lunes, 5 de mayo de 2008

Los negocios de CCOO y UGT: formación, pensiones y seguros.

Es posible que muchos de los lectores aún pertenezcan a CCOO y UGT por aquello de la rutina. Pero ambas centrales sindicales, en otra época consideradas de clase, siguen dando alegrías a los trabajadores. Estos dos grandes sindicatos han ido entrando poco a poco en el entramado empresarial fundando empresas de todo tipo, de donde ir sacando rendimiento a los dineros que reciben del erario público a través de múltiples subvenciones. Pasen y vean. Y si pueden, hagan una copia y pónganla en el tablón sindical de su centro de trabajo. Si el negocio de la formación, y las triquiñuelas en su gestión, ya sorprenden a pocos, hay otras facetas qué, quizás, sean menos conocidas y tan rentables como la primera.

El negocio de los seguros siempre ha resultado una excelente inversión para el capital y, en esta faceta, CC.OO. y UGT no se han quedado parados.

Hace años que CC.OO. es accionista de la multinacional de seguros Atlantis en la que posee un 5% de su accionariado. A finales de 2006, UGT vende a Atlantis el 80% de su aseguradora ASP (Aseguramiento en Seguros y Previsión) de la que era único accionista, y adquiere el 5% del accionariado de Atlantis. De esta manera los dos grandes sindicatos se convierten en socios preferentes de la multinacional.

El Grupo Atlantis, en origen, estaba formado por tres empresas: Atlantis Seguros, Atlantis Vida, y Atlantis Asesores (100% de CC.OO.). En diciembre de 2006, como hemos dicho, se le unió ASP de la que UGT conserva el 20%. El accionista mayoritario del Grupo Atlantis es la aseguradora francesa: MAIF, La “Mutuelle Assurance des Instituteurs de France”, que asegura al 90% del profesorado francés. Le siguen en este escalafón: MACIF que es la mutua de los asalariados de la industria y del comercio. Los cinco grandes sindicatos de Francia de estos dos sectores, junto a otros miembros de la economía social, participan en su gestión y control, y el grupo UNIPOL que es el asegurador de la economía social en Italia. Fue creado en 1961 y está participado por la Liga Nacional de Cooperativas y Mutuas de Italia, los sindicatos nacionales, las organizaciones de trabajadores independientes y otros aseguradores de economía social (entre ellos MAIF y MACIF). UNIPOL protege a más de 6,5 millones de personas en Italia .

Los lazos entre Atlantis y los dos grandes sindicatos “obreros” españoles son tan claros que la compañía aseguradora se anuncia en las páginas web de los sindicatos dentro del apartado de servicios, y ambas organizaciones aparecen como entidades vinculadas al grupo en su web .

Como puede comprobarse, existe un verdadero entramado sindical europeo en el negocio de los seguros.

Pero todo esto se quedaría en el ámbito de lo anecdótico toda vez que hace tiempo que las organizaciones sindicales han entrado en la modernidad del mercado, las inversiones, y los negocios especulativos. Poco puede sorprender que las empresas (y CC.OO. y UGT lo son) inviertan su capital para la obtención de beneficios.

También, por conocido, no deja de ser asombroso que ambas centrales se garantizaran el negocio de las pensiones de los funcionarios públicos a través de una empresa: Gestión de Previsión y Pensiones, de la que forman parte de su accionariado junto con el BBVA (70% BBVA, 15% UGT y 15% CC.OO) que fue elegida en un concurso público a través de una comisión de la que formaban parte los dos sindicatos. Vamos, que se “autoeligieron”.

Al mundillo de las aseguradoras se le abre una gran línea de negocio en el futuro próximo: la gestión de las prejubilaciones. Hace ya tiempo que UGT y CC.OO. andan detrás de controlar las Mutuas de Seguros y, la operación con Atlantis puede ser un primer paso

De entre los chanchullos indecentes que han acontecido en la utilización de trabajadores para obtener réditos, el más llamativo es el caso de la empresa vizcaína Babcock, una sucursal de la multinacional Austriaca “Austrian Energy” desde su privatización por parte de la SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales) en la anterior legislatura.

Esta empresa privatizada por la SEPI a través de un acuerdo con los Sindicatos en 2002, y que estaba inmersa en una orgía de despidos, y que tenía en el momento de ese acuerdo una plantilla de 425 trabajadores, fue adquirida anteriormente por una multinacional alemana (Baccock Borsing) que suspendió pagos al poco tiempo y obligó a la SEPI y sindicatos a buscar un nuevo comprador. Terminó por adquirirla el grupo holandés AEE/ATB mediante un contrato de compraventa firmado en el año 2004.

Hoy (abril del 2007) sigue el conflicto con la plantilla mucho más reducida a través de distintas fases de prejubilaciones de las que, tanto CC.OO. como UGT, no están al margen y piden que se produzcan más. A todo esto, la SEPI ya ha anunciado que va a dejar de suministrar fondos. Pero, ¿cómo se benefician los sindicatos de estas crisis?.

En el caso de Babcock, a través de un sucio, pero legal, procedimiento:

Babcock contrata un seguro con una financiera para pagar las prejubilaciones de los trabajadores; el seguro lo paga la SEPI (dinero público). La empresa contrató a Atlantis Asesores como intermediaria para la contratación del plan de pensiones de los trabajadores prejubilados. Atlantis Asesores es una empresa del grupo Atlantis participada al 100% por CC.OO.

Atlantis Asesores se dirigió por carta a varias aseguradoras españolas (Mafre, BBVA Seguros, La Estrella, Vitalicio, Caser, y algunas más) para notificarles el interés de la multinacional holandesa en la formalización de un plan de pensiones para 283 trabajadores. Ya avanzaba Atlantis que los gastos externos (comisiones de intermediación) ascenderían al 1% del total de la póliza (unos 90 millones de €). UGT no iba a quedarse fuera de juego y, como todavía no era accionista de Atlantis, recomendó (a través de su Federación del Metal en Asturias) a otra intermediaria de nombre Bango.

De esta forma, los sindicatos que negocian el futuro de una empresa que llegó a contar en 1978 (cuando estaba nacionalizada) con 5.160 trabajadores, y que ahora no pasa de 325, se ha beneficiado del dinero público que la SEPI ha ido inyectando (122 millones de € anuales). Y la historia está inconclusa. No hace falta más que introducir en cualquier buscador el término “babcock” para observar que siguen reduciendo la plantilla y el interés de los representantes sindicales en continuar prejubilando hasta la total desaparición de la empresa. Hay que chupar de las comisiones – que paradoja – hasta el final.

Intentar distinguir en los tiempos que corren entre el mundo empresarial y el sindical implica un esfuerzo que sólo los ingenuos o los muy interesados en chupar de la burocracia sindical afrontan. Detrás de cualquier pensión; detrás de cualquier ERE; detrás de cualquier crisis donde se hable de prejubilaciones y reducciones de plantilla estarán los sindicatos a la caza de “comisiones” y beneficios a través de sus variopintas empresas.

Y, claro, como no tienen que rendir cuentas a nadie (sería ofender a quien lea estas líneas mencionar las Comisiones Gestoras de Cuentas) y trasvasan fondos de aquí para allá cuando les conviene, el negocio es redondo. No pasará mucho tiempo para que les veamos cotizar en bolsa.

Qué pena da ver a tantos currantes o­ndeando banderas rojas y manifestándose aquí y allá detrás de estos "emporios" de los Seguros y las Pensiones. ¡¡ Que pena...!!

www.insurgente.org

El FMI y el hambre.

...por Serge Halimi

El Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización Mundial del Comercio (OMC) prometieron que el aumento de los flujos de mercancías contribuiría a erradicar la pobreza y el hambre. ¿Cultivos alimentarios? ¿Autonomía alimentaria? Se había encontrado algo más inteligente: se abandonaría la agricultura local o se orientaría hacia la exportación. Así se obtendría el mejor partido, no de las condiciones naturales -más favorables, por ejemplo, para el tomate mexicano o la piña filipina-, sino de los costes de explotación, más bajos en estos dos países que en Florida o en California.

El agricultor de Malí dejaría su alimentación en manos de las empresas cerealistas de la Beauce o el Midwest, más mecanizadas, más productivas. Abandonaría sus tierras e iría a engrosar la población de las ciudades para convertirse en obrero de una empresa occidental que habría deslocalizado sus actividades con el fin de aprovecharse de una mano de obra más barata. Al mismo tiempo, los Estados costeros de África reducirían la carga de su deuda externa vendiendo sus derechos de pesca a los barcos-fábricas de los países más ricos. Por lo tanto a los guineanos ya no les quedaría más remedio que comprar conservas de pescado danesas o portuguesas (1). A pesar de la contaminación suplementaria causada por los transportes, el paraíso estaba garantizado. Y los beneficios de los intermediarios (distribuidores, transportistas, aseguradoras y publicistas), también…

De repente el Banco Mundial, que prescribió este modelo de «desarrollo», anuncia que treinta y tres países van a conocer los «motines del hambre». Y la OMC se alarma por la vuelta al proteccionismo al observar que varios países exportadores de productos alimentarios (India, Vietnam, Egipto, Kazajstán…) han decidido reducir sus ventas al extranjero con el fin -¡qué desfachatez!- de garantizar la alimentación de su población. El norte se ofende rápidamente por el egoísmo de los demás. Es porque los chinos comen demasiada carne, por lo que los egipcios se quedan sin trigo…

Los Estados que siguieron los «consejos» del Banco Mundial y el FMI sacrificaron su agricultura alimentaria. Por lo tanto ya no pueden reservarse el uso de sus cosechas. Pues bien, pagarán, es la ley del mercado. La Organización para la Agricultura y la Alimentación de las Naciones Unidas (FAO) ya ha calculado el encarecimiento disparatado de su factura de importación de cereales: el 56% en un año. Lógicamente, el Programa Mundial de Alimentos (PMA), que alimenta todos los años a setenta y tres millones de personas en setenta y ocho países, reclamó 500 millones de dólares suplementarios. Esas pretensiones se debieron de juzgar extravagantes, ya que el PMA únicamente consiguió la mitad. Sin embargo sólo mendigaba el importe de algunas horas de guerra en Iraq y la milésima parte de lo que la crisis de las subprimes va a costar al sector bancario, generosamente ayudado por los Estados. Se pueden calcular las cosas de otra forma: el PMA imploraba, en nombre de millones de muertos de hambre… el 13,5% de las ganancias que obtuvo el año pasado, él sólo, John Paulson, dirigente de un fondo especulativo demasiado inteligente para prever que cientos de miles de estadounidenses caerían en la quiebra inmobiliaria. Se ignora cuánto beneficio producirán, y a quiénes, las hambrunas que ya han comenzado, pero en una economía moderna nunca se pierde nada.

