que, una y otra vez, quedan sin respuesta.

«Nos hemos cruzado con muchos tanques rusos y brigadistas de Osetia del norte», continuaba Zarina, funcionaria hasta hace apenas dos días del gobierno de facto de Osetia del sur. «Nos vamos sabiendo que volveremos pronto, aunque a la vuelta no encontremos nuestra casa en pie». Al igual que el resto de los miles de refugiados que espera acoger ACNUR en el norte, Zarina huye por la carretera by pass construida por los osetios con ayuda rusa. Por ella llegan hoy los refuerzos, pero también lo han hecho durante los últimos años los alimentos, el dinero de las pensiones o los universitarios que estudian en Vladikavkaz, la capital de la hermana del norte, entre otros. Así ha sido desde que Osetia del sur proclamara su independencia de Georgia hace 16 años.

A diferencia de Abjasia y Nagorno Karabaj, las otras repúblicas secesionistas del Cáucaso, Osetia del sur dista mucho de ser un territorio étnicamente compacto. Tbilisi todavía mantiene el control de pequeñas zonas dentro del territorio a pesar de que ninguna de ellas tiene contacto físico con suelo georgiano. Dicho control se ha mantenido durante los últimos años gracias a un complejo sistema de checkpoints: osetos a un lado, georgianos al otro, y rusos entre medio. Por si fuera poco, cada comunidad ha construido sus propias carreteras, un complejo sistema que Lana Parastaeva, periodista local de Tskhinval, explicaba hace unos meses:

«Los georgianos tienen su carretera al este de Osetia que les comunica con Tbilissi, mientras que los osetos han hecho lo propio al oeste del país para mantener el tráfico fluido con Osetia del norte por el paso de Roki. Nosotros dependemos única y exclusivamente de ese paso de montaña; sin Roki, Osetia del Sur no existiría», contaba Parastaeva sobre un mapa que exhibía la «Gran Osetia» (norte y sur juntas).

La ruta al oeste es la que está siendo colapsada estos días por refugiados, brigadistas y armamento pesado. Y es que la antigua carretera Tbilissi-Moscú, justo en el centro de la república, atraviesa pueblos de ambas comunidades, por lo que hace tiempo que dejó de ser una opción viable de transporte.

No conformes con la división territorial, osetos y georgianos se rigen por diferentes husos horarios, incluso dentro de los límites de la república. La hora varía según el lado del checkpoint en el que nos encontremos. Así las cosas, las balas que se disparen desde la parte oseta tardarán un poquito más de una hora en recorrer apenas 100 metros.

Batalla por las almas y los corazones

Hasta el intenso bombardeo nocturno llevado a cabo por los georgianos durante la noche del pasado 7 de agosto, Tbilisi había hecho uso de otras «armas», siempre en aras de solucionar, a su manera, este conflicto estancado.

El este año reelegido presidente Mikhail Saajashvili había estado inyectando grandes sumas de dinero en los pueblos bajo su control. Los osetos veían cómo, al otro lado del checkpoint, se construían salas de cine, gimnasios, e incluso parques de atracciones como en Tamarasheni, localidad bajo control georgiano «a tiro de bala» de la Avenida Stalin, la arteria principal de Tskhinvali. «Con nosotros viviréis mejor», era el mensaje que pretendía transmitir Saajashvili a los «irreductibles» osetos mediante la «batalla por las almas y los corazones», en sus propias palabras. La «ofensiva pacífica» tuvo su punto más álgido el pasado otoño durante un concierto de Marcia Barret. La antigua integrante de Boney M reconoció «no saber demasiado sobre lo que ocurría en Osetia del Sur», pero aseguró sentirse «encantada de participar en un concierto por la paz». Miles de georgianos se acercaron por su «carretera mono étnica» para disfrutar de un concierto cuyos sones retumbarían después en las calles vacías de Tskhinvali.

Los bombardeos masivos de estos últimos días apuntan a que Tbilissi prefiere ahora invertir su dinero en armamento antes que en parques de atracciones o conciertos.

