sábado, 26 de julio de 2008

El parecido entre las técnicas de la clase empresarial estadounidense y el fascismo es muy sorprendente.

Presentación de Vicenç Navarro a la entrevista a Noam Chomsky

Es un placer para mí hacer la introducción de una entrevista que hicimos a Noam Chomsky el 13 de mayo de 2008.

La UPEC que como bien sabéis es la Universidad Progresista de Verano de Cataluña, tiene como parte de su vocación el crear un intercambio entre personas de izquierdas progresistas de Cataluña, de España, de Europa y del Mundo. A nosotros nos interesaba mucho saber qué pensaba Noam Chomsky sobre lo que está pasando estos días en los EEUU., en Europa y en el Mundo.

Noam Chomsky es una persona de una enorme importancia y cuando se escriba la historia intelectual de los siglos XX y XXI, Noam Chomsky tendrá un capítulo muy importante. Ha sido la voz más crítica dentro de los EEUU. no sólo con respecto a la política exterior de este país, sino también en cuanto a las estructuras de poder de los EEUU.

En estos momentos los EEUU. están en la primera página de todas las noticias y, como siempre, los medios de comunicación controlan, canalizan, manipulan y es difícil saber qué pasa en un país tan complejo como los EEUU. Esta dificultad en saber qué pasa en EE.UU. todavía está más acentuada debido a la enorme diferencia de culturas que existe entre aquel país y las culturas políticas de Europa, de España y de Cataluña.

De ahí que se decidiera por parte del equipo directivo de la UPEC el invitarle a dar la conferencia inaugural, la clase inaugural de las jornadas de este año. Él no pudo venir porque su esposa estaba muy enferma. Se excusó. Él conoce Cataluña, es más, tiene una gran simpatía y lazos emotivos con Cataluña porque como intelectual de los EEUU. siguió muy de cerca la guerra civil española. Nos explicó que, siendo joven, ya se sintió muy identificado con la causa republicana contra el fascismo.

Ahora bien, la entrevista no es sobre el pasado. Es sobre el presente y sobre el futuro. La entrevista se centra sobre los EEUU, ¿qué está pasando en los EEUU.?, ¿qué es el fenómeno Obama?, ¿es una promesa de cambio?, ¿o es una construcción mediática?. También queríamos saber su opinión sobre lo que está pasando en Europa y veréis que habla, a veces, muy críticamente de Europa y también queríamos saber su opinión sobre el Mundo. Él ha estado muy involucrado, es uno de los puntos de referencia del llamado movimiento antiglobalización y tiene mucho que contar sobre el futuro de este movimiento.

He tenido el placer de hacer esta entrevista que dura 45’ . Conozco a Noam Chomsky desde hace muchos años, en realidad somos amigos, muy amigos. Desde este punto de vista aceptó nuestra invitación porque estaba dispuesto a contactar a través mío con este mundo de Cataluña y de España. Noam Chomsky es una persona superinteresante no sólo como intelectual sino también como ser humano; es de estas personas únicas que , pese a su gran renombre, es un hombre sencillo, muy accesible y muy agradable. Pasamos unas horas muy agradables con él haciendo la entrevista y después de una manera informal. Se comprometió a venir a Barcelona, por lo que no renunciamos a tenerlo entre nosotros algún año dando la conferencia inaugural de la UPEC.

Los temas que toca son temas relevantes para nosotros y de una enorme importancia. Puede que a veces sea difícil de entender porque son temas y una narrativa diferente a la europea. Al final haré algunas observaciones en cuanto a mostrar la relevancia de las declaraciones de Noam Chomsky a nuestro país porque lo que ocurre en los EEUU. es, en cierto modo, nuestro futuro si no cambiamos. Y el futuro lo hemos visto y no funciona.

Es desde este punto de vista que hablamos de muchos temas de una forma relajada. Él me conoce a mí, conoce mis trabajos, los cita, incluso en esta entrevista, pero también en los suyos, haciendo referencia, por ejemplo, a la situación sanitaria que es muy preocupante. No hay un sistema en EE.UU. que garantice el acceso a los servicios sanitarios. De hecho, 100.000 personas mueren cada año debido a la falta de servicios de atención sanitaria. Este es un problema muy grave. Él hace referencia a este tema, y también hace referencia a otros en los que estoy escribiendo y trabajando. Hay una amistad, hay un aprecio, hay una admiración mutua que se refleja en esta entrevista.

Así pues, hago esta introducción a la entrevista a Noam Chomsky , que creo que todos coincidimos en que es uno de los intelectuales más importantes de los tiempos en que vivimos.

Entrevista con Noam Chomsky, efectuada por Vicenç Navarro el 13 de Mayo de 2008.

Vicenç Navarro : Muchas gracias por recibirnos.

Noam Chomsky : Estoy encantado de tener la oportunidad de hablar con vosotros.

VN: Estamos aquí en nombre de la Universidad Progresista de Verano de Cataluña (UPEC). Como te explicaba antes de la entrevista, la intención de la universidad es recuperar la historia de Cataluña, recordando aquel tiempo, durante los años de la República , cuando trabajadores y académicos se reunían durante el verano para debatir temas de interés común. Esto, evidentemente, fue prohibido durante la dictadura. Cuando , en el 2003, los partidos de izquierdas recuperaron el gobierno de Cataluña, decidieron renovar este compromiso y reiniciar la Universidad Progresista de Verano de Cataluña. Nos habría encantado que hubieras podido hacer la conferencia inaugural de esta nueva etapa y nos sabe muy mal que no pudiera ser así. Esperamos, sin embargo, que puedas visitarnos algún día.

NC: Espero que sí.

VN: Quería hablar contigo precisamente sobre tí mismo y también sobre los Estados Unidos. Fuera de los EE.UU., eres sin duda el intelectual estadounidense más conocido. Pero la mayoría de la gente de fuera de EE.UU. no es lo suficiente consciente de lo que representa que el intelectual más conocido de los EE.UU. en el extranjero aparezca tan poco en los medios de su propio país. Cuando miramos las principales cadenas de televisión, como la CBS , la NBC o la CNN , nunca apareces. En realidad parece como si estuvieras vetado en tales medios. Mucha gente fuera de los EEUU o no lo saben o no lo entienden, porque a menudo se idealiza a los EE.UU., que se presenta como una democracia extremadamente dinámica y activa. Fuera de EE.UU. no se es consciente de la enorme discriminación que existe en EE.UU. en contra de las voces de izquierda como las tuyas, discriminación que ocurre incluso en círculos que se llaman de izquierda dentro del establishment liberal de EE.UU. ¿Cómo explicas esta situación? ¿Cómo explicas esta discriminación en contra de tí en los más importantes foros de debate de EE.UU.?

NC: De entrada debería decir que, de hecho, es en estos círculos de intelectuales liberales de izquierdas dónde probablemente me discriminan, me temen y me desprecian más. Si quieres ver un ejemplo gráfico de esto, mira la fotografía que tengo colgada y enmarcada a la puerta de mi despacho. Es la portada de la revista más o menos oficial de los intelectuales liberales de izquierdas, The American Prospect. Aquella portada quiere representar la lucha ideológica a la cual se enfrentan. Se presentan a ellos mismos como estando entre dos amenazas representadas por dos figuras con cara enfadada. A un lado vemos a Dick Cheney, en el Pentágono; y en el otro estoy yo. Los intelectuales de izquierdas del establishment liberal se ven atrapados entre estas dos fuerzas que consideran gigantescas. Esta portada es indicativa de la paranoia y de la preocupación de que pueda haber cualquier pequeña rotura en la ortodoxia liberal. Los intelectuales de la izquierda del establishment liberal son (y no sólo en los EE.UU.) los típicos guardianes de los límites del sistema: hasta aquí podemos llegar, pero ni un milímetro más allá. De hecho, consideran aterrador pensar que alguien pueda ir un milímetro más allá. Esto se extiende también a los principales medios de comunicación donde el control ideológico es enorme. Aparece así una situación en la que por un lado hay una gran libertad de expresión. Es un país muy libre, es el país más libre del mundo. No creo que la libertad de expresión, por ejemplo, esté tan protegida en ninguna parte del mundo como lo está aquí. Pero, por otra parte, la posibilidad de producir y distribuir ideas está muy controlada. Es una sociedad muy dirigida, una sociedad que se gestiona como un negocio, dirigido con mucho cuidado, con estrictos requisitos doctrinales, de los cuales no se tolera ninguna desviación pues sería demasiado peligroso.

Uno de los motivos por los cuales es demasiado peligroso es que el sistema político, tanto los partidos como la clase política, tiene una posición que en la mayoría de temas importantes está mucho más a la derecha que el resto de la población. Si cogemos la sanidad, por ejemplo, sobre la cual tú has escrito durante muchos años, la población está a la izquierda del establishment, y así ha sido siempre. Lo mismo pasa en otros muchos temas. Por lo tanto, permitir que se debatan temas importantes es un riesgo y una amenaza. Permitir cualquier desviación es peligroso y se debe controlar con mucho cuidado.

Por lo tanto, sí, este es un país muy libre, pero muy controlado. Por esto tenemos una ideología muy rígida y muy controlada.

VN: Es sorprendente porque, desde fuera de los EE.UU., a menudo se tiene la impresión de que el país tiene un sistema político muy estable y seguro. Podríamos incluso pensar que con un sistema político y unos medios de comunicación tan potentes, el país se podría permitir voces más criticas en los medios de lo que permiten .

NC: Sí!

VN: Es como si temieran las voces más criticas, como por ejemplo la tuya.

NC: Sí, creo que tienen miedo. Existe un miedo terrible a que cualquier pequeña desviación pueda conducir al desastre. Es una mentalidad típicamente totalitaria. En esta mentalidad debes controlarlo todo. Si algo queda fuera de tal control, puede resultar desastroso para ellos. De hecho, la estabilidad de la sociedad de los EE.UU. no es tan obvia. Requiere mucha represión. Lo que ocurrió con los papeles del Pentágono durante la Guerra del Vietnam es muy representativo de lo que estoy diciendo. Estos papeles no eran documentos desclasificados y públicos. Tener acceso a ellos era como robar los archivos: era como conquistar un país y hacerse con el botín de sus archivos. La información no estaba pensada para el público. Pues bien, había cosas interesantes en los papeles del Pentágono que habían sido ocultadas. Lo más interesante de tales papeles es la parte final. El periodo que cubren estos papeles acaba a mediados de 1968, justo después de la ofensiva del Tet del mes de enero de 1968, que convenció a la clase política de que la guerra resultaba demasiado costosa y de que no valía la pena continuarla. Aún así, en los meses inmediatamente posteriores, hubo un intento del gobierno de enviar unos 200.000 hombres más al Vietnam, para aumentar así el número de tropas a casi tres cuartos de millón. Hubo un debate dentro del gobierno sobre esto, tal y como demuestran los papeles del Pentágono, y decidieron no llevarlo a cabo. El motivo es que temían que, si lo hacían, quizás necesitarían las tropas para controlar el desorden civil que podría provocar en los EE.UU. Habría una rebelión de proporciones sin precedentes entre la gente joven, las mujeres, los trabajadores, las minorías, los pobres, etc. A duras penas controlaban las cosas dentro del propio país, y cualquier movimiento en falso podría haber llevado a una rebelión. Y esto continúa. No pueden dejar que la población se descontrole. Ésta tiene que estar estrechamente disciplinada.

En realidad, uno de los motivos de la presión consumista tan extraordinaria que existe en EE.UU., presión que se remonta a los años 1920, es precisamente el reconocimiento por parte del mundo empresarial de que, si no se atomiza a la gente, si no se la conduce hacia aquello que denominamos “las cosas superficiales de la vida, como por ejemplo el consumo de moda”, la población puede girarse en contra suya. Ahora mismo, por ejemplo, un 80% de la población de los EE.UU. cree que el país (transcribiendo literalmente las palabras exactas) “está dirigido y se mueve, acorde con unos pocos grandes intereses que sólo se preocupan por ellos mismos”, sin tener en cuenta el bienestar de la población. Un 95% de la población piensa que el gobierno debería prestar más atención a la opinión pública y no lo hace. El grado de alienación de la población hacia las instituciones democráticas es enorme. De ahí la importancia de que la gente esté atomizada, absorbida en el mundo del consumo, preocupada en cómo pagar las deudas reflejadas en sus tarjetas de crédito, separadas unas de las otras, sin escuchar debates críticos. Siempre que sea así, la clase empresarial cree que puede controlar a la población.

VN: Otra realidad que vemos es que fuera de los EE.UU. se idealiza el sistema norteamericano por parte de los medios de información y persuasión europeos. Por ejemplo, las primarias presidenciales se están mostrando como un signo de vitalidad de la democracia. Y el fenómeno Obama se presenta como responsable de la movilización de masas. Esta visión de la realidad de EE.UU. es muy sesgada. ¿Cómo explicarías esta idealización de la escena política americana, tan frecuente en Europa?

NC: La gente tiene estas ilusiones, y debemos preguntarnos cuál es el origen de ellas. No es difícil entender qué ha pasado, y el establishment lo entiende perfectamente.

Véamos, por ejemplo, qué ocurrió durante las primarias, en el día del “supermartes”, el 5 de febrero, en el cual se celebraron un par de docenas de primarias. La emoción, por lo tanto, era muy grande. En el Wall Street Journal: la historia principal en su portada aquel “supermartes”, escrita con grandes titulares, decía así: “Los temas políticos retroceden a lo largo del 2008 , puesto que los votantes se centran en el carácter de los candidatos”. Poco después, apareció una encuesta, de la cual no informaron apenas, que revelaba que tres cuartas partes de la población querían que los medios cubrieran las opiniones de los candidatos sobre los temas más importantes que el país enfrentaba. Exactamente el contrario de la doctrina estándar que se manifestaba en el titular de aquel diario. Los medios enfatizaban características personales de los candidatos, mientras que la población deseaba saber la opinión de los candidatos sobre los temas que preocupaban a la población.

