domingo, 12 de octubre de 2008

12 de octubre: nada que festejar.

...por Eduardo Galeano ("Ayer: Cinco siglos de prohibición del arcoiris en el cielo americano" en Ser como ellos y otros artículos, 1992)

El Descubrimiento: el 12 de octubre de 1492, América descubrió el capitalismo. Cristóbal Colón, financiado por los reyes de España y los banqueros de Génova, trajo la novedad a las islas del mar Caribe.
En su diario del Descubrimiento, el almirante escribió 139 veces la palabra oro y 51 veces la palabra Dios o Nuestro Señor. Él no podía cansar los ojos de ver tanta lindeza en aquellas playas, y el 27 de noviembre profetizó: "Tendrá toda la cristiandad negocio en ellas". Y en eso no se equivocó.

Al cabo de cinco siglos de negocio de toda la cristiandad, ha sido aniquilada una tercera parte de las selvas americanas, está yerma mucha tierra que fue fértil y más de la mitad de la población come salteado. Los indios, víctimas del más gigantesco despojo de la historia universal, siguen sufriendo la usurpación de los últimos restos de sus tierras, y siguen condenados a la negación de su identidad diferente.

Se les sigue prohibiendo vivir a su modo y manera, se les sigue negando el derecho de ser. Al principio, el saqueo y el otrocidio fueron ejecutados en nombre del Dios de los cielos. Ahora se cumplen en nombre del dios del Progreso.

Sin embargo, en esa identidad prohibida y despreciada fulguran todavía algunas claves de otra América posible. América, ciega de racismo, no las ve.

El 12 de octubre de 1492, Cristóbal Colón escribió en su diario que él quería llevarse algunos indios a España para que aprendan a hablar ("que deprendan fablar"). Cinco siglos después, el 12 de octubre de 1989, en una corte de justicia de los Estados Unidos, un indio mixteco fue considerado retardado mental ("mentally retarded") porque no hablaba correctamente la lengua castellana.

Ladislao Pastrana, mexicano de Oaxaca, bracero ilegal en los campos de California, iba a ser encerrado de por vida en un asilo público. Pastrana no se entendía con la intérprete española y el psicólogo diagnosticó un claro déficit intelectual. Finalmente, los antropólogos aclararon la situación: Pastrana se expresaba perfectamente en su lengua, la lengua mixteca, que hablan los indios herederos de una alta cultura que tiene más de dos mil años de antigüedad.

El Paraguay habla guaraní. Un caso único en la historia universal: la lengua de los indios, lengua de los vencidos, es el idioma nacional unánime. Y sin embargo, la mayoría de los paraguayos opina, según las encuestas, que quienes no entienden español son como animales.

De cada dos peruanos, uno es indio, y la Constitución de Perú dice que el quechua es un idioma tan oficial como el español. La Constitución lo dice, pero la realidad no lo oye. El Perú trata a los indios como África del Sur trata a los negros. El español es el único idioma que se enseña en las escuelas y el único que entienden los jueces y los policías y los funcionarios. (El español no es el único idioma de la televisión, porque la televisión también habla inglés.) Hace cinco años, los funcionarios del Registro Civil de las Personas, en la ciudad de Buenos Aires, se negaron a inscribir el nacimiento de un niño. Los padres, indígenas de la provincia de Jujuy, querían que su hijo se llamara Qori Wamancha, un nombre de su lengua. El Registro argentino no lo aceptó por ser nombre extranjero.

Los indios de las Américas viven exiliados en su propia tierra. El lenguaje no es una señal de identidad, sino una marca de maldición. No los distingue: los delata. Cuando un indio renuncia a su lengua, empieza a civilizarse. ¿Empieza a civilizarse o empieza a suicidarse?

Cuando yo era niño, en las escuelas del Uruguay nos enseñaban que el país se había salvado del problema indígena gracias a los generales que en el siglo pasado exterminaron a los últimos charrúas.

El problema indígena: los primeros americanos, los verdaderos descubridores de América, son un problema. Y para que el problema deje de ser un problema, es preciso que los indios dejen de ser indios. Borrarlos del mapa o borrarles el alma, aniquilarlos o asimilarlos: el genocidio o el otrocidio.

En diciembre de 1976, el ministro del Interior del Brasil anunció, triunfal, que el problema indígena quedará completamente resuelto al final del siglo veinte: todos los indios estarán, para entonces, debidamente integrados a la sociedad brasileña, y ya no serán indios.

El ministro explicó que el organismo oficialmente destinado a su protección (FUNAI, Fundacao Nacional do Indio) se encargará de civilizarlos, o sea: se encargará de desaparecerlos. Las balas, la dinamita, las ofrendas de comida envenenada, la contaminación de los ríos, la devastación de los bosques y la difusión de virus y bacterias desconocidos por los indios, han acompañado la invasión de la Amazonia por las empresas ansiosas de minerales y madera y todo lo demás.

Pero la larga y feroz embestida no ha bastado. La domesticación de los indios sobrevivientes, que los rescata de la barbarie, es también un arma imprescindible para despejar de obstáculos el camino de la conquista.

Matar al indio y salvar al hombre, aconsejaba el piadoso coronel norteamericano Henry Pratt. Y muchos años después, el novelista peruano Mario Vargas Llosa explica que no hay más remedio que modernizar a los indios, aunque haya que sacrificar sus culturas, para salvarlos del hambre y la miseria.

La salvación condena a los indios a trabajar de sol a sol en minas y plantaciones, a cambio de jornales que no alcanzan para comprar una lata de comida para perros. Salvar a los indios también consiste en romper sus refugios comunitarios y arrojarlos a las canteras de mano de obra barata en la violenta intemperie de las ciudades, donde cambian de lengua y de nombre y de vestido y terminan siendo mendigos y borrachos y putas de burdel.

O salvar a los indios consiste en ponerles uniforme y mandarlos, fusil al hombro, a matar a otros indios o a morir defendiendo al sistema que los niega. Al fin y al cabo, los indios son buena carne de cañón: de los 25 mil indios norteamericanos enviados a la segunda guerra mundial, murieron 10 mil.

El 16 de diciembre de 1492, Colón lo había anunciado en su diario: "los indios sirven para les mandar y les hacer trabajar, sembrar y hacer todo lo que fuere menester y que hagan villas y se enseñen a andar vestidos y a nuestras costumbres". Secuestro de los brazos, robo del alma: para nombrar esta operación, en toda América se usa, desde los tiempos coloniales, el verbo reducir. El indio salvado es el indio reducido. Se reduce hasta desaparecer: vaciado de sí, es un no-indio, y es nadie.

El shamán de los indios chamacocos, de Paraguay, canta a las estrellas, a las arañas y a la loca Totila, que deambula por los bosques y llora. Y canta lo que le cuenta el martín pescador:

No sufras hambre, no sufras sed. Súbete a mis alas y comeremos peces del río y beberemos el viento.

Y canta lo que le cuenta la neblina:

Vengo a cortar la helada, para que tu pueblo no sufra frío.

Y canta lo que le cuentan los caballos del cielo:

Ensíllanos y vamos en busca de la lluvia.

Pero los misioneros de una secta evangélica han obligado al chamán a dejar sus plumas y sus sonajas y sus cánticos, por ser cosas del Diablo; y él ya no puede curar las mordeduras de víboras, ni traer la lluvia en tiempos de sequía, ni volar sobre la tierra para cantar lo que ve. En una entrevista con Ticio Escobar, el shamán dice: "Dejo de cantar y me enfermo. Mis sueños no saben adónde ir y me atormentan. Estoy viejo, estoy lastimado. Al final, ¿de qué me sirve renegar de lo mío?"

El shamán lo dice en 1986. En 1614, el arzobispo de Lima había mandado quemar todas las quenas y demas instrumentos de música de los indios, y había prohibido todas sus danzas y cantos y ceremonias para que el demonio no pueda continuar ejerciendo sus engaños. Y en 1625, el oidor de la Real Audiencia de Guatemala había prohibido las danzas y cantos y ceremonias de los indios, bajo pena de cien azotes, porque en ellas tienen pacto con los demonios.

Para despojar a los indios de su libertad y de sus bienes, se despoja a los indios de sus símbolos de identidad. Se les prohíbe cantar y danzar y soñar a sus dioses, aunque ellos habían sido por sus dioses cantados y danzados y soñados en el lejano día de la Creación. Desde los frailes y funcionarios del reino colonial, hasta los misioneros de las sectas norteamericanas que hoy proliferan en América Latina, se crucifica a los indios en nombre de Cristo: para salvarlos del infierno, hay que evangelizar a los paganos idólatras. Se usa al Dios de los cristianos como coartada para el saqueo.

El arzobispo Desmond Tutu se refiere al África, pero también vale para América:
"Vinieron. Ellos tenían la Biblia y nosotros teníamos la tierra. Y nos dijeron: "Cierren los ojos y recen". Y cuando abrimos los ojos, ellos tenían la tierra y nosotros teníamos la Biblia".

Los doctores del Estado moderno, en cambio, prefieren la coartada de la ilustración: para salvarlos de las tinieblas, hay que civilizar a los bárbaros ignorantes. Antes y ahora, el racismo convierte al despojo colonial en un acto de justicia. El colonizado es un sub-hombre, capaz de superstición pero incapaz de religión, capaz de folclore pero incapaz de cultura: el sub-hombre merece trato subhumano, y su escaso valor corresponde al bajo precio de los frutos de su trabajo. El racismo legitima la rapiña colonial y neocolonial, todo a lo largo de los siglos y de los diversos niveles de sus humillaciones sucesivas.

América Latina trata a sus indios como las grandes potencias tratan a América Latina.

Gabriel René-Moreno fue el más prestigioso historiador boliviano del siglo pasado. Una de las universidades de Bolivia lleva su nombre en nuestros días. Este prócer de la cultura nacional creía que los indios son asnos, que generan mulos cuando se cruzan con la raza blanca. Él había pesado el cerebro indígena y el cerebro mestizo, que según su balanza pesaban entre cinco, siete y diez onzas menos que el cerebro de raza blanca, y por tanto los consideraba celularmente incapaces de concebir la libertad republicana.

El peruano Ricardo Palma, contemporáneo y colega de Gabriel René-Moreno, escribió que los indios son una raza abyecta y degenerada. Y el argentino Domingo Faustino Sarmiento elogiaba así la larga lucha de los indios araucanos por su libertad: Son más indómitos, lo que quiere decir: animales más reacios, menos aptos para la Civilización y la asimilación europea.

El más feroz racismo de la historia latinoamericana se encuentra en las palabras de los intelectuales más célebres y celebrados de fines del siglo diecinueve y en los actos de los políticos liberales que fundaron el Estado moderno. A veces, ellos eran indios de origen, como Porfirio Díaz, autor de la modernización capitalista de México, que prohibió a los indios caminar por las calles principales y sentarse en las plazas públicas si no cambiaban los calzones de algodón por el pantalón europeo y los huaraches por zapatos.

Eran los tiempos de la articulación al mercado mundial regido por el Imperio Británico, y el desprecio científico por los indios otorgaba impunidad al robo de sus tierras y de sus brazos.

El mercado exigía café, pongamos el caso, y el café exigía más tierras y más brazos. Entonces, pongamos por caso, el presidente liberal de Guatemala, Justo Rufino Barrios, hombre de progreso, restablecía el trabajo forzado de la época colonial y regalaba a sus amigos tierras de indios y peones indios en cantidad.

El racismo se expresa con más ciega ferocidad en países como Guatemala, donde los indios siguen siendo porfiada mayoría a pesar de las frecuentes oleadas exterminadoras.

En nuestros días, no hay mano de obra peor pagada: los indios mayas reciben 65 centavos de dólar por cortar un quintal de café o de algodón o una tonelada de caña. Los indios no pueden ni plantar maíz sin permiso militar y no pueden moverse sin permiso de trabajo. El ejército organiza el reclutamiento masivo de brazos para las siembras y cosechas de exportación. En las plantaciones, se usan pesticidas cincuenta veces más tóxicos que el máximo tolerable; la leche de las madres es la más contaminada del mundo occidental. Rigoberta Menchú: su hermano menor, Felipe, y su mejor amiga, María, murieron en la infancia, por causa de los pesticidas rociados desde las avionetas. Felipe murió trabajando en el café. María, en el algodón. A machete y bala, el ejército acabó después con todo el resto de la familia de Rigoberta y con todos los demás miembros de su comunidad. Ella sobrevivió para contarlo.

Con alegre impunidad, se reconoce oficialmente que han sido borradas del mapa 440 aldeas indígenas entre 1981 y 1983, a lo largo de una campaña de aniquilación más extensa, que asesinó o desapareció a muchos miles de hombres y de mujeres. La limpieza de la sierra, plan de tierra arrasada, cobró también las vidas de una incontable cantidad de niños. Los militares guatemaltecos tienen la certeza de que el vivio de la rebelión se transmite por los genes.

