sábado, 25 de octubre de 2008

Admitida a trámite la denuncia contra Peugeot por la publicidad sobre emisiones de CO2.

El Juzgado de lo Mercantil número 6 de Madrid ha admitido a trámite la denuncia presentada por Ecologistas en Acción y Unión de Consumidores de España-UCE por no incluir en su publicidad la información relativa a las emisiones de CO2 de forma “al menos tan visible como la información principal”, tal y como establece el Real Decreto 837/2002 por el que se regula la información relativa al consumo de combustible y a las emisiones de CO2 de los turismos nuevos. La denuncia fue presentada por la campaña publicitaria correspondiente a los modelos Peugeot 407 Hdi y Peugeot 407 SW Hdi, donde se utiliza el slogan “Cada vez son más los que contaminan menos” para promocionar dos vehículos cuyos niveles de contaminación se encuentran entre los 140 y los 226 gr. de CO2/km, muy por encima del límite previsto por la Unión Europea que establecerá unas emisiones medias máximas de 130gr CO2 /km.

Ambas organizaciones presentaron también denuncias administrativas contra otras 10 marcas de coches (ver anexo) ante el Ministerio de Industria, Instituto Nacional del Consumo, Ministerio de Sanidad y Consumo, Dirección General de Consumo del Gobierno de Aragón y la Agència Catalana de Consum. A raíz de estas denuncias, algunos de los fabricantes han comenzado a incluir la información relativa a las emisiones de CO2 con mayor tamaño y de forma más visible en su publicidad, e incluso la General Motors ha asumido que su publicidad no se ajustaba a la legislación: “[...] una vez analizada la publicidad de nuestro vehículo [...] es cierto que la publicidad no se ajusta a lo dispuesto en [...] el Real Decreto 837/2002 [...]. En consecuencia vamos a proceder a modificar nuestra publicidad relativa [...] a los turismos distribuidos por nuestra compañía”.

A pesar de todo, algunas compañías no han hecho sino afirmar que no tienen intención de rectificar, empleando para ello argumentos inverosímiles.

Actualmente, la mayoría de los anuncios la información relativa a las emisiones de CO2 continua apareciendo en letra minúscula, en ocasiones imperceptible, mientras que los fabricantes emplean términos como “ecológico” o “respetuoso con el medio ambiente” en coches con elevados niveles de emisión. Además algunas marcas ni tan siquiera incluyen en sus anuncios los datos relativos a las emisiones de gases contaminantes.

Tanto Ecologistas en Acción como la Unión de Consumidores de España - UCE consideran que nos encontramos ante un claro caso de publicidad ilícita que supone un alto grado de cinismo por parte de los fabricantes de vehículos, de ahí que ambas organizaciones tomaran esta iniciativa conjunta. No sólo se está incumpliendo la legislación vigente, sino que esta publicidad supone una clara manipulación e instrumentalización de los valores medioambientales y genera un elevado nivel de confusión en los consumidores que pueden llegar a asociar la conducción de un vehículo a motor con la protección del medio ambiente.

Ecologistas en Acción y UCE avisan de que tomarán nuevas iniciativas en la denuncia de compañías que siguen incumpliendo la normativa vigente en materia de publicidad: esta denuncia es sólo un primer paso en la consecución de que toda la publicidad de automóviles muestre de forma claramente visible cuáles son las emisiones de los automóviles anunciados.

Asimismo no descartan profundizar en conseguir una regulación en la que, por ejemplo, se obligue a dedicar una superficie mínima del anuncio para informar sobre las emisiones del automóvil, o se prohíba el empleo de términos como “ecológico”, “respetuoso con el medio ambiente” o términos similares, al igual que ya ocurre en otros países europeos.

ANEXO 1: Art.7 y Anexo IV del Real Decreto 837/2002

El Real Decreto 837/2002 establece que los “impresos de promoción” (concepto que según el propio Real Decreto abarca, “como mínimo… los folletos, los anuncios en periódicos, las revistas, la prensa especializada y los carteles”) deberán incluir los datos sobre consumo de combustible y emisiones de CO2 de forma “al menos tan visible como la información principal que se recoge en los impresos de promoción” y “fácilmente comprensible, incluso tras una lectura superficial”

ANEXO 2: Marcas y modelos denunciados

FabricanteModeloEmisiones CO2
PeugeotPeugeot 407140-226 gr.
WolskvagenIGolf TDI119-176 gr.
HondaCivic150-249 gr.
CitroenC5149-246 gr.
NissanNavara – Xtrail – Pathfinder246-276 gr.
SEATLeón - Altea119-146 gr.
OpelCorsa119-190 gr.
Dacia (Grupo Renault)Logan120-189 gr.
Mercedes BenzVito284 gr.
HyundaiSonata175 gr.
RenaultLaguna130-210 gr.

Niveles de contaminación de vehículos

Gr. CO2/Km.Contaminación
Más de 200Altamente contaminante
160-200Muy contaminante
140-160Bastante contaminante
120-140Contaminante
100-120Poco contaminante
Menos de 100Los menos contaminantes

www.ecologistasenaccion.org

La crisis del capitalismo: demagogia y realismo.

...por Santiago Alba Rico

El mismo día en que la FAO informa de que el hambre afecta ya a casi 1.000 millones de seres humanos y valora en 30.000 millones de dólares la ayuda necesaria para salvar sus vidas, la acción concertada de seis bancos centrales (EEUU, UE, Japón, Canadá, Inglaterra y Suiza), inyecta 180.000 millones de dólares en los mercados financieros para salvar a los bancos privados.

Frente a un dato como éste sólo caben dos alternativas: o somos demagógicos o somos realistas. Si invoco la ley natural de la oferta y la demanda y digo que en el mundo hay mucha más demanda de pan que de operaciones de cirugía estética y mucha más de alivios contra la malaria que de vestidos de alta costura (y mucha más también de viviendas que de créditos hipotecarios); si reclamo un referéndum kantiano que pregunte a los ciudadanos europeos si prefieren destinar las reservas monetarias de su país a salvar vidas o a salvar bancos, estoy siendo sin duda demagógico. Si, contra la razón y la ética, acepto que es más urgente, más necesario, más conveniente, más eficaz, más provechoso para la humanidad, impedir la ruina de una aseguradora y la quiebra de una institución bancaria que dar de comer a miles de niños, socorrer a las víctimas de un huracán o curar el dengue, entonces estoy siendo realista. No hay en mis palabras ni una brizna de ironía. Las cosas son así: una verdad redonda que no consiente aplicación es demagógica; una monstruosidad puntiaguda que no admite alternativa es realista. Para tener mucho o tener poco -o incluso para tener sólo las ganas de tener algo- hay que dejar de lado todas las redondeces y aceptar todas las puntas y todos los pinchos. La minoría organizada que gestiona el capitalismo -ministros, banqueros, ejecutivos multinacionales, corredores de bolsa y periodistas económicos- puede invocar a Hayek con arrogancia en momentos de bonanza y exigir con aplomo la intervención del Estado cuando está a punto de despeñarse porque sabe que su impunidad es proporcional a nuestra dependencia. Por eso mismo -admitámoslo- los ciudadanos europeos convocados a un hipotético referéndum kantiano (“el banco o la vida”) responderíamos sin duda con realismo a favor de los bancos, conscientes de que todo lo que nos importa -desde el abrazo de nuestras novias hasta la sonrisa de nuestros niños- es una concesión suya. La minoría organizada que nos gobierna ha tomado como rehén a la humanidad y, si no acudimos en ayuda de los secuestradores, puede ahora rematarnos a todos.

Para una humanidad cautiva es realista ceder al chantaje y dejar a un lado la verdad, la compasión, la sensibilidad, la solidaridad. Un sistema que, cuando las cosas van bien, mata de hambre a 1.000 millones de personas y que si van mal puede acabar con todo el resto, es un sistema no sólo moral sino también económicamente fracasado. En esto tiene razón el periodista Iñaki Gabilondo y es bueno, casi ya revolucionario, que lo escuche mucha gente [1]. Pero se equivoca al evocar la caída del Muro de Berlín, por muy retóricamente eficaz que sea la ocurrencia, porque si algo tuvo que ver el capitalismo en la derrota de la Unión Soviética, no puede decirse que la Unión Soviética -ya desaparecida- sea la causa de la agonía capitalista. El capitalismo, sencillamente, no funciona.

Hay algo hermoso, emocionante y precursor en el hecho de que seis Estados poderosos hayan coordinado una acción concertada para intervenir masivamente en la economía: eso es lo que se llama “planificación”. En tiempos de Marx, el capitalismo era sólo “una excepción en algunas regiones del planeta” y, si ha llegado a cubrir el conjunto de la superficie del globo, ha sido gracias a una permanente intervención estatal, a una “planificación” ininterrumpida que combinaba y combina los desalojos de tierras, las acciones armadas, las medidas proteccionistas, los golpes de Estado y los acuerdos internacionales. Nunca a lo largo de la historia un experimento económico ha dispuesto de medios más poderosos ni de condiciones más favorables para demostrar su superioridad. En los últimos sesenta años, la minoría organizada que gestiona el capitalismo global se ha visto apoyada, a una escala sin precedentes, por toda una serie de instituciones internacionales (el FMI, el Banco Mundial, la OMC, el G-8, etc.) que han excogitado en libertad, y aplicado contra todos los obstáculos, políticas de liberalización y privatización de la economía mundial. Después de 200 años de existencia libre, apoyado, defendido, apuntalado por todos los poderes y todas las instituciones de la tierra, el trasto viejo y homicida nos ha traído hasta aquí: 1.000 millones de seres humanos se están muriendo de hambre y, si no corremos ahora a socorrer a los culpables, los demás quizás acabemos enterrados con los más pobres después de habernos matado unos a otros.

Parece, pues, que planificar para salvar bancos y aseguradoras no sirve. ¿Y planificar para salvar vidas? Esto no lo hemos probado aún. Capitalismo y socialismo no se retaron en mundos paralelos y en igualdad de condiciones, cada uno en su laboratorio desinfectado y puro, sino que el socialismo nació contra el capitalismo histórico, para defenderse de él, y nunca ha fracasado porque nunca ha tenido ni medios ni apoyos para poner a prueba su modelo. Lo poco que intuimos en la actualidad es más bien esperanzador: a partir de una historia semejante de colonialismo y subdesarrollo, el socialismo ha hecho mucho más por Cuba que el capitalismo por Haití o el Congo. Cuando se habla de “socialismo en un solo país” se olvida que igualmente imposible es “el capitalismo en un solo país” y que por eso se ha dotado de una musculosa organización internacional capaz de penetrar todos los rincones y todas las relaciones. ¿Qué pasaría si la ONU decidiese aplicar su carta de DDHH y de Derechos Sociales? ¿Si la FAO la dirigiese un socialista cubano? ¿Si el modelo de intercambio comercial fuera el ALBA y no la OMC? ¿Si el Banco del Sur fuese tan potente como el F.M.I? ¿Si todas las instituciones internacionales impusiesen a los díscolos capitalistas programas de ajuste estructural orientados a aumentar el gasto público, nacionalizar los recursos básicos y proteger los derechos sociales y laborales? ¿Si seis bancos centrales de Estados poderosos interviniesen masivamente para garantizar las ventajas del socialismo, amenazadas por un huracán? Podemos decir que la minoría organizada que gestiona el capitalismo no lo permitirá, pero no podemos decir que no funcionaría.