Esto no es nuevo. Ha pasado lo mismo en elecciones anteriores. Los dirigentes de los partidos evitan tocar los temas que preocupan a la población, manteniéndolos fuera de la vista de los lectores. No es verdad que los votantes prefieran la personalidad de los candidatos por encima de los otras temas. Los votantes estarían encantados de poder votar a favor de un sistema sanitario público, que han deseado durante décadas. Ahora bien, no se les da la opción. Los dirigentes del partido –o, básicamente, el ámbito de las relaciones públicas que venden bienes de consumo a través de la televisión– anuncian a los candidatos del mismo modo que anuncian bienes de consumo. Cuando ves un anuncio en la televisión, no esperas aprender nada de ello. En realidad, si tuviéramos un mercado libre del tipo que describen los economistas, en el cual los consumidores informados toman decisiones racionales, la General Motors haría anuncios explicando las características de los coches que venden. No lo hacen. Lo que hacen es intentar crear ilusiones, por la vía de gráficas complicadas, de una actriz famosa conduciendo hacia al cielo, o de cualquier cosa por el estilo. La clave es engañar y manipular a la audiencia. Cuando tú “vendes” los candidatos, ocurre lo mismo –no entramos en los temas importantes, es demasiado peligroso porque el público puede no estar de acuerdo contigo en estos temas. Por lo tanto, lo que vendes es carácter, trivialidades, temas personales – el pastor de alguien dijo no sé qué, Hillary Clinton cometió un error cuando hablaba de Bosnia, etc.

La Fundación Pew publicó un estudio sobre la cobertura que hace la prensa de las primarias. La historia principal ha sido la de los sermones del reverendo Jeremy Wright. La segunda, el politiqueo de los “súper delegados”, y la tercera, la discusión sobre si Obama había estado más o menos acertado con su comentario sobre la “frustración” con respecto a la economía del electorado de las poblaciones rurales, y así una larga lista. Todas las historias principales de esta lista son sobre temas irrelevantes, marginales. No hay ninguno que destaque la opinión de los candidatos sobre ninguno de los temas importantes –sobre aquello que el público en general quiere escuchar. Se habla de cualquier cosa excepto de los temas importantes. Por lo tanto, la población simplemente no sabe cuáles son las posiciones de los candidatos sobre los temas importantes. Esto es muy evidente.

La opinión popular en los EE.UU. ha estado desde siempre muy bien estudiada, principalmente porque las clases empresariales, que dirigen el país, quieren sentir el pulso de su público –para controlar la propaganda. Puedes aspirar a controlar las actitudes y opiniones de la gente si conoces bien su vida. Es por eso por lo que sabemos tanto en EE.UU. sobre la opinión pública. Así sabemos que en las últimas elecciones, el 2004, la mayoría de los votantes de Bush tenían visiones equivocadas sobre la opinión de Bush con respecto a los temas principales –no porque fueran idiotas o no estuvieran interesados, sino porque las elecciones siguen un sistema de marketing. Esta es una sociedad dirigida por las necesidades empresariales: del mismo modo que vendes bienes de consumo, vendes candidatos. El público es la víctima y es consciente de ello, y, por esto, más o menos un 80% cree que el país se mueve en función de unos pocos grandes intereses que miran sólo por ellos mismos. Así pues, la gente no está engañada, simplemente no ven que se les ofrezca ninguna opción.

El fenómeno Obama es una reacción interesante en todo esto. Los asesores de Obama, los dirigentes de su campaña, han creado una imagen que es básicamente como una página en blanco. En la campaña de Obama suenan palabras como esperanza, cambio, unidad –eslóganes totalmente vacíos pronunciados por una persona agradable, con buen aspecto y que habla bien–, los opinadores lo definen como “retórica en alza”, (“soaring rhetoric”), y cada cual puede escribir lo que le parezca, en esta página en blanco. Mucha gente está escribiendo sus deseos de un cambio de progreso. En la campaña, como apunta acertadamente el Wall Street Journal, no se ha prestado demasiada atención a los temas importantes. Las características personales son elementos clave. Es el carácter que se trata en portada como tema capital.

Pero, sí, el apoyo que ha recibido Obama es un fenómeno popular, y pienso que refleja la alienación de la población hacia las instituciones representativas. La gente se agarra a un hierro al rojo vivo: aquí hay una pequeña posibilidad de que quizás alguien pueda defender aquello que quiere. Aun cuando él no lo diga, parece el tipo de persona que quizás lo haría. Es muy interesante fijarnos en las comparaciones que se hacen. A Obama lo comparan con John F. Kennedy y Ronald Reagan –Kennedy y Reagan eran creaciones, productos de los medios de comunicación, en especial Reagan. Probablemente ni él conocía cuáles eran las políticas de su programa , pues él era estrictamente una creación de los medios. Inicialmente no era especialmente popular, pero los medios crearon la imagen de un cowboy maravilloso que salvaría a todos, y así sucesivamente.

La administración Kennedy tenía más control; fue el primer grupo dirigente que entendió el poder de la televisión y creó un tipo de carisma mediante un buen funcionamiento de las relaciones públicas: la imagen de Camelot, de aquel lugar maravilloso, dónde pasan cosas maravillosas, y de un gran presidente. Ahora bien, cuando te fijas en las acciones reales que se llevaron a cabo, es grotesco. En realidad Kennedy es el presidente que invadió el sur del Vietnam y el que lanzó un gran ataque terrorista en contra de Cuba, y del cual podríamos decir otras muchas cosas en esta línea. Su Administración fue responsable del establecimiento de una dictadura neonazi en Brasil. El golpe de estado tuvo lugar justo después del asesinato de Kennedy, pero las bases para este golpe habían sido establecidas por los Kennedy y condujeron a una terrible plaga de represión en cualquier parte de América Latina. Pero la imagen de Camelot está ahí, y las imágenes son muy importantes cuando intentas controlar una población disidente.

De hecho, los EE.UU. no es un país fascista, esta sería una mala analogía. Pero el parecido entre las técnicas de propaganda que utiliza la clase empresarial y las fascistas es muy sorprendente, y no es accidental. Los nazis adoptaron, de manera explícita, consciente y abiertamente, las técnicas publicitarias americanas, y así lo manifestaron. Cogieron unas cuantas ideas sencillas, las reforzaron una vez y otra, e hicieron que parecieran atractivas –esta era la técnica publicitaria americana de los años 20 y fue el modelo que los nazis adoptaron de manera explícita, y este es el modelo de propaganda empresarial que existe hoy en día.

Por lo tanto, sí: el fenómeno Obama, pienso, refleja la alienación de la población que encontramos en las encuestas: el 80% dice que el país se mueve por unos pocos grandes intereses. Aun cuando Obama dice que lo cambiaremos, no tenemos nada claro qué es el que cambiaremos exactamente. De hecho, las instituciones financieras, que son sus mayores contribuidores, piensan que él ya está bien; por lo tanto, no parece nada claro que pueda haber ningún cambio. Pero si hablas de “cambio“, la gente se coge a ello; si dices “cambio” y “esperanza”, la gente se cogerá a ello y dirá, de acuerdo, este puede ser el salvador que conseguirá aquello que queremos, aun cuando no haya ninguna evidencia para creer que esto pueda pasar.

VN: Está claro.

NC: Por lo tanto creo que el fenómeno Obama y la alienación de la gente van cogidas de la mano.

VN: Cuál sería la diferencia entre una administración de McCain y otra de Obama?

NC: McCain es otro ejemplo de creación de una imagen-propaganda muy efectiva. Imagínate un piloto ruso que hubiera bombardeado objetivos militares en Afganistán, capturado y torturado por los terroristas fanáticos islámicos dirigidos por los EE.UU.. ¿Diríamos que fue un héroe? ¿Diríamos que era un experto en temas de estrategia y seguridad, porque estaba bombardeando objetivos civiles? No, no lo diríamos. Pero esta es la imagen que se ha creado de McCain. Su heroísmo y su conocimiento y estrategia se basan en el hecho que él bombardeó a mucha gente desde 10.000 metros de altura y que le dispararon. No está bien que lo torturaran, no tendría que haber pasado, fue una acción criminal, etc. Pero esto no lo convierte en un héroe de guerra o en un especialista en política exterior. Esta última imagen es fruto de una creación de los expertos en relaciones públicas.

La industria de las relaciones públicas es una industria enorme, muy sofisticada en EE.UU. Probablemente una sexta parte del PIB se destina al marketing, a la publicidad, etc., y representa un elemento clave de la sociedad.

VN: ¿Cuál sería la diferencia entre las administraciones McCain y Obama con respecto a la política exterior?

NC: McCain puede ser peor que Bush. No habla demasiado de ello, porque se supone que no se debe hablar demasiado de estos temas , pero las pocas cosas que ha dicho dan bastante miedo. Podría abrir una situación impredecible (be a real loose cannon)

VN: ¿Cómo explicarías la simpatía que Obama despierta en Europa?

NC: Supongo que los europeos también escriben aquello que quieren en la página en blanco de la cual hablaba. Y no es ningún secreto que a los europeos no sólo no les gusta Bush, sino que lo temen. El mismo establishment americano tenía miedo de Bush. Bush llegó entre un mar de críticas sin precedentes incluso de parte de las voces oficiales de la administración Reagan y de la opinión pública en general. Por ejemplo, cuando se anunció su estrategia de seguridad nacional el septiembre del 2002, hablando de guerra preventiva, y anunciando virtualmente una guerra a Iraq, inmediatamente, al cabo de pocas semanas, hubo un artículo en el Foreign Affairs (la revista principal del establishment) condenando lo que el artículo definió como la Gran Estrategia del Nuevo Imperio. Se opusieron a Bush no por principios, sino porque sería perjudicial para los EE.UU. Hubo muchas críticas a la Administración de Bush por su extremismo, incluso por el nacionalismo extremista y radical que mostró. McCain seguramente se mueve en el mismo terreno. Obama, en cambio, probablemente volvería a situar el país más al centro, exactamente dónde se situaba la Administración Clinton.

McCain seguiría la misma doctrina de Bush, la doctrina de guerra preventiva, con el desprecio descarado por nuestros aliados. Hay que darse cuenta, sin embargo, de que esta doctrina no era nueva. La doctrina de Clinton, si se interpreta literalmente lo que decía, era todavía peor. La doctrina de Clinton consistía oficialmente en el hecho de que los EE.UU. tenía el derecho a utilizar la fuerza para proteger el acceso a los mercados y a los recursos. En realidad, esta doctrina es incluso más extremista que la doctrina de Bush. Pero la administración Clinton lo presentó educadamente, discretamente, y no de forma que nuestros aliados se alejaran de nosotros. Los europeos no podían simular que no lo veían –claro está que lo sabían y, de hecho, los líderes europeos probablemente lo aprobaban. Pero la arrogancia, la poca vergüenza, el extremismo y el ultranacionalismo de la administración Bush ofendió realmente las corrientes más de centro en los EE.UU. y en Europa. Es decir, siempre hay una manera más o me educada de llevar a cabo las mismas políticas.

VN: ¿Crees que hay posibilidades para el surgimiento de las izquierdas en EE.UU. en un futuro próximo?

NC: Creo que este país ofrece una enorme oportunidad para los organizadores de izquierdas. Esto se observa cuando analizamos la opinión pública. Tus propios estudios de búsqueda sobre la opinión de la población estadounidense sobre sanidad muestran como la población de EE.UU. desea un programa nacional de salud financiado públicamente. Si tuviéramos una democracia que funcionara, los EE.UU. haría décadas que disfrutarían de un sistema de sanidad pública nacional. Lo mismo podría aplicarse a la política exterior. Cojamos Irán, por ejemplo, el próximo gran tema del cual hablaremos. Cada candidato a la presidencia, incluso Obama, dice que debemos mantener la amenaza de la fuerza contra Irán, manteniendo así las opciones abiertas. Resulta, sin embargo, que con esta presión se está violando la Carta de las Naciones Unidas; ahora bien, la opinión de la élite da a entender que los EE.UU. debería ser un país fuera de la ley y nadie hace ningún comentario. Pero esto no es lo que quiere la población. La gran mayoría del público dice que no habríamos de ir siempre con amenazas sino que tendríamos que utilizar la diplomacia. La gran mayoría del público en los EE.UU., casi un 75%, sostiene que Irán tiene los mismos derechos que cualquier otro firmante del tratado de no-proliferación: el derecho a enriquecer uranio para energía nuclear, pero no para armas nucleares. Y, sorprendentemente, una elevada mayoría del público cree que deberíamos apoyar el establecimiento de una zona libre de armas nucleares en aquella región, incluyendo Irán, Israel y las fuerzas americanas desplegadas en la zona. Resulta que esta es también la política oficial de Irán, y, de hecho, la de EE.UU. e Inglaterra, aunque este hecho no se pueda mencionar. Pero la realidad es que cuando los EE.UU. y el Reino Unido intentaron construir una primera justificación legal para la invasión a Iraq, apelaron a la Resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas 687 de 1991, que pedía a Iraq que eliminara sus armas de destrucción masiva, afirmando que Irak no había cumplido con tal Resolución. De aquello se habló mucho, pero no del hecho que la misma Resolución comprometía a los firmantes de tal documento a movilizarse para establecer una zona libre de armas nucleares en el Oriente Medio (artículo 14). No hay ningún candidato, sin embargo, que pueda siquiera mencionar esta posibilidad. Si EE.UU. tuviera una democracia que funcionara, en la cual la opinión pública influyera en la política, la más que peligrosa confrontación con Irán se resolvería seguramente de manera pacífica.