Una raza inferior, condenada al vicio y a la holgazanería, incapaz de orden y progreso, ¿merece mejor suerte? La violencia institucional, el terrorismo de Estado, se ocupa de despejar las dudas. Los conquistadores ya no usan caparazones de hierro, sino que visten uniformes de la guerra de Vietnam. Y no tienen piel blanca: son mestizos avergonzados de su sangre o indios enrolados a la fuerza y obligados a cometer crímenes que los suicidan. Guatemala desprecia a los indios, Guatemala se autodesprecia.

Esta raza inferior había descubierto la cifra cero, mil años antes de que los matemáticos europeos supieran que existía. Y habían conocido la edad del universo, con asombrosa precisión, mil años antes que los astrónomos de nuestro tiempo.

Los mayas siguen siendo viajeros del tiempo: ¿Qué es un hombre en el camino? Tiempo.

Ellos ignoraban que el tiempo es dinero, como nos reveló Henry Ford. El tiempo, fundador del espacio, les parece sagrado, como sagrados son su hija, la tierra, y su hijo, el ser humano: como la tierra, como la gente, el tiempo no se puede comprar ni vender. La Civilización sigue haciendo lo posible por sacarlos del error.

¿Civilización? La historia cambia según la voz que la cuenta. En América, en Europa o en cualquier otra parte. Lo que para los romanos fue la invasión de los bárbaros, para los alemanes fue la emigración al sur.

No es la voz de los indios la que ha contado, hasta ahora, la historia de América. En las vísperas de la conquista española, un profeta maya, que fue boca de los dioses, había anunciado: "Al terminar la codicia, se desatará la cara, se desatarán las manos, se desatarán los pies del mundo". Y cuando se desate la boca, ¿qué dirá? ¿Qué dirá la otra voz, la jamás escuchada? Desde el punto de vista de los vencedores, que hasta ahora ha sido el punto de vista único, las costumbres de los indios han confirmado siempre su posesión demoníaca o su inferioridad biológica. Así fue desde los primeros tiempos de la vida colonial:

¿Se suicidan los indios de las islas del mar Caribe, por negarse al trabajo esclavo? Porque son holgazanes.

¿Andan desnudos, como si todo el cuerpo fuera cara? Porque los salvajes no tienen vergüenza.

¿Ignoran el derecho de propiedad, y comparten todo, y carecen de afán de riqueza? Porque son más parientes del mono que del hombre.

¿Se bañan con sospechosa frecuencia? Porque se parecen a los herejes de la secta de Mahoma, que bien arden en los fuegos de la Inquisición.

¿Jamás golpean a los niños, y los dejan andar libres? Porque son incapaces de castigo ni doctrina.

¿Creen en los sueños, y obedecen a sus voces? Por influencia de Satán o por pura estupidez.

¿Comen cuando tienen hambre, y no cuando es hora de comer? Porque son incapaces de dominar sus instintos.

¿Aman cuando sienten deseo? Porque el demonio los induce a repetir el pecado original.

¿Es libre la homosexualidad? ¿La virginidad no tiene importancia alguna? Porque viven en la antesala del infierno.

En 1523, el cacique Nicaragua preguntó a los conquistadores:
"Y al rey de ustedes, ¿quién lo eligió?"

El cacique había sido elegido por los ancianos de las comunidades. ¿Había sido el rey de Castilla elegido por los ancianos de sus comunidades? La América precolombina era vasta y diversa, y contenía modos de democracia que Europa no supo ver, y que el mundo ignora todavía. Reducir la realidad indígena americana al despotismo de los emperadores incas, o a las prácticas sanguinarias de la dinastía azteca, equivale a reducir la realidad de la Europa renacentista a la tiranía de sus monarcas o a las siniestras ceremonias de la Inquisición.

En la tradición guaraní, por ejemplo, los caciques se eligen en asambleas de hombres y mujeres -y las asambleas los destituyen si no cumplen el mandato colectivo. En la tradición iroquesa, hombres y mujeres gobiernan en pie de igualdad. Los jefes son hombres; pero son las mujeres quienes los ponen y deponen y ellas tienen poder de decisión, desde el Consejo de Matronas, sobre muchos asuntos fundamentales de la confederación entera. Allá por el año 1600, cuando los hombres iroqueses se lanzaron a guerrear por su cuenta, las mujeres hicieron huelga de amores. Y al poco tiempo los hombres, obligados a dormir solos, se sometieron al gobierno compartido.

En 1919, el jefe militar de Panamá en las islas de San Blas, anunció su triunfo:
"Las indias kunas ya no vestirán molas, sino vestidos civilizados".

Y anunció que las indias nunca se pintarían la nariz sino las mejillas, como debe ser, y que nunca más llevarían aros en la nariz, sino en las orejas. Como debe ser.

Setenta años después de aquel canto de gallo, las indias kunas de nuestros días siguen luciendo sus aros de oro en la nariz pintada, y siguen vistiendo sus molas, hechas de muchas telas de colores que se cruzan con siempre asombrosa capacidad de imaginación y de belleza: visten sus molas en la vida y con ella se hunden en la tierra, cuando llega la muerte.

En 1989, en vísperas de la invasión norteamericana, el general Manuel Noriega aseguró que Panamá era un país respetuosos de los derechos humanos:
"No somos una tribu -aseguró el general".

Las técnicas arcaicas, en manos de las comunidades, habían hecho fértiles los desiertos en la cordillera de los Andes. Las tecnologías modernas, en manos del latifundio privado de exportación, están convirtiendo en desiertos las tierras fértiles en los Andes y en todas partes.

Resultaría absurdo retroceder cinco siglos en las técnicas de producción; pero no menos absurdo es ignorar las catástrofes de un sistema que exprime a los hombres y arrasa los bosques y viola la tierra y envenena los ríos para arrancar la mayor ganancia en el plazo menor. ¿No es absurdo sacrificar a la naturaleza y a la gente en los altares del mercado internacional? En ese absurdo vivimos; y lo aceptamos como si fuera nuestro único destino posible.

Las llamadas culturas primitivas resultan todavía peligrosas porque no han perdido el sentido común. Sentido común es también, por extensión natural, sentido comunitario. Si pertenece a todos el aire, ¿por qué ha de tener dueño la tierra? Si desde la tierra venimos, y hacia la tierra vamos, ¿acaso no nos mata cualquier crimen que contra la tierra se comete? La tierra es cuna y sepultura, madre y compañera. Se le ofrece el primer trago y el primer bocado; se le da descanso, se la protege de la erosión.

El sistema desprecia lo que ignora, porque ignora lo que teme conocer. El racismo es también una máscara del miedo.

¿Qué sabemos de las culturas indígenas? Lo que nos han contado las películas del Fas West. Y de las culturas africanas, ¿qué sabemos? Lo que nos ha contado el profesor Tarzán, que nunca estuvo.

Dice un poeta del interior de Bahía: "Primero me robaron del África. Después robaron el África de mi".

La memoria de América ha sido mutilada por el racismo. Seguimos actuando como si fuéramos hijos de Europa, y de nadie más.

A fines del siglo pasado, un médico inglés, John Down, identificó el síndrome que hoy lleva su nombre. Él creyó que la alteración de los cromosomas implicaba un regreso a las razas inferiores, que generaba mongolian idiots, negroid idiots y aztec idiots.

Simultáneamente, un médico italiano, Cesare Lombrosos, atribuyó al criminal nato los rasgos físicos de los negros y de los indios.

Por entonces, cobró base científica la sospecha de que los indios y los negros son proclives, por naturaleza, al crimen y a la debilidad mental. Los indios y los negros, tradicionales instrumentos de trabajo, vienen siendo también desde entonces, objetos de ciencia.

En la misma época de Lombroso y Down, un médico brasileño, Raimundo Nina Rodrigues, se puso a estudiar el problema negro. Nina Rodrigues, que era mulato, llegó a la conclusión de que la mezcla de sangres perpetúa los caracteres de las razas inferiores, y que por tanto la raza negra en el Brasil ha de constituir siempre uno de los factores de nuestra inferioridad como pueblo. Este médico psiquiatra fue el primer investigador de la cultura brasileña de origen africano. La estudió como caso clínico: las religiones negras, como patología; los trances, como manifestaciones de histeria.

Poco después, un médico argentino, el socialista José Ingenieros, escribió que los negros, oprobiosa escoria de la raza humana, están más próximos de los monos antropoides que de los blancos civilizados. Y para demostrar su irremediable inferioridad, Ingenieros comprobaba: Los negros no tienen ideas religiosas.

En realidad, las ideas religiosas habían atravesado la mar, junto a los esclavos, en los navíos negreros. Una prueba de obstinación de la dignidad humana: a las costas americanas solamente llegaron los dioses del amor y de la guerra. En cambio, los dioses de la fecundidad, que hubieran multiplicado las cosechas y los esclavos del amo, se cayeron al agua.

Los dioses peleones y enamorados que completaron la travesía, tuvieron que disfrazarse de santos blancos, para sobrevivir y ayudar a sobrevivir a los millones de hombres y mujeres violentamente arrancados del África y vendidos como cosas. Ogum, dios del hierro, se hizo pasar por san Jorge o san Antonio o san Miguel, Shangó, con todos sus truenos y sus fuegos, se convirtió en santa Bárbara. Obatalá fue Jesucristo y Oshún, la divinidad de las aguas dulces, fue la Virgen de la Candelaria…

Dioses prohibidos. En las colonias españolas y portuguesas y en todas ls demás: en las islas inglesas del Caribe, después de la abolición de la esclavitud se siguió prohibiendo tocar tambores o sonar vientos al modo africano, y se siguió penando con cárcel la simple tenencia de una imagen de cualquier dios africano. Dioses prohibidos, porque peligrosamente exaltan las pasiones humanas, y en ellas encarnan. Friedrich Nietzsche dijo una vez:
"Yo sólo podría creer en un dios que sepa danzar".

Como José Ingenieros, Nietzsche no conocía a los dioses africanos. Si los hubiera conocido, quizá hubiera creído en ellos. Y quizá hubiera cambiado algunas de sus ideas. José Ingenieros, quién sabe.

La piel oscura delata incorregibles defectos de fábrica. Así, la tremenda desigualdad social, que es también racial, encuentra su coartada en las taras hereditarias.Lo había observado Humboldt hace doscientos años, y en toda América sigue siendo así: la pirámide de las clases sociales es oscura en la base y clara en la cúspide. En el Brasil, por ejemplo, la democracia racial consiste en que los más blancos están arriba y los más negros abajo. James Baldwin, sobre los negros en Estados Unidos:
"Cuando dejamos Mississipi y vinimos al Norte, no encontramos la libertad.
Encontramos los peores lugares en el mercado de trabajo; y en ellos estamos todavía".

Un indio del Norte argentino, Asunción Ontíveros Yulquila, evoca hoy el trauma que marcó su infancia:
"Las personas buenas y lindas eran las que se parecían a Jesús y a la Virgen.
Pero mi padre y mi madre no se parecían para nada a las imágenes de Jesús y la Virgen María que yo veía en la iglesia de Abra Pampa".

La cara propia es un error de la naturaleza. La cultura propia, una prueba de ignorancia o una culpa que expiar. Civilizar es corregir.

El fatalismo biológico, estigma de las razas inferiores congénitmente condenadas a la indolencia y a la violencia y a la miseria, no sólo nos impide ver las causas reales de nuestra desventura histórica. Además, el racismo nos impide conocer, o reconocer, ciertos valores fundamentales que las culturas despreciadas han podido milagrosamente perpetuar y que en ellas encarnan todavía, mal que bien, a pesar de los siglos de persecución, humillación y degradación. Esos valores fundamentales no son objetos de museo. Son factores de historia, imprescindibles para nuestra imprescindible invención de una América sin mandones ni mandados. Esos valores acusan al sistema que los niega.

Hace algún tiempo, el sacerdote español Ignacio Ellacuría me dijo que le resultaba absurdo eso del Descubrimiento de América. El opresor es incapaz de descubrir, me dijo:
"Es el oprimido el que descubre al opresor".

Él creía que el opresor ni siquiera puede descubrirse a sí mismo. La verdadera realidad del opresor sólo se puede ver desde el oprimido.

Ignacio Ellacuría fue acribillado a balazos, por creer en esa imperdonable capacidad de revelación y por compartir los riesgos de la fe en su poder de profecía.

¿Lo asesinaron los militares de El Salvador, o lo asesinó un sistema que no puede tolerar la mirada que lo delata?

www.patriagrande.net/uruguay/eduardo.galeano

domingo, 28 de septiembre de 2008

He “robado” 492.000 euros a quienes más nos roban para denunciarlos y construir alternativas de sociedad.

...por Enric Durán

Escribo en estas páginas para hacer público que he expropiado 492.000 euros a 39 entidades bancarias a través de 68 operaciones de crédito. Si incluimos los intereses de demora, la cifra actual de la deuda es de más de 500.000 euros que no pagaré.

Ha sido una acción individual de insubmisión a la banca que he llevado a cabo premeditadamente para denunciar al sistema bancario y para destinar el dinero a iniciativas que alerten de la crisis sistémica que estamos empezando a vivir y que intenten construir una alternativa de sociedad.