Porque todo se recicla; una especulación sustituye a otra. Después de abastecer la burbuja de Internet, la política monetaria de la Reserva federal (FED) animó a los estadounidenses a endeudarse. E infló la burbuja inmobiliaria. En 2006, el FMI todavía consideraba que: «Todo indica que los mecanismos de asignación de créditos en el mercado inmobiliario de Estados Unidos siguen siendo relativamente eficaces». Mercado-eficacia: ¿no se deberían soldar estas dos palabras de una vez por todas? La burbuja inmobiliaria estalló. Entonces los especuladores rehabilitan un viejo filón: los mercados de cereales. Compran contratos de entrega de trigo o arroz para el futuro y esperan para revenderlos mucho más caros. Lo que mantiene la subida de los precios y el hambre…

Y entonces, ¿qué hace el FMI dotado, según su director general, de «el mejor equipo de economistas del mundo»? Explica: «Una de las maneras de solucionar el problema del hambre es incrementar el comercio internacional». El poeta Léo Ferré escribió: «Para que incluso la desesperación se venda, sólo hace falta encontrar la fórmula»

Parece que ya la han encontrado

(1) Lectura: Jean Ziegler, «Los refugiados del hambre», marzo de 2008.

* El título original en francés, «FMI – FAIM», es un juego de palabras formadas por las mismas letras que, al cambiarlas de posición, convierten «FMI» en «FAIM» (hambre).

Original en francés: http://www.monde-diplomatique.fr/2008/05/HALIMI/15859

Serge Halimi es periodista del mensual Le Monde diplomatique, y autor del libro Les Nouveaux Chiens de Garde (Los nuevos perros guardianes), Raisons d’agir, 2ª edición, 2005.

www.rebelion.org

… el tonto mira el dedo.

...por Félix García Morillón

Continuación del artículo publicado recientemente Cuando el dedo señala la luna...

Ciertamente, como decía en el artículo anterior, el anarquismo se caracteriza por mantener las exigencias fundamentales de una sociedad digna del apelativo de democrática, sin hacer renuncias ni concesiones. Es posiblemente por eso por lo que termina siendo siempre una de las opciones políticas más radicales, esto es, que va más a la raíz de los problemas y de las posibles soluciones.

Siendo, como es, una opción teóricamente buena e irrefutable, lo importante es que no nos quedamos en una variante de la torre de marfil o en una propuesta cátara, esto es, un planteamiento que caería en el error de considerarnos a nosotros mismos los puros e intachables, mirando a todos los demás por encima del hombro, como si fueran unos vendidos o unos traidores. Es más, si leemos los programas que animan a todos los partidos o sindicatos, por centrarme en las organizaciones con marcada intención de intervención social, todos ellos también se declaran fervientes defensores de los ideales democráticos.

La singularidad de la propuesta anarquista radica más bien en hacer una observación de hondo calado práctico: la democracia no es sólo una meta que debamos alcanzar al final de un proceso; la democracia es el camino. En el fondo es una propuesta coherente con un principio básico del anarquismo: el fin no justifica los medios, o lo que viene a ser lo mismo, si quieres alcanzar democracia, empieza por practicarla. La libertad, la igualdad y la fraternidad no vendrán algún día como si del Santo Advenimiento se tratara; vendrán si hoy mismo, aquí y ahora, las ponemos en práctica.

Puestas así las cosas, la acción política inmediata, la intervención social en los conflictos cotidianos que acompañan indefectiblemente a la vida comunitaria de los seres humanos, dispone de criterios claros y sencillos para evaluar si lo que hacemos contribuye a una real transformación social o simplemente se queda en cambios aparentes que logran que nada cambie. No queremos quedarnos mirando el dedo, ni siquiera queremos una variante del dedo más presentable que las anteriores, queremos la luna, como ya decía en el trabajo anterior.

Cierto es que, una vez que optamos por considerar que la democracia es el camino, sabemos de sobra que nunca será una realidad completamente realizada. Nunca llegaremos a la sociedad reconciliada consigo misma en la que todo sea acorde a nuestras grandes aspiraciones. Y en eso está precisamente el secreto, y la gracia, de la acción política. Admitido que no hay salvación en el futuro, nos ponemos manos a la obra en el presente y procuramos denodadamente, sin desánimo ni relajación, conseguir que sea el presente el que cumpla con los requisitos democráticos.

Y lo bueno del asunto es que funciona. Como decía Thoreau, una vez que alguien dice basta, que se niega a seguir obedeciendo y sometiéndose a las normas sociales establecidas, se pone en marcha la revolución, entendida en este sentido más profundo y más sólido. Basta con que hagamos un repaso de las diferentes y muy variadas propuestas que circulan por el mundo globalizado para lograr mantener y potenciar un apreciable grado de sensatez en las relaciones humanas. Al final de esa recapitulación nos damos cuenta de que las cosas funcionan si y en tanto que se ajustan a los criterios democráticos.

¿Pretendemos de verdad incidir en la vida social desde una acción organizada? Pues ya podemos empezar por construir de abajo arriba, pues todo lo que intenta introducirse sin contar con el protagonismo directo de los implicados, termina siendo sustancialmente inútil. Claro está que no es sencillo conseguir que la gente se implique y participe, sin duda alguna muchos son los que terminan cediendo y delegando, del mismo modo que son también muchos los “líderes” que terminan suplantando la capacidad de decisión de la gente. Sin embargo, eso no quita la observación elemental: la acción mantendrá su capacidad de incidir socialmente en tanto que se mantenga esa dinámica que va de abajo arriba, y decaerá al mismo tiempo que esta se desvanece.

¿Buscamos un mundo libre, en el que nadie oprima a nadie y todos puedan ejercer de hecho la capacidad de elegir su propia vida? Pues también aquí nos damos de bruces con una realidad práctica similar. La gente sólo aprende a ser libre ejerciendo su propia libertad en todos los ámbitos, y eso desde la infancia hasta la vejez. Claro está que cometerán errores, pues no hay nadie en posesión de la verdad o la línea correcta que pueda garantizar que sus opciones van a ser las adecuadas. Pero no hay otra salida: o te atreves a decidir por ti mismo, o no haremos nada y nada funcionará realmente.

¿Queremos un mundo de iguales, en el que nadie valga más que nadie y se aplique con rigor el principio básico de a cada uno según sus necesidades y de cada uno según su capacidad? Pues más de lo mismo, empecemos aquí y ahora por ejercer la igualdad, hagamos que la gente rote en las posiciones, optemos porque la voz de todos sea escuchada y sus opiniones sean tenidas en cuenta llegado el momento de tomar decisiones. Cierto es que se mantendrán las diferencias y cierto es también que con alguna frecuencia volverán a degenerar hasta convertirse en desigualdades discriminatorias.

Pero también aquí la acción se mantendrá fresca y creativa, innovadora y eficaz, en tanto en cuanto practiquemos la igualdad. ¿Hemos optado por un mundo fraterno y solidario? Pues manos a la obra y actuemos basados en el apoyo mutuo, conscientes plenamente de que los seres humanos nos necesitamos unos a otros y que la mejor manera de resolver los problemas que nos acosan es aquella en la que los intereses personales se ajustan a los intereses colectivos y en la que la unión de todos, unión no uniformadora sino enriquecedora, incrementa las posibilidades de éxito y de bienestar colectivo e individual. Sin duda alguna habrá quienes busquen el atajo de su propio egoísmo y piensen que lo mejor es actuar bajo el lema de “sálvese el que pueda”. Sin embargo, se equivocan de medio a medio, puesto que los atajos insolidarios no llevan a ningún sitio.

Es así de sencillo y así de claro. La acción social es eficaz en la medida en que las personas implicadas ponen en juego los principios de libertad, igualdad y fraternidad. Y es tan eficaz, que incluso es capaz de ir haciendo frente a quienes optan por lo contrario y remediando los entuertos que estos últimos provocan. Eso exigirá, sin duda, un notable derroche de energías, una gran fuerza moral y habilidad para ir encontrando soluciones concretas en cada momento.

No importa mucho. Mi tesis fundamental es que el anarquismo es la propuesta social más coherente y más eficaz. En ningún momento he dicho que sea la más sencilla ni la más cómoda. No olvidemos que nosotros queremos la luna y no nos conformamos con el dedo.

www.red-libertaria.net

El negocio de matar de hambre.

Desde hace varios meses, una verdadera tormenta por el alza del costo de los alimentos en todo mundo le ha caido a familias, gobiernos y medios de comunicación. El precio del trigo aumentó 130% en el último año.[1] El del arroz se duplicó en Asia, tan solo en los últimos tres meses,[2] al tiempo que alcanzó aumentos récord en el mercado de futuros de Chicago hace apenas una semana.[3] El aumento en espiral del costo del aceite comestible, de frutas y verduras, sin mencionar los lácteos y la carne, ha provocado una disminución del consumo de los mismos durante casi todo el año 2007. Desde Haití hasta Camerún, pasando por Bangladesh, la gente se ha lanzado a las calles llevada por la rabia de no poder ya comprar alimentos. Hay dirigentes mundiales que reclaman más ayuda alimentaria ante el temor de una agitación política, así como más fondos y tecnología para aumentar la producción agrícola. Mientras, los países exportadores de cereales cierran sus fronteras para proteger sus mercados internos, a la vez que otros se ven forzados a comprar por el pánico a la escasez. ¿Auge de precios? No. ¿Escasez de alimentos? Tampoco. Nos encontramos en medio de un colapso estructural, consecuencia directa de tres décadas de globalización neoliberal.