Réquiem por Khetagurovo

Un cementerio da la entrada a Khetagurovo, un pequeño pueblo oseto a apenas 12 kilómetros de Tskhinval, la capital de esta república al borde de la desaparición. Está repleto de tumbas de basalto con la imagen grabada del difunto: de uniforme con un kalashnikov en la mano, junto a su Lada o simplemente un rostro obtenido de una antigua fotografía en blanco y negro. Junto a él se alza una iglesia, desproporcionadamente grande para este pueblo que no llega a los 1.000 habitantes. Las inscripciones grabadas en kartuli (alfabeto georgiano) en sus robustos muros han intentado ser borradas pero su construcción sigue delatando su origen inequívocamente georgiano. Siguiendo la única carretera de Khetagurovo se encuentra el «centro»: una tienda, la única de esta localidad, donde los locales compran botellas de vodka y cerveza para bebérsela después en la calle. La mayoría son desempleados o jubilados, pero todos portan un pasaporte ruso que les da derecho a cobrar una pensión de unos 3.000 rublos (80 euros) que les permite sobrevivir.

También hay una escuela en Khetagurovo, la «número 1» por ser la única. De no ser por el himno y la bandera osetas en sus pasillos, nada parece haber cambiado en ella en los últimos 50 años. Fotografías de los héroes de la «Gran Guerra Patriótica», que es como se llama a la Segunda Guerra Mundial en el mundo postsoviético; estrellas rojas y un inmenso lienzo desde el que Stalin mira desafiante a todo aquel que circula por sus pasillos de tarimas lastimeras. Ninguno de los niños que estudian aquí ha conocido los tiempos soviéticos más que de oídas, pero todos aprenden en la escuela que, a pesar de tener una madre georgiana, el padre de Stalin era un oseto. Según dicen, su apellido, Djugashvili, no es más que una versión «georgianizada» de Djugaev, el nombre de un conocido clan oseto.

El único rastro militar en esta pequeña localidad es el monolito a los héroes de la Segunda Guerra Mundial. No obstante, Khetagurovo fue víctima de un intenso ataque de cohetes y morteros desde la georgiana y vecina Avnevi el pasado viernes. El odio entre estas dos comunidades cuyo único fruto común parece haber sido engendrar a Stalin es grande. Khetagurovo no es más que el primero de muchos.

¿Quienes son los osetas?

Los osetas se consideran a sí mismos descendientes de los antiguos alanos, pueblo de jinetes que se extendió por prácticamente toda Europa, hasta Galicia, así como por el norte de África. Los osetos rondan hoy los 600.000 de los que la mayoría viven hoy en Osetia del Norte, dentro de la federación rusa. A pesar de su localización caucásica, este pueblo ha conservado su lengua indoeuropea, pariente del kurdo y el farsi, que escriben en alfabeto cirílico. La mayoría de los osetos son cristianos ortodoxos aunque existe una importante comunidad de confesión islámica sunita en Osetia del Norte. En cualquier caso, y al igual que en el resto del Cáucaso, la presencia del animismo o paganismo es aún latente en muchos de sus ritos y tradiciones.

Los osetos se concentran hoy en una pequeña región del Cáucaso pero es extenso el rastro que dejaron por toda Europa en forma de topónimos. Sólo en el Estado francés encontramos 30 de ellos como Alençon, Allaines o Allainvile. Asimismo podemos citar Alenque en Portugal o el antropónimo Ala, del que deriva el francés y vasco Alain.

El conflicto podría provocar el estallido en cascada del avispero caucásico

Si Occidente se tienta la ropa antes de implicarse seriamente con sus aliados georgianos en el conflicto, tampoco parece del interés de Rusia ir más allá de una operación de castigo y de restitución del statu quo vigente hasta la medianoche del jueves en Osetia del Sur. A Moscú le interesa que persista una Georgia inestable por ambos flancos, el abjaso y el oseto, con vistas a obstaculizar sine die las ansias atlantistas y prooccidentales de las actuales élites en el poder en Tbilissi.