Se trata de una acción ajena a cualquier tipo de violencia, que reivindico como una nueva forma de desobediencia civil, a la altura de los tiempos que corren. Cuando la financiación al consumo y la especulación son dominantes en nuestra sociedad, ¿qué mejor que robar a los que nos roban y repartir el dinero entre los grupos que denuncian esta situación y construyen alternativas?
¿Cómo he podido conseguir tanto dinero sin propiedades ni avales?

Tras algunas investigaciones y pruebas, en la primavera del 2006, empecé a llevar adelante de manera definitiva esta idea haciendo creer, según el caso, a los diversos bancos, cajas y establecimientos financieros de crédito que me quería reformar el piso o comprar un coche. En algunos casos, también a través de una empresa creada con el propósito de poder justificar determinadas inversiones como la compra de material audiovisual para una productora.
La ventaja de pedir un préstamo desde una empresa es que la deuda como empresa, aunque sea una empresa unipersonal, no aparece en tu historial de deuda personal, de modo que puedes ir aumentando tu endeudamiento indefinidamente sin que el CIRBE (sistema de información sobre deudas del Banco de España) lo detecte. Existen otras maneras de engañar al CIRBE que explicaré a quien quiera realizar una acción con una finalidad similar a la de la mía.

Estos préstamos eran solicitados sin ninguna garantía ni de otra persona ni de ninguna propiedad, simplemente con mi firma. Con una profesión inventada y una buena nómina falsa que hacía creer que ganaba de sobras para acceder a la financiación. El quid de la cuestión es que los bancos no tienen manera alguna de comprobar si una nómina que les presentes es real o no, siempre y cuando la empresa y la persona existan realmente.

También había que presentar los extractos bancarios adecuados, que conseguía haciendo circular el dinero de cuentas de empresa a cuentas personales a través de transferencias de nóminas para simular ingresos personales, que los bancos se creían. En algunos casos me pedían el contrato de trabajo, la declaración de la renta o la vida laboral. A mis empresas les pedían las declaraciones del IVA trimestral y, cuando ya tenían más de un año, el impuesto de sociedades.
A todo esto se puede responder adecuadamente, y a veces con información real. Si no, con una impresora, fotocopiadora, tijeras y celo, ¡se hacen maravillas!
En algunos casos, tuve que comprar el coche para el que había solicitado el préstamo, y después me lo tuve que vender todo antes de dejar de pagar para que no me lo pudiesen embargar i así tener más fondos para financiar las luchas.

Sorprenderá que haya conseguido esto, 492.000 euros sin avales ni garantías, en un contexto de contracción del crédito. Es una demostración de cómo la banca promueve el endeudamiento de las familias por encima de cualquier control y de cualquier medida de prevención de riesgos y de sentido común. Como conclusión, hay un hecho que nos puede ayudar a entender las posibilidades y oportunidades que hay para este tipo de acción: los bancos y las entidades financieras necesitan conceder créditos, porque es una de sus maneras principales de obtener beneficios y porque, como ya hemos explicado en otro artículo anterior, el sistema financiero necesita que cada vez se firmen más créditos para poder crear cada vez más dinero. Es una rueda que no se detendrá hasta que colapse el sistema. Nosotras, en lugar de seguir ayudando a que la rueda gire pidiendo créditos para producir o para consumir, tenemos la oportunidad y la responsabilidad de ponerle trabas, heciéndoles creer que queremos créditos y que así podrán crear este dinero gracias a nosotras. Después, al no devolver los préstamos, hacemos desaparecer este dinero y el que se había creado de la nada, con la garantía que habíamos firmado de devolución de las deudas. Este sistema funciona a partir de la confianza y si mediante formas de actuación como estas, conseguimos sembrar desconfianza, podremos abolirlo (destruirlo?)!
¿Por qué esta acción?

Esta crisis que se ha explicado en artículos anteriores, especialmente en su vertiente energética, era de prever. Hace tres años conocí las refleciones acerca del cénit del petroleo y pensé que en el momento en que se desencadenara la crisis sería fundamental que estuviésemos preparadas. Ésta podría ser una oportunidad para el cambio social, un momento que se tenía que aprovechar. Pero si no nos preparábamos, el futuro podría llegar a ser incluso mucho peor de lo que tenemos ahora, dado que la gestión de la escasez dirigida desde poderes económicos y políticos podría llevarnos hacia un nuevo fascismo.
A menudo, uno de los inconvenientes que encontramos cuando hablamos de transformación social en la actualidad es que nos cuesta identificar a los enemigos principales. No en vano, ya juegan bien sus cartas para que cueste identificarlos. Como hemos visto en el artículo que hablaba del sistema financiero, hay mecanismos escondidos y perversos que hacen que una minoría controle la creación de dinero y, a partir de ello, hacen que el sistema económico se mueva al ritmo que más les interesa. Desenmascarar a esta minoría, a este sistema bancario que nos lleva al colapso ecológico, me parecía fundamental y fue una motivación clara para llevarme a realizar esta acción de insumisión financiera y hacerla pública.
Otra razón de peso fue el poder fortalecer a los movimientos sociales para que se pudiesen preparar para la crisis, ensayando las alternativas que pueden convertirse en el ejemplo de una forma de vida viable cuando ésta estalle. Creía que para esto hacía falta más dinero del que podemos conseguir por otros medios, ya que, según mi experiencia en los movimientos sociales, uno de los factores limitadores importantes de los proyectos transformadores ha sido siempre la falta de capacidad económica para echar adelante proyectos estratégicos que se puedan iniciar cuando se crea conveniente y mantener con el tiempo.

Hay alternativas de sociedad que empiezan a ponerse en marcha desde la práctica y sin ideas demasiado preestablecidas. Hay muchas iniciativas que, desde la autonomía y la autogestión, están empezando a practicar formas de vida en las que creen como alternativa al sistema capitalista actual. Hay esfuerzos claros y decididos para coordinarse y organizarse conjuntamente en red, para empezar a poner en práctica otro modelo de sociedad. El camino ya ha empezado, ahora hay que mantenerlo y darle fuerza.
¿A quién ha ido el dinero?

Una vez pagadas comisiones, intereses, notarios, impuestos y gastos varios relacionados con la acción y que no forman parte del dinero disponible para el cambio social, quedaron unos 360.000 euros que se han destinado, entre otros, a la publicación que tienes entre tus manos1. Los demás destinos han sido diversas acciones e iniciativas destinadas tanto a concienciar sobre la crisis sistémica (energética, alimentaria, económica...) como, especialmente, a impulsar un anplio movimiento social que ponga en marcha otras maneras de vivir en sociedad mientras se enfrenta al modelo capitalista actual, teniendo como objetivo el de sustituirlo.

No daré detalles en este escrito para no poner en problemas a los proyectos que han recibido este dinero sin ser responsables de ello, pero confío que la memoria de las personas con quien he compartido momentos en los últimos tiempos activará el boca-oreja que hará que mucha gente pueda saber con seguridad que el destino de los fondos ha sido orientado en este sentido.
Un llamamiento a la acción

Esta acción quiere ser sobre todo un llamamiento para que cada una se plantee qué es lo que puede y lo que quiere hacer para cambiar el estado de las cosas dentro de lo que sea posible o incluso de lo que podría parecer imposible...
Si yo he llevado a cabo esta insumisión financiera, arriesgando mi libertad para demostrar que el sistema económico es más vulnerable de lo que parece y para conseguir todo este dinero para la construcción de alternativas, quizás muchas otras personas podrán hacer alguna cosa más si creen en sí mismas, si saben librarse de los falsos miedos en que se nos educa premeditadamente dentro del sistema y si piensan decididamente que sólo la gente, desde abajo, podemos cambiar el estado de las cosas.

Poniendo como ejemplo el estilo de acción que yo he llevado a cabo, quizás cada uno, según su contexto personal y económico, pueda darse cuenta de que hay cosas que están a su alcance:

Los arrendatarios, que padecéis el encarecimiento de los precios (que acostumbra a venir tras el encarecimiento de los precios de compra) podéis juntaros para iniciar una huelga de alquileres como la de los años 1930 y 31; me consta que ya hay gente que está pensando en ello...

Si estáis pagando una hipoteca desde hace pocos años y os queda mucho tiempo de trabajo en un puesto que no os gusta, quizás podéis dejar de pagar la hipoteca y okupar vuestra casa. Si lo hacéis solos quizás tendréis un problema (aunque no más grande que el que ya teníais y además os podréis plantear dedicaros a lo que os guste y que sea coherente con vuestras ideas y vocaciones) pero si mucha gente se organiza, será la banca la que tendrá el problema...

Si sois personas comprometidas y queréis colaborar con los movimientos sociales, ahora ya sabéis que tenéis la opción de solicitar algunos préstamos y no pagarlos para así financiar las luchas, a la vez que ponéis trabas al sistema financiero. Hay maneras de hacerlo sin recibir por ello ninguna acusación penal, sería cuestión de hacerlo a una escala más pequeña que la mía y de no hacerlo público. En esto os puedo echar una mano, jeje.
Si ya vais camino de tener que vivir sin cuentas bancarias porque os han puesto una pena-multa (de esas que tanto abundan actualmente) que no queréis pagar, ¿por qué no expropiáis algo de dinero a la banca antes de que llegue el momento de dejar de tener cuentas corrientes?

Eso sí, con estas diversas opciones y otras que se os puedan ocurrir seréis morosos toda la vida (o mientras aguante este sistema financiero en crisis...), de modo que sería aconsejable que os lo pensaseis como idea acompañana de un plan personal para vivir de otra manera, sin cuentas corrientes ni propiedades.

De todos modos, si no podéis o no queréis llevar a cabo ninguna de las acciones anteriores, hay dos cosas más sencillas que todo el mundo puede y debería hacer lo antes posible: no solicitar ningún crédito y sacar el dinero del banco.

Al mantener préstamos, tarjetas de crédito y cuentas corrientes, estamos siendo cómplices de unos bancos que representan el corazón de un sistema capitalista que está sembrando la destrucción del planeta, la pobreza y la esclavitud de nuestras vidas por doquier.
Sacar el dinero del banco es una cosa que cualquier persona puede hacer si simplemente se organiza un poco para gestionar sus pagos y cobros de otro modo.

Y si este llamamiento te llega tarde porque hay deudas que no has podido pagar y ya apareces en listas de morosidad de los bancos... por qué no te pones en contacto conmigo y montamos un sindicato de morosos? Que hay más personas inscritas en las listas de morosos que en las del paro... ¡y vivir sin cuentas corrientes es un arte que valdría la pena compartir!
Lo que voy a hacer a partir de ahora.

Mientras escribo este comunicado público aún no hay ninguna acusación penal contra mi persona, hecho que prueba que he podido llevar a cabo la acción hasta el final afuera de cualquier control o sospecha policial.
De todos modos, según el sistema judicial del estado español (y sin contar con su motivación ética), a partir de esta confesión se me tendría que acusar de estafa mayor (que se considera a partir de 50.000 euros) y de insolvencia punible (también denominada levantamiento de bienes). Por la primera acusación se me pueden pedir entre 2 y 6 años, y por la segunda entre 1 y 3 años. Así que he preferido reivindicar esta acción públicamente como desobediencia civil para que todo el mundo pueda saber lo que se puede hacer y para cuestionar al mismo sistema financiero en vez de esconderlo como me recomendaría cualquier persona que pensase primero en su integridad personal.

Pero dado que mi postura es claramente de reconocimiento y de defensa moral y política de los hechos y dado que no pienso que el sistema judicial está legitimado para juzgarme (como parte de un sistema político totalmente antidemocrático en cuanto a dependencia de los mismos poderes económicos a los que denuncio con mi acción), he decidido acompañar esta explicación pública de los hechos con mi desaparición física. De ese modo evitaré que posibles represalias contra mi libertad o mi cuerpo me impidan seguir defendiendo y explicando estos hechos públicamente y seguiré activo en los movimientos sociales catalanes a partir de la participación virtual mientras me encuentre físicamente en algún otro lugar del mundo desde el que pueda también participar en las luchas sociales.

Más adelante, me reservo la posibilidad de volver a aparecer físicamente en territorio catalán, si se demuestra que la sociedad civil catalana está preparada para defender la libertad de aquellas personas que nos enfrentamos públicamente a los poderes económicos y políticos de nuestra sociedad.

Y si algún día, por voluntad propia o no, soy juzgado, aviso que el único veredicto que aceptaré será la absolución por consideración del tribunal de que mi acción no es constitutiva de delito, a causa de su motivación ética y solidaria en contra de los actores que más daño hacen a esta sociedad y en pro del bien común. Aparte de esto, no negociaré penas menores para evitar cumplir condena, ni pagaré una fianza, ni multa, ni negociaré la deuda. Si el estado es incapaz de salir de la presión de los poderes fácticos, que todo el mundo lo vea manteniendo a una persona como yo en prisión.

Desde este momento, podréis conocer mi identidad y contactar conmigo a través de la web www.17-s.info donde también podréis encontrar información más detallada.