Fijémonos también en Cuba. Durante 45 años el gobierno de los EE.UU. se ha dedicado a castigar a los cubanos. Tenemos documentos internos de los Kennedy, entre otras cosas, que lo demuestran. Debemos castigar al pueblo cubano por su “exitoso desafío” a las políticas de los EE.UU., remontándonos a la Doctrina Monroe de 1823. La Doctrina Monroe estableció el derecho de los EE.UU. a dirigir el hemisferio. Los cubanos desafíaron esta doctrina con bastante éxito. Por lo tanto hacía falta castigar a la población cubana con una guerra importante, una guerra terrorista. Este objetivo ni siquiera se disimuló. Arthur Schlesinger, el biógrafo semioficial de Robert Kennedy y un asesor del Presidente Kennedy, dijo que a Robert Kennedy se le encargó llevar “los terrores de la tierra” a Cuba. Esta fue su responsabilidad primordial. Los dirigentes de EE.UU. estaban obsesionados –además de intentar estrangular económicamente a la población cubana, a castigarla por su travesura. Pero veamos qué piensa el público de los EE.UU. En varias encuestas hechas desde los años 1970, aproximadamente dos terceras partes del público dice que habríamos de iniciar relaciones diplomáticas normales con Cuba, exactamente como lo hace el resto del mundo. Pero el fanatismo del establishment es enorme. Existe un amplio espectro del que formaron parte los Kennedy, que son los que lo empezaron, y todo el resto. Hoy no hay ningún candidato que pueda llegar a hablar de establecer relaciones diplomáticas con Cuba.

Lo mismo pasa con muchos otros grandes temas. La distancia entre las posiciones propuestas por el establisment y lo que la población desea es enorme. Por lo tanto, como he dicho antes, los EE.UU. debería ser el paraíso para un organizador de izquierdas. Pienso que las posibilidades que tiene la izquierda aquí son extraordinarias, y esta es precisamente la razón de que el establishment tiene tanto miedo a perder el control de la opinión. De hecho, el país tiene una población bastante activista. Seguramente hay más gente ahora implicada en el activismo por algún u otro tema importante que durante los años 1960. Todavía está en sus comienzos y está atomizada. Ahora bien, existen muchos movimientos populares que no habían existido nunca hasta ahora. Por ejemplo, centrémonos en los movimientos solidarios con el Tercer Mundo: esto es algo que nunca se habia dado en el caso, por ejemplo del imperialismo europeo, y tiene el origen en los movimientos de protesta de gente normal y corriente de los EE.UU. Desde las iglesias rurales, evangélicas, gente convencional, miles de personas, decidieron ir a América Central para vivir con las víctimas de las guerras terroristas de Reagan, para ayudarlos, para intentar protegerlos, etc.; eran millares o decenas de millares de personas. Una de mis hijas todavía está ahí, en Nicaragua. Esto no había pasado nunca hasta ahora en la historia del imperialismo. Nadie en Francia fue nunca a vivir a un pequeño pueblo de Argelia para ayudar la gente, para protegerlos de las atrocidades de los franceses. Era una opción que no se había planteado siquiera; durante las guerras en Indochina, excepto algunos, pocos, que quedaron muy desperdigados por el territorio. Pero durante los años 1980, esto se desarrolló de manera espontánea –no en los centros de la élite, por lo tanto, no lo veríais en Boston, sino en los estados rurales de Kansas y Arizona, y ahora se ha desperdigado en cualquier parte del mundo. En consecuencia, tienes guardianes de la paz cristianos, y Dios sabe quien más. Otro desarrollo nuevo muy importante es el movimiento de justicia global, que se ha denominado, ridículamente, “antiglobalización”. La propaganda dice que el denominado movimiento antiglobalización empezó en Seattle. No fue así. Empezó en el Tercer Mundo. Cuando cientos de miles de campesinos en la India asaltaron el parlamento, no se consideró un hecho relevante –sólo si la gente hace algo en una ciudad del norte, es un hecho relevante. Así pues, los movimientos populares de masas en Brasil o India, por ejemplo, no existieron hasta que se involucró una ciudad del Norte. Pero las ciudades del Norte se implicaron, y el movimiento se ha desperdigado ahora por todas partes tanto por las ciudades del Norte como por las del Sur.

VN: El denominado movimiento “antiglobalización” ha sido ciertamente un movimiento espléndido. Pero a veces da la sensación de que quizás está paralizado e inmóvil. ¿Qué te parece la idea de establecer una Quinta Internacional, o alguna otra forma de organización que pueda representar una alternativa al actual sistema mundial?

NC: He hablado de ello en reuniones del Foro Social Mundial, que siempre se celebra en algún lugar del sur, y he comentado que este movimiento podría traer las semillas de una nueva Internacional y, según mi parecer, la primera internacional real. Aquello que se denominó la Primera Internacional fue importante, pero fue muy localizada. Fue en una parte de Europa, y fue esencialmente destruida por Marx cuando este no pudo controlarla. La Segunda Internacional desapareció justo antes de la Segunda Guerra Mundial. La Tercera Internacional se tomó como una institución propagandística por parte de la Unión Soviética y la Cuarta Internacional fue marginalmente trotskista.

Pero esta es la primera auténtica Internacional, o al menos, así lo parece. No me refiero sólo al Foro Social Mundial, sino también a otros fenómenos como por ejemplo la Vía Campesina. La última vez que estuve en Porto Alegre, en Brasil, para asistir al Foro Social Mundial, el primer lugar que visité fue la reunión internacional de la Vía Campesina , la organización internacional de campesinos. Fue algo muy animado, muy emocionante. Representa la mayor parte de la población mundial, y fue muy emocionante estar allí. El Foro Social Mundial también lo fue. Esta es la auténtica globalización. Son gente de cualquier parte del mundo, de todas las esferas de la vida, interactuando, debatiendo, y volviendo a casa para intentar implementar ideas de cambio social.

No sé si la nueva Internacional funcionará. Podría ser. Pero, si no funciona, se conseguirá al menos aumentar el nivel de acción para el próximo intento de conseguirlo. Por lo tanto, pienso que tiene sentido esto que dices. Puede que veamos las semillas de la primera auténtica internacional, constituida por las clases populares de todas partes, intentando superar la extraordinaria alienación que siente la gente de cualquier parte del mundo, en los EE.UU. y en el resto del mundo –la sensación de que las instituciones no trabajan para nosotros, sino que lo hacen para otros. Estos grupos pueden movilizar y organizar, utilizando las libertades que tenemos y hemos conseguido. Abren unas expectativas muy importantes.

VN: Una cosa que es bastante preocupante es la americanización de la política europea, que creo que está pasando en todas partes. Incluso la izquierda europea parece haber perdido su lenguaje. Por ejemplo, los líderes de izquierdas no hablan de la clase trabajadora, sino que lo hacen de las clases medianas. La lucha de clases ha desaparecido del todo en el discurso de las izquierdas. Es un desarrollo bastante preocupante: el lenguaje político americano se está haciendo presente en Europa ahora, coincidiendo con la enorme debilidad de la izquierda en aquel continente.

Esta americanización de la vida política europea parece paradójica, porque esto tiene lugar en el mismo momento en que la influencia de los EE.UU. se está reduciendo en el mundo. Europa es cada vez más parecida a los EE.UU.. Los partidos políticos, por ejemplo, han perdido su fuerza y valor. Más que partidos políticos, lo que vemos son las redes de comunicación de los líderes políticos. Y la política se convierte en un show, un show teatral. Cómo hemos comentado antes en nuestra conversación, se presentan eslóganes sin ningún significado. ¿Cómo explicarías, pues, que en un momento en el cual la influencia de los EE.UU. se está reduciendo, los valores políticos y culturales del establishment de los EE.UU. sean cada vez más dominantes en Europa?

NC: Este es un tema muy amplio, pero cojamos sólo unos cuántos elementos. Si miramos algo atrás en la historia, vemos que Europa fue la región más salvaje y brutal del mundo durante siglos. Establecer el sistema nación-estado en Europa fue un programa de asesinatos y destrucción en masa. En el siglo XVII, probablemente un 40% de la población de Alemania fue eliminada por culpa de la guerra. Durante este proceso de salvajismo y brutalidad, Europa creó una cultura de salvajismo y una tecnología de salvajismo que le permitió conquistar el mundo. Y el resto de Europa no se valió de políticas más suaves. Incluso un país tan pequeño como Bélgica fue capaz de matar probablemente unos 10 millones de personas en el Congo.

Todo esto, evidentemente estaba asociado con la arrogancia racista más extrema, y finalmente culminó en dos guerras mundiales. Desde la Segunda Guerra Mundial , Europa ha estado en paz, no porque los europeos se hayan vuelto pacifistas, sino porque se dieron cuenta que la próxima vez que se pusieran a jugar al juego de matarse los unos a los otros, seguramente acabarían eliminando toda la población mundial. Han creado una cultura de salvajismo y una tecnología de destrucción tan grande que este juego se ha tenido que acabar.

La Segunda Guerra Mundial representó también un cambio muy acusado en el poder mundial. Los EE.UU. habían sido la economía más poderosa en el mundo durante mucho tiempo, mucho más poderosa que la de Europa , pero no tenía un papel tan relevante en los asuntos globales. Dominaba el hemisferio occidental y hacía incursiones hacia el Pacífico, pero en la esfera política permanecía en un segundo plano respecto de Inglaterra e incluso de Francia.

La Segunda Guerra Mundial , sin embargo, lo cambió todo. Los EE.UU. se beneficiaron enormemente de la guerra, y el resto del mundo quedó gravemente afectado y destruido. La guerra acabó con la Depresión , la producción industrial prácticamente se cuadruplicó. Los EE.UU. acabaron la guerra poseyendo literalmente la mitad de la riqueza mundial y con una incomparable fuerza a nivel militar y de seguridad. Los planificadores del gobierno federal ya sabían que esto pasaría. Planificaron una situación de dominación global en la cual no se toleraría que los otros países ejercieran su soberanía. En Europa, al final de la guerra, hubo una oleada de democracia radical, de antifascismo, de resistencia, de movilización obrera –bastante significativo en algunos casos– y la primera tarea de los EE.UU. y de la Gran Bretaña , los conquistadores, fue ahogar este intento. Así que, en un país tras otro, incluyendo el Japón, la primera tarea de los denominados liberadores fue ahogar la resistencia al fascismo y reinstaurar el orden tradicional. Quizás no con el mismo nombre, pero sí con los mismos líderes. Fue una batalla que no pasó de un día a otro. Por ejemplo, Italia era probablemente el objetivo principal de la subversión de la CIA , como mínimo hasta los años 1970, para intentar limitar la democracia italiana, debilitando el movimiento obrero cuyo crecimiento no podía ser tolerado. En caso contrario, el orden económico que ellos dominaban podría hundirse gradualmente. De ahí que las élites europeas tuvieron que aceptar una posición en la cual los EE.UU. pasaba a ocupar su rol tradicional de dirigente mundial que hacía uso del salvajismo y de la barbarie. Las élites europeas aceptaron este cambio, compartiendo parte de las ganancias que EE.UU. conseguía, consecuencia de su dominio global.

No es que los demócratas radicales perdieran en Europa completamente –de hecho, ganaron un nivel importante de democracia social. En realidad, los europeos viven mejor que los estadounidenses en muchos ámbitos: están más sanos, son más altos, tienen más tiempo de ocio. Los EE.UU., especialmente a partir de los años 1970, tienen aproximadamente el número más alto de horas de trabajo en todo el mundo industrial, con los sueldos más bajos, los peores beneficios sociales, y los peores resultados en el ámbito de la salud. Fijémonos sólo en la altura de las personas: cuando un americano viaja a Europa, la primera cosa que le sorprende es lo alto que es todo el mundo, y esto es literalmente verdad. Por lo tanto, Europa ha obtenido muchas ganancias de su posición subordinada –dejad que los EE.UU. vayan al frente en la carrera de la destrucción, de la masacre, etc.– y esto ha hecho que se adquiriera un cierto grado de complacencia. Podríamos decir que los europeos casi respiran aliviados: tras siglos de salvajismo y barbarie, nos relajaremos e iremos detrás de otro, dejaremos que otro lo haga por nosotros y nos dedicaremos simplemente a disfrutar de los beneficios.

Las clases políticas, las clases empresariales, etc., no ponen ninguna objeción a esta actitud. Aquello que tú denominas “americanización” es realmente la extensión del control de las clases empresariales europeas. Las clases empresariales europeas están muy satisfechas. Están estrechamente integradas con las clases empresariales de los EE.UU. Quizás existe algún conflicto, pero están realmente integradas de manera bien estrecha con los EE.UU.

Si nos fijamos en el supuesto conflicto entre las clases empresariales de los dos continentes, vemos algo que es muy interesante. Supuestamente tenemos un mercado libre, o así debería ser, considerando la ideología dominante. De hecho, sin embargo, tenemos un sistema económico basado en el estado. El dinamismo de la economía de alta tecnología proviene en gran medida del sector público, de lugares como este en el que nos encontramos ahora mismo [Massachusetts Institute of Technology], que hacen la investigación básica que entonces se ofrece a capitales privados para explotarla. A menudo se expresa en formas casi cómicas. Un ejemplo es la industria aeronáutica, una de las principales industrias exportadoras. La industria de la aviación civil está dominada actualmente por dos empresas, Airbus y Boeing, las cuales están enfrentadas constantemente en la Organización Mundial del Comercio para ver cuál consigue más subsidios del estado. De hecho, las dos empresas son filiales de los poderes públicos. En los EE.UU., las compañías aéreas comerciales son en gran medida filiales de Air Force y Aerospace del gobierno federal, y no existirían sin estas entidades.