El sector agrícola tuvo en todo el mundo una producción récord de 2.300 millones de toneladas de granos en 2007, un 4% más que el año anterior. Desde 1961, la producción mundial de cereales se ha triplicado, mientras que la población se ha duplicado. Es cierto que las reservas están en el nivel más bajo de los últimos 30 años.[4] Pero, en resumidas cuentas, se produce suficiente cantidad de alimentos en el mundo. Sin embargo, no llega a quienes los necesitan. La gente consume directamente menos de la mitad de la producción mundial de granos. La mayor parte de esa producción se utiliza para consumo animal y cada vez más para biocombustibles a través de cadenas industriales en gran escala. De hecho, una vez atravesada la fría cortina de las estadísticas, es posible darse cuenta de que algo está fundamentalmente mal con nuestro sistema alimentario. Hemos permitido que los alimentos sean transformados de algo que alimenta a las personas y les asegura el sustento, en una simple mercancía para la especulación y los negocios. La lógica perversa de este sistema ha llegado a un punto crítico. Salta a la vista la manera en que beneficia a los inversionistas por sobre las necesidades alimenticias de la gente.

Las realidades del mercado

Los promotores de las políticas que han dado forma al actual sistema mundial alimentario -y que supuestamente son los responsables de evitar tales catástrofes- han ofrecido una serie de explicaciones sobre la crisis actual que todo el mundo ya ha escuchado una y otra vez: la sequía y otros problemas que afectan las cosechas, aumento de la demanda en China e India donde la gente aparentemente se está alimentando más y mejor, cultivos y tierras que se reconvierten masivamente hacia la producción de agrocombustibles, y demás explicaciones. Agreguen a esto la actuación de los especuladores que inflan los precios, lo cual también está siendo objeto de mayor indagación. Todos estos asuntos, obviamente, contribuyen a la actual crisis alimentaria. Pero no son totalmente responsables de su profundidad. Hay algo más importante detrás. Algo que une todos estos temas y que los popes del mundo de las finanzas y el desarrollo están manteniendo fuera de la discusión pública.

Nada de lo que dicen los nerds que formulan las políticas debe opacar el hecho de que la actual crisis alimentaria es el resultado de la presión permanente ejercida desde la década de 1960 hacia el modelo agrícola de la "Revolución Verde", y de la liberalización del comercio y las políticas de ajuste estructural impuestas a los países pobres por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, desde la década de 1970. Estas recetas de políticas fueron reforzadas a mediados de la década de 1990 con el establecimiento de la Organización Mundial del Comercio y, más recientemente, a través de un fárrago de acuerdos bi-laterales de libre comercio y de inversión. Junto con todo un paquete de otras medidas, han desmantelado de manera implacable los aranceles y otros instrumentos que los países en desarrollo tenían para proteger su producción agrícola local, y los forzaron a abrir sus mercados y tierras a los agronegocios mundiales, a los especuladores y a las exportaciones de alimentos subsidiados provenientes de los países ricos. En ese proceso, las tierras fértiles fueron reconvertidas de la producción de alimentos para abastecimiento de un mercado local a la producción de commodities mundiales para la exportación o cultivos de contra estación y de alto valor para abastecer los supermercados occidentales. Hoy, aproximadamente el 70% de los llamados países en desarrollo son importadores netos de alimentos.[5] Y de las 845 millones de personas con hambre en el mundo, 80% son pequeños agricultores y agricultoras.[6] Si a esto se le agrega la readecuación del crédito y los mercados financieros para crear una enorme industria de la deuda, sin control sobre los inversionistas, la gravedad del problema queda clara.

La política agrícola ha perdido total el contacto con su objetivo más fundamental de alimentar a la gente. El hambre lastima y la gente está desesperada. El Programa mundial de alimentos de Naciones Unidas estima que hay unas 100 millones de personas más que no pueden comer debido al espectacular alza de precios reciente.[7] Esto tiene a los gobiernos buscando frenéticamente cómo protegerse del sistema. Los afortunados que tienen existenciaspara exportar están retirándose del mercado mundial para separar sus precios internos de los astronómicos precios internacionales. Con el caso del trigo, la prohibición de exportarlo o las restricciones aplicadas en Kazajstán, Rusia, Ucrania y Argentina, significa que un tercio del mercado mundial ha sido clausurado. La situación con el arroz es aún peor. China, Indonesia, Vietnam, Egipto, India y Camboya han prohibido o restringido severamente las exportaciones, dejando unas pocas fuentes de suministro para la exportación, principalmente Tailandia y Estados Unidos. Países como Bangladesh ni siquiera pueden comprar el arroz que hoy necesitan debido al alto precio del mismo. Después de que el Banco Mundial y el FMI aconsejaran durante años a los países que un mercado liberalizado les aportaría mayor eficiencia en la producción y distribución de alimentos, los países más pobres del mundo se encuentran inmersos en una intensa puja contra especuladores y comerciantes, que están viviendo una verdadera época de bonanza. Los fondos de cobertura y otras fuentes de fondos especulativos están volcando millones de dólares a los commodities, para escapar de los resbaladizos mercados de valores y de la contracción del crédito; con ello alejan aún más las existencias de alimentos del alcance de los sectores pobres.[8]

De acuerdo con algunas estimaciones, los fondos de inversión controlan ahora entre el 50% y el 60% del trigo comercializado en los más grandes mercados mundiales de commodities.[9] Una empresa estima que el monto de dinero especulativo en futuros de commodities -mercados en los que los inversionistas no compran o venden un commodity tangible, como el arroz o el trigo, sino que apuestan a las variaciones del precio- fue menor a US$ 5.000 millones en 2000 y trepó a US$ 175.000 millones en 2007.[10]

Esta situación no es accidental -y sus efectos son insostenibles. Miren a Haití. Pocas décadas atrás se autoabastecía de arroz. Pero las condiciones de los préstamos externos, en particular un programa del FMI de 1994, lo forzó a liberalizar su mercado. Así, desde Estados Unidos comenzó a llegar arroz barato, con el apoyo de subsidios y corrupción, y la producción local fue erradicada.[11] Ahora los precios del arroz aumentaron un 50% desde el año pasado, y el haitiano medio no puede comerlo. Por esta razón están saliendo a las calles o arriesgando sus vidas en un viaje en bote hasta los Estados Unidos. Las protestas por la crisis alimentaria también han estallado en África Occidental, desde Mauritania hasta Burkina Faso. También allí los programas de ajuste estructural y el dumping de la ayuda alimentaria destruyeron una larga historia de producción de arroz de la región, dejando a la gente a merced del mercado internacional. En Asia, el Banco Mundial aseguró reiteradamente a Filipinas, incluso hasta el año pasado, que autoabastecerse de arroz era innecesario, y que el mercado mundial se haría cargo de sus necesidades.[12] En la actualidad el gobierno se encuentra en una situación desesperada. Las reservas nacionales de arroz subsidiado están prácticamente agotadas y no puede completar sus pagos por importaciones debido a que los precios solicitados por los comerciantes son demasiado elevados.

El hambre como asesinato

Nunca como ahora ha resultado tan obvia la cruda verdad sobre quién gana y quién pierde en nuestro sistema alimentario mundial. Analicemos el elemento más básico de la producción de alimentos: la tierra. Podría decirse que el sistema alimentario industrial sufre de una drogodependencia de fertilizantes químicos. Necesita más y más para mantenerse vivo, erosionando suelos con el costo de destruir su potencial de sustentar cultivos alimenticios. Entre 1992 y 2003, la utilización de fertilizantes aumentó un 3% anual en la región Asia-Pacífico, mientras que, como resultado, el rendimiento del principal cultivo al cual se aplicaron, el arroz, sólo creció un 0,7% por año. En el contexto actual de ajustadas existencias de alimentos, la pequeña camarilla de empresas que controlan el mercado mundial de fertilizantes puede cobrar lo que quiera -y eso es exactamente lo que está haciendo. Las ganancias de Mosaic Corporation, empresa de Cargill que controla gran parte de la oferta de potasa y fosfato, aumentaron más del doble el año pasado.[13] La mayor empresa productora de potasa del mundo, Potash Crop, de Canadá, obtuvo más de mil millones de dólares de ganancias, lo que equivale a más de un 70% con relación a 2006.[14] Enfrentados al pánico de la crisis mundial, los gobiernos han comenzado a desesperarse por aumentar sus cosechas, con lo cual le han dado a esas empresas la potestad de subir aún más la apuesta. En abril de 2008, la filial comercial offshore conjunta de Mosaic y Potash aumentó los precios de la potasa en un 40% para los compradores del sudeste asiático y en un 85% para los de América Latina. India tuvo que pagar un 130% más que el año pasado. Pero fue China quien se llevó la peor parte, fustigada con un alza de un 227% en su cuenta de fertilizantes con respecto al año anterior.[15]

Tabla 1. Aumento de las ganancias de algunas de las principales empresas de fertilizantes del mundo

CompañíaBeneficios 2007 (US$) en millonesAumento con respecto a 2006
Potash Corp (Canadá)$1.10072%
Yara (Noruega)$1.11644%
Sinochem (China)$1.10095%
Mosaic (EEUU)$708141%
ICL (Israel)$53543%
K+ S (Alemania)$4202.8%