La fusión entre dos tradiciones activistas

Esta acción de Enric, aún siendo innovadora, no sale de la nada; históricamente, activistas de muchas tendencias se han arriesgado por el bien común desde afuera de la legalidad vigente, ya sea realizando acciones contra la banca para financiar las luchas, ya sea realizando acciones públicas de desobediencia civil para transformar algo. En el campo de las expropiaciones bancarias, la tradición arranca a principios del siglo XX, en países como Francia e Italia, y también en el estado español, por ejemplo con el espectacular atraco al Banco de España en Gijón por el grupo de los solidarios, en 1923.
Personajes míticos de nuestra historia como Durruti, Quico Sabaté o Salvador Puigantich han participado en acciones de este tipo, las cuales siempre son peligrosas ya que se pone en juego la vida tanto de los participantes como de los trabajadores de las sucursales. Otros métodos clandestinos, más seguros para las personas pero complicados han sido la falsificación de moneda o de cheques de viaje, por esta última acción contra el Citybank se dio a conocer al mundo Lucio Urtubia, quien todavía vive y recientemente ha realizado varias conferencias en el territorio catalán para presentar el documental Lucio, el anarquista irreductible.
La estrategia de la desobediencia civil arranca en el siglo XIX de la mano de Henry Thoreau y se hace conocida mundialmente a través de figuras como las de Gandhi y Martin Luther King. En el estado español no empieza a valorarse la desobediencia pacífica como posibilidad hasta después de la muerte del dictador Franco, dado que cuando la violencia del estado goza de completa inmunidad, la desobediencia no violenta se hace imposible. Desde los 70 hasta ahora, algunos de los movimientos sociales más reconocidos como la exitosa insumisión al servicio militar y el movimiento de okupaciones se basan en esta premisa desobediente.
Una de las dificultades del punto de encuentro radica en que parten de situaciones opuestas. La primera necesita de clandestinidad; la segunda es una acción pública que basa su fuerza en su apoyo social y en la legitimidad de sus acciones. La acción que nos ocupa hoy las puede fusionar porque tiene dos partes: la parte de acción directa (ya se ha llevado a cabo y su carácter secreto ha permitido el éxito de la acción) con la parte de desobediencia civil (que empieza hoy, con la confesión y defensa pública que hace el autor, cuestionando seriamente la legitimidad moral de la banca).

Si este ejemplo quedará como un caso aislado o si será la semilla para una nueva estrategia de acción, ya sea pública o escondida, el tiempo nos lo revelará. La palabra la tenemos cada una de las personas que queremos cambiar las cosas.

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¿Por qué no se hizo público el discurso de uno de los mejores reporteros de guerra al recoger su premio?

...por Miguel Álvarez

Gervasio Sánchez es el mejor reportero gráfico de guerra que ha parido Andalucía y probablemente Europa. Su currículum es extremecedor: ha estado en la mayoría de los innumerables conflictos armados que han asolado nuestra tierra en los cinco continentes.

Ha trabajado para muchas revistas y periódicos y publicado una decena de libros, todos ellos de fotoperiodiosmo de guerra.

Por su intrepidez, su sensibilidad y su asombrosa habilidad para la foto, ha recibido un sinfín de premios internacionales, tanto de asociaciones pro derechos humanos como de asociaciones de prensa, habiendo sido elegido Mejor Periodista del año en varias ocasiones. La ONU le nombró "Enviado especial de UNESCO para la paz." en el 50 aniversario de la Declaración Universal de DDHH.

Este es el discurso que pronunció el pasado 7 de Mayo al recoger el Premio Ortega y Gasset que otorga el diario El País, ante todos los medios de comunicación, la vicepresidenta del gobierno, varios ministros, el presidente del Senado, la presidenta de la Comunidad de Madrid y el alcalde.

Léanlo y comprenderán por qué nadie quiso publicarlo.

"Me avergüenzo de mis representantes políticos"

Estimados miembros del jurado, señoras y señores:

Es para mí un gran honor recibir el Premio Ortega y Gasset de Fotografía convocado por El País, diario donde publiqué mis fotos iniciáticas de América Latina en la década de los ochenta y mis mejores trabajos realizados en diferentes conflictos del mundo durante la década de los noventa, muy especialmente las fotografías que tomé durante el cerco de Sarajevo.

Quiero dar las gracias a los responsables de Heraldo de Aragón, del Magazine de La Vanguardia y la Cadena Ser por respetar siempre mi trabajo como periodista y permitir que los protagonistas de mis historias, tantas veces seres humanos extraviados en los desaguaderos de la historia, tengan un espacio donde llorar y gritar.

No quiero olvidar a las organizaciones humanitarias Intermon Oxfam, Manos Unidas y Médicos Sin Fronteras, la compañía DKV SEGUROS y a mi editor Leopoldo Blume por apoyarme sin fisuras en los últimos doce años y permitir que el proyecto Vidas Minadas al que pertenece la fotografía premiada tenga vida propia y un largo recorrido que puede durar décadas.

Señoras y señores, aunque sólo tengo un hijo natural, Diego Sánchez, puedo decir que como Martín Luther King, el gran soñador afroamericano asesinado hace 40 años, también tengo otros cuatro hijos víctimas de las minas antipersonas: la mozambiqueña Sofia Elface Fumo, a la que ustedes han conocido junto a su hija Alia en la imagen premiada, que concentra todo el dolor de las víctimas, pero también la belleza de la vida y, sobre todo, la incansable lucha por la supervivencia y la dignidad de las víctimas, el camboyano Sokheurm Man, el bosnio Adis Smajic y la pequeña colombiana Mónica Paola Ojeda, que se quedó ciega tras ser víctima de una explosión a los ocho años.

Sí, son mis cuatro hijos adoptivos a los que he visto al borde de la muerte, he visto llorar, gritar de dolor, crecer, enamorarse, tener hijos, llegar a la universidad.

Les aseguro que no hay nada más bello en el mundo que ver a una víctima de la guerra perseguir la felicidad.

Es verdad que la guerra funde nuestras mentes y nos roba los sueños, como se dice en la película Cuentos de la luna pálida de Kenji Mizoguchi.

Es verdad que las armas que circulan por los campos de batalla suelen fabricarse en países desarrollados como el nuestro, que fue un gran exportador de minas en el pasado y que hoy dedica muy poco esfuerzo a la ayuda a las víctimas de la minas y al desminado.

Es verdad que todos los gobiernos españoles desde el inicio de la transición encabezados por los presidentes Adolfo Suarez, Leopoldo Calvo Sotelo, Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero permitieron y permiten las ventas de armas españolas a países con conflictos internos o guerras abiertas.

Es verdad que en la anterior legislatura se ha duplicado la venta de armas españolas al mismo tiempo que el presidente incidía en su mensaje contra la guerra y que hoy fabriquemos cuatro tipos distintos de bombas de racimo cuyo comportamiento en el terreno es similar al de las minas antipersonas.

Es verdad que me siento escandalizado cada vez que me topo con armas españolas en los olvidados campos de batalla del tercer mundo y que me avergüenzo de mis representantes políticos.

Pero como Martin Luther King me quiero negar a creer que el banco de la justicia está en quiebra, y como él, yo también tengo un sueño: que, por fin, un presidente de un gobierno español tenga las agallas suficientes para poner fin al silencioso mercadeo de armas que convierte a nuestro país, nos guste o no, en un exportador de la muerte.

Muchas gracias.

www.kaosenlared.net

Al final, una historia aséptica.

...por Octavio Alberola

No sé si Garzón tiene de verdad la intención de llevar adelante la investigación sobre el paradero de miles de desaparecidos y fusilados por los franquistas, pero mucho me temo que detrás del enorme ruido mediático “generado” por el juez "estrella" de la Audiencia Nacional haya la intención de seguir imponiendo la historia aséptica propiciada por la Transición.

De las intenciones de Garzón podremos hablar cuando se pronuncie sobre si es o no competente para seguir la instrucción de la denuncia presentada por diversas asociaciones de memoria; pero de las intenciones de la mayoría de los que se han pronunciado ya, sobre la oportunidad y los límites del Auto del Juez, sí que podemos hablar. Y, por todo lo que hemos leído y escuchado podemos concluir que la intención de la mayoría es coincidente con la expresada por el Jefe del Ejecutivo ante los "socialistas" madrileños. Para Zapatero, miles de españoles "tienen derecho a identificar y saber dónde están sus familiares muertos". Es decir: los miles de españoles que hasta ahora no han podido hacerlo, por la cobardía moral y política de los que pactaron una Transición de borrón y cuenta nueva, deben tener ahora el derecho de saber eso. Pero, eso y nada más.

Todo parece indicar pues que el Gobierno y el PSOE se proponen aprovechar la denuncia presentada el 14 de diciembre de 2006 y el 18 de julio de 2007 ante la Audiencia Nacional, por las Asociaciones de Memoria Histórica integradas hoy en la Plataforma de Víctimas de Desapariciones Forzadas (PVDF), para aparentar solidarizarse con su reclamo y utilizarlo para dar el cerrojazo final, intentado ya con la "Ley de Memoria Histórica", al proceso de recuperación de esa memoria.

Por eso se sigue con la equiparación de las víctimas y se pone todo el énfasis en el “derecho a identificar y saber dónde están sus familiares muertos”. Además, claro está de seguir manteniendo en el imaginario colectivo la idea de que aquellos trágicos y terribles acontecimientos sólo fueron una “guerra civil” (sin que en ella se enfrentaran concepciones de la sociedad diametralmente opuestas) y que en los dos bandos se cometieron horrores. De ahí que desde las instancias mediáticas se oriente la actual polémica sobre los “echos” para enterrar definitivamente el por qué de esos hechos; pues es a ese por qué al que temen todos, ya que su conocimiento pondría al descubierto la falacia de la España reconciliada en la Democracia.

Desgraciadamente, a consolidar esta orientación concurren también historiadores prestigiosos cuya trayectoria profesional parecía preservarlos de toda dependencia al Poder imperante.

No es de extrañar pues que el periódico EL PAÍS, abanderado esta vez de “cerrar las heridas para siempre”, no haya publicado la carta que sigue:

¿Una historia aséptica?

Tras afirmar que el cine no debe ser “sólo un instrumento de denuncia” sino que debe aportar también “una voluntad de conocimiento, que convierta al pasado en lección de tolerancia para los jóvenes”, el historiador Julián Casanova termina su artículo Guerra y dictadura en el cine español (El País, 8-9-08) afirmando que es “el momento de dejar de lado el impulso reivindicativo, la memoria testimonial de los vencidos, para adentrarse en visiones más críticas y plurales de los horrores que la guerra y la dictadura generaron”.

Cuando el juez Garzón agudiza la tensión entre diferentes memorias, no deja de ser sorprendente esta recomendación de una historia aséptica.

Efectivamente, “no hay historia sin reconstrucción fidedigna de los hechos”; pero la historia no es sólo eso, también es el “conocimiento” de las causas que los provocaron.

Sí, “visiones más críticas y plurales”; pero conocimiento también del por qué de “los horrores cometidos durante la guerra y la dictadura” y del por qué de las dos.

Casanova sabe que no fue un enfrentamiento irracional sino ideológico. Unos, para preservar privilegios e imponer un régimen fascista. Otros, para poner fin a esos privilegios y algunos más para defender la democracia parlamentaria que los vencedores desterraron de España durante más de 40 años. Y eso se debe saber, agrade o no a las personas que, “aunque agradecidas a Franco y a su dictadura”, se han “acomodado a la Democracia” y han “ajustado su memoria a los nuevos tiempos”.

Sí, señor Julián Casanova, la historia no debe ser parcial, reivindicativa; pero tampoco aséptica.

www.memorialibertaria.org

BBVA, BSCH i La Caixa controlen financerament els continguts dels principals diaris, ràdios i televisions.

La comunicació i la informació són en sí mateixos objectius clau a la consolidació i el manteniment de l’economia capitalista que domina la societat actual. Tal i com afirma molt sàviament el lingüista nordamericà Noam Chomsky, els mitjans de comunicació de masses s’han constituït en una gegantina maquinària de propaganda que va fer els seus primers experiments de consens induït de la població en el transcurs de la Primera Guerra Mundial. En un curt període de dos mesos van aconseguir que una majoritàriament pacifista població dels Estats Units passés a defensar la intervenció de l’exèrcit nordamericà a Europa. Les falses imatges i narracions -editades i confeccionades pels serveis secrets britànics- de nens belgues torturats, violats i assassinats hi van tenir un important paper. Ha transcorregut pràcticament un segle des d’aquells fets, però avui en dia aquesta pràctica s’ha generalitzat i normalitzat, i ja no sorprèn a ningú. Ha estat el cas del conflicte de Geòrgia, Ossètia del Sud i Abjàsia. Als dos extrems de la balança s’han posicionat la cadena d’informació 24h en anglès però editada des de Moscou, Russia Today, absolutament controlada i direccionada des del mateix Kremlin, i la totpoderosa Foxnews, la televisió privada dels Estats Units amb més capacitat d’incidència sobre les desenes de milions de votants que legitimen els interessos de l’oligarquia econòmica del partit republicà. Totes dues cadenes es consideren representants dels valors del periodisme i garants del dret a la informació; totes dues tenen un discurs pretesament objectiu i compten amb la participació d’analistes experts de tots els àmbits acadèmics, presentats com a imparcials, i que valoren en temps real els fets i direccionen el posicionament sobre la realitat de les seves potencials audiències.

