martes, 18 de diciembre de 2007

Ni el negocio verde, ni el apocalipsis.

Hasta no hace mucho tiempo, los planteamientos ecologistas eran la bandera de enganche de una minoría de activistas políticos que mostraban su desacuerdo con un modelo de crecimiento y de organización social que era poco beneficioso para los seres humanos y que provocaba alteraciones irreversibles en la naturaleza.

Bien es cierto que desde el principio también, y como no podía ser menos, el ecologismo tuvo diferentes planteamientos lo que daba lugar a propuestas y análisis también distintos. Murray Bookchin, en un libro que ya podemos considerar clásico, Ecología libertaria (Móstoles: Nossa y Jara Editores, 1990) distinguía entre lo que él llamaba eco-fascistas, para los cuales el problema básico era salvar la naturaleza sin incidir demasiado en problemas sociales, y los ecologistas socialistas, o mejor todavía, libertarios, para quienes no podía haber una relación adecuada con la naturaleza si no se generaban al mismo tiempo unas relaciones sociales adecuadas, esto es, sin jerarquías opresoras y sin explotación económica.

El hecho es que en estos momentos parece que prácticamente todo el mundo se ha sumado al carro ecologista, con la ONU metida de lleno en la faena y con Al Gore como el profeta máximo de la lucha contra el cambio climático. Las instituciones moralmente emblemáticas del mundo desarrollado no pueden hacer otra cosa que rendirse ante la fuerza ejemplar de esos líderes y ahí tenemos a Gore acumular el premio Nobel y el Príncipe de Asturias, si bien el primero lo comparte con el panel de científicos expertos que han elaborado los rigurosos informes. En el último encuentro en Bali, todos los países, incluidos las ovejas negras del ecologismo Estados Unidos, China e India, han llegado a un acuerdo de mínimos para sellar de ese modo el acuerdo universal en torno a un problema que parece ser bastante serio.

Cierto es que todos estos cambios sociales son portadores de ambigüedades notables lo que hace algo difícil realizar una valoración tajante. No se pude negar que está bien que se lleguen a esos acuerdos y que es mejor que el premio Nobel a Al Gore es algo más decente que el concedido en 1994 día a Henry Kissinger e Isaac Rabin. Tampoco podemos negar que es positivo que haya crecido esa conciencia ecológica y que en los últimos años se hayan ido tomando muchas medidas en muchos países para limitar el impacto de la producción económica en el medio ambiente.

Todo lo anterior es positivo y podemos alegrarnos de que ideas como “desarrollo sostenible” o “ahorro energético” formen parte del imaginario colectivo desde la más tierna infancia. Ahora bien, no sólo siguen vigentes las críticas que en su momento realizó Bookchin, sino que los planteamientos actuales de tan amplia difusión y aceptación no dejan de provocar sensatas dudas en quienes defendemos un enfoque algo más amplio, radical y coherente de lo que debe ser un modelo de sociedad alternativo.

Quizá lo más llamativo esté en la conversión de mucha gente e instituciones que antes no parecían ser muy cuidadosos con estos temas. Me basta con citar dos casos ejemplares. El primero, claro está, es el de Al Gore, que muestra ahora un celo que no tuvo cuando fue vicepresidente del país más poderoso y también el paladín del estilo de vida más enfrentado a un modelo diferente de relaciones sociales. Cierto es que todo el mundo tiene derecho a convertirse, pero dicha conversión resulta mucho más creíble si realmente provoca un cambio radical en la vida entera de la persona afectada por la misma. Ese no parece ser el caso en esta ocasión.

La segunda conversión profunda es la de Endesa, a la que podríamos sumar otras más. Todos debemos recordar la campaña contra la construcción de la represa Ralco en el Alto Biobío, y las barbaridades que allí cometió Endesa. Y de eso hace bien poco. No obstante, el negocio es el negocio y sus directivos se dieron cuenta hace tiempo de que pintaba verde y que en ese ámbito también había negocio. Primero fue una campaña desafortunada, rápidamente denunciada por los ecologistas, en la que garantizaba energía verde. Ahora ya se presenta directamente como empresa líder en la lucha contra el cambio climático y parece estar logrando cierta aceptación, al menos en los círculos del poder.

El bloque hegemónico se apunta, por tanto, al carro de la ecología e invierte sus beneficios en ese sector para seguir extrayendo las plusvalías necesarias. Hasta no hace mucho se solía decir que los informes contrarios al desastre ecológico estaban financiados por las petroleras. Ahora casi se puede invertir el argumento puesto que intereses económicos muy poderosos los hay en todos lo sectores.

Por eso es tan importante apoyar a quienes, al margen de las posibles discrepancias en aspectos concretos, insiste en un modelo diferente de organización social que evite que, al hilo del desarrollo sostenible, nos den más de lo mismo, aunque sea con un planeta algo más limpio, lo cual, en todo caso, siempre se agradece.

Conviene, por tanto, agudizar la perspicacia crítica y ser muy duros con quienes han visto en la ecología un negocio. Y todavía es más importante estar atentos a quienes se han dado cuenta de que la preocupación medioambiental puede convertirse en un valioso instrumento de control social, lo que garantiza las desiguales relaciones sociales con sus sólidas jerarquizaciones.

Un día sí y otro también nos lanzan apocalípticos mensajes en los que parece que la humanidad está al borde de la catástrofe. Hoy podemos leer que España se va a convertir en un desierto, mañana que a los hielos del Polo Norte les quedan diez años y pasado nos comunicarán que la deforestación y la extinción de especies, provocados por los seres humanos, ya están a punto de traspasar la frontera de lo irreversible. Los voceros del Apocalipsis redoblan de ese modo la reapropiación reaccionaria del ecologismo. Asentado cada vez con más solidez el sesgo económico del mismo, con pingües beneficios para las empresas, se redobla su función reaccionaria con esta difusión del miedo, que favorecerá la aceptación de medidas drásticas tomadas por los gobernantes y, lo que puede ser más grave, la sumisión a los mismos de ciudadanos amedrentados que se aferran a seguridades más prometidas que reales por los salvadores de turno.

Un ecologismo radical y libertario siempre deberá evitar esas nocivas presentaciones de la conciencia ecológica que terminan provocando la aparición de más de lo mismo.

La invisibilidad de las mujeres en televisión.

...por Cristina Guardamino Miguel

“Mientras no se muestren los logros y capacidades de las mujeres en los medios de comunicación social y la victimización se convierta en lo predominante, no avanzaremos nada”.

Así resumía la catedrática de Filosofía Amelia Valcárcel la pauta que debe primar en el quehacer periodístico durante el congreso Televisión y políticas de igualdad celebrado en Madrid el 16 y 17 de octubre. El debate se centró en la sensibilización de profesionales de la comunicación para que implementen políticas de igualdad en su trabajo diario y contribuyan a transmitir a través de la televisión una imagen igualitaria, plural y no estereotipada de mujeres y hombres.

Esta iniciativa, organizada por el Instituto de la Mujer y el Instituto Oficial de RTVE, reunió a periodistas, responsables de programación de las cadenas públicas y privadas, representantes de las diferentes administraciones en materia de igualdad y expertas en el tema de género que, a través de una serie de mesas de trabajo, como la titulada “¿Es necesario regular la imagen de la mujer que ofrecen los medios?”, hablaron sobre la situación laboral de las periodistas y las medidas que la Ley de Igualdad establece: que “todos los medios de comunicación respetarán la igualdad entre mujeres y hombres, evitando cualquier forma de discriminación”.

Algunos de los datos que se pusieron de manifiesto en las ponencias reflejan, en cambio, otra realidad. A pesar del gran desembarco de mujeres en las redacciones en los últimos años, ellas sólo suponen el 8% de los cargos de dirección en los medios de comunicación. El Informe sobre representación de género en los informativos de radio y televisión de 2005 recoge que “casi la mitad, el 47%, de todas las personas mencionadas en las noticias de los telediarios está formada por hombres de dos profesiones: deportistas y políticos. Las mujeres más mencionadas fueron, con un 3,8%, aquéllas de las que se desconoce su profesión”. Según este mismo estudio, una de cada dos mujeres representadas no tiene nombre en la noticia, lo que revela que en la actualidad hay más mujeres en periodismo, pero no tantas mujeres en las noticias.

En el acto se hizo público un documento que contiene diversas propuestas de actuación para cambiar las rutinas profesionales de elaboración y exposición de la información, como desterrar el lenguaje sexista, evitar los estereotipos de género y aumentar la presencia de las mujeres en todos los ámbitos. En él se incluyen también otras prácticas dirigidas a erradicar esquemas simplistas que operan en los medios, como referirse a las mujeres por su apariencia física y a los hombres por cualidades racionales, o fomentar los foros de diálogo y reflexión sobre el tema.

Algunas ponencias apuntaron a la necesidad de constituir organismos independientes que regulen las prácticas de los medios, como el Consell de l’Audiovisual catalán.