Cuba es el único país del mundo en el que, incluso después de un ciclón que ha destruido el 15% de sus viviendas, lo realista sigue siendo salvar vidas y lo demagógico robarle la comida a un hermano. En EEUU, tras el paso del mismo ciclón, lo realista es que la fiscalía de Texas monte un dispositivo para proteger de los delincuentes sexuales a las víctimas de la catástrofe y lo demagógico es pedir ayuda económica al gobierno. Ahora Iñaki Gabilondo se lo ha dicho a millones de españoles que creían esto eterno y natural: planificar para salvar bancos no sirve. ¿Y planificar para salvar vidas? Es el único medio que existe para que el realismo deje de ser criminal y la verdad, la compasión y la solidaridad dejen de ser demagógicas.

www.rebelion.org

Economía de guerra.

...por Jakue Pascual

Estallan las protestas contra el rescate de los ricos con fondos públicos, mientras millones de personas no pueden saldar sus hipotecas, y se cuestiona la Ley Posse Comitatus al desplegarse unidades de combate para el control de multitudes. Debord repiensa sobre «Los asesinatos de la rue Morgue...». «En qué se distinguen las cosas de lo sucedido hasta el momento». «La promesa americana» adopta la guerra global contra el terrorismo. Cae en lo que Thierry Meyssan denomina la «gran impostura» de Al Qaeda y los servicios secretos estadounidenses. Un objetivo: replegarse del avispero de Irak. Obama comparte con su oponente electoral McCain la solución de aumentar los gastos de defensa. Su asesor Joe Biden apunta hacia una nueva Guerra Fría.

Mientras que para el analista Michel Chossudovsky lo que se oculta tras la amapolas, con la permanencia en Afganistán y la expansión de la militarización hacia Pakistán, es una operación encubierta en el ombligo de Asia contra las alianzas militares superpuestas de la Shanghai Cooperation Organization y la Collective Security Treaty Organization; donde convergen Rusia, China, diversas repúblicas tártaras, Bielorrusia y Armenia e Irán cuenta con estatus de observador.

Movimientos previos que nos hacen presuponer que nos hallamos ante una tercera conflagración por el control del planeta.Rusia descalabra la ofensiva contra Osetia del Sur. El petróleo que fluye desde el Caspio evita que la Unión Europea se posicione. La OTAN cierra el cerco y despliega en Polonia y la República Checa un escudo de radares y misiles. Rusia interpreta estos datos, y el acercamiento de Ucrania y Georgia a la Alianza Atlántica, como una amenaza. Chávez anuncia maniobras navales conjuntas con Rusia. En el Cono Sur los prefectos neoliberales criollos no quieren refundar la Bolivia indígena. Matanza de campesinos. El presidente andino expulsa al embajador norteamericano, le acusa de desestabilizador. Venezuela se solidariza. Ambos países estrechan relaciones con la díscola Irán y felicitan a Rafael Correa por el apoyo popular a la aprobación de una Carta Magna de carácter socialista.

Colapso en Wall Street. Los parqués se precipitan. La volatilidad del mercado bursátil americano desregularizado anega el sistema financiero global. Guerra como negocio, incremento exponencial de la deuda pública y especulación con el precio del crudo. Fondos de cobertura privados, ventas al descubierto muy apalancadas, rumores e informaciones privilegiadas. Guerra intestina: Lehman Bros quiebra. El Gobierno se queda con hipotecarios. El Bank of America junto con la JP Morgan Chase concentran el poder en el sector. Los bancos centrales insuflan liquidez. El plan de salvataje del Tesoro prevé inyectar sin control 700.000 millones de dólares para absorber las deudas incobrables de los bancos. Su secretario, Henry Paulson, un nexo entre los actores privados y públicos de este saqueo a los contribuyentes por parte de lo que Roosvelt denominó los bánksters. Los políticos escenifican un acuerdo al que le cuesta materializarse. Estallan las protestas contra el rescate de los ricos con fondos públicos, mientras millones de personas no pueden saldar sus hipotecas, y se cuestiona la Ley Posse Comitatus al desplegarse unidades de combate para el control de multitudes. Lo decía preclaramente La Polla Records: «La bolsa de Nueva York controla este mogollón. ¿Va mal el negocio? ¡La caballería!».

www.eutsi.org

Los ombligos de McCain y Obama.

...por Carlos Taibo

Al igual que cuatro años atrás, el debate que los dos principales candidatos a la presidencia de Estados Unidos, John McCain y Barack Obama, han mantenido en relación con la política exterior del país ha resultado más bien decepcionante. A la hora de apuntalar esta conclusión, no pienso tanto en el contenido formal de la confrontación —que ha aportado datos no exentos de interés sobre las dos figuras políticas contendientes— como en el sentido material de las apuestas formalizadas por uno y otro.

Empezaré dando cuenta de una carencia que a mi entender dice mucho sobre lo que se dirime en la carrera presidencial norteamericana: tal y como sucedió con Bush y Kerry en 2004, a ninguno de los dos candidatos hoy en liza parece preocupar en absoluto el que a los ojos de muchos sigue siendo el principal problema que nos atenaza. Me refiero, cómo no, a una pobreza lacerante que se manifiesta a través de un dato mil veces repetido: entre 40.000 y 50.000 seres humanos mueren cada día de resultas del hambre o de enfermedades por éste provocadas. La conclusión parece servida: cuando los candidatos republicano y demócrata se reúnen para debatir sobre la política exterior de Estados Unidos lo único que les interesa es el futuro de la principal potencia planetaria. No hay hueco alguno en sus discursos para las necesidades y percepciones de los demás, y en particular para las de los desheredados del planeta, de siempre arrinconados. Importa mucho subrayar que en este ámbito, y por desgracia, Obama no parece demasiado diferente de McCain.

Pese a lo que muchos auguran, tampoco son ostentosamente visibles las diferencias entre los dos candidatos en lo que hace a los principales contenciosos que la política norteamericana tiene abiertos en los Orientes próximo y medio. La estrategia de Obama en relación con Iraq se asienta, sí, en un compromiso de retirada de soldados que ha experimentado, sin embargo, un progresivo suavizamiento de la mano de sucesivos postergamientos en lo que respecta a la fecha prevista para aquélla; esta circunstancia acerca sospechosamente la oferta de Obama a la de McCain. Por si ello poco fuera, y para estupor de quienes estimamos que las dos guerras que nos ocupan están cortadas por un mismo patrón, el candidato demócrata repite incansable que hay que fortalecer la presencia militar norteamericana en Afganistán. Así las cosas, cada vez parece más estéril la pregunta relativa a lo que realmente Obama quiere hacer: más relevante se antoja determinar qué es lo que los poderes fácticos en Estados Unidos están dispuestos a tolerar que haga.

El único terreno en el que el candidato demócrata mantiene en pie un proyecto de orgullosa ruptura con respecto a las reglas del juego que determina una política de Estado hondamente asentada es el que nace de su propuesta de mantener conversaciones directas con los responsables políticos de países —así, Irán, Cuba o Venezuela— demonizados desde mucho tiempo atrás. Los escépticos aducirán, eso sí, que ya tendrá tiempo Obama de dar marcha atrás, también, en este ámbito. En lo que se refiere a McCain, en suma, si hay un rasgo llamativo de sus intervenciones en el debate televisivo —un rasgo que, por su proximidad con las posiciones del presidente Bush, parece llamado a mover el carro de Obama— es la crudeza de sus simplistas reflexiones sobre Rusia, muy a tono con un discurso neconservador firmemente decidido a sacar pecho en la tesitura en la que nos encontramos y no menos firme e interesadamente entregado a la tarea de reflotar viejos enemigos.

A todos los desafueros reseñados se agrega, en fin, uno más: lo que en principio estaba previsto que fuese un debate sobre la política exterior de Estados Unidos al cabo se convirtió, con toda evidencia, en una disputa sobre algunos de los problemas internos más acuciantes de cuantos acosan al país, y singularmente, claro, la crisis financiera que éste arrastra. El recordatorio de que Obama defiende una nueva política fiscal que recorte los impuestos a quienes tengan ingresos anuales inferiores a 250.000 dólares —¡40.000.000 de pesetas!— obliga a cancelar, una vez más, cualquier suerte de entusiasmo en torno a la presunta condición innovadora y socializante del candidato demócrata. Las cosas como fueren, los estudiosos que llevan decenios subrayando cómo los políticos y los ciudadanos norteamericanos poco más hacen que mirarse al ombligo están, una vez más, de enhorabuena.

www.rojoynegro.info

Una experiencia de lucha contra la privatización de la sanidad pública: "el PP privatiza, el PSOE autoriza"

...por Ángeles Maestro*

Los hechos

El 23 de septiembre, en la concentración frente al Hotel Ritz donde tenía lugar un acto dirigido a empresas privadas e instituciones financieras en el que la Consejería de Sanidad presentaba las oportunidades de negocio que les ofrece la sanidad pública, con una inversión inicial de 1000 millones de euros(1), se inauguraba una nueva forma de movilización y de lucha contra la privatización de la sanidad.

Una concentración de 8.000 personas, cifra calculada estrictamente en función del espacio ocupado por los asistentes, convocadas por la recién creada(2) Coordinadora de Trabajadores de la Sanidad Pública de Madrid contra la Privatización y por la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos (FRAVM).

La novedad con respecto a movilizaciones anteriores es la aparición en escena de la citada Coordinadora, una nueva organización que surge ante el silencio clamoroso del autodenominado "sindicalismo de clase" y de la izquierda política, y la percepción de que se está produciendo un rapidísimo y demoledor proceso de liquidación de la sanidad pública.