Col·lapse de dades i imatges

Aquest és el model informatiu, comunicatiu, que es fa fort a començaments del segle XXI. Una totpoderosa presència de les grans corporacions que defensen interessos polítics, econòmics i de minories benestants, amb enormes dosis de maquillatge i reiteració, amb un bombardeig informatiu constant que més que deixar l’espectador profundament convençut, el deixa sobtadament desorientat, anestesiat, col·lapsat amb dades i imatges, sense mecanismes de contrastació, sense capacitat de reacció, sense criteri, i amb el greuje que avui en dia tot està molt més accelerat. Si l’any 1916 van trigar dos mesos a modificar l’opinió pública dels Estats Units per tal de legitimar la intervenció dels ianquis a la Gran Guerra, ara, en poc més d’una setmana es pot aconseguir que desenes de milions de persones defensin l’ocupació militar d’un país sobirà com l’Iraq, la seva destrucció física i l’assassinat de centenars de milers de civils. També és cert que el tancament de files de la població mediatitzada és més feble i incert, ja que la tecnologia que ha facilitat el control informatiu de masses també ha generat mecanismes d’autodefensa informativa que es poden estendre a gran velocitat a través d’internet i la telefonia mòbil, encara que la confiança que genera en el receptor la informació que arriba a través de persones conegudes o espais d’afinitat no ha estat superada per les noves tecnologies a l’abast.

BBVA i BSCH

La gran banca, com a màxima controladora del sistema financer del capitalisme mundial, no és aliena a tots aquests processos i, en especial, durant les últimes dues dècades s’ha imposat com a un dels seus principals objectius la teledirecció de les corporacions que controlen la majoria de mitjans de comunicació escrits, radiats, televisats i presents a la xarxa. És una pràctica importada de l’estratègia global amb empreses líders en la informació ja copsades per financeres europees i nordamericanes: News Corps, Viacom, AOL Time Warner, General Electric, Microsoft, Bertelsmann, United Global Com, Disney, France Telecom o RTL Group. En el cas de l’Estat espanyol destaca la batalla d’interessos exercida pel, Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA) i el Banco Santander Central Hispano (BSCH). Una interessant tesi doctoral de la Facultat de Ciències de la Informació de la Universitat Autònoma de Barcelona, signada per Núria Almirón, relata al detall com han estat de paral·leles i coincidents, en l’àmbit econòmic i personal, les trajectòries del BSCH i del Grup PRISA, un dels monstres comunicatius que acapara un major domini a l’Estat. Controla els continguts dels diaris El Pais, As, Cinco Dias, El Correo de Andalucia i Diario de Jaén; de revistes com Cinemanía, Dominical, Rolling Stone o Gentleman; d’emissores de ràdio com la Cadena Ser, Antena 3 Radio, 40 Principales, Cadena Dial, M80 Radio, Máxima FM i Radiolé; de 100 cadenes de televisió locals, Localia TV, Digital Plus, Cuatro, CNN+ i Documanía; marques editorials com Santillana, Aguilar, Alfaguara, Altea i Taurus; i la productora cinematogràfica Sogepack. El ja difunt Polanco (patriarca de PRISA) i Emilio Botín (cap suprem del BSCH) sempre van anar lligats de la mà, amb objectius comuns, i quasi sempre al costat del govern socialista de torn. L’aparició del grup Mediapro, vinculat també al PSOE i amb mitjans de referència com Público i La Sexta va fer trontollar aquesta alineació socialista de PRISA, la batalla entre ambdues corporacions pels drets d’emissió de les retransmissions de partits de la lliga de futbol va passar per damunt dels antics objectius d’alineació política. La pela és la pela.

La mateixa història es repeteix en el cas de Vocento. Sota aquest paraigües s’agrupen també desenes de mitjans, que en aquest cas reben la cobertura financera i creditícia del BBVA, un banc ancorat al costat dels interessos del Partit Popular: els diaris ABC, El Correo, Diario Vasco, El Diario Montañés, La Verdad, El Ideal, Hoy, Sur, La Rioja, El Comercio, Las Provincias i La Voz de Cádiz; les revistes XL Semanal, Mujer Hoy, TV Más, Mi Cartera de Inversión i Motor 16; mitjans audiovisuals com Telecinco, Net TV, Flymusic, Punto TV, Onda 6 i Punto Radio.

El Periódico i La Vanguardia

Altres grups també sumen influents pols informatius catalans. El Grup Planeta (a l’òrbita del Banc Sabadell) amb Antena 3, Onda Cero, La Razón, ADN i l’AVUI. El Grup Zeta amb el seu buc insígnia dirigit des del carrer Nicaragua (PSC), El Periódico de Catalunya, però amb important extensió territorial i temàtica: Sport, El Periódico de Extremadura, Ciudad de Alcoy, Diario de Córdoba, Periòdic d’Andorra, El Periódico de Aragón, La Voz de Asturias o el Periódico del Mediterràneo. Les revistes Equipo, Interviú, Tiempo o Viajar completen els seus tentacles. El Grup Godó tanca aquesta llista, amb La Vanguardia i RAC1 com a principals altaveus i la presència sempre constant i fidel del seu gendarme financer, La Caixa.

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Els poders econòmics, immunes a l’acció del tribunals.

Si estiguéssim en un sistema democràtic hi hauria igualtat de totes les persones davant de la llei, tal i com pregona l’article 14 de la Constitució espanyola. En aquest text podrem comprovar com n’està de lluny la realitat d’apropar-se a aquesta màxima.


Nou de cada deu fortunes espanyoles evadeixen impostos. El col·lectiu de Tècnics del Ministeri d’Hisenda (Gestha) ha denunciat que al voltant del 86% de les fortunes espanyoles amb un patrimoni superior als 10 milions d’euros eludeix les seves obligacions fiscals en no declarar l’impost sobre patrimoni. Segons els tècnics d’hisenda, el frau es concentra en aquelles propietats relacionades amb capital mobiliari i immobles.

En l’actualitat, només 132 contribuents declaren un patrimoni net superior als 30 milions d’euros, fet que suposa uns ingressos per a les arques públiques de gairebé 42,5 milions, és a dir, una mitjana de 322.000 euros per declarant. Al voltant de 2.525 ciutadans declaren un patrimoni net total d’entre 6 i 30 milions d’euros, aportant el 10% de la recaptació de l’Impost de Patrimoni.

Segons Gestha, l’economia submergida a l’estat espanyol suposa el 23% del PIB, per la qual cosa el ministeri d’hisenda hauria deixat d’ingressar 208.000 milions d’euros el 2007. Bona part d’aquests serien diners que els més rics de l’estat haurien robat al conjunt de la ciutadania en un sol any.

Una part important de totes aquestes evasions d’impostos aprofiten els paradisos fiscals, que són països que no cobren impostos, o bé en cobren molt pocs, al capital estranger que s’hi diposita i on els bancs acostumen a oferir secret bancari com a avantatge per als seus clients.

Segons ens explica la revista Temas, les dades, tot i ser escasses, confirmen la intensiva utilització dels centres financers de baixa o nula tributació per la banca i els grups empresarials espanyols. Segons el Ministeri d’Indústria, en l’últim semestre del 2007 les empreses espanyoles han canalitzat més de 3.000 milions d’euros a través de paradisos fiscals i països de molt baixa tributació com Holanda. La banca s’aprofita també massivament de les seves filials en paradisos fiscals. L’antic responsable de la Fiscalia Anticorrupció, Carlos Jiménez Villarejo, ho ha denunciat citant els casos del Santander i el BBVA, que tenen cadascun més de 30 filials en aquests territoris, sobretot a les Illes Caiman. Nuria Almirón, autora del llibre Juicio al poder, afirma que aquests bancs tenen ubicades en paradisos fiscals, entre el 10 i el 15 % de les seves societats, una realitat que és ben coneguda en el món financer, però silenciada sistemàticament en els mass media. El cas de les cessions de crèdit

La pressumpta acció delictiva de determinats bancs no ha estat ignorada per algunes persones i institucions, que han obert denúncies contra determinades entitats; una altra cosa és que els hagin aconseguit condemnar.

Un cas paradigmàtic de la immunitat bancària davant del sistema judicial és el de les “cessions de crèdit” del Banc de Santander. Entre 1988 i 1989, el Santander va captar casi mig bilió de les antigues pessetes –més de 3.000 milions d’euros- en nous dipòsits. Per atraure tal volum de diners en tant poc temps, l’entitat financera es va recolzar en l’ús d’una figura legal (les “cessions de crèdit de nua propietat”) que consisteix en traspassar les responsabilitats legals d’un creditor a un altre, tot pretenent alliberar aquests dipòsits de les seves responsabilitats fiscals. Després de la reclamació de l’Agència Tributària, en la informació que l’entitat subministrà a Hisenda s’identificaren fins a 9.566 operacions amb titularitat canviada pel banc, que acumulaven més de 145.000 milions de pessetes i hi figuraven persones mortes, aturades i jubilades sense poder adquisitiu entre els seus suposats titulars. Al tancament de la instrucció, l’Agència Tributària encara reclamava més de 14.000 milions d’euros en concepte de tributs no rebuts, i a més, 1.500 operacions no havien pogut ser identificades o no se n’havien localitzat els titulars. De la instrucció judicial també se’n desprenia la col·laboració necessària que el banc havia proporcionat als seus clients per ocultar les dades a Hisenda i per obstaculitzar la investigació de l’Agència Tributària primer, i del jutjat d’instrucció encarregat del cas en segon lloc.

Després de 15 anys de procés judicial, tot i ser el major frau fiscal de la història de l’estat espanyol, el BSCH va aconseguir que el fiscal de l’estat, en representació de l’Agència Tributària, l’exculpés, demanant arxivar el cas fins a set vegades (de la mateixa manera que el Ministeri Fiscal, que va demanar arxivar el cas fins a quinze vegades).

Finalment, el passat 3 de desembre de 2007 el Tribunal Suprem va decidir, per majoria, l’arxiu del cas de les cessions de crèdit, en què estava imputat Emilio Botín com a president del Santander i on només quedava l’acusació popular formada per l’Associació en Defensa d’Inversors i Clients i IC-V.

La sorprenent justificació d’aquest arxiu va ser que “no es pot obrir judici oral només a instàncies de l’acusació popular, si els perjudicats o ofesos pel delicte no formen part de l’acusació”. En canvi, en tota la Llei d’ Enjudiciament Criminal no es troba un sol precepte que limiti els poders de disposició i actuació de l’acusació popular i, per tant, no hi ha cap justificació legal per trobar-la insuficient per fer un judici.

Com que no hi havia precedents en una sentència del Tribunal Suprem, el veredicte del cas de les cessions de crèdit ha estat batejat en àmbits judicials com a “Doctrina Botín”, denominació que ens pot donar una idea del poder que pot tenir un banquer a l’hora de ser jutjat (fins al punt que es reinterpreti la llei per no condemnar-lo). La prova d’això és que posteriorment, a desembre de 2007, almenys en dos judicis la defensa i el fiscal han demanat aplicar la doctrina Botín (Cas Atutxa i Cas àcid bòric), i els tribunals ho han desestimat. Així que podem concloure que l’única cosa clara d’aquesta doctrina és el seu nom: que s’aplica a Emilio Botín i punt.

No ha estat aquesta l’única causa en què el banquer més poderós de l’estat s’ha lliurat de la condemna degut a la falta d’interès en condemnar- lo per part de la fiscalia. Al novembre del 2006 havia estat arxivada una querella presentada contra ell i uns altres 21 il·lustres responsables de la compra del Banesto pel Banc de Santander, entre els quals hi havia l’ex-governador del Banc d’Espanya, Luís Angel Rojo, i membres de la família Botín. Se’ls imputava, entre d’altres, un delicte fiscal de 262.000 milions de pessetes i la malversació de cabals públics per més de 327.000 milions de pessetes. El jutge Garzón va arxivar la querella a petició, una altra vegada, del fiscal de l’estat.

Podem interpretar-ho com vulguem, però hem de saber que l’Estat – sigui govern, sigui sistema judicial– sempre abdicarà les seves funcions quan es trobi fent front el Poder amb majúscules.

Una llei centenària prohibeix la usura però gairebé no es coneix

La llei de repressió de la usura (que data del 23 de juliol del 1908), continua vigent després d’haver rebut algunes modificacions per la llei d’enjuiciament civil 1/2000. L’article primer de la llei diu que “serà nul tot contracte de préstec en que s’estipuli un interès notablement superior al normal del diner i manifestament desproporcionat amb les circumstàncies del cas”. Com que la llei no determina què significa “notablement superior”, ha estat històricament el Tribunal Suprem l’encarregat de crear jurisprudència. Les seves sentències en tots aquests anys han acostumat a qualificar de nuls els contractes a partir de 2,5 vegades més el preu del diner. Com que actualment el preu del diner està situat en 4,25%, si es segueix aquesta doctrina, els préstecs operatius avui en dia per sobre 10,7 d’interès haurien de ser declarats il·legals. Casos com els de moltes targetes de crèdit dels bancs i molts préstecs de bancs i establiments financers de crèdit (EFC) que funcionen per telèfon i internet (per ex. Cofidis, Finconsum, Mediatis...) haurien de ser anul·lats en massa, donat que ho superen amb escreix i alguns d’ells estan per sobre fins i tot del 20%.

