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domingo, 26 de octubre de 2008

Carlos Antonio Aguirre Rojas: "En las comunidades neozapatistas se está ya construyendo un mundo nuevo".

Hace 14 años que los Zapatista surgieron en uno de los estados más pobres de México, Chiapas. Desde entonces se organizan y resisten ante los continuos embates, engaños y traiciones de los gobiernos neoliberales. Desde el año pasado, las bases militares se reorganizan en el área rebelde con la finalidad de destruir la autonomía de las comunidades Zapatistas. A continuación una entrevista con el historiador mexicano Carlos Antonio Aguirre Rojas (1), quien hace un balance sobre la Otra Campaña y de los años de existencia del EZLN.

¿“Abajo y a la izquierda” fue el lema con el que los Zapatistas comenzaron la Otra Campaña, la cual propone una otra mirada, otra forma de hacer política. Organizar una nueva resistencia nacional frente al constante hostigante del neoliberalismo. Podrías hacer un breve análisis sobre la Otra Campaña?

C.A: En mi opinión, el movimiento de La Otra Campaña representa una nueva etapa de la digna lucha de los compañeros indígenas neozapatistas, y al mismo tiempo, el esfuerzo de transformar esa lucha, que hasta el año de 2005 fue predominantemente una lucha por los derechos y por el respeto a la identidad indígena, en una lucha mas vasta por las demandas centrales anticapitalistas de todas las clases y grupos subalternos de México, desplegada ahora en escala de toda la nación mexicana.

Así, podemos hablar de tres etapas en la lucha de los compañeros neozapatistas: la del fuego, que va desde 1983 hasta el 20 de enero de 1994, la de la palabra, que abarca desde enero de 1994 hasta junio de 2005, y la actual, la de La Otra Campaña, que arranca con la Sexta Declaración de la Selva Lacandona y que se afirma claramente hasta el día de hoy.

En esta tercera etapa, el neozapatismo mexicano convoca doblemente, primero a todos los sectores, grupos, colectivos, partidos e individuos que se asumen ya abierta y concientemente anticapitalistas, y en segundo termino, a todos los grupos, sectores y clases subalternos de nuestro país, que ya no soportan los múltiples efectos del capitalismo y del neoliberalismo, y que están dispuestos a luchar pacifica e inteligentemente, y hasta las ultimas consecuencias, en contra de este sistema social capitalista, que es el origen central de todos nuestros problemas.

¿La propuesta de la “Otra Campaña”, es hacer una red o un diagnostico de las luchas populares, de visibilizar antiguos y nuevos conflictos que el gobierno siempre se ha negado a mirar, una búsqueda de crear un nuevo programa anticapitalista (una nueva fuerza política). Como te pareció la participación de la sociedad civil y de otras organizaciones en este proceso?

C.A: La primera etapa de La Otra Campaña se propuso recorrer el país entero, en una actitud sobre todo de ‘escuchar’ atenta de las experiencias, los problemas, las situaciones y los puntos de vista de todos los compañeros que aceptaron integrarse a esta iniciativa, respaldando la Sexta Declaración, y reafirmando su vocación de luchar desde abajo y a la izquierda en contra del capitalismo mexicano y mundial. Pienso que, en términos generales, esa etapa fue muy exitosa, pues con ese recorrido por todo el país, la Comisión Sexta logro realmente elaborar un mapa general del estado de los conflictos sociales y de las luchas y experiencias de lucha de todos los movimientos sociales que hoy existen en México.

Su éxito fue tan grande y tan rápido, que a la mitad de su recorrido, provoco el pánico y el odio de las clases gobernantes y dominantes en México, lo que se expreso en la sangrienta y criminal represión del digno pueblo de Atenco. Esa represión trataba de detener el crecimiento de La Otra Campaña, y su éxito cada vez mas grande, lo que solo logro de manera momentánea. Pues como resultado de ese recorrido inicial o primera etapa de La Otra Campaña, es que este movimiento tiene ahora presencia realmente nacional, con grupos que están presentes en los 32 estados y territorios de México, concentrando además a los mas nobles y mas concientes sectores anticapitalistas de todo el país. Así que creo que la respuesta de esa sociedad civil y de esos grupos y organizaciones realmente anticapitalistas fue bastante positiva y esperanzadora hacia el futuro.

¿Como ha sido la organización de estas entidades, como realizan sus acciones?

C.A: Es difícil responder a esta pregunta de manera general. Porque la presencia de La Otra Campaña varia en cada estado de México. No es lo mismo en Chiapas, donde las bases de la Otra Campaña se cuentan por cientos de miles (son en su inmensa mayoría las propias bases de apoyo del EZLN), que en Baja California Sur, en donde su presencia es mas reciente y cuantitativamente menor, o en el Distrito Federal, en donde su presencia es también enorme, pero se desglosa en sectores como el estudiantil, el obrero, el urbano popular, el de las organizaciones políticas, y un largo etcétera que seria difícil enumerar completamente.

Así que La Otra Campaña es una red de redes locales, red de movimientos sociales tan variada y múltiple como lo es el abanico de los sectores, grupos y clases subalternos del país. Y a tono con esa enorme variedad, es también la riqueza y diversidad de sus acciones.

¿Ante la continua ola de hostigamiento encabezada por el gobierno, los grupos militares y paramilitares sobre las comunidades Zapatistas, se dibuja una clara estrategia que desafía y tiene por finalidad el desarticular la autonomía de las comunidades y sus Juntas de Buen Gobierno. Cual es tu opinión?

C.A: Creo que la actual ofensiva del gobierno de Felipe Calderón, en contra de las comunidades indígenas neozapatistas de Chiapas expresa dos cosas: primero, que el crecimiento de La Otra Campaña ha sido tan rápido y tan exitoso, que les ha metido un gran miedo a las clases dominantes mexicanas. Y por eso, para tratar de frenarlo, han decidido hostigar a esas bases de apoyo del EZLN en Chiapas. Lo segundo, es que el gobierno de Felipe Calderón, que no tiene legitimidad política alguna, pues es fruto de un fraude electoral monumental, no excluye la posibilidad de la ‘salida militar’ al conflicto chiapaneco, y juega con la absurda idea de que es posible terminar con el EZLN o con La Otra Campaña, por medio de la fuerza. De ahí, entre otras cosas, su política abierta de criminalizar toda forma de protesta social, y su claro proyecto de militarizar el país entero, bajo el ridículo pretexto de palucha contra el narcotráfico.

Por lo demás, pienso que en ambos casos se equivoca el gobierno de Calderón, pues ese hostigamiento militar en Chiapas no detendrá el desarrollo de La Otra Campaña, y como lo demuestra la historia entera de nuestro país, la salida militar es siempre la peor de todas las salidas, pues en realidad en lugar de resolver el problema lo agudiza y lo radicaliza al extremo.

¿La nueva geografía o “la nueva justicia agraria” que sustentada bajo los intereses de algunos partidos políticos (apoyados por el gobierno) y organizaciones como la OPDIC, pretenden arrebatar de los Zapatistas las tierras que fueron retomadas desde inicios de 1994. Como ha sido la influencia (el papel) de estas organizaciones en la comunidades?

C.A: En mi opinión, esta ofensiva de quitarle las tierras a las comunidades neozapatistas es parte de un proyecto mas general, que es precisamente el de tratar de debilitar a las bases de apoyo del EZLN, por todos los medios posibles (hostigamiento militar, amenazas, impedimentos de trabajar la tierra, ofensiva jurídica, fomento de conflictos dentro de los pueblos y entre los pueblos, incremento de la presencia militar, despojo de tierras, construcción de nuevos caminos con la lógica de cercar a las comunidades neozapatistas, fomento de proyectos pseudo-ecoturísticos para dar pretexto a los despojos y hostigamientos, ofensiva ideológica tratando de deslegitimar al movimiento, etc.). Esto se hace para forzar a la Comisión Sexta a replegarse en el territorio chiapaneco e impedir que continúe su trabajo en escala nacional en torno de la vasta red de La Otra Campaña.

Pero una vez más, ese objetivo del gobierno fue logrado solo momentáneamente, pues muy pronto los neozapatistas saldrán otra vez de Chiapas, para retomar la segunda etapa de La Otra Campaña, la de la elaboración, desde abajo y a la izquierda, del Programa Nacional de Lucha.

Si el presidente Ernesto Zedillo financio la guerra y mando ordenes de aprensión para algunos zapatistas y Vicente Fox no consiguió resolver el conflicto en sus ya famosos y eternos “quince minutos”. ¿Que será del conflicto frente al gobierno conservador de Felipe Calderón?

C.A: Soy optimista a este respecto, pues pienso que Felipe Calderón ha estado fracasando en sus diversos intentos de reprimir y de destruir a La Otra Campaña y al EZLN. Su salida militar no tiene consenso ni siquiera en la mayoría de la propia clase dominante mexicana. Lo que no excluye que pudiera, desesperadamente, intentarla, pero creo que eso solo agudizaría su propia y galopante deslegitimación total.

Además, las políticas exagerada y salvajemente neoliberales que lleva a cabo, están alimentando a pasos acelerados el descontento social, lo que hace que en el imaginario popular, la muy próxima fecha del 2010 histórico mexicano este cada vez mas presente en la conciencia de todos los grupos y clases subalternos del país. Por eso, en los muros de toda la ciudad de Oaxaca, al día siguiente de la brutal represión del 25 de noviembre de 2006, se podía leer la consigna: ‘Nos vemos en el 2010’.

Y si a todo esto sumamos la actual situación de crisis terrible del capitalismo norteamericano, y con ello, de una buena parte del capitalismo mundial, podemos ser optimistas respecto al fracaso de esas tentativas y políticas represivas del gobierno de Calderón.

¿En estos 14 años de lucha, cuales consideras que han sido los avances dentro de las comunidades autónomas Zapatistas?

C.A: Creo que han sido realmente enormes, lo que puede constatarse cuando uno visita los Caracoles neozapatistas, y que se hizo especialmente evidente en los Tres Encuentros recientes de los Pueblos Zapatistas con los Pueblos del Mundo. En esas comunidades neozapatistas, a pesar de la gran escasez de recursos materiales y del cerco constante del ejercito mexicano, se esta ya construyendo un mundo nuevo, con una nueva y muy otra economía y un comercio muy otro, que nos están ya basados en la lógica de la acumulación del capital y de la obtención de la mayor ganancia. También se están creando unas relaciones de género muy diferentes a las patriarcales y capitalistas, y una sociedad solidaria, fraterna y no individualista, en donde el nosotros prevalece sobre el yo, y en donde los vínculos y el espíritu comunitarios dominan el conjunto de la vida social. Allí se esta desarrollando una nueva educación y una nueva pedagogía, maravillosa y muy avanzada desde todos los puntos de vista, además de una nueva cultura, una nueva forma del saber y formas también distintas del conocer. Y se esta gestando también otra política, otro gobierno, otra democracia, tan distintas a las capitalistas, que en mi opinión ya no deberían llamarse ni política, ni gobierno ni democracia, sino otros nombres igualmente nuevos y distintos.