En Madrid no se ha producido ningún tipo – no ya de movilización contra la privatización – sino de la información más elemental por parte de estas organizaciones, mientras entraban en funcionamiento los nuevos hospitales en condiciones penosas con falta de personal y de recursos con graves repercusiones para la salud y la vida de los usuarios. Las convocatorias a finales de mayo y mediados de junio por parte de CC.OO. y UGT de algunas manifestaciones en la calle, con un seguimiento mucho mayor al esperable en función de los escasos recursos destinados a la propaganda de las mismas por parte de estos sindicatos – se enviaban por fax a los centros el día anterior – se centraron en reivindicaciones económicas o laborales marginales. Las decenas miles de personas, trabajadores y usuarios,que se manifestaron, hicieron caso omiso de los objetivos de los convocantes, y en sus consignas ampliamente coreadas, se centraron en la denuncia de la avalancha privatizadora.

La Coordinadora de Trabajadores asume directamente el objetivo de organizar a las trabajadoras y trabajadores de la sanidad desde la base y de construir la organización y el poder de movilización suficiente para, junto a las organizaciones sociales, parar la privatización, conseguir que se derogue la Ley 15/97 de Nuevas Formas de Gestión y las leyes regionales que amparan la privatización, y reconstruir una sanidad pública que excluya cualquier forma de negocio privado y tenga por objetivo satisfacer las necesidades de salud de toda la población. La Coordinadora se organiza mediante la creación de comisiones en cada centro de trabajo, adoptando la forma asamblearia para la toma de decisiones y publicando un Boletín Informativo quincenal muy sencillo y fácil de reproducir (un folio por las dos caras), que llega por correo electrónico a la totalidad de los centros y hospitales, con información rigurosa de las decisiones que la Consejería va adoptando y de sus repercusiones para trabajadores y usuarios – consciente de que la opacidad informativa es vital para extender la sensación de impotencia e impedir cualquier tipo de respuesta. Obvio es decir que los sindicatos con representación en la Mesa Sectorial están hurtando la información que poseen tanto a sus afiliados como al resto de los trabajadores y a la población afectada.

Ante el riesgo que entraña una organización que no se subordina a los grandes poderes políticos y económicos decididos a degradar un servicio público esencial como la sanidad - tanto como exijan los objetivos de lucro de las empresas financiadas con dinero público - , que denuncia tanto al gobierno del PP que ejecuta la privatización, como al PSOE que gobierna el Estado y que votó a favor de la Ley 15/97 que permite la privatización, y que no se somete a la maraña de complicidades económicas y de pequeñas o grandes corruptelas que corroen a las burocracias sindicales, se han alertado todas las alarmas.

La última muestra ha sido que ante la receptividad de la convocatoria del día 23, decidida en asamblea por la Coordinadora en el mes de julio, extendida sin medio económico alguno, pero reproducida por correo electrónico y difundida por los medios que cada trabajador tenía a su alcance a las compañeras y compañeros de trabajo y a usuarios y boicoteada por las organizaciones sindicales mayoritarias en la sanidad, el día antes de la concentración CC.OO. y UGT convocaron una rueda de prensa apropiándose de la convocatoria, sin mencionar a la Coordinadora(3).

La "información" difundida en los grandes medios de comunicación fue que 1.500 personas se concentra ante el Hotel Ritz, convocadas por CC.OO y UGT. La Coordinadora emitió un comunicado de prensa4 con video y fotos que, obviamente, no ha sido reproducido en los medios citados.

Los miles de personas que allí estuvieron, que comprobaron la fuerza, la combatividad e incluso la violencia contenida y el odio de algunas personas mayores que pretendían entrar como fuera a gritarles "carroñeros y ladrones" a los políticos y empresarios allí reunidos, y que coreaban consignas como: "Ley 15/97, derogación" y "El PP privatiza, el PSOE autoriza", comprobaron el papel de los medios de comunicación en un doble sentido: minimizar las movilizaciones que escapan a los objetivos del poder y atribuirlas a organizaciones controladas por el mismo.

El objetivo de este artículo es poner a disposición de compañer@s y colectivos una experiencia de organización y de lucha que les puede ser útil. Las trabajadoras y trabajadores de la sanidad, como los de cualquier otro sector, no somos gentes que pasivamente asistamos impasibles a lo que sucede con nuestras condiciones de trabajo. Percibimos – como trabajadores y usuarios – las dimensiones de la liquidación de un sector que trabaja directamente con algo tan trascendente como la salud y la enfermedad de la población. Eso es lo que nos quieren hacer creer organizaciones sindicales y políticas, supuestamente de izquierda, que para justificar su pasividad, dicen que "los trabajadores pasan" y que la población asiste apática a la liquidación de sus derechos. La verdad es que esos argumentos apenas sirven para ocultar las vergüenzas de quienes han renunciado, en función de intereses personales y de complicidades injustificables, a cumplir la función de representación de las trabajadoras y trabajadores

Es preciso reinventar formas de organización y de lucha. La experiencia de la Coordinadora de Madrid muestra que es posible organizar la movilización. La percepción de los trabajadores y usuarios de las consecuencias concretas para el mantenimiento de sus puestos de trabajos, de sus condiciones laborales y, sobre todo, de su derecho a una sanidad pública y de calidad, son el terreno abonado para construir formas de organización y de lucha capaces de enfrentar la barbarie privatizadora.

La privatización de la sanidad es un proceso general, que viene de lejos

En todas las CC.AA del Estado se está produciendo un proceso, con velocidades e intensidad variables, de transferencia a las empresas privadas – constructoras, empresas financieras y aseguradoras privadas – de la gestión y la prestación de la asistencia sanitaria.

Es un asalto a un servicio público de primera necesidad por parte del capital privado que, en una situación de grave crisis económica, se refugia en la garantía que ofrece el dinero público y una clientela asegurada; cautiva, mas bien. El "riesgo y ventura" que el capitalismo aduce como justificación para la apropiación de beneficios se reduce aquí a cero.

Es la versión bis del escándalo de la transferencia de dinero público a bancos y aseguradoras en crisis que reedita a gran escala y con intensidad inédita el gran negocio del gran capital: privatización de beneficios y socialización de las pérdidas.

En el caso de la sanidad la obtención de beneficios privados a partir de la financiación pública ofrecida generosamente por los respectivos gobiernos regionales, independientemente de su composición política, se realiza de la única forma posible:

-Mediante la reducción de pruebas diagnósticas, de remisiones a especialistas, altas hospitalarias precoces, disminución del gasto farmaceútico, etc
-Reducciones de la cantidad y de la cualificación del personal sanitario
-Seleccionando pacientes, es decir, deshaciéndose como sea de los no rentables: enfermos crónicos, personas mayores con patologías múltiples y pobres en general, en los que las necesidades sociales y sanitarias se multiplican.

El "modelo" privado, de atención individual a la demanda que se generaliza implica el abandono de todas las actividades preventivas y de salud pública, precisamente las más eficaces para intervenir sobre las principales causas de enfermedad y de muerte y justo aquéllas consideradas no rentables para la gran mafia de la industria farmacéutica y de las aseguradoras privadas. Hay que añadir que no existe estudio alguno que acredite – porque es imposible – que la privatización ahorre gasto, manteniendo la calidad. Más bien todo lo contrario. Valgan algunos ejemplos absolutamente contrastados en multitud de países:

-Los programas de actividades preventivas y de educación para la salud son capaces de intervenir disminuyendo significativamente la morbilidad y mortalidad por las principales patologías crónicas (infecciones, diabetes, hipertensión, cáncer, etc) y de reducir el consumo innecesario de medicamentos
-La sanidad privada o las diversas fórmulas de gestión sanitaria con ánimo de lucro, multiplican por cuatro las intervenciones quirúrgicas consideradas de "dudosa indicación"
-Las reducciones de personal y el alargamiento de jornadas tienen como consecuencias el aumento de la mortalidad, mayores índices de infecciones hospitalarias, más complicaciones, etc.

Pese a que todo ello es bien conocido por los políticos de turno y por la pléyade de gerentes y altos cargos de la sanidad , la privatización se generaliza. Los Ayuntamientos, independientemente del partido que les gobierne – el concepto de izquierda y derecha ha pasado a no significar absolutamente nada – ceden suelo público a empresas que se encargan de la construcción de nuevos hospitales y centros de salud y que los gestionan con evidente ánimo de lucro.

El modelo que se extiende es el de PFI (Iniciativa de Financiación Privada) mediante el cual las empresas que construyen nuevos hospitales – que no tienen otra justificación que detraer pacientes de hospitales públicos que se devalúan - reciben un canon calculado en función de la población atendida, financiado con dinero público durante 30 años, que supondrá recibir cuatro veces el gasto de la construcción, que se encargan de la gestión de toda la actividad "no sanitaria" - por ejemplo la esterilización se considera "no sanitaria" - que se subcontrata a otras empresas, y la explotación del espacio en el que se construyen aparcamientos, restaurantes, tiendas, etc.

A todo ello hay que añadir que no existe control de calidad que merezca tal nombre, ni por parte de las CC.AA, ni por el Ministerio de Sanidad, quien conserva las competencias de Alta Inspección y que , sobre todo, que si tuviera voluntad política, que no es el caso, debería intervenir para poner freno a tanta aberración.

La pregunta es: ¿todo esto es legal, es constitucional?

Este interrogante se generaliza para trabajadores de la sanidad, que ven degradarse hasta límites insospechados sus condiciones de trabajo, las reducciones de plantilla vía despidos o no renovaciones de contrato a la gran cantidad de trabajdoras y trabajadores precarios que existen en la sanidad y a usuarios que asisten, uno a uno - cuando les toca – a la degradación de la calidad que viven con consecuencias dramáticas.

La respuesta es clara. La Constitución, que asegura el Derecho a la Propiedad Privada y a la Libre Empresa otorgando toda la protección del Estado y la posibilidad de reclamar esos derechos directamente ante los Tribunales de Justicia, establece que el Derecho a la Sanidad Pública, al igual que el Derecho al Trabajo , a la Vivienda, etc, son meros principios de política social y económica, interpretables por los gobiernos de turno. Es decir, papel mojado.

El proceso de preparación para la privatización, anterior a las transferencias a las CC.AA., fue ejecutado por el Gobierno PSOE. Tal y como planteaba el Informe Abril Martorell, se cambió la gestión económica y organizativa para identificar el coste por proceso – el gasto por cada actividad sanitaria - de forma que pudiera ser vendido a la empresa privada, la gestión por objetivos asistenciales no por resultados en salud, etc.. Los mecanismos de control de calidad nunca fueron aplicados.

La clave de bóveda de todo el proceso de privatización es la Ley 15/97, de Nuevas Formas de Gestión, que permite la entrada masiva de la empresa privada en la gestión y en la prestación de la asistencia sanitaria. Fue propuesta por el PP ante el Congreso de los Diputados en 1997, gobernando en minoría. La aprobación de esa Ley, piedra angular de la privatización sanitaria, requirió, y obtuvo, el voto del PSOE y de las derechas nacionalistas, con el único voto en contra de IU y el BNG.