En Europa, la industria de la aviación civil recibe impresionantes subvenciones del estado. Recientemente, se manifestó una gran protesta en los EE.UU. por el hecho de que Airbus hubiera ganado un contrato para abastecer de combustible los aviones de la Air Force americana. Ahora bien, cuando miramos el contrato podemos ver que, en realidad, el contrato es con una empresa americana trabajando conjuntamente con Airbus. En realidad, estas empresas están altamente integradas. Y esto es lo que denominamos un mercado libre: industrias con base pública integradas la una con la otra. Pero , para las clases empresariales europeas y americanas, esta es una situación aceptable, y dado que ellos dominan en gran medida sus sociedades, no hay ningún problema.

En cuanto al otro componente de la pregunta que me haces: Sí, bajo la superficie continúa existiendo una lucha de clases, que aflora constantemente y existe el riesgo para el establishment que pueda explotar. De ahí que nadie hable de clases. El establishment constantemente niega su existencia. Una de mis hijas es profesora en un colegio del Estado que tiene estudiantes de familias relativamente pobres, las aspiraciones de los cuales son llegar a ser, mayoritariamente, enfermeras o policías, o algún trabajo parecido. El primer día de clase, ella siempre les pide que se presenten, que identifiquen su clase social, que escojan una palabra que los clasifique. La mayoría no han oído hablar nunca de ello, pues en EE.UU se supone que no se ha de utilizar esta palabra. Las respuestas que obtiene son “clase baja” o “clase media”. Si tu padre trabaja de portero en algún lugar, perteneces a la clase media. Si tu padre está en la cárcel o está en paro, perteneces a la clase “baja”. Estas son las dos clases posibles. Esta es una trampa ideológica. La idea que la clase depende de quien da las órdenes y de quien las recibe se escapa de la conciencia. Ahora bien, bajo esta percepción existe una conciencia de clase. En cuanto hablas con gente de clase trabajadora, te responden inmediatamente porque así lo sienten.

VN: Te había prometido que no te robaría demasiado tiempo. Déjame hacerte una última pregunta, una personal. Mucha gente en cualquier parte del mundo te está enormemente agradecida por el trabajo que haces, pero, permíteme esta pregunta ¿de dónde sacas las fuerzas? ¿Cómo consigues continuar adelante? Aquí te vemos, en el centro del imperio, dirigiéndote muy claramente a las fuerzas del poder y siendo silenciado, condenado al ostracismo, marginado. Mientras tanto, en el resto del mundo, la gente te admira, lee tu obra y la encuentra extremadamente útil.

NC: No me siento marginado en los EE.UU. Cuando llegue a casa esta noche, me pasaré cinco horas respondiendo correos electrónicos, y probablemente docenas de cartas serán invitaciones.

VN: Me refiero al hecho que estás marginado por las estructuras del poder.

NC: No me importan las estructuras del poder, no es dónde vivo. Si no me vieran como enemigo suyo, pensaría que algo no hago bien. Por esto, tengo una fotografía de la portada de la revista [The American Prospect] que te comentaba antes en un lugar tan visible.

VN: Es la mejor manera de indicar que estás haciendo lo que debes hacer.

NC: Sí, estoy haciendo lo que debo hacer. En parte es esto. Pero aquello que me hace continuar trabajando son cosas como las que ilustran fotografías como aquellas de allá [señalando]. Una muestra, la que fue la peor masacre laboral de la historia. En Chile , hace un siglo, en Iquique, los mineros trabajaban en las minas en condiciones realmente indescriptibles. Ellos y sus familias se manifestaron en dirección a la ciudad para pedir un ligero aumento de sus salarios. Los propietarios británicos de las minas los recibieron, los hicieron entrar en el patio de una escuela, les permitieron que empezaran su reunión, y después hicieron entrar a los soldados y les dispararon a todos: hombres, mujeres y niños. Nadie sabe cuánta gente mataron –no contamos el número de gente que matamos– quizás millares. Tuvo que pasar un siglo antes de que se hiciera alguna conmemoración. Esto [muestra la fotografía] es un pequeño monumento que vi el año pasado; había sido colocado por gente joven que apenas empezaba a romper las cadenas de hierro de la dictadura. No es sólo Pinochet. Chile tiene una historia amarga de violencia y represión de estado. Pero ahora lo están superando. Por lo tanto, sí, hubo una atrocidad, y ahora se empieza a prestarle atención.

Aquella otra de allá [señalando] es – la podrás reconocer– una pintura que me regaló un cura jesuita. Por un lado, está el arzobispo Romero, que fue asesinado el año 1980. Justo delante de él, están seis importantes intelectuales, curas jesuitas, a quienes mataron el 1989 unas fuerzas terroristas dirigidas por los EE.UU. que ya habían reunido un récord horroroso de masacres de víctimas corrientes. Y el Angel de la Muerte , justo por encima de ellos. Este acontecimiento lo trajo Reagan –no el tío alegre. Esta es la realidad de los años 80. La coloqué aquí para que me recordara el mundo real. Pero ha sido un interesante test Rorschach. Casi nadie en los EE.UU. sabe lo qué es; ya que nosotros fuimos responsables de la masacre, no lo sabemos. La gente en Europa, quizás un 10%, sabe qué es. En América del Sur, diría, todo el mundo sabe qué es. Hasta hace poco. Ahora, la gente joven no lo sabe porque a ellos, también, se les está haciendo olvidar la historia. La historia y la realidad son demasiada peligrosas. Por un lado, ahora vuelven. La conmemoración de Iquique fue mayoritariamente iniciada por gente joven, en un intento de revuelta, queriendo recuperar el pasado, recuperar el idealismo, y hacer algo. Por lo tanto, esto es suficiente, más que suficiente, diría, para hacerme continuar adelante.

VN: Gracias. Ha sido una sesión extraordinaria. Déjame recordarte que estás invitado a venir a Barcelona y a Cataluña cuando quieras. Gracias en nombre de millones de personas.

Conclusión de Vicenç Navarro a la entrevista:

Coincidiréis en que ha sido una entrevista muy interesante, 45’ de una voz crítica.

Sería importante que viéramos la relevancia que lo que Noam ha dicho tiene para nuestro país. Como decía al principio, Noam habla del futuro y este futuro no funciona si el modelo es EE.UU. Creo que es importante subrayar lo que Noam ha dicho. Una cosa es la libertad de expresión (que todo el mundo pueda decir lo que quiera), y otra es la democracia en el sentido de que lo que se diga debe tener acceso a los otros. Desde este punto de vista el mayor problema que tiene la democracia en los EEUU, entre otros, es el gran control de los medios de información, dirigidos, manipulados por grandes grupos económicos que canalizan que es lo que llega a la gente, y lo que no.

Desde este punto de vista hay un enorme control de los mensajes, de la información en los EEUU. La persona más conocida fuera de los EEUU. –Noam Chomsky- no aparece nunca en los grandes medios de comunicación de aquel país. Esto es un tema de una enorme relevancia y, en cierto modo, ya empieza a pasar en nuestro país, donde las voces de izquierda no suelen salir con frecuencia en los medios de comunicación catalanes y españoles y ciertos mensajes están claramente discriminados. Por ejemplo, ¿cómo es que no hay más artículos críticos con la Monarquía en nuestro país? Yo le hice la pregunta a Noam Chomsky de cómo explicaba que en los medios de información del “establishment”, un “establishment” que se le percibe como muy sesgado y muy fuerte, no permitía mayor diversidad. La misma pregunta podría hacerse en España. ¿Cómo es que no se permiten voces críticas con la Monarquía en los medios de información y persuasión del “establishment” español? Si la Monarquía está tan sólidamente asentada en España, como el “establishment” sostiene, ¿cómo es que no permiten mayor diversidad en sus medios y permiten voces críticas con la Monarquía en sus medios? Noam Chomsky responde muy acertadamente. Lo que Noam dice es muy cierto. Porque el “establishment” está mucho menos seguro de lo que creemos que está y esto es muy importante. Es muy importante saber que este enorme control de los medios se debe a que la gente que tiene el poder no está segura, e igual que pasa en los EEUU, la gente normal y corriente de a pie es mucho más progresista de lo que el “establishment” desea que sea y de aquí este enorme control de la información.

El otro punto del que habla es sobre el fenómeno Obama. Lo que estamos viendo en los EEUU. es prácticamente la desaparición de la política y su sustitución por unos mensajes mediáticos que se centran mucho en personalidades y sus características. Si uno tiene más experiencia, si el otro desea más cambio, pero en el caso del cambio, ¿qué cambios se están pidiendo?, ¿a través de qué instrumentos?. Paradójicamente el candidato del cambio está apoyado por algunos de los grupos financieros más importantes de los EEUU que son responsables de los enormes problemas que existen en aquel país, como por ejemplo, la falta de cobertura de los servicios sanitarios a la población.

Así pues, esta imagen de símbolo de los mensajes mediáticos, explica que hoy el pueblo de los EEUU. no sabe muy bien qué quiere decir este cambio, excepto de que ya están hartos de lo que tienen. Desde este punto de vista es importante entender este mensaje de que la política está desapareciendo sustituida por los mensajes mediáticos de tipo personal, en redes mediáticas que no tienen ningún valor en cuanto a explicar la realidad y todavía menos en cuanto a presentar alternativas.

Esto no quiere decir que todos estos personajes sean iguales, pues representan intereses diferentes y desde este punto de vista, Noam, naturalmente, valora más la posibilidad de que salga Obama antes que Mc Cain. Mc Cain seria ya la ultraderecha. Pero lo que es importante ver ahora en los EE.UU. no es lo que Obama diga o deje de decir sino lo que está pasando hoy en los EEUU., una sensación de alienación, de descontento, de movimiento “anti”establishment”” que también aparece en Europa. Recordemos lo que pasó con la Constitución Europea , en que los referéndums francés, holandés e irlandés muestran un gran rechazo a esta Europa del”establishment”. Y las encuestas en la mayoría de países también muestran este rechazo de las clases trabajadoras a esta Europa que se está construyendo a sus espaldas y a costa suya. La distancia entre los representados y los representantes se está haciendo cada vez mayor y esto es de lo que él nos habla.

Si este movimiento “anti”establishment”” se canaliza puede incluso desbordar a la persona que de una manera mediática aparece como mensaje de cambio. Tenemos que recordar que el candidato Roosevelt no era un político muy progresista. Ahora bien, había un enorme deseo de cambio y la población presionó para que hubiera cambio forzando a establecer el New Deal, las bases del estado del bienestar de EE.UU. En realidad, fue la presión de las clases populares la que impuso que se realizara el cambio. No fue Roosevelt el que lideró el cambio, sino la presión popular la que le desbordó y exigió aquel cambio.

Hoy hay una enorme crisis del sistema político estadounidense. El grado de alienación de la población con las instituciones representativas es muy alto, uno de los más altos en los últimos cincuenta años. La población está profundamente insatisfecha con la clase política y con el mundo empresarial (Corporate Class) que la instrumentaliza. La gente desea, por ejemplo, un sistema nacional de salud pública, unas políticas de pleno empleo con salarios más altos, y un largo etcétera. Pero esta presión popular por el cambio requiere organización, que es el último punto que subraya Noam, un punto que también es relevante para nosotros. La organización es clave.

Desde este punto de vista él es optimista en cuanto a los EEUU. porque cree que la gente, la clase trabajadora, las clases populares que, casi nunca aparecen en los medios del “establishment”, excepto en las últimas elecciones, cuando se descubrió a la clase trabajadora, y pudimos ver como un negro por un lado y una mujer por otro eran plenamente conscientes de que ganarían o no dependiendo de que pudieran o no movilizar esta clase trabajadora que había incluso desaparecido del discurso político. Esta observación es también muy relevante aquí, en nuestro país, en el que prácticamente ningún dirigente de izquierdas habla de clase trabajadora, o de la lucha de clases. Pues, esto es lo que está pasando en los EEUU y Chomsky lo cuenta con toda claridad.

Desde este punto de vista también habla de Europa, de que Europa no puede ser un apéndice de los EEUU. La función del gobierno federal de los EEUU en Europa ha sido la de debilitar a las izquierdas. Habla del caso de Italia, podría hablar también del caso de España.

Europa, sobre todo la Europa de las izquierdas se debe distanciar, independizar de esta tutela por parte del “establishment” de los EEUU y de su gobierno federal.

Por último, hablando del Mundo él cree que el Mundo tiene grandes posibilidades, que hay un movimiento mal llamado antiglobalización que hay que organizar. Desde este punto de vista acaba pidiendo una nueva Internacional. Muy crítico con las Internacionales anteriores cree que se tiene que montar una organización que coordine y relacione este movimiento que cree que tiene un enorme potencial.

Muchas gracias, y en nombre de la UPEC, deseamos que esta entrevista os ayude con nuestra vocación transformadora de nuestro país, de nuestro continente y de nuestro mundo.

Vicenç Navarro (www.vnavarro.org)

www.rebelion.org

Entrevista con Carlos Taibo, analista internacional.

Leemos sus libros y sus artículos en prensa, tanto hegemónica como alternativa o contrainformativa, y le escuchamos en una asociación de barrio, en un aula, o en un teatro con solera. Durante un rato le toca estar del otro lado de la mesa pero al salir a los pasillos parece, porque lo pretende, un estudiante. De Burgos a Vigo, pasando por Madrid, viaja casi siempre en autobús, con la mochila cargada de fragmentos de realidad y una buena lupa para saber mirarlos. Media hora con Carlos Taibo, el analista total, da para mucho, por lo que deja ganas de más. Dice que Europa del Este ya le aburre, lo que no significa que ya no le importe lo que allí sucede, pero es que, como nos cuenta en esta entrevista, hay asuntos estructurales, definitorios de la marcha del planeta, que hoy por hoy precisan de una cuidadosa atención.