Creo que estos son logros fantásticos y fundamentales de las comunidades, pues su valor además tiene un carácter universal, en mi opinión.

¿En Brasil se conoce poco sobre el conflicto en Chiapas, la verdad que poco se conoce sobre lo que ocurre en otros países de America Latina. Los grandes medios de comunicación monopolizan la información (como la red televisiva Globo, el periódico Estado de Sao Paulo y la Revista Veja de la colosal editora Abril), distorsionan y criminalizan la participación de los movimientos sociales. Cual ha sido la participación de los medios de comunicación en México frente al conflicto (en los últimos años)?

C.A: En México, existen también dos grandes grupos de televisión que deforman la información y desinforman a la gente, igual que en Brasil. Pero al lado de ellos existen, en el ámbito comercial, algunos pocos medios de comunicación mas críticos, que han difundido, en distintos momentos y de manera desigual, los logros y avances del neozapatismo, y mas recientemente de La Otra Campaña. Hablo del periódico La Jornada y de la revista Proceso, además de algunos pocos periodistas independientes como Carmen Aristegui, por ejemplo. Através de ellos, se ha roto esa desinformación sistemática de los grandes medios de comunicación, y se han podido difundir versiones más realistas y adecuadas de estos movimientos.

Pero también, además de esos medios críticos comerciales, están los medios alternativos de comunicación, que han jugado un papel esencial, y sobre todo en esta etapa de La Otra Campaña. Pues son ellos, sobre todo, los que han cubierto y siguen cubriendo ese vasto y cada día mayor abanico de la protesta social, en Oaxaca, en la ciudad de México, en Atenco, en Chiapas, en Jalisco, en el norte del país, en Jalapa, etc. Creo que su papel ha sido central y lo será cada vez más en el inmediato futuro.

¿Cual es la relación que tiene el EZLN con los Movimientos de América Latina, en especial con el MST (existen puntos en común) y en que se diferencia el Movimiento Zapatista de los otros movimientos Latinoamericanos?

C.A: Como tu sabes, desde hace tiempo ha habido una simpatía mutua entre los miembros del MST y del EZLN. Pero mas recientemente, en el año 2007 y a partir del Primer Encuentro de los Pueblos Zapatistas con los Pueblos del Mundo, se estableció una relación mas directa, cuyo primer fruto fue la organización, en julio de 2007, de una Mesa Redonda sobre la lucha por la Tierra y el Territorio, Mesa que precedió al Segundo Encuentro de los Pueblos Zapatistas con los Pueblos del Mundo y que se prolongo en este Segundo Encuentro. En esa Mesa y en el Segundo Encuentro participaron compañeros del MST, y también del grupo Vía Campesina, al que pertenece el MST. Después, un compañero del MST participo también en el Coloquio ‘Planeta Tierra: Movimientos Antisistémicos’ de diciembre de 2007.

Así que creo que hay una colaboración importante entre el MST y el EZLN, en especial en torno de este tema de la lucha por la defensa de la Tierra y del Territorio.

De otro lado, seria largo hacer el balance de las similitudes y las diferencias entre el EZLN y el MST, u otros movimientos de América Latina, pero creo que una diferencia importante, que valdría la pena reflexionar con más cuidado, es la de la actitud de los movimientos frente al Estado. Los neozapatistas rechazan toda ayuda del Estado, por el riesgo de cooptación y de limitación que implica este vinculo con las instituciones estatales, mientras que el MST no rechaza esa conexión. Así que a partir de la experiencia con el gobierno de Lula, que no ha cumplido para nada sus promesas al MST ni a los movimientos populares brasileños, valdría la pena repensar este vínculo, a la luz de la experiencia neozapatista.

¿Cual es tu opinión respecto al protagonismo del Subcomandante Marcos dentro del Zapatismo?

C.A: Creo que ese ‘protagonismo’ es mas bien una creación de los propios medios de comunicación mexicanos e internacionales, que un hecho real. Marcos ha insistido muchas veces en que el es solo Subcomandante, y que obedece las ordenes de los 23 Comandantes indígenas, los que a su vez mandan obedeciendo el mandato de las comunidades. Así que no hay tal protagonismo, que es más bien una invención de esos medios de comunicación.

¿Desde el proceso electoral del 2006, se noto un distanciamiento entre algunos intelectuales que apoyaban al EZLN. Como observas esta ruptura (y porque)?

C.A: Creo que es un proceso que debe explicarse, en parte, por el propio cambio de dimensión que representa la iniciativa de La Otra Campaña. Mientras el movimiento neozapatista estaba sobre todo en Chiapas, y luchaba principalmente por las demandas indígenas, fue apoyado por ciertos intelectuales que habían trabajado esos temas indígenas o temas de la historia o la situación chiapaneca en lo fundamental. Pero al volverse un movimiento nacional, que abarca además las demandas de todos los subalternos de México, los problemas y las exigencias de un apoyo o un acompañamiento intelectual del movimiento se complejizan y crecen. Y no todos los intelectuales que antes apoyaron al neozapatismo han sido capaces de dar ese salto hacia problemas mayores y más complejos. Y de ahí se derivan algunos de esos desencuentros.

Otra razón fue la decisión de algunos de esos intelectuales de apoyar la candidatura de Andrés Manuel López Obrador, pensando que ella podía representar un verdadero cambio social, lo que en mi opinión es una ilusión y un error de apreciación total. También, en otros casos, ha habido intelectuales que, después de haber apoyado por varios años al movimiento, han optado, frente a este cambio de tareas y de dimensión, por dedicarse más bien a su propia carrera académica personal.

¿En que medida las comunidades autónomas Zapatistas podrán resistir frente al continuo embate del gobierno y los grupos militares. Cual puede ser el panorama o sus posibilidades en los próximos años?

C.A: Como te decía antes, soy optimista al respecto. Estamos hablando de cientos de miles de indígenas, dignos, concientes y dispuestos a luchar hasta las ultimas consecuencias, como nos lo demostraron en enero de 1994, y como lo han reiterado en estos quince años de lucha. Además, esta ahora también el movimiento nacional de La Otra Campaña, que es cada día mas grande y mas fuerte, y que también esta dispuesto a luchar, de manera pacifica e inteligente, y hasta las ultimas consecuencias, en contra de esta represión del gobierno y de los grupos paramilitares apoyados por el. Así que soy optimista hacia el futuro, sobre todo pensando en que cada día esta mas cerca ese 2010 histórico que antes mencione. Creo que muy pronto, será verdad esa consigna: Nos vemos en el 2010!

Notas:

(1) Carlos Antonio Aguirre Rojas, es doctor en economía por la México y posdoctor en Historia por la École des Hautes Etudes en Sciences Sociales de París . Actualmente es investigador por la UNAM en el Instituto de Investigaciones Sociales y docente en la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH). Director de la revista Contrahistorias la otra mirada de Clío y fundador del Centro Immanuel Wallerstein en San Cristóbal de las Casas . Entre sus últimas publicaciones encontramos: Chiapas, planeta tierra. (Editorial Contrahistorias, 2006) América Latina en la encrucijada. (Editorial Contrahistorias, 2006) y Mandar Obedeciendo (Editorial Contrahistorias, 2007) entre otras.

www.rebelion.org

domingo, 27 de julio de 2008

Breve historial de la persecución a la disidencia en México.

Hace un año, mientras se realizaba en la Ciudad de México el primer Foro Nacional contra la Represión , había cientos de presas y presos políticos dentro de las cárceles del país y se respiraba cierto desánimo en el movimiento social que acababa de ser muy golpeado en Oaxaca y el Estado de México. A lo largo de este año, muchas de esas personas, junto con varias decenas en Chiapas, han sido liberadas. Es decir que, en estos momentos, hay dentro de las prisiones un cálculo aproximado de 154 personas en prisión política, aunque la cifra podría ser mayor porque aún no existe un registro sistematizado de liberaciones recientes en Oaxaca.

La libertad de muchas presas y presos de Atenco, de la APPO y de Chiapas ha elevado nuestro ánimo colectivo. ¿Pero significa esto que la represión ha cedido? ¿Que el gobierno de Felipe Calderón nos ha dado "permiso" de construir una realidad distinta a la que nos impone el capitalismo neoliberal? Si seguimos la ruta de la represión a lo largo de varios años vemos que no es un fantasma que aparece por aquí o por allá de manera esporádica y aislada por decisión personal de algún gobernante un poco más cruel que otro. Por el contrario, lo que se hace evidente al caminar esa ruta es que la represión es una táctica permanente cuya estrategia es el aniquilamiento de las luchas, del pensamiento, del ánimo y de la organización del movimiento social con el objetivo de hacerlo inofensivo para los intereses del capital y para las estructuras del poder político.

En el marco de la Otra Campaña se han realizado varios foros por la libertad de las presas y los presos políticos. A lo largo de estos meses y en respuesta a esos llamados, nos dimos a la tarea de comenzar la preparación de un censo o cuadro de prisión política acompañado de unos apuntes sobre la persecución política en México que nos permiten conocer no sólo la forma en que nos persigue el poder sino cuál ha sido nuestra propia historia de lucha y resistencia. Fue así como nació la idea de un trabajo que queremos entregar a la Otra Campaña. En ese trabajo analizamos el término "persecución política" sólo porque nos parece un poco más amplio que "represión". Esa persecución la entendemos como una serie de prácticas de anulación de la disidencia al servicio de las cuales el poder pone todos sus recursos: desde la violencia hasta la apertura, desde la desaparición forzada hasta la compra de líderes, desde la tortura hasta el engaño y la distracción, desde el asesinato hasta los medios de comunicación.

Hace unos días, el ejército federal ingresó a comunidades cercanas al caracol de La Garrucha en Chiapas, donde se realizó el Primer Encuentro de Mujeres Zapatistas con Mujeres del Mundo. Las compañeras de Apizaco que hoy nos reciben han venido enfrentando hostigamiento, detenciones, amenazas y humillaciones por parte del gobierno local. Desde hace meses, se ha lanzado al ejército contra comunidades y organizaciones no sólo en Chiapas sino en Guerrero, violentando especialmente a los pueblos indios. Ha habido muchos asesinatos y desapariciones forzadas. Podríamos continuar el recuento de agresiones en este último año que demuestran que la persecución política no se detiene, pero no es necesario. Estamos reunidas y reunidos en este foro porque lo sabemos y nos proponemos hacer algo para enfrentar la represión. Así que creemos pertinente presentarles los avances de una investigación y recopilación que nació del andar de la Otra y de los recorridos de la Comisión Sexta.