Ante la presión popular creciente exigiendo la derogación de la Ley 15/97, que llevó a que militantes de PSOE plantearan enmiendas a los documentos de sus recientes Congresos, su dirección estatal ha elaborado un "argumentario" en el que intenta devaluar el alcance de esa Ley – y su responsabilidad directa en su aprobación - con el objetivo evidente de conseguir réditos electorales de la movilización ciudadana y señalando al PP como único responsable de la privatización(5).

¿Qué hacer?

Obvio es decir que nada de esto podría haberse llevado a cabo sin la complicidad de CC.OO, UGT (además del resto de sindicatos corporativos de la sanidad). Ambos sindicatos, que se llaman "de clase", si se hubieran comportado como tales deberían haber movilizado a los trabajadores de la sanidad, al conjunto de la clase obrera y al pueblo en general, ante un auténtico proceso de demolición de conquistas históricas del movimiento obrero y de las condiciones laborales de los trabajadores de la sanidad.

Nada se puede esperar de estas cúpulas sindicales. Las evidencias de sus vinculaciones económicas y corruptelas con los gobiernos de turno, sea cual sea su color, cada vez son más patentes. Ello no quiere decir que debamos prescindir de la experiencia, la conciencia de clase y la voluntad de trabajo de militantes honestos de estas organizaciones. Lo que es evidente es que el desprestigio ante la mayoría de los trabajadores , ganado a pulso de las burocracias sindicales exige construir formas nuevas, en las que – desde el principio – la democracia, la voluntad de lucha y la búsqueda de unidad desde la base, reconstruyan el poder real que tenemos, organizados y unidos, los trabajadores.

En cada CC.AA. las condiciones y las peculiaridades de los procesos de privatización son diferentes. En función de la experiencia vivida hay que afirmar que las transferencias sanitarias han sido otra enorme estafa y que, lejos de acercar la gestión a las necesidades de la ciudadanía, han servido para crear más burocracias al servicio de mafias locales vinculadas a los poderes políticos de turno y facilitar la desmembración de la sanidad y su privatización.

Frente a ellos, trabajadores y trabajadoras de la sanidad, la clase obrera en su conjunto y los usuarios, tenemos dos tareas complementarias:

1. A nivel de Comunidad Autónoma, provincia, pueblo, barrio y centro sanitario: crear organizaciones de base de trabajadoras y trabajadores frente a los despidos, a la precarización progresiva de la sanidad pública, a la degradación y la violencia profesional que supone supeditar la atención sanitaria a los objetivos de lucro privado, y de los usuarios que sufren directamente las consecuencias de la subordinación de la calidad y la seguridad de la asistencia al negocio de las empresas.

2. En el conjunto del Estado: sobre la base de la construcción de formas de organización y de lucha de trabajadores y usuarios en cada Comunidad Autónoma, articular una Plataforma Estatal contra la privatización, para exigir la derogación de la Ley 15/97 de Nuevas Formas de Gestión, que ampara y legaliza todo el proceso de privatización y por la construcción de un sistema sanitario, y de salud pública, de financiación, gestión y provisión de servicios estrictamente público, con participación democrática de trabajadores y usuarios en la toma de decisiones, y que responda a las necesidades de salud de la población.

Madrid, 28 de septiembre de 2008

(*) Ángeles Maestro, diputada de IU por Madrid hace ya muchos años, fue impulsora y cofundadora de Corriente Roja de la que es dirigente destacada.

Notas:

(1) http://misaludnoesunnegocio.net/blog7.php/2008/07/04/pdf-plan-de-infraestructuras-sanitarias--1

(2) Dicha Coordinadora se constituyó el 12 de junio de 2008 en una asamblea a la que asistieron 140 trabajadores y trabajadoras, sanitarios y no sanitarios, de la práctica totalidad de hospitales – grandes y pequeños de la Comunidad de Madrid, de numerosos centros de salud, de salud mental, de centros de la Consejería de Sanidad, etc. Los principios de funcionamiento y objetivos por los que la Coordinadora se constituye pueden consultarse en: http://misaludnoesunnegocio.net/blog7.php/2008/06/15/nace-en-madrid-la-coordinadora-de-trabaj-1

(3) El comunicado de prensa de la Coordinadora puede verse en: http://misaludnoesunnegocio.net/blog7.php/2008/09/23/comunicado-de-prensa-acerca-de-la-convoc#feedbacks

(4) http://misaludnoesunnegocio.net/blog7.php/2008/09/24/cronica-de-la-concentracion-del-23-de-se-1

(5) Casmadrid ha elaborado recientemente un documento en el que se desmonta con claridad meridiana todo el "argumentario" del PSOE. Puede verse en www.casmadrid.org en la sección de documentos.

www.insurgente.org

El rey dispondrá de 8,9 millones de euros en 2009, un 2,7% más que en este ejercicio.

La Casa del Rey dispondrá el próximo año de 8,90 millones de euros, lo que supone un incremento del 2,7 % respecto al ejercicio actual, según el proyecto de Presupuestos Generales del Estado presentado hoy en el Congreso por el vicepresidente económico, Pedro Solbes.
En las cuentas públicas del 2008 la Jefatura del Estado tenía 8,66 millones de euros, un 4,5% por encima de lo fijado en el año 2007.
Así, la partida destinada a la Casa del Rey se incrementa el 2,7 %.
La Constitución establece que el Rey recibe de los presupuestos generales del Estado "una cantidad global para el sostenimiento de su familia y de su casa, y distribuye libremente la misma".

barcelona.indymedia.org

Del rey abajo, todos

...por Javier Ortiz

La suma no va a arruinar al erario, pero tampoco puede decirse que sea el chocolate del loro, por más que no convenga extenderse hablando de loros y de chocolate con referencia a la Casa del Rey.

No se trata tanto del huevo como del fuero, según la vieja expresión toledana. La cantidad, considerados los gastos generales del Estado, es pequeña. Lo irritante es que los correveidiles del monarca hayan negociado que se conceda a su patrón un aumento presupuestario del 2,7% (cerca de 9 millones de euros) cuando la crisis económica hace estragos en el mundo entero y el Estado del que él es jefe está racaneando en casi todo, limitando las inversiones hasta en Educación y Cultura.

La mayor parte de los principales gobernantes españoles se han autoimpuesto a título simbólico la congelación de sus propios ingresos. Pero él no, porque reina, pero no gobierna. Se ve que la Casa del Rey, en la que nadie para de trabajar denodadamente (a modo de ejemplo: las infantas, que es que se parten el espinazo por el bien de España, paralizaron hace unos días el puerto de Alicante para amadrinar la botadura de un par de naves de vela patrocinadas por una conocida marca cervecera), necesita más y más dinero. Para cubrir gastos, se supone: es bien sabido que los miembros de la regia familia pagan religiosamente de su bolsillo todo lo que consumen allí por donde pasan.

Ya digo que, en el fondo, lo de menos es el 2,7% de las narices, que ni siquiera le es imprescindible al patrón de la Zarzuela, porque en caso de apuro siempre podría acudir en demanda de auxilio a cualquiera de sus amigos kuwaitíes o sauditas, cuya generosidad de sangre azul está sobradamente acreditada. Lo que resulta más ofensivo, por la insensibilidad que revela (y por lo mucho que demuestra que, como la vieja estirpe de los reyes de León, nuestra monarquía está en Babia), es que el jefe del Estado no haya entendido que, estando las cosas como están, un gesto de austeridad, así fuera sólo de cara a la galería, le habría venido que ni pintiparado.

La voracidad con la que se aferra a su 2,7% de aumento presupuestario produce vergüenza ajena. Eso sí: muy, muy ajena.

www.javierortiz.net

A sangre fría.

...por Salvador López Arnal

(Octubre 2008)

-Especial Venezuela-


-Índice de Desarrollo Humano (incluye esperanza de vida, nivel educativo y renta per capita):
En 1998: 0,6917 // En 2006: 0,8836
Incremento: 27,7%

-Gasto social total en millones de bolívares fuertes:
En 1998: 5.670.152 // En 2007: 98.712.236
Incremento: 1.641%

-Gasto social como porcentaje del PIB
En 1998: 11,2% // En 2007: 20,2%

-Personas en pobreza extrema:
En 1999: 20,1% // En 2007: 9,5%
Personas que salieron de la pobreza extrema en ese periodo: 2.124.208

-Tasa de desempleo:
En 1999: 16,6% // En 2007: 7%

-Número de pensionistas (edad de jubilación: hombres 60 años; mujeres 55 años):
En 1998: 387.007 // En 2008 (mayo): 1.217.843
Incremento: 214%

-Población beneficiaria del Programa de Alimentación Escolar:
En 1999: 252.284 niños y niñas // En 2007: 3.996.427 niños y niñas

-Venezolanos menores de 15 años sobre el total de la población (27 millones):
Más de 8 millones (30%)

-Médicos de atención primaria (sector público):
En 1998: 1.628 // En 2007: 19.571
Vidas que se estiman salvadas gracias a la Misión Barrio Adentro:
En 2003: 8.733 // En 2008 (junio): 91.663

-Gasto militar en América Latina en 2008
·Brasil:27.540 millones de dólares.
·Colombia: 6.746 millones de dólares.
·Chile: 5.395 millones de dólares.
·Venezuela: 3.321 millones de dólares.
Gasto militar de EEUU (excluidos los derivados de las guerras de Iraq y Afganistán): 623.000 millones de dólares.

-Crecimiento del PIB después del paro-sabotaje petrolero:
·2004: 18,3%
·2005: 10,3%
·2006: 10,3%
.2007: 8,4%
Estimación para el 2008: por encima del 6%
Crecimiento promedio de los 18 últimos trimestres del PIB no petrolero: 11,5%

-Tasas de inflación por periodos presidenciales:
·Con Carlos Andrés Pérez (1989-1993): 44,2%
·Con Rafael Caldera (1994-1998): 57,6%
.Con Hugo Chávez (1999-2007): 19,5%

-Porcentaje de aceptación de la gestión del presidente Hugo Chávez: 68,8%
Porcentaje de aceptación de la gestión del gobierno: 54%

-Porcentaje de venezolanos que no confían en los noticieros de televisión: 66%
Porcentaje que no confía en la prensa: 58%
Porcentaje que no confía en las Organizaciones No Gubernamentales: 72%

-Respuestas a la encuesta sobre los principales problemas que afronta el país:
·Inseguridad: 74,6%
·Desabastecimiento: 32,6%
·Desempleo: 28,5%

#Fuentes: Instituto Venezolano de Análisis de Datos, Iberobarómetro, Latinobarómetro, Ministerio de Planificación y Desarrollo.