Pero el Kremlin mira de reojo la explosiva situación en el Cáucaso Norte. La república de Daguestán, crisol de pueblos, es escenario de ataques islamistas frecuentes contra los ocupantes rusos y sus colaboradores nativos.

Tras dos años de vacío informativo, la resistencia de Chechenia ha recobrado bríos en las últimas semanas y el manido control de la situación por parte de Moscú es puramente nominal, ya que el poder está en manos de un clan local, el de Kadirov, en el que aparecen cada vez más grietas.

Pero donde la situación es más explosiva es en Ingushetia, república vecina y hermana de Chechenia. Gobernada con mano dura por el pro-ruso Murat Ziazikov, esta república es escenario de un levantamiento armado de corte islamista. Moscú acusa a Georgia de estar detrás de esta situación.

Y es que los ingushes son enemigos declarados de Osetia del Norte, a cuyos habitantes acusan de haberse apropiado de territorio ingush de Prigorodni aprovechando la deportación ordenada por Stalin tras la Segunda Guerra Mundial y que se cebó en las poblaciones de Chechenia e Ingushetia.

Sabido es que tocar una pieza del magma de pueblos que conforman el Cáucaso puede llevar aparejado un peligroso efecto dominó.

Karlos Zurutuza

www.gara.net

11/08/08

Osetia del Sur: otra guerra con olor a crudo

Nos encontramos ante otro conflicto internacional, en el que el verdadero castigado es la población civil, el de la guerra en Osetia del Sur entre georgianos, y osetios y rusos. Este conflicto se sitúa en una región geoestratégica a nivel petrolero y, el reparto de alianzas a nivel internacional, también parece tener como trasfondo la guerra de Iraq y el conflicto latente iraní.

Durante los últimos días las tropas georgianas han entrado en Osetia del Sur rompiendo el alto el fuego de 1992. Como respuesta a esta actuación el ejército ruso ha entrado también en Osetia, además de bombardeado territorio georgiano. Ecologistas en Acción condena por igual al gobierno georgiano y al de la Federación rusa, las guerras solo sirven para defender intereses economicos y siempre la perjudicada es la población civil.

Ecologistas en Acción considera que, para entender este conflicto, es fundamental seguir el rastro petrolero del mismo.

Por una parte, por Georgia pasa el oleoducto Bakú-Tbilisi-Ceyhan (BTC), que entró en funcionamiento hace tan solo 2 años. Este oleoducto es el único que viene de la zona del Cáucaso y no atraviesa territorio ruso, significando un ataque contra la hegemonía del gigante euroasiático en esa zona. De este modo, el ataque de Rusia sobre Georgia perseguiría debilitar dicho país, al tiempo que lanza un aviso a navegantes en ese territorio. Probablemente Rusia no se atreva a invadir Georgia para controlar dicho oleoducto, porque este acto contaría con una respuesta de Estados Unidos, apoyado por la Unión Europea.

La reacción de Estados Unidos respondería a los lazos que, con el gigante americano, ha ido realizando Georgia. Unos lazos que tienen que ver mucho con el petróleo. Georgia tenía desplegados 2000 soldados en Iraq en apoyo a la invasión estadounidense para controlar el crudo iraquí. Una cifra muy por encima de las capacidades y el peso internacional de este pequeño país. Además el oleoducto BTC ha sido puesto en marcha por petroleras occidentales, entre las que destacan British Petroleum (británica) y Chevron y Conoco-Philisps (estadounidenses). De este modo Georgia es considerada por Estados Unidos y la Unión Europea como su principal aliado en esta zona clave en la geopolítica petrolera.

Sin embargo Estados Unidos (ni mucho menos la Unión Europea) van a pasar de las palabras a los hechos. Esto se debe a que necesitan el apoyo de Rusia en su intento de parar los planes nucleares iraníes, una zona con mayores reservas de crudo que el Cáucaso y, por lo tanto, de mayor prioridad. Además, es probable que se haya producido una negociación bajo cuerda para que el ataque de Rusia no suponga la destrucción del oleoducto BTC, ni su control por parte de dicha potencia.