La actitud autocomplaciente de los representantes de las televisiones no fue bien acogida por un auditorio mayoritariamente formado en temas de género y crítico con las intervenciones. “Yo no soy educadora, yo soy periodista”, advirtió Montserrat Domínguez, periodista de la Cadena Ser, que tras el revuelo de la sala matizó que no abdica de “la responsabilidad social que tienen los periodistas”.

Algunos de los dardos lanzados contra los medios de comunicación fueron a parar al tema de la violencia machista y al tratamiento informativo que de ella se hace. “Es preciso que cambie el enfoque de estas noticias, en las que las mujeres aparecen representadas como víctimas y sujetos pasivos ante el maltrato, mientras que el agresor es el sujeto activo”, explica Enriqueta Chicano, ex presidenta de la Federación de Mujeres Progresistas. Casi una de cada dos mujeres mencionadas en los informativos de televisión es víctima de algún delito (41%), mientras que los hombres son representados de esta manera sólo en un 6% de las noticias. Según las expertas, este modelo, unido a la situación de impunidad social de la que goza la figura del agresor, contribuye a que las conductas discriminatorias contra las mujeres pervivan.

www.diagonalperiodico.net

Termina la cuenta atrás para Kosovo.

El límite era el 10 de diciembre. Según estableció la troika formada por EE UU, la Unión Europea y Rusia, esta fecha suponía el fin de las negociaciones entre el Gobierno serbio y los independentistas albanokosovares. Pero las conversaciones han encallado. Belgrado dice ofrecer casi todo: bandera, himno, policía, selecciones deportivas, representación en el exterior. Todo menos la soberanía. Los líderes albanokosovares, en cambio, no aceptan nada por debajo de la independencia. Kosovo vuelve así al centro de la polémica, tras ocho años como protectorado internacional desde los bombardeos de la OTAN.

Según datos de la Escuela de Cultura de Pau, cerca de la mitad de los conflictos y las negociaciones de paz del mundo tienen de fondo la discusión entre las demandas de soberanía y los límites de los gobiernos centrales. En esa línea, la historia reciente de Kosovo, un territorio de dos millones de habitantes con las dimensiones de Asturias, es un ejemplo que convendría no repetir. Un fugaz repaso del pasado reciente comenzaría en 1989, cuando el fervor nacionalista lleva a Slobodan Milosevic a suspender la autonomía de Kosovo y se inicia un brutal hostigamiento de los albaneses; pasando por los enfrentamientos entre fuerzas serbias y el Ejército de Liberación de Kosovo a mediados de los ‘90 hasta acabar en 1999, con los bombardeos continuados de la OTAN al margen de la legalidad internacional.

Desde entonces, Kosovo padece aún graves problemas. Como señala el profesor Carlos Taibo: “La democratización no ha progresado, la economía se halla estancada, las mafias se mueven a sus anchas y a duras penas ha germinado nada que merezca el nombre de sociedad civil”. En este tiempo, en una inversión de los papeles, es la minoría serbia de Kosovo la que padece constantes violaciones de derechos, mientras que el riesgo de nuevos choques armados está presente. En esa línea, el secretario general de la OTAN, Jaap De Hoop, amenazaba el 7 de diciembre con dar “una respuesta contundente” a quien ejerza la violencia en la región.


Laberinto de intereses

No obstante, Serbia (donde las autoridades poco hacen para evitar que sigan libres criminales acusados de crímenes contra la humanidad como Radovan Karadzic y Ratko Mladic) o Kosovo (en cuyas calles se homenajea a personajes como Bill Clinton, Madeleine Albright o George Bush) suponen a su vez un lugar de confluencia de intereses extranjeros poco relacionados con la defensa de los derechos humanos. Txente Rekondo, del Gabinete Vasco de Análisis Internacional, apunta que para Washington el principal interés en estos momentos está en “mantener una presencia permanente en la zona” para poder seguir metiendo el dedo en el ojo ruso, al tiempo que le da protagonismo y presencia en plena Europa”. No en vano, los Estados Unidos cuentan en Kosovo con su mayor base militar desde Vietnam. Se trata de Camp Bondsteel, descrito como una réplica de Guantánamo por el ex comisario Europeo de Derechos Humanos, Álvaro Gil Robles.

A su vez, la Rusia de Putin, que también cuenta con importantes conflictos independentistas y que tiene a Serbia como su peón en la zona, ha anunciado que se opondrá a la independencia en el consejo de Seguridad de la ONU.

Diferentes lecturas

Pero la cuestión de Kosovo divide también a los intelectuales que han analizado el fenómeno. De forma similar a lo que ocurrió a finales de los ‘90, cuando la misión de la OTAN provocó agrios debates entre quienes señalaban las atrocidades de Milosevic y quienes sólo veían en la resistencia albanesa un títere de Washington, también hoy la independencia tiene distintas lecturas entre teóricos de la izquierda.

“El argumento de que una demanda de autodeterminación por una nación dé como resultado un Gobierno reaccionario en el nuevo Estado y eso invalidaría el derecho no me parece correcto”, afirma Rekondo, quien tampoco comparte la opinión de que “recibir el apoyo del imperialismo de EE UU o de la OTAN imposibilita la defensa de las demandas independentistas”.

Otros autores, como Ignacio Ramonet, critican sin embargo el “precedente internacional explosivo” de esta separación, y lamentan las prisas estadounidenses por ver un Kosovo independiente: “Cabe preguntarse por qué razones, en Palestina, 50 años no han sido suficientes para crear un Estado independiente (con las trágicas consecuencias conocidas) y por qué, en cambio, debería resolverse la cuestión de Kosovo cuanto antes”.

Por su parte, Carlos Taibo recomienda más tiempo. “Lo hago tirando piedras sobre mi tejado, que es el de alguien que defiende sin dobleces el derecho de autodeterminación, pero al que, de nuevo, preocupan actitudes y formas”, ha escrito. “Ninguno de los objetivos del protectorado internacional ha sido colmado en un escenario marcado por la lacerante violación de los derechos de la minoría serbia (...) por el asentamiento de un capitalismo mafioso y por la liviandad de las prácticas democráticas. De resultas, el respetabilísimo e irrenunciable designio de alentar la libre expresión de los pueblos bien puede esperar”, escribe Taibo.

Mientras ese momento llega, lo cierto es que la población serbia ya ha empezado asumir que el futuro de Kosovo se ha convertido en una causa perdida. En Belgrado, hay quien toma cierta distancia irónica. “¿En qué se parece Serbia a un teléfono móvil?” es un chiste que se ha vuelto célebre estos años. La respuesta: “En que cada año sacan un modelo más pequeño”.

LAS FRONTERAS DE EUROPA, CUESTIONADAS

En el juego de intereses que rodea al futuro de Kosovo, el papel de Europa es algo más complejo que las posturas enfrentadas de Washington o Moscú. Históricamente, Bruselas ha apoyado las tesis de Washington en la zona, y decisiones como el apresurado reconocimiento de la Croacia independiente por parte de Alemania en 1991 contribuyeron a imposibilitar una solución pacífica a los conflictos territoriales de la antigua república de Yugoslavia. Con respecto a Kosovo, la UE apoya formalmente la independencia, pero se trata de una opción de la que recelan varios de sus Estados miembros (incluido el español, ante sus frentes abiertos en Cataluña y el País Vasco). Como ocurrió en 2006 tras la independencia de Montenegro, en Europa ha vuelto a mencionarse un posible efecto de contagio. De hecho, Kosovo sería el 23º nuevo Estado de Europa desde el fin de la Guerra Fría. Y desde luego no son pocas las zonas del viejo continente, desde Transnistria en Moldavia hasta el norte de Irlanda, pasando por Flandes en Bélgica, las islas Feroe en Dinamarca o Córcega en Francia, donde se cuestiona el actual establecimiento de las fronteras europeas. “Evidentemente esa posible repercusión es la que pone muy nerviosos a algunos Estados que ven en la misma un impulso a las demandas soberanistas que se cuecen en su seno por parte de naciones sin Estado”, añade Rekondo. “Además refuerza el discurso que reclama la formación de nuevos Estados dentro de la propia Europa, echando por tierra el manido discurso de la inquebrantabilidad de las fronteras actuales”.

Marcos Ana, el preso político que más tiempo pasó en las cárceles franquistas.

Es un orgullo para el equipo de Señales de Humo haber contado con el testimonio de Marcos Ana. Contar con el testimonio de una persona que estuvo durante mucho tiempo privado de libertad. Que fue perseguido por sus ideas, que fue encarcelado, torturado, condenado a muerte, y que hoy, a sus 87 años, nos da toda una lección de solidaridad, de tolerancia y de reconciliación.