Tot i això, en ser tant desconeguda, hi ha molt poques denúncies en base a aquesta llei i en canvi es permet que préstecs d’aquests tipus s’anunciïn a TV i premsa, sense prendre cap mesura al respecte.

La banca inverteix en guerra i destrucció del medi ambient.

...per Esther Salis

Una funció dels bancs i les caixes es treure profit dels estalvis que la gent normal i corrent els deixen després de treballar, normalment durant moltes hores i de forma molt mal pagada. La pregunta és: què en fan amb aquest milers de milions d’euros un cop els hem dipositat als bancs? Els bancs i caixes fan servir una bona part d’aquest diners per invertir- los o deixar-los a empreses transnacionals perquè puguin dur a terme els seus projectes empresarials. En molts casos aquest projectes tracten sobre producció d’armes –per dur a terme guerres i despesa militar–, destrucció del medi ambient – per extreure’n recursos naturals– i fins i tot, ignorant tota mena de drets humans i laborals, atemptant contra la vida de comunitats senceres.

El fet és que la banca espanyola, malgrat la crisi, segueix tenint uns beneficis espectaculars. Segons els resultats dels primer semestre del 2008, els cincs principals bancs de l’Estat espanyol –Santander, BBVA, La Caixa, Caja Madrid i Banco Popular– van començar l’any amb uns beneficis nets de 10.656,7 milions d’euros. D’on surten tots aquest beneficis i en que inverteixen aquests bancs per continuar guanyant tants diners? La resposta rau en part en les inversions i el finançament que molts d’aquest bancs tenen en empreses amb pràctiques més que dubtoses.

Finançament i inversions

Segons la campanya BBVA Sense Armes, aquest banc és una de les primeres entitats financeres implicades en l’exportació d’armes. Però més directament, aquest mateix banc està implicat en el finançament d’empreses dedicades a la construcció d’armes de tot tipus. L’any 2005, el BBVA va participar, conjuntament amb altres entitats, en un crèdit de 2.200 milions de dòlars a l’empresa Raytheon, una de les contractistes de defensa militar més gran dels EUA. Per la seva banda el Santander posseeix el 50% de l’empresa Vista Capital, que al seu torn controla el 42,5% de Unión Espanyola de Explosivos SA. Per si això fos poc, el BBVA està finançant el 50% de la inversió en projectes com la construcció a l’Uruguay de la planta de cel·lulosa de l’empresa espanyola ENCE, amb tot els danys socials –desplaçament de comunitats mediambientals– i degradació de la fauna autòctona que això comportaria.

Un exemple d’empresa armamentística on la banca hi té una forta implicació és en el cas d’Indra. Aquesta empresa espanyola, una de les principals en el sector d’armament, es dedica a fabricar sistemes electrònics de guerra i per míssils, alhora que desenvolupa tecnologies de la informació per aplicacions militars. Indra participa en els programes militars de la UE, la OTAN i els EUA. A l’accionariat d’Indra hi podem trobar com un dels màxims accionistes a Caja Madrid, juntament amb el BBVA i el Santander, entre d’altres.

Per la seva banda, La Caixa és una de les màximes accionistes d’una empresa tan problemàtica en inversions com Repsol YPF. Les seves pràctiques es posen de relleu sobretot a l’Amèrica Llatina. A l’Argentina, per exemple, opera en territori maputxe al jaciment de Loma de la Lata. Allà, a causa de beure l’aigua i respirar l’aire contaminat, la població té uns nivells de metalls a la sang 700 vegades superiors als que permet la llei. A més, la compra de l’empresa YPF va significar l’acomiadament de milers de treballadors. A Bolívia, les seves operacions es realitzen sobre territoris protegits de diverses comunitats indígenes, que n’estan sent expulsades. També en aquest país, a més de ser acusada de contraban de petroli, l’any 2006 va ser acusada d’apropiarse de jaciments propietat de l’Estat. A Colòmbia, al pou de Capachos, Repsol va descobrir un jaciment a l’any 2002. Als anys 2003 i 2004 la zona va patir un gran augment de la violència paramilitar. Un any més tard, Repsol començava les extraccions.

Per altra banda, molts d’aquest bancs, entre ells Caja Madrid, el BBVA o La Caixa, recentment han finançat amb 1.704 milions d’euros a Acciona, una de les principals accionistes d’Endesa, empresa que ha tingut més d’una polèmica a Xile a causa de la construcció d’una pressa gegantina a Ralco, on va inundar 3.500 hectàrees de territori Mapuche-Peuhenche i va forçar el desplaçament de milers d’indígenes. Malgrat això, Endesa, amb el suport de tots aquests bancs i caixes, continua amb els seus plans i ara pretén construir cinc grans preses hidroelèctriques a la Patagònia xilena. Aquestes preses es localitzarien sobre els rius verges Baker i Pascua, inundant milers d’hectàrees de gran valor ecològic. A més, aquestes preses s’haurien de complementar amb la construcció d’una xarxa elèctrica d’alta tensió que travessaria el país de nord a sud amb més de 2.300 km., afectant grans espais naturals i milers de comunitats indígenes.

La banca salva els mobles a les immobiliàries (despiece)

Davant de l’esclat de la bombolla immobiliària i la conseqüent crisi en el sector, els bancs i caixes han sortit al rescat de les grans empreses dedicades a la construcció i vendes d’habitatges. Així la major part de les promotores estan refinançant els deutes que han adquirit amb la banca, el qual suma un total de més de 16.000 milions d’euros. La banca és una de les grans finançadores de les empreses immobiliàries més importants. Per exemple, Habitat va ser finançada, entre d’altres, amb 1.600 milions d’euros per, La Caixa (150 milions), el Banco Popular (150 milions), Caja Madrid (120 milions), el Santander i el BBVA (100 milions), el Banc Sabadell (75 milions) i Caixa Catalunya (75 milions). Malgrat això, Habitat continua en una situació crítica esperant nous inversors. En un altre cas semblant, La Caixa i el Banco Popular van salvar el deute de l’empresa Colonial canviant-lo per accions de la immobiliària. I és que les xifres canten per si soles i els interessos de banca i immobiliàries estan tan lligats que el 40% dels diners que els bancs i caixes presten van a parar a immobiliàries i constructores.

polaris.moviments.net:8000

Bombas de racimo, un doble negocio en el Estado español.

...por Javier L. Noriega

Las bombas de racimo van a seguir siendo un negocio para sus fabricantes. Durante años, han hecho caja con la venta de unos explosivos especialmente dañinos para la población civil..., y ahora, tras el apoyo de España al Tratado de Dublín para la prohibición de las bombas de racimo y la decisión del Gobierno de deshacerse de estos artefactos e impulsar una moratoria unilateral a su producción, las empresas van a facturar por la destrucción del arsenal.

En principio, el favorito para llevarse el contrato es Maxam, el principal grupo del sector en España, que agrupa las actividades de las antiguas Unión Española de Explosivos o Explosivos Alaveses (Expal), entre otras. Su filial Faex es la empresa de referencia en la desmilitarización, destrucción, recuperación y reciclaje de municiones y explosivos. De hecho, cuando en 1998 España decidió destruir su arsenal de 820.000 minas antipersona, el encargo se lo adjudicó esta compañía.

La destrucción de las más de 5.000 bombas de racimo que mantiene el Ejército español costará dos millones de euros, según adelantó hace unas semanas la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega.

Desde el Ministerio de Defensa recuerdan que, primero, el Consejo de Ministros tiene que aprobar la moratoria y que, sólo después, se adjudicará el contrato por vía de urgencia. Las alternativas a Faex habría que buscarlas en otras empresas del sector en Europa, como la francesa Alsetex o la británica Qinetiq, algo que encarecería la operación.

En cuanto al impacto que tendrá la moratoria para las empresas productoras, la ministra de Defensa, Carme Chacón, ya ha avanzado que se verán compensadas “con la fabricación de otros productos armamentísticos”. En la actualidad, las Fuerzas Armadas españolas cuentan, básicamente, con tres modelos de bombas de racimo: dos de origen nacional (BM-330 y MAT-120) y uno estadounidense (CBU-99 y CBU-100). La BM-330 y las CBU son fabricadas por empresas del grupo Maxam. La MAT-120, por la zaragozana Instalaza.

Desde Maxam aseguraron que la moratoria “no tendrá impacto alguno” porque dejaron de fabricar estos proyectiles hace años. Sin embargo, el grupo sí se ha beneficiado de contratos de mantenimiento de las bombas en los últimos años por, al menos, 1,25 millones. El grupo no quiso ofrecer cifras del número de proyectiles de este tipo que ha producido ni su coste. Instalaza, por su parte, no quiso hacer declaraciones al respecto, pero puede ser la principal perjudicada. En la última legislatura, el Gobierno compró varios lotes de sus granadas de mortero MAT-120 y, además, aprobó dos contratos de exportación de este material a Finlandia y Libia.

En contra de una campaña “amplia y demagógica”

Oficialmente, el fabricante Instalaza no hace ningún tipo de declaraciones sobre las bombas de racimo. Pero su opinión está recogida en el informe corporativo de 2006, el último hecho público.

“Es preciso ser conscientes del amplio y demagógico movimiento apoyado por muchos países y una constelación de ONG tendente a suprimir todas las bombas de racimo o similares, sin discriminar entre las que cumplen los severísimos convenios de Ginebra de Naciones Unidas, caso de nuestro MAT-120, y aquellas que no cumplen”, advierte el texto.

Según la coalición internacional contra las bombas de racimo, estos artefactos han matado o herido a decenas de miles de civiles, un 25% de ellos niños, en los más de 30 países en los que se han usado.

www.rebelion.org

Datos, simples datos.

Año 1978

Salarios

* Salario base administrativo de 2ª -Talleres Norvasa- : 28000 Pts -168 €- mensuales * Salario mínimo interprofesional: -18000 Pts - 108 €. Mensuales.

Valor inmueble

* Piso de 90 m2. En extrarradio de una gran capital: entre 400.000 y 600.000 Pts. -2400 a 3600 €-

Carburantes

* Litro de gasolina 24 Pts. -14 Cts. De Euro-

Varios

* Periódico 8 Pts. -5 Cts. De Euro- * Transporte público. 5 Pts. -3 Cts. De Euro- * Barra de pan 9 Pts. -5.5 Cts. de Euro-

Año 2007

Salarios

* Salario base administrativo de 2ª -Talleres Norvasa- : 872 € mensuales * Salario mínimo interprofesional: 570 €. Mensuales.

Valor inmueble

* Piso de 90 m2. En extrarradio de una gran capital: entre 220.000 y 350.000 €

Carburantes

* Litro de gasolina 1.10 €

Varios

* Periódico 1 € * Transporte público. 1 € * Barra de pan 55 Cts.

Con estos datos se puede asegurar lo siguiente:

Un trabajador medio podía comprar en 1978….

* 1 Piso con 17 mensualidades * 1166 Litros de gasolina con 1 mensualidad * 3500 Periódicos con 1 mensualidad * 5600 Billetes de autobús con 1 mensualidad * 3111 Barras de pan con 1 mensualidad

Un trabajador medio puede comprar en 2007…

* 1 Piso con 320 mensualidades * 792 Litros de gasolina con1 mensualidad * 872 periódicos con 1 mensualidad * 872 billetes de autobús con 1 mensualidad * 1585 Barras de pan con 1 mensualidad

Otro dato: en 1981 la presión fiscal en España era del 13,8%, en 2006 estaba en torno a 36%.


Desde CNT-AIT con estos simples datos queremos que se vea reflejado en que han consistido 30 años de "democracia" parlamentaria e indirecta a traves de los votos, estos datos son un claro ejemplo de que ha supuesto adentrarnos en el estado del "bienestar", la OTAN, la CEE, la globalizacion (económica por supuesto, pues culturalmente nos unifican al imperio,EEUU), el EURO...etc.

Esta claro que el capitalismo ha afilado sus garras para arañar al máximo de sus posibilidades los mínimos de las nuestras, todavía hay gente que piensa que antes se vivía peor que ahora, vean los datos, son simples datos.

Como esta quedando patente en el transcurso de estos 30 años, no solo hemos perdido, democracia, ganado una monarquía impuesta por un anterior régimen fascista y dictatorial (y hasta una copa de Europa); hemos perdido bienestar social, hemos ganado privatizaciones que solo le han dado fruto a los especuladores de todos los ámbitos (políticos y empresariales) mermando en servicios y atención al trabajador/a, vecin@, ciudadan@ y sobre todo y ante todo persona, nos cosifican, nos clasifican, nos graban y controlan.