A pesar de que tu especialización académica se orienta al estudio de la Europa Central y Oriental, escribes sobre muchos otros temas. ¿Qué merece hoy tus preocupaciones?

La verdad es que la Europa Central y Oriental me ha acabado por cansar, ahora me interesan temas más generales y sobre todo algunos de los debates teóricos que empiezan a surgir y que tengo la certeza de que serán los principales dentro de pocos años. Por ejemplo, el debate sobre el crecimiento económico: cada vez estoy más convencido de que hay que discutir la bondad de la categoría correspondiente y esto implica empezar a apostar con claridad por fórmulas de decrecimiento económico y reducción del consumo. Algo que en modo alguno tiene que ver necesariamente con una reducción de nuestro bienestar y nuestra felicidad, antes al contrario, creo que este tipo de discusiones se va a imponer cada vez más rápido entre nosotros porque cada vez somos más conscientes de los límites del planeta y de la necesidad inexorable de poner un freno a lo que hemos hecho durante siglos.

En ese sentido, hoy mismo el Banco Mundial se reafirmaba en sus teorías smithianas al descartar intervenir en el mercado mundial de alimentos a pesar de las nefastas consecuencias que esto está teniendo, y va a tener, sobre la vida de millones de personas. La mano invisible es masculina, blanca y lleva anillos de oro, ¿no?

Sí, y has dicho algo muy importante, lo de intervenir en los mercados. Parece una fórmula que atenta contra la ley de la gravedad pero, qué menos que intervenir en los mercados cuando cabe suponer con argumentos certeros que eso puede permitir que varios millones de seres humanos conserven la vida. Creo, sin embargo, que el tono lo aporta, no ya las posiciones del Banco Mundial, que son esperables, sino lo que está haciendo el Gobierno español, que ha acrecentado, al parecer de manera sensible, sus niveles de ayuda alimentaria. Alguien dirá: "pues muy bien". Pues no, muy mal, porque lo que está haciendo el Gobierno es acrecentar el negocio de las transnacionales que están especulando con el precio de los alimentos en la medida en que le está entregando dinero a los países pobres para que compren esos alimentos a ese precio. Me parece que no es la forma más ingeniosa de enfrentar el problema de fondo. Pero, en cualquier caso, parece que el Gobierno español, como los demás, ha decidido que no hay ningún motivo para entrar a saco cuestionando el negocio especulativo de las grandes transnacionales. Éste es el meollo de la cuestión.

Como sostenías en un artículo reciente, no sólo el partido en el Gobierno, sino también el resto de los partidos políticos representativos del Estado, sigue ciegamente ese axioma del crecimiento económico. Sorprende que ni siquiera Izquierda Unida (IU) se salga de esa línea...

Sí, al parecer resulta muy difícil romper con este axioma económico por el que interpretamos automáticamente que el crecimiento económico es la fórmula mágica que resuelve todo: los servicios sociales, el desempleo, la pobreza... Todos los datos empíricos invitan a recelar de esta percepción de los hechos. El crecimiento económico no tiene nada que ver con los servicios sociales, con la pobreza, ni con la resolución del desempleo, pero, sin embargo, lo seguimos repitiendo. Claro, hay que entender que en términos electorales una fuerza política que se presentase impulsando una reducción del crecimiento económico y del PIB inmediatamente sería lapidada. El problema de IU en este caso es que es lapidada igual, así que podría inducir a decir: "bueno, digan lo que tienen que decir, que van a ser lapidados igual". Me parece que es una manera bastante sensata de sugerir a los dirigentes de IU que tienen que romper de manera más drástica con las reglas del juego del debate teórico que impone la ciencia oficial en el momento presente.

Más allá de esto, ¿a qué crees que ha respondido su descalabro en las últimas elecciones generales?

Creo que a dos razones distintas. Una de largo aliento: IU es un proyecto que no funciona, que no es creíble, porque es una fuerza política que hace mucho tiempo que se desgajó de la realidad social en la mayoría de los lugares. Hay una división cada vez más aguda entre la izquierda política y la izquierda social; esto se traduce en que la mayoría de los votantes de IU (esa es, al menos, mi apreciación), la votan porque no hay otra cosa, no porque crean realmente en la coalición. Y luego hay otra razón de carácter más coyuntural, y es que cuando una fuerza política como IU, en los cuatro últimos años, se sitúa muy cerca del Partido Socialista, y establece pactos que dificultan hacer visible su identidad, lo lógico es que muchos votantes decidan votar al original y no a la copia, algo que se ha sumado a lo anterior y dibuja una tragedia en términos del número de votos recibidos. De todas maneras yo creo que es más importante el problema de la calidad del voto. A los dirigentes de IU lo que debería preocuparles es el tono alicaído de la mayor parte de los votantes, no el hecho de que sean 1.500.000 ó 600.000. Creo que IU es una fuerza política a la que se le pasó el tiempo. Esto tiene que ver con el hecho de que ha estado (y ésta es una lectura personal) muy controlada por el Partido Comunista de España, y que no ha acabado por engarzar con la sociedad real, con la izquierda real. Es muy raro que en ninguna de sus listas electorales incorpore a los activistas de los movimientos sociales. Los candidatos de IU son el producto de una discusión entre las diferentes cúpulas o grupos de presión que actúan dentro de la coalición. Y cualquier persona sensata sabe que eso cada vez tiene menos que ver con la izquierda real, lo que yo llamo la izquierda social.

Y esa izquierda real o social, ¿en qué punto está? ¿Cómo la ves?

La veo más viva que la izquierda política. Estoy dispuesto a reconocer que esto no es decir mucho, porque la izquierda política está tan muerta que cualquier cosa es más viva. Bueno, yo creo que no hemos ido para peor. Los movimientos antiglobalización, sin alharacas, han ido madurando; las redes sociales contestatarias también; el movimiento de okupación es una realidad abierta en prácticamente todas las ciudades con algún peso y en muchos pueblos. Esto quiere decir que algo empieza a cambiar y yo subrayo que cambia al margen de la izquierda política, es decir, no es un cambio de la izquierda política que tira de otros movimientos; me parece que se ha invertido el papel, es la izquierda política la que va detrás de los movimientos cuando se interesa por lo que éstos hacen, algo que no siempre ocurre. En ese sentido yo siempre digo que hoy no hay ningún tipo de agresión promovida por el sistema que no reciba algún tipo de respuesta. Puede ser más o menos adecuada, imaginativa, numerosa, pero en cualquier caso es un cambio interesante con respecto al pasado porque hace diez años esto no ocurría. Y agregaría un dato más, mucha gente joven parece que ha empezado a recuperar el pulso de la contestación, algo que durante bastante tiempo no sucedía, los jóvenes estaban prácticamente ausentes de todo. Subrayo: no es que los jóvenes se hayan incorporado a iniciativas promovidas por generaciones mayores, es que los jóvenes han empezado a promover sus propias iniciativas. Es muy llamativo, por ejemplo, que en el caso de la universidad, la contestación al proceso de Bolonia llegue casi en exclusiva de los estudiantes...

¿Mayo del 68 revisitado?

Bueno, hay un minimayo vinculado con la actividad de los estudiantes, no con la de los profesores, que creo que están cada vez más funcionarizados, anquilosados, y poco interesados por cambiar nada. No creo mucho en la universidad como hervidero de iniciativas de transformación social; quiero decir, la metáfora del mayo del 68 entre nosotros hoy no sirve, al menos en este terreno de la universidad como promotora de un cambio de percepción y de prácticas distintas. Me parece que hay que mirar hacia otros lados, hacia los barrios, las iniciativas que surgen en la periferia de un movimiento obrero cada vez más esclerotizado, con unos sindicatos hiperinstalados en la lógica del sistema... Pero en la periferia de ese mundo sindical hay realidades que merecen respeto y que empiezan a reflexionar hipercríticamente sobre la realidad y, en primer lugar, a contestar el papel que desempeñan los sindicatos mayoritarios.

Hablando de periferias, ampliemos el marco de análisis. Estamos asistiendo a un auge de los llamados movimientos antiglobalización que mencionabas antes. Pongámosles nombre y situémoslos en el momento presente. ¿Cómo te gusta denominarlos? ¿Hacia dónde se dirigen?

Bueno, lo de la antiglobalización plantea problemas, es verdad que retrata en clave estrictamente negativa a movimientos que no están en una franca vocación de proponer alternativas. Hay quien dice, por lo demás, que la mayoría de ellos no se oponen ontológicamente a la globalización sino en concreto a la globalización capitalista o neoliberal, pero que defenderían una globalización de los derechos o las libertades... Esto suena bien pero creo que es un discurso bastante vacuo. No sé muy bien qué es eso de la globalización de los derechos y las libertades, antes hablábamos de internacionalismo para referirnos a estas cosas, no sé por qué tenemos que desdeñar palabras que nos han servido durante mucho tiempo. Al margen de esto, lo de la altermundialización o globalización alternativa creo que son palabras que generan circuitos intelectuales que piensan poco en a quiénes se dirigen y qué es lo que van a comprender quienes reciben esos mensajes. Y, si hablamos de lo que ocurre con los movimientos antiglobalización tendemos a partir de la base de lo que ocurre con nuestros movimientos antiglobalización y esto supone olvidar que los principales movimientos radican en el Sur: en Argentina, Perú, Ecuador, Brasil, México, Bolivia, Tailandia, India... Creo que éste es el elemento fundamental del balance, lo que está cambiando es lo que llega del Sur. Y eso supone, con todas las limitaciones que queramos, una inversión de lo que ha ocurrido casi siempre, que es que los movimientos del Norte, que despliegan toda su parafernalia intelectual, son los que atraen a movimientos del Sur. Entiendo que ahora se está invirtiendo en algún grado el proceso, sin descartar que muchos de esos movimientos del Sur reflejan determinados espacios etnocéntricos y eurocéntricos de dependencia con respecto a los del Norte. ¿En qué estoy pensando? Bueno, de manera singular en los Foros Sociales de Portoalegre, que se desplegaban materialmente en un país del Sur pero quien protagonizaba las sesiones eran intelectuales del Norte, con lo cual se estaba generando también alguna ficción con la que convenía romper sugiriendo que tal vez lo que queríamos hacer no era esto.

Hace poco titulabas un artículo con una revisión del manido lema de estos encuentros: "Otro mundo peor es probable". No suena muy optimista...

Bueno, soy optimista en lo que respecta al auge de las resistencias pero soy pesimista en lo que se refiere al derrotero del planeta. Me parece que estas cosas se pueden combinar de manera relativamente fácil. Los habitantes del Norte del planeta somos profundamente insolidarios, hemos oído un millón de veces que cada día mueren miles de seres humanos a causa del hambre, pero esto no nos importa porque ese fenómeno no nos toca materialmente. Pero van a llegar inmediatamente dos procesos que sí nos van a afectar materialmente: el cambio climático, por un lado, y el encarecimiento espectacular del precio de las materias primas energéticas. A mi entender, la llegada espectacular de estos procesos va a generar dos consecuencias de signo distinto. La primera: va a ser una edad de oro para los movimientos de emancipación, que van a encontrar un caldo de cultivo para sus mensajes mucho más sólido que en el pasado, por ejemplo, para el discurso del decrecimiento. La otra cara de la cuestión es que probablemente van a empezar a emerger políticas de darwinismo social extremo que tal vez van a recordar a muchas de las medidas que aplicó Hitler en el decenio de 1930 en Alemania. Los estamentos de poder principales del planeta, conscientes de la escasez, van a desplegar medidas encaminadas a garantizar que los recursos escasos estén a disposición de una escueta minoría de seres humanos, y esto genera un horizonte muy delicado al que hay que empezar a buscar respuestas. Intuyo que, hoy por hoy, alguno de los elementos pioneros de esta política de darwinismo social son los que está aplicando Berlusconi en Italia con los inmigrantes. Claro, el primer eslabón débil lo configuran las poblaciones foráneas que no son plenos ciudadanos como nosotros y de las que conviene prescindir cuando llega la etapa de las vacas flacas. Por eso prefiero separar estas dos dimensiones: los movimientos van a crecer, pero en un escenario cada vez más difícil. En cualquier caso creo que sí, otro mundo peor es bastante probable...

www.revistapueblos.org

Falsa democracia sin ruido: el Tratado de Lisboa fue ratificado por el parlamento español el jueves 26 de junio.

A falta de la ratificación por el Senado, el Reino de España es el estado número 20 que ha aprobado el Tratado de Lisboa, sustrayendo a su ciudadanía el derecho a informarse, debatir, apoyar u oponerse al mismo. No así fue el caso de Irlanda, que pasará a los anales de la historia reciente como el único país que se atrevió a decir No a la Europa de los ricos, pero su negativa de poco sirvió frente a la entrada en vigor - en enero de 2009 - del nuevo Tratado antidemocrático, neoliberal y netamente capitalista.

Esta ratificación por el Parlamento español, sin presión en la calle, sin oposición mediática, sin publicidad, sin debate público, y con la selección española de fútbol triunfando en la Eurocopa, es el estilo que nos promete la nueva Unión Europea: entretenimiento y cotilleo fashion para todos y todas, mientras la clase política - muy profesional, experta y entendida - decide en silencio por los demás. Que demasíado preocupados/as andamos con lo del euribor por las nubes, los despidos, la subida imparable de precios, el paro, y llenar el depósito del coche para ir al curro. “Dejémosles que disfruten de la vida, que ya estamos los/as políticos/as para pensar por ellos en las cosas importantes, que son para el bien de todos….. nosotros”, es decir: los poderosos, los que invierten y especulan en bolsa, los que reestructuran y deslocalizan empresas, los que arman los ejércitos, los que ganan fortunas con las infraestructuras, la construcción y las viviendas, lo que carceleros y cazadores de inmigrantes sin papeles….