La biografía de Marcos Ana, bautizado hace 87 años en Madrid como Fernando Macarro, es la de un resistente tenaz, un idealista convencido, un revolucionario sin fisuras. Nació en una familia pobre de profundas creencias católicas. Su sensibilidad ante las condiciones de vida de las clases humildes le lleva a militar en las Juventudes Socialistas Unificadas. Poco después, comienza la guerra civil, en la que combate hasta que en 1939 es encarcelado. Condenado dos veces a muerte, sufre en prisión todo tipo de penalidades. Aunque no es eso lo que más recuerda.

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Nueva agresión neonazi a un militante de la organización juvenil de ICV en Terrassa.

Los hechos se vuelven a repetir. Un militante de Joves d'Esquerra Verda fue agredidó la noche del martes por un grupo de estética nazi segun ha denunciado este viernes la formación juvenil en una nota. Es la segunda agresión que sufre este joven en lo que va de año, después que el pasado mes de febrero fuera agredido junto a otros tres compañeros de la organización.

La agresión tuvo lugar en el barrio de Can Roca, muy cerca de su casa. El joven recibió un puñetazo en la nariz y amenazas de muerte. Los agresores le recriminaron que los hubiera denunciado por los hechos de febrero, unas denuncias que tuvieron como consecuencia diversas detenciones.

En rueda de premsa Iniciativa lamentó ayer que estas agresiones se repiten con demasiada frecuencia en la comarca y se reafirman en la defensa de la libertad y la democracia ante el fomento del miedo y la violencia que practican los grupos neonazis.

Comienza el congreso del Frente Polisario con fuertes rumores de la vuelta a la lucha armada.

En el XII Congreso del Polisario que tiene lugar desde el día 14 y hasta el próximo día 18 de diciembre en la localidad liberada de Tifariti se estudiará, entre otros temas, la posibilidad de retomar la lucha armada contra Marruecos. Así lo comunicaba el Delegado del Frente Polisario en Canarias, Luchaa Mohamed, quien señalaba que la celebración de estos cónclaves es de máxima importancia y motivo de alegría para su pueblo, “porque significa estar en posición aún de organizar congresos a pesar de las dificultades”. El Congreso, celebrado cada tres años desde 1973, es la máxima instancia política, y en él participan militantes que así han sido elegidos, distintos miembros del Secretariado Nacional y del Gobierno, embajadores, políticos locales, miembros del estado Mayor de ELPS, etc. Recordemos que el actual gobierno español de Zapatero apoya a Marruecos en contra del pueblo saharaui.

En el Congreso se debatirán todo tipo de cuestiones relacionadas con la actividad del pueblo saharaui, tanto en los campos de refugiados como en las zonas ocupadas y en la diáspora, estudiándose temas como la educación, la sanidad, la información, la política o la cultura. Aunque sin duda, la decisión de mayor relevancia que se tomará este año es la relativa a la vuelta a la lucha armada.

Luchaa Mohamed expresa el hartazgo de los saharauis hacia la ONU y la comunidad internacional. “Se habla mucho de reanudar la lucha armada”, dice Luchaa, “otros proponen soluciones intermedias entre ésta y la negociación, pero será el Congreso el que decida”. Explica que tras discutir incontables veces y en distintos escenarios sobre las zonas ocupadas, sobre el calvario que vive la población, las continuas violaciones de los derechos humanos, la falta de colaboración de Marrruecos,... surgen voces que piden de nuevo la guerra.

El Delegado del Frente Polisario comenta que han pasado ya 16 años desde que abandonaron la lucha armada, en septiembre del año 1991, “y todo lo que conseguimos se consiguió en los años de guerra, desafortunadamente”, lamenta Luchaa. El pacifismo se interpreta ya “como algo que no funciona”, dice, “como un signo de debilidad del pueblo saharaui y de que el Frente Polisario ya no es capaz de resistir la vía las armas”. En cuanto a su opinión personal sobre el tema, reflexiona: “Si escucho lo que me dicta el corazón, finalizaría la situación de cese del fuego y declararía que se vuelva a la etapa anterior a septiembre del 91, con todas las consecuencias”.

Explica que el pueblo saharaui se siente profundamente defraudado por las Naciones Unidas, por el Consejo de Seguridad y por el Secretario General, por lo que sinceramente piensan en volver al terreno de batalla. A pesar de esto, “sabemos que hay que tener en cuenta otros factores: alianzas, amigos del pueblo saharaui que tienen otro punto de vista que tendremos en cuenta”. “Nos estamos preparando para la guerra, pero queremos la paz”, dice el Delegado del Frente Polisario.

Sobre la próxima reunión prevista con Marruecos, Luchaa anuncia que efectivamente se celebrará, “aunque es una pérdida de tiempo, iremos a Nueva York a sentarnos a hablar con Marruecos”, comenta.

Lamenta sinceramente la actitud del gobierno español, del que dice “nos duele mucho ir en contra de un gobierno socialista, en el que desde que llegara al poder por primera vez pensábamos que resolvería el problema en un año”. No entiende por qué el gobierno de España persiste en una posición que dice “va en contra del propio pueblo marroquí”. Considera que de esta manera lo único que se logra es fortalecer “un régimen arcaico, medieval, que viola los derechos humanos y que oprime a su pueblo y no le permite gozar de la democracia y de un armonioso desarrollo económico que necesita sinceramente”, explica Luchaa.

Luchaa Mohamed no entiende que, de cara a la comunidad internacional, 32 años de represión, de vivir un calvario, no basten para demostrar que lo que los saharauis quieren es ser libres. “Estamos dispuestos a demostrarlo por la vía pacífica, democrática, depositando un voto ante todo el mundo en una urna, para que vean que lo que queremos es un estado libre sobre el territorio del Sáhara Occidental”.

www.insurgente.org

Ni el centro, ni la periferia.

Texto en siete partes presentado por el Subcomandante Insurgente Marcos en el coloquio internacional inmemoriam Andrés Aubry: "Planeta tierra, movimientos antisistémicos". Con este texto el zapatismo se despide de un periodo de producción teórica para afrontar la peor escalada de represión gubernamental y paramilitar desde 1998, haciendo notar que la solidaridad nacional e internacional ha sido insignificante.

chiapas.indymedia.org


I: Pensar el blanco audio
II: Escuchar el amarillo audio
III: Tocar el verde audio
IV: Gustar el cafe audio
V: Oler el negro audio
VI: Mirar el azul audio
VII: Sentir el rojo audio


lunes, 17 de diciembre de 2007

Un nuevo despotismo recorre Europa.

Vuelve el despotismo. Junto al proceso de refeudalización impuesto por la globalización neocapitalista, regresan formas políticas predemocráticas, aunque el guión legitimador exige que tales normas despóticas se vendan con el celofán de la retórica democrática. Es la nueva versión del viejo argumento de la razón de Estado que esgrimieron las clases dominantes desde Hirosima al Holocausto para justificar sus genocidios en el pasado siglo. En este nuevo milenio, el desencadenante fue el atroz 11-S y la consiguiente Patriot Act que permitió al gobierno Bush ataques preventivos con toda su letal maquinaria militar al margen de la legalidad internacional. Ello, tras fabricarse el enemigo adecuado para consumo de la autista opinión pública con las mentiras programadas de las armas de destrucción masiva.

Y cuando aún no se cerrado esa herida, y seguramente por eso mismo, la Europa desunida en su rechazo a la barbarie diseñada por el Pentágono contra el pueblo de Irak da muestras de alinearse en esa dimensión canalla a la hora de forzar su futuro como unidad política supranacional. La firma de un Tratado por los gobiernos de los estados miembros de la Unión Europea, que sustituye al participativo referéndum sobre la Constitución criticado en su día por la ciudadanía de Francia y Holanda, da fe de la involución democrática y el despotismo político con que se inaugura la nueva era.

Y no sólo en el fondo sino también en las formas y los símbolos. Los líderes de la UE han elegido de nuevo Portugal como anfitrión para la firma del nuevo Tratado que hace pira de la Constitución Europea, lo mismo que cuando EEUU y sus aliados continentales hicieron visible su conformidad con la guerra contra Irak. Entonces fue el trío de las Azores, ahora los 27 de Lisboa. Y en ambas secuencias se han producido “bajas” significativas. Ni está Aznar, uno de los integrantes junto con Bush y Blair de la foto de la iniquidad, ni Chirac, presidente de la Convención que redacto la frustrada CE. Deslocalizados de la política-podium los dos, el español ha sido “privatizado” por el magnate Rupert Murdoch y el francés está procesado por un posible delito de financiación política ilegal.

Dos trayectorias poco ejemplares que casan perfectamente con la deriva a que la primitiva Carta Magna europea ha sido sometida por sus dirigentes al dictado del superman galo Nicolás Sarkozy, el hombre providencial para los intereses norteamericanos en el viejo continente. Sometidos a su impronta de política-relámpago, los europeos hemos sido apartados de un guantazo de la construcción de la casa común a favor de un Tratado fruto del consenso entre notables en el más puro estilo del despotismo ilustrado del ancien régimen. Somos gigantes que avanzamos a saltos en lo material y pigmeos que gateamos como los cangrejos en lo democrático. O sea, vamos de victoria en victoria hasta la derrota total.