Haciendo un repaso de los lugares en los que existen conflictos en el mundo y superponiendo este mapa con el de las reservas petroleras, se puede observar que la coincidencia es tremenda: Colombia, Venezuela, Bolivia, Darfur, Iraq, Palestina, Georgia....

Para la organización ecologista, este conflicto vuelve a plantear la hipocresía de los estados más poderosos cuando defienden posturas nacionalistas: dependiendo de que país se trata apoyan los intereses separatistas o todo lo contrario. Occidente pone el grito en el cielo cuando Oestia del Sur plantea separase de Georgia pero defiende a Kosova en sus posturas independentistas. A la par Rusia apoya a Osetia del Sur cuando antes criticaba la postura de Kosoa. Les dan igual los intereses de los pueblos, sólo estan por apoyar sus intereses económicos.

A juicio de Ecologistas en Acción, los conflictos por el control del petróleo no harán sino aumentar conforme este recurso se vaya haciendo más escaso. De este modo, no sólo por sus tremendos impactos ambientales, sino también por las guerras por su control y todo el sufrimiento y destrucción que causan, es el momento de iniciar la carrera hacia la despetrolización de nuestra economía.

www.ecologistasenaccion.org

18/08/08

Conspiración en Georgia

...por Carlos Taibo

Muchos analistas se preguntan estos días por las razones que han podido conducir al presidente georgiano, Saakashvili, a lanzar en Osetia del Sur una ofensiva militar que parecía inequívocamente condenada al fracaso. Si cualquier conocedor de lo que se dirime hoy en el Cáucaso hubiera dado inmediatamente por descontado que la ofensiva en cuestión estaba llamada a provocar una inmediata réplica rusa, el sentido común recuerda, por añadidura, que la acción armada georgiana ha tenido que gozar, por fuerza, del beneplácito, y en su caso del apoyo logístico, norteamericano.

Aunque soy poco amigo de las explicaciones conspiratorias, por una vez me dejaré llevar por una de ellas. En algo recuerda —lo confesaré— a un argumento que se esgrimió con profusión cuando llegó el momento de explicar la anexión iraquí de Kuwait, en el verano de 1990. Entonces se sugirió que Estados Unidos le tendió una trampa a Saddam Hussein a través de eventuales garantías en el sentido de que una ocupación del emirato por Iraq no tendría mayor respuesta norteamericana. Conforme a la interpretación dominante, del lado de la Casa Blanca el propósito oculto habría sido, claro, disfrutar de una oportunidad de oro para deshacerse de un régimen molesto que disputaba a EEUU, con manifiesta osadía, la hegemonía en el Oriente Próximo.

El recordatorio de lo ocurrido en el golfo Pérsico casi cuatro lustros atrás viene a cuento porque —parece— bien pueden invocarse circunstancias parecidas en el escenario georgiano de estas horas. Reseñemos por lo pronto que merece poco crédito la explicación que apunta que el presidente Saakashvili se lanzó el viernes pasado a una dudosa operación militar en Osetia del Sur para acallar críticas internas y desviar la atención con respecto a los numerosos problemas que plantea su gestión política. Nuestro hombre ha pasado en los últimos tiempos por tesituras mucho más delicadas que la de este verano y nadie parece sostener en serio la apreciación anterior, tanto más cuanto que, por sí sola, conduce inequívocamente a un escenario más bien suicida.

La observación que se impone llama la atención, antes bien, sobre un eventual engaño estadounidense a Saakashvili. Según esta percepción, la diplomacia norteamericana habría garantizado al presidente georgiano que Rusia, consciente de lo delicado que es cruzar la frontera de un Estado soberano y recelosa de la perspectiva de una confrontación abierta con EEUU, en modo alguno respondería militarmente a una ofensiva en Osetia del Sur. Georgia recuperaría así en plenitud, y con gloria, el control sobre esa república y la credibilidad del Kremlin quedaría en entredicho. De la mano de este ardid, la Casa Blanca le habría puesto en bandeja a Saakashvili un triunfo que vendría a consolidar definitivamente su posición.