Si bien se está haciendo mucho dinero con los fertilizantes, para Cargill es tan solo un negocio secundario. Sus mayores ganancias provienen del comercio mundial de commodities agrícolas, el cual monopoliza en gran parte junto con algunas otras empresas gigantes. El 14 de abril de 2008, Cargill anunció que las ganancias que había obtenido del comercio de commodities en el primer trimestre de 2008 aumentaron un 86% con respecto al mismo periodo del año anterior. "La demanda de alimentos en las economías en desarrollo y de energía en todo el mundo está haciendo crecer la demanda de los productos agrícolas, a la vez que la inversión se ha enfocado en los mercados de commodities", declaró Greg Page, presidente de Cargill y uno de sus principales ejecutivos. "Los aumentos de los precios están alcanzando nuevas marcas y los mercados son extraordinariamente volátiles. En este contexto, el equipo de Cargill ha realizado un trabajo excepcional midiendo y evaluando el riesgo de los precios y manejando el enorme volumen de granos, semillas oleaginosas y otras commodities que circulan por nuestras cadenas de suministros para clientes de todo el mundo".[16]

La administración y la evaluación no son tan difíciles para una compañía como Cargill, con su posición casi monopólica y un equipo mundial de analistas que tiene las dimensiones de un organismo de las Naciones Unidas. En realidad, todos los grandes comerciantes de granos están logrando ganancias récord. Bunge, otro gran comerciante de alimentos, en el último trimestre fiscal de 2007 tuvo un aumento en sus ganancias de 245 millones de dólares, o 77%, con respecto al mismo periodo el año anterior. ADM, el segundo mayor comerciante de granos del mundo, experimentó un aumento del 65% en sus ganancias de 2007, llegando a un récord de 2.200 millones de dólares. Charoen Pokphand Foods, de Tailandia, es una importante empresa asiática; para este año anuncia un aumento impresionante de sus ingresos, que calcula en 237%.

Tabla 2. Aumento de las ganancias de algunos de los principales comerciantes mundiales de granos

CompañíaBeneficios 2007 (US$) en millonesAumento con respecto a 2006
Cargill (Canadá)$2.34036%
ADM (EEUU)$2.20067%
ConAgra (EEUU)$76430%
Bunge (EEUU)$73849%
Noble Group (Singapur)$25892%
Marubeni (Japón)$90*43%*

No está en esta lista Louis Dreyfus (Francia), un comerciante privado de commodities agrícolas, con ventas anuales que superan los US$ 22.000 millones, que no aporta información acerca de sus ganancias.

* Los datos son solo de la sección Agri-Maine de Marubeni

Las grandes firmas mundiales procesadoras de alimentos, algunas de las cuales actúan además en la comercialización, también se están llenando los bolsillos. Las ventas mundiales de Nestlé crecieron un 7% el año pasado. "Lo veíamos venir, así que nos protegimos comprando materias primas por anticipado", dice François-Xavier Perroud, vocero de Nestlé.[17] Los márgenes están subiendo también en Unilever. "Las presiones sobre los commodities han aumentado radicalmente, pero hemos logrado compensarlas con medidas en materia de precios adoptadas oportunamente y con los réditos permanentes que nos han dado nuestros programas de ahorro", dice Patrick Cescau, miembro del Directorio de Unilever. "No sacrificaremos nuestros márgenes ni nuestra participación en el mercado".[|8] Las empresas de alimentos no parecen estar sacando su tajada a costa de las grandes empresas de venta al público. El rey de los supermercados del Reino Unido, Tesco, dice que sus ganancias aumentaron un 12,3% con respecto al año anterior, un récord alto. Otros almacenes importantes, como Carrefour de Francia y Wal-Mart de los Estados Unidos, dicen que las ventas de alimentos son el principal factor que contribuye al incremento de sus ganancias.[19] La división mexicana de Wal-Mart, Wal-Mex, que maneja un tercio del total de ventas de alimentos en México, informó de un aumento del 11% en sus ganancias para el primer trimestre de 2008, mientras la gente hace manifestaciones callejeras porque no puede costearse más las tortillas.[20]

Parece que casi todos los actores empresariales de la cadena mundial de alimentos están ganando una fortuna con la crisis alimentaria. A las compañías de semillas y agroquímicas también les está yendo bien. Monsanto, la mayor firma de semillas del mundo, declaró que las ganancias generales aumentaron un 44% en 2007 con respecto al año anterior.[21] DuPont, la compañía mundial de semillas número dos, dijo que sus ganancias por la venta de semillas en 2007 aumentó 19% con relación a 2006, mientras que Syngenta, la empresa número uno de plaguicidas y número tres de semillas, obtuvo un 28% más de ganancias en el primer trimestre de 2008.[22]

Esos récords de ganancias no tienen nada que ver con algún valor nuevo que estén produciendo esas empresas y tampoco son ganancias inesperadas recibidas de algún brusco cambio de la oferta y la demanda. Es un reflejo del poder extremo que esas intermediarias han acumulado con la globalización del sistema alimentario. Íntimamente vinculadas con la formulación de las normas de comercio que rigen el sistema alimentario actual y con un estrecho control de los mercados y de los sistemas financieros cada vez más complejos a través de los cuales opera el comercio mundial, esas empresas están en una posición perfecta para convertir la escasez de alimentos en pingües beneficios. La gente tiene que comer, cualquiera sea el costo.

La imperiosa necesidad de cambiar las políticas

El telón de fondo de esta situación perversa del mercado alimenticio es el sistema financiero mundial, que en este preciso momento se tambalea en su endeble eje. Lo que el año pasado comenzó como una crisis localizada de préstamos hipotecarios en los Estados Unidos, se ha manifestado ahora en una situación en la que se ha tomado conciencia de que los emperadores del sistema financiero mundial no tienen ropas. La economía mundial vive en base a una deuda que nadie puede pagar. Mientras los banqueros centrales y los ejecutivos de Lear Jet tratan de improvisar parches para revertir la desconfianza, el mensaje subliminal es que el sistema está en bancarrota y nadie en el poder quiere tomar las riendas. Ni el FMI, ni el Banco Mundial, y del Grupo de los 8 en junio no esperemos mucho más que el oropel de las relaciones públicas. Es el mismo tema con los alimentos: una elite ideológica ha obligado a nuestros países a abrir drásticamente los mercados y dejar que rija el libre mercado, para que unas pocas megaempresas, inversionistas y especuladores puedan hacer mucho dinero. El neoliberalismo, acompañado de la corrupción galopante que azota a nuestros países y los sistemas comerciales, ha perdido todo viso de legitimidad en tanto ha causado estragos en el centro mismo de nuestras necesidades más básicas: la capacidad de alimentarnos. El ejemplo más aberrante de cuán fuera de lugar están esos ideólogos es que muchos están comenzando a reclamar abiertamente mayor liberalización del comercio como solución a la crisis alimentaria, y llegan incluso a proponer que se cambien las normas de la OMC para impedir que los países impongan restricciones a las exportaciones de alimentos.[23]

El presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, intentó convencer al mundo con su exhortación de establecer un "Nuevo Acuerdo" para resolver la crisis alimentaria. Pero el sonsonete de sus relaciones públicas, replicado entusiastamente por otros organismos, representa tan solo más de lo mismo: más liberalización del comercio, más tecnología y más ayuda. La crisis alimentaria actual es el producto directo de décadas del tipo de políticas que ahora debemos erradicar. Si bien es necesario aplicar medidas inmediatas para bajar los precios de los alimentos y hacer que los alimentos lleguen a quienes los necesitan, también es imperioso dar un giro radical en la política agrícola de manera que los pequeños agricultores de todo el mundo tengan acceso a la tierra y puedan vivir de lo que ella les da. Necesitamos políticas que apoyen y protejan a los agricultores, pescadores y otros sectores que producen alimentos para sus familias, para los mercados locales y para la gente de las ciudades, en lugar de un mercado de commodities internacional abstracto y un minúsculo clan de ejecutivos de empresas. Y necesitamos fortalecer y promover el uso de tecnologías basadas en el conocimiento y el control de quienes saben cómo hacer crecer los alimentos: las comunidades locales. Dicho de otra manera, necesitamos soberanía alimentaria, ya -del tipo de la que definen y dirigen los propios pequeños agricultores y pescadores.

En todo el mundo ha habido movimientos sociales que han estado luchando durante décadas para promover ese cambio de estrategia; pero en respuesta han sido desoídos y calificados de obsoletos -cuando no a menudo reprimidos violentamente-- por quienes detentan el poder. Si hay algún atisbo de esperanza en esta crisis, es que esta situación pueda revertirse. En algunos países los gobiernos ya están recurriendo a las organizaciones campesinas para trabajar con ellas en la reformulación de sus políticas agrícolas. Otros están comenzando a cuestionar el argumento fundamental de impulsar una mayor libertad de comercio. Los halcones neoliberales que están en la cima de la pirámide de la política alimentaria mundial han perdido la credibilidad que de alguna manera pudieron haber tenido alguna vez. Es hora de que salgan del camino para que las visiones de soberanía alimentaria y reforma agraria, que surgen de las bases, puedan ocupar su lugar y sacarnos de este lío infernal.


Por más información:

- FAO (Organización de las Naciones Unidas para la agricultura y la alimentación). Situación alimentaria mundial

- Financial Times. "The global food crisis", mapa intercativo, actualizado al 21 de abril de 2008

- Confédération Paysanne, " Les révoltes de la faim dans les pays du Sud : l'aboutissement logique de choix économiques et politiques désastreux", Comunicado de prensa, 18 a abril de 2008

- "UNCTAD official blames food crisis on structural adjustment programme", This Day, Lagos, 23 de abril de 2008, en: http://allafrica.com/stories/200804230375.html

- Sobre soberanía alimentaria: http://www.viacampesina.org y http://www.nyeleni2007.org

- Sobre agrocombustibles: número 53 de Biodiversidad, GRAIN, julio de 2007, en: http://www.grain.org/biodiversidad/?type=39


Notas:

- 1 Bloomberg, citado por la BBC, Londres, 14 de abril de 2008

- 2 "Action to meet Asian rice crisis", BBC, Londres, 17 de abril de 2008

- 3 Para ver informes diarios: http://www.riceonline.com En la medida que hay muchos exportadores asiáticos de arroz fuera de juego, los países necesitados de Asia y África se están volcando al mercado de EEUU, donde los precios están por las nubes.