Debe ser esto lo que algunos, agotada ya la veta del “patriotismo constitucional”, llaman “democracia militante”, pervirtiendo el sentido pleno que daba al término su creador el jurista alemán Karl Loewenstein como una introspección democrática que impidiera el “gen autoritario”, una cultura en los valores que la son propios. Algo, que examinado en puridad, es exactamente lo contrario de lo que acaban de perpetrar los 27 en Lisboa. Porque el Tratado firmado en la capital lusa por los representantes de los países incursos en la de-construcción europea significa despojar al sujeto de la política, el ciudadano, de toda capacidad operativa real convirtiéndole en súbdito, objeto pasivo de la política, que es el camino con que históricamente se han empedrado todas las “razones de Estado” que en la política han sido.

Pero no se trata de algo nuevo, hace tiempo que los gobiernos autodenominados democráticos utilizan en su práctica diaria sistemas autoritarios, cuando no totalitarios, suprimiendo la participación ciudadana y el pluralismo por el asfixiante y embrutecedor consenso sin distinción de ideologías. En el caso español, la piedra de toque de esta flagrante involución es la Ley de Partidos Políticos que, aceptado por socialistas y conservadores en base a una lectura sui géneris de los conceptos de “patriotismo constitucional” y de “democracia militante”, ha conseguido arrojar del marco legal a formaciones políticas, cerrar medios de comunicación y dejar sin referente político a miles de ciudadanos, negando lo que por otro lado es una incontestable y vigorosa realidad social. Se ha utilizado inquisitorialmente un código penal de autor, la analogía y la interpretación expansiva para liquidar al adversario, en línea con la más pura doctrina del filonazi Carl Schmitt. Ello en un país cuya constitución no limita ideológicamente la participación política y con un Tribunal Constitucional que acaba de anular una sentencia del Supremo condenando el negacionismo del Holocausto.

Queda por ver si las viejas instituciones de control democrático, creadas para impedir el despotismo y los crímenes de Estado, surten su efecto o el impulso depredador de la realpolitik que el Tratado de Lisboa presume termina imponiéndose, como la Patriot Act estadounidense frente a las resoluciones de la ONU en el caso de Irak. La aceptación a trámite del recurso contra la ilegalización de Batasuna por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo supone un valioso testimonio de resistencia. Otros, como el nombramiento de Felipe González para presidir el comité de sabios que ha de repensar Europa mueven al escepticismo.

Como Rodrigo Rato en el FMI o Javier Solana en la OTAN, lo de González es un despropósito perfectamente organizado. El personaje que ha elegido por la Europa de Sarkozy es el mismo hombre que conoció los crímenes de Estado del Gal, respalda en actos públicos a subalternos reos del robo de Fondos Reservados, tiene un ministro del Interior condenado por el secuestro de un ciudadano francés (Segundo Marey), colaboró con un socio del responsable de Gescartera (Massoud Zandy) y ha sido hasta hace dos días el edecan, lobby y relaciones públicas de uno de los hombres más ricos del mundo a base de voraces privatizaciones (el mexicano Carlos Slim).

www.radioklara.org

El GAV assalta el Casal Jaume I de Sueca i agredeix els assistents a una conferència.

Dissabte a la nit mentre es duia a terme la presentació del llibre Èric i l’ordre del Fènix al Casal Jaume I de Sueca, una trentena d’energúmens de l’extrema dreta pertanyent al GAV (grup d’acció valencianista) va irrompre violentament dins el local per boicotejar l’acte. Amb crits de "puta Catalunya", "Èric Bertran a la foguera" i altres insults, agrediren diversos assistents amb cascos de moto, puntades de peu i cops de puny. Tres suecans hagueren d’assistir al centre de salut per veure l’abast de les lesions. A més a més, la trentena d’agressors llançaren un líquid fètid per dins del Casal i intentaren sense sort trencar els vidres de la porta d’entrada. La policia local de Sueca va poder detindre solament un dels implicats, uns deu minuts més tard de què ocorreguera l’incident. Els agressors han estat fotografiats i gravats en vídeo, pel que la seua identificació serà qüestió de temps.

Tres suecans hagueren d’assistir al centre de salut per veure l’abast de les lesions. A més a més, la trentena de terroristes llançaren un líquid fètid per dins del Casal i intentaren sense sort trencar els vidres de la porta d’entrada. La policia local de Sueca va poder detindre solament un dels implicats, uns deu minuts més tard de què ocorreguera l’incident. Els agressors han estat fotografiats i gravats en vídeo, pel que la seua identificació serà qüestió de temps.

Una àmplia comitiva del Bloc, encapçalada per l’alcalde Joan Baldoví, així com el regidor de policia Augusto Carbajo, va assistir al lloc dels fets per solidaritzar-se amb els membres del Casal Jaume I pel desagradable succés, tot deixant de banda les diferències que havien mantingut els darrers mesos a causa dels actes del 9 d’octubre.

Des de la web radical Valencia Freedom ja s’assenyalava el Casal de Sueca com un possible objectiu de les accions habituals dels grupuscles blavers. Ahor es materialitzava l’amenaça amb el boicot a la conferència, les agressions als assistents, robatoris d’alguns objectes i diverses destrosses. Cal recordar que tres membres del GAV ja van ser condemnats per assaltar el Casal Jaume I de Russafa.

Així i tot la presentació del llibre va poder dur-se a terme sense més incidents malgrat que la tensió pels fets esdevinguts es respirà al llarg de tota la nit.

Per últim el Casal Jaume I presentà les denúncies corresponents a la Guàrdia Civil, que, malauradament, arribà una hora més tard.

www.antifeixistes.org

El sector biotecnológico niega la contaminación.

Los días 20 y 21 de noviembre el Institute for Prospective Technological Studies (IPTS), dela Comisión Europea, organizó la tercera conferencia científica sobre cultivos transgénicos en el Estado. Los casos de contaminación derivada de los cultivos transgénicos,denunciados en unas jornadas paralelas,fueron obviados por ponentes del sector.

De las más de cien comunicaciones presentadas en Sevilla, sede de la IPTS, tan sólo tres, a cargo de la organización civil con vocación científica SEAE y la Federación Internacional sobre Movimientos de Agricultura Orgánica (INFOAM, según sus siglas en inglés) se hacían eco de los casos de contaminación en el Estado español y en otros países. Representantes de la empresa semillera Monsanto declararon en una ponencia oficial que no se dan casos de contaminación en territorio español, ya que no se conoce ninguna causa judicial abierta al respecto y que, por lo tanto, “la coexistencia es posible”. El Instituto de Cuestiones Agrarias y Medioambientales y la Fundación ANTAMA, ligados al sector biotecnológico estatal, realizaron actos paralelos apoyando esta versión, que contradice los numerosos casos de contaminación genética de cultivos de maíz ecológico denunciados en Cataluña, Aragón y recientemente en Castilla-La Mancha. En este sentido, no asistió a la conferencia ningún representante del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) y, por lo tanto, no pudieron informar de los numerosos casos denunciados al Ministerio o a las comunidades autónomas. Emilio Rodríguez-Cerezo, del IPTS y presidente de la Conferencia, no quiso realizar declaraciones a este medio al ser preguntado sobre las conclusiones de la conferencia respecto a los casos de contaminación reportados. En las mismas fechas y también en Sevilla se organizaron, en relación a la Conferencia Internacional sobre coexistencia de la Comisión Europea, unas jornadas alternativas para remarcar la imposible coexistencia de cultivos transgénicos con otros convencionales o ecológicos. En las jornadas participaron miembros de 27 organizaciones de diverso ámbito, como la Red de Semillas Resembrando e Intercambiando, Veterinarios Sin Fronteras, COAG o Ecologistas en Acción. Se realizó una acción de denuncia frente a la sede de la conferencia oficial, se hicieron actividades para niños y mayores en algunos de los numerosos huertos urbanos de Sevilla, así como charlas sobre alternativas a los transgénicos o la creciente campaña de declaración de Zonas Libres de Transgénicos. Destacó la ponencia a cargo de la británica Soil Association (INFOAM), que reportó numerosos casos de contaminación en todo el mundo y señaló los perjuicios económicos que está provocando, como el abandono de la producción ecológica de algunos cultivos en varios países. En este sentido, se remarcó la necesidad de realizar denuncias públicas y judiciales ante la contaminación genética detectada, tal y como han recomendado representantes del MAPA a agricultores afectados. Esto puede servir, además, para informar a agricultores de otros países en los que la experiencia española es presentada como garantía de la “posible coexistencia” entre cultivos ecológicos y trangénicos, así como para construir un frente que exija responsabilidades a empresas biotecnológicas y gobiernos, y que prohíba el cultivo de transgénicos.

Los genocidas hablan de paz en Annapolis.