El lector razonable se preguntará inmediatamente, claro, qué es lo que Washington ganaría de la mano de una apuesta tan delicada, que —no lo olvidemos, y merced a una reacción rusa muy diferente de la anunciada— podría dar al traste con el poder del aliado Saakashvili y trastabillar muchos de los esquemas de presión norteamericanos en el Cáucaso. La única respuesta solvente a ese interrogante señala que, de resultas de la intervención militar rusa —el horizonte más probable—, y tanto más cuanto que ésta no parece se haya caracterizado por mesura alguna, los halcones de la Casa Blanca podrían insuflarle un aire nuevo a la alicaída confrontación con Moscú y reabrir de esta forma una tensión que vendría como anillo al dedo a sus intereses. La proximidad de las elecciones presidenciales estadounidenses le otorgaría valor añadido, en fin, a la jugada que nos ocupa, al amparo de argumentos interesantes para demonizar la aparente laxitud de las propuestas de Barack Obama.

No deseo ignorar que la hipótesis que expongo, como todas las que tienen un resuello conspiratorio, arrastra problemas no menores y obliga a acometer un notable ejercicio de imaginación. Quien se quede con esta legítima conclusión hará bien, eso sí, en proponer alguna explicación alternativa para la sorprendente conducta de la que han hecho gala en los últimos días los gobernantes georgianos.

www.rojoynegro.info

19/08/08

Rusia, Georgia y el petróleo

En un mundo tiranizado por la comunicación, los medios de masas intentan vender el programa ideológico de las empresas a las que representan más que ocuparse de la función que tienen encomendada. En sus manos la información se convierte básicamente en manipulación y deformación de la realidad. No es nada nuevo. Sin embargo, la concentración de la generación y distribución de las noticias en unas pocas manos acrecienta cada vez más el problema. Y no se cortan un pelo, cada vez lo hacen más a las claras, entre una multiplicidad de mensajes, cada vez tienden a simplificar las informaciones hasta convertirlas casi en eslóganes, en consignas, en puros anuncios publicitarios. Cada día nos bombardean con más y más noticias, pero el empacho de la actualidad planetaria deriva inevitablemente en la ausencia de análisis. Así que habitualmente se deja que la interpretación caiga en manos de los mismos medios a los que se supone, manejan las claves de lo que sucede y suelen concitar a analistas de cámara que dicen lo que sus patronos quieren oír. Triste final para muchos profesionales del periodismo convertidos en papagayos de idearios impuestos o castrados por la autocensura para mantener un puesto de trabajo; penosos bufones de palacio languideciendo en gabinetes de prensa haciendo de correveidiles de administraciones y corporaciones…

Así que todo el análisis se reduce a saber quién es el bueno y quién el malo y, a partir de ahí, verter todas las loas o el lodo posible manipulando o mintiendo si llega el caso sin ningún tipo de escrúpulos. En el que nos ocupa, era muy fácil poner la etiqueta, muchas décadas de guerra fría y de propaganda antisoviética tenían hecho gran parte del trabajo. Nosotros siempre estuvimos del otro lado, en el de los buenos. Y allí no estaban los rusos. Pronto se olvidó que fueron ellos los que más pusieron de su parte para liberar a Europa del nazismo, que parte de las conquistas sociales y laborales de occidente, del estado del bienestar, se debía a la existencia de otra forma de organización económica contrapuesta que garantizaba un mínimo a cada individuo. A pesar de todo, los del otro lado del muro eran vistos por acá poco menos que con cuernos y rabo.