En enero de 2006 salió de San Cristóbal de las Casas la caravana de la Otra Campaña en la que viajaba el Subcomandante Marcos. Desde entonces, uno de los reclamos más urgentes ha sido la libertad de los nuestros y las nuestras. También hemos visto la necesidad de organizarnos contra la represión y la impunidad. Al paso de la caravana se fueron alzando las voces que antes no habíamos escuchado, voces que nos hablaban de lucha pero también de víctimas de la persecución política. Además, tuvimos nuestros propios momentos de dolor y cárcel. Entonces iniciamos la tarea de recopilar y registrar datos que se han dado a conocer, así como la información que recababan y enviaban compañeras y compañeros de diversos estados.

Al principio pensamos que levantaríamos un censo de presas y presos, pero tenemos que reconocer que aún con el esfuerzo de muchas personas, la información que logramos reunir es incompleta. Hay vacíos, dudas y errores. Especialmente hace falta que nos comuniquemos oportunamente las liberaciones. Hace falta, por ejemplo, que la Otra en Morelos, Michoacán, Puebla, Hidalgo y varios estados más aporten datos actualizados sobre la represión que han padecido sus luchas. Por esta razón presentamos aquí no un censo acabado sino solamente los apuntes para un censo confiando en que con la participación de ustedes podrá corregirse, completarse y mantenerse actualizado. En los próximos días enviaremos a los estados las listas de detenidas y detenidos para que cada quien pueda revisarlas y corregirlas.

Conforme íbamos recogiendo los casos que la Otra Campaña aportaba surgían las historias y se desvanecían mitos. Cuando Vicente Fox era presidente dijo, durante una gira por Europa, que en México no había presos políticos. Esta mentira la repitió recientemente el gobierno actual. La verdad que arrojan los números que pudimos recopilar es que de 1992 a junio de 2008 ha habido, por lo menos, 3364 personas encarceladas por pertenecer al movimiento social. La cifra real podría ser mayor, pues solamente tomamos en cuenta los casos documentados que pudimos sistematizar. Entre los encarcelados ha habido, por lo menos, 238 mujeres. Suponemos que son muchas más pero no tenemos cifra contabilizada todavía de las represiones en Oaxaca, Ciudad Universitaria, Zimapán o en Guadalajara donde había muchas jóvenes. Encontramos que ha habido, por lo menos, 174 menores de edad detenidos (28 son mujeres). Sabemos que serán muchos jóvenes más cuando tengamos cifras contabilizadas, por ejemplo, en Chiapas, en Ayotzinapa o en Cancún.

Un porcentaje elevado de personas detenidas pertenece a algún pueblo indio, aunque nos falta registrar con exactitud a cuál pertenecen. De hecho, la mayoría de quienes han sido detenidos en Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Veracruz, Baja California y Sonora pertenecen a un pueblo indio.

En mujeres, menores de edad y pueblos indios, la represión adopta formas especialmente crueles. Mencionamos a continuación tres historias entre los miles de nombres recopilados:

1) María Delia Pérez Arizmendi, mujer, embarazada de ocho meses, fue torturada, dio a luz sola en el penal de Cerro Hueco en Chiapas. Su hijo murió en el parto y no se le permitió sepultarlo dignamente. Lleva siete años presa y está sentenciada a quince años. Es diabética y madre de una muchacha y un joven.

2) Durante la represión del 3 y 4 de mayo de 2006 en Atenco fue asesinado por un policía estatal que le disparó a corta distancia el niño Francisco Javier Cortés Santiago de 14 años. Nuestro compañero Ollin Alexis Benhumea murió un mes después, también asesinado por un policía. El 4 de mayo fueron detenidos nueve menores, ocho hombres y una mujer. Los nueve sufrieron la misma tortura aplicada a todos los detenidos en el viaje de cinco horas hasta el reclusorio de Santiaguito. Al día siguiente, a los nueve jóvenes los llevaron al Tutelar de Menores de Zinacantepec. No tenemos información de lo que sucedió ahí con la muchacha pero sabemos que los ocho muchachos recibieron palizas continuas, castigos, insultos y tortura durante los 24 días que duró su reclusión.

3) Marcelino Santiago Pacheco, indígena de los Loxicha, torturado y desaparecido nueve meses, apareció en una celda de castigo en la cárcel de Miahuatlán. Estuvo preso cinco años, fue liberado en julio de 2002. Actualmente su hermano Anselmo y él están desaparecidos.

En estos momentos y de acuerdo a nuestro censo hay ocho personas que llevan más de diez años en prisión política. El compañero que llevaba más tiempo era Juan Valdez Pérez, en San Luis Potosí. Don Juan fue liberado en septiembre de 2007. Pasó quince años preso. Las cifras se dicen rápido, pero las historias reunidas en este censo nos hablan de que muchas mujeres y hombres fueron torturados y desaparecidos por lapsos que van de tres días a nueve meses antes de ser encarcelados en alguna prisión. Nos hablan también de tortura sexual contra mujeres y hombres, aunque ellos difícilmente la denuncian.

Cuenta un mito que la represión es cosa del pasado. La verdad que arrojan los datos es que la represión ha sido continua. Las masacres, los asesinatos selectivos y las desapariciones han ocurrido ininterrumpidamente durante décadas y décadas de lucha social. En lo que se refiere específicamente a prisión política, las estadísticas de los tres últimos sexenios lo confirman: en el gobierno de Ernesto Zedillo fueron encarceladas, por lo menos, 1205 personas; durante el periodo de Vicente Fox, al menos 1576, y en el año y medio que lleva Felipe Calderón van, por lo menos, 337. La cantidad de presas y presos políticos que en un momento determinado se encuentran dentro de las cárceles puede ser variable. Por ejemplo, el día de hoy tenemos, en nuestro registro al menos, 154 de los que 144 son hombres y 10 son mujeres. Pero en otros momentos la concentración de compañeras y compañeros presos se eleva. Destacan febrero de 2000 con 1096 y diciembre de 2006 con cerca de 700.

Muchos de ustedes recuerdan la promoción que se hizo del voto útil para sacar a los priistas de la presidencia y colocar al panista Vicente Fox. Seguramente también recuerdan que algunos compañeros y compañeras pensaron que en 2006 debíamos apoyar al PRD porque significaba una esperanza de cambio democrático. Pero los números, que finalmente son espejo de la realidad, demuestran que no importa qué partido está en el gobierno. Todos reprimen por igual. Basta con echar un vistazo a la lista de gobiernos estatales más represivos de los últimos años. En ciertos casos, hay quien podría argumentar que determinado golpe de represión masiva fue ejecutado por el gobierno federal, no por los gobiernos locales, pero lo cierto es que en esos casos los gobiernos estatales no hicieron nada por impedir el acto represivo, ni lo condenaron. En la mayoría de los casos estuvieron de acuerdo e incluso participaron con la policía local. En otros casos, ellos dirigieron el golpe.

La lista de gobiernos más represivos en los últimos 16 años es la siguiente:

Chiapas

Juan José Sabines Guerrero (PRD). Asegura que en su gobierno no hay presos políticos, pero los datos refieren que ha encarcelado por lo menos a 8 personas. En lo que va de su mandato se han reactivado e intensificado los hostigamientos paramilitares y la persecución contra las comunidades zapatistas. Muchos presos políticos anteriores a su gobierno han recibido golpizas en prisión durante su gobierno.

Pablo Salazar Mendiguchía (PAN-PRD). Sometió a prisión política a por lo menos 140 personas. Durante su gobierno de recrudeció la persecución contra el EZLN.

Julio César Ruiz Ferro (PRI). Durante su gobierno se formaron decenas de grupos paramilitares. Es responsable de la masacre de Acteal en diciembre de 1997.

Distrito Federal (Ciudad de México)

Alejandro de Jesús Encinas Rodríguez (PRD). En lo poco que duró su gobierno interino, al menos 20 manifestantes de la Otra Campaña y de la LIMEDDH , hombres y mujeres, fueron perseguidos por la Alameda Central , la Biblioteca de México y por las calles hasta ser detenidos, golpeados y arrastrados. Hubo denuncias de agresiones sexuales (29 de octubre, 2006).

Ma. del Rosario Robles Berlanga (PRD). Era jefa de gobierno cuando la PFP ocupó la Preparatoria No. 3 de la UNAM y el campus de Ciudad Universitaria para romper la huelga estudiantil en 2000. Durante febrero de ese año fueron detenidas 998 personas, hombres y mujeres, y muchos de ellos menores de edad.

Estado de México

Enrique Peña Nieto (PRI). En lo que va de su gobierno lleva por lo menos dos golpes de represión masiva durante los que fueron detenidas 232 personas. En 2006 en San Salvador Atenco y Texcoco fueron detenidas 212 personas con todo el horror que ya conocemos. En El Torito, Naucalpan, el 23 de noviembre de 2007 policías municipales y estatales disolvieron violentamente una manifestación pacífica deteniendo a 20 personas. Había mujeres y niños.

Guerrero

Zeferino Torreblanca Galindo (PRD). En lo que va de su gobierno ha metido a la cárcel a por lo menos 94 personas del movimientos social, entre ellas, 56 normalistas de Ayotzinapa. Aunque no tenemos cifras analizadas todavía, es importante buscar cuántos eran menores de edad. Hubo heridos con lesiones muy graves. Ha lanzado una persecución sistemática que incluye asesinatos y encarcelamientos contra el pueblo indígena mepha'a y contra la policía comunitaria.

René Juárez Cisneros (PRI). Encarceló por lo menos a 27 personas, entre ellas comuneros que se oponen a la construcción de la presa de La Parota. Durante su gobierno hubo un número elevado de asesinados y desaparecidos. Su especialidad era reprimir a ecologistas.

Ángel Heladio Aguirre Rivero (PRI). Durante su gobierno se realizó la masacre de El Charco. Encarceló por lo menos a 41 personas.

Rubén Figueroa Alcocer (PRI). Responsable de la masacre de Aguas Blancas (28 de junio, 1995). Durante su gobierno fueron encarceladas, asesinadas y desaparecidas un gran número de personas, pero no tenemos los datos por ahora. Es una tarea pendiente.

Hidalgo

Miguel Ángel Osorio Chong (PRI). Es el gobernador actual. Lanzó en diciembre de 2007 una represión masiva contra indígenas que se oponen a la construcción de un basurero tóxico en Zimapán. Fueron detenidas 45 personas, entre ellas mujeres que denunciaron abuso sexual.

Falta registrar la represión ejercida contra Normales Rurales (El Mexe, 2000) durante el gobierno de Manuel Ángel Núñez Soto (PRI).

Jalisco

Francisco Ramírez Acuña (PAN). Coordinó un golpe de represión masiva el 28 de mayo de 2004 contra altermundistas en Guadalajara en el que 200 personas fueron detenidas. Hubo denuncias de violaciones sexuales contra hombres y mujeres, así como de tortura. Mucha gente quedó sujeta a proceso.