...por Agustín Velloso

A finales de noviembre se desarrolló en EE UU la enésima cumbre de ‘paz' entre israelíes y palestinos, una conferencia que se desarrolló sin calendario, sin tratar los temas principales del conflicto y sin expectativas.

La capacidad de los reunidos en Annapolis para lograr una solución justa al conflicto palestino es nula, mejor dicho, negativa. Por eso sus protagonistas y los que les jalean en los medios prefieren hablar de paz en vez de hacer justicia. En realidad les basta con una apariencia de paz para mantener el control total sobre la tierra palestina y el político sobre los países árabes, su verdadero objetivo.

La reunión de Annapolis es una farsa monumental. Sus protagonistas, Bush y Olmert, son genocidas aún no juzgados, mientras que Abbas es su cipayo. Aquéllos han hecho su carrera mintiendo, violando la ley internacional y sobre todo matando a cientos de miles de personas en el mundo árabe y musulmán. Aun así, el resto de líderes políticos y la mayoría de periodistas actúa para convencer a la opinión pública de que son los artífices de la paz, mientras que las víctimas, los propios palestinos, su Gobierno de Hamás y los que se solidarizan con ellos son sus enemigos, extremistas y terroristas.

Mientras se reúnen ante la ONU y ante centenares de líderes y periodistas, sus Ejércitos se empeñan a fondo en matar -también en nombre de la paz- en Iraq, Afganistán, Líbano y los Territorios Ocupados. Impávido, Abbas sonríe constantemente a los fotógrafos (no se le conoce otra cualidad particular).

Matar y robar es lo mismo que sus antecesores han hecho desde 1948, año en que los sionistas se apropiaron de una tierra que no les pertenecía por la fuerza de las armas. El último ejemplo lo vimos el año pasado cuando Israel arrasó Líbano y dejó millones de bombas listas para explotar al retirarse. Estados Unidos sigue inmerso en dos guerras interminables y amenaza con la tercera. ¿Quién, que no sea cómplice del asesinato y el robo, puede creer que esta gente va a traer la justicia a Palestina y por extensión a Oriente Medio?

No se explica uno a cuento de qué viene tanta propaganda disfrazada de información y tantos artículos de opinión supuestamente de personas serias y estudiosas, sin que nadie explique las razones de que a este paso se acabarán las ciudades y lugares en los que celebrar estas farsas: Madrid, Oslo, Washington, Cairo, Taba, Camp David, Way River, Sharm el Sheik, etc., antes de que se haga justicia.

Resulta que la clave está en reunirse para conversaciones, en lanzar procesos de paz, pero nunca en hacer justicia, porque, como se ha visto por enésima vez, lo más que consiguen es una declaración de intenciones, a lo sumo unos compromisos, a sabiendas de que no se van a cumplir. Mientras, Israel y sus compinches siguen con sus objetivos verdaderos: cada vez más tierra en sus manos con menos palestinos. Basta con mirar un mapa de Palestina anterior a 1948, cuando Israel no existía, y otro de hoy, 60 años después, cuando Palestina es casi inexistente, para darse cuenta de que las negociaciones de paz son un buen negocio para los poderosos y una garantía de robo y muerte para los débiles.

¿Por qué periodistas y comentaristas divagan sobre si Bush esta vez parece dispuesto a implicarse en el conflicto palestino, por qué pierden el tiempo en saber si Abbas tiene mejores relaciones con los israelíes que Arafat? Sólo cabe pensar que son lelos o cómplices de la farsa o las dos cosas al tiempo. No perderían el tiempo con esas disquisiciones si la víctima fuera alguien de su familia o ellos mismos, sería muy diferente si a esas cumbres fueran a hablar los refugiados sin derecho a volver a sus casas, o los presos detenidos durante años sin juicio, o los deudos de familiares asesinados por misiles sionistas. Pero no es así: a esas cumbres los mismos que roban y matan acuden a consolidar su rapiña y a eso le llaman paz, mientras que a los que se resisten les llaman terroristas y a los que les apoyan enemigos de la paz.

Por eso ni Annapolis ni la Atlántida traerán jamás la paz, porque ésta es el fruto de la justicia, sin la que no puede haber paz. La pregunta, como tras cada cumbre: ¿cómo contribuimos a que se haga justicia en Palestina?

Optimismo mediático

“Los palestinos tendrán un Estado en 2008”, titulaba El País el 28 de noviembre. “Se trata quizá del más importante paso dado hacia la paz en Oriente Próximo en toda la historia”, seguía el artículo. Este optimismo desmedido, no basado en datos reales, tiene mucho de déjà vu. En 1993, con motivo de la cumbre de Oslo, ABC titulaba: “Israelíes y palestinos tocan la paz”, y El Mundo: “Histórico pacto que abre las puertas a la pacificación de Oriente Medio”. Mientras, la ocupación continúa.

www.diagonalperiodico.net

¿Cuánto vale un niño?

...por Eduardo Montes de Oca
"(...) Pero el reclutamiento de niños (por cierto, en la última década más de dos millones han muerto como resultado de conflictos bélicos) no constituye una mácula única. El trabajo forzado forma parte de la larga lista de abusos contra la niñez. Trabajo forzado, sí. ¿De qué otra manera calificar la labor de obreros que no levantan una cuarta del piso? Y que se afanan, cubiertos de hollín, en industrias, talleres infernales, tanto resulta el ruido, el calor, el polvo y el martirio de enormes pesos para sus recién estrenados músculos. ¿De qué otra guisa denominar el afán de las minúsculas obreras del sexo?(...)".

Cuenta que volvía de la iglesia, un domingo por la mañana, cuando la secuestraron. Que la llevaron al frente, donde tenía que cocinar y transportar municiones al monte. Y que la trataban muy mal. “Si no iba con ellos me mataban”. Es decir, la mataban -pobre E.B.- si se resistía a entregar sus enjutos “encantos” adolescentes, en ritual siempre iniciático, como si la violación no acabara nunca, a la lascivia de decenas de bárbaros enzarzados en las guerras civiles que estallan, y hacen como si se apagaran, para volver a estallar, en buena porción de la geografía africana.

También en Asia, en América. Casi por doquier. Suman miríadas los pequeños soldados en disímiles puntos de un planeta signado por el abandono. Nada nuevo, por supuesto. Ya en 1999 “más de 13 mil niños llegaron solos y pidieron asilo en el territorio de la Unión Europea. Los más huían de sus países de origen; de conflagraciones, persecuciones, conculcación de los derechos humanos, alistamiento obligatorio en el ejército (en la actualidad, unos 20 millones viven como refugiados en el extranjero, por estas y otras causas), o de las redes de la prostitución”.

¿Lo más terrible? Quizás el hecho de que se trata de infundir en los menores la mala conciencia adulta. Esa que los movería motu proprio a cometer abusos contra soldados y civiles enemigos. Solo que “en el ejército todo se hace por miedo; yo no quería hacer las cosas que hice”, dice Jean Noel R., quien en 1998, con 15 años, ingresó en las fuerzas armadas de uno de esos estados africanos que andan a la greña con sus vecinos o consigo mismos.

Pero el reclutamiento de niños (por cierto, en la última década más de dos millones han muerto como resultado de conflictos bélicos) no constituye una mácula única. El trabajo forzado forma parte de la larga lista de abusos contra la niñez. Trabajo forzado, sí. ¿De qué otra manera calificar la labor de obreros que no levantan una cuarta del piso? Y que se afanan, cubiertos de hollín, en industrias, talleres infernales, tanto resulta el ruido, el calor, el polvo y el martirio de enormes pesos para sus recién estrenados músculos. ¿De qué otra guisa denominar el afán de las minúsculas obreras del sexo?

Aunque a principios del milenio la cifra citada en documentos oficiales ascendía a 200 millones, la cantidad de menores de 15 años obligados a doblar el espinazo de sol a sol en una mina, en el campo o en el clima insalubre de una fábrica por un salario de miseria, y a veces por la simple supervivencia, representa una de las grandes incógnitas de hoy. Informes conservadores aluden a 246 millones.

Entidades pro derechos humanos señalan que en las granjas de Estados Unidos, inclusive, una nutrida multitud cuyos integrantes no rebasan los 13 años de edad “trabaja hasta ¡18 horas! durante la cosecha”. Y si eso ocurre en la hiperbórea, suficiente Unión, qué aguardará entonces al Sur profundo. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), los menores de 15 años constituyen más del diez por ciento de la población activa en Asia y el 15 por ciento en África.

En el Sudeste Asiático una homérica prueba se levanta ante la capacidad y la voluntad vindicatorias de la especie: la servidumbre por deuda, que, explicada de modo suave, eufemístico, significa el “préstamo de dinero hecho por un empresario a su empleado con la condición de que le reembolse el crédito trabajando gratis para él”. Los débitos nunca finiquitan, por supuesto, y “son los hijos de los morosos los que, nada más nacer, heredan la obligación de trabajar hasta cumplir el compromiso”. Toda la vida.