Tenemos un problema, y el problema se llama UE: un proyecto político del capitalismo globalizado y esclavizador de países, pueblos, trabajadores/as e inmigrantes.

CGT reitera su compromiso en la denuncia y en la lucha contra la UE, y nos seguimos preguntando “UE, ¿para qué?, ¿para quién?”. Y las respuestas son desgraciadamente tozudas: para crear una superpotencia militarizada y antidemocrática y para los ricos de la política, el comercio, la industria y las finanzas.

¿Seremos capaces de hacerlo frente?

Secretaría de Acción Social – Comité Confederal CGT

Fahrenheit 490-491.

...por Rafael Cid

Zapatero no sólo goza de la confianza del rey, que le considera un gran tipo, sino que además él mismo actúa como un válido: cada vez que está ante una encrucijada llama a un consejo de sabios. Lo hizo para confeccionar el programa electoral del 9-M que le permitió mentir descaradamente sobre la gravedad de la desaceleración económica. Y ahora vuelve a las andadas para tomar medidas ante la situación de crisis declarada. Pero en esta ocasión, como ya no hay nada que tapar para no espantar a los votantes, se muestra en todo su esplendor y reúne en cónclave a los economistas jefes de la gran banca y las finanzas. O sea, comparte mesa y mantel con los responsables de la crisis, sus trujamanes, esos exquisitos pirómanos ahora convertidos en providenciales bomberos por expreso deseo de ZP. Todo cuadra. Si durante el feudalismo los reyes se hacían aconsejar por los hombres de negocios que les mantenían, ahora lo suyo es que sean las grandes fortunas que financian a los partidos políticos y los yates del rey quienes se pronuncien sobre el brusco ajuste que tendrá que sufragar el sufrido contribuyente.

Cuando sienta cátedra la fórmula de impunidad legal para los máximos representantes del Estado, como acaba de suceder en la Italia de Berlusconi, se comprende mejor que nuestro modelo político de monarquía parlamentaria vitalicia haya sido considerado digno de imitación. Su gran activo es un rey que reina pero que en teoría no gobierna, aunque ostente la jefatura de las Fuerzas Armadas, y que ha sido alabado como el “motor del cambio”. Pero al cumplirse los 30 años del referéndum constitucional que legitimó la dinastía restaurada por Franco, o le cambian el aceite a ese motor o acaba con la poca ética cívica que nos queda. El país, democráticamente hablando, es un puro disparate. Se empezó con Juan Carlos I designando a dedo senadores reales. Luego la Casa Real nombró condes y marqueses a ex presidentes de gobierno, como Suárez y Calvo Sotelo. Más tarde sus homólogos, seguramente por aquello de la “mano invisible” que regula el equilibrio del merado, devolvieron el favor recibido concediendo a su vez honores a Grandes de Estaña, como hizo Manuel Chaves al designar hija predilecta de Andalucía a la duquesa de Alba. Y ahora, no contentos con el tobogán de sandeces cosechado, mandan a la cárcel a varios jóvenes republicanos por prácticas “falleras” (prendieron fuego a una foto de los reyes) con la corona. Parecer claro que el código de una sola familia tiene cautiva a la democracia de todos.

Aunque apenas ha tenido eco en los medios, la condena a 15 meses de cárcel a varios ciudadanos por quemar unas fotos de los reyes es uno de los hechos más graves ocurridos desde la transición. El fuego amigo de la corona, una institución inviolable y no sujeta a responsabilidad (art.56, 3 de la Constitución) y además blindada por ley (arts. 490, 3 y 491 del Código Penal), ha convertido todo acto de disidencia política a la monarquía en una especie de “regicidio de papel”. La ejecución de estos artículos, la graduación Fahrenheit a que se quema el papel de la corona, supone una quiebra de los valores democráticos y potencialmente rebaja a todos los españoles a la condición de simples súbditos. Lo que viene a demostrar, como dice el profesor Elías Díaz, que un Estado con Derecho no siempre es un Estado de Derecho.

Hay un señor muy gracioso, que fue ministro de Defensa cuando los aviones Gulag de la CIA se paseaban por el espacio aéreo español con sus fardos humanos y repostaban en nuestros aeropuertos, que en ejercicio como presidente del Congreso, no sé sabe si como causa o efecto del plácet anterior, dijo durante la solemne inauguración de la cámara aquello de “no ha nacido un español ni se espera que valga más que otro”. Y lanzó la ocurrencia para mejorar el protocolo al uso, el bonapartista que tanto gusta de hablar con titulares, sin prever que estaba profiriendo otra frase casposa para la historia. Como aquella de “mientes, Marcelino y tú lo sabes”, de Nicolás Redondo (UGT) a Marcelino Camacho (CCOO), la de “puedo prometer y prometo”, pronunciada por el ex vicesecretario general del Movimiento Nacional franquista, duque de Suarez, en el papel de primer presidente de la democracia otorgada, o la más rimada del soso ex premier Calvo Sotelo, marqués de la Ría de Robadeo, al calificar de problema “distinto y distante” el caso de la guerra de la Malvinas. Tan histórica como histérica porque no sólo era una flagrante cursilería de nuestro primer estadista bolo, sino que, además, estaba citando la soga en casa del ahorcado. Como fino jurista que se le supone (qué otra cosa puede justificar su ascenso al tercer puesto en el ranking del Estado), José Bono debería saber que la Constitución del 78 consagra la impunidad, gratis total, de la corona y que fue su propio partido, durante el Gobierno felipista del 95, quien reformó el Código Penal para tipificar como delito determinados supuestos sobre la familia real, en línea ascendente y descendente. Y si el amigo de El Pocero no lo sabía debería haberlo preguntado a sus invitados en aquella apertura de legislatura: los reyes, el príncipe y las infantas.

Pero esto que, a simple vista, parece una melonada sin mayor enjundia, visualiza en realidad el encefalograma plano de la democracia vigente. Como los malos bufones en las cortes medievales, al hijo del secretario del Movimiento de Segorbe no se le ocurrió sólo decir una boutade para ganar puntos ante los jefes sino que encima, en plena sede de la soberanía nacional (¿o popular?), se permitió la afrenta de insinuar que son unos “malnacidos” los numerosos jóvenes catalanistas que ejercen su rebeldía refutando a la monarquía en sus símbolos a cara descubierta. O sea, a riesgo de que se la partan echando mano del gran garrote que facilita el Código Penal de la Democracia (también llamado de Belloch por el ministro de Justicia impulsor, con la ayuda de su entonces secretaria de Estado, Teresa Fernández de la Vega). La prueba es que a fecha de hoy, junio de 2008, dos independentistas catalanes han sido ya condenados a 15 meses de cárcel por quemar varias efigies de los reyes cuando éstos visitaban Gerona, con el irresistible razonamiento jurídico en sentencia de que “para manifestar el rechazo a la monarquía no es necesario menospreciar y vilipendiar a los Reyes (con mayúscula en el auto) quemando su fotografía, tras haberla colocado deliberadamente boca abajo”. Un argumento que, bien visto, debe haber inspirado también la Ley de Memoria Histórica en lo referente al respeto de los símbolos de la dictadura acogidos al sagrado del patrimonio artístico de la Iglesia y, tiro porque me toca, el último hallazgo laicista de Rodríguez Zapatero al aclarar que la retirada de biblias y crucifijos en actos oficiales no afectará a los que se celebren en la Zarzuela, sede de la jefatura del Estado, o sea, en la toma de posesión de los miembros del Gobierno, los representantes del pueblo español ( en lugar de que sean los religiosos quieren proclamen su lealtad a la Constitución) .

Es decir, que cuando se cumplen 30 años de la Constitución democrática, la corona goza de una impunidad perfectamente punitiva: sus caretos son tan protegidos jurídicamente como el de Mahoma por el Islam integrista (¿osará alguien con esas bendiciones escribir la versión borbónica de Versos Satánicos?) y un ciudadano puede dar democráticamente con sus huesos en la cárcel por prender una cerilla sobre una foto coronada -persona jurídica deificada- sin que nadie toque un pelo a la persona física representada, inventando la figura del “regicidio” de papel. Mientras, el dignatario, su majestad en el argot de esa corte “republicana” tan alabada por ese Ku Klux Klan de monárquicos empedernidos, puede estar disfrutando del nuevo Bribón que, como el Azor de su “padrino” Franco, le fue regalado al módico precio de 3.000 millones de pesetas por suscripción impopular de un grupo de empresarios.

Pero de bien nacidos es ser agradecidos. Y quizá como demostración del poder moderador y arbitrista (que no arbitrario) que le confiere la constitución (art. 56)), al tiempo que se cuentan los daños colaterales ocasionadas por su real fuero, la Casa Real premia a “los otros catalanes” otorgándoles máximas dignidades. Acaba de suceder con Javier Godó, el propietario de La Vanguardia, nombrado “grande de España” por la gracia de Juan Carlos I. El único problema es que con tantas ínfulas gastadas en el editor, cuando haya que reconocer los servicios prestados por un hombre de tan probados principios como José Bono, que abroncó a los viejos republicanos por pasearse por el Congreso son su “ilegal” bandera, ya sólo se le podrá recompensar haciéndole Almirante de la Mar Océana.

(Fahrenheit 490-491 son los números de los artículos del Código Penal vigente que protegen jurídicamente la inviolabilidad y la irresponsabilidad de la corona, pero ya también es una parábola sobre temperatura inquisitorial que condena a cuantos cuestionan su papel de curso legal en una España que se pretende democrática).

Zapatero es el líder global de la derecha "civilizada".

...por Rafael Cid

Nunca desde la transición un gobernante ha tenido tanto poder en España sin contar con mayoría parlamentaria como Rodríguez Zapatero. Ni siquiera Felipe González igualó al actual líder del PSOE a pesar de tener margen de maniobra suficiente en el Congreso para manejar el BOE a su antojo. El por qué de esta situación tiene varias respuestas, pero todas van en la línea de que el “toque ZP” radica en su habilidad para manejar una democracia de percepción (esa que llaman democracia y no lo es). O sea, la capacidad de configurar a su medida un escenario que cuenta con el apoyo de la izquierda política y social institucionalizada, incluidos los nacionalismos periféricos a tiempo parcial curados de espanto por la embestida aznarista, y al mismo tiempo tiene la confianza de los sectores dominantes de la economía, industria monopolística, gran banca y finanzas. Los primeros por el efecto placebo de la “retirada de Irak” y reformas positivas en el terreno de la discriminación, y los segundos porque han comprendido que su “prosperidad” está unida a esa “movida” cívico-cultural pendiente en que el zapaterismo basa su hegemonía política.

Pero ahí acaba todo. El felipismo produjo en sus 14 años de “reinado” una de la mayores tasas de desempleo e inflación conocidas, incubó dos huelgas generales y llevó a cabo una reconversión industrial al dictado de la patronal, pero son indiscutibles algunos hitos históricos como la universalización de la enseñanza y la sanidad, aparte de una notable modernización en infraestructuras, bien es cierto que aupada ésta última por los generosos fondos estructurales procedentes de la Unión Europea. ZP, por su lado, además de profundizar en la mejora de dichas infraestructuras, ha cimentado su política en generar unas señas de identidad que fidelicen hacia el PSOE el centro social formado por esas clases medias que alumbró el desarrollismo de anteriores etapas. Esa es la razón de ser de la “ideología” de ZP como socialismo del siglo XXI, basada en la normalización pautada en temas como igualdad de género, aborto, eutanasia, laicismo, paridad, etc.

Esta política de grandes gestos consiste en insertar en la sociedad actual elementos de convivencia ya homologados en todas las democracias de mercado y que en España estaban pendientes por la cerril oposición de la derecha y la iglesia de toda la vida. En realidad se trata de retroceder 32 años para tomar impulso. Porque la magia donde radica el éxito de Zapatero no es sino lo que constituyó el rotundo fracaso del primer presidente de la actual democracia otorgada, Adolfo Suárez, cuando en julio del 76 condensó su programa de reformas en la frase “elevar a la categoría política de normal lo que a nivel de la calle es simplemente normal”. La cuestión es saber si triunfará ZP donde derrapó Suarez. A día de hoy, todo parece indicar que esta vez será la vencida, porque, y esto es clave, los poderes fácticos y la corona suscriben ahora esa misión (“es un ser humano integro, muy honesto y nunca divaga”, Juan Carlos de Zapatero). Lo que sin duda sería un cambio, sobre todo teniendo en cuenta que durante todos estos años los mensajes de la derechona y el integrismo eclesial han ganado nuevos adeptos, tanto entre los ciudadanos como entre las fuerzas políticas, lo que no deja de resultar significativo en un país en que la democracia cristiana no pudo alcanzar el visto bueno de las urnas, posiblemente porque era demasiado avanzada para su momento.

Dicho lo anterior, y analizado el activo del proyecto ZP, hay que ver dónde puede estar su talón de Aquiles, esa zona de sombra que de buenas a primeras puede dar al traste con los mejores augurios. Ese “imprevisto” se llama crisis económica y su deflagración haciendo pleno sobre las clases medias apolíticas, que tradicionalmente están siendo el granero del PSOE desde el arranque de la transición, el voto útil, es lo que quita el sueño a los gurús que han diseñado la hoja de ruta del “socialismo del siglo XXI”. Por eso, el líder ZP, más Cesar-bambi que nunca tras un 37 Congreso que ha aprobado todo casi por aclamación, no quiere ni oír hablar de crisis. Se empieza reconociendo lo evidente y nunca se sabe cómo se termina. ¡Qué inventen ellos!