En estos días estamos viviendo una nueva fase de la guerra propagandística contra los de siempre. Para ello hay que obviar o poner en duda los acontecimientos sucedidos, cambiar el cronograma y la secuencia de los hechos, esconder algunas informaciones, magnificar otras y repetir una y otra vez unas consignas para que calen entre la opinión pública y creen una realidad útil para determinados intereses aunque sea más virtual que otra cosa. No hace falta un gran esfuerzo para darse cuenta de la burda estrategia seguida. Ya hoy nadie habla del cobarde ataque de Saakashvili contra los civiles desarmados de Osetia del Sur en lo que puede ser un crimen de lesa humanidad digno de ser perseguido por el TPI, tampoco se habla de los otros intentos georgianos de masacrar a su población, ni de la doble nacionalidad de los habitantes de la provincia, ni de su derecho a la autodeterminación, de los acuerdos de alto en fuego alcanzados en los noventa. Se nos han vendido imágenes de la destrucción causada por los georgianos en Tskhinvali como si fueran hechas por los rusos en Gori. Nos han colado fotografías de graves accidentes de tráfico pasados como fruto de acciones de la brutalidad rusa, se nos han ocultado fotos de mercenarios afroamericanos que operaban en la zona, poco se dice de la presencia de instructores de EEUU e Israel, de la desorbitada adquisición de armas de última generación que un país tan pequeño y en crisis no podría pagar en condiciones normales. Se culpa a Rusia de reeditar la guerra fría cuando en las últimas décadas la política del imperio ha sido la acorralarla y cercarla con bases militares hostiles e impedir su acceso a materias primas vitales. Representantes de EEUU pretenden dar lecciones de equidad y justicia internacional cuando mantienen invadidos a varios países y pretenden hacer cambiar todo el mapa de Oriente Medio para hacerlo aún más dócil a sus intereses.

Ahora día tras día exigen a Medvédev que cumpla condiciones diferentes a las del acuerdo que firmó con Sarkozy, parece como si ahora se arrepintieran de haber cedido ante las exigencias pactadas o pretenden hacer ver al mundo que los titubeos iniciales de EEUU, la OTAN y Europa ahora son pura firmeza y determinación. Bajo la palabrería de estos días ocultan la debilidad de una organización militar en la que muchos de sus integrantes dependen energéticamente del gigante euroasiático.

Precisamente, es a ese lugar donde algunos pretenden hacer confluir todos las razones que han motivado la guerra. La forma de amedrentar a los europeos y arrojarlos de nuevo contra Rusia es hacerles ver que tras la invasión de Osetia no hay razones humanitarias, sino puramente petroleras. Más concretamente dicen que persigue el control del flamante gasoducto BTC que surte al viejo continente del gas del Caspio. Sin embargo, es fácil comprobar que Rusia en su campaña no ha llegado a la capital de Georgia y las conducciones pasan un poco más al sur de Tbilisi. Si ese hubiera sido su deseo no tenían más que bajar 50 o 60 km más al sur y haber ocupado la capital, derrocado al gobierno y ocupar el país hasta haberse ocupado de colocar un gobierno títere, que es lo que pedían algunos generales rusos retirados. Sin embargo, han ocupado únicamente Osetia y Abjazia y se han ocupado de que su integridad no pueda ser de nuevo vulnerada destruyendo las bases y el equipamiento militar cercano a las fronteras de las provincias independentistas.

La operación de Rusia es de bastante más calado que la reacción a un gasoducto. Justamente ahora acaba de firmar un tratado con Turkmenistán que da a Gazprom el control de todo su gas por 30 años, es posible que otros vengan detrás y que el cártel del gas pueda ser una realidad en breve a pesar de la oposición norteamericana. Esta operación es de más envergadura que lo que suponga el BTC de pérdidas de peaje y control en su camino hacia Europa a pesar de su carácter estratégico y de las ramificaciones que pretenden hacerle en un futuro en el que Israel juega un papel crucial, no en vano BP es el mayor accionista (banca sionista Rotshchild). Rusia se ha hartado de ver cómo la política exterior norteamericana de los últimos años ha pivotado en gran parte en torno a la subordinación y al aislamiento de Rusia en todos los órdenes. Cuando ha recuperado el impulso perdido desde la desintegración de la URSS, ha decidido volver a jugar un papel crucial en el destino del mundo renaciendo se sus propias cenizas y haciendo renacer a aquella Historia con mayúsculas que los neocons dieron por muerta tras la caída del muro de Berlín. Después de lo sucedido en estos días ya nada será igual en el contexto internacional. Con Estados Unidos en franca decadencia, Rusia bien despierta y el pulso sostenido de China, no hay duda de que se avecinan tiempos interesantes.