Claro, muchos andarían exultantes si solo se diera en herencia sombría la deuda. Según UNICEF, en el orbe casi 11 millones de niños y niñas, 30 mil por día, mueren anualmente antes de cumplir los cinco años, la mayoría por causas prevenibles; unos 150 millones con menos de cinco años están desnutridos; alrededor de 121 millones en edad escolar no asisten a clases; en los países en desarrollo, más de 30 por ciento de la niñez, 600 millones, disponen de menos de un dólar diario para vivir...

¿Por qué esta situación? Elemental. La pobreza generada por el capitalismo neoliberal, el imperialismo, como causa y efecto a un tiempo. El clásico “círculo vicioso” A más abuso infantil, más trabajo forzado, más pobreza. A más pobreza, lo consabido: la serpiente se muerde la cola.

Y mordiéndosela, seguirá poblando la pesadilla de niñas violadas como E.B. y de niños aherrojados por la culpa de haber matado como Jean Noel. Sin duda alguna, anda mal, muy mal, un mundo que abandona a la buena de Dios a sus sucesores. Cuando no los vende, los convierte en esclavos o los acribilla... Lo que nos hace pensar que para algunos, en un mundo tan globalizado como “ancho y ajeno”, un niño vale lo que pesa. Casi nada.

www.insurgente.org

Salario, precio y ganancia en la Era Kirchner.

Los cuatro años del gobierno de Néstor Kirchner dejaron un panorama laboral distinto al que encontró. Más allá de la reducción en la desocupación, reflejada por los índices oficiales, algunos de los puntos más característicos de este período son la recomposición salarial -con grandes asimetrías de acuerdo a la rama de producción- y el surgimiento de incipientes nuevas formas de organización sindical, conviviendo con el retorno de viejas prácticas de la burocracia.

"Quizás el mayor logro de Kirchner haya sido consolidar un modelo económico que contenta a todos los sectores del bloque dominante" señala Guillermo Gigliani, docente de la UBA y miembro del colectivo Economistas de Izquierda (EDI). "Tanto el modelo alfonsinista, como incluso la convertibilidad, tenía grandes enfrentamientos al interior del bloque, sin embargo el modelo iniciado por Duhalde y Lavagna y continuado por Kirchner permite un consenso de los principales actores: el agroexportador -con un margen que soporta holgadamente las retenciones-, el industrial -con inéditos márgenes de rentabilidad- y hasta el bancario y financiero -que en 2006 tuvo la mayor rentabilidad de la década-". Al mismo tiempo, el "modelo" produjo cambios sustanciales en las principales variables que afectan a los trabajadores y trabajadoras.

Salario

Sólo a partir de 2005, luego de que las empresas lograron beneficios extraordinarios, comienza un crecimiento sostenido de los salarios, llegando al final del mandato de Néstor Kirchner con una media salarial (que incluye a todos los asalariados) que recién supera los niveles anteriores a la crisis.

De esta manera, la industria comienza a incrementar sus márgenes de rentabilidad. Sin embargo, durante los dos primeros años del kirchnerismo, los salarios no logran alcanzar los niveles anteriores a la crisis, salvo en algunos sectores industriales y de servicios, a pesar de desarrollarse un crecimiento inaudito para la historia argentina.

Sin embargo, los salarios de los privados aumentaron asimétricamente. Esta asimetría se puede observar en distintos planos: Según la legalidad del nivel de contratación: los trabajadores en negro mantienen niveles de remuneración inferiores, y lo mismo ocurre con los "precarizados" (pasantes, contratados, etc.) Por rama de la economía: los trabajadores de ciertas industrias, como la automotriz, fueron los principales beneficiados del la rentabilidad extraordinaria del sector. Por región: Los trabajadores de la Patagonia reciben remuneraciones que alcanzan el doble de sus pares del norte del país.

Estos elementos que siempre caracterizaron los últimos períodos de la historia económica nacional se mantuvieron durante el último gobierno y se han acentuado en algunos casos.

El gobierno de Néstor Kirchner actuó implementando desde 2004 una política largamente esperada por los trabajadores: reinstalar las convenciones colectivas. Si bien las mismas solo repercuten directamente en menos de un cuarto de los trabajadores del país, tiene efectos concretos e indirectos sobre el conjunto de los trabajadores. Sobre los resultados obtenidos en estas nuevas negociaciones, Guillermo Pérez Crespo, abogado del Taller de Estudios Laborales (TEL), destaca que "en el Ministerio de Trabajo se siguieron homologando convenios colectivos precarizadores, en muchos casos en abierta violación a normas de orden público laboral. Pero más allá de la responsabilidad administrativa en este punto, es evidente la responsabilidad de las mismas organizaciones sindicales que no han demostrado, salvo en casos puntuales, voluntad de impulsar una negociación diferente".

A esto se agrega la avanzada de reclamos por aumento salarial, ante lo cual el gobierno de Kirchner recurrió a un pacto, tanto con la CGT como con la CTA, para imponer un tope en los porcentuales, que comenzó siendo del 13 por ciento y finalizó en un 19. Sin embargo en la mayoría de los casos fueron sobrepasados. Para Perez Crespo "En cuanto a los techos de aumento salarial impuestos desde el Ejecutivo -explica el abogado- las representaciones sindicales recurrieron a una vieja práctica que viene, por lo menos de la década del sesenta, de obtener incrementos de haberes disimulados a través de modificaciones en categorías e introducción de rubros especiales o bonificaciones de distinto tipo. Pero parecería que en definitiva se terminaron manejando -con escasas excepciones- dentro del límite real trazado desde el poder, algo más amplio que el que trascendió en los medios de difusión. No se puede hablar realmente de una superación de los techos salariales, en tanto no se atravesó esa última barrera".

Precio

Según Gigliani, a partir de 2005 puede apreciarse una recuperación del salario real, que marca el verdadero poder adquisitivo, calculado en base a la comparación del salario con el nivel de inflación. "Este cálculo se dificulta por la manipulación de los índices de precios, pero aún con un cálculo estimativo de la inflación real (alrededor de un 20% anual, el doble de lo que publica el INDEC) los salarios crecieron comparativamente con la década anterior. Al mismo tiempo, puede observarse un incremento en la participación de la riqueza por parte de los trabajadores, que superó los niveles de los años 90 y está cercanos a los de la década del 80".

"Los salarios industriales superaron ampliamente los niveles anteriores a la recesión de 1998, y la media salarial (que incluye a todos los sectores) se encuentra en los niveles de la década anterior". Según el economista, resta por alcanzar los niveles de la década del 70, que fueron los de mayor participación en la historia del movimiento obrero. Gigliani es optimista en este sentido y ve factible un crecimiento de la participación por dos motivos: por un lado, los niveles de rentabilidad son lo suficientemente altos como para pelear por una participación mayor en el PBI, y por otro lado por el desarrollo de la lucha de la clase trabajadora. Los índices de desigualdad, sin embargo, siguen siendo muy altos: los mismos datos del INDEC estiman que el 10 por ciento de la población de mayores ingresos tiene una renta 30 veces superior a la del 10 por ciento más pobre. La distribución Capital / Trabajo en 2006, según datos del TEL, era 69,2 % / 30,8 %.

Para Eduardo Lucita, también economista del EDI, esta recuperación era necesaria para la reconversión del modelo: "A la salida de la crisis lo principal era garantizar exportaciones más rentables, ahora es necesario reconstruir el mercado interno", señala. De esta manera, el incremento del consumo sirve como motor del crecimiento. En gran parte se trata de productos suntuarios, aunque los sectores populares van paulatinamente recuperando capacidad de compra. Este incremento de la demanda es una causante de la inflación, denominado técnicamente por Lucita como "inflación por demanda", pero no por el aumento de los salarios sino por la falta de inversión por parte de las empresas y por los mercados cuasimonopólicos en la mayoría de las ramas de la economía, lo que garantiza libre albedrío para establecer los valores de las mercancías.

En una charla reciente, Lucita reformuló la metáfora peronista sobre la relación precios / salarios que reza que "Los salarios suben por escalera y los precios por el ascensor", señalando que en realidad "los precios suben por la escalera y los salarios hacen lo que pueden". Los "techos salariales, que las burocracias de algunos gremios festejaron al superarlo, funcionaron: los convenios de la UOM o SMATA, por ejemplo, superaron el 16% propuesto, pero en términos reales, al realizar un cálculo ponderado, queda relegado al aumento real de precios. A nivel de estrategia comunicacional es eficiente para ambos lados: las burocracias pueden decir que lograron aumentos considerables y el gobierno convence a los empresarios -con veracidad- de que son significativamente menores.

Al mismo tiempo, esta carrera contra la inflación parte de un supuesto errado, o al menos de un patrón que se modificó en las últimas décadas: ya no supone que el salario debe cubrir las necesidades de los trabajadores -materializadas en la Canasta Básica- sino que solamente debe mantener o recuperar levemente los niveles vigentes. De allí el éxito de instalar la disputa precios - inflación como el centro de la agenda económica de los trabajadores.