Hemos perdido no solo poder adquisitivo, sino poder vivir dignamente , tener derecho a una vivienda, a un trabajo seguro donde no perder la vida o la salud, hemos perdido no solo pasta, sino también dignidad como trabajador@s y como personas con unas necesidades reales que esta sociedad instaurada en el mas brutal capitalismo no nos proporciona ni tiene intención de hacerlo como demuestran esos simples datos.

Nosotr@s hemos perdido mucho, pero es que alguien esta ganando mucho, siempre a nuestra costa, incluso en tiempos de crisis duras como la que estamos viviendo siempre perdemos l@s mism@s y ganan los de siempre, por eso que no sirvan las crisis para perder todavia mas derechos y servicios, porque no las hemos provocado nosotr@s pero las pagamos nosotr@s.

Desde CNT pensamos que va siendo hora de que nos demos cuenta de esto y vayamos a la raíz del problema y no por derivas sin salida como el fascismo, el racismo, lo fácil, echarle la culpa de nuestros males a los demás, a los diferentes, a los que llegan.

Nuestras propuestas son positivistas, integrales e integradoras porque estan hechas para que tod@s quepamos y participemos directamente en la gestion de lo que nos interesa, porque lo necesitamos, son necesidades basicas (vivienda, comida, salud, trabajo...todo) dejémonos ya de que nos organicen las cosas siempre a su manera, sin contar con nosotr@s y empecemos a organizarnos y defendernos de todos y cada uno de los abusos que el neoliberalismo del capital nos inflige.

Tenemos que darnos primero cuenta y después tomar consciencia de las soluciones para poderlo cambiar todo, bajo la base de la libertad, de la autogestion de nuestras vidas en todos los ámbitos que nos incumben, que decidamos nosotr@s mism@s que nos hace falta y que sobra, no solo en el trabajo sino también en el lugar donde habitamos, primero empezando por cambiar nosotr@s mism@s y nuestra mentalidad y de ahi, hay que pasar ha reflejarlo en todos y cada uno de los ámbitos de nuestra vida, comenzando a ser participes de ella, con autocritica, con propuestas constructivas, por el bien común y por la libertad del común que en definitiva asegurara nuestra libertad.

CNT es un ejemplo de esta forma de hacer y vivir, hay mas esta claro, pero nosotr@s podemos ayudarte a comenzar a ser participativo, solidario, autogestionario y libre, porque este mundo, esta sociedad necesita ese cambio y nosotr@s estamos en uno de esos lugares en donde somos libres para proponer el cambio y participar de nuestra vida y nuestras decisiones.

Que los datos, esos simples y clarificadores datos que no hace falta interpretar concienzudamente, cambien a mejor pero a mejor para l@s trabajador@s, vecin@s, personas y no solo para los cuatro listos, marionetas de Don Dinero.

www.cnt.es

La anarquía como verdadera democracia.

...por Rafael Cid

Desde que tiene memoria, el anarquismo ha significado lucha contra el Estado, porque el Estado contiene y simboliza el sistema de opresión y explotación que impide la autodeterminación individual y colectiva en cumplimiento de su papel como guardián legitimador de los intereses de las oligarquías dominantes.

Pero ahora, cuando el Estado-nación adquiere fecha de caducidad, no por la acción del corrosivo embate antiautoritario sino para refundarse y servir mejor a la causa de la globalización neoliberal y capitalista, el pensar anárquicamente parece perder con esta mutación a uno de sus principales referentes. Ante esta perspectiva, ¿cuál debe ser la posición del anarquismo? ¿Sobrevivirá intelectual, social y éticamente el anarquismo en esta incipiente “sociedad del riesgo” (Ulrich Beck), que chapotea sin rumbo en una “vida liquida” (Zygmunt Bauman) dominada por el ocaso de la esfera pública y una imparable “corrosión del carácter” (Richard Sennett) que imposibilita la identidad moral? ¿Qué futuro tiene el anarquismo después del Estado?

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Responder a esta pregunta, requiere repensar el anarquismo, impulso que puede tener muchos y diferentes asertos, dependiendo de ópticas, coyunturas, situaciones, latitudes y momentos. Incluso cabría decir con mayor propiedad que los que habría que revisar son “los anarquismos”, en plural, porque no sólo existen distintas versiones teóricas del anarquismo (individualista, colectivista, organizado, invertebrado, etc.), sino que la geopolítica condiciona el tipo de anarquismo que se aplica en cada tiempo y lugar. Aunque los principios sean comunes y comunicantes, su desarrollo lógico tiene que adaptarse a cada circunstancia. El contexto de EEUU es distinto al de Europa y éste, a su vez, poco tiene que ver con el de América Latina, que, por otro lado, dista de parecerse a Asia, por no hablar de las sub-diferencias internas de esta compleja cartografía. Hablamos, ciertamente, de realidades incomparables, en algo caso con distancias seculares aunque cronológicamente habiten en la misma era, pero con una misma raíz. Desahuciados fascismos y comunismos por la historia como auténticas plagas ideológicas, sólo queda en pie la subversión anarquista para refutar a un capitalismo deshumanizado que hoy incluso está poniendo en peligro la vida sobre el planeta.

Pero una de esas formas de repensarlo, quizá la más prioritaria y seminal, consiste en “organizar la anarquía” explorando las fuentes intelectuales de la acción directa y el antiautoritarismo como no-dominación. Porque no nos hemos quedado huérfanos, ni es real el fin del Estado. Hay, que duda cabe, una tendencia al Estado mínimo (policial, contributivo y performativo), pero eso no hace sino blindar el lado autoritario del sistema, dejándolo desnudo de atributos asistenciales y solidarios que durante más de siglo han contribuido a legitimarle. Aparte de existir una manifiesta centrifugación del Estado a favor de instancias supranacionales, porque su verdadero “esperanto”, su “lingua franca”, es la unidad de cambio. La presente coyuntura global se caracteriza por la retirada del tipo de Estado contingente, que suplía autoritariamente al mercado donde este no llegaba, en favor de un mayor mercado que precisa para hacerse hegemónico de enfatizar al individuo aislado como consumidor soberano. Lo que conlleva la destrucción del individuo solidario y autónomo, algo que por otros medios también perseguía el viejo aparato del Estado-nación.

En realidad la tradición de combatir al Estado como tal nunca estuvo en la prioridad axiológica del anarquismo. Nuestra apuesta es que lo propio del movimiento libertario es la pasión por la libertad, la autodeterminación, la acción directa, la asociación voluntaria, el antiautoritarismo, el apoyo mutuo. Y todas estas certezas nos llevan a la necesidad de recuperar las raíces de la identidad libertaria en las fuentes de la no-dominación, y en ese contexto el antiestatismo es una derivada lógica, consecuente e indispensable, pero derivada y subsidiaria en cualquier caso. De lo contario, si aceptáramos el planteamiento bipolar, la actual jibarización del Estado significaría el ocaso del anarquismo. Y no hay tal.

El anarquismo goza ya de larga vida. Tiene una mala salud de hierro. Mientras comunismo y fascismo han sido consecutivamente sentenciados por la historia, la veta libertaria sigue vigente. Quizá porque, como decía Hegel del concepto de historia, representa el único modelo de convivencia cuyo desideratum es plasmar la historia humana como el progreso de la conciencia de la libertad. De ahí que haya que buscar respuestas de vigor y fuste que revelen la oculta energía del “viejo topo”, más allá de su coyuntural e histórico antiestatismo que tanto protagonismo focaliza. Porque la realidad constatable insiste en que el anarquismo, que aparentemente no está en ningún sitio –es una utopía-, constituye hoy por hoy una vigorosa evidencia (no es una ucronía).

El triunfo exponencial del sistema de libre mercado capitalista, no sólo supuso una derrota histórica de la democracia entendida como gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, sino que además permitió la usurpación de las señas de identidad de los primeros “liberales” avant la lettre, los radicales que rompieron las cadenas del feudalismo y apostaron por una sociedad de individuos libres y solidarios, los anarquistas. Esa fue la razón que motivó al anarquista individualista Joseph Dejacque a desmarcarse del término “liberal” y reclamar el neologismo “libertario” para la saga de pensamiento que tuvo a Proudhon, Bakunin y Kropotkin como pioneros.

Res pública

Lo que el capitalismo de fuste smithiano y el liberalismo asociado pusieron encima de la mesa fue la libertad de los modernos, una concepción de libertad individual (privacy) garantizada por la ley, que primero Jeremias Bentham y después Isaac Berlin rebautizaron como “libertades negativas”, en arriesgada cabriola terminológica que podría interpretarse como un lapsus freudiano. Una “privacy” que escinde la esfera pública de la privada y que fue utilizada con rotundo éxito como recambio suplantador de la libertad de los antiguos, modelo que, aparte de inspirar una democracia deliberativa y participativa, merecería por simetría representar la categoría de las “libertades positivas”.

Con lo que, sin pretenderlo, el ordenamiento democrático que la estructura económica capitalista demandaba en su holística, asumía las prerrogativas del panóptico ideado por Bentham como paradigma de arquitectura fabril. Una especie de casa de cristal que permitía a un estamento superior (más alto, jerárquica y socialmente hablando) controlar y regular el tráfico social, semaforizando opciones y actitudes de su escala de valores. Y aquí es donde el anarquismo y los anarquistas que en el mundo han sido forjaron su espléndida mala reputación. El libertario rechazo de los gestos autoritarios, elitistas, estatalistas, oligárquicos y de manumisión blanda que los Proudhon, Bakunin o Kropotkin defendieron al mantener insobornable el principio de la “acción directa”, hizo del pensamiento antiautoritario el único yacimiento socialmente verificable de la autodeterminación individual frente una democracia de mínimos de nueva planta. Incluso, si no nos ciega la fe del carbonero, en el propio campo liberal independiente se pueden encontrar testimonios de disidencias, malgre lui, que entroncan con el acervo libertario. En un pensador tan conservador y riguroso como John Rawls despuntan rastros proudhonianos cuando aborda la crítica del utilitarismo por ignorar las necesidades de las personas y funcionar por mayorías (otra vez la Ley del número que explicitó nuestro Ricardo Mella), mecanismo que permite sacrificar por un teórico bien común a individuos concretos marginalizándolos. El autor de Teoría de la justicia afirma que la acción política justa debe ir encaminada a remover las desigualdades “involuntarias” (las originadas en naturaleza y la familia) y la desigualdad provocada por el medio social. Su famoso “principio de diferencia”, que significa en la práctica una “discriminación positiva” a favor de la gente más humilde y desdichada, comparte una cierta identidad moral con la propuesta del padre del anarquismo para acabar con el “derecho de fortuna” (la herencia), y las “ganancias sin trabajo”, que dado el origen social de toda riqueza es sinónimo de “rentas robadas”.

No hay ideas innatas. Todo texto tiene un contexto y su alfaguara de ideas. Hay que pensar el pensamiento por el calado del pensamiento mismo y no por su ubicación más o menos académica en zonas de complacencia política o intelectual. Y hay que huir de las verdades reveladas y de sus corifeos. Abunda el modelo de “entendido” que está de vuelta sin haber ido. A Marx, que nunca fue marxista, le petrificaron sus publicistas, y a Adam Smith los smithistas, que se disfrazaron con la divisa liberal para fundamentar un sistema económico degradado respecto al verdadero mensaje antifeudal del escocés, a la sazón profesor de filosofía moral.

De libertades

Conviene insistir en que ya en 1755 Adam Smith tenía a la Libertad con mayúscula en alto aprecio ético e intelectual, entendiendo por tal “la eliminación de cualquiera restricciones, excepto las impuestas por la justicia”, y manifestaba la convicción de que “la interacción libre de los individuos no produce ningún caos, sino una estructura ordenada lógicamente”. Nada más lejos del individuo monadista e insolidario que propaga e incentiva el neoliberalismo percutente. ¿No suena la fe teleológica de Adam Smith en la libertad afín a ese flash de Proudhon sobre la anarquía como la más alta expresión del orden? El sabio que produjo esa monumental investigación aplicada al reino de la escasez cifraba en “la simpatía y el sentimiento de comunidad” el fundamento de toda ética según dejó escrito en su libro Teoría de los sentimientos morales, un texto publicado diecisiete años antes que la obra que le procuro mérito y reconocimiento universal como padre de la economía.

Organizar la anarquía, indagar lo que de libertario hay en lo liberal y lo que de liberal hay en lo libertario, asumir el antiautoritarismo y la autodeterminación como una dimensión moral y la democracia como un referente, requiere trabajar en dos hemisferios a la vez. De un lado, exige recobrar el perfil intelectual en que apareció el anarquismo como ideología emancipatoria, sin ocultar tutelas y legados que puedan resultar incómodos desde una perspectiva unidimensional y fundamentalista. Y de otro, sacar las consecuencias de las petrificaciones a que ha sido sometida esa teorización esgrimida para preservarla, ingenua y torpemente, como pensamiento único y original. Sólo con un ejercicio de honestidad intelectual se puede avanzar en la necesaria utopía anarquista. Phillip Pettit, autor del célebre libro Republicanismo, sitúa en la fecunda obra de Thomas Hobbes el punto de fuga en que culmina el ciclo “libertario” y arranca el “liberal”, al asegurar que “la noción hobbesiana de libertad -como no influencia- gozó de poco influencia antes del siglo XVIII y (que) hasta ese momento la noción republicana de libertad como no-dominación imperó en el mundo angloparlante”.