- 4 Brian Halweil, "Grain harvest sets record, but supplies still tight", Worldwatch Institute, Washington, D.C. En: http://www.worldwatch.org/node/5539

- 5 Katarina Wahlberg, "Are we approaching a global food crisis?", World Economy & Development en Brief, Global Policy Forum, 3 de marzo de 2008

- 6 Entrevista a un experto en políticas alimentarias, Radio Francia Internacional, París, 20 de abril de 2008

- 7 "ONU: inflación en alimentos básicos", BBC, Londres, 22 de abril de 2008

- 8 Sinclair Stewart y Paul Waldie, "U.S. food producers, speculators square off", Globe and Mail, Toronto, 23 de abril de 2008

- 9 Ibid. "Why grocery prices are set to soar", Globe and Mail, Toronto, 24 de abril de 2008

- 10 Paul Waldie, "Why grocery prices are set to soar", op cit

- 11 Bill Quigley, "USA role in Haiti hunger riots", Znet, US, 23 de abril de 2008, en:

- 12 Banco Mundial, "Can the world market for rice be trusted", Box 1 on p. 52 de: "Philippines: Agriculture Public Expenditure Review," Technical Paper, Banco Mundial, Washington. D.C., 2007: En: http://go.worldbank.org/TGRSK19300

- 13 Postasa y fosfatos son dos de los principales ingredientes de los fertilizantes químicos.

- 14 David Ebner, "Saskatchewan: A lot more than wheat," Globe and Mail, Toronto, 11 de abril de 2008

- 15 John Partridge y Andy Hoffman, "China deal sends Potash soaring," Globe and Mail, Toronto, 17 de abril de 2008

- 16 "Cargill income up sharply in third quarter" World Grain, Kansas, 14 de abril de 2008

- 17 "Tightening belts", The Economist, Londres, 10 de abril de 2008

- 18 Jonathan Sibun, "Unilever profits surge despite price pressures", The Telegraph, Londres, 3 de noviembre de 2007, y, "Get set for more price hikes: Unilever chief", Business Standard, India, 16 de marzo de 2008.

- 19 Foo Yun Chee, "Major European retailers post higher profits for 2007", Reuters, 6 de marzo de 2008

- 20 Associated Press, "Wal-Mart de Mexico's 1Q profits rise 11 percent on higher sales, cost controls", 8 de abril de 2008

- 21 Monsanto Company, Informe anual, 2007.

- 22 DuPont, Informe anual 2007, y "Syngenta anuncia cifra negocio en progresión 28 por ciento primer trimestre", EFE, 22 de abril de 2008

- 23 Isabel Reynolds, "WTO should pressure food exporters - Mandelson", Reuters, 23 de abril de 2008

www.grain.org

Bolivia: Tres miradas post-referéndum.

El referendo por la autonomía de la Bolivia rica fractura en dos al país.

La victoria del "sí" en el referendum realizado ayer en Santa Cruz, y tras varios meses de tensiones por el abierto desafío, tres analistas reflexionan sobre las implicaciones de esta iniciativa, los poderes ocultos tras la convocatoria y sobre los nuevos retos a los que se enfrenta el gobierno de Evo Morales.

Apunta a desintegrar la región

Bolivia vive una situación crítica. Marcada por la aparición temprana del movimiento minero y los grupos trotskistas en 1952, la nación boliviana se caracteriza por tener un alto nivel de conflictividad y una clase dominante reducida. Desde mediados del siglo pasado, es una sociedad muy inestable pero con un potencial muy importante. Al igual que Ecuador y México, Bolivia posee una extendida cultura originaria dispuesta a reaccionar, de la que el presidente indígena Evo Morales es su expresión.

Sin embargo, al mismo tiempo que aparecen indicios de avance y progreso, emergen sectores muy vinculados a la estructura capitalista que no sólo se apoyan en núcleos de poder sino también en la población. Mientras Morales representa un avance para un importante sector de la sociedad que antes no tenía gas, la clase dominante, conocida por su historia de dominación fascista, no se ha quedado quieta y en Santa Cruz, la otra Bolivia, maneja el aparato productivo, así como el petróleo.

Se trata de una reacción de un aparato político que no sólo es boliviano, sino que responde a cierta presión imperialista para operar una ruptura en el Altiplano en contra de los movimientos de resistencia y emancipación. Las fuerzas opositoras están operando en una línea de confrontación no sólo con Morales sino también contra el gobierno de Hugo Chávez en Venezuela, donde ahora no existe la posibilidad de secesionismo. Así se apunta a romper un proceso de integración de los países de la región en favor del ALCA y en desmedro del ALBA, impulsado por Chávez, como del Mercosur.

Aunque algunos ahora hablan de desintegración, el temor es viejo. Guillermo Lora, el principal dirigente trotskista del Partido Obrero Revolucionario (POR) que conocí siendo estudiante, tenía una tesis en la que afirmaba que Bolivia no podía sobrevivir como país aislado. Si bien tenía potencia revolucionaria –señalaba Lora–, carecía de una salida al mar y de otras ventajas que poseía Argentina. Por eso, según Lora, el país andino debía unirse a la nación vecina.

Ahora, en cambio, lo que se discute es un intento de desintegración como parte de una política anticipatoria para impedir la integración latinoamericana. De llevarse a la práctica esta escisión, se dispararía una situación muy peligrosa que podría desembocar en un conflicto bélico y comprometer a toda América latina. Se trata de una estrategia de fortalecimiento de la derecha en la que Santa Cruz se ha ganado parte del apoyo de la población sobre la base de una situación confusa y masificada. No hay que olvidarse de los regionalismos de Yugoslavia y España que ahora son estimulados en el subcontinente. Si bien hay pensadores que creen que los autonomismos son necesarios, el proceso cruceño no es progresista, sino de carácter negativo.

Como indica Giorgo Agamben, en los últimos tiempos hubo un traslado de la violencia represiva de las dictaduras militares a otras formas de violencia que se ejercen tanto desde el Estado así como desde otros niveles –policía, sindicatos violentos y matones–. En Bolivia, estamos viviendo una nueva forma de represión que apunta a paralizar o crear inseguridad en momentos en que resurgen las manifestaciones de los pueblos originarios y otros sectores sociales

...por Hugo Calelo, Doctor en Filosofía en la Universidad Nacional de Venezuela y profesor titular de Sociología, UBA.

Lo viejo se resiste a morir, y mata

La consulta inconstitucional organizada por las autoridades departamentales de Santa Cruz de la Sierra se inscribe en un contexto más amplio de cuestionamiento de la legitimidad de la autoridad de Evo Morales, donde la cuestión de la autonomía es tomada como el eje vertebrador de una contestación anticonstitucional del mandato que ejerce el presidente de la nación boliviana.

La violencia, dolorosa como siempre por sus consecuencias, es un efecto deseado de esta estrategia sediciosa, un objetivo parcial en la escalada de los perdedores de las últimas, limpísimas elecciones presidenciales y de la Asamblea Constituyente. Lo que persiguen no es la autonomía de Santa Cruz de la Sierra ni de los departamentos sudorientales del país en su conjunto, sino restaurar el orden previo al derrumbe del sistema político vigente en el país hasta la victoria del MAS: la autonomía sólo se agita para decir que “nadie que esté en el Palacio del Quemado en La Paz que no seamos nosotros podrá gobernar esta mitad de Bolivia”. No estaríamos asistiendo a este reclamo si en La Paz no se hubiera roto la “normalidad” excluyente de la alternancia de las coaliciones vertebradas en torno de la banzerista Acción Democrática Nacionalista o del Movimiento Nacionalista Revolucionario de “Goni” Sánchez de Losada: ése es el “nosotros” que expresa la sopa de letras de las siglas de fantasía que constituyen el llamado “Comité Cívico” y los partidos opositores en La Paz.

El egoísmo económico es el paraguas que cubre el conjunto de las demandas de las elites políticas desplazadas por el ascenso electoral del MAS y sus fuerzas aliadas y de las clases dominantes que temen que las reformas impulsadas por Evo cobren carácter duradero y permitan la emergencia de un nuevo consenso (hablar de hegemonía en un contexto tan fluido nos pondría en el terreno de las conjeturas más irresponsables) que haga definitivo su desplazamiento.

Las condiciones para que un sector político juegue con la idea de la secesión de una nación de América del Sur tendrían muchas menos posibilidades de existir si no hubiera un intento pertinaz de deslegitimación del gobierno de Evo Morales por parte del gobierno actual de los EE.UU. Como no es dable esperar que esa pretensión ceda antes de que se extinga el mandato de George W. Bush y sus neoconservadores revolucionarios, se vuelve cada día más importante la reafirmación por parte de los países vecinos de que la unidad constitucional de Bolivia es un bien común sudamericano y de que la voluntad de defenderlo no consentirá aventuras como las que proponen los personeros del ancien régime del Altiplano.

...por Gabriel Puricelli, Co-coordinador del Programa de Política Internacional, Laboratorio de Políticas Públicas.

Los dilemas de Evo

La derecha sólo respeta la legalidad cuando le favorece. La historia de nuestra América lo ha demostrado mil veces. La pulseada que hoy sacude a Bolivia no es una excepción.