Ganancia

Para Gigliani, pueden distinguirse dos períodos al interior de la "Era K". Luego del estancamiento de 2000 a 2003, con la asunción de Kirchner comienza a revertirse esa situación, con un incipiente crecimiento salarial. Hay que tener en cuenta que la reconstrucción del bloque dominante luego de la crisis de 2001 -que se arrastraba desde la recesión iniciada en 1998- "carga todo el peso sobre los sectores populares, con una devaluación de la moneda que afecta principalmente a los sectores asalariados y los más empobrecidos, licuando las deudas de las empresas y los salarios", hecho que se leyó como un "incremento de la competitividad". Como se señaló, los dos primeros años son de un gran crecimiento económico que no se corresponde con una mejora para los trabajadores.

El período que va de 2005 a 2007 "son años de caída de la rentabilidad a partir de niveles muy altos, el fin de un período de ganancias extraordinarias" explica Gigliani. Es en este marco -no como única causa- donde se da el proceso de mayor crecimiento de los salarios.

La tasa de explotación, según Lucita, se fue reduciendo a medida que se sostiene el crecimiento, pero aunque ahora se encuentra por debajo de los índices de 2002, sigue siendo alta. El costo salarial en la industria es ínfimo: en un auto terminado, según datos de la propia SMATA va del 3 al 5%, números similares a los de la industria plástica, y cercana al 6% en la de autopartes. Si tomamos un ejemplo del rubro de servicios, el salario ferroviario no alcanza al 10% del costo operativo de un tren.

"También es importante señalar uno de los principales fracasos del gobierno de Kirchner: no haber podido constituir una burguesía nacional como lo expresó" evalúa Gigliani. Esta es una consecuencia -no deseada, seguramente- del tipo de cambio barato. De allí la compra de empresas estratégicas por parte de Brasil (frigoríficos, petroleras, petroquímicas, cementeras) y México (medios de comunicación, electrodomésticos, autopartes, hotelería) y en un futuro posible bancos.

Los desafíos para lo que viene

Una de las principales cuestiones a resolver son los atrasos salariales a fin de alcanzar un sueldo acorde al aumento de la Canasta Familiar durante las próximas paritarias, ya que la mayoría de los convenios colectivos vencen a partir de febrero-marzo de 2008. Al mismo tiempo, revertir la tendencia de que estas mejoras salariales se dan conjuntamente con una mayor flexibilización en las condiciones laborales, especialmente en las empresas con menor capacidad de inversión. También, compensar con aumentos de salarios la reducción que van a tener los trabajadores afiliados a las AFJP por el incremento del aporte personal jubilatorio que subirá del 7 al 11 por ciento en enero. Sin duda, que los aumentos salariales sean en blanco y remunerativos es una tarea pendiente que mira hacia el salario de futuro.

Por otro lado, es parte de la lucha de los trabajadores en blanco, pelear por la efectivización de quienes no están en planta permanente, bajo múltiples formas de precarización como pasantes, contratados, tercerizados, y con convenios colectivos por la baja, de manera de ir reduciendo progresivamente las asimetrías al interior de la clase, que no sólo afectan a quienes se encuentran en estas situaciones sino a la totalidad de los trabajadores, ya que establece un "piso" de condiciones de trabajo inferior.

Con esta situación en la cual los trabajadores visualizaron el aumento de las ganancias patronales, su caída del poder adquisitivo derivó en el surgimiento de más reclamos laborales. De esta manera comenzaron a aparecer y a hacerse visibles muchos activistas que durante años venían trabajando en secreto, a espaldas de los directivos empresariales, logrando construir una fuerza gremial "propia" y que en sus picos de alzas repercutieron en las políticas del Gobierno. En vista de lo que viene, las principales modificaciones del panorama vendrán de la mano de estos actores.

De las guerras por petróleo a las guerras por agua.

...por Amy Goodman

Esta semana se concedió el Premio Nobel de la Paz en Oslo, Noruega. Al Gore compartió el galardón con el Panel Intergubernalmental de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (PICC), que representa a más de 2.500 científicos de 130 países. La ceremonia solemne tuvo lugar mientras los Estados Unidos bloqueaban un significativo progreso en la Conferencia sobre el Cambio Climático en Bali, Indonesia, y en el senado estadounidense los republicanos habían tumbado ya una ley aprobada por el parlamento que habría acelerado la adopción de fuentes de energía renovables a expensas de las grandes corporaciones petrolíferas y carboníferas.

Gore definió el escenario: "Así, hoy hemos lanzado otras 70 toneladas de polución hacia la fina capa de la atmósfera que envuelve nuestro planeta, como si se tratara de una alcantarilla abierta, que aumentará el calentamiento global. Y mañana lanzaremos una cantidad ligeramente mayor, concentrando su acumulación, atrapando más y más calor procedente del sol. Como resultado, la Tierra tiene fiebre. Y la fiebre está creciendo. Los expertos nos han explicado que no es una aflicción pasajera que se curará por sí sola. Preguntamos una segunda opinión. Y una tercera. Y una cuarta. Y la conclusión más consistente, reafirmada con alarma creciente, es que algo básico va mal. Nosotros somos lo que va mal, y debemos hacer que vaya bien."

Continuó: "El 21 de septiembre, mientras el hemisferio norte se alejaba del sol, los científicos informaron con una inquietud sin precedentes que el casquete polar nórdico está 'desmoronándose'. Un estudio ha estimado que podría desaparecer completamente durante el verano en menos de 22 años. Otro nuevo estudio, presentado por investigadores de la marina estadounidense esta misma semana, advierte que este hecho podría tener lugar en tan sólo siete años. Siete años a partir de ahora." ¿Cómo explican esto los escépticos del cambio climático? (Las grandes empresas ya están celebrando la ruptura del casquete polar, ya que abrirá una ruta marítima en el norte desde el Atlántico al Pacífico, creando una vía más barata para transportar más cosas innecesarias.) Es difícil imaginar que el Polo Norte, esa gigantesca expansión de capas de hielo y de nieve, desaparezca en sólo unos pocos años. Tan perdida como el vasto almacén de información arqueológica atrapado en el hielo: miles de años de historia del clima terrestre se encuentran en las capas de hielo que allí se cuentan por miles. Los científicos están precisamente ahora aprendiendo a leer e interpretar esa historia.

El enorme derretimiento tendrá con toda seguridad efectos catastróficos en el ecosistema del norte, acelerando la extinción de especies como el oso polar. Rajendra Pachauri es un científico indio aceptado en el PICC de la ONU. Es un científico cauto y con la suficiente diplomacia política como para ocupar una silla del IPCC, a pesar del continuo antagonismo de los Estados Unidos. Ha señalado el desmedido efecto del cambio climático en el mundo pobre: "[L]as consecuencias del impacto del cambio climático en algunas de las comunidades más pobres y vulnerables del mundo son extremadamente perturbadoras... tendrá consecuencias en el acceso a agua limpia, alimentos básicos, condiciones de salud estables, fuentes de energía naturales y seguridad para los poblados." Pachauri predice guerras por el agua y emigraciones en masa. "La emigración, normalmente temporal y a menudo procedente de zonas rurales con destino a áreas urbanas, es una respuesta común a calamidades como las inundaciones y las hambrunas."

Gore invocó la memoria de Mohandas Gandhi, diciendo que él "animó la mayor democracia de la Tierra y forjó una solución común que llamó 'Satyagraha' (o 'la fuerza de la verdad'). En cada país, la verdad –una vez es conocida– tiene el poder de liberarnos." Satyagraha, como Gandhi lo practicó, es la aplicación disciplinada de la resistencia no-violenta, que es exactamente lo que Ted Glick está haciendo en Washington D.C. Glick lidera el Climate Emergency Council [Consejo de Emergencia Climática]. En su nonagésimo-noveno día de huelga de hambre, el día después de la ceremonia de los Nobel, Glick se unió a 20 personas en una sentada en la oficina del líder de la minoría del senado Mitch McConell. Los senadores republicanos están bloqueando una ley federal de la energía para invertir en el desarrollo de fuentes de energía renovables en los EE.UU., a la vez que terminar con la amnistía fiscal de la que se benefician el petróleo y el carbón, y que genera millones de dólares. Glick me explicó lo siguiente: "Estamos dispuestos a ir a prisión. Al Gore mismo habló hace un par de meses sobre cómo los jóvenes tendrían que organizar sentadas frente a las plantas de carbón para evitar la construcción de otras nuevas. Es verdad. Los jóvenes tendrían que estar haciendo eso. Los hombres de mediana edad tendrían que estar haciendo eso. Los mayores tendrían que estar haciendo eso. Y Al Gore tendría que estar haciendo eso. Vamos a ponernos serios con esta crisis."