El Guernica de Picasso en tres dimensiones.

El ataque al pueblo de Guernica, capital cultural vasca, empezó a las cuatro y media de la tarde del 26 de abril de 1937.
Durante los juicios de Nuremberg, el que fuera mariscal de la Luftwaffe, Hermann Goering, declaró: "La guerra civil española dio una oportunidad de poner a prueba a mi joven fuerza aérea".
El Gobierno de la República encargó a Picasso un mural para la Exposición Universal de 1937: el bombardeo fue su inspiración.



Audio relacionado en Roig i Negre: El Guernica de Picasso

domingo, 12 de octubre de 2008

12 de octubre: nada que festejar.

...por Eduardo Galeano ("Ayer: Cinco siglos de prohibición del arcoiris en el cielo americano" en Ser como ellos y otros artículos, 1992)

El Descubrimiento: el 12 de octubre de 1492, América descubrió el capitalismo. Cristóbal Colón, financiado por los reyes de España y los banqueros de Génova, trajo la novedad a las islas del mar Caribe.
En su diario del Descubrimiento, el almirante escribió 139 veces la palabra oro y 51 veces la palabra Dios o Nuestro Señor. Él no podía cansar los ojos de ver tanta lindeza en aquellas playas, y el 27 de noviembre profetizó: "Tendrá toda la cristiandad negocio en ellas". Y en eso no se equivocó.

Al cabo de cinco siglos de negocio de toda la cristiandad, ha sido aniquilada una tercera parte de las selvas americanas, está yerma mucha tierra que fue fértil y más de la mitad de la población come salteado. Los indios, víctimas del más gigantesco despojo de la historia universal, siguen sufriendo la usurpación de los últimos restos de sus tierras, y siguen condenados a la negación de su identidad diferente.

Se les sigue prohibiendo vivir a su modo y manera, se les sigue negando el derecho de ser. Al principio, el saqueo y el otrocidio fueron ejecutados en nombre del Dios de los cielos. Ahora se cumplen en nombre del dios del Progreso.

Sin embargo, en esa identidad prohibida y despreciada fulguran todavía algunas claves de otra América posible. América, ciega de racismo, no las ve.

El 12 de octubre de 1492, Cristóbal Colón escribió en su diario que él quería llevarse algunos indios a España para que aprendan a hablar ("que deprendan fablar"). Cinco siglos después, el 12 de octubre de 1989, en una corte de justicia de los Estados Unidos, un indio mixteco fue considerado retardado mental ("mentally retarded") porque no hablaba correctamente la lengua castellana.

Ladislao Pastrana, mexicano de Oaxaca, bracero ilegal en los campos de California, iba a ser encerrado de por vida en un asilo público. Pastrana no se entendía con la intérprete española y el psicólogo diagnosticó un claro déficit intelectual. Finalmente, los antropólogos aclararon la situación: Pastrana se expresaba perfectamente en su lengua, la lengua mixteca, que hablan los indios herederos de una alta cultura que tiene más de dos mil años de antigüedad.

El Paraguay habla guaraní. Un caso único en la historia universal: la lengua de los indios, lengua de los vencidos, es el idioma nacional unánime. Y sin embargo, la mayoría de los paraguayos opina, según las encuestas, que quienes no entienden español son como animales.

De cada dos peruanos, uno es indio, y la Constitución de Perú dice que el quechua es un idioma tan oficial como el español. La Constitución lo dice, pero la realidad no lo oye. El Perú trata a los indios como África del Sur trata a los negros. El español es el único idioma que se enseña en las escuelas y el único que entienden los jueces y los policías y los funcionarios. (El español no es el único idioma de la televisión, porque la televisión también habla inglés.) Hace cinco años, los funcionarios del Registro Civil de las Personas, en la ciudad de Buenos Aires, se negaron a inscribir el nacimiento de un niño. Los padres, indígenas de la provincia de Jujuy, querían que su hijo se llamara Qori Wamancha, un nombre de su lengua. El Registro argentino no lo aceptó por ser nombre extranjero.

Los indios de las Américas viven exiliados en su propia tierra. El lenguaje no es una señal de identidad, sino una marca de maldición. No los distingue: los delata. Cuando un indio renuncia a su lengua, empieza a civilizarse. ¿Empieza a civilizarse o empieza a suicidarse?

Cuando yo era niño, en las escuelas del Uruguay nos enseñaban que el país se había salvado del problema indígena gracias a los generales que en el siglo pasado exterminaron a los últimos charrúas.

El problema indígena: los primeros americanos, los verdaderos descubridores de América, son un problema. Y para que el problema deje de ser un problema, es preciso que los indios dejen de ser indios. Borrarlos del mapa o borrarles el alma, aniquilarlos o asimilarlos: el genocidio o el otrocidio.

En diciembre de 1976, el ministro del Interior del Brasil anunció, triunfal, que el problema indígena quedará completamente resuelto al final del siglo veinte: todos los indios estarán, para entonces, debidamente integrados a la sociedad brasileña, y ya no serán indios.

El ministro explicó que el organismo oficialmente destinado a su protección (FUNAI, Fundacao Nacional do Indio) se encargará de civilizarlos, o sea: se encargará de desaparecerlos. Las balas, la dinamita, las ofrendas de comida envenenada, la contaminación de los ríos, la devastación de los bosques y la difusión de virus y bacterias desconocidos por los indios, han acompañado la invasión de la Amazonia por las empresas ansiosas de minerales y madera y todo lo demás.

Pero la larga y feroz embestida no ha bastado. La domesticación de los indios sobrevivientes, que los rescata de la barbarie, es también un arma imprescindible para despejar de obstáculos el camino de la conquista.

Matar al indio y salvar al hombre, aconsejaba el piadoso coronel norteamericano Henry Pratt. Y muchos años después, el novelista peruano Mario Vargas Llosa explica que no hay más remedio que modernizar a los indios, aunque haya que sacrificar sus culturas, para salvarlos del hambre y la miseria.

La salvación condena a los indios a trabajar de sol a sol en minas y plantaciones, a cambio de jornales que no alcanzan para comprar una lata de comida para perros. Salvar a los indios también consiste en romper sus refugios comunitarios y arrojarlos a las canteras de mano de obra barata en la violenta intemperie de las ciudades, donde cambian de lengua y de nombre y de vestido y terminan siendo mendigos y borrachos y putas de burdel.

O salvar a los indios consiste en ponerles uniforme y mandarlos, fusil al hombro, a matar a otros indios o a morir defendiendo al sistema que los niega. Al fin y al cabo, los indios son buena carne de cañón: de los 25 mil indios norteamericanos enviados a la segunda guerra mundial, murieron 10 mil.

El 16 de diciembre de 1492, Colón lo había anunciado en su diario: "los indios sirven para les mandar y les hacer trabajar, sembrar y hacer todo lo que fuere menester y que hagan villas y se enseñen a andar vestidos y a nuestras costumbres". Secuestro de los brazos, robo del alma: para nombrar esta operación, en toda América se usa, desde los tiempos coloniales, el verbo reducir. El indio salvado es el indio reducido. Se reduce hasta desaparecer: vaciado de sí, es un no-indio, y es nadie.

El shamán de los indios chamacocos, de Paraguay, canta a las estrellas, a las arañas y a la loca Totila, que deambula por los bosques y llora. Y canta lo que le cuenta el martín pescador:

No sufras hambre, no sufras sed. Súbete a mis alas y comeremos peces del río y beberemos el viento.

Y canta lo que le cuenta la neblina:

Vengo a cortar la helada, para que tu pueblo no sufra frío.

Y canta lo que le cuentan los caballos del cielo:

Ensíllanos y vamos en busca de la lluvia.

Pero los misioneros de una secta evangélica han obligado al chamán a dejar sus plumas y sus sonajas y sus cánticos, por ser cosas del Diablo; y él ya no puede curar las mordeduras de víboras, ni traer la lluvia en tiempos de sequía, ni volar sobre la tierra para cantar lo que ve. En una entrevista con Ticio Escobar, el shamán dice: "Dejo de cantar y me enfermo. Mis sueños no saben adónde ir y me atormentan. Estoy viejo, estoy lastimado. Al final, ¿de qué me sirve renegar de lo mío?"

El shamán lo dice en 1986. En 1614, el arzobispo de Lima había mandado quemar todas las quenas y demas instrumentos de música de los indios, y había prohibido todas sus danzas y cantos y ceremonias para que el demonio no pueda continuar ejerciendo sus engaños. Y en 1625, el oidor de la Real Audiencia de Guatemala había prohibido las danzas y cantos y ceremonias de los indios, bajo pena de cien azotes, porque en ellas tienen pacto con los demonios.

Para despojar a los indios de su libertad y de sus bienes, se despoja a los indios de sus símbolos de identidad. Se les prohíbe cantar y danzar y soñar a sus dioses, aunque ellos habían sido por sus dioses cantados y danzados y soñados en el lejano día de la Creación. Desde los frailes y funcionarios del reino colonial, hasta los misioneros de las sectas norteamericanas que hoy proliferan en América Latina, se crucifica a los indios en nombre de Cristo: para salvarlos del infierno, hay que evangelizar a los paganos idólatras. Se usa al Dios de los cristianos como coartada para el saqueo.

El arzobispo Desmond Tutu se refiere al África, pero también vale para América:
"Vinieron. Ellos tenían la Biblia y nosotros teníamos la tierra. Y nos dijeron: "Cierren los ojos y recen". Y cuando abrimos los ojos, ellos tenían la tierra y nosotros teníamos la Biblia".

Los doctores del Estado moderno, en cambio, prefieren la coartada de la ilustración: para salvarlos de las tinieblas, hay que civilizar a los bárbaros ignorantes. Antes y ahora, el racismo convierte al despojo colonial en un acto de justicia. El colonizado es un sub-hombre, capaz de superstición pero incapaz de religión, capaz de folclore pero incapaz de cultura: el sub-hombre merece trato subhumano, y su escaso valor corresponde al bajo precio de los frutos de su trabajo. El racismo legitima la rapiña colonial y neocolonial, todo a lo largo de los siglos y de los diversos niveles de sus humillaciones sucesivas.

América Latina trata a sus indios como las grandes potencias tratan a América Latina.