Michoacán

Lázaro Cárdenas Batel (PRD). Respaldó la represión contra 500 trabajadores mineros de Sicartsa para romper su huelga. Hubo dos obreros muertos.

Oaxaca

Ulises Ernesto Ruiz Ortiz (PRI). En lo que va de su gobierno ha encarcelado a, por lo menos, 521 personas del movimiento magisterial y de la APPO , de los municipios autónomos de San Blas Atempa y Reyes Nopala. Durante su gobierno han desaparecido más de 90 personas y han sido asesinadas más de 20 personas.

Diódoro Humberto Carrasco Altamirano (PRI). Durante su gobierno se lanzó la represión contra los habitantes de Loxichas. La población indígena fue sometida a interrogatorios y torturas masivas. Fueron detenidas 90 personas. Algunas continúan presas después de 11 años.

Quintanta Roo

Félix Arturo González Canto (PRI). Lanzó el golpe de represión masiva contra una manifestación en Cancún en el que hubo 500 personas detenidas (agosto, 2005).

Joaquín Ernesto Hendricks Díaz (PRI). Reprimió al Foro Social Alternativo en Cancún en febrero de 2001. Hubo 67 detenidos y 15 heridos.

Veracruz

Fidel Herrera Beltrán (PRI). En lo que va de su gobierno ha encarcelado a 52 personas del movimiento social. Lanzó un golpe de represión masiva contra indígenas nahuas de la organización Los Dorados de Villa (adherentes a la Otra Campaña ) en Ixhuatlán de Madero.

Yucatán

Patricio José Patrón Laviada (PAN-PRD-PT- PVEM). Coordinó un golpe de represión masiva contra una protesta pacífica por la visita de George Bush en Mérida. Hubo al menos, 26 detenidos, hombres y mujeres.

Han tratado de hacernos creer otro engaño: que sólo se reprimía al movimiento social armado y que el movimiento social pacífico tenía un espacio de lucha respetado por los represores, o bien, que se le reprimía en menor medida. En este censo abundan los datos que contradicen ese engaño. A Ignacio del Valle, Héctor Galindo y Felipe Álvarez, tres luchadores sociales de un movimiento civil y pacífico reprimido brutalmente el 3 y 4 de mayo de 2006 en Atenco y Texcoco, se les impuso, a cada uno, una sentencia de 67 años y medio de cárcel. Se trata de unas de las mayores sentencias impuestas a prisioneros políticos en México. El delito que se les imputa es secuestro equiparado. Por si fuera poco, los tres han sido encarcelados en una prisión federal de máxima seguridad (El Altiplano, Edomex) que funciona bajo uno de los regímenes carcelarios más destructivos de la personalidad y más violentos para la dignidad humana.

Estos apuntes para una historia de la persecución política en México los pondremos a disposición de la Otra Campaña a partir de mediados de julio de 2008, cuando tengamos ya la revisión y las correcciones de los estados. Vamos a tratar de publicarlos en varios sitios de internet de la Otra Campaña para que esta Red contra la Represión los haga suyos y los enriquezca. Si alguien tiene datos complementarios o quiere enviarnos correcciones y sugerencias para el censo de prisión política que les haremos llegar, les pedimos que lo hagan al correo de redcontralarepresio n at gmail.com hasta el 6 de julio de 2008. El censo lo acompañaremos de un breve recuento de los caminos que ha recorrido en los últimos 70 años el movimiento social mexicano en busca de una sola cosa: un mundo con democracia y sin explotación, sin despojo, sin discriminació n y sin represión.

El análisis de este recorrido que es parte de nuestra historia como Otra Campaña nos ayudará a derrumbar varios mitos sobre la represión para que se impongan algunas verdades. Esperamos que este trabajo, basado en el esfuerzo que ya han hecho muchas personas y organizaciones a lo largo de estos años, ayude a quienes nos adherimos a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona a reflexionar sobre los retos del movimiento social actual. Porque lo hemos visto en Chiapas, Oaxaca, Atenco, Guerrero y cada rincón del país, confiamos en que vamos a estar a la altura de los requerimientos de esta lucha para cambiar de raíz la opresión del capitalismo neoliberal y sus estructuras de poder.

Con mucho cariño y respeto para este foro,

Gloria Arenas Agis (Santa Ma. Chiconautla, Edomex) y Eugenia Gutiérrez (DF).

¡¡LIBERTAD A GLORIA ARENAS!!

¡¡LIBERTAD A JACOBO SILVA!!

¡¡LIBERTAD A TOD@S L@S PRES@S POLÍTIC@S!!

14 de junio de 2008 Apizaco, Tlaxcala

cml.vientos.info

Audio relacionado en Roig i Negre: Aumenta la represión en Chiapas

lunes, 30 de junio de 2008

Cómo fabricar una crisis alimentaria global: las lecciones del Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y la Organización Mundial del Comercio.

...por Walden Bello, en FocusWeb

El aumento global en los precios de los alimentos no es sólo la consecuencia de utilizar productos agrícolas para convertirlos en agrocombustibles, si no de las políticas del “libre mercado” promovidas por las instituciones financieras internacionales. Ahora las organizaciones campesinas están liderando la oposición a la industria agrícola capitalista.

Cuando cientos de miles de personas se manifestaron en México el año pasado contra un incremento del 60% en el precio de las tortillas, muchos analistas culparon a los biocombustibles. A causa de los subsidios del gobierno estadounidense, los granjeros de ese país dedicaban más hectáreas al maíz para etanol que para alimento, lo cual disparó los precios. Esta desviación del uso del maíz fue sin duda una causa del aumento de los precios, aunque probablemente la especulación de intermediarios con la demanda de los biocombustibles tuvo una mayor influencia. Sin embargo, a muchos se les escapó una pregunta interesante: ¿cómo es que los mexicanos, que viven en la tierra donde se domesticó el maíz, han llegado a depender del grano estadounidense?

La erosión de la agricultura mexicana

No puede entenderse la crisis alimentaria mexicana sin considerar que en los años anteriores a la crisis de la tortilla, la patria del maíz fue convertida en una economía importadora de ese grano por las políticas de “libre mercado” promovidas por el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) y Washington. El proceso comenzó con la crisis de la deuda de principios de la década de los 80s. México, uno de los dos mayores deudores del mundo en vías de desarrollo, fue obligado a suplicar dinero al Banco y al FMI para pagar el servicio de su deuda con los bancos comerciales internacionales. El precio de un rescate fue lo que un miembro del consejo ejecutivo del BM describió como “intervencionismo sin precedente”, diseñado para eliminar aranceles, reglamentaciones estatales e instituciones gubernamentales de apoyo, que la doctrina neoliberal identificaba como barreras a la eficiencia económica.

El pago de intereses se elevó del 19 por ciento del gasto federal total en 1982 al 57 por ciento en 1988, en tanto el gasto de capital se derrumbó del 19.3 al 4.4 por ciento. La reducción del gasto gubernamental se tradujo en el desmantelamiento del crédito estatal, de los insumos agrícolas subsidiados por el gobierno, los apoyos al precio, los consejos estatales de comercialización y los servicios de extensión.

Este golpe a la agricultura campesina fue seguido por uno aún mayor en 1994, cuando entró en vigor el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Aunque dicho tratado consideraba una prórroga de 15 años a la protección de productos agrícolas, entre ellos el maíz, pronto comenzó a fluir maíz estadounidense altamente subsidiado, lo cual redujo los precios a la mitad y hundió al sector maicero en una crisis crónica. En gran medida a causa de ese acuerdo, México se ha consolidado como importador neto de alimentos.

Con el cierre de la entidad gubernamental comercializadora de maíz, la distribución de importaciones maiceras de Estados Unidos y del grano nacional ha sido monopolizada por unas cuantas empresas trasnacionales, como Cargill. Eso les ha dado un tremendo poder para especular con las tendencias del mercado, de modo que pueden manipular y magnificar los movimientos de demanda de biocombustibles tantas veces como quieran. Al mismo tiempo, el control monopólico del comercio interior ha asegurado que un aumento en los precios internacionales del maíz no se traduzca en pagar precios significativamente más altos a los pequeños productores.

Cada vez resulta más difícil a los productores mexicanos de maíz eludir el destino de muchos otros pequeños productores en sectores como arroz, carne de res, pollo y cerdo, quienes se han venido abajo por las ventajas concedidas por el TLCAN a los productos subsidiados estadounidenses. Según un informe del Fondo Carnegie de 2003, las importaciones agrícolas de EEUU han dejado sin trabajo a 1.3 millones de campesinos, muchos de los cuales han emigrado al país del norte.

Las perspectivas no son buenas, pues el gobierno mexicano continúa en manos de neoliberales que desmantelan sistemáticamente el sistema de apoyo al campesinado, un legado clave de la Revolución Mejicana. Como dice el director ejecutivo de Food First, Eric Holt- Jiménez, “Llevará tiempo y esfuerzo para recuperar la capacidad de los pequeños agricultores y no parece que haya ningún deseo político para esto- sin olvidar el hecho que NAFTA debe ser renegociada”.

Creación de la crisis del arroz en Filipinas

Que la crisis global de alimentos se origina en la reestructuración de la agricultura por el libre mercado resulta más claro en el caso del arroz. A diferencia del maíz, menos del 10 por ciento de la producción mundial de arroz se comercializa. Además, en el arroz no ha habido desviación del consumo hacia los biocombustibles. Sin embargo, sólo en este año los precios se han triplicado, de 380 dólares por tonelada en enero a más de mil dólares en abril. Sin duda, la inflación deriva en parte de la especulación de los cárteles mayoristas en una época de existencias escasas. Sin embargo, el mayor misterio es por qué varios países consumidores de arroz que eran autosuficientes se han vuelto severamente dependientes de las importaciones.

Filipinas ofrece un triste ejemplo de cómo la reestructuración económica neoliberal transforma un país de ser exportador neto a importador neto de alimentos. Ahora es el mayor importador mundial de arroz. El esfuerzo de Manila por asegurarse provisiones a cualquier precio se ha convertido en primera página en los medios de comunicación, y las fotos de soldados que protegen la distribución del cereal en las comunidades pobres se han vuelto emblemáticas de la crisis global.

Los trazos generales de la historia de Filipinas son similares a los de México. El dictador Ferdinand Marcos fue culpable de muchos crímenes y malos manejos, entre ellos no llevar adelante la reforma agraria, pero no se le puede acusar de privar al sector agrícola de fondos gubernamentales. Para paliar el descontento de los campesinos, el régimen les otorgó fertilizantes y semillas subsidiadas, impulsó mecanismos de crédito y construyó infraestructura rural. Durante los 14 años de su dictadura, sólo en uno, 1973, se tuvo que importar arroz debido al extenso daño causado por los tifones. Cuando Marcos huyó del país, en 1986, había 900 mil toneladas métricas de arroz en los almacenes del gobierno.