El referéndum autonómico de Santa Cruz es sólo la punta del iceberg. Gravísimo error sería limitar el debate a una cuestión leguleya. Es un secreto a voces que la burguesía de la “Medialuna”, blanca, racista, lumpen y dependiente, se propone voltear a Evo Morales. No está sola. Es asesorada y dirigida por el embajador norteamericano Philip Goldberd (quien trabajó entre 1994 y 1996 en Kosovo...). La CIA aplica en Bolivia un plan previsible. Combina el secesionismo de Kosovo, la guerra psicológica y el fogoneo a la contrarrevolución interna como ayer lo hizo en el Chile de Salvador Allende y hoy lo hace en la Venezuela de Chávez. Goldberd implementa un esquema de manual. Utiliza fundaciones como la National Endowment for Democracy (NED), la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (Usaid) y otros organismos para transferir dinero a ONG “independientes” y grupos de derecha, exactamente igual que en Venezuela. Desde 2005 la Usaid dio 120 millones de dólares al año a la oposición supuestamente “democrática”.

La plaza central de Santa Cruz está repleta de jóvenes mormones –camisa blanca, rubios, ojos celestes– que apenas hablan español y alertan contra “el demonio”... Sugerirle a Evo Morales que en ese contexto se siente a dialogar mansamente con esta burguesía guerrera, financiada por EE.UU., no sólo es poco realista y escasamente pragmático. Es, sencillamente, suicida.

Como el mismo Morales reconoció en una entrevista que le hicimos en La Paz en marzo de 2008, el MAS ha llegado al gobierno, pero no tiene el poder. Precisamente de eso se trata. Si se pretende transformar a fondo la sociedad boliviana no puede eludirse el problema del poder, bajo el riesgo de perderlo todo.

El dilema actual de Evo y el MAS consiste en saber si se puede frenar a la derecha haciéndole concesiones o es preferible confrontar y avanzar en el proceso. La respuesta es compleja pues el gobierno boliviano no es homogéneo. Está tironeado entre dos polos: la opción de los consejeros moderados (donde se inscriben algunos funcionarios de la vieja clase política, hoy devenidos progresistas, y algunos académicos que han acompañado el proceso) y la opción de sus militantes y bases sociales más radicales. Estos últimos proponen avanzar de modo radical en el proceso de reformas hasta quebrar el pacto implícito que maniata al gobierno y lo va debilitando lentamente. Si esta opción terminara predominando, Evo debería no sólo profundizar el enfrentamiento con la “Medialuna”. También debería imponer el control de precios para frenar la inflación (consigna que, según hemos podido escuchar de manera directa, sus propias bases le han sugerido a grito pelado en algunas manifestaciones) y acelerar el control total y no sólo parcial de los recursos naturales.

Queda escaso tiempo para decidir entre ambas alternativas. La historia es cruel y no perdona las indecisiones. Los pueblos postergados, humillados, explotados, están a la expectativa. Bolivia vive horas decisivas. El desenlace repercutirá en toda la región, desde Venezuela hasta Argentina.

...por Néstor Kohan es Docente de la UBA. Coordinador del Colectivo Amauta-Cátedra Che Guevara.

www.pagina12.com.ar

Hambruna global.

...por Carlos Taibo

En las últimas semanas son varias las instancias internacionales que lo han anunciado: debemos prepararnos para una hambruna generalizada que se apresta a cobrar cuerpo en muchos de los países del Sur. No estamos hablando —conviene precisarlo— de ocasionales revueltas del hambre como las que hemos conocido en un puñado de países en los dos últimos decenios. Lo que se barrunta en el horizonte es un peligro muy serio que se dispone a amenazar a sociedades enteras en muy diversas regiones del globo.

A decir verdad, y por una vez, escarbar en las causas de lo que se nos viene encima parece razonablemente fácil. La lógica depredadora del capitalismo reclamó decenios atrás que muchas de las economías de los países del Tercer Mundo experimentasen una rápida reconversión en provecho del monocultivo, de la que el último botón de muestra es el empleo de buena parte de las capacidades para la generación de agrocarburantes. De resultas, y aunque esto a menudo se olvide, las tradicionales agriculturas de subsistencia empezaron a desaparecer, siempre sobre la base de que los productos que habían generado de siempre podrían adquirirse merced a los ingresos, que se anunciaban suculentos, derivados del monocultivo mencionado. Sabido es que, si esos ingresos han beneficiado a alguien —dejemos ahora de lado a las empresas foráneas—, ese alguien lo han configurado las elites dirigentes de los países pobres, casi siempre endilgadas con la perspectiva de trasladar sus ganancias hacia las economías opulentas del Norte. Basta con echar una ojeada, en lo que se refiere al problerma de fondo, a los estudios que dan cuenta de cuál es el porcentaje, exiguo, del precio de venta de un kilo de café que corresponde al campesino productor.

En un planeta en el que lo rige casi todo el beneficio descarnado, que debe obtenerse, por añadidura, en el período de tiempo más breve, no era difícil augurar lo que se avecinaba, tanto más cuanto que a la lógica invocada se han sumado el incremento en el precio de las materias primas energéticas y la demanda creciente que llega de países como China y la India. En los últimos años, y al calor de eso que hemos dado en llamar globalización, las grandes empresas transnacionales de la alimentación han movido sus peones con notable inteligencia y no menos notable falta de escrúpulos, como lo testimonian, por cierto, muchas de las políticas proteccionistas que siguen aplicando Estados Unidos y la Unión Europea. Han conseguido imponer en muchos lugares sus semillas y obligar a agricultores exhaustos a adquirirlas cada año. Han ido substrayendo, por otra parte, elementos centrales del conocimiento agrícola tradicional para, en forma de patentes, impedir en los hechos su empleo por quienes eran los descendientes de los genuinos inventores.

Pero, por encima de todo, y conforme a la regla general del sistema, las transnacionales que nos ocupan han empezado a elevar sensiblemente los precios de los productos, algo que se puede palpar, también, en los países ricos. El efecto final lo tenemos —y valga la ironía terminológica— sobre la mesa: son muchos los habitantes del Sur del planeta que carecen de recursos para adquirir los alimentos más elementales, en un teatro en el que, merced al expolio ejercido por el sistema que padecemos, hace tiempo que los campesinos locales perdieron la posibilidad de producirlos.

Si el escenario que acabamos de mal describir invita, claro, a la indignación, no otra cosa que ésta se impone a la hora de evaluar la reacción que empieza a despuntar en algunos de los gobiernos de los países ricos, y entre ellos el español. La respuesta no es otra que un incremento de las sumas destinadas a permitir la adquisición de alimentos por los países más acuciados por el problema (y ello cuando tal incremento se produce, toda vez que en el caso de EE.UU. parece que las autoridades no contemplan en modo alguno semejante posibilidad, con lo cual, y en los hechos, la ayuda alimentaria que dispensa la principal potencia del planeta se apresta a reducirse). El lector incauto se preguntará por qué lo anterior me parece indignante. La razón es, sin embargo, sencilla: nadie parece dispuesto a mover un dedo para poner freno a la rapiña asumida por las grandes empresas transnacionales, beneficiarias directas, una vez más, de las ayudas mentadas, que se destinarán a comprar alimentos que se pagarán a los precios fijados por aquéllas. La trastienda conceptual de semejante inacción no es otra que la que proporciona la idea de que las reglas del mercado son sacrosantas, incluso en aquellos casos en los que es fácil certificar que colocan en las puertas de la muerte a muchos seres humanos…

www.rojoynegro.info

Acció pública, benefici privat.

...per Pasqual Requena

De vegades vénen ganes de plantejar-se de forma seriosa si la política és un territori de pas -territori incopsable, misteriós, on tot és possible, segons la màxima tòpica- des del qual es pot treballar i millorar l’estat general de les coses per al món futur, o més bé si... “de pas que estic en política vaig a preparar el meu futur per a millorar-lo en general”.

En dates recents s’han conegut els casos de Cristina Garmendia, d’Eduardo Zaplana i de David Taguas.

La primera ha arribat al Govern espanyol per a fer-se càrrec del ministeri de Ciència i Innovació des d’una privilegiada posició en el món empresarial (pertany al nucli de comandament de la CEOE i a la Fundación Botín, i també és assessora de l’escola de negocis ESADE i de diverses universitats privades), i hauríem de suposar que com a ministra no actuarà en benefici d’eixe univers privat del que procedeix sinó en favor del més estricte interès comú i públic, que majorment és el de les institucions universitàries, investigadores i científiques de titularitat pública.

D’Eduardo Zaplana poca cosa caldria assenyalar, perquè és el personatge més conegut de tots tres, i el seu pas de portaveu de grup parlamentari a delegat de Telefònica per a Europa probablement no sorprèn ningú, ja que és el destí lògic de qui anhelava enriquir-se però ara mateix és conscient que ja no pot rascar bola en política.

El cas més aparatós és el de David Taguas, que després de ser el cap de l’Oficina Econòmica de La Moncloa (val a dir: assessor econòmic del president del Govern) amb categoria de Secretari d’Estat, i d’haver format part de la selecta Comissió Delegada del Govern per a Afers Econòmics, va a convertir-se en president de l’associació que aglutina les majors empreses constructores de l’Estat espanyol. Potser algun malintencionat dirà que això és més o menys com ser l’encarregat de la cova d’Alí Babà. Recordem que prèviament Taguas haurà tingut múltiples ocasions d’intervenir, en raó de la seua responsabilitat política, d’una manera o d’una altra, amb un grau d’implicació o amb un altre, en projectes i acords que afectaven les mencionades empreses i, és clar, els seus interessos privats.

Ningú dels tres, com és ben sabut, és la dona del Cèsar i ningú dels tres no ha de donar compte a ningú dels seus actes mentre complesquen la llei. Però el favor que fan a les conviccions democràtiques és ben flac i, sobretot, la confiança de la ciutadania en una gestió transparent, neutral, justa i socialment equilibrada, queda en situació molt delicada.

No són els únics casos de polítics o executius importants que oscil·len entre la política i els negocis d’altura en profitosos viatges d’anada i tornada, però sí són els més recents. Per cert, mentre Zaplana ha fet la seua carrera en el PP, Garmendia i Taguas pertanyen a l’òrbita del PSOE.