Gabriel René-Moreno fue el más prestigioso historiador boliviano del siglo pasado. Una de las universidades de Bolivia lleva su nombre en nuestros días. Este prócer de la cultura nacional creía que los indios son asnos, que generan mulos cuando se cruzan con la raza blanca. Él había pesado el cerebro indígena y el cerebro mestizo, que según su balanza pesaban entre cinco, siete y diez onzas menos que el cerebro de raza blanca, y por tanto los consideraba celularmente incapaces de concebir la libertad republicana.

El peruano Ricardo Palma, contemporáneo y colega de Gabriel René-Moreno, escribió que los indios son una raza abyecta y degenerada. Y el argentino Domingo Faustino Sarmiento elogiaba así la larga lucha de los indios araucanos por su libertad: Son más indómitos, lo que quiere decir: animales más reacios, menos aptos para la Civilización y la asimilación europea.

El más feroz racismo de la historia latinoamericana se encuentra en las palabras de los intelectuales más célebres y celebrados de fines del siglo diecinueve y en los actos de los políticos liberales que fundaron el Estado moderno. A veces, ellos eran indios de origen, como Porfirio Díaz, autor de la modernización capitalista de México, que prohibió a los indios caminar por las calles principales y sentarse en las plazas públicas si no cambiaban los calzones de algodón por el pantalón europeo y los huaraches por zapatos.

Eran los tiempos de la articulación al mercado mundial regido por el Imperio Británico, y el desprecio científico por los indios otorgaba impunidad al robo de sus tierras y de sus brazos.

El mercado exigía café, pongamos el caso, y el café exigía más tierras y más brazos. Entonces, pongamos por caso, el presidente liberal de Guatemala, Justo Rufino Barrios, hombre de progreso, restablecía el trabajo forzado de la época colonial y regalaba a sus amigos tierras de indios y peones indios en cantidad.

El racismo se expresa con más ciega ferocidad en países como Guatemala, donde los indios siguen siendo porfiada mayoría a pesar de las frecuentes oleadas exterminadoras.

En nuestros días, no hay mano de obra peor pagada: los indios mayas reciben 65 centavos de dólar por cortar un quintal de café o de algodón o una tonelada de caña. Los indios no pueden ni plantar maíz sin permiso militar y no pueden moverse sin permiso de trabajo. El ejército organiza el reclutamiento masivo de brazos para las siembras y cosechas de exportación. En las plantaciones, se usan pesticidas cincuenta veces más tóxicos que el máximo tolerable; la leche de las madres es la más contaminada del mundo occidental. Rigoberta Menchú: su hermano menor, Felipe, y su mejor amiga, María, murieron en la infancia, por causa de los pesticidas rociados desde las avionetas. Felipe murió trabajando en el café. María, en el algodón. A machete y bala, el ejército acabó después con todo el resto de la familia de Rigoberta y con todos los demás miembros de su comunidad. Ella sobrevivió para contarlo.

Con alegre impunidad, se reconoce oficialmente que han sido borradas del mapa 440 aldeas indígenas entre 1981 y 1983, a lo largo de una campaña de aniquilación más extensa, que asesinó o desapareció a muchos miles de hombres y de mujeres. La limpieza de la sierra, plan de tierra arrasada, cobró también las vidas de una incontable cantidad de niños. Los militares guatemaltecos tienen la certeza de que el vivio de la rebelión se transmite por los genes.

Una raza inferior, condenada al vicio y a la holgazanería, incapaz de orden y progreso, ¿merece mejor suerte? La violencia institucional, el terrorismo de Estado, se ocupa de despejar las dudas. Los conquistadores ya no usan caparazones de hierro, sino que visten uniformes de la guerra de Vietnam. Y no tienen piel blanca: son mestizos avergonzados de su sangre o indios enrolados a la fuerza y obligados a cometer crímenes que los suicidan. Guatemala desprecia a los indios, Guatemala se autodesprecia.

Esta raza inferior había descubierto la cifra cero, mil años antes de que los matemáticos europeos supieran que existía. Y habían conocido la edad del universo, con asombrosa precisión, mil años antes que los astrónomos de nuestro tiempo.

Los mayas siguen siendo viajeros del tiempo: ¿Qué es un hombre en el camino? Tiempo.

Ellos ignoraban que el tiempo es dinero, como nos reveló Henry Ford. El tiempo, fundador del espacio, les parece sagrado, como sagrados son su hija, la tierra, y su hijo, el ser humano: como la tierra, como la gente, el tiempo no se puede comprar ni vender. La Civilización sigue haciendo lo posible por sacarlos del error.

¿Civilización? La historia cambia según la voz que la cuenta. En América, en Europa o en cualquier otra parte. Lo que para los romanos fue la invasión de los bárbaros, para los alemanes fue la emigración al sur.

No es la voz de los indios la que ha contado, hasta ahora, la historia de América. En las vísperas de la conquista española, un profeta maya, que fue boca de los dioses, había anunciado: "Al terminar la codicia, se desatará la cara, se desatarán las manos, se desatarán los pies del mundo". Y cuando se desate la boca, ¿qué dirá? ¿Qué dirá la otra voz, la jamás escuchada? Desde el punto de vista de los vencedores, que hasta ahora ha sido el punto de vista único, las costumbres de los indios han confirmado siempre su posesión demoníaca o su inferioridad biológica. Así fue desde los primeros tiempos de la vida colonial:

¿Se suicidan los indios de las islas del mar Caribe, por negarse al trabajo esclavo? Porque son holgazanes.

¿Andan desnudos, como si todo el cuerpo fuera cara? Porque los salvajes no tienen vergüenza.

¿Ignoran el derecho de propiedad, y comparten todo, y carecen de afán de riqueza? Porque son más parientes del mono que del hombre.

¿Se bañan con sospechosa frecuencia? Porque se parecen a los herejes de la secta de Mahoma, que bien arden en los fuegos de la Inquisición.

¿Jamás golpean a los niños, y los dejan andar libres? Porque son incapaces de castigo ni doctrina.

¿Creen en los sueños, y obedecen a sus voces? Por influencia de Satán o por pura estupidez.

¿Comen cuando tienen hambre, y no cuando es hora de comer? Porque son incapaces de dominar sus instintos.

¿Aman cuando sienten deseo? Porque el demonio los induce a repetir el pecado original.

¿Es libre la homosexualidad? ¿La virginidad no tiene importancia alguna? Porque viven en la antesala del infierno.

En 1523, el cacique Nicaragua preguntó a los conquistadores:
"Y al rey de ustedes, ¿quién lo eligió?"

El cacique había sido elegido por los ancianos de las comunidades. ¿Había sido el rey de Castilla elegido por los ancianos de sus comunidades? La América precolombina era vasta y diversa, y contenía modos de democracia que Europa no supo ver, y que el mundo ignora todavía. Reducir la realidad indígena americana al despotismo de los emperadores incas, o a las prácticas sanguinarias de la dinastía azteca, equivale a reducir la realidad de la Europa renacentista a la tiranía de sus monarcas o a las siniestras ceremonias de la Inquisición.

En la tradición guaraní, por ejemplo, los caciques se eligen en asambleas de hombres y mujeres -y las asambleas los destituyen si no cumplen el mandato colectivo. En la tradición iroquesa, hombres y mujeres gobiernan en pie de igualdad. Los jefes son hombres; pero son las mujeres quienes los ponen y deponen y ellas tienen poder de decisión, desde el Consejo de Matronas, sobre muchos asuntos fundamentales de la confederación entera. Allá por el año 1600, cuando los hombres iroqueses se lanzaron a guerrear por su cuenta, las mujeres hicieron huelga de amores. Y al poco tiempo los hombres, obligados a dormir solos, se sometieron al gobierno compartido.

En 1919, el jefe militar de Panamá en las islas de San Blas, anunció su triunfo:
"Las indias kunas ya no vestirán molas, sino vestidos civilizados".

Y anunció que las indias nunca se pintarían la nariz sino las mejillas, como debe ser, y que nunca más llevarían aros en la nariz, sino en las orejas. Como debe ser.

Setenta años después de aquel canto de gallo, las indias kunas de nuestros días siguen luciendo sus aros de oro en la nariz pintada, y siguen vistiendo sus molas, hechas de muchas telas de colores que se cruzan con siempre asombrosa capacidad de imaginación y de belleza: visten sus molas en la vida y con ella se hunden en la tierra, cuando llega la muerte.

En 1989, en vísperas de la invasión norteamericana, el general Manuel Noriega aseguró que Panamá era un país respetuosos de los derechos humanos:
"No somos una tribu -aseguró el general".

Las técnicas arcaicas, en manos de las comunidades, habían hecho fértiles los desiertos en la cordillera de los Andes. Las tecnologías modernas, en manos del latifundio privado de exportación, están convirtiendo en desiertos las tierras fértiles en los Andes y en todas partes.

Resultaría absurdo retroceder cinco siglos en las técnicas de producción; pero no menos absurdo es ignorar las catástrofes de un sistema que exprime a los hombres y arrasa los bosques y viola la tierra y envenena los ríos para arrancar la mayor ganancia en el plazo menor. ¿No es absurdo sacrificar a la naturaleza y a la gente en los altares del mercado internacional? En ese absurdo vivimos; y lo aceptamos como si fuera nuestro único destino posible.

Las llamadas culturas primitivas resultan todavía peligrosas porque no han perdido el sentido común. Sentido común es también, por extensión natural, sentido comunitario. Si pertenece a todos el aire, ¿por qué ha de tener dueño la tierra? Si desde la tierra venimos, y hacia la tierra vamos, ¿acaso no nos mata cualquier crimen que contra la tierra se comete? La tierra es cuna y sepultura, madre y compañera. Se le ofrece el primer trago y el primer bocado; se le da descanso, se la protege de la erosión.

El sistema desprecia lo que ignora, porque ignora lo que teme conocer. El racismo es también una máscara del miedo.

¿Qué sabemos de las culturas indígenas? Lo que nos han contado las películas del Fas West. Y de las culturas africanas, ¿qué sabemos? Lo que nos ha contado el profesor Tarzán, que nunca estuvo.

Dice un poeta del interior de Bahía: "Primero me robaron del África. Después robaron el África de mi".

La memoria de América ha sido mutilada por el racismo. Seguimos actuando como si fuéramos hijos de Europa, y de nadie más.

A fines del siglo pasado, un médico inglés, John Down, identificó el síndrome que hoy lleva su nombre. Él creyó que la alteración de los cromosomas implicaba un regreso a las razas inferiores, que generaba mongolian idiots, negroid idiots y aztec idiots.

Simultáneamente, un médico italiano, Cesare Lombrosos, atribuyó al criminal nato los rasgos físicos de los negros y de los indios.

Por entonces, cobró base científica la sospecha de que los indios y los negros son proclives, por naturaleza, al crimen y a la debilidad mental. Los indios y los negros, tradicionales instrumentos de trabajo, vienen siendo también desde entonces, objetos de ciencia.