A más más, como recuerda Hanna Pitkin en su obra El concepto de representación, fue Hobbes quien “inventó” el término “representación” para la historia del pensamiento, y el que conceptualizó el Estado (Leviathan) como paso civilizatorio ante un estado de naturaleza que convertía la vida del hombre en solitaria, pobre, desagradable, brutal y corta. Dos sinécdoques, “representación” y “Estado”, que operan el milagro político de tomar la parte por el todo sin mella de legitimidad ni soberanía. Es el mismo Hobbes, por otra parte, que ha sido agudamente reprobado contundentemente por Rawls al separar ética y política y suministrar la cobertura lógica para esa nueva racionalidad supersticiosa que hizo del capital la única medida de todas las cosas.

De la nada nada sale. La nada nada abona. Hay anarquismo porque supo intuir sin desmayo la esencia de la convivencia solidaria. Y aún habrá anarquismo porque mediante la acción directa se ha sembrado de experiencias e ideales el recto camino a la democracia. Kant, un referente que fue pre-contemporáneo de Proudhon y de Bakunin sólo concebía el Estado como Estado de Derecho para asegurar la autodeterminación individual (“la servidumbre es la muerte de la persona”), frente al Estado despótico y paternalista de la Ilustración que pretendía nuestra felicidad desde arriba. La prueba está en esa generación emergente de pensadores republicanos y anarcoprimitvistas (pienso en el siempre interesante y trasgresor John Zerzan) que beben en sus fuentes con registros diferentes. La historia es memoria y pensamiento cuando se nutre de valores y experiencias de libertad. Y olvido y periodismo cuando habita en “una era de sucesos sin consecuencias” (John Zerzan, Futuro Primitivo, 2001, p.112). De ahí la necesidad de organizar la anarquía repensando su primer memorial para enfrentar el tiempo que viene de una sociedad sin Estado.

O si no, medítese en el siguiente análisis de Pettit: “A medida que el estado obtiene los poderes necesarios para ser un protector más eficaz, a medida que se le permite disponer de ejércitos, fuerzas de policía o de servicios de inteligencia más o más grandes, se convierte en una amenaza para la libertad como no-dominación, mayor aún que la de cualquier amenaza que ese estado trate de erradicar”.

El pueblo en asamblea

Como demuestra la reacción ante el democrático “no” del referéndum irlandés en el caso de la ratificación del Tratado de Lisboa, lo que hay hoy ni es democracia ni se puede calificar de política (“lo llaman democracia y no lo es”, grita la lúcida calle en momentos de catarsis), sino pura gestión de grupos de intereses barnizada con mensajes regalados. De ahí que redescubrir lo que de verdadera democracia hay en el anarquismo pueda ser un ejercicio útil. Repensar el anarquismo desde coordenadas democráticas es tanto como anarquizar la democracia, hacerla libertina, libertaria, radical y avanzada, superando su encorsetamiento retroliberal.

Debajo del atrezzo con que suele presentarse a la llamada “democracia representativa” y al “Estado democrático” se oculta un oximoro que, como sostiene el proverbio judío de las falsas evidencias, siempre se camufla en el punto más próximo al foco luminoso, en nuestro caso presentándose como paradigma del principio de legitimidad. Pero lo que pone en evidencia el anarquismo, y hoy muchos politólogos comienzan a admitir sotto voce, es la imposible cohabitación entre representación y democracia, entre Estado y polis: cual fingida mantis religiosa, la representación y el Estado canibalizan a la democracia de la polis. Como alguno de esos pensadores ha reconocido, Estado y representación constituyen una suerte de desgraciado lecho de Procusto para la democracia del demos, el pueblo en asamblea, y de la kratia, fuerza. Es más, desde la atalaya histórica vigente puede afirmarse que a más representación y Estado más consolidado, menos democracia, y viceversa. “Estado democrático” y “democracia representativa” son mundos incompatibles, sendas contradicciones en sus términos que el poder oligárquico legitimó para tomar de forma placeba las riendas de la sociedad.

Eso ya estaba inscrito en el ADN de la anarquía desde que Joseph-Pierre Proudhon acuñara ese término griego -como sinónimo de no gobierno, no autoridad- para definir el sistema de convivencia que mayores cotas de libertad e igualdad ofrece a la ciudadanía. Acción directa, equidad, libertad, pluralismo, laicismo, res pública, federalismo, solidaridad y autodeterminación son algunas señas de identidad de un anarquismo que se pretende como la ausencia de gobierno autoritario, ya que cuando todos gobiernan (demo-kratia) nadie manda (an-arquia). Luego, la en tantas veces en teoría desahuciada y utópica anarquía, que ha concitado esfuerzos sin cuento para borrarla de la historia del pensamiento social, defenestrarla del corpus científico y expulsarla del mundo académico como una anomalía marginal, se puede concebir como la recepción de la verdadera democracia, la radical, en la era de la sociedad industrial y las muchedumbres solitarias. La versión pensable y realizable de la “democracia de los modernos”.

Una idea preñada de futuro que, frente al pensamiento único y bípedo del comunismo-capitalismo de Estado y sus teloneros, siempre luchó por refutar estos reclamos y abstracciones. Y todo, por entender que sus arietes principales, el concepto de representación y el de Estado, no eran más que la expresión manumisora y cómplice de una sinécdoque (tomar la parte por el todo) y una metonimia (confundir las causas con el efecto), reimplantadas con anestesia occipital en un cuerpo político manufacturado como voluntad general.

Frente a esas entelequias diseñadas al servicio de la alienación-claudicación propiciada por la realpolitik –de la misma forma que en economía el capitalismo oficia respecto a la producción- la idea anarquista pone en el centro del sistema al hombre concreto, social e individualmente considerado, depositando en el ejercicio de su libertad y responsabilidad la dinámica de la política genuina entendida como casa común entre libres, iguales y racionales.

La política como acción directa

Luego están algunas motivaciones a la contra que también han contribuido a la redacción de estas páginas. Por ejemplo, acotar cierto revisionismo exhibido por viejos marxistas, como los ilustres y antiguos representantes de Socialismo o Barbarie tal que Corneluis Castoriadis, Claude Lefort o Miguel Abensour; por algunos miembros del denominado republicanismo cívico y por otros eximios francotiradores del oportunismo ideológico. Inflexión esta que converge finalmente en la proscripción del Estado y la representación como fatales errores del canonizado y demasiado tiempo celebrado socialismo científico y cuartelero que tanto infortunio, tragedia, dolor y miseria lleva cobrado. Muchos de estos pensadores ex post tienen el decoro de citar la raíces anarquistas de su “camino de Damasco” intelectual. Otros pocos lo insinúan con afectación dolosa, aunque sin pagar el peaje de descrédito debido. Y no faltan quienes, por último, pavonean en el río revuelto del populismo autoritario rutilantes exégesis sobre como “cambiar el mundo sin tomar el poder” esquivando toda referencia reveladora del calibre de su plagio y la catadura de su indigencia moral.

Pero los “anarquistas con carné”, que haberlos haylos, también debemos hacer autocrítica. Cara al avance social, es preciso devastar el interesado cliché del anarquista de manual con su fetichismo antisocial y pendenciero, tarifado de “comecuras” y espasmos netchaevtianos (“este héroe del asesinato político”, que dijo el casi siempre sagaz Bakunin), anclado en el fonambulismo de la mitología indígena que refuerza esa imagen del solipsismo ácrata tan del agrado de cuantos a derecha, centro e izquierda, en las instituciones y en la sociedad civil, entienden la insurgencia de lo libertario no sólo como una amenaza a sus posiciones de poder sino como un feroz e indiscriminado peligro social.

Sólo una auténtica participación deliberativa del demos (todo el pueblo en asamblea ) en el gobierno de la polis (la “autoinstitución de la colectividad por la colectividad”) será capaz de superar la galopante y funesta trivialización actual a que se ve sometido el concepto de democracia. Cuando la ciudadanía activa (sujeto de la polis) se reconoce en ella y la reivindica, únicamente la violencia extrema y concertada por los poderes fácticos e ilegítimos puede ya desalojarla. Como quedó demostrado en la defensa popular ante la destrucción homicida de la II República española, nuestro primer ensayo de democracia cabal. En este contexto de una nación balizada por siglos de dictaduras y meses de democracia, alguna reflexión sobre la esencia democrática del anarquismo merece el hecho de que nuestras dos únicas experiencias de res pública hayan tenido un acusado protagonismo libertario. Por una parte, durante la Primera República de 1873, con un presidente, Pi i Margall, introductor de Proudhon en el país, que en opinión de Federico Urales representó “el primer destello anarquista en España”.Y de otra, en la fase del Frente Popular de la Segunda República en 1936 (régimen surgido de un ¡ plebiscito municipalista ! en 1931), contribuyendo los anarquistas a su triunfo con una decisiva votación en las elecciones y luego, en momentos de máximo peligro, llegando incluso a compartir a regañadientes el gobierno.

El factor expansivo de la democracia participativa del demos frente a la democracia oligárquica de las élites tiene una manifestación colateral en la explosión cívico-cultural que históricamente ha acompañado a sus escasas manifestaciones, lo que prueba la extraordinaria capacidad creativa inserta en las energías que son liberadas cuando el pueblo llano asume su propio destino sin interferencias ni delegaciones. Las “edades de oro” que acunaron a la Grecia de Pericles, las ciudades-estado del Renacimiento italiano, la Revolución Americana de 1776, la Revolución Francesa de 1789 y los experimentos transformadores que significaron las efímeras repúblicas de Weimar y la española de 1931 son referentes del vigor autodeterminacionista que implica vivir “para” la política y no “de” la política.

De lo contario, si el pueblo resulta suplantado por élites y reducido a un espejismo epistemológico, el sistema político se convierte en una ruleta rusa reversible que sirve igual para pasar legalmente de una situación de dictadura a otra de democracia (caso transición española), como a la inversa, de la democracia al totalitarismo nazi (caso en Alemania de Hitler). Un eje-cigüeñal el descrito cuyas consecuencias fueron analizadas por Hans Kelsen, el jurista impulsor de la doctrina constitucional, y por Robert Michels, el sociólogo que culpó de la oligarquización de la democracia a la profesionalización jibarizada de la representación.

La anarquía de los modernos

La “democracia de los antiguos” se perdió petrificada en los turbios meandros de la sociedad de consumo y la autista delegación política. La posible “democracia de los modernos” será libertaria o será más de lo mismo pero peor. Porque, arrancado el referente de su experiencia, seremos fatalmente irreconocibles. Queda poco tiempo, pero aún estamos emplazados si hacemos de la adversidad virtud y confiamos el poder a la imaginación. La democracia, como recuerda Tucidides, se formuló en momentos de crisis, cuando tras la derrota griega en la I Guerra del Peloponeso Pericles declaró: “Tenemos un régimen político que no emula las leyes de otros pueblos, y más que imitadores de los demás, somos un modelo a seguir. Su nombre, debido a que el gobierno no depende de unos pocos sino de la mayoría, es democracia”.

La reflexión sobre el anarquismo como verdadera democracia exige la compresión cabal del concepto clave de “representación”, que es el locus donde se materializa la “ausencia de la presencia” del ciudadano activo, y abordar con competencia el reciente y decisivo problema de los media como nuevos agentes mediadores en las sociedades del conocimiento. Una colosal herramienta que ha logrado entronizar urbi et orbi una “democracia de percepción”, un elemento sobrevenido con el que se intenta culminar la deriva de las iniciativas políticas más o menos inclusivas a favor de una democracia excluyente, de karaoke o simulacro. Y todo para que las “personas físicas” (los ciudadanos) sucumban ante la “personas jurídica” (la empresa), mientras la democracia, en cuyos valores hay yacimientos de equidad, veracidad y libertad (isonomia, isegoría y parresia) sea definitivamente sustituida por la demoscopia, ese testimonio de opinión pública-publicada fabricada por la galaxia mediática. Los medios de comunicación de masas son actualmente los nuevos púlpitos que nos catequizan en la servidumbre voluntaria.

¿Sobrevivirá intelectual, social y éticamente el anarquismo en esta incipiente “sociedad del riesgo” (Ulrich Beck), que chapotea sin rumbo en una “vida liquida” (Zygmunt Bauman) dominada por el ocaso de la esfera pública y una imparable “corrosión del carácter” (Richard Sennett) que imposibilita la identidad moral? ¿Qué futuro tiene el anarquismo después del Estado? Ha llegado la hora de que futuros investigadores, gentes sin perjuicios ni prejuicios, honestos ciudadanos, ahonden en los valores democráticos de la acción directa.

Allons enfants, un último esfuerzo, su nombre es demoacracia.

Nota: Este texto forma parte del ensayo de Rafael Cid, “DEMOACRACIA. EL ANARQUISMO DE LOS MODERNOS”, de próxima publicación.

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