Hi haurà qui aplaudirà aquestes maneres de procedir; per exemple, la gent que té una visió economicista de la política y de l’esdevenir de la societat. Hi haurà qui, amb esperit generós i sentint empatia cap a aquestes pobres persones, adduirà: “I com es guanyaran la vida, quan abandonen la política?”

El cas de David Taguas està pendent d’una declaració legal que faça compatible la seua nova dedicació amb la passada funció política. Però diga el que diga l’actual legislació sobre incompatibilitats, des de la ferma convicció de ciutadania responsable no podem sinó rebutjar aquests comportaments.

www.barriodelcarmen.net

Centros de Internamiento de Extranjeros (CIES): peor que cárceles.

Marta es una joven boliviana que nos contó su experiencia de 39 días dentro del Centro de Internamiento de Extranjeros de Aluche. Le pidieron los papeles en la calle y ella no tenía papeles, por lo que le llevaron a la comisaría y después de 72 horas, un juicio rápido para expulsarla. Este es el inicio de una película de terror, una pesadilla. Sin embargo no es ficción, es una realidad que está pasando todos los días al lado de nuestras casas, en nuestro barrio.

Estuve el año pasado 39 días. Me llevaron a las 11 de la noche a un lugar lleno de rejas, con cámaras. Cuando llegué había mujeres en el suelo con colchonetas. No había camas, ya que no cabían para todas. Pedí, por favor, llamar por teléfono y me dijeron que no se podía usar el teléfono. Yo tenía que avisar a mi hermano que me habían traído a este lugar.

Por la mañana volvía a pedir llamar por teléfono y me explicaron que estaban de reformas y no había teléfonos conectados. Ya por la noche habilitaron tres teléfonos e hicimos colas hasta las once de la noche para poder hablar por teléfono con mis familiares, cada una cinco minutos, nada más.

Tampoco podíamos ducharnos cuando queríamos. No teníamos jabón. Alguien tenía una barra de jabón para lavar la ropa y lo partimos en trocitos para poder limpiarnos. La policía nos negaba productos de limpieza porque decían que nos podíamos intoxicar y hacernos daño con ellos. Como nos llevaron allí con lo puesto no teníamos ropa, con lo que nos prestábamos ropa limpia una a otra.

Para ir al baño teníamos que arremangarnos los pantalones, ya que el agua caía del techo, de las tuberías, y el suelo estaba lleno de agua sucia. En las duchas pasaba lo mismo, había agua estancada que nos llegaba hasta las rodillas, por lo que mucha gente ha salido con hongos y todo tipo de enfermedades de la piel.

Pasábamos mucho frío. Teníamos colchonetas de plástico para dormir, pero no teníamos mantas.

La comida estaba asquerosa. Muchas veces nos ponían espaguetis con algo de tomate o filetes de pollo completamente blancos y siempre sin sal. En los treinta y nueve días que estuve allí sólo comí con sal tres veces. Decían que la sal nos hacía daño, aunque parece que las cucarachas que aparecían en la comida, o el pan y el arroz completamente negro no nos tendría que hacer daño.

No había un médico regular, sólo pasaba consulta los lunes, miércoles y viernes. Hacíamos cola para ir al médico y, si se acababa el horario, nos tomaban nota para el siguiente día. El paracetamol era la única medicina. Si estoy perdiendo a mi bebé (una compañera estaba embarazada y muy enferma), toma paracetamol; si tengo cistitis, toma paracetamol...

Abusos sí hay, había chicas que trabajaban en la prostitución y los policías las llamaban y ellas se iban con ellos, no se a dónde, luego volvían. Estas chicas debían pensar que con eso les iban a tratar mejor y por eso se sometían.

Sufríamos insultos, agresiones.... Si alguien reclama, abre la boca o contesta, nos decían que nos iban a deportar al día siguiente. Esto me pasó a mí. He visto cómo el director pegaba a un chico y yo, impotente, sin querer, me salió el decirle que así no debía ser la ley, ¿por qué le pegan? Estuve un día entero encerrada en una celda.

En el tiempo que estuve hubo un chico que pasó tres semanas en una celda, no salía ni a ducharse. Le daban la comida por un hueco y luego sellaban para que nosotras no miráramos Nosotras intentábamos pasar galletas por debajo de la puerta para que pudiera comer. Pedí permiso para hablar con la trabajadora social y le conté el caso del chico encerrado para ver si podía hacer algo, al menos que comiera decentemente y se pudiera duchar. Ella dijo que no podía hacer nada.

Para volverse loca

Un día tuvimos una visita de Parlamentarios de la Unión Europea. Antes de la visita nos aleccionaron diciendo que no dijéramos nada. Yo quería hablarles y preguntarles si la ley nos prohíbe comer decentemente y con sal, o desayunar con azúcar. Perro no me atreví a hablar por miedo a que cuando se fueran los parlamentarios nos pegaran y encerraran. Nadie se atrevió a hablar.

En la parte de las chicas está el calabozo de los chicos. Por eso nosotras escuchábamos cómo les pegaban. Escuchábamos sus gritos. Era tremendo, era para volverse loca. Desde la mañana a la noche esperando y, cuando llegaba la noche, encerradas, pasando frío, sin poder ir al servicio (no teníamos servicio en las habitaciones y había que pedir permiso para poder ir). Había que pedir permiso para todo, ir al lavabo, comer, telefonear, ducharse...

Teníamos derecho a recibir visitas, pero eran sólo cinco minutos. No podíamos tener contacto físico, teníamos que estar con las manos atrás. Siempre con un policía vigilando lo que hacías, lo de decías. Lo mismo pasaba cuando hablaba por teléfono.

Cuando yo llegué al CIE no sabía que existía ese lugar, no tenía ni idea. Y ahora, que lo conozco, me da pena de la gente que sigue allí, pienso que están pasando lo mismo que he pasado yo, o incluso peor, ya que a las chicas solían tratarnos mejor, al menos no nos pegaban.

Y luego pasaron los 39 días y me llevaron al aeropuerto (el máximo para poder estar en estos centros son cuarenta días) tal y como estaba, con la ropa con la que me cogieron en la calle y nada más. Tenía dinero en el banco pero no me dejaron sacarlo. Nos vamos sin dinero. Y lo peor es que no nos dejan ni en nuestra ciudad. Yo soy de Bolivia y me podían haber dejado en Argentina, Brasil... en cualquier lugar de Latinoamérica. Y, ¿qué hago yo para llegar a mi casa sin ropa, sin dinero, sin comida? Yo tuve suerte y pude quedarme aquí, pero conozco de casos en que les han dejado a miles de kilométros de su casa, ya que nos meten en el primer avión que salga para el continente, apurando el plazo de los cuarenta días.

Me alegro de que ahora se esté reivindicando la situación en estos centros. Si no conseguimos cerrarlo, al menos que la gente tenga derecho a comer bien, a dormir, a medicinas y no como ahora, y encima con la huelga de hambre, yo no concibo esa huelga de hambre con el hambre que pasé allí. Mucha gente decía que prefería estar en la cárcel para no estar en el CIE, donde no se puede ni ver la luz del día. Todo estaba oscuro y lleno de cámaras (incluso en el servicio). Todo se escucha, todo se sabe. Yo no quiero volver ahí, y no se lo deseo a nadie...

¿Qué son los CIES?

En España hay diez CIES, creados por la Ley de Extranjería del año 85 y dependen del Ministerio del Interior. Son centros de retención de extranjeros, de inmigrantes en situación irregular que estén en proceso de repatriación. Según la ley, la persona sólo deberá ser retenida durante el tiempo estrictamente imprescindible para la práctica de su expulsión, y con un máximo de 40 días.

La única falta que han cometido las personas para ser internadas en los CIES es una falta administrativa (estar en situación irregular). No tienen un carácter penitenciario, ya que no ha cometido ningún delito y no tiene condena, de lo contrario estaría en la cárcel.

En diciembre de 2007, un informe encargado por el Parlamento Europeo sobre la situación de las CIES en los países miembros denunciaba las pésimas condiciones de los centros españoles tras visitarlos, con un «desproporcionado sistema carcelario, mala instalaciones, insalubridad, casos de malos tratos y abusos, falta de atención jurídica y sanitaria».

Por todos estos motivos, desde la Asociación de Vecinos de Aluche queremos, en primer lugar, informar a todo el barrio de lo que está sucediendo. No podemos taparnos los ojos, mirar para otro lado, pensando que lo que ocurre tras esas vallas no nos interesa, no va con nosotros, ya que tenemos papeles... Somos un barrio con tradición de lucha por nuestros derechos democráticos y no podemos quedarnos quietos con esta situación. Por eso convocamos conjuntamente con otras organizaciones y asociaciones la manifestación del pasado 12 de abril en nuestro barrio y seguiremos luchando para que no nos arrebaten estos derechos democráticos, ya se tengan papeles o no.

www.rebelion.org

Audios relacionados:

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Sin Fronteras por el cierre de los CIES

Huelgas de hambre en los CIE de Bélgica

Los Centros de Internamiento de Extranjeros en Austria

Revueltas en los Centros de Internamiento de Extranjeros en Francia

Laboratorios del Pentágono injertan chips en insectos para el espionaje.

Mientras criminaliza a Venezuela presentándola como un país interesado en el espionaje internacional e intenta adelantar la campaña contra el satélite Simón Bolívar, la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada (DARPA) del Pentágono -la misma que creó la Internet- anunció oficialmente sus avances en proyectos para lograr insectos híbridos que se están utilizando en misiones de vigilancia. DARPA ha logrado desarrollar varios tipos de cyborg -organismos mitad biológicos y mitad técnicos-, desde los cuales logran controlar totalmente la locomoción de algunos insectos, insertando minúsculos chips de reconocimiento en las larvas. Cuando el insecto es adulto puede ser utilizado para espiar conversaciones, detectar explosivos o realizar misiones de vigilancia, de modo teledirigido.