En la misma época de Lombroso y Down, un médico brasileño, Raimundo Nina Rodrigues, se puso a estudiar el problema negro. Nina Rodrigues, que era mulato, llegó a la conclusión de que la mezcla de sangres perpetúa los caracteres de las razas inferiores, y que por tanto la raza negra en el Brasil ha de constituir siempre uno de los factores de nuestra inferioridad como pueblo. Este médico psiquiatra fue el primer investigador de la cultura brasileña de origen africano. La estudió como caso clínico: las religiones negras, como patología; los trances, como manifestaciones de histeria.

Poco después, un médico argentino, el socialista José Ingenieros, escribió que los negros, oprobiosa escoria de la raza humana, están más próximos de los monos antropoides que de los blancos civilizados. Y para demostrar su irremediable inferioridad, Ingenieros comprobaba: Los negros no tienen ideas religiosas.

En realidad, las ideas religiosas habían atravesado la mar, junto a los esclavos, en los navíos negreros. Una prueba de obstinación de la dignidad humana: a las costas americanas solamente llegaron los dioses del amor y de la guerra. En cambio, los dioses de la fecundidad, que hubieran multiplicado las cosechas y los esclavos del amo, se cayeron al agua.

Los dioses peleones y enamorados que completaron la travesía, tuvieron que disfrazarse de santos blancos, para sobrevivir y ayudar a sobrevivir a los millones de hombres y mujeres violentamente arrancados del África y vendidos como cosas. Ogum, dios del hierro, se hizo pasar por san Jorge o san Antonio o san Miguel, Shangó, con todos sus truenos y sus fuegos, se convirtió en santa Bárbara. Obatalá fue Jesucristo y Oshún, la divinidad de las aguas dulces, fue la Virgen de la Candelaria…

Dioses prohibidos. En las colonias españolas y portuguesas y en todas ls demás: en las islas inglesas del Caribe, después de la abolición de la esclavitud se siguió prohibiendo tocar tambores o sonar vientos al modo africano, y se siguió penando con cárcel la simple tenencia de una imagen de cualquier dios africano. Dioses prohibidos, porque peligrosamente exaltan las pasiones humanas, y en ellas encarnan. Friedrich Nietzsche dijo una vez:
"Yo sólo podría creer en un dios que sepa danzar".

Como José Ingenieros, Nietzsche no conocía a los dioses africanos. Si los hubiera conocido, quizá hubiera creído en ellos. Y quizá hubiera cambiado algunas de sus ideas. José Ingenieros, quién sabe.

La piel oscura delata incorregibles defectos de fábrica. Así, la tremenda desigualdad social, que es también racial, encuentra su coartada en las taras hereditarias.Lo había observado Humboldt hace doscientos años, y en toda América sigue siendo así: la pirámide de las clases sociales es oscura en la base y clara en la cúspide. En el Brasil, por ejemplo, la democracia racial consiste en que los más blancos están arriba y los más negros abajo. James Baldwin, sobre los negros en Estados Unidos:
"Cuando dejamos Mississipi y vinimos al Norte, no encontramos la libertad.
Encontramos los peores lugares en el mercado de trabajo; y en ellos estamos todavía".

Un indio del Norte argentino, Asunción Ontíveros Yulquila, evoca hoy el trauma que marcó su infancia:
"Las personas buenas y lindas eran las que se parecían a Jesús y a la Virgen.
Pero mi padre y mi madre no se parecían para nada a las imágenes de Jesús y la Virgen María que yo veía en la iglesia de Abra Pampa".

La cara propia es un error de la naturaleza. La cultura propia, una prueba de ignorancia o una culpa que expiar. Civilizar es corregir.

El fatalismo biológico, estigma de las razas inferiores congénitmente condenadas a la indolencia y a la violencia y a la miseria, no sólo nos impide ver las causas reales de nuestra desventura histórica. Además, el racismo nos impide conocer, o reconocer, ciertos valores fundamentales que las culturas despreciadas han podido milagrosamente perpetuar y que en ellas encarnan todavía, mal que bien, a pesar de los siglos de persecución, humillación y degradación. Esos valores fundamentales no son objetos de museo. Son factores de historia, imprescindibles para nuestra imprescindible invención de una América sin mandones ni mandados. Esos valores acusan al sistema que los niega.

Hace algún tiempo, el sacerdote español Ignacio Ellacuría me dijo que le resultaba absurdo eso del Descubrimiento de América. El opresor es incapaz de descubrir, me dijo:
"Es el oprimido el que descubre al opresor".

Él creía que el opresor ni siquiera puede descubrirse a sí mismo. La verdadera realidad del opresor sólo se puede ver desde el oprimido.

Ignacio Ellacuría fue acribillado a balazos, por creer en esa imperdonable capacidad de revelación y por compartir los riesgos de la fe en su poder de profecía.

¿Lo asesinaron los militares de El Salvador, o lo asesinó un sistema que no puede tolerar la mirada que lo delata?

www.patriagrande.net/uruguay/eduardo.galeano

domingo, 28 de septiembre de 2008

He “robado” 492.000 euros a quienes más nos roban para denunciarlos y construir alternativas de sociedad.

...por Enric Durán

Escribo en estas páginas para hacer público que he expropiado 492.000 euros a 39 entidades bancarias a través de 68 operaciones de crédito. Si incluimos los intereses de demora, la cifra actual de la deuda es de más de 500.000 euros que no pagaré.

Ha sido una acción individual de insubmisión a la banca que he llevado a cabo premeditadamente para denunciar al sistema bancario y para destinar el dinero a iniciativas que alerten de la crisis sistémica que estamos empezando a vivir y que intenten construir una alternativa de sociedad.

Se trata de una acción ajena a cualquier tipo de violencia, que reivindico como una nueva forma de desobediencia civil, a la altura de los tiempos que corren. Cuando la financiación al consumo y la especulación son dominantes en nuestra sociedad, ¿qué mejor que robar a los que nos roban y repartir el dinero entre los grupos que denuncian esta situación y construyen alternativas?
¿Cómo he podido conseguir tanto dinero sin propiedades ni avales?

Tras algunas investigaciones y pruebas, en la primavera del 2006, empecé a llevar adelante de manera definitiva esta idea haciendo creer, según el caso, a los diversos bancos, cajas y establecimientos financieros de crédito que me quería reformar el piso o comprar un coche. En algunos casos, también a través de una empresa creada con el propósito de poder justificar determinadas inversiones como la compra de material audiovisual para una productora.
La ventaja de pedir un préstamo desde una empresa es que la deuda como empresa, aunque sea una empresa unipersonal, no aparece en tu historial de deuda personal, de modo que puedes ir aumentando tu endeudamiento indefinidamente sin que el CIRBE (sistema de información sobre deudas del Banco de España) lo detecte. Existen otras maneras de engañar al CIRBE que explicaré a quien quiera realizar una acción con una finalidad similar a la de la mía.

Estos préstamos eran solicitados sin ninguna garantía ni de otra persona ni de ninguna propiedad, simplemente con mi firma. Con una profesión inventada y una buena nómina falsa que hacía creer que ganaba de sobras para acceder a la financiación. El quid de la cuestión es que los bancos no tienen manera alguna de comprobar si una nómina que les presentes es real o no, siempre y cuando la empresa y la persona existan realmente.

También había que presentar los extractos bancarios adecuados, que conseguía haciendo circular el dinero de cuentas de empresa a cuentas personales a través de transferencias de nóminas para simular ingresos personales, que los bancos se creían. En algunos casos me pedían el contrato de trabajo, la declaración de la renta o la vida laboral. A mis empresas les pedían las declaraciones del IVA trimestral y, cuando ya tenían más de un año, el impuesto de sociedades.
A todo esto se puede responder adecuadamente, y a veces con información real. Si no, con una impresora, fotocopiadora, tijeras y celo, ¡se hacen maravillas!
En algunos casos, tuve que comprar el coche para el que había solicitado el préstamo, y después me lo tuve que vender todo antes de dejar de pagar para que no me lo pudiesen embargar i así tener más fondos para financiar las luchas.

Sorprenderá que haya conseguido esto, 492.000 euros sin avales ni garantías, en un contexto de contracción del crédito. Es una demostración de cómo la banca promueve el endeudamiento de las familias por encima de cualquier control y de cualquier medida de prevención de riesgos y de sentido común. Como conclusión, hay un hecho que nos puede ayudar a entender las posibilidades y oportunidades que hay para este tipo de acción: los bancos y las entidades financieras necesitan conceder créditos, porque es una de sus maneras principales de obtener beneficios y porque, como ya hemos explicado en otro artículo anterior, el sistema financiero necesita que cada vez se firmen más créditos para poder crear cada vez más dinero. Es una rueda que no se detendrá hasta que colapse el sistema. Nosotras, en lugar de seguir ayudando a que la rueda gire pidiendo créditos para producir o para consumir, tenemos la oportunidad y la responsabilidad de ponerle trabas, heciéndoles creer que queremos créditos y que así podrán crear este dinero gracias a nosotras. Después, al no devolver los préstamos, hacemos desaparecer este dinero y el que se había creado de la nada, con la garantía que habíamos firmado de devolución de las deudas. Este sistema funciona a partir de la confianza y si mediante formas de actuación como estas, conseguimos sembrar desconfianza, podremos abolirlo (destruirlo?)!
¿Por qué esta acción?

Esta crisis que se ha explicado en artículos anteriores, especialmente en su vertiente energética, era de prever. Hace tres años conocí las refleciones acerca del cénit del petroleo y pensé que en el momento en que se desencadenara la crisis sería fundamental que estuviésemos preparadas. Ésta podría ser una oportunidad para el cambio social, un momento que se tenía que aprovechar. Pero si no nos preparábamos, el futuro podría llegar a ser incluso mucho peor de lo que tenemos ahora, dado que la gestión de la escasez dirigida desde poderes económicos y políticos podría llevarnos hacia un nuevo fascismo.
A menudo, uno de los inconvenientes que encontramos cuando hablamos de transformación social en la actualidad es que nos cuesta identificar a los enemigos principales. No en vano, ya juegan bien sus cartas para que cueste identificarlos. Como hemos visto en el artículo que hablaba del sistema financiero, hay mecanismos escondidos y perversos que hacen que una minoría controle la creación de dinero y, a partir de ello, hacen que el sistema económico se mueva al ritmo que más les interesa. Desenmascarar a esta minoría, a este sistema bancario que nos lleva al colapso ecológico, me parecía fundamental y fue una motivación clara para llevarme a realizar esta acción de insumisión financiera y hacerla pública.
Otra razón de peso fue el poder fortalecer a los movimientos sociales para que se pudiesen preparar para la crisis, ensayando las alternativas que pueden convertirse en el ejemplo de una forma de vida viable cuando ésta estalle. Creía que para esto hacía falta más dinero del que podemos conseguir por otros medios, ya que, según mi experiencia en los movimientos sociales, uno de los factores limitadores importantes de los proyectos transformadores ha sido siempre la falta de capacidad económica para echar adelante proyectos estratégicos que se puedan iniciar cuando se crea conveniente y mantener con el tiempo.