Mientras Glick estaba en la sentada, los noticiarios empezaron a informar de cómo el bufete de abogados del candidato republicano a la presidencia Rudolph Giuglani cabildeaba contra la ley de energía. De acuerdo con las noticias de Bloomberg, Bracewell & Giuliani LLP fue contratada por el gigante energético Southern Co. para derrotar la ley. En un acto de 1.000 dólares el plato organizado para recaudar fondos que tuvo lugar el pasado agosto, dirigiéndose a los miembros de la industria del carbón Giulani dijo que "tenemos que aumentar nuestra dependencia del carbón."

Mientras los cofres de Giuliani engordan con el dinero procedente del petróleo, el gas y el carbón, Glick ha perdido más de 20 kilos, y la temperatura de la Tierra continua subiendo.

Consideraciones sobre Gran Scala-Las Vegas en Los Monegros.

Consideraciones en torno al proyecto denominado “Gran Scala-Las Vegas en Los Monegros”, tras la comparecencia realizada el 12 de diciembre por parte del Gobierno de Aragón y de los promotores asociados bajo las siglas I.L.D.

1. En relación al volumen y formato del proyecto y conforme a lo filtrado por los medios en fechas precedentes y en la citada comparecencia entendemos que hasta la fecha tan solo se ha dado a conocer una batería de gestos publicitarios por parte de los promotores.

2. El hecho de que I.L.D no suministre ningún dato sobre la ubicación del proyecto o sobre la identidad de los inversores (que se vayan a comprometer a una gigantesca inversión de 17.000. millones de euros) fomenta el recelo sobre las verdaderas intenciones del denominado “Gran Scala”

3. El lánguido devenir de los parques temáticos en Europa crea un gran escepticismo sobre la supuesta firme intención de los promotores de crear un gigantesco parque temático

4. Respecto a la posibilidad de que el proyecto integre (el tiempo dirá en que cantidad) un gigantesco conglomerado de casinos nos produce por una parte escepticismo y por otra parte desagrado. No es precisamente el juego, con la lacra social que arrastra, una inversión que pueda considerarse socialmente positiva

5. En cualquier caso, tan solo nos queda bien claro que el proyecto “Gran Scala” entraña una operación inmobiliaria de perfil claramente especulativo, muy al uso en Aragón, en la que aspectos como el golf, casinos u otras propuestas de ocio son utilizados exclusivamente para promocionar grandes operaciones de construcción y venta de viviendas, cuyo costo final queda sensiblemente incrementado por los citados alicientes.

6. Que hasta la fecha, tan solo el Gobierno de Aragón ha establecido compromisos concretos con el proyecto (muy discutibles, por cierto) de inversión pública en materia de infraestructuras. A tal efecto, desde el ejecutivo aragonés se están ejecutando ya cambios legislativos de envergadura (en materia de urbanismo y ley del juego) que deben ser analizados y discutidos con serenidad dado el gran calado de tales medidas de cara al futuro de Aragón

7. Que conforme a lo conocido del proyecto hasta la fecha podemos afirmar que “Gran Scala” entraña grandes impactos ambientales en materia de consumo y despilfarro de agua que afectaría a la sostenibilidad y al propio equilibrio territorial de Aragón. Preguntas tales como, ¿qué adjudicación de caudales se hará a este proyecto? ¿de dónde se obtendrán? ¿Dónde se regularán dichos caudales? ¿son compatibles dichas adjudicaciones con el mantenimiento del proyecto de nuevos regadíos en expectativa en la comarca…..? deben ser respondidas con absoluta claridad por parte del gobierno aragonés, que tan vehemente se ha mostrado en su implicación en el proyecto.

8. Proyectos como “Gran Scala”, superfluos y derrochadores de energía, son absolutamente opuestos a los programas vigentes de lucha contra el cambio climático. El respaldo del ejecutivo aragonés a este proyecto dejan bien a las claras su nula voluntad de pasar de la palabrería a la ejecución de medidas prácticas para combatir el principal desafío de la humanidad.

9. En cuanto al impacto que dicho proyecto pueda tener sobre territorios protegidos por la ley por su valor paisajístico o por la calidad de su fauna y flora, el gobierno y los promotores simplemente deben atenerse a la ley y cumplirla escrupulosamente.

10. En cualquier caso, la negativa del gobierno de Aragón a invitar a las asociaciones ecologistas y medioambientalistas aragonesas al acto de presentación del proyecto, son una auténtica declaración de principios por su parte y por parte de los propios promotores. Unos y otros sabrán que tienen que esconder que impide la participación democrática de una parte de la sociedad civil cual es la comprometida en la defensa de la sostenibilidad y la protección del territorio.

www.ecologistasenaccion.org


Vídeo relacionado (en catalán)

domingo, 16 de diciembre de 2007

El gobierno del PSOE pretende culminar la implantación del EEES.

...por Antonio Chacón

El gobierno del PSOE avanza en la profundización del proceso de Bolonia y en la aplicación de la LOU, intentando completar la incorporación de la enseñanza universitaria al Espacio Europeo de Educación Superior (EEES).

La mercantilización de la enseñanza

Las actuales reformas universitarias se basan en la Declaración de Bolonia, que marca “el objetivo de mejorar la competitividad del sistema de enseñanza superior europeo” y que parte del Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios (AGCS) elaborado por la Organización Mundial del Comercio. Este acuerdo tiene por objetivo la “completa liberalización del mercado de servicios” e incluye el “comercio de servicios educativos”, con lo que la enseñanza deja de considerarse como un derecho básico y pasa a ser una mercancía que funciona según las reglas del mercado y del libre comercio. Las subvenciones públicas, que pueden considerarse como competencia desleal, se califican como “efectos distorsionadores en el comercio de servicios”, por lo que se restringen y se rigen por criterios exclusivamente competitivos.

A pesar de que la Declaración de Bolonia establece un marco europeo, la UE no tiene competencia en materia de enseñanza universitaria, por lo que no puede establecer normas obligatorias que afecten a la educación superior. Por lo tanto, para implantar el EEES es necesario que cada Estado establezca sus propias leyes. En el Estado español las directrices de Bolonia se establecen a través de la Ley Orgánica de Universidades (LOU) que aprobó Aznar y que Zapatero va profundizando a través de reales decretos.

Privatización

La LOU le abre las puertas de la universidad pública a las grandes empresas, que pasan a estar físicamente representadas en los órganos de dirección de la universidad, donde se deciden los planes de estudio e investigación –Consejo Social y Consejo de Gobierno- y en organismos externos como la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA), que cumple un papel determinante. Así la universidad se convierte en un enorme laboratorio de investigación para las multinacionales, en una gran plataforma para la inversión privada y la obtención de suculentos beneficios; y en un centro de formación de mano de obra cualificada para las necesidades del mercado. La LOU representa una privatización encubierta y la pérdida de la autonomía universitaria (hiriendo de muerte a la libertad de cátedra).

Elitización

Los últimos reales decretos aprobados para profundizar la implantación de la LOU avanzan en la elitización de la enseñanza universitaria, imposibilitándoles el acceso a los trabajadores e hijos de familias trabajadoras. Mediante la aplicación de los eurocréditos –ECTS- (que triplican las horas de los anteriores créditos) se aumenta el precio de las matrículas y se exige dedicación a tiempo completo, con importantes incrementos en el volumen de trabajo por cuenta del estudiante (horas que también se pagan). A través de la división en Grado-Máster-Doctorado se reserva la formación cualificada a quien pueda costearse un Postgrado. De esta forma el acceso a la universidad pasa a restringirse enormemente, más aún teniendo en cuenta que además se endurecen los filtros y pruebas de admisión y se eliminan las actuales becas –sustituyéndose por “becas-préstamo” (que no son más que créditos bancarios).

Degradación de la calidad de enseñanza

El organismo creado por la LOU para garantizar la fiscalización de universidades, titulaciones y personal docente e investigador, es la ANECA. Esta agencia tiene como objetivo promover la competitividad y elaborar un ranking de universidades, para así orientar la inversión empresarial hacia las que mejor garanticen sus intereses. Habrá por lo tanto universidades de primera y de segunda clase, compitiendo continuamente por ser más rentables y conseguir financiación. Un gran número de universidades y titulaciones desaparecerán por no ser rentables y no atraer inversión privada. Además, como una dificultad añadida para la universidad pública, la LOU la equipara a la privada ante la ANECA. El hecho de poner a la universidad al servicio de las leyes del mercado y no de los intereses de la sociedad, y que la lógica del máximo beneficio desplace al pensamiento crítico-científico, representa un considerable deterioro de la calidad de la enseñanza y un cambio radical en el modelo de estudios superiores.

Precarización del personal

La privatización lleva incorporada la precarización de los trabajadores de la universidad (profesores, investigadores, becarios y PAS). La LOU convierte a la universidad en una gran ETT, admitiendo hasta un 49% de profesores e investigadores con contratos eventuales y donde va sustituyendo al funcionariado por becarios. Además, esta precarización disminuye irremediablemente la calidad de los servicios prestados.

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