De acuerdo con el comunicado firmado por Amit Lal, el gerente principal del proyecto HI-MEMS (Híbridos-Sistemas Micro Electrónico Mecánicos) de DARPA, “se utilizan las orugas y las pupas de los insectos. Dado que en la mayoría de los de los insectos el desarrollo de tejidos se produce en las últimas etapas de la metamorfosis, el tejido alrededor del implante tiende a sanar rápidamente y se forma un tejido-máquina fiable y estable. El objetivo de los MEMS en el interior de los insectos es controlar la locomoción de acuerdo con trayectorias prefijadas, que pueden ser controladas por GPS, controladores ópticos o señales de ultrasonido emitidas desde un control remoto”.

“Los cyborgs -añade la nota, que puede leerse en la página web www.darpa.mil- podrían llevar uno o más sensores, como un micrófono o un sensor de gas, para transmitir la información reunida a su destino. Los derivados de las tecnologías HI-MEMS permitirán muchas capacidades robóticas a bajo costo, impactando en el desarrollo de futuros sistemas de defensa autónoma” (léase espionaje).

Ya este tipo de dispositivo ha sido utilizado en protestas contra la guerra en Iraq para vigilar a los manifestantes, de acuerdo con una denuncia que publicó The Washington Post el pasado 10 de octubre de 2007, en un artículo titulado “¿Libélulas o insectos espías?”

www.voltairenet.org

¿Solo el 10% del dinero que circula en el mundo es real?

¿Es posible que solo el 10% del dinero que circula en el mundo sea real? ¿Es posible que la mitad de la riqueza del planeta esté en manos de únicamente 400 familias? ¿Sabes que con todo el dinero que pagas por tu hipoteca el banco podría comprarse dos casas?

Si quieres aprender una lección básica de economía financiera en tres minutos, no tienes más que ver el siguiente fragmento de la película Concursante (Rodrigo Cortés, 2007):



www.letra.org

Al circuito de F1 por la ciudad de Valencia.

A estas alturas de la película os suponemos informados acerca de que nuestra ciudad acogerá anualmente, al menos en siete ocasiones, una carrera de coches de Fórmula 1, a desarrollar en un circuito urbano por los barrios del litoral de Valencia.

Desde el momento mismo en que el proyecto empezó a fraguarse, y a pesar de la velocidad con que ha ido convirtiéndose en realidad (¡ya querríamos esta celeridad para tantos y tantos asuntos todavía pendientes en nuestros barrios!) nuestra Asociación, mediante su participación en la Comisión del Litoral de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Valencia, se puso a trabajar sobre el tema.

Como es evidente un acontecimiento de estas características, que implica la construcción de un circuito en zona urbana, tiene múltiples implicaciones: económicas, urbanísticas, medioambientales, etc.

¿Estamos bien informados sobre los intereses últimos que se esconden detrás de todo este gran proyecto? ¿Sabemos quienes se benefician y quienes nos conformaremos con padecer sus consecuencias más negativas? ¿Cuál ha sido la participación ciudadana en un tema con tanta implicación sobre el presente y futuro de la ciudad? ¿Llevamos tanto años los vecinos pidiendo una carrera de estas características o, más bien, esto ha sido un montaje de unos cuantos, aprovechando el tirón de supuestos héroes-deportistas patrios, sabiendo venderlo adecuadamente? ¿Sabemos que para llevar adelante este proyecto ha habido que vulnerar, excepcionalmente, unas cuantas leyes autonómicas y nacionales?...

Por su parte, ¿de verdad la ciudad, y en especial los barrios del marítimo, van a acoger el circuito o éste se va a imponer como un imperativo en aras de un supuesto interés general? ¿Quién determina el interés general? ¿Nos acordamos del chantaje en plena campaña electoral (sólo habrá carrera si gobierna el P.P.)?

Los interrogantes son muchos, y para algunos no es difícil encontrar respuesta si buscamos más allá de los grandes medios de comunicación, encontrando los nombres y apellidos de los principales beneficiados, aquellos que forman parte del entramado económico-financiero- que gira en torno al ladrillo, en connivencia con el poder político y mediático desde hace ya bastantes años y que con tanta eficacia han sabido "vender" sus proyectos (¿Cuántos años lleva Rita?).

Con ánimo de sintetizar os apuntamos resumidamente las razones esgrimidas CONTRA EL CIRCUITO URBANO DE FÓRMULA 1 por el colectivo Fórmula Verda, formado por asociaciones vecinales y medioambientales y que recibe el apoyo expreso de nuestra Asociación en todo su trabajo y manifestaciones:

- PARTICIPACIÓN CIUDADANA: Ante la forma como las autoridades locales y autonómicas han gestionado el circuito (sumisa ante las exigencias de los patronos del millonario negocio de la F1 y sorda ante las reivindicaciones de los ciudadanos y la mera y constitucional solicitud de información), se reivindica la participación ciudadana a favor de la democracia.

- INFRAESTRUCTURA y SEGURIDAD: Existe un circuito para competiciones reglamentarias de coches y motos en Cheste, con altas especificaciones técnicas, capacidad y seguridad de las instalaciones. Éste podría adecuarse y mejorarse para tener un escenario permanente y de primer orden en un deporte de la importancia de la F1. Además los riesgos de la F1 para pilotos, técnicos, público y entorno, se multiplican cuando las competiciones se realizan con trazados sobre tramas urbanas y se incluyen infraestructuras provisionales. Basta con recordar las declaraciones de Alonso en un primer momento, contrarias al circuito urbano.

- ECONOMÍA: Los elevados costes (a pagar por todos los ciudadanos) de un trazado urbano sometido a las exigencias técnicas del circuito con unas instalaciones provisionales, injustificables en una ciudad que sigue teniendo importantes déficit en servicios públicos básicos como el transporte, la educación y la salud.

- URBANISMO: El circuito, impulsado desde la iniciativa privada, responde a modelos de movilidad urbana (sustentados en el uso intensivo del coche privado con los correspondientes consumo energético y contaminación ambiental), desconoce el Plan General de Ordenación Urbana, afecta zonas habitadas y áreas verdes de la ciudad (el cauce del río Turia) y contradice y condiciona radicalmente los importantes proyectos de Dársena verde (del Ayuntamiento) y de La Mar de tots (del Gobierno central) con positivos componentes ambientales, culturales y recreativos. Es decir, es incompatible con el desarrollo equilibrado y sostenible del frente marítimo y sus principales proyectos urbanos y del conjunto de la ciudad. Por su parte, simboliza la ciudad heredada del desarrollismo del siglo XX, cada día más inhabitable por la congestión, la contaminación y los crecientes desequilibrios sociales, que es necesario superar con propuestas innovadoras a nivel político, social, ambiental y tecnológico.

- MEDIO AMBIENTE: El circuito es una escandalosa apología del vehículo privado, a través de los coches de F1, caracterizados por consumos y emisiones desaforadas, cuando está comprobado que el tráfico rodado es el mayor responsable de la contaminación en las ciudades. Es un contrasentido absoluto en las metas aprobadas en la UE para 2020, con efectos no sólo a nivel local, sino autonómico y estatal.

- CULTURA URBANA: La carrera es una flagrante apología de la velocidad y un desprecio a la cultura no sólo urbana, sino también humana a comienzos del siglo XXI, cuando los políticos y técnicos más conscientes y avanzados de Europa y todo el mundo están fomentando la tranquilidad, amabilidad y sostenibilidad de las ciudades con la calma del tráfico (potenciando el transporte público y restringiendo el uso del vehículo privado) y la defensa del espacio público.

Y desde nuestra Asociación seguiremos trabajando, desde lo pequeño, con nuestras limitadas fuerzas,... pero con la dignidad suficiente como para reivindicar, al menos, nuestro derecho a protestar y a plantear modelos de ciudadanía y de hacer ciudad alternativos.

Revista Perifèria nº7
Amigos de la Malva

www.barriodelcarmen.net

El gobierno boliviano anuncia la nacionalización inmediata de tres petroleras y una compañía telefónica.

El presidente de Bolivia, Evo Morales, nacionalizó hoy por decreto tres petroleras, participadas por inversores británicos, peruanos y alemanes, y una compañía telefónica filial de la multinacional italiana Telecom. Con los decretos promulgados por Morales en un acto multitudinario en la Plaza Murillo de La Paz, el Estado boliviano pasa a controlar el 50% más uno de las acciones de Chaco, del grupo British Petroleum, y de Transredes, participada por la británica Ashmore y la anglo-holandesa Shell. Además, el Estado también adquiere el cien por cien de la propiedad de la Compañía Logística de Hidrocarburos, que estaba en manos de inversores peruanos y alemanes, y de la telefónica Entel, filial de Telecom. La derecha ha anunciado su repulsa por estas medidas de carácter socialista.

Los anuncios hechos por el mandatario coinciden con el segundo aniversario de la nacionalización de los hidrocarburos que él mismo decretó el 1 de mayo de 2006 y que, para los críticos, es una simple reforma tributaria.

La negociación para recuperar el control de las tres petroleras mencionadas y de otra gestionada por una filial de la hispano-argentina Repsol YPF comenzó hace varios meses, pero el plazo definitivo para concretar ese proceso vencía en la medianoche de ayer.

Minutos antes de dar a conocer las nuevas nacionalizaciones, el Gobierno de Morales y ejecutivos de Repsol YPF firmaron un contrato por el que el Estado boliviano recuperará la mayoría accionarial de su filial Andina, cuya administración y gestión será compartida.

La sorpresa de la jornada fue la nacionalización de la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (Entel), participada en un 50% por Telecom. En enero de 2007 Morales anunció la nacionalización de Entel, pero las negociaciones se estancaron después de que la multinacional italiana presentara una demanda de arbitraje ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias de Inversiones (CIADI), que Bolivia abandonó el año pasado.

www.insurgente.org