Paradójicamente, durante los siguientes años de gobierno democrático se redujo la capacidad de inversión gubernamental. El BM y el FMI, actuando a favor de acreedores internacionales, presionaron al gobierno de Corazón Aquino para que diera prioridad al pago de la deuda externa, que ascendía a 26 mil millones de dólares. Aquino accedió, aunque los economistas de su país le advirtieron que sería “inútil buscar un programa de recuperación que sea consistente con el pago de la deuda fijada por nuestros acreedores”.

Entre 1986 y 1993, entre el 8 y el 10 por ciento del PIB salió de Filipinas cada año en pagos del servicio de la deuda. Los pagos de intereses en proporción al gasto gubernamental se elevaron del 7 por ciento en 1980 al 28 por ciento en 1994; los gastos de capital cayeron del 26 al 16 por ciento. En poco tiempo, el servicio de la deuda se volvió la prioridad del presupuesto nacional.

El gasto en agricultura cayó a menos de la mitad. El BM y sus acólitos locales no se preocupaban, porque un propósito del apretamiento del cinturón era dejar que el sector privado invirtiera en el campo. Pero la capacidad agrícola se erosionó con rapidez, los sistemas de riego se estancaron, y hacia finales de la década de los 90s sólo el 19 por ciento de la red de carreteras del país estaba pavimentada, contra el 82% en Tailandia y el 75% en Malasia. Las cosechas eran pobres en general; el rendimiento promedio de arroz era de 2.8 toneladas por hectárea, muy por debajo de las de China, Vietnam y Tailandia, donde los gobiernos promovían activamente la producción rural. La reforma agraria languideció en la era posterior a Marcos, despojada de fondos para servicios de apoyo, que habían sido la clave para las exitosas reformas de Taiwán y Corea del Sur.

Como en México, los campesinos filipinos padecieron la retirada a gran escala del Estado como proveedor de apoyo. Y el recorte en programas agrícolas fue seguido por la liberalización comercial; la entrada de Filipinas en la Organización Mundial de Comercio (OMC) tuvo igual efecto que la firma del TLCAN para México. La entrada en la OMC requería eliminar cuotas en las importaciones agrícolas excepto el arroz, y permitir que cierta cantidad de cada producto ingresara con bajos aranceles. Si bien se permitió al país mantener una cuota en importaciones de arroz, tuvo que admitir el equivalente entre el 1 y el 4 por ciento del consumo doméstico en los 10 años siguientes. De hecho, a causa del debilitamiento de la producción derivada de la falta de apoyo oficial, el gobierno importó mucho más que eso para compensar una posible escasez. Esas importaciones, que se elevaron de 263 mil toneladas en 1995 y a 2.1 millones en 1998, hundieron el precio del cereal, lo cual desalentó a los productores y mantuvo la producción a una tasa muy inferior a la de los dos principales proveedores del país, Tailandia y Vietnam.

Las consecuencias del ingreso de Filipinas en la OMC barrieron con el resto de la agricultura como un tifón. Ante la invasión de importaciones baratas de maíz, los campesinos redujeron la tierra dedicada a ese cultivo de 3.1 millones de hectáreas en 1993 a 2.5 millones en 2000. La importación masiva de partes de pollo casi acabó con esa industria, mientras que el aumento de importaciones desestabilizó las de aves de corral, cerdo y vegetales.

Los economistas del gobierno prometieron que las pérdidas en maíz y otros cultivos tradicionales serían más que compensadas por la nueva industria exportadora de cultivos “de alto valor agregado” como flores, espárragos y brócoli. Poco de eso se materializó. El empleo agrícola cayó de 11.2 millones en 1994 a 10.8 millones en 2001.

El doble golpe del ajuste impuesto por el FMI y la liberalización comercial impuesta por la OMC hizo que una economía agrícola en buena medida autosuficiente se volviera dependiente de las importaciones y marginó constantemente a los agricultores. Fue un proceso cuyo dolor fue descrito por un negociador del gobierno filipino durante una sesión de la OMC en Ginebra: “Nuestros pequeños productores agrícolas son masacrados por la brutal injusticia del entorno del comercio internacional”.

La gran transformación

La experiencia de México y Filipinas se reprodujo en un país tras otro, sujetos a los manejos del FMI y la OMC. Un estudio de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en 14 países descubrió que los niveles de importaciones agrícolas en 1995-98 excedieron los de 1990-94. No era sorprendente, puesto que uno de los principales objetivos del acuerdo agrícola de la OMC era abrir mercados en países en vías de desarrollo para que absorbieran la producción excedente del norte.

Los apóstoles del libre mercado y los defensores del dumping parecieran estar en extremos opuestos del espectro, pero las políticas que propugnan producen el mismo resultado: una agricultura capitalista industrial globalizada. Los países en desarrollo se integran en un sistema en el que la producción de carne y grano para exportación está dominada por grandes granjas industrializadas como las manejadas por la trasnacional tailandesa CP, en las que la tecnología es mejorada continuamente por avances en ingeniería genética de firmas como Monsanto. Y la eliminación de barreras tarifarias y no tarifarias facilita un supermercado agrícola global de consumidores de elite y clase media, atendidos por corporaciones comercializadoras de granos como Cargill y Archer Daniels Midland, y minoristas trasnacionales de alimentos como la británica Tesco y la francesa Carrefour.

No se trata sólo de la erosión de la autosuficiencia alimentaria nacional o de la seguridad alimentaria, sino de lo que la africanista Deborah Bryce-son, de Oxford, llama la “descampesinación”, es decir, la supresión de un modo de producción para hacer del campo un sitio más apropiado para la acumulación intensiva de capital. Esta transformación es traumática para cientos de millones de personas, pues la producción campesina no es sólo una actividad económica: es un modo de vida milenario, una cultura, lo cual es una razón de que en India los campesinos desplazados o marginados hayan recurrido al suicidio. Se calcula que unos 15 mil campesinos indios han acabado con su vida. El derrumbe de precios por la liberalización comercial y la pérdida de control sobre las semillas ante las empresas de biotecnología son parte de un problema integral, señala Vandana Shiva, activista por la justicia global: “En la globalización, el campesino o campesina pierde su identidad social, cultural y económica de productor. Ahora un campesino es ‘consumidor’ de semillas y químicos caros que venden las poderosas corporaciones trasnacionales por medio de poderosos latifundistas y prestamistas locales”.

Agricultura africana: desde la complacencia al desafío

La descampesinación se encuentra en un estado avanzado en Latinoamérica y en Asia. Si el BM se sale con la suya, África seguirá el mismo camino. Cómo Bryceson y sus colegas afirman correctamente en un artículo reciente, The World Development Report 2008, con amplia información sobre la agricultura en África, es prácticamente un plan para la transformación de la agricultura continental en una agricultura a gran escala comercial. Pero como en muchos otros lugares, la gente esta pasando de un resentimiento a un completo desafío.

En el tiempo de la descolonización en los 60s, África era un exportador neto de alimentos. Hoy el continente importa el 25% de su comida; casi todos los países son importadores netos. El hambre y la falta de alimentos están al orden del día, con emergencias de alimentos durante los tres últimos años en el Cuerno de África, el Sahel, el sur y el África Central.

La agricultura en África está en una profunda crisis, las causas van desde las guerras a los gobiernos, la falta de tecnología agrícola y el aumento del sida. Como en México y Filipinas una gran parte de la explicación es el abandono de los controles de los gobiernos y los mecanismos de ayudas que bajo el ajuste estructural impuesto por el FMI y el BM como el precio a pagar para la asistencia en pagar la deuda externa.

Los ajustes estructurales trajeron un decline en la inversión, aumentaron el desempleo, reducción del gasto social, reducción del consumo y baja producción. El aumento de los precios de los fertilizantes y al mismo tiempo la reducción de los sistemas de créditos agrícolas lo único que hizo fue reducir el uso de fertilizantes, el tamaño de las cosechas y la reducción de la inversión. La realidad rehusó confrontarse a las expectativas doctrinales de que el estado allanaría el camino para que el mercado dinamizara la agricultura.

En lugar de ello, el sector privado que vio que la reducción en el gasto del estado crearía más riesgos, no cubrieron el desfase. País tras país, la salida del estado “lleno” en lugar de “vaciar” la inversión privada. Donde el sector privado sustituyó al público, según un informe de OXFAM “A menudo lo han hecho en unos términos muy desfavorables para los granjeros pobres, dejando a estos con más inseguridad alimentaria, y a los gobiernos a depender de unas ayudas internacionales poco predecibles.” El sector económico, normalmente a favor del sector privado, estuvo de acuerdo, admitiendo que “muchas de las empresas privadas que vinieron a reemplazar a los investigadores estatales resultaron ser monopolistas en busca de dinero.”

El apoyo que recibieron los gobiernos fue canalizado por el Banco Mundial para la exportación de los productos agrícolas para generar divisa extranjera, la que necesitan los estados para pagar su deuda. Pero como en la hambruna en Etiopia en los años 80, este llevo a que la mejor tierra agrícola se dedicase a la exportación forzando a mover las cosechas para la alimentación a tierras menos favorables, lo que aumento la inseguridad alimentaria, además las indicaciones del BM a varias economías para que se centraran en el mismo tipo de productos para la exportación a menudo llevo a una sobreproducción, lo que hizo que los precios bajasen en los mercados internacionales. Por ejemplo el éxito de Ghana en la expansión del cultivo de cacao llevo a una bajada del precio del 48% entre 1986 y 1989. En 2002-03 la caída en el precio del café contribuyó a otra emergencia de alimentos en Etiopia.

Como en México y Filipinas, los ajustes estructurales en África no fueron sólo sobre la falta de inversión sino de la des-inversión de los gobiernos. Hubo otra diferencia importante, en África el FMI y el BM administraron a pequeña escala, tomando decisiones sobre la velocidad en que los subsidios se terminaban, cuantos funcionarios debían ser despedidos e incluso en el caso de Malawi, que cantidad de reservas de grano se venderían y a quien debían ser vendidas. O sea que los procónsules residentes del BM y del FMI llegaron hasta las entrañas de cómo el estado manejaba la economía agrícola para quedarse con todo.

Mezclando el impacto negativo del ajuste con las injustas practicas de comercio de EEUU y de UE. La liberación permitió que la carne de vacuno subvencionada de la UE llevase a muchos ganaderos del Oeste y el Sur de África a la ruina. Con los subsidios legitimados por la OMC, el algodón procedente de EEUU inundó los mercados con unos precios de entre el 20 y el 55% del coste de producción, por lo que llevaron a la bancarrota a los productores africanos.

Según OXFAM el número de subsaharianos viviendo con menos de 1 dólar diario casi se dobló entre 1981 y 2001 alcanzando los 313 millones, un 46% de la población. El papel que jugó el ajuste estructural es innegable. Como admitió el principal economista del BM para África, “No pensamos que el coste humano de esos programas seria tan grande, y que las ganancias económicas tardasen tanto en llegar”.