El tan celebrado efecto Zapatero, pues, no es más que recuperar el atraso histórico que este país tiene en materia de “formas de vida” y sincronizarlas con lo que en el resto del mundo democrático es habitual. Y el que sea visto como un avance progresista se debe sobre todo a la asimetría existente entre la estructura económica y la social, la primera capitalista, propia de las naciones desarrolladas, y la segunda precapitalista, característica de las subdesarrolladas. Lo que en la terminología marxista se definía como infraestructura y superestructura. Con la notoria especificidad en el caso español de que ese inmovilismo endogámico de los códigos y normas de convivencia, con hábitos más propios de las sociedades estamentales que de las sociedades abiertas, ha estado colonizando a la dinámica económica. De ahí la pervivencia de “las dos Españas”, la oficial y la real, la del urbanismo salvaje y el consumismo desenfrenado y la rancia de los valores eternos. Al fin y a la postre, España no tuvo ni revolución industrial, ni reforma religiosa, ni revolución burguesa: todos los pilares del antiguo régimen que aún sobreviven amojamados.

Pero incluso así, con esa ventaja de entrada, el proyecto de Rodríguez Zapatero no pasa de ser una política propia de la derecha civilizada, la que nuestra derecha tradicional abortó en la Segunda República al secundar junto con la Iglesia el alzamiento fascista, y que la derecha postfranquista salida de la transición no pudo desplegar por llevar plomo totalitario en sus alas. De hecho, incluso esa reforma pendiente ha estado embargada durante los 14 años de felipismo y sigue siendo en parte tabú para el “socialismo del siglo XXI”. Se normaliza con cuentagotas temas como la igualdad de género, el matrimonio entre parejas del mismo sexo, la discriminación femenina en el trabajo y el hogar, la paridad, la interrupción del embarazo, los cuidados paliativos a enfermos terminales, el laicismo-trampa (¿por qué los privatizadores neoliberales se obstinan en no “privatizar” la religión católica?) y otras cuestiones del mismo o similar rango. Pero no va más. Valores como el ecologismo, la sostenibilidad, el pacifismo y la integración no están en la agenda de Zapatero, como demuestran los incumplimientos de Kyoto, el desmontaje del ministerio de Medio Ambiente, la profusión de misiones militares en zonas de conflicto, la apertura del espacio aéreo a los vuelos de la CIA y la decidida aceptación de la Directiva del Retorno (que por cierto recoge casi de manera literal las medidas más draconianas del Informe Vestrynge sobre emigración ilegal), por poner algunos de los ejemplos más recalcitrantes.

Y todo ello porque, el atado y bien atado en que se fundamentó la transición actúa como un ogro filantrópico que no deja de vigilar el proceso para impedir que las cosas se descontrolen. Un invisible panóptico acecha, lo que a la postre se toma su prenda inoculando cuotas de la misma corrupción que asume en los compañeros de viaje que coyunturalmente acceden al primer plano de la responsabilidad política. Por algo, el pacto jamás reconocido entre los figurantes del consenso inaugural exigía la aceptación sin fisuras de la monarquía del 18 de julio, el suma y sigue de los servidores de la dictadura como agentes del cambio y el respeto de las reglas del juego de la economía de mercado. Eso explica el vuelo rasante de las políticas sociales más allá de algunos bien venidos ejercicios de progresismo cívico-cultural ya amortizados por la historia. De ahí que la realidad económica de la 8ª potencia industrial del mundo cohabite con la irracionalidad democrática de una Familia Real en la cúspide del Estado jurídicamente irresponsable, que las privatizaciones sean el alfa y el omega de la política industrial de todos los gobiernos que en la democracia han sido y que el derecho de autodeterminación se demonice como un caduco y peligroso derecho de auto-terminación. Una democracia sin demócratas. Unanimidades a la búlgara (o a la franquista) como la demostrada por los asistentes al último congreso socialista (cuando pinten bastos, quién podrá decir “yo no fui”) vienen a confirmar las peores previsiones: que la función crea el órgano. Ya no es que la política económica de la derecha y la izquierda cada vez se parezcan más, la realidad constatable es que la verdadera política de derechas, la que estructuralmente sienta las bases para mantener la tasa de acumulación del capital y sus relaciones de dominio, es la que borda la izquierda en el poder. Ocurrió con el felipismo (reconversión industrial a la carta, OTAN de entrada NO y GAL sin señor X) y ahora el zapaterismo la perfecciona al utilizar la inseguridad que moviliza la crisis para endosarla sobre las espaldas de los trabajadores. Una crisis, no caiga en saco roto, desatada por el sector financiero más depredador, que tan seguro de su ascendencia se halla que ha llegado a la desfachatez de sugerir utilizar en su provecho el Fondo de Reserva de la Seguridad Social.

La piedra de toque del conflicto en puertas será saber hasta qué punto se dejará ningunear la clase media o, ante la perspectiva de perder su tren de vida, abanderará una rebelión de las masas buscando protección en territorio ultra. Una cosa es que a la ambivalente mesocracia le importe poco valores de estirpe democrática como la destrucción urbanística, la corrupción generalizada en la función pública, la aprobación de una Ley de Memoria Histórica que ha servido para legitimar la cruzada sin derogar los juicios de la dictadura o que siga el abuso de las listas cerradas y bloqueadas, pero está por ver que se vaya a resignar a no llegar a fin de mes sin cambiar de bando. Y si esa hipótesis extrema se produjera, si las clases medias se volvieran desafectas al efecto Zapatero y su socialismo del siglo XXI, la bronca podría estar servida. Porque lo inherente a la condición de clase media es el voto útil y volátil, dependiendo de su grado de satisfacción como propietario-consumidor, ya que su perfil centrista se alimenta más de transacciones que de relaciones, y cuando se siente “expropiada” busca la seguridad en nuevos amos. Reconociendo que esos cambios cívico-culturales que conforman la particular perestroika de Rodríguez Zapatero son importantes, porque ayudan a crear mejores condiciones de vida, conviene contextualizar su sobrevalorado progresismo con otras medidas de carácter político-económico-social también emprendidas, por acción u omisión, por el gobierno de ZP que, por el contrario, revelan la cara de un sistema que ahonda en la privatización, la desigualdad y el sometimiento de las políticas públicas a los intereses de los grupos económicos dominantes. Con datos tomados entre 2006 y 2008 del Banco de España, la OCDE y Euroestat, se ofrecen algunos ejemplos de ese zapaterismo más ingrato y peor percibido:

España ocupa el puesto 28 de un total de 30 países en cuanto a gasto público para educación.

Los hogares españoles ahorran el 2,6 por 100 de su renta, la peor tasa desde 1999.

La ONU denuncia que un nivel extremo de corrupción impide que un 25 por 100 de españoles acceda a una vivienda digna, aunque España sea el país europeo con mayor dotación inmobiliaria por habitante.

En 2006 la financiación de la Iglesia vía Presupuestos Generales del Estado fue de 141,5 millones de euros.

El nuevo yate del rey, Bribón, costó 3.000 millones de pesetas y fue financiado por un cartel de empresarios.

Las rentas del trabajo soportan el 78 por 100 de la contribución fiscal.

Somos el único país de la OCDE donde no se ha producido incremento real de los salarios en los últimos 10 años, y en 2006 el sueldo medio efectivo cayó un 0,7 por 100.

La renta media del 20 por 100 de los hogares de menor ingreso bajó de 8.500 euros en 2002 a 6.500 en 2005, mientras el 10 por 100 de las familias con más ingresos vio aumentar sus rentas de 102.300 euros a 118.100 en el mismo periodo.

España es el décimo país del mundo con más ricos. En el año 2006 hubo cerca de 10.000 nuevos millonarios.

Y como colofón, refresquemos nuestra memoria financiera. Ahora que tanto se insiste desde todos los púlpitos mediáticos, no sabemos con qué propósito, en proclamar la insólita salud de nuestros bancos y cajas de ahorro, asombro del mundo y del Banco de España por su nula exposición a las hipotecas de alto riesgo, conviene recordar que entre 1977 y 1985 se produjo un crac bancario que afectó a 58 entidades, el 27,14 por 100 del sistema bancario y 48.351 trabajadores, con un coste de saneamiento para el sector público de 1.215.727 millones de pesetas de 1985, que ese fue el precio que tuvo que pagar una generación de contribuyentes por la “bancarización” de la política española. Una crisis que, a decir de los expertos fue debida tanto a factores externos como a “la falta de profesionalidad, temeridad y las conductas y practicas ilegales de determinados banqueros y/o administradores de bancos” (Alvaro Cuervo, La crisis bancaria en España 1977-1985, pág.198). Con semejante antecedente, la intriga se sitúa en conocer qué ha cambiado en el sector para lograr el milagro de haber pasado de aquella tenebrosa sima a la esplendorosa cima en la que dicen encontrarse hoy bancos y cajas. Sobre todo si se tiene en cuenta que, en buena parte, en la cúspide del sistema siguen las mismas sagas dirigentes.

Puestos a indagar, la diferencia más notable entre una y otra etapa puede estar en esa especie de bicefalia de facto que parece haberse establecido entre el actual gobierno de ZP y el gotha financiero. Un consenso que, entre otras afinidades, se visualiza en prendas como la condonación de la deuda contraída por el PSOE con la gran banca (12 millones de euros por el BSCH; 2O por la BKK y 7,5 La Caixa al PSC) y, a la recíproca, la decisión de María Teresa Fernández de la Vega, como secretaria de Estado del último gobierno de Felipe González, de no solicitar “acción penal alguna” contra el Banco Santander de Emilio Botín ( el banquero con más banquillo en la Audiencia Nacional) por el presunto fraude fiscal de las primas únicas. Un episodio que afectaba a unos 3.000 millones de euros en nuevos depósitos de imprecisa procedencia.

La fórmula magistral de ZP tiene truco. Como ocurre con algunas recetas de la nouvelle cousine, es sobre todo imaginativa. El Punto G de su talante consiste en golosinarnos con la izquierda para zamparnos con la derecha: encumbrar como nivel legal lo que hace tiempo es simplemente normal en las restantes democracias. Al menos, mientras la obstinada realidad, y no la falsa percepción que los medios de manipulación de masas transmiten, no sentencien lo contrario.

www.radioklara.org

lunes, 21 de julio de 2008

Francia se resiste a descolonizar África.

A pesar de las palabras de Sarkozy sobre una nueva época en las relaciones con las ex colonias africanas, en los hechos poco parece haber cambiado : gobiernos títere y dictaduras toleradas en pos de los intereses económicos de Francia en el continente.
El 1 de julio el presidente de la República francesa, Nicolas Sarkozy, asumía la presidencia europea. Tras un año intenso en las relaciones euroafricanas, especialmente durante la cumbre de Lisboa del pasado diciembre, la presidencia francesa, que tiene una relación intensa con el continente, crea expectación. En el encuentro euroafricano, que se recordará por la negativa africana de aceptar los Acuerdos de Asociación Económica propugnados por Europa, el mandatario francés afirmaba : “Hoy propongo un nuevo contrato entre Europa y África por la paz y por la seguridad de todos nosotros. […] Consiste en una asociación transparente, responsable, sin complejos”. Sin embargo, una revisión de la política francesa en África erosiona su credibilidad.
En junio, el coronel de Burkina Fasso Gilbert Diendjéré participaba en París en la conferencia “Estabilidad y desarrollo en África” invitado por una institución pública. El 2 de julio, Sarkozy recibía a Omar Bongo, presidente de Gabón y amigo personal, tras la cumbre de la Unión Africana celebrada en junio en Egipto. Diendjéré dirigió las fuerzas que en 1987 destituyeron a Thomas Shankara, presidente muy popular con un discurso antiimperialista en Burkina Fasso, cuyo asesinato permitió el ascenso de Blaise Campoaré, quien 21 años después se perpetúa en el poder. Respecto a Bongo, se trata del mismo presidente que lleva 40 años al frente de Gabón, fuente de petróleo para Francia. Durante décadas oscuros intereses han marcado la presencia de Francia en África. Así lo denuncia la ONG Survie, que nació en 1984 con el objetivo de reorientar la ayuda al desarrollo francesa para que llegue a sus destinatarios legítimos. Acabó dedicándose a denunciar, tras encontrarse con fraudulentas concesiones, la presencia de los servicios secretos y el empleo de mercenarios, con irregularidades en la ayuda al desarrollo muy beneficiosas para políticos de ambos continentes y sus amigos empresarios. Survie descubrió un paisaje en donde la corrupción económica y política eran la norma, y al que François-Xavier Verschave, presidente de Survie hasta su muerte en 2005, llamó Françafrique.

La Françafrique
Cuando en 1958, De Gaulle decidió otorgar la independencia a las colonias, encargó a Jacques Foccart –líder del partido gaullista y ‘Monsieur Afrique’ entre 1960 y 1974, periodo en el que auspició numerosos golpes de Estado– que afianzara la presencia de Francia en el continente. Las antiguas colonias conservaban un valor estratégico : constituían un refuerzo en la ONU, surtían materias primas, y, a través de la corrupción, financiaban partidos franceses. Los intereses de la Françafrique quedarían en manos de mercenarios, oscuros hombres de negocios y políticos africanos amigos. En el currículo bélico post-independencia figuran las peores guerras : Biafra, Liberia, Costa de Marfil, Burkina Fasso...
Primero se desembarazaron de los líderes independentistas. Mucho antes del asesinato de Shankara, Ruben Um Nyobé fue abatido por las tropas francesas cuando luchaba por la independencia de Camerún ; Sylvanus Olympio, depuesto por el primer golpe de Estado en el África negra en 1963, en Togo ; Barthelemy Baganda murió en un misterioso accidente de avión antes de convertirse en el primer presidente de la República Central Africana. A esta generación de líderes fallida les sustituirían “presidentes franceses de piel negra”, hombres relacionados con la metrópoli : masones, ex militares del Ejército francés… El invento aventajaba al sistema colonial en comodidad : era menos visible. La mayoría de estos líderes fueron revalidados democráticamente en los ‘80 y ‘90, con el respaldo de Francia, en elecciones tachadas de fraudulentas : Es el caso de Deby en Chad, Eyadema en Togo y Paul Biya en Camerún.