Hay alternativas de sociedad que empiezan a ponerse en marcha desde la práctica y sin ideas demasiado preestablecidas. Hay muchas iniciativas que, desde la autonomía y la autogestión, están empezando a practicar formas de vida en las que creen como alternativa al sistema capitalista actual. Hay esfuerzos claros y decididos para coordinarse y organizarse conjuntamente en red, para empezar a poner en práctica otro modelo de sociedad. El camino ya ha empezado, ahora hay que mantenerlo y darle fuerza.
¿A quién ha ido el dinero?

Una vez pagadas comisiones, intereses, notarios, impuestos y gastos varios relacionados con la acción y que no forman parte del dinero disponible para el cambio social, quedaron unos 360.000 euros que se han destinado, entre otros, a la publicación que tienes entre tus manos1. Los demás destinos han sido diversas acciones e iniciativas destinadas tanto a concienciar sobre la crisis sistémica (energética, alimentaria, económica...) como, especialmente, a impulsar un anplio movimiento social que ponga en marcha otras maneras de vivir en sociedad mientras se enfrenta al modelo capitalista actual, teniendo como objetivo el de sustituirlo.

No daré detalles en este escrito para no poner en problemas a los proyectos que han recibido este dinero sin ser responsables de ello, pero confío que la memoria de las personas con quien he compartido momentos en los últimos tiempos activará el boca-oreja que hará que mucha gente pueda saber con seguridad que el destino de los fondos ha sido orientado en este sentido.
Un llamamiento a la acción

Esta acción quiere ser sobre todo un llamamiento para que cada una se plantee qué es lo que puede y lo que quiere hacer para cambiar el estado de las cosas dentro de lo que sea posible o incluso de lo que podría parecer imposible...
Si yo he llevado a cabo esta insumisión financiera, arriesgando mi libertad para demostrar que el sistema económico es más vulnerable de lo que parece y para conseguir todo este dinero para la construcción de alternativas, quizás muchas otras personas podrán hacer alguna cosa más si creen en sí mismas, si saben librarse de los falsos miedos en que se nos educa premeditadamente dentro del sistema y si piensan decididamente que sólo la gente, desde abajo, podemos cambiar el estado de las cosas.

Poniendo como ejemplo el estilo de acción que yo he llevado a cabo, quizás cada uno, según su contexto personal y económico, pueda darse cuenta de que hay cosas que están a su alcance:

Los arrendatarios, que padecéis el encarecimiento de los precios (que acostumbra a venir tras el encarecimiento de los precios de compra) podéis juntaros para iniciar una huelga de alquileres como la de los años 1930 y 31; me consta que ya hay gente que está pensando en ello...

Si estáis pagando una hipoteca desde hace pocos años y os queda mucho tiempo de trabajo en un puesto que no os gusta, quizás podéis dejar de pagar la hipoteca y okupar vuestra casa. Si lo hacéis solos quizás tendréis un problema (aunque no más grande que el que ya teníais y además os podréis plantear dedicaros a lo que os guste y que sea coherente con vuestras ideas y vocaciones) pero si mucha gente se organiza, será la banca la que tendrá el problema...

Si sois personas comprometidas y queréis colaborar con los movimientos sociales, ahora ya sabéis que tenéis la opción de solicitar algunos préstamos y no pagarlos para así financiar las luchas, a la vez que ponéis trabas al sistema financiero. Hay maneras de hacerlo sin recibir por ello ninguna acusación penal, sería cuestión de hacerlo a una escala más pequeña que la mía y de no hacerlo público. En esto os puedo echar una mano, jeje.
Si ya vais camino de tener que vivir sin cuentas bancarias porque os han puesto una pena-multa (de esas que tanto abundan actualmente) que no queréis pagar, ¿por qué no expropiáis algo de dinero a la banca antes de que llegue el momento de dejar de tener cuentas corrientes?

Eso sí, con estas diversas opciones y otras que se os puedan ocurrir seréis morosos toda la vida (o mientras aguante este sistema financiero en crisis...), de modo que sería aconsejable que os lo pensaseis como idea acompañana de un plan personal para vivir de otra manera, sin cuentas corrientes ni propiedades.

De todos modos, si no podéis o no queréis llevar a cabo ninguna de las acciones anteriores, hay dos cosas más sencillas que todo el mundo puede y debería hacer lo antes posible: no solicitar ningún crédito y sacar el dinero del banco.

Al mantener préstamos, tarjetas de crédito y cuentas corrientes, estamos siendo cómplices de unos bancos que representan el corazón de un sistema capitalista que está sembrando la destrucción del planeta, la pobreza y la esclavitud de nuestras vidas por doquier.
Sacar el dinero del banco es una cosa que cualquier persona puede hacer si simplemente se organiza un poco para gestionar sus pagos y cobros de otro modo.

Y si este llamamiento te llega tarde porque hay deudas que no has podido pagar y ya apareces en listas de morosidad de los bancos... por qué no te pones en contacto conmigo y montamos un sindicato de morosos? Que hay más personas inscritas en las listas de morosos que en las del paro... ¡y vivir sin cuentas corrientes es un arte que valdría la pena compartir!
Lo que voy a hacer a partir de ahora.

Mientras escribo este comunicado público aún no hay ninguna acusación penal contra mi persona, hecho que prueba que he podido llevar a cabo la acción hasta el final afuera de cualquier control o sospecha policial.
De todos modos, según el sistema judicial del estado español (y sin contar con su motivación ética), a partir de esta confesión se me tendría que acusar de estafa mayor (que se considera a partir de 50.000 euros) y de insolvencia punible (también denominada levantamiento de bienes). Por la primera acusación se me pueden pedir entre 2 y 6 años, y por la segunda entre 1 y 3 años. Así que he preferido reivindicar esta acción públicamente como desobediencia civil para que todo el mundo pueda saber lo que se puede hacer y para cuestionar al mismo sistema financiero en vez de esconderlo como me recomendaría cualquier persona que pensase primero en su integridad personal.

Pero dado que mi postura es claramente de reconocimiento y de defensa moral y política de los hechos y dado que no pienso que el sistema judicial está legitimado para juzgarme (como parte de un sistema político totalmente antidemocrático en cuanto a dependencia de los mismos poderes económicos a los que denuncio con mi acción), he decidido acompañar esta explicación pública de los hechos con mi desaparición física. De ese modo evitaré que posibles represalias contra mi libertad o mi cuerpo me impidan seguir defendiendo y explicando estos hechos públicamente y seguiré activo en los movimientos sociales catalanes a partir de la participación virtual mientras me encuentre físicamente en algún otro lugar del mundo desde el que pueda también participar en las luchas sociales.

Más adelante, me reservo la posibilidad de volver a aparecer físicamente en territorio catalán, si se demuestra que la sociedad civil catalana está preparada para defender la libertad de aquellas personas que nos enfrentamos públicamente a los poderes económicos y políticos de nuestra sociedad.

Y si algún día, por voluntad propia o no, soy juzgado, aviso que el único veredicto que aceptaré será la absolución por consideración del tribunal de que mi acción no es constitutiva de delito, a causa de su motivación ética y solidaria en contra de los actores que más daño hacen a esta sociedad y en pro del bien común. Aparte de esto, no negociaré penas menores para evitar cumplir condena, ni pagaré una fianza, ni multa, ni negociaré la deuda. Si el estado es incapaz de salir de la presión de los poderes fácticos, que todo el mundo lo vea manteniendo a una persona como yo en prisión.

Desde este momento, podréis conocer mi identidad y contactar conmigo a través de la web www.17-s.info donde también podréis encontrar información más detallada.

La fusión entre dos tradiciones activistas

Esta acción de Enric, aún siendo innovadora, no sale de la nada; históricamente, activistas de muchas tendencias se han arriesgado por el bien común desde afuera de la legalidad vigente, ya sea realizando acciones contra la banca para financiar las luchas, ya sea realizando acciones públicas de desobediencia civil para transformar algo. En el campo de las expropiaciones bancarias, la tradición arranca a principios del siglo XX, en países como Francia e Italia, y también en el estado español, por ejemplo con el espectacular atraco al Banco de España en Gijón por el grupo de los solidarios, en 1923.
Personajes míticos de nuestra historia como Durruti, Quico Sabaté o Salvador Puigantich han participado en acciones de este tipo, las cuales siempre son peligrosas ya que se pone en juego la vida tanto de los participantes como de los trabajadores de las sucursales. Otros métodos clandestinos, más seguros para las personas pero complicados han sido la falsificación de moneda o de cheques de viaje, por esta última acción contra el Citybank se dio a conocer al mundo Lucio Urtubia, quien todavía vive y recientemente ha realizado varias conferencias en el territorio catalán para presentar el documental Lucio, el anarquista irreductible.
La estrategia de la desobediencia civil arranca en el siglo XIX de la mano de Henry Thoreau y se hace conocida mundialmente a través de figuras como las de Gandhi y Martin Luther King. En el estado español no empieza a valorarse la desobediencia pacífica como posibilidad hasta después de la muerte del dictador Franco, dado que cuando la violencia del estado goza de completa inmunidad, la desobediencia no violenta se hace imposible. Desde los 70 hasta ahora, algunos de los movimientos sociales más reconocidos como la exitosa insumisión al servicio militar y el movimiento de okupaciones se basan en esta premisa desobediente.
Una de las dificultades del punto de encuentro radica en que parten de situaciones opuestas. La primera necesita de clandestinidad; la segunda es una acción pública que basa su fuerza en su apoyo social y en la legitimidad de sus acciones. La acción que nos ocupa hoy las puede fusionar porque tiene dos partes: la parte de acción directa (ya se ha llevado a cabo y su carácter secreto ha permitido el éxito de la acción) con la parte de desobediencia civil (que empieza hoy, con la confesión y defensa pública que hace el autor, cuestionando seriamente la legitimidad moral de la banca).

Si este ejemplo quedará como un caso aislado o si será la semilla para una nueva estrategia de acción, ya sea pública o escondida, el tiempo nos lo revelará. La palabra la tenemos cada una de las personas que queremos cambiar las cosas.

polaris.moviments.net:8000