Malawi es un ejemplo representativo de la tragedia africana propagada por el FMI y el BM. En 1999 el gobierno de Malawi inició un programa para dar a cada pequeño negocio familiar un paquete con fertilizantes y semillas gratuitamente. El resultado: excedente nacional de maíz. Lo que vino después es una historia que debe ser encumbrada como un estudio clásico de uno de los grandes errores de la economía neoliberal.

EL BM y otros donantes de ayuda forzaron la disminución y eventualmente el abandono del programa, diciendo que el subsidio distorsionaba los mercados. Sin los paquetes gratuitos, la producción cayó. Al mismo tiempo el FMI insistió al gobierno a que vendiera una gran parte de sus reservas de grano para permitir que la agencia de la reserva de alimentos pagase la deuda. El gobierno cumplió. Cuando la crisis alimentaria se convirtió en hambruna en 2001-02, las reservas eran prácticamente inexistentes. Unas 1.500 personas murieron. El FMI no se arrepintió, de hecho, suspendió los pagos de un programa de ajuste aludiendo que “el sector paraestatal continuaría siendo un riesgo para la exitosa implementación del presupuesto de 2002/03. Las intervenciones del gobierno en la agricultura y otros mercados alimentarios están socavando otras inversiones más productivas”.

Pero otra crisis alimentaria aún peor se gestó en 2005, el gobierno había tenido bastante con la estupidez del FMI y del BM. Un nuevo presidente reintrodujo el subsidio para los fertilizantes, permitiendo que 2 millones de familias lo comprasen a un tercio del precio de mercado y las semillas también con descuentos. El resultado: aumento espectacular de las cosechas durante dos años, un excedente de 1 millón de toneladas de maíz y el país se transformó en un exportador de maíz a todo el cono sur de África.

El desafío de Malawi al BM podría haber sido un acto de resistencia heroica pero inútil hace una década. El medioambiente hoy es diferente, desde que los ajustes estructurales han sido desacreditados en toda África. Incluso algunos gobiernos donantes y ONGs que lo apoyaban se han distanciado del Banco. Puede que la motivación es prevenir su perdida de influencia en el Continente por asociarse con unas políticas fracasadas y con unas instituciones impopulares cuando la ayuda de China está emergiendo como una alternativa a los programas de ayudas del BM, FMI y los gobiernos occidentales.

Soberanía Alimentaria: ¿el paradigma de una alternativa?

No es solamente el desafío de gobiernos como el de Malawi y la disidencia de sus aliados lo que esta socavando al FMI y al BM. Organizaciones campesinas de todo el mundo, cada vez más militantes en resistir la globalización de la agricultura industrial. De hecho, es por la presión de grupos de agricultores que los gobiernos del Sur han rechazado conceder mayor acceso a sus mercados agrícolas y demandando el fin de los subsidios agrícolas en los EEUU y en la UE, lo que llevo a la Ronda de Doha de la OMC al fracaso.

Los grupos de agricultores han creado redes internacionales; uno de los movimientos más dinámicos es Vía Campesina. Ellos no solo buscan “echar a la OMC de la agricultura”, oponerse al paradigma de una agricultura industrial capitalista; también proponen una soberanía alimentaria alternativa. Esto significa en primer lugar el derecho de los países a determinar su producción y su consumo de alimentos y la liberación de la agricultura de los regimenes de comercio global como la OMC. También significa la consolidación de la agricultura a pequeña escala con la protección del mercado interior de los productos importados baratos; precios remunerativos para agricultores y pescadores: abolición de todos los subsidios directos e indirectos a la exportación; y el fin de los subsidios domésticos que promuevan un tipo de agricultura insostenible. Vía Campesina también pide el final de los derechos de propiedad intelectual relacionados con el comercio (TRIPs) que permite a las corporaciones patentar las semillas; se oponen a la agro-tecnología basada en la ingeniería genética; y demanda una reforma del campo. Como contraste a un monocultivo integrado global, ofrecen la visión de una economía tradicional agrícola compuesta de diversas economías nacionales agrícolas comerciando entre ellas pero centradas principalmente en la producción domestica.

Una vez fueron considerados como una reliquia de la era pre-industrial, los campesinos están liderando la oposición a una agricultura industrial capitalista que los relegó a la papelera de la historia. Se han convertido en lo que Karl Marx describía como una “clase en si misma” con conciencia política contradiciendo sus predicciones sobre su fin. Con la crisis de alimentos global, se están posicionando en el primer plano y tienen aliados y gente que los apoya. Los campesinos rehúsan ir dócilmente a esa buena noche y combaten la descampesinación, los acontecimientos en el siglo XXI están mostrando que la panacea de una agricultura industrial capitalista es una pesadilla. Con las crisis medioambientales multiplicándose, las disfunciones sociales de la vida urbana-industrial apilándose y la agricultura industrializada creando una mayor inseguridad alimentaria, el movimiento de los agricultores cada vez está ganando relevancia no solo en los agricultores sino en todos los que se encuentran amenazados por las consecuencias catastróficas de la visión global del capital de una organización de la producción, la comunidad y la vida en si misma.

Este artículo aparece publicado en la edición de 2 junio 2008 de The Nation (Nueva York)

Walden Bello, miembro del Transnational Institute, es presidente de Freedom from Debt Coalition, profesor de sociología en la Universidad de Filipinas en Diliman y analista senior en Focus on the Global South.

www.globalizate.org

lunes, 21 de abril de 2008

Los países ricos se apropian de las semillas tradicionales y de las plantas medicinales.

...por Ernesto Carmona

Lo que calla la prensa.

La ausencia de un debate público abierto sobre los Tratados de Libre Comercio (TLCs) en los medios de información de América Latina pone de relieve la impotencia de los periodistas ante su responsabilidad de informar verazmente a los ciudadanos sobre los verdaderos alcances de estos acuerdos con Estados Unidos y la Unión europea (UE).

Los grandes medios de comunicación latinoamericanos, periódicos, cadenas de televisión y de radioemisoras son cómplices en la tarea imperial de engañar a la opinión pública y ocultar los verdaderos propósitos que encubre los TLCs. Los medios de información alternativos e independientes y el periodismo comunitario rasguñan este grueso cristal de la mentira, con el apoyo de muchas organizaciones sociales, partidos políticos progresistas, la Federación Latinoamericana de Periodistas, y los medios informativos de las redes horizontales, más el esfuerzo de organismos como la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) y la Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires (UTPBA), entre otros.

Los periodistas no son los dueños de los grandes medios, cuyos propietarios están agrupados en la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), que es una entidad empresarial estadounidense de apariencia interamericana y en una decena de mega corporaciones que manejan la información hemisférica desde una vasta red de grandes corporaciones cuya cabeza más visible en la región es la cadena de noticias CNN, del consorcio Warner-Times-AOL.

Grandes omisiones

Mucha gente observa como razonables los resguardos de la «propiedad intelectual» que reclaman los TLC en favor de las corporaciones transnacionales, pero nadie explica que no se trata sólo de los razonables derechos de autor de artistas y escritores, sino de una oscura trampa para incrementar las ganancias de las corporaciones de la industria farmacéutica e incluso aquellas que controlan la industria alimentaria. Por ejemplo, los derechos de «propiedad intelectual» sobre las semillas autóctonas cedidos a las transnacionales en las cláusulas de «letra chica» de los TLCs amenazan directamente la seguridad alimentaria de los países signatarios.

La propaganda del capitalismo global presenta a los tratados como una esperanza de progreso para los países subdesarrollados que resultan «agraciados» con esta pretendida merced que les otorgan las naciones desarrolladas, Estados Unidos y la Unión Europea (UE), mientras los grandes medios informativos de todo el mundo ocultan los dañinos «efectos colaterales» del tipo «fuego amigo» encubierto por los tratados.

Los TLCs permiten a EEUU obtener por la «vía pacífica» los objetivos económicos que suele buscar con o­nerosas invasiones y guerras interminables. El periodismo tiene la responsabilidad de explicar al grueso público que los llamados «derechos de propiedad intelectual» no se refieren a la protección de los derechos de autor de los artistas, escritores y creadores en general, ni a sus libros, discos y otros productos culturales, cuya propiedad más bien pertenece a las grandes corporaciones editoriales y musicales internacionales, sino que están orientados a proteger los intereses de las transnacionales que explotan negocios que van desde la producción de fármacos a la utilización de las semillas que garantizan la seguridad alimentaria de los pueblos.

La «letra chica»

La obsesión por abrir mercados aparentemente «seguros» a los productos primarios y recursos naturales carentes de valor agregado y por tanto, generadores de muy escaso empleo, sino al revés, obnubilan a la mayoría de los legisladores que sólo tienen en mente los intereses de los grandes grupos económicos locales que suelen coincidir con el apetito insaciable de las grandes corporaciones transnacionales.

Estos compromisos en letra chica pocas veces son leídos por los legisladores, incluso en países llamados «cultos», como Chile, México, Costa Rica, y otros que han suscrito estos tratados. En rigor, en los tiempos que vivimos no hace falta mucha propaganda para vender productos primarios y recursos naturales que los países ricos están forzados a comprar simplemente porque no los tienen.

Engañosa «propiedad intelectual»

Pero en lugar de aprovechar la coyuntura para mejorar la pésima distribución del ingreso en las naciones subdesarrolladas y obtener recursos para erradicar la pobreza, los gobiernos y parlamentos que rubrican estos tratados se comprometen a dictar leyes y a modificar su propia legislación interna para reconocer esos pretendidos derechos de «propiedad intelectual» tal como aparecen en el ordenamiento jurídico de EEUU y de la Unión Europea, por añadidura redactados en el lenguaje enrevesado de los abogados al servicio de las corporaciones. Se trata de unos textos crípticos para el ciudadano común que jamás son objeto de debate ni explicados por la prensa latinoamericana y probablemente inaccesibles para el entendimiento de los miembros habitualmente poco ilustrados de las clases políticas criollas.

No fue casual que una de las primeras «leyes» dictadas por el primer gobernador estadounidense de Irak, Paul Bremer III, designado por George Bush como jefe supremo inmediatamente después de la invasión en 2003, estableció la Orden 81, disponiendo que los «derechos de propiedad» intelectual de las semillas autóctonas sólo pueden ser reconocidos a sus «legítimos dueños», o sea, a las compañías multinacionales que reclamaron y patentaron su «propiedad intelectual», como Monsanto, Carhill o Syngenta, extendiendo esos derechos exclusivos a todos los productos nacidos de esas semillas. Con el fenómeno natural de la llamada «polinización cruzada», el nuevo sistema obliga a los agricultores iraquíes a comprar sus semillas en lugar de utilizar las de sus propios cultivos o las que ofrece el mercado local.