‘Les amis’ de Sarkozy
En 2006 durante una visita a Benin, Sarkozy esgrimía un discurso rupturista respecto a la Françafrique : “Debemos deshacernos de las tramas de antaño, de los responsables oficiosos que no obedecen a ninguna otra norma que la que ellos mismos dictan”. Mas sus amistades le delatan. Empezando por Charles Pasqua, inspirador político de Sarkozy, que ofició de testigo en la primera boda del presidente. Pasqua, implicado en numerosos casos de corrupción, es la otra figura principal junto a Foccart de la Françafrique. Continuando por Vincent Bolloré, cuya multinacional controla los transportes y logística de buena parte de África, quien le cedió su yate para que reposara tras su victoria electoral. Y por último Omar Bongo, primer jefe de Estado en visitar a Sarkozy tras su entrada en el Eliseo. Estos tres exponentes plantean interrogantes ante el rupturismo que anuncia el presidente de Francia.

El ‘affaire’ de la petrolera Elf

Entrevista a Odile Tobner, presidenta de la organización Survie:
”Hay un problema francés para los países africanos”

www.diagonalperiodico.net

El Gobierno afronta la crisis con recetas neoliberales.

El paquete de medidas del Gobierno para hacer frente a la crisis tendrá enormes impactos ambientales y supondrá más recortes de derechos sociales. Según diversos expertos, el anunciado recorte del gasto público se refiere en realidad al gasto social, ya que el Ejecutivo no ha dudado en inyectar dinero a las constructoras para seguir desarrollando grandes infraestructuras que aumentarán el consumo energético y dañarán el medioambiente.
Mientras la banca ve aumentar sus beneficios, se prevé que el paro aumentará hasta un 12,5% en 2009 y a finales de año más de 90.000 hogares no podrán hacer frente al pago de su hipoteca.

Moncloa lanza su agenda neoliberal

Crecimiento económico a costa de más crisis ambiental y social

¿Crisis ? ¿Qué crisis ? ¡Más mercado !

www.diagonalperiodico.net

La UE consolida su deriva xenófoba.

La OEA y el Parlamento Centroamericano condenan la ‘Directiva de la Vergüenza’. La reforma de Extranjería restringirá la reagrupación familiar. Las redadas masivas anti inmigrantes se normalizan. España niega el 97% de la solicitudes de asilo.
A principios de este mes los gobiernos francés y español, con el apoyo del alemán, ultimaban la propuesta de Pacto Europeo sobre Inmigración que deberá ratificarse en la cumbre europea de Bruselas del próximo octubre. El texto supedita la admisión de inmigrantes a las necesidades del mercado como único criterio (la inmigración “escogida” de Sarkozy) y cierra las puertas a la nueva inmigración y a la regularización colectiva de ‘sin papeles’.
En el Estado español el giro xenófobo se palpa en la normalización de las masivas redadas policiales por criterios étnicos y el apoyo socialista a la ‘Directiva de la Vergüenza’, que les condena a la clandestinidad. Según voces expertas, la Directiva facilita la esclavización y los abusos laborales contra inmigrantes y aumenta la vulnerabilidad de las inmigrantes que sufren violencia de género y de los menores de edad.

El Gobierno extiende las redadas masivas anti inmigrantes

Las consecuencias en la vida cotidiana de los inmigrantes

La UE no respeta el derecho de asilo

Alemania elige la represión

“Marruecos hace el trabajo sucio”

www.diagonalperiodico.net

Difunden el primer vídeo de un interrogatorio en Guantánamo.



En las imágenes puede verse al joven canadiense Omar Khadr, detenido como presunto terrorista cuando tenía 15 años, desgarrándose desesperado la camisa para mostrar heridas de bala cicatrizadas. El video de 2003 muestra el interrogatorio a Khadr realizado por un experto canadiense. Las imágenes fueron dadas a conocer por la defensa del joven, que hoy tiene 21 años. Su abogado, William Kuebler, se basó en informes secretos del gobierno canadiense para denunciar que en 2003 el preso, acusado de haber matado a un soldado estadounidense en 2002 en Afganistán, fue torturado durante tres semanas con privación sistemática del sueño para que admitiera el crimen.
Los informes también indican que Khadr lloró durante el interrogatorio y se retractó de confesiones que había realizado bajo tortura. El interrogatorio completo se extendió durante cuatro días.
La información con Norma Martínez, del colectivo radial Pueblos Sin Fronteras, de RadioPacífica, en Estados Unidos.







www.masvoces.org

jueves, 10 de julio de 2008

A sangre fría.


...por Salvador López Arnal


(Julio-Agosto 2008)



-Presupuesto de defensa de EEUU para el año fiscal 2008: 623.000 millones de dólares.
Presupuesto nacional más cercano, según la CIA: China, 65.000 millones.

-Beneficios de Repsol-YPF en 2007: 3.188 millones de euros (beneficio record).

-Ganancias George Soros en 2007: 2.900 millones de dólares.

-Habitantes del planeta: 6.655 mil millones.
Desnutridos: 887 millones.
Con exceso de peso: 1.120 millones.

-Incremento del número de norteamericanos extremadamente pobres entre 2.000 y 2.005: 26%
Número de pobres en 2.007: 40 millones.
Personas sin seguro médico: 45 millones.

-Lapso de tiempo en el que se produce en el mundo una muerte de un menor de 10 años por hambre: 5 segundos.

-Emisión anual de CO2 por persona en China: 2,7 toneladas.
Emisión anual de CO2 por persona en EEUU: 20 toneladas.

-Sindicalistas asesinados en Colombia en los últimos veinte años: 2.700.
Sindicalistas asesinados desde que Uribe es presidente (2.002): 400.

-Artículo 36 de la "constitución" de los tibetanos en el exilio: "Todo el poder legislativo y la autoridad residen en la Asamblea tibetana. Las decisiones de ésta requieren la aprobación de su santidad el Dalai Lama para convertirse en leyes."
Artículo 19: "El poder ejecutivo de la administración tibetana corresponde a su santidad el Dalai Lama y debe ser ejercido por él, bien directamente o a través de los funcionarios que le están subordinados."

www.elviejotopo.com

Dos anys del 3J.


43 morts + 47 ferits = 0 responsables

Cronologia d'un accident impune

El 3 de juliol de 2006 es va produir al subsòl de València l'accident de metro més greu d'Espanya. Un comboi de la línea 1 que circulava a 80 quilòmetres per hora, el doble de la velocitat permesa, va descarrilar uns metres abans d'arribar a la parada de Jesús. Després d'unes primeres hores d'incertesa, la realitat va caure com un diluvi de plom: 43 morts i 47 ferits. Les mostres de dolor es barrejaren amb una desfilada d'autoritats i una multiplicació de minuts de silenci. L'acte central de comiat a les vícitimes fou una missa a la catedral de València.
Tres dies després el govern valencià volgué convertir la visita del Papa en un grandiloqüent brebatge per a l'oblit.
Però la fòrmula de l'amnèsia no va funcionar. L'11 de juliol el conseller d'Infrastructures comparegué en les Corts per dir que l'accident era inevitable, que la culpa fou del conductor mort i que tot era fruit de la mala sort.
Estes declaracions indignaren els afectats. ¿Com era possible que la totpoderosa València de la Copa de l'Amèrica i la visita del Papa no tinguera 3.500 euros per instal•lar una balissa? Un element ben comú en tots els metros del món i que hauria frenat el vehicle desbocat tot evitant l'accident.
De fet, poc dies després es col•locà una d'estes balisses al lloc del sinistre.
Entre finals de juliol i principis d'agost es va crear una comissió d'investigació que durà cinc dies, la més curta del parlamentarisme valencià i que, segons l'oposició, estigué esguitada de maniobres del Partit Popular per desvirtuar-la i entrebancar-la. Al final, el PP feu ús de la majoria absoluta per espolsar el govern valencià de tota responsabilitat.
En setembre la fundació Societat i Progrés organitzà unes jornades públiques per debatre tot allò que no tingué cabuda en la comissió d'investigació. Als actes participaren familiars de les víctimes.
La constitució com a associació permeté els afectats organitzar i sistematitzar la presència pública. El dia 3 de cada mes s'apleguen a la plaça de la Mare de Déu per exigir responsabilitats. Entre les principals denúncies també hi ha la negativa constant de Francesc Camps a rebre'ls.
Un dels moments de més tensió es produí en el primer aniversari de l'accident. Les principals autoritats inauguraren un monòlit en record de les víctimes. L'acte, oficiat per l'arquebisbe García Gascó, fou constantment interrumput.
Paral•lelament a la protesta pública, els afectats també han acudit als tribunals. Nieves Molina, la jutgessa que instruix el cas, l'ha tancat i obert tres vegades en només dos anys. Molts afectats pensen que no existix una voluntat clara d'esclarir el que passà. Alguns han decidit demanar empara al Tribunal Constitucional.




El dolor sense resposta dels familiars de les víctimes

Perdre a una persona estimada és senpre un tràngol molt difícil. Una duresa que es pot veure incrementada si la desaparició d'eixa persona es produeix en un accident pressumiblement evitable. Això és el que els passa a Paco, Amparo i Paco, que el 3 de juliol de 2006 van perdre a Rosa. Esposa, mare i germana, que ara ja no hi és. I per continuar avant, esta família de Torrent, com moltes altres, reclama respostes. Tot per a què en el futur un accident com el que tingué lloc ara fa dos anys no torne a passar.



Les víctimes encara reclamen explicacions i responsabilitats

El 3 de juliol de 2006 a València van morir 43 persones i van resultar ferides 47 més en un accident de metro. Viatjaven en un comboi de la línea més antiga de la ciutat, la 1. La indignació dels familiars de les víctimes també es dirigeix cap a la jerarquia eclesiàstica, que sol fer costat al Consell, així com a Radio Televisió Valenciana. Tot i l'absència de respostes, o tal vegada per això mateix, els familiars de les víctimes semblen decidits a continuar lluitant fins a rebre una resposta convincent i per a què un accident com el que tingué lloc aquell 3 de juliol, no torne a passar.



Els supervivents aprofundeixen en el record i tornen a recórrer aquell trajecte

La cita era a la parada de Jesús cap a les 11 del matí. Poc a poc els familiars han anat arribant i penjant ramells de flors en la barana de la boca del metro. A continuació els familiars han baixat al metro amb l'objectiu de recòrrer les estacions que separen Jesús de Torrent. Els interiors dels vagons eren una col·lecció de rostres ullerosos i abatuts. Molts dels familiars se senten menyspreats per les autoritats valencianes. Alguns recordaven com, al poc de l'accident, reberen visites d'alts carrecs del PP valencià oferint-los llocs de treball i compensacions diverses. Uns pocs n'acceptaren les ofertes. D'altres, indignats, sentiren que estaven intentant comprar la seua voluntat i el seu silenci i els comminaren a marxar-se de sa casa. La majoria dels afectats encara van al psicòleg i al psiquiatra per rebre teràpia i medicació. El sentiment d'injustícia, diuen, no els deixa tranquils. Els afectats, com si d'un via crucis subterrani es tractara, han anat parant en cada estació per guardar un minut de silenci. També han denunciat que la justícia no haja volgut mai arribar als fons de l'assumpte i que s'haja intentat en tot moment soterrar la tragèdia. Torrent ha sigut l'última parada. Després han tornat a València, a la boca de Jesús. A pocs metres d'allí, dalt de la curva on el convoi va desacarrilar, han fet una ofrena floral i han llegit un manifest en record dels familiars. A l'acte s'han vist moltes càmeres, però no la de la televisió pública valenciana. A eixa mateixa hora Canal 9 tenia unes altres preocupacions.



Vídeos "Especial 3 de Juliol" a InfoTV

Cançó de Pau Alabajos

Línia 1

València consternada, vestida de dol,
ciutat en penombra, sinistre juliol,
crespons i banderes, silenci sepucral,
semblants d'impotència que mai
no podrem oblidar.

Però com és possible? Com ha pogut passar?
La gent és pregunta i ningú vol parlar.
Prou de comèdies, volem la veritat.
Sabem que el govern té les mans
tacades de sang.

No es pot negociar amb el dolor,
ofendre les víctimes de l'accident,
sense pietat, sense compassió.
Aquesta és la gota que fa
vessar el got.

Per què tanta urgència en la investigació?
Per què tanta pressa? De què tenen por?
No n'hi ha responsables, no n'hi ha dimissions,
democràcia tocada de mort.

València consternada, vestida de dol,
ciutat en penombra, sinistre juliol,
crespons i banderes, silenci sepucral,
semblants d'impotència que mai
no podrem oblidar.

No es pot negociar amb el dolor,
ofendre les víctimes de l'accident,
sense pietat, sense compassió.
Aquesta és la gota que fa
vessar el got.

No cal buscar nous arguments
per creuar les fronteres de la indignació.
Alcem tots la veu amb convicció,
paraules en l'aire, terratrèmols en el cor.







asociacionvictimasmetro.blogspot.com