Rapiña imperial

La agricultura del trigo apareció hace más de 19 mil años en la Mesopotamia, es decir en Iraq, pero ahora las variedades nativas comenzaron a reemplazarse por semillas foráneas genéticamente modificadas, destruyendo la diversidad biológica y haciendo vulnerable a la agricultura iraquí a enfermedades hasta ahora desconocidas que obligan a adquirir fertilizantes, desinfectantes y pesticidas fabricados por esas mismas corporaciones que se apropiaron de las semillas por la vía de «los derechos de propiedad intelectual», en una rapiña inmoral, abusiva, con una frescura sin límites.

En cinco años de ocupación los agricultores iraqueses están perdiendo sus tierras y el país fue despojado de su capacidad de auto-alimentarse, generando pobreza y dependencia. Jeremy Smith, del Ecologist, escribió que «la gente cuyos antepasados dominaron por primera vez la domesticación del trigo tendrán que pagar ahora por el privilegio de cultivarlo para otros. Y con eso el patrimonio agrícola más antiguo del mundo se convierte en sólo un eslabón más en la vasta cadena de suministros estadounidense».

La revista Grain, citada por el periodistas progresista estadounidense Greg Palast, que se refugió en la BBC de Londres huyendo de la tiranía de George Bush, argumenta que la «libertad y la soberanía de Irak seguirán siendo cuestionables para largo, mientras los iraquíes no tengan control sobre lo que siembren, cultiven, cosechen y coman».

Palast dice conmovedoramente: «el paraíso de mercado libre en Irak no es libre».

Más pobres en EEUU

La prensa oculta que los tratados también empobrecen a la clase obrera de EEUU, debido a que las grandes corporaciones buscan mayor rentabilidad en la mano de obra mal pagada de los países subdesarrollados signatarios de TLCs. En realidad, se oculta que está ocurriendo un nuevo reparto del mundo en favor del gran capital de las naciones ricas. El Proyecto Censurado de la Universidad Sonoma State de California, que desde hace más de 30 años investiga las noticias más censuradas y ocultas por el periodismo corporativo estadounidense, a su vez «el padre» de la gran prensa latinoamericana, concluyó este año que el tema de los TLCs fue una de las 25 noticias más censuradas del año precisamente por la ausencia de debate público en los medios de EEUU.

Bajo el título Destructivos tratados de libre comercio esclavizan a países pobres, la periodista Laura Rusu, del Oxfam Report, y Sanjay Suri, de InterPress Service, IPS, entregaron un valioso informe periodístico esclarecedor que entre otras afirmaciones dice que:

«recién aparece a la luz el doble estándar en las cláusulas sobre derechos de propiedad intelectual que contienen la mayoría de los acuerdos comerciales, pues los nuevos acuerdos limitan el acceso de los países en vías de desarrollo a la tecnología patentada y a las medicinas –mientras tampoco pueden proteger el conocimiento tradicional– con un creciente perjuicio para la salud pública. Se espera que el TLC EEUU/Colombia reduzca el acceso a las medicinas en 40%, en tanto el TLC EEUU/Perú dejará de 700.000 a unos 900.000 peruanos pobres sin acceso a medicinas comprables».

Sin embargo, la nueva generación de TLCs lleva mucho más lejos esta tradicional imposición de políticas que devienen en reglas dañinas y obligatorias sobre propiedad intelectual, servicios e inversiones, con consecuencias mucho más profundas para el desarrollo y de gran impacto entre los pobres. Los TLCs con EEUU y la UE también imponen «derechos de semillas» que impiden a los granjeros locales ejercer su capacidad ancestral de utilizar sus propias semillas.

Así se hace aún más vulnerable el sustento de los cultivadores de la tierra más pobres del mundo, mientras continúan subiendo los márgenes de beneficio de los negocios agrícolas más grandes del planeta. Los TLCs de EEUU ahora están comenzando a patentar las plantas, algo que no sólo limitará los derechos de los granjeros a intercambiar o vender semillas, sino también les prohíbe guardar y reutilizar semillas que han cultivado por generaciones.

Bajo los TLCs con EEUU, incluyendo los de Perú, Colombia y República Dominicana-Centro América (DR-CAFTA, sigla en inglés), los gobiernos de los países subdesarrollados no podrán rechazar el uso de patentes porque ninguna empresa podría indicar el origen de una planta o demostrar con pruebas el consentimiento para su uso en una comunidad local.

Como resultado, las comunidades podrían verse obligadas a pagar por las variedades de planta patentadas basadas en recursos genéticos de su propio suelo. Esta misma amenaza se cierne sobre el uso de las plantas medicinales autóctonas, de cuyos derechos de «propiedad intelectual» también quiere apropiarse la gran industria farmacéutica transnacional.

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lunes, 14 de abril de 2008

La guerra de conquista en el campo mexicano.

... por Subcomandante Insurgente Marcos

Permítanme iniciar esta plática, primero que nada agradeciendo a los compañeros y compañeras del Centro de Análisis Político e Investigaciones Sociales y Económicas A. C. (más conocido por los zapatistas como “el CAPISE”) y a quienes hicieron posible que se hiciera esta mesa redonda la cual, quién podría imaginarlo, es cuadrada (o rectangular, según el caso o cosa, según). Agradecemos también al CIDECI y al doctor Raymundo Sánchez Barraza su acostumbrada hospitalidad en las instalaciones que, contra viento y marea, mantienen funcionando como alternativa educativa y ecológica. Como EZLN hemos sido invitados a esta especie de neo-arranque de la segunda etapa de nuestra participación directa en La Otra Campaña, para participar en el tema de LA GUERRA DE CONQUISTA SOBRE EL CAMPO MEXICANO.

Para entender nuestra posición sobre este asunto, es necesario conocer…

Algunos presupuestos iniciales…

A) Sobre la Guerra Neoliberal.
1.- En algún texto de ésos que nos permiten a los zapatistas decir “odio decir que se los dije, pero se los dije”, llamado “Siete Piezas Sueltas del Rompecabezas Mundial”, de hace casi siete años (junio de 1997), describimos a grandes rasgos la ruta que seguiría y sigue el capitalismo en su fase actual. Entonces la definimos como una ruta de guerra, de guerra de conquista, una guerra mundial, la Cuarta, totalmente total. Una guerra que superaba a las otras en brutalidad, pero repetía las pautas de una guerra tradicional de conquista: destruir y despoblar, para luego reconstruir y repoblar.

2.- La etapa actual del capitalismo es, en sentido estricto, una nueva guerra de conquista. La IV guerra mundial, una guerra en todas partes, en todo momento, de todas las formas. La más mundial de las guerras. El mundo es, así, redescubierto una y otra vez cada que el nuevo dios, el mercado, convierte en mercancías bienes que antes eran ignorados o permanecían fuera del circuito mercantil.

3.- Así, el agua, el aire, la tierra, los bienes que contiene el subsuelo, los códigos genéticos, y todas esas “cosas” que antes eran desconocidas o carecían de valor de uso y de cambio, se han convertido, durante los vertiginosos últimos años, en una mercancía.
Como ejemplo está el de los mantos freáticos y manantiales naturales que tratan de ser protegidos por los indígenas zapatistas en el campamento que mantienen en el Cerro de Huitepec, en las montañas del sureste mexicano. Una empresa trasnacional que embotella conocido refresco de cola (presten atención por favor) está extrayendo el líquido y convirtiéndolo en mercancía.

A cambio de las grandes ganancias que la compañía obtiene, la orgullosa y soberbia Jovel no recibe a cambio nada más que la saturación de su paisaje con el enfadoso bicolor rojo y blanco de su ondulado logotipo.

4.- La mercancía que permanece, a pesar de los cambios y avances tecnológicos e informáticos, es la fuerza de trabajo, las trabajadoras y los trabajadores del campo y de la ciudad. El sueño capitalista de un mundo sin trabajadores, sólo con robots y máquinas que no exigen sus derechos ni se sindicalizan ni hacen huelgas, es eso: un sueño. Otro mundo será posible sobre el cadáver del capitalismo como sistema dominante.

5.- La globalización del capital destruyó las fronteras nacionales y reacomodó al mundo. La lógica del mercado es ahora la que determina las relaciones internacionales y las relaciones dentro de los moribundos Estados Nacionales.

6.- La lógica del mercado esconde, detrás de su aparente inocencia, la lógica de la explotación, del despojo, de la represión y del desprecio, es decir, la lógica del capitalismo. Fuera de los sueños que cantara Chava Flores, es decir, más allá de la lotería, el melate y sus equivalentes, en este sistema no hay riqueza limpia e inocente. La riqueza capitalista tiene como origen el robo y la explotación.

7.- La revolución tecnológica e informática trajo consigo la posibilidad de la simultaneidad y la omnipresencia del capital, fundamentalmente de su sector más emblemático: el capital financiero.

8.- En la Globalización Económica Capitalista, es decir, en la IV Guerra Mundial, el “enemigo” es el planeta mismo, no sólo sus habitantes mayoritarios, también todo lo que contiene: la naturaleza. Si esto es “autogol” no debe sorprender, la estupidez es la dama de compañía de la codicia capitalista. En esta guerra, la Nación agresora es Multinacional o, como dirían los clásicos, Trasnacional.

9.- El Imperialismo habrá cambiado sus formas de guerrear, pero el amo sigue siendo el capital y su emperador vitalicio, el capital financiero, avanza en su política de camaleón en la bolsa de valores.
Mientras en la lista de FORBES aparecen los supuestos hombres más ricos del planeta, se omite la referencia a la que hemos llamado “La Sociedad del Poder”, un pequeño grupo de dueños de industrias, comercios, bancos y empresas turísticas.

Mientras los señores Bill Gates y Carlos Slim, por mencionar sólo a dos, creen que son de los más ricos del mundo, la “Sociedad del Poder” hace como que lo cree. Pero en Estados Unidos tienen su sede 53 empresas que obtenían ellas solas, hace 7 años, el 40% de las ganancias a nivel mundial. Estas empresas norteamericanas, junto con otras que operan desde Japón, Alemania, Francia, el Reino Unido, Italia, los Países Bajos, Suiza y Corea del Sur, obtienen más del 90% de las ganancias mundiales. 193 empresas con sede en estos países obtuvieron más de 225 mil millones de dólares de los 250 mil millones que fueron las ganancias mundiales en 1997.

El señor “Coca Cola” no existe, por eso no aparece en la lista de los más ricos. Tampoco el señor “Wall Mart”, el señor “Ford”, “Chrysler”, “General Motors”, “HSBC”, “Santander”, “Monsanto”, etcétera.

10.- “Conquistado” en la III Guerra Mundial el territorio que fue del campo socialista, el capitalismo dirige sus manos ensangrentadas hacia los países pobres con abundantes recursos naturales: África, Asia, el Medio Oriente y América Latina. Estas regiones del mundo se han especializado en las dos cosas, es decir, en poseer abundantes recursos naturales y en una ya legendaria alta producción de pobres.

11.- Los Pueblos originarios a nivel mundial (con más de 300 millones) están asentados en zonas que poseen el 60% de los recursos naturales del planeta. La reconquista de esos territorios es uno de los objetivos principales de la guerra capitalista.

12.- Latinoamérica es ya uno de los nuevos escenarios de la guerra de conquista y, por tanto, los Pueblos Indios de América tendrán, como hace 500 años, el papel protagónico en la resistencia. Pero la batalla terminará en una derrota definitiva si no se alían con los trabajadores del campo y de la ciudad, y con esos nuevos personajes con identidad propia, es decir, con diferencia, que son las mujeres, los jóvenes y los otros amores. Estos tres sectores sociales, aunque pueden y son referidos a su identidad como clase, tienen realidades propias, diferentes a lxs otrxs, y se construyen una identidad propia, muchas veces, pero no únicamente, en la cultura.


B) Sobre la Política de Arriba en la Globalización.
1.- En esta guerra de conquista, las fuerzas expedicionarias en la mayoría de los países de América Latina las forman los gobiernos y la clase política. Salvo la excepción de Cuba, la rebeldía creciente de Venezuela y la aún por definirse especificidad de Bolivia, los gobiernos latinoamericanos, sin importar su supuesta ideología, se han convertido en los capitanes de reconquista de los territorios que vieron florecer las civilizaciones de los pueblos originarios de estas tierras.

2.- Los gobiernos nacionales son ya claramente meros gerentes que cumplen las disposiciones del dueño. Y un gerente es, sobre todo, un capataz.

3.- Con el mercado nacional agoniza también todo lo que en su entorno floreció: la clase política tradicional, la clase media, el pensamiento crítico, el corporativismo, las grandes centrales obreras y campesinas, la autonomía relativa de las instituciones educativas, de la investigación científica y de la cultura y el arte, las relaciones comunitarias, el tejido social, la seguridad social, la seguridad pública, la democracia electoral.

4.- La llamada “clase media”, que floreció juntos a los Estados Nacionales y se convirtió en su soporte social, ideológico y político, se encuentra ahora inerme (al menos en México) y, a pesar de sus suspiros por un cambio pausado que la retorne a su bonanza y tranquilidad, ve con desesperación cómo la destrucción alcanza su antigua fortaleza y torre de cristal: la familia.

5.- Con las lógicas actuales en el quehacer político, allá arriba no hay nada qué hacer. El entusiasmo de algunos sectores medios ilustrados por un “cambio sin ruptura”, sufrirá una y otra vez descalabros, desilusiones, crudas morales.

6.- El camino de la libertad no es una moderna autopista de paga, por la que transitan las “masas” conducidas por una élite de caudillos e iluminados. Por el contrario, el camino para ser libres no está siquiera hecho. Se construye por los sin nombre y sin rostro que, con sus luchas, van probando una y otra ruta hasta llegar a donde quieren llegar.


C) Sobre los medios de comunicación.
1.- Si antes eran el ejército, la policía, el batallón Olimpia, los halcones, las guardias blancas; ahora son los grandes medios de comunicación electrónica los “inhibidores” de la lucha democrática y social.

2.- Los medios de comunicación masiva son, a la vez, Ministerio Público, Jurado Artístico, Púlpito flamígero no siempre laico, Gabinete extraoficial, policía plenipotenciario, juez expedito en la condena al de abajo y la absolución al de arriba. ¡Ah! y a veces entretienen.

3.- “Wag The Dog” es una expresión idiomática en inglés que quiere decir algo así como “mover al perro con la cola” (presten atención porque si no, no se entiende). Es la habilidad suprema de la manipulación mediática. Noticieros, mesas de análisis, comentarios y columnas políticas, tienen como objetivo “mover al perro con la cola”, es decir, “hacer que las cosas pasen”, pero partiendo de una mentira.

Ésta es la nueva “habilidad” de los medios electrónicos. Así como hacen “desaparecer” realidades y movimientos, ignorándolos o difamándolos (algunos ejemplos recientes: el pueblo de San Salvador Atenco, el movimiento de la APPO en Oaxaca, la movilización ciudadana en contra del fraude electoral del 2 de julio del 2006), también pueden “crear” tramoyas mediáticas sin ningún sustento real. Es decir, crean mitos posmodernos.


D) Tres ejemplos en tres estados gobernados por los tres principales partidos políticos:
1.- Sonora (gobernada por el PRI), Las 2 fotos. Ocurrió camino al territorio del pueblo MAYO, en Sonora. A un costado de la carretera, un gigantesco anuncio monumental proclamaba: “El Gobierno de Sonora cumple: con la creación de empleos”. Unas decenas de metros detrás del anuncio, una vieja fábrica dejaba caer sus pedazos carcomidos por el óxido.

Otra foto: en una comunidad indígena MAYO, uno de los dirigentes hace una”lectura” de una foto aparecida en el suplemento Ojarasca, de La Jornada, y nos va contando la historia de despojo de tierras en contra del pueblo Mayo. Historia que se repite en las tierras del Tohono Oda´am, del Seri o Comc´ac, del Yaqui y del Pima.

2.- San Luis Potosí (gobernada por el PAN), el altiplano potosino. “Una escalera”, dijeron los otros potosinos, y mostraron un mapa donde la vegetación se escalaba desde la Huasteca hasta el desierto. “Sí, una escalera”, dijimos nosotros cuando los escuchamos explicar el desplazamiento de la población campesina original del altiplano y su sustitución por indígenas de la Huasteca, de Puebla, de Veracruz. No sólo cambió el origen de los pobladores, también la tenencia de la tierra. Donde antes había ejidos, ahora hay latifundios. Donde antes había comisariados ejidales, ahora hay capataces. Donde antes se producían alimentos para el consumo de la población, ahora se producen migrantes para la exportación.

3.- Zacatecas (gobernada por el PRD).- En la comunidad de La Tesorera, una empresa prestanombres del prócer perredista de la democracia y del FAP, Ricardo Monreal, pretendió humillar a los pobladores y se encontró con algo desconocido por él: la dignidad. Ahí mismo, otro de La Otra Zacatecas nos contó que en un poblado aumentó significativamente la migración de la población original, pero, extrañamente, aumentó el número de pobladores. Investigó: los zacatecanos tenían que migrar a Estados Unidos por el despojo de tierras, la falta de apoyos al campo, y los bajos salarios. El lugar de sus ejidos fue ocupado por terratenientes, y su fuerza de trabajo, por indígenas llevados como en los tiempos de porfirismo para trabajar de peones. En la Zacatecas perredista, dos tercios de la población de origen zacatecano vive… en Estados Unidos. En el museo que hay en El Cerro de La Bufa para recordar la batalla de Zacatecas hay un ejemplar de un periódico de la época. En él se dice que los “bandidos” de Villa serán aplastados de un momento a otro. Unos días después Zacatecas cae en manos del ejército villista.

4.- Desmenuzando lo expuesto con mediana claridad por Joao Pedro Stédile, ese recoger de la lluvias de abajo que es Eduardo Galeano, y los, esos sí, obispos católicos Don Pedro Casaldáliga y Don Thomas Balduino, podemos encontrar los pasos, muchas veces simultáneos, de la guerra de conquista en el campo mexicano: desmantelamiento de la política social: ni créditos, ni ayuda, ni mercado, nuevas legislaciones que destruyan las “defensas” jurídicas: reforma al 27, golpeteo económico en los precios (de productos y de consumo), cultivo de expectativas de nivel de vida, indefensión jurídica, venta o despojo, migración, reordenamiento capitalista del territorio, repoblación.

5.- Atenco y el FPDT, Oaxaca y la APPO, Chiapas y el EZLN.
a).- Atenco marcó un punto decisivo en la lucha en defensa de la tierra. La valentía de sus hombres y mujeres, así como la inteligente y decidida participación del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, entre cuyos dirigentes se encuentra Ignacio del Valle (hoy injustamente preso), tuvo uno de los triunfos que alentó la movilización campesina abajo y a la izquierda. Atenco no es sólo la represión del 3 y 4 de mayo del 2006, con su cauda de violaciones a los derechos humanos y la agresión a la mujer como política de Estado. Es también, y es preciso no olvidarlo, la movilización exitosa en contra del aeropuerto foxista. Movimiento que enfrentó la unión de gobiernos, empresarios, clero y los grandes medios de comunicación. El pueblo de Atenco, y con él, el FPDT, tiene mucho que enseñarnos a todas, a todos.

b).- El movimiento social que encabeza la APPO en Oaxaca marca también lecciones importantes en la lucha social. Aunque, por el manejo de los medios de comunicación, pareció y parece un movimiento centrado en la capital del estado, tuvo y tiene momentos brillantes en las zonas rurales oaxaqueñas, donde los pueblos indios han sacado relucir sus tradiciones de lucha y resistencia. Una gran lección del movimiento de la APPO es su empecinamiento, su capacidad de recuperación y la constancia en sus objetivos. Oaxaca entonces no es sólo la represión del 25 de noviembre y su saldo de ilegalidades y arbitrariedades, es también, y sobre todo, la organización popular autónoma, sin la tutela de instituciones ni partidos políticos, la democracia directa aplicada en circunstancias muy difíciles.

c).- En la Chiapas de nuestros dolores y esperanzas, las comunidades indígenas zapatistas demuestran que otro mundo es posible. Y que es posible levantarlo sobre la base de la cultura indígena, su concepción de la tierra y el territorio. “Dignidad” le llamamos nosotros a esta palabra, a este paso, a esta forma de vida, es decir, de lucha.

Cuenta una leyenda reciente que en las sombras de la madrugada en las montañas del sureste mexicano, hombres y mujeres de color moreno sólo tienen en su corazón un temor: el de nada hacer frente a la injusticia. “Los Vigilantes” llaman a estos hombres y mujeres. Son el núcleo duro del Votán Zapata, del guardián y corazón del pueblo. Ellas y ellos son quienes nos cuidan y acompañan. Alguien les pregunta: “¿De qué se trata todo esto?” Ellas y ellos responden: “De ser mejores, de la única forma que es posible ser mejores, es decir, en colectivo”. Aunque apenas es un murmullo, la voz de Los Vigilantes se escucha como grito cuando dice: “De ser dignas y dignos, de eso se trata todo esto”. Y yo agrego ahora: “uno de los caminos de la dignidad sigue la Vía Campesina en todo el mundo”.

¡Libertad y Justicia para Atenco!
¡Libertad y Justicia para Oaxaca!

Subcomandante Insurgente Marcos.
México, Marzo del 2007

Informe especial EZLN:
1- "Democracia, justicia, libertad": historia y postales del EZLN
2- Los mecanismos del "mandar obedeciendo"
3- "Que haya una educación real y que sea para todos"
4- Construyendo salud desde el propio pueblo
5- Alerta ante la ofensiva de paramilitares
6- Una nueva etapa: el impulso de espacios de articulación

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